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Cómo convertirte en un maestro del Storytelling

TUMADREANNA13:22

Transcription

Hoy vamos a hablar de storytelling. Si quieres que tus vídeos tengan más visualizaciones y consigan más clientes, necesitas aprender a contar mejores historias. En este vídeo voy a enseñarte las seis técnicas de storytelling que yo más utilizo cuando escribo los guiones de mis vídeos o lo de mis clientes. Después de ver este vídeo, te aseguro que nunca volverás a escribir un guion de la misma manera que lo hacías antes.

Por si no me conoces, soy Ana. Llevo años dedicándome al marketing en redes sociales y he ayudado a generar millones de visualizaciones para negocios de sectores completamente diferentes. Después de escribir cientos de guiones y analizar miles de vídeos, me he dado cuenta de que los vídeos que mejor funcionan casi nunca son casualidad, siempre siguen una estructura.

Así que vamos con la primera técnica. El consejo número uno es lo que yo llamo el baile. Todas las grandes historias son como un baile entre contexto y conflicto. Das un poco de contexto. Los personajes tienen una misión, están haciendo algo y entonces llega el conflicto. Después das un poco más de contexto. Los personajes han resuelto ese primer conflicto, siguen avanzando y entonces, wow, otro conflicto. Este baile es lo que mantiene al espectador completamente enganchado a da igual lo que estés contando, da igual que sea una película o un vídeo corto, funciona exactamente igual para todo. Ese baile siempre está presente.

¿Por qué funciona? Porque los conflictos crean bucles abiertos, como los llaman en América, los open minds. Esto lo hace en el cerebro y el contexto ayuda a cerrarlos. La mejor explicación que he visto sobre cómo aplicar esta idea de forma práctica es de los creadores de South Park. Yo se lo vi en un podcast a otro creador de contenido que es buenísimo de Estados Unidos. Ellos estaban dando una charla en la Universidad de Nueva York y dijeron esto.

Descubrimos una regla muy sencilla. Quizás muchos ya la conocéis, pero a nosotros nos costó muchísimo aprenderla. Coges los momentos principales de tu historia, los puntos importantes de un esquema. Si entre esos puntos solo puedes poner las palabras y entonces, significa que la historia es bastante aburrida. Lo que debería haber entre cada uno de esos puntos es un pero o por lo tanto, es decir, esto ocurre y entonces ocurre esto. No puedes hacer eso. Debe ser algo más como esto ocurre, pero entonces pasa esto o esto ocurre y por lo tanto sucede esto otro.

Desde que entendimos eso, incluso muchas veces lo escribíamos literalmente para comprobar que la historia funciona. Ponemos cada punto del guion y lo comprobamos. Esto ocurre, pero entonces pasa esto, esto provoca esto otro y por lo tanto ocurre aquello. Así consigues que la historia avance constantemente. En la práctica es tan sencillo como utilizar constantemente las palabras pero y por lo tanto a lo largo del guion. Eso crea esos open minds de conflicto. En cambio, si solo lo utilizas y entonces, parecerá que simplemente estás acumulando detalle tras detalle tras detalle y el espectador perderá el interés completamente.

Veamos uno de los vídeos con los que mejor rendimiento hemos tenido con un cliente. Fíjate en todos los conflictos que aparecen en unos solo segundos. Si te cortas así las uñas de los pies, lo estás haciendo mal. primer conflicto. Luego sigue con porque probablemente piensas que esta es la manera correcta. Segundo conflicto, pero en realidad es una de las principales causas de que tus uñas se encarnen. Tercer conflicto y lo peor es que casi todo el mundo comete este mismo error. Cuarto conflicto. ¿Ves lo que pasa? Cada vez que respondes una duda abres otra nueva. Eso hace que el espectador necesite seguir viendo el vídeo para descubrir qué viene después. La próxima vez que escribas un guion, intenta que cada respuesta genere una nueva pregunta. Así es como conseguimos tener la atención hasta el final.

El consejo número dos, el ritmo. Hablo mucho sobre esto porque existe un ritmo y una cadencia natural, casi subconsciente, que resultan agradables al cerebro. Puedes notarlo incluso en mi forma de hablar. Creo que se me da bastante bien mantener ese flujo natural. El ritmo de las sílabas cuando hablo hace que sea agradable escucharme. Yo antes hablaba fatal, pero existe una forma práctica de mejorar el ritmo, incluso si no tienes experiencia. Te repito, se me daba muy mal hablar frente a la cámara.

Te voy a poner un ejemplo que veo todos los días cuando reviso guiones. Imagínate que alguien habla así. Hoy voy a enseñarte tres errores de Instagram. El primero es este, el segundo es este y el tercero es este. ¿Funciona? Pues la verdad es que sí. Aburre también porque todas las frases tienen exactamente el mismo ritmo. Ahora escucha esta otra versión. Hay un error que veo todos los días y lo peor es que nadie se da cuenta. El primero es este. El segundo probablemente nunca lo habías escuchado. Y el tercero, sinceramente, es el que más dinero hace perder a la gente. ¿Ves la diferencia? No he cambiado la información, he cambiado el ritmo. Hay frases muy cortas, otras un poco más largas y otras donde acelero para darle un poco más de fuerza a la idea. Eso hace que el cerebro no pueda predecir lo que viene después. Y cuando no puedes predecirlo, prestas muchísima más atención.

Cuando escribas un guion, no pienses solo en lo que estás diciendo, piensa también en cómo suena cuando lo dices. El error más grave que cometen casi todo el mundo es escribir en silencio el guion y luego representarlo a cámara. Tienes que leerlo en voz alta para ver cómo suena, porque en buen guion no solo se lee bien, también se escucha bien.

Si hasta aquí te está gustando el vídeo, tengo algo para ti. Diariamente hablo con muchos de vosotros y siempre me hacéis las mismas preguntas. ¿Cómo puedo atraer clientes con mis redes sociales y cómo puedo viralizar mi negocio? Si estás interesado en resolver esto, escríbeme en el link que he dejado en la primera línea de la descripción. Un experto de mi equipo se encargará personalmente de ayudarte.

Seguimos. Tienes que crear un sonido que resulte agradable para quien te escucha. No escribas solo las palabras, escribe música. ¿Ves lo que ocurre cuando todas las frases tienen prácticamente la misma longitud? Se crea una sensación de monotonía y previsibilidad. y de manera inconsciente la gente desconecta. Ese es uno de los motivos por los que abandonan un vídeo y pasan al siguiente. Lo que realmente quieres es utilizar diferentes longitudes de frases y distintas combinaciones de sílabas para crear un ritmo impredecible.

Si abres cualquiera de mis guiones, verás que escribo cada frase en una línea independiente. Si miras el documento de arriba a abajo, el borde derecho parece irregular. Eso me confirma que estoy utilizando frases de diferentes tamaños. La próxima vez que escribas un guion, fíjate muy bien en esto. Si todas tus frases terminan prácticamente en el mismo punto de la página, significa que no tiene suficiente variedad y el resultado sonará plano y repetitivo.

El consejo número tres, el tono. Los creadores con más éxito, independientemente del sector, son los que tienen un tono más conversacional, de la sensación de que están hablando contigo en la misma habitación. Piensa, por ejemplo, Anibai, cuando ves uno de sus vídeos o uno de sus directos o una de sus charlas delante de mucha gente, nunca da la sensación de que está haciendo una presentación. Parece que está sentado delante de él teniendo una conversación. Lo mismo pasa con el fenómeno de David Broncano. [carraspeo] No habla como un presentador de televisión, habla como hablaría con un amigo y por eso conecta tantísimo con la gente. Durante unos minutos te olvidas de que estás viendo un vídeo, sientes que alguien te está contando algo. Eso es exactamente lo que tienes que buscar cuando estés grabando. Que quien esté al otro lado no sienta que estás hablando una audiencia, que sienta que le estás hablando directamente a él.

A mí también me pasaba al principio. Si veo mis primeros vídeos, noto que estaba demasiado pendiente de hacerlo perfecto y de decir las frases de la mejor manera. Sonaba como si estuviese dando una clase. Con el tiempo entendí que la gente no quiere escuchar un profesor, quiere sentir que alguien le está explicando algo que realmente le pueda ayudar. La mejor forma de practicar esto, además de grabar cientos de vídeos, es escribir y grabar como si estuvieras hablando con un amigo muy cercano. Una cosa que me sirve a mí muchísimo es que cuando escribo el guion, imagino que simplemente le estoy enviando un mensaje por WhatsApp o una nota de voz a un amigo. Con el tiempo desarrollas un tono conversacional y parece que estás teniendo una conversación uno a uno. Así es como desaparece esa barrera con la cámara. La realidad es que el tono es una de esas habilidades que de verdad mejora cuantas más veces te grabas. Cuanto más tiempo pasas delante de una cámara, más dejas de verla con una cámara. Es más, cuando grabas muchísimo, hay momentos que hasta te puede dar pereza y esa pereza es perfecta porque es como si de verdad estuvieses dialogando.

Luego el consejo número cuatro, la dirección. Puede parecer contradictorio, pero el mejor lugar para empezar a escribir una historia es el final. Primero descubre cuál va a ser el final y a partir de ahí construye todo hacia atrás. A mi última frase de mis guiones me encanta llamarlo el último gancho porque quiero que sea tan memorable que aunque alguien solo escuche esa frase, le apeteciese compartir el vídeo con un amigo. El contenido corto es todavía más importante. Los vídeos están diseñados para reproducirse en bucle. Así que la última frase en realidad prepara la primera cuando el vídeo vuelve a empezar.

Cuando estás escribiendo un guion, piensa primero en dónde quieres llevar al espectador, qué quieres que se lleve, qué quieres que sea lo último que escuche. Una vez tengas eso claro, construye el resto del guion hacia atrás y crea ese baile entre contexto y conflicto del que estábamos hablando al principio. Cuando pienso en alguien que hace esto increíblemente bien, siempre me acuerdo de Christopher Nolan. Películas como Origen o Interestellar son historias con tramas extremadamente complejas. Es prácticamente imposible construir ese tipo de películas sin haber decidido cómo va a terminar. Obviamente, tú no estás grabando películas de Hollywood, pero esta misma lógica sirve para cualquier tipo de contenido. Yo lo que hago normalmente es que cuando escribo un guion, escribo la primera frase y la última, después dejo un gran espacio entre ambas y finalmente voy rellenando todo lo que va en medio. Si quieres dominar esta técnica es una forma muy práctica para empezar.

El consejo número cinco, las gafas de la historia. Este concepto sirve para crear contenido realmente diferente en redes sociales. Hoy en día ya no basta con encontrar un tema muy interesante, a no ser que estés en un nicho muy específico, seguramente haya decenas de personas hablando exactamente de lo que vas a hablar tú. ¿Y cómo consigues diferenciarte? La lente de una historia es el ángulo único desde el que decides contarlo. Imagina un az de luz. Todo el mundo ve ese az exactamente igual. es simplemente una luz blanca, pero en el momento en el que colocas un prisma o una lente delante de esa luz, la forma en que la gente la percibe cambia totalmente. Ese prisma representa tu lente narrativa, tu forma única de contar esa historia, tu huella personal.

Consejo número seis, el gancho, el hook. He dejado el hook para el final porque todo el mundo empieza hablando de él y tiene muchísimo sentido porque es de las cosas más importantes. Si la gente abandona el vídeo en el gancho, en el principio, todo lo demás de lo que hemos hablado deja de importar. Tengo dos formas de mejorar los ganchos. La primera, la primera frase debe ser lo más directa posible y dejar claro de qué va el vídeo, no buscar cosas increíbles. Por ejemplo, imagina que el vídeo trata sobre errores de electricidad en casa. Un buen hook sería, estos son los tres errores eléctricos que pueden ponerte en peligro. Hoy te voy a enseñar los errores que más veo cuando voy a una instalación. Si eres electricista o estás reformando tu casa, hay un error que deberías conocer. En cambio, lo que no deberías hacer es empezar con frases vacías como, "Espera ver esto, no te vas a creer lo que pasó. Tienes que conocer esto porque el espectador todavía no sabe de qué va el vídeo y si en los primeros segundos no entiende qué problema vas a resolver, lo más probable es que siga adelante sin ver tu vídeo, porque si la primera frase no atrapa inmediatamente al espectador, un vídeo corto está totalmente muerto.

Y vamos a la segunda. Hay algo que durante mucho tiempo pasó completamente desapercibido y es que los ganchos visuales son muchísimo más potentes que los hooks, que solo depende del audio. ¿Qué significa esto? Imagina que apareces en pantalla hablando. Lo único que está viendo la persona que te ve es tu boca moviéndose y tú en pantalla. Quizás algunos subtítulos animados que hayas puesto. Eso siempre será mucho menos efectivo que mostrar una imagen potente que relacione todo lo que estás diciendo. ¿Por qué? Porque los ojos procesan la información mucho más rápido de lo que los oídos pueden escucharla. Por eso, debes acompañar siempre tus palabras con un elemento visual. Eso se llama gancho visual, hook visual. Como por ejemplo, imagina un creador que habla de electricidad desde el primer segundo, antes incluso de que esboce una palabra, aparece una imagen de un enchufe completamente quemado. Automáticamente ya sé de qué va el vídeo, sé que va a hablar de un problema eléctrico y si ese tema me interesa, me voy a quedar. Eso es un hook visual. No esperas a explicarlo, lo enseñas. Y cuando la imagen confirma exactamente lo que estás diciendo, es muchísimo más fácil captar la atención del espectador. Así te quedarás a escuchar lo que tiene que decir. Yo llevo muchísimo tiempo utilizando esta técnica y me funciona siempre. Y he notado que los ganchos visuales mejoran muchísimo la retención de todos mis vídeos. Así que cuando pienses en tu hook, recuerda dos cosas. Veo al grano y enseña mientras hablas. No te limites solo a contarlo.

Y eso es todo lo que te tenía que contar en este vídeo. Si te ha gustado y sientes que te ha aportado valor, tengo un entrenamiento gratuito para personas que quieren mejorar creando contenido. Hay creadores de contenido, emprendedores, especialistas en marketing. Se llama viraliza. Dentro encontrarás muchos vídeos como este, cómo encontrar ideas de contenido, consejos de edición, cómo crear formatos y series de contenido, cómo utilizar el contenido para hacer crecer a tu negocio. Es completamente gratis y está en el link de aquí abajo. Mientras tanto, me encantaría saber qué te ha parecido este vídeo. Si quieres una parte dos, te leo aquí abajo.