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Evangelio día Viernes 23/01/26 - Padre Carlos Rosell - Marcos 3, 13-19 - Institución de los doce.

Cooperadores de la Verdad (Católico)12:44

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que quiso y se fueron con él. Instituyó 12 para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios. Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago, el de Sebedeo y Juan el hermano de Santiago, a quienes puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno. Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Como les he dicho, el Evangelio según San Marcos es el evangelio de los detalles. Hemos escuchado la lista de los 12. la lista de los apóstoles y Marcos señala algunos detalles. ¿A quién nombra en primer lugar? Pedro. A Simón llamado Pedro. Del grupo de los 12 hay uno que va a ser de cabeza. ¿Quién? Pedro. Los obispos son sucesores de los apóstoles y entre todos los obispos, ¿quién está en la cabeza? El Papa, sucesor de Pedro.

Un segundo detalle es que Marcos señala el apodo, la chapa que Jesús le puso a Santiago y a Juan. ¿Qué apodo les puso? Boanerges. Ese detalle está en Marcos. Boanerges, ¿qué significa? Hijos del trueno. Porque eran explosivos, pero Jesús les fue cambiando su forma de ser.

Y un tercer detalle en esta lista, y es lo que yo me voy a fijar brevemente, es que se señala quién fue el traidor. ¿Quién fue el traidor? Judas. Pero hay dos Judas. Hay uno que es santo, San Judas Tadeo. Y tenemos a Judas Iscariote, dice Marcos, el que traicionó al Señor.

Hermanos, quisiera remarcar la importancia de la fidelidad y para ello remarcar tres puntos. En primer lugar, Dios no se equivoca cuando nos llama. Vamos a la primera lectura. Dios, ¿a quién había elegido para ser el primer rey de Israel? Saúl. Saúl fue fiel. No, no, pero era el elegido. Y si ustedes han estado atentos a la primera lectura, David puede matar a Saúl. Lo puede matar. Lo mató. No, no. ¿Por qué no lo mató? Porque era un Porque era el ungido del Señor. Era el elegido del Señor. A pesar de que Saúl se estaba portando mal. seguía siendo el elegido del Señor. Jesús no se equivocó cuando llamó a Judas. Quien se equivocó fue Judas. Hermanos, cada uno de nosotros tiene una vocación y esa vocación viene de Dios, es sagrada y Dios no se equivoca.

Por eso viene un segundo punto, cuidemos nuestra vocación. Cada uno, repito, tiene un llamado de Dios. Si tú eres casado, cuida tu vocación matrimonial. Si eres una persona consagrada, cuida tu vida de consagración. Yo soy sacerdote, tengo que cuidar mi sacerdocio. Hermanos, la vocación es sagrada, no es un juego. Por eso todos los días hay que pedirle al Señor en nuestra oración la gracia de la fidelidad. San Felipe Neri, santo sacerdote, cuando se levantaba todos los días rezaba así. Señor, si tú no sostienes a Felipe, Felipe te traicionará. Hermanos, necesitamos de la gracia de Dios para ser fieles a nuestra vocación.

Y viene un tercer punto, la vocación se cuida todos los días en esas pequeñas cosas que están relacionadas con la vocación que Dios nos ha regalado. Vamos a fijarnos otra vez en Judas Iscariote. Todos sabemos cómo traicionó a Jesús. ¿Cuántas monedas recibió? 30. Pero les pregunto, ¿élbaciendo infiel a Jesús? ¿Sí o no? Sí. ¿Qué estaba haciendo? ya estaba robando. Él ya estaba siendo infiel a Jesús. Por eso todos los días hay que cuidar nuestra vocación.

En un matrimonio hay que cuidar todos los pequeños detalles, porque si no se cuidan esos pequeños detalles, luego vienen caídas graves. Los esposos tienen que cuidar su amor conyugal en esos pequeños detalles de cada día, en ese buenos días, buenas tardes, buenas noches, en esa llamada, voy a llegar tarde y estoy en este lugar por si acaso. Mira mi celular, no hay clave para ti. No hay clave. Son pequeños detalles. Detalles donde se cuida la vocación que tienes, tu vocación matrimonial. Y en mi caso siempre se ha dicho que un sacerdote comienza a ser infiel cuando deja de rezar. Benedicto 16, siendo el teólogo Rassinger, contaba la historia de un monasterio en Alemania que tenía muchas vocaciones, estaba lleno, pero luego se vació. ¿Por qué? Porque los religiosos comenzaron a levantarse tarde dado que comenzaron a ver televisión en la noche y claro, si se levantaban tarde dejaban de rezar, comenzaron a aflojar en la oración y terminaron perdiendo la vocación.

Queridos hermanos, cuidemos nuestra vocación en esos pequeños detalles de cada día. Jesús no se equivocó cuando llamó a Judas. Fue Judas quien usó mal su libertad, quien no fue fiel a todas esas gracias que Jesús le dio. Que la Virgen Santísima, nuestra madre nos ayude a ser fieles hasta la muerte, a cuidar la vocación que tenemos, porque nuestra vocación es sagrada, viene de Dios. Que así sea. Amén.

Queridos hermanos, tengo más de 21 años de sacerdote y nunca he bautizado un niño con el nombre de Judas, a pesar de que hay un San Judas Tadeo. Sin embargo, lamentablemente Judas está relacionado con el traidor y nadie quiere ser el traidor. Qué importante es ser fieles hasta la muerte en la vocación que Dios nos ha regalado. He señalado tres puntos. En primer lugar, Dios no se equivoca. Dios se equivocó cuando llamó a Saúl. No, él era el ungido del Señor. Por eso David lo respeta. Quien se equivocó fue Saúl. Jesús se equivocó al llamar a Judas Iscariote, ¿no? Quien se equivocó fue Judas. Dios no se equivoca. Y Dios te ha regalado una vocación. La vocación es sagrada.

Número dos, todos los días hay que pedir la gracia de la perseverancia. Si eres una persona casada, todos los días pide la gracia de ser un buen esposo, una buena esposa, si tienes hijos, un buen padre de familia, una buena madre de familia. Hay quienes tienen también la vocación de quedarse solteros porque han tenido que cuidar a la mamá, al papá. Es una vocación también sagrada. Cada uno tiene su vocación. Hay que pedir la gracia de la perseverancia final.

Y en tercer lugar, hay que cuidar nuestra vocación en las pequeñas cosas de cada día. Ahí nos jugamos la fidelidad en esas pequeñas cosas de cada día. Si vamos aflojando en esas pequeñas cosas de cada día que tienen que ver con nuestra vocación, vamos a terminar como Judas. Si un sacerdote deja de rezar y un día dice, "Hoy estoy cansado. Al día siguiente también estoy cansado. Al tercer día también estoy cansado. Ese sacerdote ya está siendo infiel." Hermanos, cuidemos todos los detalles que tienen que ver con nuestra vocación. La vocación es sagrada y en la vida matrimonial hay muchos detalles. El amor está en los detalles. Que la Virgen Santísima nos ayude a ser fieles hasta la muerte.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, con Dulce Corazón de María, se la salvación del alma mía. San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

Pueden ir en paz. Demos gracias a Dios.

[música]