Transcription
Efecto total, sustitución y renta. En el caso de un bien normal, consideremos la situación de equilibrio inicial de un consumidor Y. A partir de ella, analicemos el impacto que tendría, *ceteris paribus*, una disminución del precio del bien W.
Tal como podemos constatar, la reducción del precio del bien W provoca que la recta de balance pivote hacia la derecha. Pues ahora, con el mismo nivel de renta, al haberse reducido el precio, podremos obtener más de él. El nuevo equilibrio determina un incremento en el consumo del bien W. Este sería el efecto total.
Ahora bien, el efecto total lo podemos descomponer en dos partes: efecto sustitución. La reducción del precio de W altera el precio relativo de este bien respecto a Z, de tal modo que el bien W se hace comparativamente más barato. Para cuantificar cuánto se desea sustituir W por Z, deberemos trasladar paralelamente hacia el interior la recta de balance, recuérdese que la pendiente de la misma refleja los precios relativos, hasta que esta sea tangente a la curva de indiferencia inicial. Pues de este modo podremos apreciar cuál hubiera sido la elección óptima con los nuevos precios manteniendo el mismo nivel de utilidad.
Efecto renta. Al abordarse el precio de W, la renta real del individuo ha crecido y, por tanto, se reflejaría el aumento en el consumo de W como consecuencia del aumento que ha experimentado la renta real. Al ser W un bien normal, el efecto renta refuerza al efecto sustitución.