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6 Dailymotion El loro Alex Irene Pepperberg un vdeo de Campus

AMARO SÁENZ LUIS ARTURO5:40

Transcription

Un buen chico, pero repetir como un loro es el dudoso arte de la imitación sin entender lo que se está diciendo. Palabras vacías.

Tienes razón, ya lo sé que tengo razón. La doctora Irene Pepperberg, una profesora de psicología de la Universidad de Brandeis, a las afueras de Boston, se ha pasado la mayor parte de su carrera enseñando a un loro gris africano llamado Alex a entender de verdad lo que ella dice.

"Alex, lo compré en una tienda de animales. A todo el mundo le digo que no haga esto, pero necesitaba un pájaro que no fuera nada especial. Tenía que demostrar que podía un pájaro cualquiera y hacer todos estos experimentos y demostrar lo que podían hacer. Hoy es la diferencia. Color. Buen chico. Buen chico, ¡vaya que sí!"

Pero lo que hace Alex, la mascota de tienda, ¿no será más que puro jarabe de pico sin una verdadera inteligencia detrás? ¿O es que su cerebro de pájaro hace algo más que repetir ejercicios?

"Está bien, ¿qué forma? ¿Qué forma? Un nuevo estudiante llamado Griffin aprende la relación entre el sonido y el significado observando a otro estudiante humano. Y éste es muy cerca. ¿Qué forma? Seis lados. Sexis. La 2. Es verdad. Tengo un bloque de 6 lados. Quiero una nuez. Una nuez. Muy bien, Griffin. Qué buena. Seis lados. Mira. Ahora le toca a Griffin. ¿Qué forma, cariño? ¿Qué forma? ¿Qué forma? Lados. Si eso es. ¿Cuántos lados? Razón. Y lo todo. Seis. Eso es. Seis. Seis. Eso es muy bien, Griffin. Es todavía un principiante."

Pero el listo de Alex es un veterano. Lleva 26 años haciendo esto.

"Lados. Así es. ¿Cuántos lados? Digo todo. Si Alex tiene razón. Eres un buen pajarito."

Alex es capaz de nombrar unos 100 objetos y responder a preguntas sobre el tamaño, forma, color y materia. Pero eso es un juego de niños.

"¿En cuántos bloques verdes? ¿Y cuántos bloques verdes que manejábamos? ¿Cuántos bloques verdes? Bloques verdes. ¿Cuántos bloques verdes? Cuatro. Eso es. Cuatro bloques verdes."

Le cuesta mucho, pero Alex al final acaba procesando una buena cantidad de información.

"Lo que nuestros pájaros hacen no es sólo contar y ya está. En mi opinión, reconoce los números. Lo que hacen no es simplemente un reconocimiento perceptual, es decir, como cuando ves unos dados, un dominó, y sabes que hay 1, 2 cosas, pero no las cuentas. Les damos tareas complicadas. Hacemos una mezcla de colores, por ejemplo, bolitas y bloques rojos y azules en una bandeja, y le pedimos que diga cuántos bloques azules hay. Eso no lo podría hacer basándose sólo en un mecanismo de percepción porque hay una gran mezcolanza. Esa misma prueba se la dimos a un niño de 4 años y no le fue fácil hacerlo. De manera que tiene algún tipo de reconocimiento numérico y tenemos que trabajar en eso para ver si está contando de verdad."

"Venga, una vez más. Alex, no sólo una cara bonita. ¿Puedes decirme cuántas lanas naranjas? ¿Cuántas lanas naranjas? ¿Cuántas lanas naranjas? Tres. Buen chico. Eso es. ¿Qué color es más grande? Naranja. Es verdad. Tiene razón. El naranja es más grande. Buen chico. Buen chico."

El dominio de palabras y números de Alex es impresionante y, sin embargo, el doctor Hauser se huele que el loro puede estar tomándonos el pelo.

El trabajo que ha hecho Irene Pepperberg con Alex demuestra que Alex puede aprender símbolos para los números. En el caso de Alex, al contrario que con los chimpancés, son palabras de verdad. De manera que Alex conoce las palabras para 1, 2, 3, 4, 5 y 6. Pero como pasa con los chimpancés, en cambio, Alex no pasa de ahí. Nunca entiende que esto es una lista, que una lista se puede construir mediante sucesiones de cosas, añadiendo elementos. Alex le ha costado lo mismo aprender lo que significa uno que lo que significa dos. Por lo tanto, las capacidades de Alex se parecen mucho a las de los chimpancés.

La tarea consiste ahora en aprender las unidades fónicas básicas de las palabras, por ejemplo, la "a" y la "che" que suena como "gris". Por eso es Alex, salió de la tienda de animales para embarcarse en un largo y fascinante viaje. Pero está más cerca de conseguir el santo grial del verdadero lenguaje.

Lo que Alex tiene y lo que los otros pájaros tienen es una forma compleja de comunicación. Les hemos entrenado a usar ciertos sonidos del inglés cuando es el lenguaje que usted y yo utilizaríamos. Pero a medida que los entrenamos, nos damos cuenta de que cada vez se complica más.

Está bien, por muy lejos que lleguemos, Alex nunca podrá dar una conferencia por mí, pero habrá elementos del lenguaje humano que sea capaz de llegar a dominar. Es una cuestión de grados. Llegará un momento en que, cuando entres al laboratorio, puedes mantener una conversación con Alex, pero no va a ser una conversación como la que mantendría conmigo. Es una conversación con un niño de tres años. Es cuestión de grados.