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Cómo es TRABAJAR con AMANCIO ORTEGA

Pathfinders6:21

Transcription

Y cómo es trabajar durante tantos años junto a Manci Ortega.

Bueno, pues eh, yo te diré que de entrada, como pasa siempre, te acostumbras. Luego, él es una persona encantadora y no es muy, o sea, parte de lo fantástico, fascinante del asunto, es que yo creo que es de las pocas personas ricas, eh, que no le ha cambiado nada el dinero su forma de vivir. Y sobre todo en su caso, que es tan, tan, tan absolutamente rico, no. Y eso no le ha cambiado su su manera de vivir ni lo más mínimo, lo cual es enormemente llamativo y digno de de consideración.

Porque te dicen que realmente el el dinero habla. Eso lo dice mucho, otra frase que te dicen muchos los americanos: "Money talks". Entonces, si tienes dinero, se te ve a leguas y no lo puedes esconder. Y hay mucha gente que, de hecho, en el mundo delincuencial, que que la cogen porque de pronto aparece con unos coches deportivos y todo dice, este tío. Y compraros unas a Ortega y haciendo la vida que hacía antes, exactamente igual. No es impresionante.

¿Y tú qué opinión tienes de la gente que que le critica tanto cuando, por ejemplo, ha podido hacer donaciones de, pues temas para la investigación del cáncer o equipos?

Pues mira, te encuentras de todo, ¿no? Porque en términos personales, el otro día una chica me contó, una señora me contó, dice, bendito a Macio Ortega porque la máquina con la que se había tratado ella el cáncer la había donado Macio Ortega. No. Eh, hay mucha demagogia en esto, ¿no? Y las redes sociales también han contribuido desde el anonimato a, eh, a proyectar el sentimiento de mucha gente, la envidia de mucha gente, no entender por qué este hombre ha tenido, eh, de pronto esa, eh, esa idea genial, porque es una idea genial. Y luego, además, ha sabido rodearse de gente en distintos momentos que han sido claves, eh, su primer consejero delegado, José María Castellano, su su segundo consejero delegado y luego presidente, Pablo Isla, ahora el nuevo, eh, ya bajo la presidencia de su hija, Óscar Maceiras. Es decir, ¿por qué él y no yo? Bueno, pues porque a uno le toca una cosa, ¿no? Y España es un país en eso que, que yo creo que no, no lleva bien lo de la suerte, el éxito, la fama y el dinero de los demás. Hay una cierta diferencia con el con el concepto que se tiene en Estados Unidos, ¿no? Y y sí, sí, hay gente, mucha gente que lo critica, pero para mi juicio, gente que se retrata, ¿no? Porque también uno aprende con con el trato con esta gente, ¿no? Y es entender que el poder, eh, por encima de cualquier cosa, sea económico, sea político, sea, eh, de otra naturaleza, el poder lo que es por encima de todo lo que te hace sentir es impotencia, porque el hombre por sí mismo así haría cualquier cosa, todo. De hecho, no, cualquier cosa, todo. Si por el hombre fuera, abarcaría todo, eh, y no tendría límites. Entre otras cosas, porque estamos hechos para la eternidad. Si estamos hechos para la eternidad, es otro de los elementos que a mí me ha ayudado a creer por qué siempre estamos de alguna manera insatisfechos con las cosas y tal, porque es que no estamos hechos para estar constreñidos en un cuerpo que va, además, no en vuestro caso, pero sí en el mío, perdiendo energía, eh, arrugando, eh, en fin, el proceso clásico de la vida humana. Pero hombre, qué poco dura esto, ¿no? Y tal, y no sé qué. Y porque tú estás hecho para otra cosa. Entonces, cuando tú llegas a tener poder, es en el momento en que te das cuenta que ves la impotencia. Es decir, cualquiera que esté en una posición, eh, de ese tipo, lo primero que ve es lo difícil que resulta hacer cosas, ¿no? No es nada fácil hacer cosas, siempre hay limitaciones, siempre hay alguien que te viene a jorobar, siempre hay alguien que que no te, que te sale rana, que que no te esperabas lo que. Entonces, yo no puedes. O sea, parece tal y como lo estás pintando que el poder es más una percepción de los que están alrededor del que lo tiene.

Ciertamente, ciertamente, ciertamente. Por eso la gente que, en última instancia, mucha gente que ha tenido mucho dinero, luego quiere dedicarse a la política, porque que en el fondo el mundo real, digamos, está es como más obvio. Si tú tienes un montón de de casas o de coches o de fábricas o de, pues ahí se ve tu riqueza. Pero en la política, nada de eso existe. La política es un tema de percepción, es decir, no, nada diferencia a uno de otro, eh. Te diferencia tu talento, tu capacidad de de hacer que esa percepción, eh, se sea admitida, de tu autoridad, de generar autoridad o no. Es decir, eso eso lo lo trasladas sin nada tangible. Entonces es más refinado, ¿sabes? Si tienes es el dueño de una compañía de aviación y tienes 350, ya se sabe que eres muy rico. Y pero si si no tienes nada, pero eres capaz de, eh, sobrevivir en un mundo tan difícil como es el ámbito político, pues por eso muchos empresarios y tal optan luego por el mundo político, porque ya la parte digamos tangible se les queda un poco burda.

[Música]