📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

El modelo de Toulmin

Claudia Tornini18:24

Transcription

Bienvenidas a la unidad dos. Argumentaciones. Hoy veremos el modelo de Toulmin.

Turning fue un filósofo del lenguaje norteamericano que estableció que el lenguaje se puede dividir en dos aristas. La primera, una no argumentativa, que tiene que ver con actos lingüísticos como narrar un cuento o comprar, pedir, etcétera. Y una arista argumentativa, que tiene que ver con otros actos lingüísticos como opinar, fundamentar, refutar, etc.

Se dio cuenta que el modelo anterior, que era el modelo de los silogismos, que estaba vigente desde los griegos hasta el siglo XIX, no funcionaba para todas las clases de argumentaciones que podríamos encontrar en la vida cotidiana. Los silogismos actuaban mediante una estructura de dos premisas que, en conjunto, concluían otra idea. Por ejemplo: "Los hombres son mortales. Sócrates es un hombre. Por lo tanto, Sócrates es mortal."

Sin embargo, él se dio cuenta que los argumentos son mucho más complejos que eso y que no todos actúan bajo la misma estructura. Entonces, propuso otro modelo donde lo principal es la premisa o tesis que queremos defender y la cadena de argumentos que le van a seguir.

En este sentido, también considera que un argumento es una estructura compleja de datos que involucra un movimiento que parte de una evidencia y llega al establecimiento de una aserción. El movimiento de la evidencia a la aserción va a estar posibilitado por la garantía.

En este sentido, la evidencia va a ser la información verificable en que se basa la aserción. La aserción va a ser la idea, premisa o tesis que se va a defender. Mientras que la garantía es la creencia, regla o ley que une la evidencia con la aserción. Así como la evidencia fundamenta la aserción, la garantía va a estar fundamentada por el respaldo, que son datos que apoyan la garantía, tal como la evidencia apoya la aserción.

Por otro lado, vamos a tener un calificador modal, que se va a concebir como el grado de certeza de la aserción. Y ya que existe este calificador modal, que nos dice que la aserción no necesariamente es categórica, vamos a poder hablar de una reserva o las limitaciones o contraargumentaciones que posiblemente se le podrán hacer a mi aserción.

Veamos un ejemplo. Una aserción sería la siguiente: "Los resultados de las elecciones posiblemente no serán confiables." Yo puedo tener esa idea porque existe una evidencia que me permite inferir eso. En este caso, que los partidos políticos tradicionales han hecho trampa en todas las elecciones. Por ejemplo.

Ahora, ¿cómo yo traspaso desde esa evidencia a esa aserción? Bueno, porque existe algo que se llama garantía, que en este caso es una creencia común respaldada por que la mayoría lo pensamos así: "Si antes han actuado contra, probablemente la volverán a cometer." Esa creencia en común necesita un respaldo para ser aceptada dentro de una cadena argumentativa. En este caso, pueden ser estudios o datos. Por ejemplo, el informe de la OSE del 2020 concluye que las prácticas electorales fraudulentas tienden a perpetuarse.

Entonces, de esta manera, tengo que ese dato va a fundamentar mi garantía, tal como la evidencia fundamenta la posibilidad de inferir esa tesis o idea que yo tengo sobre el mundo. El cuantificador modal, en el caso de nuestro ejemplo, es "posiblemente". En este caso, el calificador está presente explícitamente dentro de la tesis. Y la reserva van a ser, como bien lo dijimos antes, las debilidades que tiene mi argumento.

De esta manera, el esquema opera así: a partir de una evidencia o datos, se formula una aserción, proposición o tesis. Una garantía va a conectar los datos con la aserción. Y se ofrece su cimiento teórico, práctico o experimental, que sería el respaldo. Los cuantificadores modales, como "ciertamente", "sin duda", etc., indican el modo en que se interpreta la aserción como verdadera, contingente o probable. Finalmente, se consideran las posibles reservas u objeciones.

A continuación, vamos a describir y ejemplificar cada una de esas categorías para que les quede lo más claro posible.

La aserción es la premisa o tesis que vamos a querer defender. Hay de varios tipos: actuales, que son las tesis o ideas que se infieren sobre los hechos de nuestra realidad. Por ejemplo: "Mi aserción: la deserción escolar aumentó." Es factual porque yo infiero esa realidad a través de un dato que ha ido aguantando a través del tiempo. Valorativas, que establecen el valor de una idea, si es bueno o malo, moral o inmoral, positivo o negativo. Las aserciones o tesis políticas, que informan sobre lo que debería hacerse o no, o sobre las decisiones a tomar para resolver un problema. Por ejemplo: "Se debería hacer más frecuente el examen de PCR en la población." Esa es una tesis política porque tiene que ver con una decisión que tengo que tomar. Ese mismo tema yo no podría formar en una tesis valorativa: "Hacer tanto PCR a la población es inmoral porque estoy gastando recursos innecesarios." Por ejemplo.

También están las tesis o aserciones causales, que son aquellas que expresan el motivo por el cual algo ocurre, ocurrió u ocurrirá. Con respecto al COVID, ya hemos visto que está la tesis de que esto surgió porque lo inventaron en un laboratorio o porque alguien manipuló de manera inadecuada un animal, etc. Todas esas son las aserciones o tesis causales porque nos hacen reflexionar sobre la causa que formuló algún fenómeno en nuestra realidad. Y por último, están las aserciones definitorias, cuyo propósito es describir o definir algo. Por ejemplo: "La pena de muerte es otro crimen." Ese verbo "es" señalaría que estoy frente a una definición.

Luego tenemos la evidencia. Los datos que se conciben como lo que aporta la información en que se basa esa aserción. Puede ser una creencia, pero jamás una opinión, porque tiene que ser un dato bien fundamentado. Es, por lo tanto, la prueba, el núcleo del argumento, la base de toda la argumentación. Por lo tanto, si mi evidencia es errónea, todo lo demás matará incorrecto. Y esto es lo que pasa con las falacias. Si mi evidencia es una falacia, mi argumento, mi tesis, toda la cadena de lo que he pensado y efectuado es incorrecta.

Hay diversos tipos de evidencia. No son solamente números, es lo que uno podría pensar. Hay evidencia de estadísticas, hay citas de autoridad, hay evidencias físicas, por ejemplo, que se han extraído de laboratorios, etc. Idealmente, para que una evidencia tenga valor, debe ser de una fuente primaria u original, estar actualizada, ser imparcial, objetiva, etc. Ya que la evidencia es el centro del argumento, tenemos que ser muy cuidadosos cuando seleccionamos las evidencias. Y de hecho, es lo que un buen contraargumentador debe analizar muy bien para destruir el argumento de otro.

¿Cómo entonces evaluar la evidencia? Este cuadro las va a ayudar mucho. Primero, una evidencia tiene que tener un contenido actualizado. Es decir, que no sea, por ejemplo, en ciencia, del siglo pasado. En humanidades, claramente eso se permite mucho más porque hay una apelación a la autoridad tradicional. Pero en ciencia o en tecnología, mi evidencia debe ser muy actualizada. Y por otro lado, la evidencia también tiene que tener un contenido pertinente. Esto es que esté directamente relacionada con la idea que yo quiero defender.

Por otro lado, está el autor. Si yo voy a citar a alguien, esta persona debe tener experiencia en su campo de investigación, debe tener obras publicadas, un conocimiento evidente sobre el tema y ser una autoridad. No me sirve citar a cualquier persona, tiene que ser alguien reconocido en el tema que estoy hablando.

Luego, el medio en que se difunde la idea que yo voy a citar tiene que tener prestigio editorial. Es muy distinto si ustedes se fijan, si citan un artículo científico de la revista "Nature" versus algo que yo pueda citar del diario "La Cuarta". Ya, entonces, el prestigio editorial de la fuente es muy importante para evaluar si esa evidencia corresponde o no.

Luego, ese medio de difusión debe contener arbitraje, es decir, que el dato comunicado haya sido revisado y aceptado por una autoridad en esa disciplina. Por eso Wikipedia no es un medio de difusión que me sirva para evidencias, porque el arbitraje es muy débil. No hay un editor que esté constantemente borrando contenido o analizando si es correcto o no, actual o no. Al revés de las revistas científicas, por ejemplo, o de un libro que yo sé que hubo gente involucrada en la revisión de ese contenido, en la revisión de la veracidad, etc.

Y luego, que este medio de difusión sea reconocido por esa sociedad del conocimiento. Si voy a citar una revista médica, tengo que saber que esa revista médica está muy bien valorada para los otros médicos. Lo mismo con los abogados, si voy a citar una revista o alguna publicación que tenga que ver con derecho, que eso sea un medio validado entre la gente que es experta en el tema.

Luego viene la garantía, que como decíamos anteriormente, es el puente entre la aserción y la evidencia y brinda la lógica para la transición de la evidencia a la aserción. En general, son condiciones generales y usualmente se expresan mediante una regla o ley. Por ejemplo, creencias, la legislación. En el caso de los últimos debates en nuestro país, una garantía a ciertos argumentos puede ser lo que aparece o no en la Constitución.

Por ejemplo, el respaldo, que va a ser lo que apoya la garantía, es un dato igual que la evidencia, pero mientras la evidencia apoya la aserción, el respaldo apoya la garantía. Por lo que será más específico que la evidencia. Pueden ser ejemplos. Estos datos en este ejemplo van a poder ver la diferencia entre el respaldo y la evidencia. Por ejemplo, si mi aserción es: "La lectura de textos literarios incrementa la capacidad argumentativa de los estudiantes." Mi dato o evidencia, desde lo que yo puedo inferir esa idea que estoy defendiendo, puede ser, por ejemplo: "A los alumnos con buenos hábitos de lectura participan más en discusiones" o "Las alumnas que leen poemas de amor siempre dan opiniones diferentes." Es decir, yo a través de esa evidencia, de ese dato, puedo inferir que la lectura de textos incrementa la capacidad argumentativa.

Ahora, entre esa data o evidencia y la aserción, tiene que haber una garantía, un puente que una eso. Y en este caso, puede ser una creencia ampliamente aceptada, por ejemplo: "La literatura enseña a pensar." Ahora, ¿cómo yo respaldo esa creencia? Bueno, con el respaldo es que en este caso puede ser los trabajos de Rodríguez y Tedesco afirman que la lectura de textos literarios enseña a resolver problemas y obligan al lector a realizar inferencias profundas que luego transfieren a sus escritos.

El calificador modal, como bien hemos visto, es el grado de certeza o fuerza que va a tener mi aserción. Es decir, qué tan probable es que esa tesis ocurra realmente. Su función, por lo tanto, es establecer la probabilidad de la aserción. Usualmente son adjetivos y adverbios, por ejemplo, "quizás", "seguramente", "siempre", etc. Pero ojo, que a veces también yo puedo inferir el grado de certeza de la tesis según el modo en que fue conjugado el verbo. Fíjense ustedes en este ejemplo la diferencia entre el futuro y el condicional: "ocurrirá" versus "ocurriría". "Ocurrirá" tiene una fuerza mayor de certeza que el condicional "ocurriría". Cuando yo no estoy seguro, uso el condicional. Lo mismo pasa con los pretéritos: "ocurrió" versus "habría ocurrido". ¿Cuál de los dos tiene más fuerza en la aserción? Claramente "ocurrió", lo estoy afirmando. En cambio, "habría ocurrido" es una posibilidad a que eso no sea tan certero.

Y por último viene la reserva, que consiste en anticiparse a las objeciones, prever las debilidades y transformarlas en un punto de indagación. Demuestra cómo una aserción también puede ser fortalecida por medio de sus limitaciones. Es decir, no es tan buena estrategia querer ocultar las debilidades de mi argumento, sino que al revés, parece que es mucho mejor estrategia argumentativa decir: "Bueno, se podría considerar esto, tal vez en estos casos no sea tan certero." Y eso debilita mucho los contraargumentos que podría tener mis contrincantes.

Esa ha sido la materia por esta semana. No es fácil, así que lo vamos a tener que poner en práctica a través de dos cosas. Primero, van a tener en su Classroom el artículo académico donde se explica el modelo de Toulmin. Yo lo que hice fue destacar lo más importante y presentárselos en esta clase, pero en el artículo van a tener anotado todo esto y con mucho más ejemplos. Así que la primera tarea es leer ese artículo y relacionándolo con la clase que acaban de ver.

Y en segundo lugar, les voy a dejar en Classroom unos ejercicios obligatorios para que ustedes pongan en práctica e identifiquen estas estructuras argumentativas en ciertos textos o actos argumentativos. Ya, eso es lo principal. Más que aprenderse las cosas de memoria, tal como hicimos con la falacia, tenemos que aprender a identificar este esquema en diferentes textos argumentativos. Así que les sugiero volver a revisar esta clase e ir tomando apuntes en su cuaderno de la clase o de el artículo científico que van a tener que leer. Y de todas maneras, hacer los ejercicios, porque eso es lo que les va a demostrar si están entendiendo esto o no. Cualquier duda queda en abierto en los comentarios para ir resolviendo cualquier inconveniente que se les vaya presentando. Les deseo una muy buena semana.