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Buenos días. Hoy, cuando te has despertado, ¿qué has pensado? ¿En quién has pensado? ¿Qué es lo que estás visualizando o anticipando para este día que está iniciando?
Yo me he despertado reflexionando hoy sobre algo que me parece interesante en esta vida de transformación personal, de crecimiento personal, porque si estamos aquí a esta hora es porque nos interesa mejorar, cambiar, incorporar diferentes herramientas que nos permitan ser mejor. Y el poder de darse cuenta es muy potente. Si yo no me doy cuenta de algo, difícilmente lo voy a poder cambiar.
Y lo que me gustaría hacer en esta meditación esta mañana es crear tal estado en nuestra mente, en nuestro corazón, que tengamos la apertura suficiente como para ver que todos podemos ser mejores. Imagínate que ahora te digo, ¿sabes? Hoy me he puesto un jersey de color rosa. Y tú me dices, "Pero si es blanco." Yo te digo, "No, es rosa." ¿Verdad que parece absurdo? Pues hay veces que podemos ver esto mismo en los demás. Podemos ver algo como muy obvio, como que realmente algo es de una manera y tal persona no se da cuenta. O eso mismo te está pasando a ti también. Vas escuchando diferentes comentarios por diferentes lugares y tú piensas, "No, eso no es verdad." Pero solo que haya la humildad suficiente para decir, pues quizás sí, quizás puedo incorporar todo esto que estoy escuchando y que además sé que me va a beneficiar.
Pero para esto necesitamos de un estado interno que sea capaz de aportar y a la vez de recibir. Recibir, me estoy refiriendo en este contexto a poder tener la apertura suficiente como para decir, "Vale, sí, es verdad. Voy a ver cómo podría hacer eso para que mi vida brillara más." Si no estamos hablando de otra cosa, hablemos de meditar, hablemos de tener más autoestima, de ser conscientes del poder que tiene nuestra mente. Sea de lo que sea de lo que estamos hablando, estamos hablando de brillar más, de ser capaz de extraer todo lo que hay dentro, toda esa belleza tan impresionante que hay en el corazón de cada ser humano para poder seguir compartiéndolo con los demás.
Así que siéntate en una postura que estés bien, cómodo, alerta y preparándote para este gran día. Sí, estoy en Barcelona ahora mismo y aquí aún no ha amanecido muy ligeramente. Siempre me gusta ver el amanecer y he subido la persiana, aunque no se ve nada, pero antes de que terminemos, habrá salido un poquito el rayo de sol. Sí que es bonito también, ¿no? Estar como preparados en este estado interno, pero a la vez en conexión con el mundo, con la naturaleza, con el entorno. Om.
En esta posición en la que estás ahora, por un momento, sé muy consciente de lo que te rodea, del lugar en el que estás, de lo que estás viendo a tu alrededor y al mismo tiempo con una actitud de ser el que observa desapegadamente, el que [música] observa desapegadamente. Y cuando haces eso no estás tomando de tu entorno. Estás observando desde dentro hacia fuera y así poco a poco vas siendo [música] más consciente de ti. También cuando digo consciente de ti, me refiero a la chispita de luz [música] que eres tú. Pequeño punto de luz. Y a medida [música] que lo vayas percibiendo más y más, posiblemente tendrás la sensación de que el cuerpo pesa menos y menos. Este sentimiento de que la pesadez [música] va quedando atrás. Y ahí encuentras tu espacio sagrado, silencioso, tu espacio sereno. Quédate así por un momento.
Observa cómo son tus pensamientos ahora. ¿Cómo son tus sentimientos ahora? Reconociendo también que eres tú quien lo está creando. Eres [música] tú quien elige conscientemente qué pensar [música] y por tanto qué sentir. Así que para el día de hoy elige qué pensamientos quieres tener, qué sentimientos quieres [música] tener.
Esta es una parada necesaria, un momento de serenidad y de sosiego que dan poder al alma. Porque es así como me hago más consciente de lo que de verdad es importante, porque es así que soy capaz de vivir en el mundo porque me importa todo lo que hago, las [música] personas que están conmigo y al mismo tiempo con esa cierta distancia sana que me permite seguir viviendo desde [música] dentro, consciente de quién soy. Y con esta [música] distancia sana me sigo observando y dando cuenta de aquello que hay en mí que quiero [música] seguir potenciando porque sé que añade valor al mundo. Y también me doy cuenta de aquellas tendencias que hay en mí, que tal vez podrían ser diferentes y que me harían sentir mejor a mí y harían sentir mejor a los demás. Y ambos aspectos son fundamentales. ¿Qué es lo que hay en mí que quiero potenciar más? ¿Cuáles son esas [música] tendencias que hay en mí que quiero ir dejando atrás?
Y te invito ahora a que desde el silencio contactes, sintonices con la humildad para que de verdad te des cuenta. Es ese momento que hace click, ese momento que dices, "Eso es. Tal vez los demás cuando me lo decían tenían razón." Y no tengo que demostrar nada, solo saber quién soy, en qué momento me encuentro y así seguir creciendo. Para ello es posible que sientas que necesitas una ayuda extra y es normal. Puedes situarte ahora en la conciencia de que eres luz en un espacio absolutamente luminoso, en la compañía de la luz suprema, en la compañía de Dios. Esta energía inagotable, una energía constante que siempre y por siempre está irradiando bondad. Y la [música] bondad incluye todas las virtudes. Así [música] que sitúate bajo este sol divino y deja que sus rayos de luz lleguen a todos los rincones de tu ser. Sigue consciente de quién eres como ser de luz y déjate envolver, colorear por esta luz suprema. Y sigue ahí en esta conexión. [música] Sintiendo como el alma se está recargando, sintiendo como cuando te das cuenta de aquello que puede ser diferente en sí mismo es un poder, es una fortaleza que te acompaña. Y te vas llenando más y más. Y deja ahora [música] que este silencio sintonice con aquello que de verdad quieres que [música] sea tu intención para el día de hoy. Quédate así llenando esta intención de poder también.
Puedes visualizar tu día [música] de hoy y no tanto en aquello que vas a hacer hoy, sino cómo te quieres sentir hoy. ¿Y cuáles son aquellas cualidades [música] con las que quieres contribuir al mundo hoy? Y sabes, también puedes crear el tipo de vibración con el que quieres ver a los [música] demás. Y recuerda que cada cual está representando su papel. Recuerda que todos, absolutamente todos, están representando [música] su papel y todos esos papeles son [música] distintos.
Y durante [música] este día puedes practicar con la observación desapegada. Estarás presente, estarás en medio de todo, quizás en un transporte público o en un supermercado o en tu trabajo, en casa, donde sea que [música] estés. Algo que va muy bien para practicarlo es recordar que estás usando tus ojos, que son como ventanas que te permiten comunicarte con el exterior. Y así esta es una mirada desde dentro hacia afuera, fortaleciendo de este modo la visión consciente del alma, la visión consciente de la chispita [música] de luz que eres tú y que son los demás también. Y de este modo estás [música] conectado, conectada con la alegría, con la ilusión, con entusiasmo. Y recuerda que has dejado los miedos atrás. Recuerda que todo eso va quedando detrás de ti y que así estás brillando más y más, más y más.
Y cuando eres consciente de ti, paradójicamente eres consciente también de lo que te envuelve. Y de este modo, la meditación no solo es este rato. Meditar es una forma de vivir. Cómo das cada paso al caminar. Cómo gesticulas. Cómo te relacionas. Cómo utilizas los recursos de los que dispones. Todo se llena de luz y de claridad, de luz y de claridad.
Cierra los ojos por un momento. Y observa cómo te sientes [música] ahora. Posiblemente estés observando el impacto que tiene tu presencia consciente. Te invito a que aproveches estos momentos de calma, cuando sea que incluso durante el día puedas hacer una parada para volver a vivir estos momentos. Volver a recordar quién eres, dónde estás. Y no me refiero a dónde estás en este momento, sino internamente dónde te encuentras. Sabiendo que eres creador, creadora de aquello que piensas, de aquello que sientes. Y que esta cierta distancia sana es muy necesaria para que no te quedes ahí absorbiendo todo lo que sucede alrededor. Esto a veces algunos que nos contactáis lo comentáis, "Pero, ¿qué puedo hacer? Porque el entorno es así o el entorno esa." Pues sí, el entorno será como es, pero la cuestión no es el entorno. El tema es darte cuenta de nuevo, el darte cuenta de qué puedes estar haciendo tú para no ser como una aspiradora que vas absorbiendo la energía de fuera, sea como sea. Y si es buena, bien, pero si no, entonces es cuando sufres.
Así que te invito a que pases un día muy consciente, muy alerta, recordando qué es aquello que sigues aportando al mundo, una cualidad en especial que vas a dejar que siga brillando en el día de hoy. Cuídate mucho, que tengas un muy feliz día hoy. Om.