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CONSUMO, SALUD MENTAL Y NORMALIZACIÓN: respondiendo PREGUNTAS sobre las ADICCIONES | 2x12

Luis Pérez | Adicciones al Descubierto55:03

Transcription

La adicción es la enfermedad de la mentira, de la manipulación y del autoengaño. El 50% de los adictos recaen porque no saben gestionar el aburrimiento.

Una persona que solo consume y no tiene adicción, cuando decide dejar de consumir, lo puede dejar. Una persona que tiene adicción, después de consumir se siente mal. Tiene que ocultarlo y hace intentos por dejar de consumir y lo vuelve a hacer. Cuando se dan estos tres tips, esa persona tiene adicción, necesita ayuda.

Para entender la adicción al juego, que es algo que ahora está en auge y que hay mucha gente que la está sufriendo, únicamente hay que quitar el alcohol y poner el juego. Un 50% de la sociedad va a tener su vida afectada directa o indirectamente por el consumo de sustancias. Alcohol, juego, drogas. Una epidemia.

Cuando llevas 5 años limpio, creen que ya estás curado, creen que tú ya no puedes recaer. Y yo tengo más peligro de recaer hoy que cuando llevaba un año de abstinencia. ¿Sabes por qué?

Querida comunidad de adicciones al descubierto, bienvenidos al episodio de hoy. Y es que en las últimas semanas me habéis estado haciendo muchas preguntas sobre la adicción y hoy lo que voy a hacer es que voy a contestarlas una a una. Bienvenidos a este nuevo capítulo. Me llamo Luis Pérez y soy adicto. Comenzamos.

[Música]

Bueno, Luis, buenos días. Volvemos a estar en estas rondas de preguntas y respuestas que iniciamos justo al empezar la temporada y que la verdad eh la gente nos sigue enviando muchísimas preguntas, así que al final nuestro objetivo es ayudarlos lo máximo posible y y en eso estaremos hoy también. Empezamos con las preguntas que nos hacen directamente adictos. Una de ellas es, ¿cómo puede un adicto en recuperación dejar de mentir y encaminar su vida? ¿Cómo puede un adicto en recuperación dejar de mentir y encaminar su vida? Buena pregunta.

El adicto para recuperarse tiene que seguir estos pasos. En primer lugar, aceptar que miente y que manipula. En segundo lugar, que su problema no son las drogas, sino su manera de ser y lo que hay detrás de las drogas. la personalidad, una persona que miente, una persona que manipula, una persona que justifica para poder seguir consumiendo. Y en tercer lugar, querer cambiar y sobre todo, y sin esto no se consigue nada, pedir ayuda profesional. Nadie deja de consumir drogas, nadie se recupera con buena voluntad. Tú cuando tienes un cáncer, no vas al médico y le dices, "Oye, voy a dejar de tomar el tratamiento porque con buena voluntad me voy a recuperar." tú sigues el tratamiento que los médicos te dicen, pues en este caso si tienes un problema de adicción tienes que pedir ayuda profesional y seguir el tratamiento que te dicen los terapeutas.

Una persona que miente estando enganchada, pues es lo habitual, porque al final el adicto, aunque vea que tiene problemas, aunque sea consciente de que tiene que dejar de consumir, muchas veces los adictos saben que tienen que dejar de consumir, saben que esto está trayéndole problemas, pero no pueden parar. Entonces es el pez que se muerde la cola. Por eso se llama el circuito de la adicción, porque el adicto es una persona que sabe que tiene un problema, que se arrepiente de consumir, se arrepiente de las consecuencias que muchas veces tienen sus decisiones. A veces está dos o tres días sin consumir, a veces más, pero después sin saber cómo vuelve a consumir, vuelve a sentir culpa, se está otro periodo sin consumir y luego vuelve a recaer. Y así está en ese círculo de autodestrucción donde va perdiendo cosas, va perdiendo a su familia, va perdiendo trabajos económicamente cada vez está peor, le salen problemas de salud hasta que a veces incluso pues aparece algún brote psicótico, algún accidente de tráfico o alguna sobredosis. Yo he conocido adictos que han muerto de una sobredosis.

Luis, en relación a esto se me ocurre también eh con comentabas, ¿no?, que el primer paso es reconocer que se miente. Quizás a nosotros nos parece fácil reconocer cuando mentimos, pero me pregunto si para un adicto es tan fácil reconocer que está mintiendo, porque lo tiene tan integrado en su día a día y en su personalidad. ¿Cómo despierta ese click que dice, ostras, eh, no tengo como ese comportamiento de mentir de manera reiterada y darse cuenta de que lo están haciendo.

Bueno, es que yo me acuerdo un día que la madre de un paciente que vino a la clínica me dijo, "Luis, cuidado, porque es que mi hijo miente más que habla y se cree sus mentiras y nos está volviendo locos porque se cree lo que dice y todos vemos que lo que dice es irreal, pero él lo ve así, él lo cree." Entonces yo le pregunté, "Bueno, ¿y si vive en una mentira? Y si él se cree sus propias mentiras, entonces, ¿cómo vas a saber cuándo te miente y cuándo no te miente? Entonces esa madre se dio cuenta que ella no le podía ayudar y que para poder ayudar a su hijo tenía que ser alguien que hubiera pasado por esa situación, alguien que también hubiera mentido, alguien que también se haya autoengañado, alguien que también haya manipulado a la familia, porque la adicción es la enfermedad de la mentira, de la manipulación y del autoengaño. No solo engaña a su pareja o a sus padres, el adicto también se engaña a él mismo.

Y en terapia, ¿cómo lo trabajas? ¿Cómo lo trabajáis para que el adicto se dé cuenta de que está en este bucle de mentiras constante para que despierte y vea lo que es real?

Pues en primer lugar ya sabemos que tiene una distorsión de la realidad, pero sobre todo con las evidencias, con lo que le ha pasado al adicto. Si el adicto roba para consumir, hay que explicarle que roba para consumir y hay que explicárselo porque igual si le se lo preguntas, él te dice que no roba. Si no atiende a sus hijos, igual hay que decirle que no atiende a sus hijos, porque él igual llega y te dice que él es un buen padre. Pero igual es necesario que la madre de los hijos le explique que no es un buen padre, que no está atendiendo a sus hijos. Si él tiene deudas, es necesario que él sepa que tiene deudas, porque él igual ingresa y te dice que es millonario, pero igual está arruinado, igual tiene deudas. Es decir, hay que ir enseñándole todas las consecuencias que tiene por culpa del consumo y a partir de ahí se va despertando, porque si tú no tienes evidencias, tú le dices a un adicto que está mal y él te dice que a él no le pasa nada. Y esas evidencias es donde él ya no te puede decir, "Oye, a mí no me pasa nada." Porque si tú no vas a trabajar, si tú económicamente no llegas a final de mes, si tú tienes deudas, si tú no atiendes a tus hijos, si a ti te han te ha parado la policía y vas drogado, todo eso son hechos reales que han pasado y que tú no puedes decir, "No, es que no me no me ha parado la policía cuando conducía borracho." No, te han parado y es lo que hay y es la realidad, ¿no? Entonces, hay que trabajar siempre con hechos reales, hechos que la familia haya vivido con él y que tú lo puedas sentar en una sala de terapia con su padre, con su madre, con su pareja, con sus hijos y que ellos puedan decir, "Sí, sí, acuérdate aquel día que me gritaste, acuérdate aquel día que te paron la policía, acuérdate aquel día que teníamos una reunión o una comida familiar y llegaste borracho." Y ahí poco a poco el adicto va tomando conciencia y va diciendo, "Hostia, pues será verdad que no estoy tan bien como yo creo."

Siguiendo con las preguntas de nuestros oyentes, Cris eh, bueno, más que una pregunta hace una afirmación, ¿no? Y es que ella comenta que cuando se aburre consume. Bueno, el 50% de los adictos recaen porque no saben gestionar el aburrimiento. Muchas veces no saben darle la lectura que las emociones a veces necesitan para después poder tomar buenas decisiones. Las decisiones vienen empujadas muchas veces por una emoción y consumir es una acción, es una decisión. Entonces, muchas veces también hay que aprender a darle otra lectura a lo que uno está sintiendo. Igual una persona que se está aburriendo, en vez de leer que se está aburriendo, puede tener un momento para conocerse a sí mismo, puede tener un momento para escribir, para estar en calma, para estar en paz, para meditar. Muchas veces también hay que aprender a darle la vuelta. al argumento y hay argumentos que me ayudan más y hay argumentos que me ayudan menos, pero también hay que aprender a aburrirse. Y los adictos que recaen porque no saben gestionar el aburrimiento muchas veces es porque cuando están en abstinencia lo que hacen es sustituir alguna conducta que genera los mismos efectos químicos en el cerebro que una sustancia. Entonces esa persona no se da la oportunidad de conectar con ese vacío que siente y que rellena con droga. Y además son personas normalmente que no han aprendido a quererse ni a estar con ellos mismos. Y esto se aprende estando solo. Esto se aprende aburriéndose, estando sin hacer nada. Son personas que siempre necesitan estar haciendo cosas. No es fácil. No es fácil dejar de consumir solo. No es fácil aprender a gestionar el aburrimiento y no es fácil aprender a gestionar las emociones. Esto se aprende estando en tratamiento. Si no, los adictos se recuperarían solos. Y yo no conozco a ningún adicto que haya dejado de consumir por él mismo. Conozco personas consumidoras que han dejado de consumir, pero no eran adictos, no tenían adicción. Pero si es adicto, no se va a poder recuperar si no pide ayuda.

Y ahora hago un inciso, esto no es una pregunta de de los oyentes, pero eh sé que sé que nos la preguntarán, ¿no?, cuando oigan lo que acabas de decir, porque, ¿qué diferencia hay entre una persona que solo consume y una persona que tiene adicción?

Una persona que solo consume y no tiene adicción, cuando decide dejar de consumir, lo puede dejar. Una persona que tiene adicción después de consumir se siente mal. Tiene que ocultarlo a su familia, a sus amigos, a su pareja y hace intentos por dejar de consumir y lo vuelve a hacer. Cuando se dan estos estos tres tips, el adicto necesita ayuda. Esa persona tiene adicción.

Sonia nos pregunta si podríamos hablar de la resistencia de los adictos a aceptar la dependencia a la droga.

La resistencia a aceptar la dependencia es algo que se encuentra en la mayoría de los adictos, por no decir todos. Y la familia lo tiene complicado en este caso, porque tú eres pareja o familiar o madre de un adicto, ves que cada vez su vida está peor, que consume más, que intenta dejarlo pero que no puede y te sientes impotente porque le quieres ayudar, te sientes culpable porque como madre o como pareja también te gustaría ayudarle y ves que no puedes, pero tú crees que deberías ayudarle y es complicado Porque tú lo que le ofreces es ayuda, pero él te dice que no se quiere recuperar. Y ahí entra en juego la capacidad que tenga la familia de darse cuenta que ellos no le pueden ayudar y de pedir ayuda profesional e iniciar una intervención familiar. Porque a través de unos pasos muy sencillos que se les da a la familia, lo que conseguimos es que el adicto se quiera recuperar sin obligarle, que es cuando el tratamiento es eficaz.

Y Dani nos hace una pregunta que me parece muy interesante y es que siempre hablamos, ¿no?, de que superar la adicción no es solo dejar de consumir, sino es también reconvertirte, transformarte a ti mismo. Entonces, Dani nos afirma si podríamos hablar sobre lo duro que es destruir justamente esta persona que que ha sido durante 10, 20 años y crear una nueva.

Claro. Yo pensaba que mi problema eran las drogas y yo llegué hasta la puerta de una clínica para dejar las drogas, pero allí me di cuenta que mi problema era mi manera de ser y eso sí que me daba miedo dejar de ser yo, porque yo con el consumo había creado un personaje para protegerme porque era una persona insegura, porque era una persona con miedos, porque era una persona que se sentía rechazada. que se sentía diferente del resto. Entonces, a través de esa coraza en la que yo aparentaba ser alguien que no necesitaba a nadie, que no necesitaba ayuda, que a mí no me hacía falta nada, eso lo que hacía era protegerme. Entonces, en el momento en el que yo llego a un centro y me dicen que mi problema no son las drogas, que mi problema es mi manera de ser, que yo tengo una coraza y que por dentro soy débil y que soy vulnerable y que soy emocionalmente inestable y que tengo miedos y me dicen que me tengo que quitar esa coraza, eso me da miedo. Y ahí viene un momento en el que uno se plantea si es tan importante recuperarse, porque uno va a conectar con ese dolor por el cual necesita las drogas para sobrevivir. Y es donde muchas veces los adictos dejan de hacer tratamiento. Cuando tú le dices a un adicto, "Tu problema no son las drogas, tu problema es tu manera de ser," ahí estás empezando a romperle porque él no quiere consumir. Él tiene claro que las drogas le sientan mal, por eso llega hasta una clínica de desintoxicación. Pero él lo que no sabe antes de llegar a la puerta es que tiene que cambiar su manera de ser y eso es lo que le va a dar más miedo. Ojalá mi problema hubieran sido las drogas. no hubiera tenido que enfrentarme a mis inseguridades ni a mis miedos. Aquí el objetivo del tratamiento está en aprender a gestionar esas emociones, estos sentimientos. Muchos de ellos no son ni siquiera reales. Hay adictos que se sienten inseguros, pero no porque no hayan conseguido cosas en su vida. Yo conozco adictos, empresarios con carrera, eh, adictos que han conseguido grandes cosas que se sienten inseguros y dices, "Pero si tú eres si tú eres un tío muy válido." Sí, pero se siente inseguro. Yo he tenido actores muy buenos, muy conocidos, que me decían, "Es que yo soy muy inseguro." Digo, "No puede ser. Si tú eres actor, si tú te pones delante de 10,000 personas y eran muy inseguros, es más a veces una sensación que ellos tienen que no la incapacidad de hacer cosas porque son muy capaces, pero muchas veces ellos no lo ven.

Por su parte, Adrián nos pregunta, ¿cómo debe ser un grupo de terapia?

Pues un grupo de terapia debe ser un grupo donde se hablen las cosas claras, un grupo donde no haya tapujos. donde se hable abiertamente, un grupo en primer lugar en el que no te sientas juzgado, donde puedas compartir, donde puedas expresar tus sentimientos, cómo te sientes y lo que te pasa por la cabeza y te sientas acogido. En segundo lugar, un grupo en el que los compañeros te digan la verdad. Porque si un compañero de terapia o un terapeuta en el momento en el que te tiene que decir que no vas por el buen camino y que tienes que [ __ ] una otra dirección, en vez de eso te aplaude, pues difícilmente el adicto va a [ __ ] el camino adecuado, ¿no? Es decir, el grupo tiene que tener una de cal y una de arena. tiene que tener ese amor, esa comprensión y esa acogida por el que llega, pero también tiene que tener esa disciplina y esa claridad con la que hay que tratar la enfermedad, porque al final el que está en el grupo de terapia su tendencia va a ser a engañarse, su tendencia va a ser a intentar poder seguir consumiendo y el grupo de terapia y los terapeutas ahí tienen que ser muy claros y tienen Tienen que explicarle muy bien la enfermedad al adicto. Tienen que explicarle por qué él a pesar de los problemas que tiene sigue consumiendo. Porque es una pregunta que yo me haría muchas veces. ¿Por qué sé que la droga me sienta mal? ¿Por qué sé que me comporto mal? ¿Por qué sé que me siento mal? ¿Que no soy feliz? ¿Por qué veo que mi vida no va bien? Y a pesar de esto sigo consumiendo, porque esta es una pregunta que hoy yo me haría si estuviera sentado en una sala de terapia. Y en los grupos de terapia es bueno que haya adictos en recuperación en diferentes fases, es decir, adictos que ya llevan tiempo eh trabajando en terapia y adictos que se acaban de incorporar. Y luego también los profesionales. Es bueno que sean eh exadictos. Hay que tiene que haber un balance entre exadictos y y profesionales que son expertos en adicciones, pero no han vivido la adicción. No hay un profesional para todos. En adicciones lo que enriquece el tratamiento es la diversidad, el que haya un equipo multidisciplinar, que haya un equipo de psiquiatría que controla la medicación. y valora si el adicto necesita o no medicación en la fase de desintoxicación. que haya un equipo de psicología quien hace las terapias individuales y trabaja esa relación más íntima que un adicto tiene con la sustancia, donde se detectan traumas, donde se detectan situaciones de abuso, donde se hace una una reconstrucción cognitiva también, donde se reinterpretan algunos hechos y por otro lado también la experiencia de adictos rehabilitados que están formados como terapeutas, que estos le van a ayudar a identificar esas situaciones de riesgo que podrían comprometer la recuperación, donde el adicto va a tener una recaída. Estos también le van a ayudar a que se despierte la fe, a que el adicto crea que se puede recuperar, que a mí me pasó. Yo conocía a un adictoterapeuta que pensé, si este se ha metido lo que dice que se ha metido y está aquí sentado con este reloj, con esta sonrisa y con esta familia que dice que tiene que es maravillosa, es que yo también me puedo recuperar. Y después también es muy importante que el adicto que va a entrar en tratamiento pueda estar con otro adicto o con un terapeuta que haya pasado por esta situación porque no tendrá la sensación de estar hablando en chino. Cuando tú tienes una enfermedad y encuentras a alguien que también ha tenido esa enfermedad, puedes compartirle cómo te sientes y tienes esa sensación de que me están comprendiendo, te sientes aceptado, no te sientes juzgado. Y esto hace que haya una mayor adherencia al tratamiento.

Inma, eh, te preguntas si que si se consume solamente cuando se bebe también se es adicto.

Bueno, aquí lo primero que le diría yo a Imma es que el alcohol es una droga. En segundo lugar, lo que le diría es que un drogadicto mal curado es un alcohólico asegurado. Y en tercer lugar, que si se quiere recuperar, que pida ayuda. Porque todo y que el alcohol es una droga que está más bien vista por la alta tasa de impuestos y porque es legal y ta ta ta. El mayor número de ingresados por adicción es de alcohólicos. Y además, si no me equivoco, Luis, eh justamente el síndrome de abstinencia del alcohol te puede matar.

Nos preguntan también lo difícil que es este proceso de duelo cuando estás en recuperación y ya empiezas a ver que no volverás a consumir.

Más que un proceso de duelo por no volver a consumir, es un proceso de duelo por dejar de ser esa persona que has estado siendo durante tanto tiempo. Porque como te decía en la otra pregunta, el miedo es a mostrarte vulnerable, el miedo es a conectar con el dolor, el miedo es a conectar con la inseguridad, a conectar con el rechazo. El adicto ya sabe que la sustancia le sienta mal, no se engancha a la sustancia, sino a los efectos que en él hace la sustancia. Por ejemplo, el alcohol es un ansiolítico. Las personas que tienen una situación de ansiedad y están acostumbradas a consumir, están calmando la ansiedad. Entonces, el adicto se engancha a los efectos de la sustancia. Por esto el proceso de duelo es con la persona que soy yo cuando consumo. Yo soy una persona que creo que no me pasa nada porque todas esas inseguridades quedan inundadas en las sustancias. es el el adicto es alguien que está anestesiado emocionalmente y por lo tanto parece que puede gestionar su vida, pero en el momento en el que le quitas la sustancia y empiezan a aparecer esos miedos es cuando tiene esa sensación de vértigo y dice, "Bueno, es que estoy en un proceso de duelo." Claro, porque estás en un proceso de duelo porque esa persona que tú creías haber construido durante tantos años se ve que es una mentira. que no es real. Esto es como un niño que tiene que empezar a caminar otra vez. Tú coges al adulto, le dices, "No, mira, señor, lo que usted ha construido durante estos años es una mentira." Y ahora vuelves a ser un niño de 3 años, te cojo de la mano y te enseño a andar. Y ahí el adicto tiene que confiar en el equipo terapéutico y tiene que haber un trabajo de rendirse y de aceptar que su manera de ser es lo que le ha llevado hasta la situación que tiene hoy.

Adri también nos pregunta cómo controlar la impulsividad.

Las drogas son un alterador del estado del ánimo. Por eso los adictos cuando están consumiendo viven en una montaña rusa. Hoy están contentos. Mañana están tristes, hoy están eufóricos, mañana tienen depresión y se encierran en una habitación. Y cuando dejas de consumir, en las primeras semanas y en los primeros meses de tratamiento, perduran esos estados emocionales. Pero después también es importante acordarse de esos estados emocionales que uno tiene antes de consumir, cuando está consumiendo y después. Porque cuando tú ya estás en abstinencia y vas a sentir esos estados, ves que un día estás más impulsivo, ves que un día estás más irritable, ves que un día estás más apático. Eso son ganas de consumir. Y no porque uno tenga ganas de consumir, de decir, "Es que me voy a pillar, es que me voy a comprar droga, es que me voy a comprar una botella, sino que son esos estados emocionales que tú sentías antes de consumir y eso es lo que te dices, es que la enfermedad sigue estando contigo y a través de impulsos lo detectas. Cuando tú sabes darle la lectura adecuada a estas emociones, tú te paras. En un momento dado, todo el mundo puede tener un arrebato de impulsividad. La diferencia entre el que es adicto y el que no es adicto es que si el que es adicto no lo detecta como ganas de consumir, como un estado emocional que puede llevarle a una recaída y se para y se cuestiona y se pone en duda, si sigue con el piloto automático, muy probablemente acabe teniendo una recaída.

Seguimos con las preguntas. nos dicen, "¿Qué consejo me darías para afrontar las ganas que tengo de consumir cuando acabo la jornada laboral?"

Esto es lo que yo llamo el adicto ritualizado. Y el adicto ritualizado es el adicto que consume por rituales. Entonces, yo lo que le recomiendo a esta persona es que cambie de ritual. Por ejemplo, hay personas que tienen una asociación entre el consumo de cocaína y la prostitución. la misma asociación que puede tener un fumador con el café, que cuando toma un café tiene ganas de fumar. Entonces ahí lo que hay que hacer es cambiar el ritual. Muy probablemente una persona que sale de trabajar sale siempre a la misma hora, se va siempre a casa por el mismo camino, si para en algún sitio, para en el mismo sitio, si se toma un café, se lo toma en el mismo sitio. Si se toma una Coca-Cola o una cerveza se la toma en el mismo sitio. Pues muy probablemente hay que cambiar el camino por el que uno se va a casa. Muy probablemente en vez de parar a tomar una Coca-Cola o una cerveza no haya que parar. Seguramente si al salir del trabajo normalmente quedas con algún amigo, pues habrá que cambiar de amigo o en vez de quedar con un amigo tendrás que irte al gimnasio. Al final lo que tenemos que hacer es cambiar todo el circuito diario, porque eso es un ritual y cuando tú ritualizas el consumo, cuando tú repites una conducta, lo que hace esa conducta es despertar un estímulo en el cerebro y ese estímulo lo que te pide es droga.

Valerie eh te pregunta que qué relación hay entre adicciones y salud mental.

Pues la relación entre adicciones y salud mental, más que salud mental, eh diría con problemas y trastornos de salud mental es ahora mismo, por los últimos estudios que estuve leyendo, del 80%. El 80% de los consumidores de drogas tienen otros trastornos mentales. Despersonalización, eh trastorno por déficit de atención hiperactividad, trastorno de ansiedad, trastorno del estado del ánimo. ¿Y qué es antes? ¿El el trastorno de salud mental o la adicción? Pues muchas veces lo que una persona que tiene una enfermedad mental está haciendo con el consumo es aliviar unos síntomas que ya tiene, pero muchas veces lo que hace el consumo es despertar una enfermedad que estaba oculta y que probablemente si esa persona no hubiera consumido quizás nunca se hubiera despertado. Llegan personas a la clínica que tienen esquizofrenia y que esa esquizofrenia ha sido inducida por sustancias, ha sido provocada por el uso de sustancias también. Y una vez se sale de la clínica, se es un adicto en recuperación, estos trastornos de o estas enfermedades de salud mental remiten algunas sí, algunas no. ¿Cómo funciona? Pues a veces remiten y a veces no. A veces esta enfermedad mental ha sido inducida por sustancias, pero a veces estaba oculta y lo que ha hecho la adicción ha sido despertarla. Por ejemplo, hay adictos que llegan y tienen un trastorno del estado del ánimo y cuando quitas las sustancias, poco a poco se va regulando emocionalmente, la persona se vuelve más estable. Hay adictos que llegan y dicen, "Yo traigo un diagnóstico, tengo depresión." Cuando retiramos las sustancias, esa depresión desaparece. Hay otros que tienen han sufrido un brote psicótico o tienen esquizofrenia y cuando retiran las sustancias el paciente se estabiliza. Pero hay otros que no. Hay otros que retiras las sustancias y esa enfermedad continúa y a veces para toda la vida.

También nos comentan eh y efectivamente es así que hay mucha normalización del alcohol en los supermercados, en la sociedad en general, ¿no? Y de la cocaína en el entorno laboral.

Pues sí, vivimos en la sociedad del consumo. Vas a un supermercado y el primer pasillo que me encuentro muchas veces es el del alcohol. Digo, ¿será posible? Y yo siempre doy la vuelta. Yo nunca entro por el pasillo del alcohol, no porque me lo vaya a beber, pero pienso que no necesito enfrentarme a esos estímulos y que luego me puedan provocar ansiedad o que no sé, no sé lo que me va a provocar porque no nunca me meto en ese pasillo. Pero es verdad que en entornos laborales y bueno y festivos y familiares el alcohol siempre está presente la mayoría de veces y la cocaína también. Además, la cocaína como te da esa sensación de poder, está muy relacionada en el ámbito empresarial y también muchas veces no solo por la sensación de poder, sino también por la alta exigencia, ¿no?, de tener que rendir muchas horas a unas capacidades muy elevadas. Sí, pero eso es más bien una justificación que encuentra el adicto que una realidad, porque una persona que está consumida de cocaína no rinde más ni rinde mejor. Sin embargo, al consumirla, el adicto tiene esa sensación de control y de poder que sin la sustancia no tiene. Cuando esta sustancia que te da una sensación de control y de poder, se encuentra alguien que es inseguro y que tiene miedos, esa persona se engancha muy rápido a esa sustancia porque dice, "Hostia, es que esta sustancia me quita el miedo y me quita la inseguridad con la que yo llevo toda mi vida." Entonces, el consumidor ahí se engancha muy rápidamente.

¿Y de qué manera podríamos favorecer esa autoestima, esa seguridad sin necesitar las drogas?

Cuando una persona ha vivido mucho tiempo con drogas, el primer refuerzo que tiene positivo es ese primer día sin drogas, porque yo he sido una persona con muy baja autoestima. Yo he estado en la situación donde están los adictos que ahora están consumiendo. Y cuando tenía esos momentos en los que uno piensa, pues no soy capaz de conseguir nada o las cosas no me van a ir bien y aparecen esos miedos y esas inseguridades, yo pienso, [ __ ] tío, pero si has sido capaz de superar la adicción, ¿cómo no vas a ser capaz de sacar un proyecto adelante? Pero, ¿cómo no vas a ser capaz de gestionar cualquier cosa si superar la adicción es algo que cuesta muchísimo. Entonces, cada día que una persona pasa sin consumir, se refuerza la autoestima y se refuerza la capacidad que uno cree tener sobre él mismo de poder hacer cosas en su vida. Porque cada día sin consumir Sabina para un adicto es un logro, es un éxito. Yo hay veces que pienso, por lo que sea, vaya [ __ ] de día, [ __ ] me ha pasado esto, me ha pasado lo otro, pero de repente me paro y digo, [ __ ] pero hoy no he tomado, hoy no, hoy no he consumido. Y ahí se me va el mal rollo, se me va el mal día. Un mal día se convierte en un buen día. Porque tú sabes lo que lo difícil que era para mí hace 10 años estar un día sin consumir. Yo me acostaba por las noches, me iba a dormir y le pedía a Dios que por favor mañana no consumiera, porque yo había noches cuando me iba a la cama que pensaba que al día siguiente no me iba a despertar por la mañana. El corazón me iba a toda leche. La cabeza no podía parar. No sabía si seguir intentar intentando dormir o levantarme de la cama e irme a buscar otro gramo. Muchas veces, como no podía dormir, me iba a pillar otra vez porque era lo único que podía hacer. Claro, hoy cada día sin consumir es que me da una tranquilidad, refuerza mi autoestima y a veces que tengo cosas que son que las veo complicadas, que digo, "Hostia, esto es complicado, eh, una formación complicada, un proyecto empresarial complicado." Digo, "Esto es difícil. Aquí tengo un reto difícil, la Titan Desert. que vamos a ir a a correrla el año que viene. Un reto difícil, complicado. Y hay momentos en los que digo, "Hostia, no seré capaz." Pero después pienso, "Hostia, pero si has sido capaz de salir de la droga." Y yo no pensaba que que iba a ser capaz de salir de la droga. Yo había momentos en los que pensaba que que no podría salir, pero intentarlo, intentarlo, esforzarme, no parar de intentarlo, no querer hacerlo todo de golpe, ir día a día es muy importante porque cuando tú quieres hacer un tratamiento para la adicción y quieres hacerlo todo de golpe, es tan grande el reto que es imposible. Te ahogas. Y ahí la mismas las mismas ganas de recuperarte tan rápido te hacen recaer porque tienes ansiedad, tienes angustia, quieres hacerlo bien muy rápidamente y tú no puedes enseñarle a un niño de 3 años a correr. Tiene que esperar a tener 6, 7, 8 años a correr. Y el adicto cuando se pone en tratamiento es como un niño otra vez, porque no ha crecido emocionalmente. No sabe gestionar las emociones, no sabe gestionar el aburrimiento, no sabe gestionar la frustración, no sabe aceptar un no como respuesta, no sabe decir basta, no tiene límites. El adicto siempre quiere más. Entonces, aprender a gestionar todo esto y a lidiar con todo esto en una sociedad que ya es demandante, una sociedad adicta, una sociedad consumidora, una sociedad en la que siempre tenemos que ir a más. Lidiar con esto es difícil y más difícil se pone cuando ya te has recuperado, cuando ya has pasado esa fase de desintoxicación, que uno empieza a estudiar, que uno empieza a trabajar. que uno empieza, le empiezan a ir las cosas bien y quiere que su vida mejore. Ahí también hay que aprender a gestionarlo porque muchos se creen que cuando ya llevas 2 años o cinco, va, lo voy a exagerar aún más, cuando llevas 5 años limpio, creen que ya estás curado, creen que tú ya no puedes recaer. Y yo tengo más peligro de recaer hoy que cuando llevaba un año de abstinencia. ¿Sabes por qué? Porque cuanto más años llevas, más crees que esto a ti no te va a pasar y más confianza tienes y más crees que ya lo has superado. Y no es cierto. La enfermedad sigue igual de latente en mí que el primer día que dejé de consumir. Lo que cambia es que hoy tengo herramientas para no ir a consumir y que esas herramientas yo las trabajo y en vez de alimentar la enfermedad alimento la recuperación, pero lo hago cada día para no recaer.

Pablo nos pregunta cómo se supera la vergüenza y la culpa de haber hecho tanto daño.

La vergüenza y la culpa son un síntoma de consumo. El adicto consumidor es alguien que se siente culpable, alguien que se siente avergonzado, alguien que se compara con los demás, alguien que se pone expectativas muy altas, alguien que vive ansioso, alguien que vive angustiado, alguien que vive aislado. Todo esto son síntomas de que una persona tiene ganas de consumir. Una persona puede dejar de consumir, pero eso no significa que esté en recuperación ni que se haya recuperado. Tú puedes dejar de consumir y estar sufriendo como un cabrón cogido a una silla y eso tiene fecha de caducidad. O tú puedes hacer un tratamiento y cambiar. Y cuando cambias dejas de sufrir. Cuando cambias de verdad empiezas a estar en paz. Cuando renuncias a tu manera de ser, cuando quieres dejar de ser alguien ansioso, cuando quieres dejar de ser alguien compulsivo, cuando quieres dejar de ser alguien que se avergüenza, cuando quieres dejar de ser alguien que siente culpa, porque tú sabes que cuando sientes culpa, el cuerpo crea las mismas sustancias químicas que cuando tomas una raya de cocaína. Tú sabes que cuando tienes ansiedad o miedo, el cuerpo crea unas sustancias químicas y entonces cuando tú dejas de darle esas sustancias químicas al cuerpo, el cuerpo dice, "Oye, ¿dónde están esas sustancias químicas que a mí me hacían sentir mal y que después me hacían sentir bien? ¿Dónde están esos estados emocionales que se parecen tanto a una montaña rusa como los que me provocaba la droga? Porque tú puedes estar emocionalmente igual de inestable que cuando consumías drogas sin consumirlas. Y eso es porque únicamente has dejado de consumir. Y eso tiene dos problemas. El primero es que esto tiene fecha de caducidad y el adicto recae. Pero el segundo, y para mí más importante aún, que el adicto está en abstinencia, pero sufre. Yo no me he recuperado para sufrir. Yo me he recuperado para estar tranquilo, para vivir, para aprender a gestionar las cosas. Yo cuando hay algo en mi vida que me está generando ansiedad, que me está dando dolores de cabeza o con lo que me estoy obsesionando, lo paro. Por tanto, yo tomo también esta pregunta como un aprendizaje en el sentido de que, bueno, Pablo no siente vergüenza y siente culpa y ahora con esto que comentabas, él puede ser consciente de que sintiendo eso es que no se está recuperando, sino que realmente son indicadores de esas ganas de consumir y que en ese sentido, ¿qué le recomendarías para que no recaiga?

Pues que hable. que exprese eso que siente. Está muy bien, Pablo, que nos lo pongas aquí en un vídeo para que gracias a tu pregunta podamos ayudar también a más personas, pero esto no te cura. Lo que te cura es hablar. Te pones en terapia y hablas con tu profes con tus profesionales, con tu profesional de confianza, con tu grupo de terapia y les dices todo lo que se te pasa por la cabeza, todo lo que piensas, lo que sientes, lo que te gusta, lo que no te gusta, de la adicción se sale hablando. Esto es como alguien que quiere correr una maratón con una mochila cargada de piedras. ¿Cuántos kilómetros creéis que puede correr esa persona? Muy poquitos. Pero ahora tú le vas quitando piedras de la mochila. Esa persona se vuelve más ligera, esa persona está más suelta, puede correr más kilómetros y los puede correr más rápido. Pues la mochila se vacía hablando. Señores, la herramienta para salir de la adicción que funciona es hablar. hablar y hablar y expresar todo lo que sientes, no guardarte nada, indiferentemente de que pienses si el que lo escucha puede pensar una cosa o otra. A mí hay una cosa que me ayudó mucho en tratamiento y es que me decían, "Luis, lo que el otro piense de ti tiene que ver únicamente con él, no tiene que ver contigo." Digo, "Hostia, entonces yo puedo ser como como yo soy. Puedo expresar lo que siento, lo que se me pasa por la cabeza y lo que el otro piensa es problema suyo, tiene que ver con él. A mí esto me liberó. Por eso la recomendación que le doy a Pablo es que hable.

También nos preguntan mucho, Luis, por adicciones que no son eh al consumo de drogas, ¿no? Tenemos varias preguntas sobre la adicción a los juegos, pero concretamente, y eso me ha llamado la atención, a las apuestas deportivas online y realmente es un sector que está en auge en incluso en pueblos muy pequeños. de 2000 habitantes están abriendo locales de apuestas deportivas online. ¿Cómo podemos enfrentar esto y e cómo podemos detectar también las adicciones que no son a sustancias y que quizás están más normalizadas?

Mira, para entender la adicción al juego, que es algo que ahora está en auge y y que hay mucha gente que la está sufriendo, únicamente hay que quitar el alcohol y poner el juego, porque las conductas van a ser las mismas. van a ser conductas de evitación, de que se den cuenta que tengo un problema, eh, va a gastar más dinero del que tenía previsto, va a llegar a un momento en el que va a robar, al final va a sufrir las mismas consecuencias. aislamiento, eh, una persona que no habla, que no expresa sus sentimientos, una persona que comparte poco con sus familiares. Cuando detectas que alguien tiene problemas con el juego, normalmente es tarde porque ya está enganchado. Porque cuando empiezan a jugar, bueno, todos empiezan a jugar una cierta cantidad, un número de días, pero poco a poco esa conducta va aumentando, la familia no se da cuenta y cuando se dan cuenta normalmente es tarde y ahí lo que tienen que hacer es pedir ayuda profesional.

Claro, en este sentido eh ya ahora más eh entro en una reflexión más social, ¿no? ¿Cómo es posible que se fomenten o se estén abriendo tantos locales de apuestas deportivas y cómo es posible que sigan existiendo las tragaperras en los bares, que yo me fijo, ¿no?, a veces cuando voy, sobre todo, bueno, en pueblos más pequeños se ve mucho, ¿no? El típico grupo de hombres mayores que pasan la tarde echando carajillos y cervezas y se ponen en la tragaperras, ¿no? ¿Cómo es posible que esto sea legal?

Es indignante. Es indignante. Sabes que arruina a las personas, que las mata, que las empobrece y cada vez hay más. Manda huevos. Es una putada. ¿Y por qué se permite el dinerito? La alta tasa de impuestos que se cobra. Y no suelo meterme en estos terrenos, pero es la realidad. ¿Por qué se vende alcohol si provoca accidentes de tráfico, si mata a las personas? Si provoca divorcios, si provoca peleas.

y enfermedades, no solo la adicción y enfermedades, pero ya no es el daño que te hace a ti, son los daños colaterales a las personas que no consumen. Porque tú vas con tu familia por la carretera tan tranquilo, viene un un alcohólico que va conduciendo, se te mete encima y mata a tu hija.

El dinero, el dinero hace que les interese que estas sustancias estén en las calles. ¿Son un problema para todos? Pues no, no son un problema para todos. El alcohol no es un problema para todos. Es verdad. Es problema para algunos. Una pistola mata, bueno, mata o te defiende. El alcohol va a matar a todos los que lo consumen. No, pero un 20% sí. Bueno, y además lo que tú comentabas que hay muchas personas que no son adictas, eh, han consumido y de este 20% por cada alcohólico o por cada adicto van a sufrir las consecuencias 10 personas más. Por lo tanto, un 50% de la sociedad va a tener su vida afectada, directa o indirectamente por el consumo de sustancias, alcohol, juego, drogas, una epidemia.

¿Y qué pasa? Porque muchas veces cuando hablamos de conductas adictivas, ¿no?, nos referimos, por ejemplo, a los juegos, ¿no? Nos viene eh muy rápidamente la ludopatía, la adicción también al sexo, porque muy relacionada con la prostitución o con abuso sexual. Pero, ¿qué pasa con las adicciones que desde mi punto de vista son aún más invisibles y que realmente tenemos varias personas que nos han hecho preguntas sobre esto, sobre, por ejemplo, la adicción a la comida?

La adicción a la comida en principio no te va a arruinar, no va a provocar que cojas un coche y mates a alguien porque vas borracho, pero sigue siendo una adicción. ¿Cómo la detectamos? Eh, y cómo la afrontamos. Mira, puedes detectar la adicción a la comida si después de comer te sientes mal, si pasas mucho tiempo pensando en la comida o si cuando comes comes comes compulsivamente. Pero la adicción a la comida normalmente muchas veces tiene relación con otros trastornos mentales, por ejemplo, el trastorno de ansiedad, el trastorno de estrés postraumático o trastorno por depresión. Por eso, si detectas alguna de estas situaciones que te sientes mal después de comer, que comes compulsivamente o que pasas mucho tiempo pensando en la comida, lo mejor es que pidas ayuda profesional para identificar también cuáles son esos desencadenantes, porque seguramente habrá estímulos que provocan esos estados. A veces las comparaciones con otras personas, h exigirse demasiado en en algunas tareas, el tener un listón muy alto de lo que debería ser provoca angustia y estos estados a veces provocan ansiedad y una persona empieza a comer, no puede parar y hay que ver también qué hay detrás de esa conducta.

Es que muchas veces, Luis, hemos comentado aquí en el podcast, ¿no?, que al adicto, para que se dé cuenta que es adicto, se le ponen las evidencias de su consumo, ¿no? Que está robando, que no está yendo a su lugar de trabajo, que está maltratando a su familia, pero claro, a una persona que es adicta a la comida es mucho más difícil mostrarle las consecuencias de su consumo. No es más difícil mostrar las consecuencias de su consumo, sino que es más difícil para su entorno detectarlo. Es más difícil detectarlo porque como comer está bien visto, pero si tú le preguntas al que tiene adicción a la comida, ¿cómo te sientes después de comer? Si te dice que se siente mal, si te dice que pasa mucho tiempo pensando en comida, si roba comida, que aquí hemos tenido adictos a la comida, que robaban comida de la cocina, que hemos tenido que cerrar la cocina con llave, eh, se escondían comida en los bolsillos, en los armarios. Ahí sí que puedes enseñarle las evidencias. Tuvo una adicta a la comida que era, [ __ ] qué caso más complicado, una chica de 40 y tantos años que la madre y los hermanos no podían darle dinero porque se iba a comprar comida y no podía parar de comer, no podía parar de comer. Y ella llorando nos decía, "Por favor, ayudarme, no puedo parar." y y la chica lo intentaba y lo intentaba, pero igual que una dicta a la heroína, lo mismo, un caso superclicado. Bueno, al final pudimos estabilizarla poniéndole pautas eh de comida a la hora que tenía que comer. Eh, ella no podía servirse la comida, le servía la comida a su madre, le decíamos, "Oye, mira, esto es lo que hay para comer." Y punto. Y ahí se estabilizó. Pero costó muchísimo, muchísimo. Un caso complicadísimo, igual que una adicta a la heroína, igual. Y ahí las evidencias estaban clarísimas.

Lo que pasa que muchas personas que no llegan a este punto donde estaba esta señora, pues lo tienen más complicado porque cuando tú detectas que tu hijo consume cocaína, como la cocaína es ilegal, enseguida te salta la alarma. Pero cuando consume alcohol, cuando tu hijo de 25 años consume alcohol y te dice, "No, que yo me tomo unas copichuelas." ¿Tú no sospechas de que es un alcohólico? Pues con la comida pasa lo mismo, como es algo que está socialmente bien visto y además es necesario para sobrevivir, pues uno no lo detecta, ¿no? Entonces ahí es muy importante ver qué hay detrás de esta conducta y hacer un trabajo más profundo y detectar posibles trastornos de ansiedad, del ánimo, depresión.

Hay muchísimas personas, Luis, muchísimas, que quieren que hables de la coadicción. No son varias las parejas de adictos que nos preguntan por este tema. Me imagino que quieren, por una parte saber cómo detectar si soy coadicta y luego también cómo manejar la situación. Muchas de ellas se encuentran en esa paradoja de si no le ayudo porque me priorizo, siento que lo estoy abandonando y siento que lo que le pase puede ser culpa mía, pero sí eh sigo como estoy, estoy insostenible, él no me hace caso y y no sé cómo sobrellevarlo. Bueno, la coadicción es la persona que tiene dependencia a alguien que tiene adicción. Sí. Es decir, soy adicto a esa persona que tiene una adicción. En primer lugar, saber quién es coadicto y quién no. El que es coadicto puede tener enfermedades mentales como consecuencia. Además, puede tener problemas en las relaciones, aislamiento, depresión. Y cuando una persona es coadicta, normalmente lo que hace es minimizar el consumo del adicto, le soluciona sus problemas, le da dinero, le ayuda a ocultarlo para que el resto de la familia no se entere de que tiene un problema. Estos son conductas que lo que hacen es favorecer el consumo del adicto porque esa persona es dependiente de esa persona. Entonces, lo que tiene que hacer esa persona que está siendo dependiente del adicto es pedir ayuda para ella. En primer lugar porque le va le van a ayudar a evitar problemas de salud para ella misma o para él mismo. Y en segundo lugar porque al pedir ayuda le van a dar las herramientas que necesita, que estas sí que van a ayudar a la persona que tiene adicción, porque ella intentándole sacar del pozo, lo que hace es hundirse con él.

Ya para terminar, Luis, también varias personas nos han preguntado cómo podemos seguir ayudando al adicto cuando ya sale del ingreso. Bueno, pues para poder ayudar al adicto cuando sale del ingreso, muy importante es que la familia durante el ingreso se haya involucrado en el tratamiento, haya ido a las terapias que hay para las familias y que sepan que después del ingreso y del tratamiento viene una fase de mantenimiento que mi experiencia es que no se debería de soltar, por lo menos esas reuniones, esas terapias y esas asistencia a grupos donde uno refresca y donde uno recuerda de dónde viene, donde uno ve gente que viene muy mal y así no olvida ese lugar donde nunca más quiere estar.

Luis, tenemos ya que dejarlo aquí hoy, no nos queda más tiempo, pero han quedado muchas preguntas en el tintero. Animamos a nuestros oyentes a que nos las sigan haciendo porque en próximos episodios vamos a seguir respondiéndolas. Y Luis, como siempre, muchas gracias por compartir todo este conocimiento. Gracias a todos vosotros por acompañarnos en este capítulo de hoy. Deciros que si tenéis alguna propuesta, algún tema en especial del que queréis que hablemos, que lo pongáis en los comentarios que lo tendremos en cuenta. Gracias. M.