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Hola, bienvenidos a un profesor. Vamos a empezar a hablar del primer eje del sistema neuroendocrino, el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal. También se le puede reconocer como el eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal. ¿Por qué? Porque esta glándula, la glándula suprarrenal, también se llama glándula adrenal.
Esta es la glándula periférica, es decir, que no está en la parte más central del cuerpo, sino que está hacia las periferias. Decimos esto para diferenciar respecto a las partes que sí que son centrales. Esta glándula recibe estos dos nombres: suprarrenal porque está encima del riñón, pero también adrenal porque libera adrenalina. Así que es lo mismo, es la misma glándula.
Total, vamos a ver este eje. Este eje, vamos a poner que parte desde el hipotálamo. Digo que vamos a poner que parte porque en verdad veremos que hay una comunicación que es bidireccional, sí, pero vamos a partir desde esta línea vertical. El control central del hipotálamo se va a dar gracias a la liberación de una hormona que es la CRH, la corticotropina releasing hormone, la hormona liberadora de corticotropina. Se libera en la eminencia media y viaja por el sistema sanguíneo portal hacia la hipófisis.
En la hipófisis tiene sus receptores y cuando se une, va a producir la liberación de ACTH, de hormona corticotropa. Cuando se produce esta hormona y se libera, ¿dónde va? Pues como cualquier hormona de las que vamos a ver, al torrente sanguíneo y vía torrente sanguíneo ya viaja hacia la glándula suprarrenal, donde encuentra sus receptores y se une, produciendo un efecto fisiológico.
Entonces, la suprarrenal lo que va a producir es que se liberen glucocorticoides. Dentro de estos glucocorticoides, voy a hacer mención sobre todo al cortisol, que es el principal glucocorticoide de los seres humanos. ¿Dónde se libera este glucocorticoide? Pues concretamente, si nos paramos a mirar de cerca cómo es la glándula suprarrenal, veremos la parte más superficial, la parte más externa, que es la corteza, y luego veremos la parte más interna, la médula.
Estos glucocorticoides vienen de la parte más externa, la corteza. Sin embargo, sin embargo, estos glucocorticoides pueden estimular a su vez que la parte más interna, que la médula, libere adrenalina y noradrenalina. Estas dos hormonas, la adrenalina y la noradrenalina, digo, y volvemos, estas dos moléculas, la adrenalina, la noradrenalina, también se pueden liberar independientemente de esto. Puede liberarse gracias a la estimulación simpática.
He querido poner la adrenalina, la adrenalina y la noradrenalina también en este vídeo, ya que los glucocorticoides, buena parte de los efectos que ejercen, también es gracias a la liberación de estas hormonas, aunque en sí el eje es este hipotálamo-hipófisis-suprarrenal.
Entonces, ¿qué está pasando? Vamos a volver a esta primera parte de aquí. El hipotálamo estimula la hipófisis, la hipófisis estimula la glándula suprarrenal. Estimular quiere decir que facilita que se liberen ciertas moléculas. Sin embargo, la glándula suprarrenal lo que hace es inhibir tanto a la hipófisis como al hipotálamo. Y eso tiene todo el sentido del mundo si nos planteamos que no queremos estar fabricando glucocorticoides hasta el infinito y más allá.
Es decir, a medida que va aumentando la concentración de glucocorticoides, eso se va a unir con receptores de glucocorticoides de la hipófisis y del hipotálamo, y cuando se une a ellos, lo que va a hacer es que estos dos órganos liberen menos de sus propias hormonas, menos CRH y menos ACTH, de forma que también va a bajar un poquito el nivel de glucocorticoides. Y así vamos de abajo, de arriba a abajo, se promueve la liberación y cuando llegamos al producto final, es el producto final inhibe la liberación desde los centros superiores.
¿Por qué he querido comentar esto entonces de la adrenalina, de la noradrenalina? Porque resulta que los glucocorticoides que se liberan en la corteza suprarrenal estimulan que otra parte de esa glándula libere otras moléculas. Y además, resulta que estas otras moléculas estimulan al hipotálamo, con lo cual el hipotálamo estimulado por estas dos aumentaría todo esto. Por eso me parece muy interesante tener esto pendiente, e incluso si esta parte de aquí no es la más directamente implicada en este eje, sobre todo porque ahora te voy a comentar qué funciones tiene este eje.
Y vamos a ver qué tanto esto como esto están implicados. Principalmente, las funciones de este eje son permitir que un organismo pueda enfrentarse ante las demandas que se dan en el medio en el que vive, es decir, adaptarse a la situación real. Con esto, lo que quiero decir es que el estrés, el estrés es una parte de la vida que es totalmente natural y que es lo que hace que ahora mismo tú quieras estudiar y entender algo para aprobar un examen, o que me hace a mí salir de la cama, venir a grabar este vídeo. Esa parte de estrés nos ayuda a realizar aquello que necesitamos para vivir.
Pero sin embargo, hay una parte de exceso de estrés, que esta es la que sí que puede dañar, e incluso dañar físicamente a nuestros órganos. Entonces, este eje viene regulado por el estrés y también por el ritmo de sueño-vigilia. Es vital descansar y descansar con sueño de buena calidad, porque si no, este eje está hiperactivado y esto nos acaba dañando literalmente físicamente por dentro.
Por otro lado, cuando digo que regula o nos permite adaptarnos a las demandas del medio, estoy hablando de que afecta a muchos órganos y de esa forma regula. Digamos, no es el principal, por ejemplo, el principal sistema a través del cual hacemos la digestión, pero sí que según las demandas del medio, mi digestión va a cambiar. Si yo tengo que subir a un examen, seguramente esta sensación te suena como que se te cierra el estómago, o al revés, o comes por ansiedad, ¿cierto?
Entonces, este eje afecta a cómo hacemos la digestión, nos afecta a las emociones que sentimos, en nuestra conducta sexual, afecta a nuestro metabolismo, podemos engordar, podemos adelgazar, incluso, e incluso al sistema inmunitario. Algo que se escapa totalmente de mi control, gracias a este eje. Si vemos que es afectado, de hecho, un exceso de estrés nos inmunodeprime. Ahí lo dejo.
Por último, última, última detallito que querría comentar de esto. Hay unas conexiones entre la amígdala, que es una región que se activa generando emociones muy intensas y sobre todo es una región que se activa ante situaciones amenazantes en las cuales el organismo naturalmente va a sentir miedo, y hay conexiones entre la amígdala y el hipocampo, que es una región que se encarga de crear memoria, como la que estás haciendo tú ahora, registrando todos estos datos, un tipo de memoria que es verbalizable, explícita. Y también conexión con el hipotálamo, vía directa. Están conectadas estas tres estructuras.
Es decir, esta conexión, el hipotálamo también se puede activar. Quiero decir que con la memoria de experiencias intensas que hayas vivido, esto facilita que el hipotálamo se active y que este eje esté más activo. Por ejemplo, esto es lo que nos ayuda a entender que haya personas con estrés postraumático, con depresión, con trastornos del estado de ánimo, que en un momento dado pueden presentar alteraciones en este eje. Y una posible vía para ayudarles a superar este problema sería empezar regulando su medio interno, ya que la química se les ha alterado a partir de algo que es totalmente natural y positivo para mantenernos con vida y sobrevivir.
Pues esto es nuestra versión de qué es el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal. Deja nuestros comentarios a continuación y te invitamos a seguir haciendo los ejercicios y ver los otros ejes para entender esta maravilla que somos. ¡Feliz estudio! [Música]