Transcription
[Música]
Hola niños, ¿cómo están? El nuevamente. Hoy les tengo una historia muy interesante.
Había un niño llamado Raffi. Era el número uno de tiro al blanco. Siempre cuando se ponía a jugar, tira y le daba siempre en el centro. Era un genio. Todo el mundo hablaba de ese niño.
El rey de la ciudad también era muy pero muy bueno. Y cuando escuchó hablar de ese niño, lo invitó al palacio para jugar con él a ver quién jugaba mejor. Entonces le dijo al niño: "Ven, quiero hacer una competencia contigo para ver quién tira mejor".
Entonces el niño no sabía qué hacer. Dijo: "Si le gano al rey, quizás que el rey se enoje conmigo. Y si yo pierdo, ¿qué van a decir de mí? Que yo no sé jugar. Tengo que pensar una idea para salir del problema".
Entonces, niños, el rey lo invitó y fue al palacio. Y cuando entró al palacio, había un tío blanco enorme.
Entonces el rey dijo: "Voy a comenzar tirando yo". Entonces el rey agarra la flecha y el arco y la tira. ¿Y a dónde da? ¡En el centro! ¡Oh, wow! Todo el mundo aplaudiendo. ¡Wow, qué bien el rey!
Otro tiro más. El rey va, tira al ladito del centro. Muy bien. Todo el mundo aplaudiendo. ¡Qué lindo! Otro más. El rey le daba al centro o al ladito. Sabía jugar muy pero muy bien.
Llegó el turno ahorita de Raffi. A ver qué iba a hacer Raffi. Todo el mundo mirando. Agarró Raffi, niños, estiró la cuerda, cuerda, apuntó y la flecha salió por ar I del tiro al blanco y cayó del otro lado en la tierra, en el piso.
La gente dijo: "¡Wow, qué raro! Tan mala puntería tiene este niño".
A ver, vamos a ver la segunda vez. Raffi también estira, tira la cuerda, sale la flecha y cae también afuera. La gente dice: "¡Wow, qué raro! Este niño, nosotros pensábamos que sabía jugar bien".
De vuelta cae y para afuera, para afuera, para afuera. Entonces la gente no sabía qué estaba pasando. Pero las personas que eran inteligentes se dieron cuenta. Si bien él tiraba afuera, pues saben qué, todas las flechas caían en el mismo lugar afuera, pero una al ladito de la otra.
Entonces la gente entendió que si él hubiese querido de verdad, el niño podía haber ganado más que el rey, porque él tenía la puntería precisa para meter todas las flechas dentro del círculo. Lo que pasa es que él no, no lo quiso hacer para no entrar en ese problema con el rey.
De aquí vemos, niños, a veces tenemos problemas, a veces no sabemos cómo resolver, pero tenemos que pensar bien, bien, bien para no pelearnos, para ver una manera de salir de esa situación un poco difícil. Y seguro nos va a ayudar.
Nos vemos hasta la próxima.