📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Meditación de la mañana: "¿Quién guía tu vida?", con Marta Matarin

Brahma Kumaris España21:43

Transcription

Buenos días. Otro momento para reencontrarnos y empezar el día juntos. Es bonito esto. Nos juntamos temprano y después cada uno hace lo que tenga que hacer en el día de hoy, pero habiendo hecho este viaje interno. Y después pues nadie más sabe, solo uno sabe cómo esta experiencia te puede ir acompañando en este día.

Me gustaría hoy en esta meditación que nos enfocáramos en un aspecto que es quién guía mi vida. Dejo que sean los demás las circunstancias o soy yo quien realmente estoy guiando mi vida. Dejo también que mi vida la guíe Dios. ¿Cuál es mi punto de enfoque y para qué? Porque si no es tan fácil distraernos. Es fácil caer en el descuido, en la pereza, desalentándote o desanimándote por circunstancias que pasan. O bien puedes decir, "Esta es una vida preciosa, maravillosa y y voy a hacer que que la pueda vivir en la mayor plenitud."

Tómate tu tiempo ahora para sentarte cómodamente, pero a la vez que puedas estar alerta y dejas lo del día de hoy a un lado. Ahora, imagínate igual tal vez hay una silla a tu lado, ve colocando a un lado y a otro todo lo que ahora no necesitas. Sí. para que te centres plenamente en ti en este momento. Om. Puedes sentir en este momento como un anclaje el ser, el alma que habita en este cuerpo, el ser, el alma en el presente, en el aquí y en el ahora, sin prisa. viviendo de verdad cada segundo, cada instante.

Cada mañana en este viaje al corazón del ser. Estoy tomando el timón, dirigiendo el timón de mi vida con mis propias manos. Ahora sé que yo elijo qué pensar. Yo elijo incluso cómo me quiero sentir y seguirá habiendo circunstancias que serán agradables y placenteras y habrá circunstancias que serán como una tormenta. Pero sea como sea, yo llevo el timón de mi propia vida. Quédate así con esta imagen ahora por un momento.

Con el timón en tus manos, miras hacia arriba, percibes la luz del sol. Es el sol divino, la energía suprema. Dios, que está ahí acompañándote en los diferentes pasos de tu vida. Tú guías y al mismo tiempo es muy gratificante sentir, saber que él te va abriendo camino, que esa energía está ahí para ti y te quedas así disfrutando. de esta cálida compañía. Ves un amplio horizonte, nada ni nadie entre medio entre tú y lo infinito y vas avanzando.

Te invito a que dejes a un lado el pensar en las acciones. o cómo te gustaría que fuera tu entorno. Ahora te invito a que te enfoques en cómo te quieres sentir tú y fruto de esta vibración que sale de lo más profundo, todo lo demás irá sucediendo. Tal vez lo que piensas que es lo mejor, tal vez no es lo mejor en este momento o hay algo incluso mejor que lo que puedas llegar a pensar. Así que deja todo eso a un lado y enfócate en ti por unos momentos en el alma que brilla, que vibra. Es solo desde esta sutileza que puedes captar, percibir la energía suprema que eternamente está irradiando amor y cuidado, está irradiando su luz. Estás tú, el alma alineada contigo alineada con la fuente suprema y solo lo mejor puede suceder. Y cuando algo realmente es lo mejor para ti, es lo mejor para los demás también. Y así vas descubriendo como lo verdaderamente importante es tomar el timón de tu vida con tus manos bajo la luz de Dios.

Imagínate la escena ahora. Toda esta comunidad de personas que meditamos juntas. Cada una de ellas está en un barco, el barco de su vida. Cada una de estas personas, igual que tú, dirigiendo el timón bajo la luz de Dios. Es hermoso pensarlo así. Déjate llevar por este sentimiento y habrá momentos donde podrás recordar a alguien que estará en otro barco que no se olvide de esa luz que nos ilumina. Otras veces alguien puede que te lo recuerde a ti y así todos juntos vamos avanzando, vamos ascendiendo.

Sientes la fortaleza de este momento. Qué valioso es reubicarte en lo que te da fuerza, en lo que te hace ver con mayor claridad, sabiendo que detrás de una nube siempre sale el sol. Siempre. Y poco a poco te vas preparando para este día que estás empezando ahora. Y la imagen de la meditación de esta mañana la puedes ir recordando, reviviendo en diferentes momentos del día. Hay veces que solo una imagen te vuelve a resituar, a recolocar internamente para que esta vibración se prolongue tanto como tú quieras.

En el día de hoy, respiras profundamente y Escuchas el silencio. Parece que incluso se puede escuchar lo que está pasando dentro de ti. Oh, santi. Y si tienes tiempo, aunque ahora desconectes, pero quédate un ratito más saboreando este ambiente, esta vibración. Siempre pienso que lo que uno siente en la meditación está bien, pero ahora deja que cale, que vaya asentándose dentro de ti. Hasta otro día.