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Om shanti. Bienvenidos y bienvenidas a esta charla y meditación en la que hoy vamos a vamos a reflexionar y luego a meditar sobre el tema de soy un alma libre.
Y a lo mejor para los que lo escucháis por primera vez a través de internet puedes pensar, bueno, eso que es un alma, ¿no? Y y libre. Y y es uno de los conceptos que trabajamos aquí y es uno de los conceptos que si se entiende y se practica, porque lo principal es practicarlo, nos da muchísima libertad.
Entonces es entender que somos esa energía que está que habita en el cuerpo y que está dando vida al cuerpo. Y cuando empiezo a entender que soy algo distinto al cuerpo y que puedo desapegarme del cuerpo y que puedo utilizar el cuerpo como yo deseo, como yo quiero, a partir de ahí empiece empiezo a tener una una perspectiva muy distinta de quién soy y de cómo funciono como ser humano. La misma palabra lo dice, ser humano. Es decir, hay un ser en lo humano, pero nos hemos olvidado de estas cosas.
Pero no solo me sirve a mí el hecho de entender que soy un alma y no soy este cuerpo, esta estructura, sino que esta estructura, este cuerpo es el vehículo que yo utilizo para expresarme, pero no soy este vehículo. Esto me da un espacio para entender que puedo responder y que puedo desapegarme de los hábitos que he creado a través del cuerpo.
Entonces, hay mucha gente que está tan identificada, la gran mayoría, con lo físico, con el cuerpo, que utilizamos incluso expresiones muy evidentes. Y uno dice, "No, yo hago lo que el cuerpo me pide. No, no, esto me apetece porque el cuerpo me lo pide." Y entonces a nivel espiritual pensamos, "En realidad lo que te pide el cuerpo es lo que no deberías a lo mejor hacer [risas] porque es un hábito que has desarrollado y a lo mejor ni siquiera es saludable." Pero hay gente que está tan identificada que cree que lo que le pide el cuerpo es lo que hay que hacer, ¿no?
Y cuando empezamos a practicar meditación nos damos cuenta que muchas veces el cuerpo te pide algo que sabes que no es lo más adecuado. Y un ejemplo muy práctico es la alimentación y los hábitos alimenticios que, bueno, ya lo podéis ver, las noticias y todo y dietas por todas partes, problemas por todas partes, eh, todo el mundo va al dietista ahora está de moda ir al tener un dietista. ¿Por qué? Porque hay hábitos que no son saludables. Entonces, si hago caso a lo que el cuerpo me pide, pues luego me arrepiento, ¿no? Y digo, "Ay, me he comido ese pastel que me dijo el médico que no tomara tanto azúcar. y ahora me sienta mal en estómago.
En cambio, cuando empiezo a practicar ese desapego del cuerpo, siento esa esa tirón, diríamos, porque el cuerpo se ha acostumbrado a ciertas sustancias, pero como alma estoy separada y siento esa sensación, pero a la vez digo, soy un alma libre. Y entonces esa sensación pasa, pasa rápido cuando estás desapegado de ella. Mm. Solo que en el momento que aparece esa sensación da la sensación de que te absorbe, pero es lo mismo con un golpe. Esto lo he comprobado yo más de una ocasión. O sea, de repente sabes esos golpes en la rodilla o en el codo que te das un golpe y es un dolor punzante, ¿no? Que entra dentro. Si tú sigues y te desapegas, notas que hay un dolor, pero de repente al cabo un momentito, si estás desapegado, desaparece. Pero si haces ah ah y te conectas con el dolor, aumentas el dolor, dura más. No es que aumente, es que simplemente eres más consciente y le das más vida, pero cuando le quitas vida desaparece.
Entonces estos ejercicios si uno los va probando, uno se da cuenta de que sí que hay algo, yo que estoy separado de lo que le está pasando a este cuerpo. Hm. Y entonces como si tú fueras capaz de observar tu propio cuerpo y entonces eres más consciente de de lo que pasa, eres más consciente de de los pequeños ajustes o desajustes que hay y de esa forma lo puedes cuidar mejor. O sea, las personas que tienen un buen coche y y conocen un poquito su coche, enseguida dicen, "Oye, no sé, voy a llevarlo al mecánico porque hay un ruido." ¿Qué ruido? Sí, si tú no lo oyes, pero en la parte derecha es hay algo ahí que yo noto que no está yendo del todo bien. Pues no sé, yo no oigo nada. No, pero Y entonces iba el mecánico y decía, "Oye, qué bien lo has traído." Porque fíjate, aquí había un tornillito suelto que hacía que no sé qué, pero te lo arreglo.
Pero en cambio con el cuerpo dejamos que el cuerpo tire de nosotros y lo que al cuerpo le apetezca y eso los producen muchos problemas y después tenemos que ir a que nos reparen el cuerpo. [risas] Por eso los hospitales están tan llenos. Porque no cuidamos bien el cuerpo. Si lo cuidamos bien, no necesitamos ir tanto al hospital, ni tomar tantas pastillas, ni yo antes de meditar tenía unas migrañas, se llama, no sabía en aquella época que se llamaba migrañas, pero migrañas, bueno, o sea, tenía que no podía ni siquiera moverme casi, o sea, me dolía así lateralmente el ojo, la luz me molestaba muchísimo, me ponía de mal humor y eso me duraba un día, dos días, a veces tres días. tenía que ponerme en un lugar oscuro, sin hacer nada, hasta que bajara aquel dolor.
Y luego cuando empecé a meditar, que no solo fue meditación, sino cambiar también un poco la dieta y todo el estilo de vida, ¿no? Aquello se fue marchando y os digo que desde hace casi 40 años que no tengo, si he tenido 5co días un dolor de cabeza es todo lo que he tenido en 40 años y tenía esas migrañas cuando tenía veintitantos, varios años.
Entonces, cuando cuidamos nuestro cuerpo, cuando estamos desapegados del cuerpo, es cuando lo cuidamos mejor. Es curioso este entendimiento. O sea, desapego no es desinterés, no es rechazo. Desapego es que estás despegado, por lo tanto, puedes cuidarlo mejor, puedes ser más sensible a lo que pasa, pero no estás atrapado en el cuerpo. ¿Veis la idea? No estás atrapado en los deseos, las atracciones y los hábitos que has creado a través del cuerpo, sino que te vas liberando de todos ellos y entonces es cuando poder experimentar la verdadera libertad.
Porque cuando la gente dice libertad, o sea, quiero tener dinero para hacer lo que me apetezca, esa es la mayor esclavitud. Es la mayor esclavitud. Y además lo vemos en gente joven que tiene éxito y fama y de repente tienen mucho dinero y hacen lo que les apetece. Son libres, se pintan, se arreglan, no sé qué, beben, toman, hacen no sé cuántos, pam, pam, pam. Y al cabo unos años, ay, una depresión profunda, un ataque de ansiedad o algunos incluso se suicidan y lo vemos mucho en los cantantes o en los artistas. ¿Cómo es posible si era un ser libre, si tenía de todo, si había conseguido fama y no, eso no es una verdadera libertad, porque luego, ¿qué pasa? que luego estás esclavizado de tus propios hábitos y del estilo de vida que has creado, que no es saludable y eso después no te permite estar bien.
Como hoy una persona que me que venía ha venido aquí a a visitar el centro por primera vez y me decía, "Es que claro, me he dado cuenta que la verdadera libertad, la verdadera felicidad está en estar en paz, estar tranquilo contigo mismo, contigo misma, nada más." Y en cambio hay tantos esfuerzos que se hacen para buscar la felicidad. Y la felicidad está hoy en día conectada con la libertad. Es decir, voy a ser feliz cuando haga lo que me apetezque. Pues no, resulta que luego no eres feliz.
Pero en cambio, cuando te aprendes a desapegar, a estar más libre de todo lo que la materia tira de ti, porque hoy en día estamos en un mundo de sensaciones sensoriales, si os fijáis, cómete esto, mira esto, toca esto, escucha esto, o sea, todo es estímulos de los sentidos. Claro. Entonces, estamos muy exteriorizados y ahí tampoco hay libertad porque fijaros la esclavitud de los móviles. O sea, en el momento que una persona tiene un minuto libre, ¿qué es lo que hace? Abres un móvil. Por lo tanto, eso no es libertad. La libertad es que tú decides cuándo quieres mirarlo y cuando no. Esa es libertad. Entonces, fijaros cuántas esclavitudes hay hoy en día.
La meditación me ayuda a desapegarme, a utilizarlo todo. Claro, tengo que utilizar el móvil, tengo que llamar, tengo que mirar el correo, tengo que contestar WhatsApps, tengo que organizarme. Es muy útil, pero desapegadamente. El cuerpo es muy útil, sí, pero desapegadamente. Y entonces cuando empiezo a entender que soy energía, que soy el ser espiritual, la energía viva, la consciencia viva que da vida al cuerpo, que da vida a mi personaje y me puedo desapegar y en la meditación entender que soy luz, que soy energía, que soy un ser consciente, que soy un alma. Ahí la llamamos alma, ¿no? Ser consciente, luz, energía. y me desapego, es como me suelto.
En India hablan de que el alma está ahí en el tercer ojo, ¿no? En el centro de la frente. Y siento que estoy ahí. Puedo incluso hablar desde ese punto, puedo sentir que estoy aquí dentro, en esta estructura, pero a la vez libre, dentro, suelto. Hay una sensación de de libertad interior. ¿Qué quiere decir? Que incluso en situaciones incómodas, externas, yo internamente puedo estar libre, puedo estar suelto.
Sí. Hace dos días regresé de India y para mí viajar en avión pues no es muy cómodo. Claro, porque no voy en business ni en primera, que se va muy cómodo, sino voy en economic. [risas] Y cada vez los aviones, yo no sé lo que hacen, pero [risas] aprovechan para ganar. Y claro, a mí cada vez me pues me estoy así, entonces no puedo tirarme para atrás porque mi cuerpo es grande, las rodillas me tocan y solo falta que el otro se tire así y entonces ya me quedo encartronado, ¿no? Intento poner la pierna por aquí o la otra por allá, pero evidentemente dormir me cuesta mucho porque la cabeza no la puedo apoyar y mi espalda ya está un poquito con los años [risas] un poquito más doblada, no está así recta y tampoco la verdad dormir así recto es muy difícil. Entonces, bueno, entonces me apaño y me me busco la manera para estar un poquito, pero evidentemente no descanso y a veces estoy cansado, pero en este viaje lo que dices es practicar la conciencia del alma, es decir, desapegarme del cuerpo y aunque el cuerpo estaba incómodo y una postura incómoda y una situación en la que no puedes dormir, pero te desapegas, te desapegas y de alguna forma hay un descanso interno y hay una sensación agradable interna que está más allá de la sensación incómoda externa.
No sé si me explico, pero porque claro, si tú estás cómodo externamente, también estás cómodo internamente, o sea, eso no es ningún problema. Y cuando estás incómodo externamente, estás incómodo internamente, eso es lo normal, pero lo ideal es si estás cómodo fuera, estar cómodo por dentro. Pero si estás incómodo por fuera, intentar o saber estar cómodo por dentro.
Entonces, en la vida que estamos viviendo hoy en día en la sociedad, ser libre, hacer lo que te apetece, eso lo hacen solamente cuatro o cinco, porque el resto estamos supeditados y y diríamos influidos, pues por el trabajo, por el dinero, por los pagos, por los impuestos. Es un mundo que te atrapa a todos los niveles. Entonces, es un mundo incómodo en general y se está haciendo cada vez más difícil, ¿no? Lo estamos viendo. Pero es lo mismo que lo del movimiento este del avión. Si aunque fuerais incómodo, yo soy capaz de estar dentro cómodo, pues no importa. Si hay que ajustar un poco el cinturón, si hay que ajustar los gastos, si hay que pagar más, bueno, pues gastaremos menos, pero eso no me afecta a mí. ¿Veis un poco la idea? Es decir, puedo seguir siendo un alma libre, porque la libertad no está y depende de si trabajo o no trabajo, si tengo dinero o no tengo dinero, sino la libertad radica en el estado interior que yo tengo.
Y cuando yo estoy bien y estoy desapegado y estoy en paz y estoy conectado, como mucho menos, gasto mucho menos, necesito mucho menos. Por lo tanto, aunque haya más gastos y tenga que trabajar, pero no me no llega para esto, o para lo otro, lo ajusto, lo ajusto, lo ajusto y sigo siendo feliz. ¿Veis un poco la idea? Pero en cambio, si si me me agarra el otro concepto, lo que me apetece, ahora quiero viajar, ahora quiero comer, ahora quiero al restaurante, quiero ir no sé qué. Evidentemente llega un momento que no tengo esos recursos y entonces, ¿cómo me sentiré? Pues frustrado, una sensación de insatisfacción. Ah, este mes no hemos podido hacer esto y no hemos podido lo otro. Fíjate, no podemos ir a tal sitio porque es que no nos llega. Entonces, claro, si no puedes hacer lo que tú supones que es libertad, hay insatisfacción.
Entonces, por eso es tan importante este punto de yo soy un alma libre en esencia, por definición, por naturaleza. Por lo tanto, no tengo que tener más dinero, ni tener más trabajo, ni tener más posibilidades, ni no. Yo por naturaleza soy un alma libre. Sí. Y en la meditación puedo ir experimentando esta este concepto, esta idea que luego se va convirtiendo en una práctica y luego se va convirtiendo en una realidad. Se hace natural el estado de conciencia del alma. Es decir, entender que soy alguien libre, suelto de esta estructura, de este cuerpo, de este personaje, de todo lo que vemos material y soy algo que más inmaterial. Y entonces puedo experimentar las cualidades que no son materiales, porque la paz es material, ¿no? Entonces, es muy interesante que la paz, la felicidad, el amor no es material. Y la gente intenta con objetos materiales experimentar lo que no es material hasta que empiezas a entender que lo no material tienes que experimentarlo desde un estado no material, no físico. Y ahí es donde entra la meditación.
Y todo ese concepto, todas esas ideas hay que nosotros llamamos rumear, ¿no? Como las vacas. un que mastican, mastican, pues hay que hacer eso, pensarlo, darle vuelta, reflexionarlo, volver a pensar para que todo eso empiece a tener sentido en mi interior y también para que luego lo practique, porque si no hay práctica no hay. Esto no es un concepto para que quede como idea bonita. Esto es un concepto primero, evidentemente es un concepto, es una idea para que luego tú la practiques, la trabajes a tu manera, entiendas eso, no solo entender que soy un alma, que soy diferente a este cuerpo, sino ahora practica, suéltate, siente que eres un alma, no hace falta que lo visualices, es un sentimiento. Eh, yo ahora estoy ahí sintiendo que estoy ahí sentadito detrás de mis ojos y miro con los ojos por estas dos pantallas y uy, cuánta gente. Y otros ahí mirándome por internet. Wow, qué increíble. estás ahí dentro, ¿eh? Entonces te empiezas a acostumbrar a a practicar eso, estar dentro y desde dentro mirar, desde dentro hablar, desde dentro escuchar, desde dentro actuar y entonces cuando algo ocurre fuera, un golpe, algo que te tal, te desapegas y estás ahí y entonces ocurre fuera, sí, pero estás desapegado.
Y es muy interesante porque lo utilizas para todo. Hoy estaba regando las plantas, pero con un producto que era oscuro, era negro, porque es el humus este, ¿no? Y iba con mucho cuidado porque iba todo de blanco. Me había puesto por esta mañana, estaba aquí la clase y todo y una hojita aquí puesta al tirarle resbala por la hoja, [risas] pum, cae en la mesa y p. Bueno, pues fue graciosísimo porque os puedo decir que no hubo ni ni siquiera una décima de segundo de reacción, ¿no? De qué tonto que soy, pero no seguí regando. Yo digo, manchas en el pantalón. Punto. O sea, manchas en el pantalón. O sea, yo no voy a perder ni mi paz, ni mi felicidad, ni mi tranquilidad, ni el tesoro más maravilloso que me cuesta toda la vida conquistarlo y mantenerlo, que es la paz y la por cuatro manchas. Pues nada, seguí regando, seguí acabando, no sé qué. Cuando terminé con todo, saqué los pantalones, puse un poco de jabón, chicuc chuc chuc chuc chuc y a la lavadora, ya está. Y no ha pasado nada. Así es la vida. Hay una hojita que no has calculado y el agüita, pum. [risas] Además es típico, eh, cuando te pones de blanco acabas con alguna mancha.
Entonces, la meditación te ayuda en estas cosas tan prácticas y tan sencillas a estar desapegado. Es decir, te das como una sensación muy agradable de que el pantalón o mis piernas y tal no soy yo, están ahí, las utilizo. Pero, ¿por qué tengo que perder mi energía, la del alma, la libertad, la paz, la felicidad? por algo que pasa fuera, ¿ves? Pero lo mismo con cualquier otra cosa. No importa como los demás se comporten, es su manera de comportarse. Lo que los demás hagan es su manera de hacer. ¿Cómo quiero yo comportarme ahora? No sé si tengo que ser proactivo, que si tengo que hacer cosas, tengo que lavar el pantalón. No puedo dejarme todo el día con las manchas porque no no lo pierdo la energía. ¿Lo ves? Sigo siendo un alma libre con manchas en el pantalón. [risas]
Eh, ayer me tomé algo que me dolía un poco la cabeza y bueno, nos han recetado unas pastillitas en India, esto ayurvédicas y tal, pero noté que había una algo que no me sentaba del todo bien. Bueno, pues gestionaba todo igual, o sea, la cabeza duele, pero no voy a perder yo mi paz y mi tranquilidad. y he observado todo el rato y me he ido tomando una menos otra, la otra menos la una menos porque son un montón y al final he visto que hay una que ya no me ya no me duele si la entonces ya no la tomo. Pero todas estas observaciones las puedes hacer cuando tienes esta sensibilidad, te has acostumbrado a a a percibir como el mismo como el coche, como el que entiende cómo va un coche y sabe escuchar los sonidos, los ruidos.
Pero hay mucha gente hoy en día que está desconectada de su cuerpo, está apegada a su cuerpo y desconectada del cuerpo. Es curioso. Y si hay dolor o malestar o no sé qué, es como si no existiera. Hasta que después viene algo serio. Y entonces cuando uno se da cuenta y reacciona, no dice, "No, no, si hace tiempo que me tenía un dolor aquí o si hace tiempo que tienes un dolor aquí, ¿por qué no has ido a mirártelo?" Ah, porque no era nada hasta que era algo. Entonces, la gente espera hasta que sea ya grave, ¿no? Cuando eres libre no esperas a que sea grave, lo mínimo lo arreglas porque es muy fácil arreglar un poquito. Es muy difícil arreglar mucho. Eh, una pequeña ralladura en un diente es muy fácil de arreglar. Ya está. Ahora, cuando ya se ha metido una caries y tal, no sé qué, hay que arrancar. Oh, qué dolor. No esperes a que no esperes a que Y una vez, la última vez que fui al dentista, que no me acuerdo cuándo fue, hace años, le dije, "Mira, aquí hay una cosita que no sé qué." "Mira," dice, dice, "Aquí no hay nada." Digo, "Sí, míralo bien que está ahí." "Ah, sí, sí, es verdad." Oy, pues fíjate, es que es que es tan pequeño que ni lo he visto. Te lo digo yo que está ahí, que lo noto. Dice, "Oye, si todo el mundo viniera así al dentista", dice, "las bocas estarían estupendas. Bueno, ¿por qué? ¿Por qué no vas al dentista cuando no te es nada, es una cosita que te y tienes que ir cuando ya no puedes más?
Pues todo esto que os digo tan práctico y tan tan que dice una vert que tiene que ver con la espiritualidad. Claro que tiene que ver. Y un alma libre es un alma libre, es decir, no está condicionada ni por los dientes, ni por las manchas del pantalón, ni por las actitudes de los demás. Ahí está la verdadera libertad, no en hacer lo que me apetece, sino en ser quien quiero ser. ¿Veis la diferencia? O sea, soy un alma libre, por lo tanto, soy quien quiero ser. No soy el que quieren otros que sea. No soy el que responde a las necesidades y a los deseos y a lo bonito de los otros para quedar bien. No, no soy yo. Natural, ¿quién soy? Independiente de las cosas que ocurren fuera. ¿Por qué? Porque practico quién soy de verdad. Un alma, un alma libre.
Entonces, este pensamiento para mí es muy bonito y no es bonito solo, es una experiencia. Es una experiencia que te ayuda en la vida, te ayuda en todo. Y ya si lo llevamos al punto final, el momento que te tengas que ir, pues si has practicado, te darás cuenta que estarás bien tranquilo. Soy un alma libre, simplemente el cuerpo se ha hecho viejo, el carruaje ya no está funcionando. Es el momento de irme. Y te vas a ir como en paz. [risas] Por las buenas o por las malas nos vamos a ir. Sí, yo no he encontrado a nadie en todos los seminarios. Mira que he hecho desde hace muchísimos años. Alguien que me diga, "No, yo no me voy." Pero todo el mundo cree que no se va. Esta es la paradoja, ¿eh? Todos nos vamos a ir, pero la gente vive como si no se fueran a ir nunca. Ay, no hables de cosas negativas. Ay, no hables de cosas negativas. Y se está buscando la pastilla que alargue la vida.
Pero yo a veces pienso, para alargar la vida, ¿para qué? O sea, ¿para qué? Para comer más, ver más series y y y ir más más días al gimnasio. Pues no sé, yo la que me corresponda, pero no tengo ningún problema. Voy a y empiezo otra. [risas] Terminamos una, seguimos con otra. Pero, ¿para qué alargar una si ya está vieja? Así hasta que la cosa se se cae, ¿no? Es como si dijeras, "No, te voy a poner una gasolina que te largará la vida de tu coche y no lo tendrás que llevar al al desguace hasta dentro de 5 años más." Dice, "Dios mío, con este coche 5 años más, [risas] ¿qué hago con él?" No, entonces está todo el mundo preocupado por alargar la vida. La vida la que te corresponda es la calidad de tu vida lo que es más importante que la cantidad. ¿Veis un poco la idea? Entonces, todo esto de soy un alma libre te da calidad y la cantidad la que corresponda, pero te da calidad y eso es lo más importante.
Eh, muy bien. Pues vamos a meditar sobre este sobre este concepto. Soy un alma libre, entendiendo que el alma es la conciencia, la luz, la vida que da energía a este cuerpo. Eh, y el alma nunca muere. El alma continúa su viaje. El cuerpo sí, pero el alma sigue su viaje. Y eso cuando no solo entendemos, como he dicho antes, lo practicamos, que vamos a hacer ahora, wow, se abre una perspectiva totalmente distinta de la vida, de las relaciones y de todo. Pues vamos a practicar.
Muy bien. Entonces, como siempre, una postura adecuada, la espalda erguida, si podéis apoyar bien los pies en el suelo y las manos relajadas, descansando cómodamente. Y como siempre, primero es observar un poco tu cuerpo, el carruaje, ajustarlo bien, soltar un poquito esos hombros, relajar un poco el cuello y prepararte para este viaje hacia tu interior. Observa tu respiración y deja que tu atención se concentre en el ritmo natural de tu propia respiración. Observa el aire al inspirar, observa el aire al exhalar y mantente un momento ahí tomando plena conciencia de tu respiración. Observa, respira conscientemente y mantente ahí soltando lo que tengas que soltar y conectándote con el ahora, con el presente. Con este momento tal y como es, no hay nada que cambiar, no hay nada que hacer diferente, no hay nada que resolver, no tienes nada que organizar. Ahora puedes permitirte estar aquí simplemente experimentando el ahora, este momento tal y como es. Y ahí es donde empieza el desapego. Soltar, soltar todo lo que está ocurriendo dentro y fuera de ti y fluir con este momento, con el ahora. Y tu respiración te ayuda a fluir a conectarte con el presente. Sigue ahí. Soltando cualquier pensamiento que venga de alguna actividad pendiente, del trabajo, del día a día, de las preocupaciones. Dile a tu mente, "Ahora no te necesito para pensar en eso. Ahora quiero que estés aquí presente en paz, en silencio. Hablarle a la mente es muy útil también es muy práctico. Educa tu mente, entrénala.
Y ahora dirige tu atención al centro de tu frente. Puedes sentir que en ese punto, dentro de tu cabeza, a la altura de la frente, hay un punto de energía. Hay un punto de luz, es un punto de conciencia. Deja que tu atención se enfoque en ese punto. Puedes visualizar o simplemente sentir que ahí hay un punto y concentrar tu atención. ahí adentro. Mantente ahí en silencio. Deja que el silencio vaya aumentando. Calma en la mente, silencio en el corazón. y empieza a sentir ese punto de energía, esa energía que eres tú, pura conciencia, pura luz. Desapégate de esta forma material densa, grande. Empieza a conectarte con lo sutil, con la luz, con la energía, con la conciencia. Puedes crear un pensamiento que te ayude. Soy un ser consciente. Siéntelo y acéptalo. Soy un ser consciente y entiende lo que estás diciendo. Eres consciente. Te das cuenta de lo que estás pensando o dejas de pensar. de lo que estás sintiendo. Eres un ser consciente. Mantente ahí. Y como ser consciente también eres luz, pura energía. Siente que eres energía. Acepta que eres energía, que no eres esta materia densa. Este es el instrumento, el cuerpo, es tu hogar, es la estructura. Puedes llamarle carruaje, puedes llamarle templo, puedes llamarle hogar, puedes llamarle instrumento. Tú eres el artista, el inquilino, el músico, el conductor, el ser consciente que habita en este cuerpo, el ser consciente que da vida a este cuerpo, el ser consciente que se expresa a través de este cuerpo, siéntelo a tu manera. Experiméntalo. Toma conciencia de tu verdadera identidad espiritual. experimenta.
Y ahora conecta con este otro pensamiento. Soy un alma libre. Alma quiere decir ser consciente, luz. La vida que habita en este cuerpo, el alma. Pero no es que tienes un alma, sino tú eres el alma. Esa es la diferencia. Este es tu cuerpo, pero tú eres el alma. Yo, el alma, me expreso a través de este cuerpo. Yo, el alma experimento a través del cuerpo. Yo, el alma, estoy separada de este cuerpo. Yo soy un alma libre. La verdadera libertad está dentro de ti. No consiste en hacer lo que me apetece. Esa es una esclavitud. Al final eres un esclavo de tus propios deseos, de tus propios hábitos, de tus propias adicciones. Soy un alma libre que habita en este cuerpo, que está libre de las atracciones de este cuerpo, que cuida el cuerpo, que utiliza el cuerpo, que se expresa a través de este instrumento maravilloso. Pero soy un alma libre, internamente libre. Elijo ser quien quiero ser. Elijo responder como quiero responder a la vida. No reacciono, respondo, actúo. Aprendo a estar desapegado de los estímulos externos y elijo cuando quiero actuar, responder o simplemente permanecer en silencio. Toma conciencia de ser un alma libre. Empieza a practicar. Conviértelo en un hábito interno. Soy una alma libre. Y aunque todavía no lo seas, no importa. Ese pensamiento te irá liberando progresivamente y empezarás a tener una sensación agradable de libertad interior. No hay que esperar a ser completamente y absolutamente libre, no. Eso llegará al final. Disfruta del viaje, disfruta del camino, disfruta de la conquista, la conquista de ti mismo, de ti misma. de tus limitaciones, debilidades, adicciones, hábitos. Desapégate, suéltalo. Soy un alma libre. Conecta con tu libertad interior. Un alma libre. Deja que este pensamiento masaje tu corazón. Es un pensamiento muy agradable. Muy dulce, muy liberador. Soy un alma libre. Mantén este pensamiento en tu mente como si flotara. Sosténlo. Soy un alma libre. Y siente esa energía luminosa a la altura de tu frente, dentro de ti. Mantente ahí. Soy un alma libre. Siente cómo se va despertando esa energía de libertad dentro de ti. Soy un alma libre. No importa las condiciones, las circunstancias. Internamente eres un alma libre. Puedes elegir lo que quieres pensar y lo que no quieres pensar. Puedes elegir qué sentimientos quieres crear y qué sentimientos no quieres crear. Eres el creador de tu mundo interior. Esa es la verdadera libertad, ser el artista interior. Lo de fuera no lo puedes controlar. A veces será agradable, otras veces desagradable. Solo puedes controlar tu mundo interior y elegir qué quieres pensar, cómo quieres sentirte, quién quieres ser. Meditar es entrenarte a ser libre internamente. Soy un alma libre. Sigue ahí cultivando este pensamiento, experimentándolo, practicando. No dejes que la mente se vaya y divague a diferentes lugares. Ahora no. Date cuenta, tráela aquí y vuelve a colocar el pensamiento. Soy un alma libre. Cuando la mente se quiera ir, dile, "Ahora no. Ahora quiero pensar que soy un alma libre. Edúcala. Date cuenta cuando quiere divagar. Meditar es una actitud activa internamente de atención, de foco, de voluntad. Es una práctica interna, es un entrenamiento interior. Mantén la mente en calma. Soy un alma, luz, conciencia pura, libre.
Y en esta conciencia del alma, eleva tus pensamientos. y conecta con una conciencia superior, con una luz divina, una luz llena de amor y compasión, un ser completamente libre, no influido por nuestros pensamientos ni comportamientos. Un ser lleno de paz, de amor, de luz. Conecta con esa conciencia superior y absorbe esa luz. Es como un sol espiritual que irradia luz. Solo tienes que exponerte a ese sol. y absorber los rayos de ese sol divino. No hace falta hablar ni pedir, solo abrirte a esa experiencia en silencio y conectar. Sigue ahí en esa conexión divina. absorbiendo esa luz. Soy un alma libre y conecto con el ser más libre del universo. el ser supremo, el alma suprema, un ser que no entra en este juego del mundo físico, permanece siempre en ese estado de luz, de pura conciencia, en esa vibración divina, con la meditación en el silencio. conectando con mi identidad espiritual, puedo sentir esa presencia y conectar con esa luz y llenarme de esa luz divina. Soy un alma libre conectada con el ser más libre. Sigue sintiendo esa luz interior y conectando con esa maravillosa luz divina y sintiendo como tu experiencia de libertad se va ampliando. Eres un alma libre internamente. Estás acumulando esa energía que te permitirá liberarte de esas dependencias. de esos hábitos, de esas limitaciones. Esa energía divina te libera, te regala el regalo de la libertad interior. Absorbe esa luz, absorbe esa vibración elevada. Soy un alma libre. Ah.
Y ahora observa la sensación interior de espacio, de silencio, de libertad. que se ha ido creando dentro de ti. Observa como tu mente está más en calma. Libertad es calma. Libertad de silencio, libertades, quietud. Esa es la verdadera libertad. Ansiedad, excitación, atracción, apego. Eso no es libertad. Eso es esclavitud. Toma conciencia de la verdadera libertad. Sigue practicando. Y ahora prepárate para regresar. Conecta de nuevo con tu respiración. Respira profundamente, mueve un poquito todo cuerpo. Respira de nuevo profundamente y regresa. Muy bien. Pero sigue manteniendo, ¿no?, esa actitud interior de de libertad y sobre todo esa reflexión, porque meditar no es solo practicar el ejercicio como hemos hecho, sino luego durante el día es reflexionar sobre estas ideas y hacer que estas ideas cada vez estén más como dentro de ti, dentro de tu sistema de pensamientos, de creencias, de reflexiones, para que cuando ocurra algo tengas todo eso preparado dentro para poder responder de una forma distinta y entender las cosas de una forma diferente. Pero esta práctica es fundamental y muy bonita. Eh, soy un alma libre. Muy bien, seguimos avanzando juntos en este maravilloso camino hacia la libertad interior. Hasta la próxima. Om.