📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Evangelio día Jueves 26/03/26 - Padre Carlos Rosell - Juan 8, 51-59 - Jesús y Abrahán.

Cooperadores de la Verdad (Católico)11:36

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con su espíritu.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan. Gloria a ti, Señor.

[canto]

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos, "Les aseguro, quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre."

Los judíos le dijeron, "Ahora vemos claro que estás endemoniado. Abraham murió, los profetas también. ¿Y tú qué dices? Quien guarda mi palabra no conocerá lo que es morir para siempre. ¿Eres tú más que nuestro padre Abraham que murió? También los profetas murieron. ¿Por quién te tienes?"

Jesús contestó, "Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien ustedes dicen, 'Es nuestro Dios.' Y sin embargo, no lo conocen. Yo sí lo conozco. Y si dijera, 'No lo conozco,' sería como ustedes, un mentiroso. Pero yo lo conozco y guardo su palabra."

"Abraham, el padre de ustedes se regocijó pensando ver mi día. Lo vio y se llenó de alegría."

Los judíos le dijeron, "¿No tienes todavía 50 años y has visto a Abraham?"

Jesús les dijo, "Les aseguro, antes que Abraham existiera, yo soy."

Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Vamos a conectar la primera lectura con el evangelio porque en la Biblia todos los libros están conectados y tenemos que leer el Antiguo Testamento desde Jesucristo, porque Jesús trae luz a toda la Biblia.

En la primera lectura encontramos esa doble promesa de Dios. ¿A quién? A Abraham. Es una doble promesa. ¿Qué le promete Dios a Abraham? Le promete ser el padre de una multitud y le promete una tierra nueva, lo que se llamará la tierra prometida. Son dos promesas, un pueblo numeroso y una tierra nueva.

Les pregunto, ¿esas dos promesas se han cumplido ya? ¿Sí o no? Sí. ¿En quién? En Jesucristo. Jesús trae un pueblo numeroso. La iglesia que es católica. ¿Qué significa católico? Universal. Jesús trae un pueblo numeroso. La iglesia es el nuevo Israel, el pueblo de Dios. Y Jesús nos introduce en la tierra prometida, el cielo. A partir de Jesucristo podemos entrar en esa tierra prometida, el cielo. Por eso San Pablo dirá que somos ciudadanos del cielo.

En Jesucristo se cumplen todas las promesas que están en el Antiguo Testamento. Pero además Jesús no solamente cumple las promesas, las dos promesas de Dios Abraham, sino que Jesús es más que Abraham. Y eso es lo que nos enseña el evangelio de hoy.

Jesús les dice a los judíos, "antes que Abraham existiese, yo soy." Y los judíos se escandalizan y quieren apedrear a Jesús. Esta frase de Jesús es muy importante para defender la divinidad de Jesús. "Yo soy" nos lleva a Yahvé. Yahvé, ¿qué significa? Yo soy el que soy. Jesús está mostrando que es Dios, el Dios eterno.

"Antes que Abraham existiese, yo soy." Y Jesús dice, "Quien guarda mi palabra no sufrirá la muerte." Hermanos, si guardamos las palabras de Jesús, que son palabras de Dios, no sufriremos la muerte eterna.

Por eso, qué importante es escuchar a Jesús. Qué importante es acoger todo lo que Jesús nos enseña. Y todo lo que Jesús nos enseña, ¿dónde está, queridos hermanos? En los cuatro evangelios. Yo les animo a que hagan esta tarea, lean los cuatro evangelios con calma, con paz y subrayen todas las palabras que Jesús dice y hagan examen de conciencia si las están viviendo, si las están acogiendo.

Por ejemplo, Jesús nos ha dicho, "Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados." Entonces yo me pregunto, ¿me estoy abandonando en Jesús o me ganan los agobios? ¿Descanso en Jesús? ¿Voy al Santísimo?

Jesús nos ha dicho, "Quien quiera ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga." Entonces me pregunto, ¿estoy asumiendo mis cruces o las rechazo? ¿Me he vuelto una persona renegona, un sacerdote renegón?

Jesús nos ha dicho, "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí." Entonces me pregunto, ¿Jesús es mi camino? Jesús es de verdad mi referente, porque él es la verdad. Estoy imitando a Jesús. Él es la verdad. Jesús para mí es el único que trae sentido a mi vida, porque él es la vida.

Y así podría seguir. Queridos hermanos, yo les lanzo ese reto. A partir de hoy comienza por el primer evangelio. ¿Cuál es? ¿Cuál es el primer evangelio? Mateo. Y el último evangelio, Juan. ¿Cuántos son? Cuatro. Comienza hoy con calma por Mateo y vas a subrayar todas las palabras de Jesús y haz examen de conciencia si las estás viviendo.

Con esto termino una pregunta de examen. ¿Cuáles son las primeras palabras de Jesús que recoge los evangelios? A ver, ¿quién me dice? Piensen. Cuando Jesús es encontrado en el templo por San José y la Virgen María, ¿qué le dice Jesús a la Virgen? "No sabían que debía estar en las cosas de mi Padre." Entonces, me pregunto yo, ¿yo siempre en las cosas de mi Padre Dios? ¿Vivo como un verdadero hijo de Dios? ¿Me he abandonado a mi Padre Dios?

Hermanos, hoy Jesús nos ha dicho, "Quien guarda mi palabra no sufrirá la muerte, porque todo lo que Jesús nos dice es palabra de Dios. Él es antes que Abraham. Él es el que es."

Pidamos a la Virgen, nuestra madre, que nos ayude a acoger siempre las palabras de Jesús y sobre todo hacerlas vida. Que así sea. Amén. Amén.

Hermanos, en Jesús se cumplen todas las promesas que estaban en el Antiguo Testamento. Hemos escuchado en la primera lectura la doble promesa de Dios Abraham. Dios le promete a Abraham un pueblo numeroso y una tierra nueva. Ese pueblo numeroso es la Iglesia. Somos católicos y estamos llamados a ser apóstoles, que todos conozcan a Cristo. La Iglesia es un pueblo numeroso y Jesús trae la tierra nueva, el cielo. Con Cristo nos vamos al cielo.

Y Jesús le dice a los judíos, "antes que Abraham existiese, yo soy." Yo soy significa yo soy Dios, Yahvé. Yo soy el que soy. Y Jesús nos ha dicho, "si guardan mis palabras, no sufrirán la muerte."

Hermanos, meditemos las palabras de Jesús. Las palabras de Jesús son palabra de Dios. Todo lo que Jesús nos dice, lo está diciendo Dios, porque Jesús es el Emmanuel, Dios con nosotros.

Jesús nos ha dicho, por ejemplo, que hay que perdonar 70 veces siete. Lo dice Jesús, hay que hacerle caso. Una frase de Jesús que a mí me anima mucho es, "Ánimo, yo he vencido al mundo." Lo dice Jesús. ¿Qué dice? "Ánimo. Yo he vencido al mundo." ¿Por qué vamos a tener miedo o estar desanimados? Si Jesús nos anima, meditemos siempre las palabras de Jesús. Sus palabras traen vida eterna.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, dulce corazón de María, sea San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

Pueden ir en paz. Demos gracias a Dios.