Transcription
[Música] [Música] [Música] [Música] [Música] [Música] [Música] [Música] Gloria a Dios. Bien, hermanos, saludamos a todas las vidas que nos ven a través de las redes sociales. Estamos en vivo y en directo en medio de un calor celestial. En el mundo dice un calor infernal. Nosotros estamos un calor celestial porque no hay luz. Qué bueno que han puesto este aire. Pero ponlo más acá porque si no me va a dejar. Un día me pusieron un aire así en un calor y me pusieron un ventilador acá y otro ventilador acá y los ventiladores me daban aire en la cara los dos por el calor que hacía. Y el hermano que estaba dice, "Pastor, no me puedo voltear el ventilador, le dejo uno." "Voltéalo." Dije, lo volteó el de aquí, lo puso para allá y este no más me daba acá. Yo predicaba, predicaba, predicaba y cuando terminé de predicar, terminé con la cara. [Risas] Se me torció la cara, hermano. Qué hora del Y ya no podía cerrar el ojo. Se me quedó el ojo abierto. Y un hermano, pastor, ¿usted no cierra este ojo, cuál? ¿Cuál no cierro? [Risas] Se me por este bendito aire, así que pónmelo más allá porque no vaya a ser que se me voltorce la Ya.
Vamos a leer la palabra de Dios, hermano. Vamos a leer la palabra de Dios. Ya, ahora sí. Muy bien. Leemos la palabra de Dios. El día de ayer, cerca de la medianoche, una persona me llamó de Honduras. Entró la llamada y me dijo, "Pastor Eugenio, sí", le digo, "Dios te bendiga, Cristo viene pronto. Ay," le digo, "yo sé que Cristo viene." "No, le estoy hablando en serios", me dice, "Cristo viene." "¿Y yo también te estoy hablando en serios?" Le digo, "Cristo viene." Me dice, "¿Está preparado?" "Por supuesto que estoy preparado." "No, no, en serio," me dice, "En serio estoy preparado." Le dio, "¿Tú estás preparado?" Yo soy nuevo me dice, pero Cristo viene, me dice, ya ahora sí Cristo viene. [Carraspeo] Ahora sí Cristo viene. Ahora sí.
Entonces yo me he puesto a orar, hermano, hasta las 3 de la mañana y luego me he levantado de nuevo temprano. He seguido orando. Así que este es el mensaje. Vamos a leer la palabra de Dios en San Mateo, capítulo 24 y capítulo 25. Con la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Del Espíritu Santo. Amén. Amén. Póngase de pie.
Dice la Biblia en el verso 36, Mateo 24:36 dice de nuevo, "Con la bendición del Padre y del Espíritu Santo. Amén. Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles del cielo, sino solo mi Padre. Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día en que no entró en el arca y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. Así será también la venida del Hijo del Hombre. Entonces estarán dos en el campo, el uno será tomado, el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino, la una será tomada, la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Dígale que está costado, velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabe esto que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es pues el siervo fiel y prudente al cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual cuando su señor venga le haya siendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón, "Mi señor tarde en venir y comenzare a golpear a su consiervo y a comer aún y a beber con los borrachos, vendrá el Señor aquel siervo en aquel día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará duramente y pondrá su parte con los hipócritas." Ahí será el lloro y el crujir de dientes.
Capítulo 25 dice, "Entonces el reino de los cielos será semejante a 10 vírgenes que tomando sus lámparas salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceites. Má las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y todas se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor, "Aquí viene el esposo, acá viene salir a recibirle." Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, arreglaron sus lámparas y las insensatas dijeron a las prudentes, "Danos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan." Las prudentes respondieron diciendo, "Para que no falte a nosotras ni a vosotras, idás bien y a los que venden y comprar para vosotras mismas." Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes diciendo, "Señor, Señor, ábrenos. Señor, ábrenos." Mas él respondiendo dijo, "De cierto os digo que no os conozco. Velad, pues, velad, pues, velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir."
Verso 14, sigue sudando. Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos llamó a su siervo y les entregó sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro le dio dos y a otro le dio uno. A cada uno conforme a su capacidad. Y luego se fue lejos. Ah, y luego se fue lejos. El que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. Y asimismo el que había recibido dos ganó también otros dos talentos. Pero el que había recibido uno fue y cabó en la tierra y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos y arregló cuenta con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos diciendo, "Señor, cinco talentos me entregaste acá tienes. He ganado cinco talentos sobre ellos." Y su señor le dijo, "Bien, buen siervo fiel, sobre poco ha sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu Señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo, "Señor, dos talentos me entregaste. Aquí tienes. He ganado otros dos talentos sobre ellos." Su Señor le dijo, "Bien siervo fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. entra en el gozo de tu Señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo, "Señor, te conocía que eres hombre duro, que ciega donde no sembraste y recoge donde no esparciste, por lo cual tuve miedo y fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tiene lo que tuyo, te lo devuelvo." Respondiendo su señor, le dijo, siervo malo y negligente. ¿Sabías que ciego donde no sembré y recojo donde no esparcí? Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros y al venir yo hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quítale pues el talento y dalo al que tiene 10 talentos. Porque al que tiene le será dado y tendrá más. Y el que no tiene aún lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echale en las tinieblas de afuera. Ahí será el lloro y el crujir de dientes.
¿Me puede creer que ya estoy terminando el mensaje que voy a predicar? ¿Se dan cuenta? ¿Por qué crees que estoy leyendo? Porque sé que tienes calor, que te quieres ir, que dices que es horrible, nunca más vengo. No, no. Ahorita esto lo vamos a arreglar porque ya vamos a arreglar y si no lo arreglo, nos vamos a otro sitio. Pero de que vamos a estar mejor, vamos a estar mejor. Sigue sudando.
Verso 31. Dice el verso 31, "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria y serán reunidas delante de él todas las naciones y apartará los unos de los otros, como aparte el pastor, las ovejas de los cabritos, y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el rey dirá a los de su derecha, "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo, porque tuve hambre y me diste de comer. Tuve sed y me diste de beber. Fui forastero, me recogiste, estuve desnudo, me cubriste enfermo y me visitaste en la cárcel y veniste a mí." Entonces los justos le responderán diciendo, "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos o sediente y te dimos de beber? ¿Y cuándo fue que te vimos forastero o te recogimos desnudo y te cubrimos? ¿Cuándo fue eso? ¿Cuándo fue que te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a ti o desnudo? Ah, te cuándo te vimos enfermos o en la cárcel y vinimos a ti, respondiendo el rey les dirá, de cierto, de cierto digo que cuanto lo hiciste a uno de mis hermanos más pequeñitos, a mí lo hiciste. Entonces dirá también a los de la izquierda, apartados de mí, malditos. al fuego eterno. Tienes calor, más calor vas a tener en el fuego eterno, preparado para el y sus ángeles. Porque tuve hambre y tú, tacaño mezquino, no me diste de comer. Tuve sed y tenías abundancia de agua y no me diste de beber. Fui forastero y no te acordaste de recogerme. Tuve desnudo y no me cubriste y tenías enfermo estaba y estaba en la cárcel y no me visitaste. Entonces ellos le responderán, "Pero, Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo en la cárcel y no te servimos?" Entonces le responderá diciendo, "De cierto, de cierto os digo que en cuanto no lo hiciste a uno de estos más pequeños, tampoco mí lo hiciste. Estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna."
Padre que estás en los cielos, te pido que bendigas esta palabra y en medio de este calor terrible, venga tu refrigerio, tu palabra. Salva las almas, Dios mío, usa mi vida, sana los enfermos. Amén. Amén. Tomen asiento y diga, "Gloria a Dios. Gloria a Dios. Le prometo que no me voy a demorar. Yo los veo a ustedes echándose aire así y a mí me da más calor. En serio que sí. Mire, hermano, ¿cuántos saben que Cristo viene? Dios, ¿cuántos saben que Cristo viene? Amén. ¿Tú sabes que Cristo viene? ¿Sabes que Cristo viene? ¿Sabes que Cristo viene? Pregúntale que está a tu lado. ¿Tú sabes que Cristo viene? ¿Sabes? ¿Sabes que Cristo viene? La pregunta es, ¿Muchos saben que Cristo viene? ¿Sabe que Cristo viene? La pregunta es, ¿cuántos están preparados? Porque una cosa es saber que Cristo viene y otra cosa es estar preparado para la venida de Cristo. Acá en el verso 36 dice, "Pero el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo." Hermano, dígale a su lado, al que está a su lado, "Hermano, es bueno saber, es bueno saber que no se sabe el día ni la hora. Es bueno saber que no sabemos. ¿Qué pasaría si sabemos? Imagínese que que hubiera estado que el Señor diga, "Yo voy a llegar para el año 2028." Y que lo está diciendo 2000 años atrás. Y cómo que el Señor nos diga a nosotros, ¿sabes cuándo voy a llegar? En el año 4000. Dice, "Va no predico, ya no voy." Entonces, si nosotros supiéramos cuándo viene, seríamos tentados a entrar en la pereza de la evangelización. y no predicaríamos, no tendríamos ese deseo de predicar. Por eso no sabemos cuándo vendrá, ni nos lo ha dicho, pero tenemos que predicar como que viene mañana y permanecer fiel como que ya llega. Por eso que el día y la hora nadie lo sabe. Si supiéramos la fecha exacta, si tú sabes que va a llegar el otro año, bueno, entonces me voy al mundo y acá una semana antes me arrepiento de nuevo. Así que dile que no. Tiene que estar preparado ahora. Dígale, dígale que está a tu lado. Tiene que estar preparado ahora. Ahora, ahora, ahora dice la palabra de Dios, dice, "El Hijo del Hombre vendrá a la hora que no esperas." [Carraspeo] ¿Qué quiere decir? Que su venida será repentina, será inesperada. Quiere decir que no va a haber tiempo para que te reconcilies. No va a haber tiempo para decir, "Ahora sí voy a bautizarme. Ahora sí, ahora sí voy al culto. Ahora sí me consagro, ahora sí." No, será repentino. Será tan rápido, tan rápido, que no va a haber tiempo para reflexionar. Algunos dirán, "Cuando se quedan, ¿por qué me quedé?" Y el Espíritu Santo te dice, "Tú sabes por qué te quedaste. ¿Tú sabes por qué? Lo que usted sabe de Dios, escuche bien, lo que usted sabe de Dios, si usted sabe así, le toca obedecer así. Si usted sabe así, te toca obedecer así. Y si tú sabes así, te toca obedecer así. [Aplausos] [Ovación] Tienes que obedecer nada más. Tienes que obedecer lo que sabes, o sea, lo que ya sabes, lo que ya te llegó, lo que tú ya recibiste. Eso es lo único que tiene que hacer, obedecer. Obedecer la palabra, obedecer la doctrina y permanecer en lo que ya sabes.
Ahora, mientras esperamos la venida del Señor, ¿qué tenemos que hacer? ¿Sentarnos a esperar que venga, no? Porque él dice aquí, ¿quién es pues el siervo fiel y prudente? verso 45, que el Señor dice, "El cual puso su Señor sobre su casa para que le dé el alimento." Ah, entonces Jesús dice que cuando nosotros esperamos su venida, que los que somos pastores cuidemos el rebaño, cuidemos el redil. Los que son líderes tienen una responsabilidad delante de Dios. Los maestros de escuela dominical, los diáconos, cada uno a quien se le ha dado algún cargo tiene una responsabilidad a quien le vas a tener que dar cuentas al Señor. Mientras estamos esperando la venida del Señor, hay que ocuparnos en su obra. Eso es lo que dice aquí. ¿Quién es el pues, el siervo fiel y prudente el cual puso su Señor sobre su casa? ¿Para qué lo puso? para que le dé alimento a tiempo. Bienaventurado aquel siervo que cuando su Señor venga le halle haciendo así. Pero hay algo acá, dice el verso 47, de cierto, de cierto digo que sobre todos sus bienes le pondrá. O sea, hay una recompensa. Verso 48. Pero si aquel siervo malo dijera en su corazón, o sea, es un siervo, no es ateo, es alguien que conoce la palabra, es alguien que ya le que conoce el evangelio, quizás se bautizó, quizás se apartó, quizás es hijo de hermano, hijo de pastor, es alguien que conoce la doctrina, pero dice aquel siervo malo, le llama la Biblia siervo malo. ¿Y qué más le dice? Si el siervo mal dijere en su corazón, "Mi señor de venir, no que dicen que Cristo viene, que Cristo viene y nunca viene, que me voy a la playa, que me voy a pasear." No es malo ir a la playa, pero si es hora de culto, hay que ir al culto. Amén. Mi señor tarda en venir y se aparta comenzar a golpear a sus consiervos porque son los que hablan mal en la iglesia, comienzan a hablar unos contra otros, arman pleitos, son chismosos y encima ah se van con los borrachos, se van a fiesta, van a tomar, viven como mundanos. Son mundanos con Biblia, son diablos con Biblia, pero conocen el evangelio, conocen la palabra. Algunos son pastores y son unas ratas con Biblia y predican un evangelio diferente, lo que quiere que la gente se sienta bien y no le interesa lo que la Biblia dice. No le importa, hermano, no le importa que el Señor reprenda al Dice el verso 50, "Vendrá el Señor de aquel siervo en el día que este no esperan." Y a la hora que no sabe, escuchaba el testimonio de un hombre que dice que se fue al infierno y dice, "Y me sorprendí encontrar un montón de pastores en el infierno. El infierno está lleno de pastores hipócritas. Ahí hay un apóstol llamado Judas también que en el infierno. Hay pastores, curas, monjas, papas. El infierno está lleno de religiosos y un montón de gente que un día estuvieron en la iglesia que cantaban, pero eran hipócritas. Usted puede engañar al pastor, pero a Dios no. A Dios no lo puedes engañar. Bienaventurados los de limpio corazón. Ellos verán a Dios. Ellos verán a Dios. Los que tienen el corazón limpio, tu corazón está limpio, tú estate tranquilo. Pero si tu corazón tiene orgullo, soberbia, vanidad, entonces no vas. Dice la palabra, verso 51, "Y lo castigará duramente y pondrá su parte con los hipócritas. Ahí será el lloro y el crujir de dientes." Lloro habla de tristeza y crujir de dientes de dolor. Hay un infierno, hermano. Hay un infierno real. Hay gente que no le gusta predicar del infierno porque dice, "A mí no me gusta hablar del infierno porque la gente después se asusta, después ya no viene a la iglesia." Pero es mejor que lo sepan. Amén. Porque el que habló del infierno fue Jesucristo. Hay un infierno real del donde el fuego no se apaga, el gusano no muere, hermanos. Y así como es real el infierno. Así como es real que Cristo viene, también es real la condenación eterna. Entonces, uno no puede estar jugando con esto. ¿De qué me vale que yo tenga 30 años predicando y al final me voy al infierno? ¿De qué sirve? que venga a predicar en medio de un calor terrible y todo lo que hacemos y al final peco escondida, peco haciendo cochinadas escondidas, hago cosas escondidas y solamente me aparezco en mi casa para que todo el mundo crea que soy cristiano y para que el mundo crean que estoy bien y estoy mal. A Dios no lo voy a engañar. Tú tampoco vas a engañar a Dios. No te engañes a ti mismo. [Aplausos] Dios no puede ser burlado. Lo que el hombre siembra, lo que el hombre siembra, eso cosechará.
El capítulo 24 de San Mateo es el capítulo del Apocalipsis. Es el capítulo que habla de los terremotos, de los cataclismos, de la mentira, de los falsos profetas. habla, hermano, de los falsos Cristo, habla de la persecución religiosa y habla de la de todo lo que va a haber y habla de que Cristo viene. Estarán dos en una cama, uno será tomado, otro será dejado y entonces velad, velad, porque no sabéis a qué hora va a venir. Eso dice Mateo 24. Y cuando termina Mateo 24, comienza Mateo 25. Ay, pastor, qué inteligente. Dios, si soy recontrainteligente. Entonces, en Mateo 25, ¿qué dice? Dice, entonces verso 20, capítulo 25, verso 1. Ya terminé el Ya terminé de predicar, hermano. En serio. Sí, en serio. Ya terminé. ¿Cómo es esto, pastor? Vea capítulo 25 de San Mateo comienza con una palabra. ¿Qué dice? Entonces, entonces quiere decir paso seguido. Entonces, después del capítulo 24 que sabes que Cristo viene, que viene de un momento a otro, que tienes que estar alerta, que tienes que cuidarte, que has de orar. capítulo 25 dice, "Bueno, entonces, como ya les expliqué, el capítulo 24, entonces el capítulo 25 dice, el reino de los cielos." ¿Cuántos quieren ir al cielo? Amén. El reino de los cielos semejante a 10 vírgenes que tomando sus lámparas salieron a recibir al esposo. O sea, él está hablando de algo que tenían costumbre allá en el tiempo de los judíos. Cuando alguien se iba a casar, escogían unas mujeres que iban a ser las vírgenes, que iban a tener su lámpara esperando que venga el novio. Pero esto representa a la iglesia, que la iglesia tiene un grupo que son las vírgenes prudentes y otro grupo que son las vírgenes insensatas, o sea, las vírgenes descuidadas. Unos son los consagrados y otros son los descuidados. Y está diciendo que todos están esperando al esposo. Es como que nosotros todos estamos esperando que venga Cristo. Pero estas estas vírgenes tienen una lámpara, tienen una vasija y adentro de esa vasija tienen aceite. Ese aceite es lo que hace que se mantenga prendida la lámpara. Cada uno sabe cómo está su vasija. El que tiene aceite sabe que tiene aceite. Mire, hermano, yo así no más así al dedo. Al dedo. Mire, mire. ¿Cuánto tiene de carga tu celular? 50%. ¿Cuánto tiene la carga de tu celular, hermano? Ah, 67. Eh, ¿cuánto tiene carga tu celular, sierva de Dios? 40. ¿Cuánto tiene carga tu celular, hermana? Ah, tiene car. O sea, todos saben cuando cargaron su celular ayer en la noche a la hora de acostarse y lo cargaron y en la mañana los primeros que ven, ¿cuántos tienen? Tengo 20, tengo 30, tengo 60, uy, se me está acabando la carga. Uy, se me acabó el, se me acabó, ¿no? O sea, todo el mundo sabe cómo está la carga del celular. Yo les pregunto, ¿y cómo está su aceite? ¿Cómo está tu aceite? El aceite en la lámpara representa la condición espiritual de cada hermano de la iglesia. Mi aceite es mi aceite. El aceite de mi esposa es su aceite de ella. Si ella no tiene y yo lo tengo, es problema de ella. Y si yo no tengo y ella lo tiene lleno su aceite, entonces el aceite y cuando dice, "Oye, dame, dame porque ya va a llegar el novio, dame un poquito de tu aceite." No, no, más bien ustedes vayan a comprar para que cuando venga puedan entrar ustedes. No, hermano, no. Nadie puede dar el aceite de uno al otro. Cada uno es responsable de su propio aceite. En otras palabras, está hablando de la venida de Cristo y que cada uno tiene que velar y preocuparse por su vida espiritual. [Aplausos] Seas pastor, seas hermano, seas hermana, seas la que tocas, la que hablas, la que haces, todos tienen que preocuparse por su vida espiritual. Hermano, hermano, ven por acá, hermana. Siéntense acá, abre y ahorita termino. Ven acá, Cristo vive. Ahí, ahí. Si down, sit down, please. Mi hermano de Nigeria, cristiano de Nigeria. Ya este año voy a ser miembros de la iglesia para contar su testimonio también acá en inglés. Amén. Amén. Gloria a Dios. [Ovación] [Aplausos] Ahorita termino. Ahorita termino.
Luego pasamos a los talentos. Los talentos quiere decir que hay un hombre que le da talentos a sus siervos. A uno le da cinco, a otro le da dos y a otro le da uno. Y cada uno tiene que trabajar de los talentos que su señor le dio. Y le dice, "El reino de los cielos es como aquel hombre que le dio talentos a sus siervos." Y llega el día en que vienen a pedirle cuentas. Como está hablando de la venida de Cristo, lo primero, cada uno tiene que cuidar su vida espiritual. Lo segundo, cada uno tiene que ver qué es lo que Dios le ha dado y qué estás haciendo con lo que Dios te ha dado. ¿Qué te ha dado a ti? ¿Qué estás haciendo? ¿Qué te ha dado Dios a ti? ¿Y qué estás haciendo por el bien de la obra de Dios? Gloria a Dios. ¿Qué estás haciendo con lo que Dios ha puesto en tus manos para beneficio de la obra de Dios? Eso es lo que está diciendo. Te va a llamar a cuentas. Y el que tiene cinco talentos, dice, "Maestro, el Señor, acá está, mire, me diste cinco, tengo cinco más. Buen siervo fiel. En lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré. pasa al gozo de tu señor. Entonces, está diciendo que hay una recompensa, que todos van a a ser recompensado. El que tenga cinco, el que tenga dos también le dijo lo mismo. Recompensó, recompensa tiene, porque tuvo dos, hizo dos. De acuerdo a la capacidad, a cada uno le da. El hermano Ángel Bardales, Dios le ha dado voz para que cante y para que predique. El otro hermano tiene capacidades para predicar en la calle, que lo haga. Otros Dios tienen bendiciones, cuántas cosas, pero si usted esconde lo que Dios le ha dado, si tú dices, "Yo no voy a predicar ahora todavía no y pasan 10 años y no predicas y no quieres hacer nada y todo lo que haces se esconde, Dios te va a decir, siervo malo, sierva mala y negligente, te di la capacidad, te di la instrucción, te di la palabra y la escondiste y no fuiste capaz de darla y de ganar [Risas] almas. [Aplausos]
Y por último, lo último de lo último, una cosa es cuidar nuestra vida espiritual, el aceite. Segundo, ver lo que Dios nos ha dado y utilizarlo para el bien de Dios, de la obra de Dios. Y tercero, ayudar al necesitado. Ayuda al que no tiene. No seas tacaño, no seas mezquino. Tú tienes, Dios te ha dado. Dile, dale al pobre, dale al que está enfermo. Comparte de lo que Dios te ha bendecido. Ayuda a la obra, ayuda a tu hermano, ayuda al pobre. Y en aquel día te dirán, "Por cuanto tuve hambre y me diste de comer, estuve enfermo, me diste, me viniste a visitar." Pero, ¿cuándo fue esto, Señor? ¿Cuándo? ¿Cuándo? Ese día que fuiste a hacerlo ese hermano, a mí me lo hiciste. Ah, tú no esperes que te recompensen. Nunca le des a alguien, o mejor dicho, no siempre le des a alguien que tú sabes que te va a devolver. Dale al que no te puede devolver. Dale, aunque no te digan gracias, dáselo. Hemos hecho la obra del buen samaritano acá con el doctor también, con la doctora acá también con hermanos. Cuántas cosas hacen que la gente no sabe, que la gente ni se ni se entera. Hay ministerios, hermano, que he visto que tienen años, tienen millones de dólares guardados y veo pastores de ese ministerio que están enfermos, que están postrados, que no tienen que comer, que no los ayudan. Hijos del ¿qué hacen con la plata? Si para eso Dios se las ha dado, uno para guardarla. ¿Cómo puede haber un hombre que tiene 30 años sirviendo a Dios y ahora está enfermo, está con diabetes, está con diálisis, está con con está ciego, no puede caminar y lo han abandonado, nadie lo llama y si lo llaman le dan $ que no sirve ni para el pasaje y tienen millones guardados y hay un montón de gente que trabaja en la viña, que son en pastores de lugares remotos, lugares lejos, están con sus hijitos y el hijo no tiene cuadernos y el hijo no tiene zapatos y ellos saben y no ayudan, pero hay algunos que sí ayudan, hay unos que se preocupan y hay otros que solamente saben ayudar y no saben predicar ni dar la palabra que se necesita. Nosotros vamos a hacer una campaña con sacrificio, una campaña para unas 4 o 5,000 personas. [Ovación] Vamos a alquilar un local grande, vamos a alquilar equipos grandes. Yo le decía a mi esposa, "Pero, ¿para qué lo hacemos? Para engrandecer el nombre de camino la verdad." No, para ganar almas. Para ganar aunque sea [Grito] uno, vale la pena.
Póngase de pie, hermano. Levante su mano al cielo todos. Que Dios nos ayude para que ya no pasemos por esta situación de calor que obra del hermano. Se puede quemar cualquier calle, pero justo se quema la de nosotros. Pero Dios los ha traído porque ustedes aman a Dios y resisten el calor porque aman a Dios, aman su palabra. Por eso, en esta hora quiero que levantes tu mano y dile, "Señor, quiero estar preparado para el racto de la iglesia." Así será, hermano, cuando venga Cristo. Él nos quiere encontrar preparado. Él nos quiere encontrar trabajando. Él nos quiere encontrar con la vasija llena de aceite. Eso quiere decir orando, ayunando, vigilando, leyendo la Biblia. No te descuides. [Música] Levanta tu mano y di, "Señor, acá está mi vida. Si en algo le fallaste, pide perdón. Acá ha un calor terrible, un calor muy fuerte y se ha dañado los equipos. Ahora han venido a decir que hay que hacer una cosa más grande todavía. Ya le dije, ya, ya, ya, olvídate de esto. Viene el hombre de la luz, dice, no, hay que poner un transformador que hay que pagar $16,000. Oh. El Señor te reprenda. Nosotros no somos dueños. Hay que orar para que Dios nos dé un local, un terreno para comprar un terreno para poner a luz para nosotros. No podemos. Hemos hemos tenido que arreglar esto para beneficio del propio [Música] propietario. Mírate por dentro, mírate en el espejo de la palabra. [Música] Quiero que mires tres cosas. ¿Cómo está tu vida espiritual? Acaba. Aunque tengas calor, aunque estés al lado del más consagrado, yo quiero que me digas cómo estás tú delante de Dios. El Espíritu Santo te dice, mírate cómo está tu aceite, cómo [Música] está tu vas. ¿Desde cuándo no ayunas? ¿Desde cuándo no pasas una hora, 2 horas de rodilla? [Música] ¿Desde cuándo? ¿Y por qué? ¿Y qué te crees que vas a ir al cielo solo por tu linda cara? No sabes qué tienes que [Música] hacer. Reconoce. Di, "Señor, me descuidé. Uno, tu vida espiritual, [Música] tu oración, tu comunión, tu consagración, tu visita. [Música] Ahí. Segundo, ¿qué estás haciendo por Dios? ¿Qué estás haciendo por la obra de Dios? [Música] ¿Qué cargo tienes en la iglesia? ¿Y qué estás haciendo dentro de la obra? ¿En qué ayudas? ¿En qué colaboras? ¿Cuáles son los talentos que Dios [Música] ha puesto en tu vida? ¿De qué manera Dios te ha bendecido a ti para que seas ayuda. Y tercero, eres generoso. ¿Te acuerdas del pobre? ¿Te acuerdas del enfermo? ¿Te acuerdas del menesteroso? ¿Te acuerdas del necesitado? ¿Desde cuándo no partes un pedazo de pan y le das al que no tiene? Si eres cristiano, ayuda al pobre. Especialmente los que salieron del hueco de la esclavitud, de la oscuridad. [Música] Dígale ahí a Dios, Dios mío, gracias. Aquí está mi vida. Si en algo te fallé, perdóname. Renuevo mis votos [Música] delante de ti. Dígale, "Renuevo mis votos. Me arrepiento si te fallé, Señor. [Música] Llévame, [Canto] Señor Jesús, [Música] ya no quiero ser igual. [Canto] Santo, renuévame, Señor [Canto] Jesús, [Música] con [Canto] mí tu corazón, porque todo [Canto] lo que hay [Música] en trono de mí [Canto] necesita ser cambiado, Señor. [Canto] [Música] Dígalo. Porque todo lo que ha se oye dentro de [Canto] [Música] mi corazón necesita [Música] [Canto] más de ti. Vamos. Porque [Música] todo [Canto] lo que hay, dígalo de verdad, dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, [Canto] porque todo lo que hay dentro [Música] [Canto] de mi corazón corazón necesita [Música] [Canto] más de ti. Gracias, Señor. [Música] Déjame orar por ti. Si has venido enfermo, [Música] si te sientes morir, si te sientes solo, si te sientes abandonado, [Música] si te sientes menospreciado, déjame orar por ti. Todos te podrán dejar, pero el Señor ha dicho, "Yo no te dejaré. Ni te [Música] desampararé. El Señor te toca. El Señor te toca. Santo. Señor, toca los enfermos. Toca la hermana Débora. Déborita Casas. Tócala, Señor. Toca, Padre mío. Toca, [Música] Padre Santo, todos los que están enfermos, todos los que están pasando pruebas, esa familia de mi hermano Mauricio Rosa, [Música] Señor, alcánzala. Está entubada, solo tiene 42 años. y sus pulmones han colapsado allá en Dallas, Texas. Acuérdate de ella y bendice, Padre mío, a todos los que se acuerdan de contribuir con esta obra que está creciendo. En el nombre de Jesús, pon tu mano sobre cada vida que ha venido necesitada, enferma. [Música] En el nombre de Jesús, tu mano poderosa sobre cada vida. No los hago venir acá al altar por el calor que hay, pero ahí donde usted está, ahí donde estás, el Señor te toca. Señor te toca. Un toque de él. Tu vida cambia, tu cuerpo cambia, tus riñones cambian. Tu hígado, el páncreas, la sangre, la médula, todo es diferente, tu hogar, tu familia. [Música] Gracias, Señor. Solo dile gracias porque todo lo que hay dentro de mí [Canto] [Música] necesita ser cambiado, Señor, [Canto] [Música] porque todo lo que hay [Canto] dentro de [Música] mi corazón [Canto] necesita más de ti, [Música] santo. [Música] [Canto] Necesita más de ti. [Música] Necesita más de ti. [Música] [Canto] Ahora quiero, como vamos a terminar rápido, quiero que todos, todos levanten su mano, que cierren sus ojos y que tenga fe. El Señor está aquí. Pídele lo que anhelas. Pídele la ayuda que necesitas. Pídele el milagro que esperas. Pídele, pídele, [Música] pídele, Señor. Solo cree. Tú no lo puedes ver, no lo puedes tocar. Ahí donde estás, en cualquier parte donde me estás viendo. Él sabe [Música] que me estás escuchando. Él sabe que estás sufriendo. Solo dile, "Acá estoy. Tú sabes lo que quiero, lo que anhelo. Con tu mano no lo puedes tocar, pero él está ahí. Él te mira [Música] y te dice, "Nunca te he dejado." Ahora él dice, "Atrévete a creer. Yo envío su palabra que tiene poder y su palabra cambia, sana, provee, liberta, restaura, restaura hogares, familia, cambia al drogadicto, cambia al homosexual, cambia la prostituta, sana al desauciado de la ciencia médica, al que está entubado, al que están esperando la muerte. Él te opera antes que los médicos. Qué lindo es mi Cristo. Qué lindo es mi Cristo. Gracias por haberte conocido. El Señor te toca. Tu vida no será igual. Tú vas a ver que esta semana Dios te va a sorprender en el nombre de Jesús. Viene [Grito] lo que estás esperando. Viene solo acuérdate de ser fiel a Dios. Ahora dile solo gracias con tu alma. Dile gracias, Señor. [Canto] [Música] Muchas gracias, Señor, [Canto] Dios mío. Gracias, gracias, [Canto] Señor. [Música] Gracias, Señor. Gracias. Yo quiero dar gracias por el terreno que viene, Señor. [Canto] Gracias porque ya no vamos a pasar estas cosas. Gracias porque no vas a dar vida, Señor. Vida y buena salud para poder hacer tu obra. Muchas gracias. Gracias. [Canto] Gra, gracias, Señor. Gracias, gracias Cristo. Señor, [Canto] [Música] yo quiero darte gracias, [Canto] Señor. Dele palmas al Señor y diga, [Risas] "Gloria a Dios." Aleluya. Cristo vive. Hermanos míos, hemos tenido una escuela dominical. Bueno, a mí me gozo porque Dios nos prueba si somos fieles en el calor, si somos fieles con aire acondicionado. Amén. Vamos a ver cómo resolvemos esto esta semana. No sé cómo vamos a hacer, pero Dios tiene que hacer algo. Amén. El asunto que acá te pusimos aire para los niños y entonces este edificio consume mucha corriente. Ya solamente eso, hermano. Y como tenemos mucho consumo de corriente, entonces se nos quema acá y como ahora hemos puesto algo que resiste, ya no se quema acá, se queman todas las casas. Poder en Jesús. Eso es lo que me han dicho ahora. Así que tenemos que ver qué hacemos. Que Dios nos ayude. Amén. Vamos a Dile que está tu tienes calor. Sí. Primero vamos a recoger las ofrendas. Esa ofrenda es para ayudar a pagar el alquiler del templo. Amén. Y mire lo que los caballeros han comprado hoy. Ponlo acá, ponlo acá arriba, ponlo acá para alabar a Dios. Santo Dios. Yo no sé tocar esto, hermano. Yo miro eso, digo, eso usan los alceros, pero para alabar a Dios con címbalos, tamboriles y flautas. Vamos a orar por esto. Los caballeros, el hermano Marv con un grupo de caballeros han hecho un esfuerzo. La sociedad de caballeros. La la pastora Mariela también dice que va a ofrendar. ¿Qué vas a ofrendar tú? la batería, porque se nos viene se nos viene una campaña muy grande, hermano, y necesitamos equiparnos y necesitamos que usted también se meta con todo a la iglesia porque vamos a hacer una campaña que vamos a darle una guerra al que no se el infierno va a ser bombardeado. Hermano, vamos a orar por esto y oramos primero por las ofrendas y después por esto. Amén. La sierva de Dios, la pastora Mariela, pase por aquí. ¿Cuántos la saludamos, hermano, a mi esposa? Ven acá, mi amor. Dios te bendiga. Ya. ¿Cuántos la saludan? Así sudando, sudando. Abrazo a tu mar que sudo rico. Gloria a Dios. ¿Y quién vive? Y a su nombre. Gloria a Dios. Dios les bendiga la amada iglesia en esta tarde. Amén. Aleluya. Y también los hermanos que están en sintonía. Dios les bendiga más. Aleluya. Vamos a orar por los diezmos y también por las ofrendas. Gloria a Dios porque Dios es bueno y para siempre su bendita misericordia que siempre nos bendice. Amén. Aleluya. Y de esas bendiciones que él nos da, nosotros también damos a la obra del Señor. Aleluya. Oramos. Padre amado que estás en el cielo, en el nombre de Jesús de Nazaret, Dios mío, te damos gracias por esta oportunidad, Dios mío, de poder estar aquí en tu casa, Señor amado, Cristo de gloria, gracias por redimirnos, por rescatarnos, Señor Dios mío. Gracias por tu palabra, Señor, que corre, que fluya, Señor Dios mío, en los corazones, Señor Dios mío, y también en las vidas que no te conocen, Señor. Alcánzalo, Señor. con tu mano, Señor, sobre el perdido, Padre Santo, y también bendice y sigue usando la vida de tu siervo. Aleluya, Padre amado. Y también bendice los diezmos y las ofrendas, Señor. Multiplícala, Padre amado, al co. Dios mío, tú eres bueno, mi Dios. Tú eres el proveedor. Tú eres Jehová, santo de gloria. Provee ahí ayuda al que no tiene, Señor, Dios mío, Padre, tú conoces la necesidad, Señor eterno, pero sabemos, Señor Dios mío, que tus hijos no están solos ni desamparados porque tú extiendes la mano al afligido, Señor. Aleluya. Al que no tiene nada, Padre amado, en el nombre poderoso de tu hijo amado Jesucristo. Amén. Amén y amén. Vamos a cantar un coro. Me ayuda. Gloria a Dios. Hay victoria. Hay victoria en el nombre de Jesús. Aleluya. Hay victoria. Hay victoria. Hay victoria en la sangre de Jesús. Hay victoria. Hay victoria. Hay victoria en la sangre de Jesús. Y no podrá el enemigo tocar nuestras almas, [Música] porque hay victoria. Hay victoria. Hay victoria en la sangre de Jesús. Hay victoria. Hay victoria. Hay victoria en la sangre de Jesús. Hay victoria. [Música] Hay victoria. Hay victoria en la sangre de Jesús. Hay victoria. Hay victoria. Hay victoria en la sangre de [Música] Jesús y no podrá [Canto] el enemigo tocar vuestras almas, porque hay victoria, hay victoria, hay victoria en la sangre de Jesús. Porque hay victoria, hay victoria, [Música] hay victoria en la sangre de Jesús. Amén. Gloria a Dios. Aleluya. También quiero comunicarle, mis amados hermanos, todos los domingos hacemos aquí una pequeña actividad, un almuerzo allá atrás. Gloria al nombre de Jesús. Que Dios le multiplique grandemente. Aleluya. Tenemos hoy día arroz con ensalada y pollo. Gloria al nombre de Jesús. Nuestro amado pastor. Hace calor, hermano. Ya vamos a terminar. Vamos a orar por estos instrumentos. El presidente caballero está por ahí. Ah, está predicando en la aurora. Bien, vamos a orar por estos instrumentos. Levante su mano. Ángel Bardales, ¿qué puedes decir de los instrumentos? Párate, pues, varón. Ven por acá. ¿Qué puede decir? Unas palabritas de Ángel Bal. Apúrate que hace calor, Ángel. Ya. Escuche, hermano, escuche lo que va a decir, hermanos. ¿Cuántos le dan palmas al Señor? [Aplausos] [Ovación] Dios les bendiga, mis hermanos. La verdad que estamos muy contentos porque Dios está bendiciendo la obra. Amén. De poquito a poquito, pero así vamos avanzando con la ayuda del Señor. Eh, bueno, nuestro hermano por ahí, nuestro hermano Morelo, José Morelo, él estaba ya aprendiendo las congas, pero a mí me prestaron unas congas hace dos semanas, pero como no éramos no éramos dueños, entonces nos prestaron por unos días. Que venga el hermano Morelo. A ver, ¿dónde está? Ya. Baja, bajen esta cosa por ahí. acompaña. Sí, ponlo por ahí para que a ver que toque algo, algo espiritual. Ah, entonces, mis hermanos, estábamos orando al Señor. Estamos orando al Señor para tener nuestras propias congas porque como ustedes saben, como ustedes saben, hermano, se acerca nuestro nuestro evento, nuestra fiesta y necesitamos instrumentos. Amén. Y bueno, ya gracias al Señor el Señor ha provisto de estas congas con la ayuda de los caballeros, una hermana de la Aurora, amén, y algunos hermanos que han apoyado también. Gloria al nombre del Señor. Y estamos, gracias a Dios, bendecidos y vamos avanzando poco a poco, hermano. Amén. Y ahí, ¿qué sigue? ¿Qué sigue? Ahora qué vamos a comprar. No sé, por ahí hemos escuchado la noticia que nos van a bendecir con una batería tamb. ¿Quién va a bendecir? Amén. Una batería también. La pastora Mariel la ha ofrecido. Yo voy a poner la batería. El próximo domingo ya está la batería aquí. Próximo domingo ya está la batería. Pero ahora, por ejemplo, acá se ha comprado esto. Gloria a Dios. Y ahora me dice él, "Pastor, pero hay que comprar esta cosa." ¿Cómo se llama esto? Ah, los parches son los parches. Los parches. ¿Cuánto valen valen $90 cada uno. $90 cada uno. Gloria a Dios. Entonces, así no más varón por mientras. Claro, por ya listo. A ver que toque algo. Targo, charargo. Toca allá. A ver, vamos a apurante que se vayan. Tienen calor. Listos. Ya. Todos cantando. Todo toca algo espiritual, hermano. Uno no sabe tocar. [Música] Listo. Ya. [Música] Un, dos. Victoria estoy. En victoria estoy. Por eso yo canto y alabo a mi Señor. En [Música] victoria estoy. [Canto] Victoria estoy. Por eso yo canto, alabo a mi Señor. Aunque vengan [Canto] [Música] pruebas y tribulaciones. Y muchas veces mi alma se agita. Pero en esta lucha [Música] [Canto] yo no estoy solo. Cristo está conmigo en victoria estoy. [Canto] Cristo está conmigo. [Música] En victoria estoy. Amén. Gloria a Dios. Y si le cambiamos la cosa esa, suena mejor. ¿Por qué lo cogiste a él para que toque? Habla la verdad. Porque tiene sangre colombiana. [Risas] Gloria al Señor. Bien, hermano, vamos a salir de este lugar. Oremos por la luz. Amén. Oremos por la corriente. Dios nos va a ayudar. La hermana Janet hace la oración. Pase por aquí. Saludos, hermano Dipo. God bless you. Adivo. Adivo. Dios te bendiga. Gracias, Señor amado, por este hermoso culto, Dios mío. Gracias, Padre. Levante su mano todos. Vamos a orar para salir. Día, Padre. Oramos, Señor amado. Vamos a salir de este lugar, pero no de tu presencia. bendice a cada uno de mis hermanos, Dios mío, Señor. Bendice, Padre, esa actividad afuera, Padre, y Señor, y renueva nuestro espíritu cada día, Padre, como las con ese poderoso aceite, Padre, para poder venir a tu iglesia, Padre, que no haya ningún impedimento, Padre, de luz, de tráfico, Padre. Señor amado, abre la ventana de los cielos, Padre, para poder venir, buscar tu rostro, Señor amado. Bendice, Padre, a a nuestro pastor, Padre, a su esposa, Dios mío, Padre, a todos los líderes, Dios mío. Y te damos gracias, Padre, por ser parte de esta obra que tú estás levantando, Dios mío. Te damos gracias, Padre, Hijo y Espíritu Santo de Dios. Amén, amado hermano. Gloria a Dios. [Música] Dios sigue cambiando y transformando vidas. Si usted tiene una necesidad espiritual, te invitamos a nuestros cultos especiales. Escuchará cánticos, testimonios de personas cambiadas por el poder de Jesucristo. [Música] Enfermos sanados, hogares restaurados, personas que salieron de las drogas, [Música] pandillas y secuestros. Martes, miércoles y jueves 7 de la noche. Sábados [Música] 10 de la mañana y 7 de la noche. Domingos 10 de la mañana. Avenida Portete 2215 [Música] entre los ríos y Tulcán, Guayaquil, Ecuador. Recibirá el poderoso mensaje [Música] de Dios en la voz del evangelista internacional, reverendo Eugenio Macías Corbacho, del ministerio internacional [Música] Camino a la verdad. Para consejería, llámenos al má 59399 3195. [Música] No se pierda esta bendición. Te esperamos con toda tu familia. Ministerio Internacional, camino a la verdad. Desde Guayaquil, [Música] Ecuador, llevando esperanza al mundo.