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🔥La Oración 911 nunca falla🔥 10 de abril | Kissingers Araque | Oración de la mañana

100x100CRISTIANOS (Kissingers Araque Oficial)1:02:46

Transcription

Qué bendición. Reciban paz, reciban gozo en esta mañana. Qué bendición poder estar en este día todos juntos reunidos exaltando el nombre de nuestro Dios. Sin duda alguna, amados hermanos, hoy será un día increíble. Hoy tendremos un día estupendo. Amados hermanos.

Declaramos proféticamente que los cielos se están abriendo, que hay un ángel ahora mismo que va de camino a la casa de alguien a fortalecerlo. Aleluya. Amado hermano, cada vez que leemos acerca de los grandes hombres de Dios en las Escrituras, incluso Jesús, nos damos cuenta que se toparon con ángeles. Todo hombre sobrenatural ha tenido encuentros con ángeles. Y la palabra dice, amados, amados hermanos, que por ignorancia perecerá mi pueblo. Y muchas veces esas enseñanzas que hemos escuchado acerca de los ángeles están un poco erróneas.

Amados hermanos, eh antes de continuar quiero recordar si alguien está empezando los caminos del Señor, quiero que sepan que a los ángeles no se le adoran. La palabra dice que ninguno de los ángeles, a ninguno, amados hermanos, solo a nuestro Señor, al que dio su vida por nosotros. Los ángeles, amado hermano, es un ministerio que el Señor envió a la tierra para trabajar en conjunto con nosotros. Quiere decir que hay cosas que tú nunca vas a poder hacer a menos que tú trabajes en conjunto con lo que el Señor te ha dado.

Déjame dar inicio, amado hermano. Te quiero invitar a que te quedes. Trataré de no tomarme más de 20 minutos en esta enseñanza, pero esta enseñanza te voy a enseñar cosas cosas, amado hermano, que no enseñan en cualquier lugar. Hay gente que paga mucho dinero en escuelas proféticas y solamente te dan textos bíblicos. Amado hermano, yo yo mismo cuando tenía hambre de Dios, pagué como tres escuelas de profetas, amado hermano, profetas que Dios estaba usando grandemente, pero salí decepcionado, amado hermano, porque no querían revelar los secretos, te daban textos. Amado hermano, cuando tú descubres que lo profético se puede enseñar, ahí es cuando cuando no quieren revelar los los secretos, amado hermano, porque saben que el conocimiento te va a habilitar para que tú te te empieces a mover en esas dimensiones, para que empieces a moverte en lo profético.

Cuando leo acerca de Cornelio, no era cristiano, no era profeta, pero un ángel se le aparece y le dice, "Ve y búscame a Pedro que vive en esta dirección." Le dio la dirección, le dio el nombre, le dio el apellido, le dijo, "Vive en tal casa, al frente está la playa." Amado hermano, ahí hay alguien que es un Pedro, un curtidor. No era profeta. Él se posicionó y un ángel fue el que le dio la dirección, amado hermano. Aleluya.

Entonces, los profetas saben que el día que tú sepas esto, amado hermano, ellos se van a quedar sin trabajo. Pero es que, amado hermano, el Señor hoy en día hay profetas porque el pueblo no quiere escuchar a Dios. Amado hermano, el primer profeta que surgió fue Moisés. Antes no habían profetas. Mm. Alguien se perdió allí. Amado hermano, en el momento que tú no sabes escuchar a Dios, Dios envía profetas. El Señor dijo, "Entonces hablaré por medio de los profetas." Dice la palabra que Dios quiere hablar con todos nosotros. Este mensaje que te voy a dar hoy, amado hermano, nadie me lo enseñó. Ni pagando, amado hermano, porque no quieren revelar los secretos. El mismo Espíritu Santo precioso nos enseña y quiero que tú seas llevado a esa dimensión donde nadie tenga que engañarte, amado hermano. Así que toma papel, apunta algunas cosas. Aleluya.

Amados hermanos, los ángeles tienen la capacidad de fortalecer a las personas. No solamente te van a te van a poner a ver visiones. Dice la Biblia que un ángel cuando llegó a hablar con Daniel dijo, "He venido a mostrarte la visión. He venido a mostrarte para que entiendas." No dijo, "Vine a decirte, vine a enseñarte." Dijo, dijo, "Vine a mostrarte para que tú entiendas."

Ahora bien, otra capacidad de los ángeles, amado hermano, es que tienen la capacidad de fortalecer a las personas. Si tú miras a Jesús en el Gsemaní, dice la palabra que salían gotas de sangre de Jesús. Lucas 22 42 al 43. Está en pantalla. Lucas 22, versículo 42 al 43, dice, "Jesús estaba ahí, estaba clamando y dice, Padre, si quieres pasa de mí esta copa." Jesús estaba clamando al Señor, al Dios, a nuestro Dios, a nuestro Padre, "Pero que no se haga mi voluntad", dijo Jesús, "so la tuya." El verso 43. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. ¿Alguien no se dio cuenta de eso, amado hermano? La gente piensa que los ángeles son robot. La gente piensa, amados hermanos, aleluya, yo no sé si estás listo, amado hermano, te voy a dar siete cosas que va a crear o que te va a habilitar para que tú crees una atmósfera angelical alrededor de ti y puedas empezar a trabajar lo que el Señor ha dicho para ti. Amado hermano, no sé si me dé tiempo para hablar las siete cosas. Tal vez demos dos y luego vamos a continuar. No quiero tomar mucho tiempo porque es de madrugada y algunas personas están esperando para orar.

Entonces, vamos rápidamente a Génesis 2:3. Déjame orar primero. Bendito Dios, te quiero pedir, Padre, que tomes el control de lo que vamos a hablar en esta mañana. Amado mío, te pido, Padre, que esta palabra sea revelada a los corazones, que la gente desde este día, Señor, comen comiencen a tener encuentros directos, Señor, contigo, con tus ángeles, mi Dios. Gracias, bendito Dios, porque tú eres bueno. Adoramos tu nombre, te bendecimos. Bendigo a cada persona que ha puesto su alarma y que hoy está aquí con nosotros. Te amamos, Dios. Te amamos, Jesús.

Génesis 3, verso 2. Escucha muy bien. La mujer respondió a la serpiente, "Del fruto de los árboles del huerto podemos comer." Verso 3. Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, dijo Dios, "No comeréis de él ni le tocaréis, para que no muráis." Escucha. Verso 4. Entonces la serpiente dijo a la mujer, "No moriréis. sino que sabe Dios que el día que comas de él serán abiertos vuestros ojos. Ah, Dios mío, Dios mío. Escucha muy bien, vuelvo a repetir esta parte. El enemigo le dijo, "El día que comas serán abiertos vuestros ojos." Hm. Ay, Dios mío. Ay, Dios mío. Y sabrás el bien y el mal. Amado hermano, el conocimiento te puede abrir los ojos. serán abiertos, serán abiertos vuestros ojos.

Ahora bien, la pregunta es, ¿con qué estaban viendo si sus ojos estaban cerrados? Amados hermanos, ellos no veían con los ojos que tú y yo estamos viendo. Ellos no veían con estos ojos que están detrás de tus párpados. Dice la palabra que Adán y Eva no sabían que estaban desnudos. No sabían. Quiere decir que no estaban viendo con sus ojos físicos. Por ejemplo, cuando un león pasa al frente de ti, tú tienes temor, pánico, amado hermano. Pero Adán, Adán no tenía temor. ¿Sabes por qué? Porque sus ojos estaban cerrados. La Biblia dice, amado hermano, la Biblia dice que ella vio el fruto, que ella vio que el fruto era bueno. Quiere decir que ella estaba viendo, pero no con los ojos naturales. La Biblia dice que la mente carnal nunca comprenderá lo espiritual. Jesús dijo, "Ustedes me verán, pero los del mundo no." A Jesús se le puede ver. Amado hermano, ¿quién dijo que a Jesús no se le puede ver? Si Jesús dijo, "Ustedes me verán, pero los del mundo no." Aquel que te diga que no puede ver a Jesús, amado hermano, la palabra habla de que a nuestro Padre, a a al creador, amado hermano, nadie lo ha visto, ni siquiera Moisés vio la espalda. Pero Jesús, Jesús dijo, "Yo estoy con ustedes, me verán." No es con estos ojos físicos que lo vas a ver, es con el corazón. El Señor Jesús nos ha dado beneficios. Eh, los profetas dijeron que vieron al Señor, amado hermano, dijeron que vimos su piel como bronce reluciente y que su cabello, Isaías dice que su cabello era como lana si nadie le había visto, amados hermanos. Lo que pasa es que estaba revelado para este tiempo. Y cuando él vino, ya todos le vieron. El profeta lo vio antes de venir. Aleluya. Que alguien lo agarre.

Amados, el Señor nos ha dado un beneficio que podemos disfrutar. Hay beneficios en seguir a Dios y parte de ese beneficio no es solamente la comunión con el Espíritu Santo. El Espíritu Santo está enseñando justo ahora, está convenciendo a la gente de pecado. Por eso Dios asignó un ejército para encargarse de otras cosas. Dios tiene un reino. Él no tiene un no hay descontrol. Todo está organizado. El Espíritu Santo está enseñando y está convenciendo a la gente de pecado. Los ángeles están encargados de guardar a las personas. Ah. Ah, Dios mío. Dios mío. ¿Qué dice la palabra? Sus ángeles enviará acerca de ti para que estés seguro. Aleluya. Alguien, alguien que lo atrape. Amado hermano.

El Espíritu Santo, amado hermano, no es el que te defiende. Claro que lo puede hacer. Claro que lo que lo puede hacer, pero no está escrito así. Jesús dijo, "Le voy a enviar un consolador que les va a guiar, que les va a enseñar." Jesús cuando estaban aprietos, él no dijo eh que que el Espíritu Santo me defienda. Él dijo, "Padre, te pido ángeles ahora." Jesús dijo, "Yo tengo ángeles que se van a encargar de esa situación." Dios no improvisa, amado hermano. Dios tiene un reino. Dios no tiene un país. No tiene una ciudad, no tiene una casa. Amado hermano, es un reino, hay orden. Los ángeles están con una misión y no puedes ignorar su trabajo porque ellos están trabajando contigo. Los salmos dice, "A sus ángeles mandará acerca de ti para que te guarden." Aleluya.

Vuelvo a repetir lo que dije. Cuando Jesús estaba en aprieto, no dijo, "El Espíritu Santo me va a defender." ¿Qué dijo? Los ángeles, se lo pediré al Señor. Los salmos dice, "A sus ángeles mandará acerca de ti para que te guarden." Hay tantas cosas, amado hermano, que a veces ignoramos. El Señor dice, "Por ignorancia mi pueblo perecerá." Hay tantas cosas que no sabemos, que ignoramos. Hay tantas cosas que ignoramos acerca de los del ministerio de los ángeles. Hay cosas que Dios mismo no se tomará el tiempo para enseñarte. Lo vuelvo a repetir, no quiero que te pierdas esto. Hay cosas que Dios mismo no se tomará el tiempo para enseñar para enseñarte. Por eso envía a un ángel. Dios no mandó al Espíritu Santo a enseñar a Daniel. Mandó a un ángel. Mm. Cuando Juan, el profeta, el que escribió Apocalipsis, estaba en el cielo, anciano, ya todos tenían el Espíritu Santo, dice, "La visión que me declaró el ángel del Ay, Dios mío, Dios mío. Mm. Hay cosas, amado hermano, que Dios mismo no te va a enseñar. Él va a enviar un ángel para que te la muestre, para que tú entres a esa dimensión, para que tú entres, amado hermano, debes crear una atmósfera para esto. Te voy a enseñar eso. Te voy a enseñar cómo crear una atmósfera para lo profético. Todo se tiene que crear, amado hermano, desde dentro de ti. Dice, "Según el poder que está dentro de ti." El que se mueve en los dones de sanidad. es porque ha aprendido a crear una atmósfera de sanidad. Amado hermano, ¿sabes? E el maestro dijo, "Vayan." Eso no es para unos pocos. El maestro dijo, "Vayan y liberen a mi pueblo. Pongan las manos sobre los los enfermos." Esa es la gran comisión. Esa es la gran comisión. Todos pueden ir en el nombre de Jesús. Lo que pasa es que no han aprendido a crear atmósferas. Yo te voy a enseñar cómo acceder allí, amado hermano, el profeta que no crea una atmósfera nunca podrá profetizar. Eliseo dice la palabra que estaba el profeta y que no y que no podía profetizar. Había rabia porque esos reyes eran malvados, no estaba posicionado. Y él dijo, "Entonces, tráigame un tañador para poder crear una atmósfera y poder profetizar." Así funciona para todo, amado hermano. Si eres hábil, tú puedes dominar todo esto y moverte en todos los dones. Hay gente que solamente puede profetizar y no se puede mover en los dones de sanidad porque no puede no puede estar en dos dimensiones al mismo tiempo. Pero Elías sí y ya casi vamos a llegar allá.

Déjame explicarte una manera sencilla. Eh, por ejemplo, algunas personas oran tanto, oran mucho, pero nunca ven un ángel. ¿Sabes por qué? Porque no saben cómo crear una atmósfera para trabajar con ángeles. Hay gente que ora, que ama a Jesús con todo con todo su corazón, pero nunca experimentan nada porque no tienen conocimiento sobre la sobre cómo crear atmósferas. La verdad, amados hermanos, es que Dios no creó a los ángeles sin razón. Dios no está improvisando, amado hermano. Si no hubiera necesidad de ángeles, Dios no los habría creado. Un ejemplo de ese del ministerio de los ángeles es cuando Daniel tuvo una visión muy poderosa. Daniel no entendió, dijo, "Señor, no entiendo la visión." Dios le dijo, "Está bien, no te preocupes, no la entiendes. Te voy a enviar un ángel." El ángel le dijo, "Dios me envió para hacerte comprender la visión." Esto significa que cualquier creyente ignorante acerca del ministerio de los ángeles nunca entenderá las visiones. Nunca entenderá las visiones. Aleluya. Esto es muy poderoso, amado hermano.

Si tú miras el libro de Apocalipsis, lo que hablábamos hace rato, el apóstol Juan dijo, dijo que él en una visión recibió por el ángel. Él estaba lleno del Espíritu Santo, pero no dice que fue el Espíritu Santo que le dio la visión. Necesitas estas revelaciones para moverte en esta dimensión. Solo te quiero introducir para llevarte al rema. Escucha muy bien. Elías sabía vivir en diferentes dimensiones. Un ejemplo de esto es cuando su sirviente, cuando ellos estaban rodeados de soldados. Su sirviente nunca supo que Elías estaba en dos o en tres dimensiones al mismo tiempo. Ojalá alguien pudiera capturar esto. Elías tuvo que interceder por el criado y decirle, "Dios, permítele que vea." El Señor le abre los ojos y él dice, cuando leemos ese pasaje, dice que él se dio cuenta que Elías estaba sobre una montaña rodeada de ángel, pero él, el criado, no estaba allí. dice que vio ángeles alrededor de Elías, no alrededor de él, lo que significa que no estaban en el mismo lugar en el espíritu. Él estaba en una atmósfera diferente. Recuerda que estaban en un valle, estaban siendo rodeados, pero cuando los ojos espirituales se abrieron, Elías no estaba en el valle.

Algunas personas pueden verte en dolor, pero no saben que tú estás en el espíritu sentado en un trono al lado del Señor. Dice que estamos centrados, sentados junto a tronos celestiales. Amado hermano, si tú abres los ojos espirituales, tú vas a ver dónde tú estás. Algunas personas pueden estar pasando por dificultades. Tú puedes estar allí con ellos, pero tú tú no estás allí. A ti no te está pasando nada. A ti no te va a pasar nada. Dice la Biblia que caerán 1000, que caerán 10,000, pero a ti no te tocarán. ¿Cómo van a caer 10,000 y tú no a menos que tú no estés allí? Eres un producto de las atmósferas que tú vives.

Quiero darte siete cosas. Voy muy rápido, voy muy rápido. Quiero darte siete cosas que va que van a activar los cielos para ti. Número uno, crear una atmósfera con tus pensamientos. La Biblia dice que el hombre es lo que piensa. Proverbio 237. Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Tú tienes que habilitar el teléfono para que Dios te hable. Dios habla a través de los pensamientos. Todos los salmos David habla de eso, amado hermano.

Ahora bien, vamos a Hechos 10 verso 9. Como pasa el tiempo, Dios mío. Vamos a vamos a dar dos o tres nada más. Vamos a Hechos Hechos 10. verso 9 dice, "Al día siguiente, mientros mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar acerca de la hora sexta." Verso 10. Y dice, "Y tuvo gran hambre y quiso comer, pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis." Wow. y vio el cielo abierto. Aquí están dos o tres puntos, amado hermano. Escúchame, me voy a saltar y voy a pasar solamente a este. Tuvo gran hambre. Hm. Que alguien lo atrape. Dios mío. Lo vuelvo a repetir. Número uno. ¿Cuál es su pensamiento en su corazón? Tal es él. Jesús dijo, "Aquel hombre que mira a una mujer que la imagina en su corazón, ya está sucediendo. Ya estás caminando hacia allá. Tus pensamientos son los pies del espíritu." Número uno.

Ahora bien, número dos, cuando tú vayas a orar, cuando tú vayas a meditar, tu estómago tiene que estar vacío. No quiero que te pierdas esto, amado hermano. Por eso gente a veces no tiene éxito cuando va a meditar. El estómago eh el estómago vacío te mantiene en un estado donde estás entre despierto y dormido. Dice la palabra que Pedro se subió a la azotea porque tenía hambre, quería comer, estaba desesperado por comer, pero mientras le preparaban, él se fue a orar, él se fue a meditar y le sobrevino un éxtasis. Si tú vas a meditar con el estómago lleno, te vas a dormir. Alguien está aquí. Alguien está aquí. Alguien está notando alguien está notando. Amado hermano, Daniel no andaba jugando al ayuno. Daniel no era un hombre que jugaba a ayunar para que la gente lo viera. Dios mío, Pedro tenía gran hambre y se fue se fue a orar a la arriba a la azotea y de repente le sobrevino un éxtasis. Si tú vas a orar con el estómago lleno, te vas a dormir. Te vas a dormir. Amado hermano, he aquí uno de los secretos para que tú para que los ojos se abran, ir a meditar con el estómago vacío, vacío. Allí, amado hermano, cuando tú te quieres dormir, el estómago te va a hacer y no te va a dejar y te va a jalar y tú vas a estar como entre la mitad, entre allá y acá. Daniel estuvo, amado hermano, eh Daniel tenía una vida de ayuno. Daniel siempre estuvo ayunando. Dice la palabra que se le apareció un ángel cuando él llevaba 21 días de ayuno. Hay gente que tiene un don, pero hay gente que se ha convertido en un don. Lo vuelvo a repetir, quiero que atrapes esto. Hay gente que tiene un don y viene de vez en cuando, pero hay otra gente que se ha convertido en el don, fluye donde sea. Escucha bien, escucha bien. Daniel no tenía el don para ayunar. No, no, no, no. Lo vuelvo a repetir. Daniel no tenía un don para ayunar. Daniel era el don de ayunar. Se convirtió en el don de ayunar. dice que él más nunca quiso probar la comida del rey. Él estaba la gente dice que él ayunó 21 días. Él empezó a ayunar toda su vida. Él está él era vegetariano. Él decidió cohibir su cuerpo de comer comidas pesadas. Amado hermano, a mí me encanta el pescado, la comida. Yo yo como carne. No me malinterpretes. Yo yo te voy a decir cómo yo qué es lo que yo hago. Escúchame. Daniel su vida era un don. Era el don de ayunar. Daniel no tenía un don, era el don de ayunar. Un día, amados hermanos, cuando tú eres un don, todo tienes que ay, Dios mío. Un día metieron a Daniel en una jaula de leones y los leones empezaron a ayunar. Ay, Dios mío. Que alguien atrape esto. Amado hermano, cuando tú te conviertes en un don, donde tú llegas, la gente recibe el don. Un día, lo vuelvo a repetir, a Daniel lo metieron en la jaula de los leones y todos los leones comenzaron a ayunar. Daniel se convirtió en un don. Por eso él no por eso él no quiso comer en la mesa del rey. Si Daniel se sentaba en la mesa del rey, nadie iba a comer. Nadie lo nadie iba a comer. Yo espero que alguien atrape esto.

Te voy a decir algo, amado hermano, eh, no para que tú lo hagas. Te voy a decir cómo cómo qué es lo que hago yo, cómo creo yo atmósferas y y cómo hago yo para recibir siempre. Dice la palabra que cuando hay profeta Dios habla en sueño. Yo me tomo muy en serio lo que respecta a mis sueños. Te voy a decir algo, no para que tú lo hagas, sino para que tú sepas esto. Esto te va a habilitar a una dimensión mayor. Yo tengo más de dos o tres años, amado hermano, que no como por la tarde para dormir. Hm. Hay días especiales que me invitan a comer por la noche. Yo como, yo voy. Si algún familiar prepara algo especial y me invita o va a mi casa o si hay invitados en mi casa, yo ese día ceno para acompañarlos, para no para no eh para no presentar un evangelio de prohibición. Yo puedo comer esa noche tranquilamente, pero amado hermano, cuando yo necesito respuesta de Dios, siempre yo me dispongo. Siempre que voy a dormir, yo voy con el estómago vacío. Nunca me acuesto con el estómago lleno, amado hermano. Eso a veces trae pesadillas. Yo desayuno bien, a mediodía comemos bien, de repente por la tarde, 2 de la tarde algo, pero después de las 3 4 yo no como nada más. Nunca jamás no como más. Amado hermano, esto te habilita. Léelo, amado hermano. Pedro tenía hambre y le sobrevino un un éxtasis. Cuando tu carne, amado hermano, está muriendo, tu espíritu comienza a salir.

Vamos a dejarlo hasta aquí. El tiempo avanza. Ya llevamos casi 30 minutos. Me faltan cinco y las cinco que viene son poderosas. Amado hermano, quiero que quiero que a partir de ahorita comiences a orar con los ojos de la fe. Escúchame, escúchame. Comienza a desarrollar la visión. Cada vez que digas algo, amado hermano, debes imaginarlo. Recuérdate que yo hace poco hablé de esto. Cada vez que tú vayas a orar, tú tienes que imaginarlo. Así tú vas a desarrollar la visión, la visión profética. Tú debes hablar contigo mismo. Por favor, escucha esto, esto último y oramos. Recuerda que cuando tú vayas a meditar debes hablar contigo mismo. Ya te voy a decir por qué. Cuando tú vas a meditar, a orar, tú tienes que hablar contigo mismo. Si yo te digo, cierra los ojos. Si yo te digo, cierra los ojos y mira un vaso de agua, casi todos inmediatamente verán el vaso de agua. Adán y Eva no veían con los ojos físicos. La palabra dice, "Ustedes me verán, pero el mundo no." ¿Por qué tienes que hablar contigo mismo? Haz lo que te estoy diciendo. Cer tus ojos. Si yo te digo un vaso de agua, ustedes lo verán. ¿Qué ocasionó la visión? La palabra. Cuando tú estás orando y hablas contigo mismo, eso va a crear una imagen. Estás enseñando a tu corazón a responder a una palabra. Estás enseñando a tus ojos espirituales a responder a una voz. Si tú dejas tu mente sin rienda, suelta, vas a pensar de todo menos en lo en en donde debes estar. Debes aprender a controlar tus pensamientos. Tú no le puedes permitir a tu mente andar andar suelta. Si tú le le enseñas a tu mente responder a la palabra, cuando Dios empiece a hablar, tu imaginación comenzará a crear imágenes. Yo sé que aquí hay profetas. Escúchame muy bien. Cuando Dios te habla, se va a crear una imagen. Por lo tanto, tú lo que vas a ver es la imagen. Les estoy enseñando algo muy tremendo, amado hermano. Tú cuando vayas a orar tienes que cerrar tus ojos y hablarte a ti mismo. El Señor es mi pastor y tú es como si te estuviera hablando a ti. Y tú, tu mente tiene que crear esa imagen. Tú estás entrenando a tu mente a crear imágenes por medio de la voz. Entonces tú de repente estás diciendo, "El Señor es mi pastor, nada me faltará." Tú estás imaginando la palabra de Dios. De repente tu mente se fue y empieza a crear otras imágenes. Y es porque una voz superior, una voz mayor entró en tu espíritu y por eso tú empiezas a tener visiones. Ah, Dios mío, Dios mío, Dios mío. Esto es escuela de profetas, amado hermano, lo que te estoy diciendo. Esto es posicionarte y esperar. De repente tu corazón está creando imágenes fuera de lo que tú empezaste. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Y tú ves a Jesús caminando, tú ves que el Señor prepara mesa y de repente tú estás volando, te vas al cielo, de repente empiezas a ver y qué pasó, es que una voz superior a la tuya tomó el control. Y como tu mente estaba posicionada a responder a la voz, cuando Dios habla te comienza a llevar a dar visiones. Pedro vio un éxtasis, vio que el cielo se abrió. Escucha, el cielo se abrió. Mm. David habla, David enseña, el rey David, el profeta David nos enseña, él se habla a sí mismo. Él dice, "Alma mía, adora a Jehová." ¿Por qué se dice alma mía, alaba a Jehová? Cuando tú lees el significado en hebreo, en griego, cuando tú lees el significado de alma, dice pensamiento, imaginación por por implicación. David está enseñando, David está enseñando que tú tienes que hablarle a tu imaginación. Mm. Esa es la única forma de orar, amado hermano, imaginando lo que tú estás diciendo. Si tú oras así, tu corazón estará en estará en la misma sintonía. Si tú oras con el corazón, dice la palabra, la palabra dice que tus palabras sean gratas, pero tiene que estar tu corazón metido allí. Si tú oras con el corazón, pronto tu corazón estará saliendo de esos problemas. Tú empiezas a orar, "Señor, ayúdame, tengo problemas, pero tu corazón está pensando en el problema. Tú tienes que romper ese problema. La fe ve más allá del problema. Si dice, "Jehová es mi pastor, tú debes forzar a tu corazón a crear la imagen del salmo 23." Por ejemplo, simplemente hay problemas, pero cuando tú vas a orar a través de la de la de la palabra, cuando tú la declaras, tú tienes que salir de allí. Tu corazón no puede mirar el problema. Tiene que mirar al Señor. Y allí es cuando los cielos se rompen, se abren. Eso es crear una atmósfera, eso es una oración, amado hermano. Esa es la oración que está delante de Dios. Esa es la oración que llama la atención de Dios. Tú puedes gritar muy fuerte que Dios no te va a prestar atención, pero si en tu corazón tú sabes cómo llamar la dice que nuestro corazón está delante de Dios. Dice que nuestros pensamientos están delante de Dios. Yo espero que alguien lo haya atrapado. Yo espero que alguien lo haya escrito en algún lugar. Amado hermano, esto te va a dar velocidad. Yo no sé si estás listo para empezar a orar. Yo espero que tú estés listo, amado hermano. Cierra tus ojos. y comienza a orar con el corazón. Dice la palabra, escucha, dice la palabra que la la palabra de Dios, sus promesas es una espada. Es una espada. Tú tienes que romper, escúchame, con la palabra de Dios todo el problema que hay dentro de ti. La Biblia dice que la palabra abre. La palabra es una espada que abre el corazón con una con una precisión como de cirujano. Cuando tú pronuncias la palabra de Dios, ella tiene que comenzar a rasgar ese problema. Y tú tienes que empezar a ver a través de esa abertura que hizo esa palabra. Cuando tú dices, "Ah, yo soy fuerte." Diga el débil, "Fuerte soy." Esa palabra tiene que empezar a rasgar tu corazón y empezar a ver dentro de ti que tú eres fuerte. En el momento eres débil. Pero cuando la palabra comienza a crear, amado hermano, es porque se está rompiendo. Pronunciar la palabra significa levantar una promesa, hablarla sobre la situación. Muchas veces solo repetimos escrituras como loros, pero no permitimos que la palabra cree una atmósfera diferente en nosotros. La Biblia dice romper el problema con la palabra. La Biblia debe mostrar una visión dentro de ti. La escritura, amado hermano, dice, dice, "Diga al débil, fuerte soy." Dice la palabra, "Los que confían en Dios, digan, Jehová es mi castillo." Todos los salmos son autodeclaraciones, es profecía. Todos los salmos. ¿Qué dice David? Dios mío, tú eres mi roca, tú eres mi refugio. No moriré. No moriré. Yo viviré. Jehová me guarda. Amado hermano, David estaba siendo perseguido. Su vida estaba en riesgo. Él no estaba llorando. Él es que él qué estaba diciendo, "Jehová es mi roca. Jehová es mi refugio. No moriré. Pregúntame si David murió. David nadie lo pudo tocar, amado hermano. David decía, "Jehová es mi roca. Fue tanto que él lo vio que se metió en una cueva. Su cuerpo, amado hermano, obedeció y le dijo a dónde tenía que ir. Él dijo tanto, Jehová es mi roca. Jehová es mi roca. Jehová es mi refugio que solo automáticamente comenzó a caminar a una cueva y ahí se escondió. Hm. Una boca cerrada es una vida sin propósito. Aprende a hablar la palabra de Dios sobre tu vida, sobre tus hijos, sobre tu circunstancia. Comienza a decir, "Ah, Dios mío, tú eres mi roca. Tú eres mi fortaleza, Señor. Yo estoy viendo como los ángeles están descendiendo. El Señor enviará sus ángeles alrededor de mí para que me guarden. Cuando tú hablas y tus ojos empiezan a ver, se activan las posibilidades. Vamos, yo ya estoy orando. Vamos, comencemos a orar. Padre, en el nombre de Jesús, decretamos, Padre, que tu palabra será como una espada. Abrirá el velo, mi Dios, todo velo de incredulidad, todo problema. Toda circunstancia difícil delante de mí, todo lo que me está impidiendo ver más allá, proféticamente declaro que tu palabra es una espada. Y hoy se rompe todo velo, toda incredulidad, todo problema, toda circunstancia difícil, yo declaro que se rompe. Yo declaro que comienzo a ver con los ojos del espíritu. Yo declaro que comienzo a ver lo que Dios tiene para mí. Yo declaro que mis postreros días serán grandes. Aunque mis principios, aunque mi principio ahora sea pequeño, yo declaro que mañana que mis que que que mis postreros días serán grandes. Vamos, comienza a profetizar, cierra tus ojos y deja que esta palabra comience a abrir una abertura. Deja que Dios te te direccione. Vamos, déjame leer Proverbios 4:18 rápidamente. Dice, "Más la senda de los justos es como la luz de la aurora. Hm. Escúchame. Cierra tus ojos. Vas en aumento. Amado hermano, este es el día perfecto que hizo Dios para ti. Deja que lo que yo voy diciendo vaya creando algo en tu corazón. Estoy hablando la palabra de Dios. Proverbio 4:18. Más la senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Declaro que tu día va en aumento. Declaro que hoy tú vas en aumento como la aurora. Declaro que este día será mejor que el de ayer. Declaro que hoy tendrás un mejor día. Declaro que el Señor te levanta. Declaro que esta escritura se mete dentro de ti y que tú vas en aumento. Todo estancamiento se queda atrás. Declaro que el Señor te levanta. Declaro que esta escritura hable, abre camino delante de ti. Hoy tendrás un mejor día, hoy tendrás mejores oportunidades. Vamos, amado hermano, por favor, pronuncia la palabra de Dios. Sacude la palabra de Dios como una espada. Me niego, me niego a retroceder, me niego a caer. Vamos, amado hermano, habla, háblale, háblale a tu corazón. Háblale a los ojos del Espíritu para que se abran. Me niego a retroceder. Me niego a caer. No volveré a caer en los mismos errores del pasado. Hoy me despido del fracaso. Hoy me despido de la envidia. Hoy me despido de los malos deseos. Hoy me despido de los malos pensamientos. Declaro que mi corazón cada día se parece más al de Dios. Declaro que tengo la mente de Cristo. Declaro que el Señor es mi luz, mi salvación. En el nombre de Jesús de Nazaret declaro que todos los problemas hoy llegan a su fin. Todo llega a su fin. Todo lo que me ha quitado la paz ahora mismo llega a su fin. Ah, yo veo la mano de Dios que está levantando a alguien. Amado hermano, todo lo que Dios toca tiene que ser prosperado. Yo estoy viendo la mano de Dios que está tocando a una mujer. Declaro en el nombre poderoso de Jesús que dejas de ser cola. Declaro que ahora mismo el Señor levanta tu cabeza. No serás víctima. No serás víctima del fracaso, dice el Señor. No serás víctima de las flechas del enemigo que vuelan de día. Vamos, comienza a decir, "Me niego a ser una víctima del fracaso. Mis hijos no serán víctimas del fracaso. Mis hijos no serán víctima de los vicios. Vamos, vamos, profetiza, deja que esa palabra rompa, rompa toda cadena. Declaramos en el nombre de Jesús que caerán 1000 y 10,000, pero a mis hijos no los tocarán. Declaro que caerán 1000 y 10,000, pero a mí no me a mí no llegarán porque Jehová es mi fortaleza, Jehová es mi roca. Declaro que todo árbol que no ha sido plantado por Dios en tu vida, todo pensamiento que ha sido plantado, todo engaño que no ha sido plantado por Dios, declaramos ahora que la mano del Señor está arrancando de tu vida. Arrancamos la pobreza, la pereza, desarraigamos el retraso. Una vez más vamos, amado hermano. Estoy viendo ángeles ahí, aleluya, que están desarraigando enfermedades. Profetizamos, amado hermano, que tu vida está llena de victoria. Ahora, en el nombre de Jesús, declaramos que estas declaraciones, amado hermano, te levantan. te levantan en el nombre de Jesús. Todo lo que tú hagas hoy será bendecido proféticamente. Soy bendecido en la ciudad. Dilo. Soy bendecido en este país. Soy bendecido en mi trabajo. Vivimos por fe y no por vista. Segunda de Corintios 5:7. Escucha. Vivimos por fe, no por vista. Tu vista te mata, pero la fe te abre camino. Vamos, deja que los ojos de la fe. Vamos. Vivimos por fe, no por vista. Vamos. comienza a decir, "¡Aleluya! El justo por fe vivirá. El justo florecerá como la palmera. Vamos, vamos. Crecerá como el cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios, florecerán. Aunque en la vejez, aunque esté en la vejez, yo declaro que estoy vigoroso. Declaro que anunciaré la palabra de Jehová. Declaro en el nombre de Jesús que toda temporada de sequía en mi familia se acaba. Vamos, una vez más. Se acabó la sequía en mi familia. Una vez más, dilo. Hoy salgo de la sequía. Se acabó la temporada del desierto. Fluye de mi interior un río de agua viva. Vamos, que algo glorioso está pasando ahora, amado hermano. El mundo espiritual se está estremeciendo. Se está estremeciendo, amado hermano. Gente está empezando a ver. Gente está teniendo visiones. Justo ahora se acabaron los días de la tristeza. Vamos, me despido de la temporada del llanto. Estoy listo, Dios mío, para ir a una nueva temporada. Dilo, dilo, dilo. Deja que los ojos de la fe comiencen a ver mientras que tú dices, "Vamos, profetiza. Estoy listo, mi Dios, para ver la vida que tú tienes para mí. Estoy listo, mi Dios, para ver con los ojos del Espíritu. Declaro y decreto ahora mismo que tú te levantas. Declaro que te levantas en el nombre de Jesús. Gente está siendo trasladada de una temporada de llanto a una temporada de alegría. Wow, Dios mío, Dios mío. Algo está pasando en el mundo espiritual, amado hermano. Gente está viendo. Gente está viendo. Te empujamos lejos, amado hermano, te empujamos proféticamente. Te empujamos a una temporada donde tengas visiones, donde tengas sueños. Te empujamos de lo que hemos recibido. Te damos proféticamente te empujamos. Recibe ahora. Recibe ahora fe. Fe. Fe. Vamos. Vamos, vamos. Que el mismo poder que levantó a Cristo de entre los muertos ahora mismo te levante a ti. Que te levante a ti una nueva temporada. Declaramos que esa temporada cerrada se acabó en el nombre de Jesús. Toda petición, amado hermano, que esté siendo puesta aquí, el Señor la está escuchando, porque hay gente que está orando desde el corazón. El Señor está viendo las peticiones en sus corazón. Vamos, vamos, vamos. Todo aquel que está clamando y que está que está confiando en Dios por sanidad, declaramos que por las llagas de Jesús fuiste sanado. Yo espero que estés con tus ojos cerrados. Vamos. Jesús fue latigado por ti. Deja que los ojos de la fe funcionen. Mira, amado hermano, Jesús fue latigado. Jesús fue golpeado. A ti no te pertenece esa enfermedad. Tú estás sano. Tú estás sano. Yo estoy viendo un ángel que está quitando lo que no es tuyo. Estoy viendo un ángel, amado hermano, que está quitando dolencias ahora mismo. Ahora mismo. Comienza a ver. Comienza a ver. Comienza a ver. Ahora mismo mandamos fuego sobre esa dolencia. Se va de tu vida. Mandamos fuego sobre esa aflicción. Hm. Le prendemos fuego al retraso. Le mandamos fuego. Fuego. Fuego a esa enfermedad. Sé libre ahora. Todo lo que te quiere afligir ahora mismo cae por tierra. Aflicción, vete en el nombre de Jesús. Abre tu boca, amado hermano, y comienza a profetizar. Vamos. Todo fibroma de los cuerpos ahora los reprendemos. Se están desprendiendo. Dios mío, yo estoy viendo una mata que está que que una mata que ha sido sacudida. Yo estoy viendo un fuerte viento que está sacudiendo una mata. Y veo los lo lo lo los fibromas, amado hermano. Dios mío, los ojos ahora mismo, los ojos de la fe están eh la gente está viendo, amado hermano, cuando yo oro y empiezo a decir, "Señor, todo fibroma." Empecé a ver un aire que se metió y empezó a sacudir, amado hermano, una como un árbol y vi como los fibromas caían. Te reprendo, fibroma, en el nombre de Jesús. Cae a tierra. Ahora mismo te desprendes. Envío una palabra. Cánceres, tumores, ahora que sean desprendidos, que sean retirados ahora. Todo problema en la sangre, presión arterial, anemia, leucemia, eh deterioro en las venas, deterioro en los huesos. Ahora mismo recibe sanidad. Wow. Dios mío, reprendo el cáncer en el nombre de Jesús. Reprendo todo espíritu de locura, espíritu de enfermedades mentales. Ahora te mando que salgas de allí. Ahora mismo, en el nombre de Jesús, todo espíritu de vicio, de alcohol, todo espíritu inmundo que está atormentando a tus hijos ahora, en el nombre de Jesús, te quemas. Envío fuego. Aleluya. Los tumores están cayendo, amados hermanos. Ahora mismo, ahora mismo, ahora mismo, ahora mismo, el cáncer se está secando. Amado hermano, en el nombre de Jesús declaro que a partir de hoy tu cuerpo está sano. Por las llagas de Jesús ha sido sanado. Envío una palabra en contra de la artritis. Le pongo fecha de caducidad. Hm. Aleluya. Artritis. Te ponemos fecha de caducidad. Hoy mismo, hoy mismo vences. Hoy es tu último día allí. Ahora mismo has caducado. Ah, Dios mío, Dios mío. Estoy viendo el ángel de Jehová. Estoy viendo el ángel de Jehová que está sacando el artritis. Escúchame. Así mismo como Ananías cayó al piso tendido y dice y y dijo el apóstol, "Ahí están los que los que sacaron a tu esposo y te van a sacar a ti." Eso es lo que estoy viendo en el espíritu. Ahora mismo hay ángeles que están entrando a tu casa. Ah, Dios mío. Dios mío. Yo siento algo tremendo aquí, amado hermano. Yo

Siento algo tremendo aquí. Hm. Hay ángeles que están entrando en una casa ahora y el artritis cayó al suelo y ahora mismo esos ángeles están sacando eso de tu casa. Vuelve acá, amada hermana, con ese testimonio. Vuelve acá. Vuelve acá. Vuelve acá con tu testimonio.

Alguien está siendo libre de la artritis, de la del deterioro de los huesos, osteoporosis. Huesos que se quebraban. Ahora mismo arrestamos, arrestamos ese espíritu inmundo. Te echamos fuera, [música] te echamos a patadas. He aquí están los que te sacarán de de de esa vida. Vamos, dilo. Yo espero que tus ojos estén viendo, amado hermano. Dilo, dilo. He aquí, he aquí lo que te sacarán de mi vida. Disparamos fuego sobre tus huesos, ahora son libres. Disparamos fuego sobre esa enfermedad. Ahora mismo eres libre. Eres libre. Eres libre. Lo vuelvo a decir, disparamos fuego sobre esa enfermedad. Te deja, te deja, te deja.

Yo espero que estés listo, amado hermano, para salir de la escasez ahora mismo. Yo espero que estés listo para despedirte de la temporada de la escasez. Yo espero que estés listo ahí donde tú estás. Vamos, comienza a adorar a nuestro Dios. Dice, "Bendice, bendice, bendice, mi Dios, bendice a mis hijos." Dice Éxodo 23:25, "Adora al Señor tu Dios y él bendecirá tu pan y tu agua." Lo vuelvo a repetir. Escúchame. [música] Adora al Señor tu Dios y él bendecirá tu pan y tu agua. Dice, "Yo apartaré de ustedes la enfermedad." Éxodo 23:25.

Por favor, cierra tus ojos y comienza a bendecir el trigo. Comienza a bendecir el aceite que tienes en tu casa. ¿Sabes por qué hay escasez? Hay gente que dice, "Nunca tengo nada." Hay gente que dice, "Lo que entra aquí, eso hay devorador." Amado hermano, lo que sea que tengas en tu casa, dice, "Bendice el pan o el agua, lo que tengas." Vamos a bendecir. Cierra tus ojos, Padre. Bendecimos el trigo, bendecimos el vino, bendecimos el aceite, bendecimos, mi Dios. Eh eh eso dice Jeremías, amado hermano, bendice el trigo, bendice el vino, bendice el aceite, bendice la cría de tus ganados, bendice a a los corderos de tu rebaño, bendice, bendice la ciudad, amado hermano, bendice, bendice, bendice lo que Dios te ha dado. Bendito serás en la ciudad, bendito en el campo, bendito será el fruto de tu vientre, tu cosecha, las crías de tus ganados. Vamos, toma esta escritura. Bendice, bendice lo que tú tienes, amado hermano. Si tienes agua, bendice el agua. Bendice el agua. Vamos, vamos, vamos, porque va a salir un río de agua viva desde allí. Vamos, [música] vamos.

Bendito será el fruto de tu vientre. Tu cosecha. Pon tus manos sobre tu vientre y declara, "Mi vientre es bendito, mi vientre es bendecido. Mis cosechas, las crías de mi ganado, aleluya, todo lo que yo toque, los corderos de mi rebaño, bendita será mi arteza de amasar, bendita mi canasta, bendito mi hogar, bendito mi esposo, bendito mis hijos, bendito mi trabajo, bendita mi casa. Bendito el hombre que confía en el Señor." Dice, dice la palabra, "Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto a aguas que extiende sus raíces hacia la corriente. No temeré cuando llegue el calor y sus hojas estarán siempre verdes en [música] época de sequía. No se angustiarán y nunca dejarán de dar fruto." Vamos, cierra tus ojos. Lo vuelvo a leer para ti. Jeremías, Jeremías 17, lo vuelvo a leer para ti. [música] Deja que esta palabra rompa esa temporada de escasez.

Bendito [música] el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto a aguas que extienden sus raíces hacia la corriente. No temerás cuando llegue el calor, porque tus hojas siempre estarán verdes. En época de sequía, no te angustiarás, porque siempre habrá fruto. Aleluya. Declaramos que los cielos se abren, amado hermano, en este día. Hoy es el día de tu promoción. Cae lluvia de abundancia sobre tus finanzas. Vamos, vamos.

Déjame leer el salmo 121. Simplemente déjame sacudir este salmo como si fuera una espada. Como si fuera una espada. Gente, gente está empezando a ver. Vamos, amado hermano, toma este salmo. Deja que este salmo te abra, te abra el corazón y que comiences a ver. Dice, "El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Dios mío, el sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal. Él guardará [música] tu alma. Jehová guardará tu salida y guardará tu entrada." Vamos, amado hermano, desde ahora y para siempre. Jehová guarda tu salida. Jehová guarda tu entrada. Jehová guarda tus hijos. Jehová guarda tu esposa. Jehová guarda todo lo que tú tienes. Vamos, levanta tu voz y suelta esta palabra sobre tu vida. Yo declaro que Jehová me guarda de todo mal. Jehová guarda mi salida, guarda mi entrada. El sol no me fatigará de día, ni la luna de noche. Debes creer esto que estás orando, amado hermano.

Proverbios 18 dice, "Del fruto de la boca el hombre llenará su vientre, se saciará, se saciará del producto de sus labios." Comienza a decir, "Hoy camino bajo la luz de la palabra en el nombre de Jesús. Nadie vendrá a mi vida a a ocasionarme maltrato. Nadie. Lo prohibimos. Dilo, dilo, dilo. Todo aquel que se cruce en mi vida será con un propósito. Yo tengo propósito. Dios mío, aléjate, aleja de nuestra vida. Aquellos que se acercan con malas intenciones. Vamos, profetiza. Vamos, dilo. Yo estoy bajo el dominio del Espíritu Santo. Me niego a ser temeroso. Me niego a vivir con temor. Me niego a caminar en oscuridad. No voy a tropezar. Me niego a tropezar porque tú vas conmigo, Dios mío. Camino bajo la luz. Camino bajo la luz de la palabra. El que camina de día no tropieza. [música] Profetizo que yo no voy a tropezar. Profetizo que no voy a caer otra vez en el mismo pecado. Me niego, me niego a ser derrotados. Vamos, amado hermano. Dilo, dilo, dilo. Me niego a ser derrotado. Soy más que victorioso por medio de Cristo Jesús. Me niego a ser una fracasada. Me niego a ser derrotado. Me niego a perder. No puedo perder porque Cristo me hace victorioso. Me niego a la miseria. Aunque ande en un valle de muerte o de sombra, no temeré, porque Jehová me guarda, me niego. Soy más que vencedor. Soy más que vencedor. Soy bendecido en el nombre de Jesús. Mi cuerpo se rinde ante ti. Cada fibra de mi vida, cada hueso de mi cuerpo se rinde ante ti, Señor. Vamos, vamos. Dilo, dilo una vez más, amado hermano, una vez más. Gente está siendo llevada, gente está siendo redireccionada. Soy bendecido en el nombre de Jesús. Mi cuerpo se rinde ante ti. El Espíritu Santo se mueve, se mueve en mí. Muévete a través de mí, Señor. Usa mi vida. El corazón de Dios está siendo metido hoy en la vida de alguien. El Señor está cambiando un corazón. Vamos, dilo. Me niego a vivir bajo la enfermedad. Me niego a vivir bajo la dolencia. Hoy soy bendecido. [música] Hoy soy bendecido. Aleluya.

Vamos, amado hermano, déjame leerte el salmo 91, por favor. Deja que este salmo te libere. Deja que este salmo se haga uno contigo. Deja que este salmo se meta en tu corazón. Cierra tus ojos mientras que yo te lo leo. Simplemente cierra tus ojos y deja que lo que yo esté leyendo [música] comience a crear lo que Dios tiene para ti. No digas nada. Solamente escucha, escucha el salmo 91. El que habita [música] al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del omnipotente. Vamos, deja que esta escritura abra los cielos y el abrigo de nuestro Dios te arrope. Yo no sé dónde está dónde estás tú ahora, amado hermano, pero yo profetizo que el abrigo del Altísimo ahora mismo desciende sobre tu casa. Yo declaro que tu casa está bajo la sombra del omnipotente. Vamos, comienza a decir, "Jehová es mi esperanza." Vamos, di, "Abre tu boca y di a ti mismo, Jehová es mi esperanza. Jehová [música] es mi castillo. Mi Dios, en ti confío. Padre amado, líbrame. Líbrame de esta situación." Dice la palabra, "Él te librará del lazo del cazador, [música] de la peste destructora." Dice la palabra, "Con sus plumas te cubrirá." Dios mío, alguien está siendo cubierto ahora. Vamos, vamos, vamos. Deja que esta palabra ahora abra los cielos. Con sus plumas te cubrirás y debajo de sus alas [música] estará seguro. Escudo y adarga es su verdad. Vamos. No temeré. No temeré al terror nocturno, ni saeta que vuela de que vuela de día. No temeré a la pestilencia que anda en la oscuridad. No temeré a la mortandad que en medio del día destruya. A mi casa no entrarán las enfermedades. En mi casa no entrarán las pestilencias. En mi casa, en mi casa no habrá enfermedad. Caerán 1000 y 10,000, pero a mí no llegarán. Ciertamente con mis ojos yo veré la recompensa de los impíos, porque yo he puesto a Jehová como mi esperanza, al Altísimo por tu habitación. Escucha bien, amado hermano, cierra tus ojos. No te sobrevendrá mal. Ninguna plaga tocará [música] tu morada. Lo vuelvo a decir. Ninguna plaga tocará tu morada. Ninguna plaga tocará tu morada. No te sobrevendrán accidentes. Reprendemos todo espíritu de accidente que te visita [música] en sueños. No te sobrevendrá accidente, no te sobrevendrá mal alguno. Ninguna plaga tocará tu morada, pues a sus ángeles mandará cerca de ti para que te guarden en todos tus caminos. Los ángeles del Señor ahora están descendiendo. Vamos, vamos. Comienza a ver como los cielos se abren a sus ángeles mandará acerca de ti. Yo estoy viendo un ángel que está descendiendo ahora, amado hermano. Vamos, vamos, vamos, vamos. Por favor, deja que esta escritura abra los cielos y que los ángeles desciendan, pues a sus ángeles mandará [música] acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán. En las manos te llevarán para [música] que tu pie no tropiece en piedra. Aleluya. Sobre el león y el aspit pisarás. Ollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré, lo pondré en alto. Por cuanto ha conocido mi nombre, me invocará y yo le responderé. Por favor, mírate al lado de nuestro Dios. Mírate allí. Mírate en sus brazos. [música] Mírate ahí. tirado a sus pies como tú quieras. Deja que los ojos de la fe comiencen a funcionar. Dice, "Me [música] invocarán y yo le responderé." Yo acabo de ver como el maestro voltea su mirada y te [música] mira. Amado hermano, yo estoy viendo ahora que el maestro estaba mirando al frente, pero cuando clamé obtuve su atención. Vamos, [música] deja que esta palabra, deja que esta palabra te direccione. Vamos, amado hermano, invoca, invoca nuestro Dios, clama a mí y yo le responderé. Vamos, esta es tu oportunidad. Vamos, deja que el Señor conozca tu petición. Dice, "Yo estaré con él en la angustia. [música] Lo libraré y lo glorificaré. Vamos, deja que el Señor sepa qué es [música] esa situación que te está quitando la paz. Vamos, amado hermano, que ahora mismo el Señor se está haciendo cargo de esa situación. Profetizamos que ahora mismo el Señor se hace cargo de esa situación, de ese problema. Ahora mismo invoca, invoca, me dice el Señor, y yo te responderé y estaré contigo en la angustia. Yo te libraré y te glorificaré, dice el Señor. Yo veo que el Dios eterno se levanta. Yo veo que el Señor eterno se hace cargo de ese problema. El Señor dice, "Yo te saciaré de larga vida y te mostraré la salvación." Aleluya. Amado hermano, gente está siendo trasladada, gente está siendo sacada de los hospitales, [música] gente está saliendo de la depresión justo ahora. Dios mío, algo terrible está sucediendo. Aleluya. Aleluya. Amado hermano, Dios está ahora mismo trabajando a favor de ti. Los ángeles de Dios se están moviendo a tu casa, a tus hijos, a tu familia, a tu hogar. Yo no sé dónde estás tú, pero ahora mismo la mano del Señor se está moviendo. La mano del Señor se está moviendo a tu casa, amado hermano, en el nombre poderoso de Jesús de Nazaret. En el nombre [música] poderoso de nuestro Señor Jesucristo, que la mano de nuestro Dios te rescate, te saque, te saque, [música] te saque, te saque. Oh, Dios mío, tú eres bueno.

Vamos, amado hermano, el salmo 23, por favor, un poquito más. No te canses de orar, amado hermano. Estás en la presencia de Dios. Estás allí, amado hermano. Estás allí. Vamos, Jehová es mi pastor. Nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar y junto a aguas de reposo me pastoreará. [música] Confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia, [música] por amor a su nombre. Aunque ande en un valle de sombra o de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo, Dios mío. Tu vara y tu callado me infundirán aliento. Aderezas mesas delante de mí en presencia de mis angustiadores. Unge mi cabeza con aceite. Mi copa está rebosando. Mi copa está rebosando. Vamos, dilo. Mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová moraré por largos días. Wow, Dios mío. Gracias, Padre amado. Gracias por este día, bendito Dios. Te quiero pedir, Padre amado, muy especial. [música] Te quiero pedir que la oración de este pueblo, mi Dios, sea prosperada. [música] Todo aquel, mi Dios, que esté orando, todo aquel que esté confiando [música] en ti por un milagro. Padre bello mío, te pido que todo aquel que esté que esté confiando en ti por un milagro, por un milagro financiero, por su salud, por problemas, mi [música] Dios, te pido, Padre, que su oración sea escuchada en este día hermoso, en este día de victoria. Gracias mi Dios porque tú escuchas la oración de [música] tu pueblo. Gracias mi Dios porque este pueblo no será avergonzado. Nunca Padre declaramos que este pueblo no será avergonzado. No serás avergonzado, amado hermano. No serás avergonzado. No serás avergonzado. Dilo una vez más. No serás avergonzado en el nombre de Jesús. Gracias, Dios mío, porque tú eres bueno. Gracias, mi Dios, porque tú eres bueno, Padre. Gracias, Padre. No sueltes a estas [música] vidas, mi Dios. Te lo pido. No sueltes a estas vidas, mi Dios. No lo sueltes, Padre. No lo sueltes. Te lo pido, mi Dios. Guárdalos. Guárdalos. Guárdalos, Padre. Padre, pongo en tus manos a sus hijos, a sus esposos, sus esposas. [música] Mi Dios, encomendamos a este pueblo delante de ti. Guárdalos, Padre, [música] todo lo que hagan, mi Dios, que sea bajo la dirección de tu Santo Espíritu. Padre amado, aquellos que se van a disponer a descansar en esta mañana, te pido, mi Dios, que los cielos se abran y que comiencen a tener experiencias poderosas. Padre amado, gracias por este tiempo, gracias por esta palabra, gracias, mi Dios, porque yo sé que estoy hablando con una generación de guerreros. Gracias, mi Dios, porque yo sé que estoy hablando con los próximos generales del reino de los cielos. Gracias, bendito Dios.

Padre amado, queremos orar por Israel. Padre amado, bendice esa nación, bendice a esa nación santa, pueblo santo, mi Dios, declaramos paz y gozo en esa nación. Declaramos, amado hermano, en el nombre de Jesús, todos unidos en un mismo sentir. Oramos con el corazón. También declaramos que todos los que se levanten en contra de Israel caerán. Todos los que se levanten en contra de esa nación caerán inmediatamente. Declaramos victoria. Declaramos victoria en el nombre de Jesús de Nazaret. Gracias, Padre. Te pedimos que el ángel de Jehová descienda sobre esa nación. Guárdalos, mi Dios, que siempre haya alimento. Reprendemos la escasez. Eh, declaramos proféticamente, [música] Padre, que todos sus enemigos caen por tierra. Gracias, Dios mío.

Amado hermano, oramos ahora en el nombre de Jesús para que tengas [música] paz. Recibe paz en esta mañana. Oramos para que nunca más vuelvas a ser el mismo. Declaramos que vas en aumento como la aurora desde hoy y para siempre. En el nombre poderoso de nuestro Señor Jesucristo, atamos [música] todo espíritu de venganza, todo espíritu de retribución, todo espíritu de engaño, todo espíritu de guerra, de mentira, lo atamos en el nombre de Jesús. [música] Lo lanzamos al abismo. Dios te bendiga, amado hermano. Shalom. Paz y gozo.