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La Asombrosa Tierra, El Pasado Catastrofico - Discovery Channel 1998

DOCUMENTALES DE VHS'S52:13

Transcription

[Música] Por más de 4500 millones de años, la Tierra ha sido sacudida, quemada, desgarrada y explotada. Estos fenomenales eventos han esculpido a nuestro planeta a través de una serie de devastadores cataclismos.

La asombrosa Tierra. El pasado. Entender la tumultuosa historia de la Tierra es como leer una intrincada historia de detectives, ya que la Tierra no se parece a ningún otro planeta. Sus inquietas superficies cambian constantemente, destruyendo las evidencias del pasado. Pero si se sabe dónde buscar, las pistas aún permanecen en su lugar.

Intentaré obtener una muestra de lava fundida. Está extremadamente caliente. Tenemos que cuidarnos de los gases emitidos y de las explosiones. En la orilla del [Música] estanque, el Océano Atlántico le debe su existencia a la violencia geológica que tuvo lugar hace más de 135 millones de años. El supercontinente comenzó a separarse y, al hacerlo, el agua del océano comenzó a llenar el espacio que se creaba al separar la tierra, formando un nuevo suelo marítimo.

Lo que hace a estas cuevas particularmente emocionantes es el hecho de que son de las últimas fronteras no exploradas y resultaron ser una de las cadenas más extensas de cuevas en el mundo. Lo que realmente es extraordinario es que dentro de este barril está una enorme roca extraída desde 70 metros de profundidad. Y lo increíble es el hecho de que esta piedra contiene tantas bacterias como gente en este planeta.

Las cuencas oceánicas se abren y cierran. El mar cubre los continentes y después retrocede. Cadenas montañosas como los Himalayas y los Andes serían erosionadas totalmente. En una escala humana del tiempo, casi nada cambia, pero en una escala geológica del tiempo, toda la Tierra será modificada y todo lo que hemos hecho y construido será destruido.

Aproximadamente 18,000 meteoritos caen a la Tierra cada año, impactando a velocidades de 112,000 km por hora. La mayoría de ellos son pequeños y hacen poco daño, pero cada uno trae consigo pistas de la catastrófica formación de nuestro planeta.

El geólogo Roger Buck está trabajando en el noroeste de Australia. A pesar de que solamente es una roca, es lo más antiguo de nuestro planeta. Es una condrita, un tipo de meteorito rocoso que que lleva volando por el sistema solar más de 4500 millones de años. La Tierra está compuesta por este tipo de materia, basura espacial.

Hace más de 4600 millones de años, la incandescente Tierra crecía conforme una continua lluvia de megameteoritos caían en su órbita alrededor del sol. Cada impacto significaba más roca, el material por el cual la Tierra podía aumentar en tamaño. También traía consigo una energía, elevando la temperatura de la superficie de este primitivo planeta a más de 1000 grados Celsius.

Un vasto océano de roca fundida con 160 kilómetros de profundidad cubría a la Tierra. La radioactividad interna elevó aún más la temperatura de la superficie. La Tierra se convirtió en una masa de roca fundida, sobrepasando el punto de fundición del hierro. El hierro meteórico empezó a hundirse al centro de la Tierra, arrastrado por la tremenda fuerza de la gravedad. Una esfera kilométrica de hierro fundido hizo el viaje desde la superficie al centro de la Tierra en menos de un millón de años. Esto es un parpadeo en la escala geológica del tiempo.

Los constituyentes de la Tierra se estaban formando. Tenía un centro de hierro cubierto de roca fundida en la superficie. Se estaba formando una delgada corteza, comportándose como los estanques de lava. Y las turbulentas fuerzas debajo de la corteza la empezaron a fracturar. Estas son las placas tectónicas, vastas extensiones de la corteza de la Tierra moviéndose incesantemente, chocando y rompiendo la superficie de la Tierra, lo que sigue sucediendo en la actualidad.

En algunos lugares, las placas tectónicas son separadas por la fuerza, dejando salir a la superficie lava y así creando una nueva corteza. En otros lugares, la corteza es destruida cuando chocan estas placas, forzando a una de estas a sumergirse a la masa fundida debajo de la superficie. A lo largo de estas zonas de colisión se pueden formar [Música] volcanes.

Poco después de este violento inicio, la Tierra estaba por experimentar el asalto más feroz que uno se podría imaginar. Un asteroide más grande que Marte se impactó con la Tierra con tanta fuerza que lanzó al espacio la mayoría de la superficie del planeta. Los fragmentos de la superficie se mantuvieron unidos por fuerzas gravitatorias, formando un disco lunar. Ese disco le dio su origen a la Nueva Luna, la cual creció rápidamente al atraer los fragmentos conforme circundaba a la Tierra en su órbita.

Modelos de computador sugieren que solamente tomó un año para que estos fragmentos en órbita se juntaran y formaran una sola Luna. El profesor Michael Rampino, de la Universidad de Nueva York, sabe que la historia de la Luna refleja los violentos primeros años de existencia de la Tierra.

Este es el telescopio Clark en el observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, Estados Unidos. Fue utilizado para tomar fotografías de la Luna en preparación para los aterrizajes del proyecto Apolo. Para observar la Luna hoy en la noche, tenemos que mover el telescopio a esta posición y hacemos algunos ajustes. La densidad de los cráteres en la superficie lunar fue medida usando las fotografías tomadas por el telescopio Clark. Es más, los astronautas visitaron algunas de estas regiones en sus seis misiones del [Música] Apolo.

El rasgo más sobresaliente de un impacto en la Luna es la cuenca, que tiene un diámetro de más de 1000 kilómetros. Fue creada por un asteroide o un cometa de más de 100 kilómetros de diámetro. La cuenca está rodeada por montañas de más de 5 kilómetros de altura. Aquí es donde los astronautas del Apolo 15 descendieron y tomaron muestras. Nos mostraron que las montañas lunares no son como las montañas de la Tierra. Estas montañas son una pila de fragmentos de piedra, como escombros tirados por todas partes.

Las rocas lunares traídas por los astronautas del Apolo fueron estudiadas y fechadas, y comprobaron que los impactos han tenido una participación en la formación y evolución de los planetas similares a la Tierra. Los estudios radiométricos de la antigüedad de las piedras mostraron que la Luna sufrió un terrible bombardeo hace unos 4000 o 4500 millones de años. Después de eso, el bombardeo se redujo. Los meteoritos restantes que se movían en el sistema solar ya habían chocado contra los demás planetas, dándole fin al proceso de forma est.

Hace 3500 millones de años, la Tierra se había comenzado a enfriar. Vapor de agua y gases ácidos empezaron a ser exhalados del caliente interior de la Tierra por los volcanes gigantes. Este era el primer gran respiro de la Tierra. El resultado fue una atmósfera gruesa y con vapor, teniendo presiones atmosféricas 100 veces mayores a la de la actualidad. Los únicos paisajes eran volcanes de lava endurecida y de ceniza amarilla. No había agua en la superficie. A este árido terreno todavía le faltaba ser esculpido por los efectos de la erosión. Había humedad en la atmósfera, condensación y bolsas de agua, pero no lo suficiente para crear océanos y ríos. No había oxígeno en el aire. Era inóspito y sin ningún rastro de vida.

Nueva teoría sugiere que con el tiempo, agua en cantidades suficientes para crear océanos llegó de las profundidades del espacio en forma de cometas de hielo. La lluvia cósmica ocurre hoy en día con pequeños cometas de hielo de 30 a 40 toneladas de peso que se impactan contra la atmósfera de la Tierra cada 3 segundos, incrementando la cantidad de agua en toda la superficie de la Tierra en 2.5 centímetros cada 20,000 años.

Cuando la atmósfera se saturó, la lluvia [Música] comenzó. A través de los años, las lluvias torrenciales produjeron las inundaciones más grandes que la Tierra jamás haya visto. Un océano sin fin se formó y, cuando los cielos se despejaron, el planeta se había transformado en un globo acuoso. Este es el momento cuando se piensa que la vida debió de haber [Música] comenzado.

Actualmente, los ecos de los inicios de la Tierra todavía se pueden escuchar. Nuestros más antiguos ancestros, las criaturas más resistentes que jamás habían evolucionado, han sobrevivido sin cambios, viviendo por millones de años. La roca. Perforando a grandes profundidades en Idid, Estados Unidos, para extraer roca. El microbiólogo de la Universidad de Princeton espera poder observar más cercanamente a estos descendientes. Lo que encuentro realmente asombroso es el hecho de que dentro de este barril está un pedazo de una enorme roca de 70 metros de profundidad, y encontramos tantas bacterias como existen personas en la Tierra.

Las bacterias están vivas y viven a temperaturas cercanas al punto de ebullición del agua. Viven a presiones que son 100 veces mayores a las de la atmósfera. Viven en una solución salina y alcalina, rodeados de gases que son tóxicos para nosotros. Sin embargo, logran sobrevivir bajo estas condiciones. Son conocidos como extremófilos porque logran vivir en condiciones extremas.

Para poder observarlos más de cerca, los científicos primero los extraen de su rocoso hogar. Lo que es muy emocionante de las bacterias que viven bajo altas temperaturas es que son los organismos más primitivos de la Tierra. Y los fósiles más antiguos muestran evidencia de que estos organismos debieron de haber existido desde hace aproximadamente 3700 millones de años.

Con gran cuidado y destreza, el equipo trabaja en cajas herméticas. Aquí es donde pueden trabajar la muestra bajo condiciones estériles. Con gran cuidado, se aseguran de que las únicas bacterias encontradas son las que fueron extraídas de las profundidades de la Tierra. Necesitamos separar la parte exterior de la roca para poder eliminar cualquier contaminación que pudo haber ocurrido en el proceso de extracción de la roca.

La roca es colocada en una prensa para pulverizar. Luego, una muestra es tomada del polvo y se desarrolla un cultivo de la bacteria. Estos son los ancestros antiguos comunes, una colonia de extremófilos. Al observar cómo algunos microorganismos sobreviven a cientos de metros bajo la superficie, algunos científicos especulan sobre la existencia de la vida en otras partes. ¿Sería posible que existieran pequeños extraterrestres enterrados de forma similar en otros planetas que tienen una apariencia exterior que indica esterilidad?

El mismo tipo de vida bacterial se ha encontrado haciendo su hogar en lugares tan extraños como en el fondo de los océanos. En este mundo primitivo, el agua que surge del interior de la Tierra debió de traer consigo microorganismos a un medio tibio y volcánico. A casi 3000 metros de profundidad, el suelo marítimo se separa en las cadenas montañosas del océano, donde la corteza es muy delgada y el calor volcánico de la Tierra calienta el agua a través de chimeneas de humo negro. Aquí, comunidades extra de microorganismos florecen en una mezcla de agua rica en químicos.

Estas bacterias aguantan presiones de 3000 a 4000 veces más altas que la superficie, las cuales logran mantener a una extraña variedad de criaturas. Pueden sobrevivir en estas profundidades por el calor que se escapa del núcleo de la Tierra, que se encuentra a pocos kilómetros de distancia. No solamente comenzó la vida aquí, sino también el material con el cual la superficie de la Tierra fue formada. Donde las placas tectónicas del fondo del mar son separadas, nueva lava emerge continuamente y nuevos volcanes son [Música] formados.

En 1963, este acto de creación tuvo lugar y todos lo pudimos observar. Casi 1000 millones de metros cuadrados de lava surgieron en erupción cerca de las costas de Islandia. Una nueva isla fue formada, surgió en cuestión de días, así como surgieron las islas volcánicas del mundo primitivo por todo el planeta. Estas islas volcánicas aparecieron y, con el tiempo, los primeros continentes se formaron.

Pistas de cómo se formaron los continentes se pueden encontrar en las Montañas Rocosas canadienses. La capa exterior de la Tierra, la litósfera, sostiene a los continentes. Está compuesta de grandes estratos de diferentes rocas, extendiéndose a más de 100 kilómetros debajo de la superficie de la Tierra. En gran parte, su estructura es desconocida, ya que el hombre solamente ha logrado perforar hasta 14 kilómetros de profundidad. Para llegar más profundo, se tienen que utilizar otros métodos para descubrir cómo fue formada la Tierra.

Un equipo de 700 científicos, la versión moderna de los antiguos cartógrafos, están registrando este territorio invisible. Utilizan detectores de ondas de choque y geófonos, los cuales colocan en diversos puntos de este territorio. Este es el experimento más intenso del mundo en la exploración del subsuelo. La litosfera en la provincia del Yukón. El científico a cargo del experimento es Charlie Bruts.

Los geólogos que han trabajado con roca sedimentaria están acostumbrados a la continuidad, tanto con las rocas más antiguas como con las más jóvenes, y además poder identificar la misma formación de roca en grandes distancias. No se puede lograr esto en estas montañas. Las rocas en la superficie indican que existe una gran plataforma de piedra caliza y en las zonas adyacentes no hay piedra que tenga relación con la otra. Hay pedazos que no pertenecen a este continente, aparentan haber provenido de alguna otra parte. Estos cañones demuestran los dobleces y las vueltas que el terreno ha sufrido conforme han sido empujadas contra el viejo continente. El problema es que solamente se pueden observar las rocas que están en la superficie y en una zona en donde es difícil explorar. Las rocas que están debajo de la [inaudible] nos pueden dar otra historia.

Para mandar ondas de choque a las profundidades de la corteza, se entierran 100 kilos de explosivos. Estamos excavando tres agujeros para los tres geófonos que pensamos instalar para que podamos tener un sistema de orientación de tres componentes y así poder medir la onda sísmica que recibimos. Tenemos un geófono vertical que medirá el componente vertical de la onda que recibimos. Hay un geófono de norte-sur que medirá el componente del lado norte-sur de la onda que recibimos, así como el componente este-oeste que medirá la onda recibida del lado este-oeste.

10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. La onda de choque viaja por la Tierra hasta pegar con algo duro, algo mucho más duro que la piedra que lo rodea. Las ondas de choque rebotan, regresando a la superficie, llevando consigo la información a los geófonos. El análisis de esta información demuestra que debajo de las Rocallosas están los restos enterrados de antiguas islas volcánicas. En los últimos 200 millones de años, cientos de estas islas volcánicas fueron encimadas al continente norteamericano, forman gran parte del terreno al oeste de las Montañas Rocosas, desde México hasta el norte en Alaska.

Esta fue una gran pista para saber cómo fueron creadas las grandes masas de terreno, pero hasta hace poco, la ciencia no podía determinar cuándo fueron formadas. Pero un día, al estar explorando para encontrar minerales en el noroeste de Australia, Roger Buck tuvo un descubrimiento asombroso. Esta roca es parte de la superficie más antigua de la Tierra. Ha sobrevivido milagrosamente el incesante proceso de formación y destrucción de la corteza. Las franjas verticales han perdurado por más de 3600 millones de años, dando una fecha de cuándo se formó la Tierra.

Cerca de ahí, en un sedimento más joven en las rocas de Carini, están más pistas para poder descifrar otro capítulo de la historia de la Tierra. Este fue el primer lugar en donde la vida y la Tierra empezaron a interactuar y los rasgos están claros hasta hoy en día. Lo impresionante del lugar es lo colorado que está. De hecho, las rocas coloradas yacen por cientos de kilómetros en todas direcciones. La razón por la que son coloradas es porque el mineral que contienen es colorado: hematita, óxido de hierro, u óxido.

Estas rocas fueron formadas cuando hierro disuelto en el océano combinado con el oxígeno y precipitado como óxido de hierro cayó sobre el fondo del océano y se acumuló en el fondo del mar. Inicialmente, la atmósfera de la Tierra no tenía oxígeno, lo mismo sucedía con el océano. Estas rocas han grabado un periodo intermedio cuando todavía no había oxígeno en la atmósfera, pero sí había oxígeno en las capas superiores del océano. Existe una cantidad enorme de óxido de hierro en estas partes. Solamente el volumen sugiere que el oxígeno pudo haber tenido una sola fuente posible: la biología, organismos vivientes excretando oxígeno como un resultado de la fotosíntesis.

Después de 2000 millones de años, el oxígeno finalmente se combinó con todo el hierro. Por primera vez, el oxígeno liberado podía salir a la atmósfera y el aire era respirable. En las tierras deshabitadas de Australia, existe más evidencia de organismos primitivos que producen oxígeno en un lugar secreto que Buck descubrió. Están unos de los fósiles más raros y viejos encontrados en la Tierra. Lo que he hecho es retroceder a más de tres cuartas partes del inicio de la historia de la Tierra.

Aquí encontramos capas arrugadas de sedimentos que ocasionalmente apuntan hacia arriba. Estas son estromatolitos, estructuras sedimentarias creadas por microorganismos con filamentos atrapando arena y lodo en sus pequeños filamentos. Estos microorganismos probablemente eran fotosintéticos. Las capas se hacen más gruesas en las curvas, compitiendo entre sí para acercarse a la luz del sol.

Ahora bien, estas estromatolitos son asombrosas por la edad que tienen, tienen 3450 millones de años. No solamente son asombrosas por eso, sino que podemos inferir en qué tipo de ambiente vivían. Justo atrás de aquí, margaritas egipcias, estas agrupaciones en forma de estrella, cristales egipcios, es decir, sulfato de calcio. Estas se forman cuando el agua de mar se evapora en estanques no muy hondos cerca del mar.

Al producir oxígeno, las estromatolitos cambiaron el planeta para siempre. Estas pequeñas bacterias fueron las primeras en vivir juntas en colonias, al atrapar arena e incorporándose para formar estructuras rocosas que actualmente viven en Australia. Las estromatolitos crecen si están casi permanentemente sumergidas en el agua, así que uno las puede ver expuestas en mareas muy bajas. Estas crecieron aquí hace unos 5000 años, cuando el nivel de agua era más o menos un metro más alto. La carpeta viviente de bacteria se murió gradualmente conforme el nivel del mar bajaba y el sedimento de la bacteria atrapada se convertía en piedra calcárea. Floreció y se convirtió en una fuerza que formaría a la Tierra.

En Utah, Estados Unidos, incontables millones de conchas de criaturas marinas que vivieron y murieron aquí han sido expuestas en donde el río San Juan hace una gran rasgada a la corteza de la Tierra. El río ha revelado un mundo perdido donde mares poco profundos acariciaban a la única masa de tierra del mundo, el anterior y enorme continente [Música] Pangea.

Hace millones de años, el Altiplano del Colorado era un desierto de la Pangea ecuatorial, el supercontinente que se extendía sin romperse de polo a [Música] polo. Hace 50 millones de años, toda esta región sufrió un cambio cataclísmico. La erosión empezó a despojar a la Tierra incesantemente, exponiendo capa tras capa de roca. Las fuerzas tectónicas que exprimían, comprimían y levantaban tierra estaban encerradas en una interminable batalla contra las fuerzas de la erosión, aplanando la Tierra otra vez, esculpiendo y conformando paisajes fantásticos.

Las rocas volcánicas que nunca pudieron forzar su camino a la superficie son expuestas. El granito fue formado cuando la Tierra estaba enterrada bajo kilómetro y medio de piedra caliza. La erosión cepilló la piedra sedimentaria más suave, exponiendo los duros huesos ígneos de las montañas [Música] descubiertas.

El agua es la fuerza más intensa de todas. Corta la roca sólida para crear profundos cañones con una terrible paciencia. Esta fuerza rastrilla las piedras y les da forma a las rocas. En un futuro inimaginablemente distante, el Cañón de Antílope será tan ancho y profundo como el Gran Cañón de [Música] Norteamérica. Las pilas y mesetas de cientos de metros de alto, hechas de piedra caliza, que surgen de las planicies son memorias de los millones de años de la incesante batalla geológica. Sin embargo, todas estas también [Música] desaparecerán. Nada puede resistirse a la erosión tan rápido como las fuerzas tectónicas pueden levantar grandes paisajes. La lluvia, el viento y la gravedad erosionan otra vez, esculpiendo la superficie, excavando los barrancos más profundos, cortando las montañas más altas. La naturaleza encuentra su propio equilibrio. Al final, arrasará con todas las estructuras que la naturaleza ha [Música] [Música] creado.

Hace 200 millones de años, el supercontinente de Pangea comenzó a separarse en dos. Esto tomó 65 millones de años. Dos continentes que conocemos hoy en día fueron formados por otro cataclismo que tomó lugar en la parte restante del sur del continente. En las junglas de América del Sur se encuentran uno de los rasgos más formidables que se pueden encontrar en la faz de la Tierra. Todo este paisaje le debe su existencia a este violento capítulo de la historia del planeta. Con la esperanza de obtener más pistas acerca de esta catástrofe, el profesor Michael Brino vino a este lugar para estudiarlo.

Las Cataratas del Iguazú en Argentina son para mí las más espectaculares del mundo, no por ser una cascada de casi 100 metros de altura con un ancho de más de 1 kilómetro y medio, sino por su geología tan especial. Las rocas encontradas en este sitio tienen evidencias de los eventos geológicos que sucedieron hace 135 millones de años. La evidencia geológica se encuentra aquí en estas rocas. Este es basalto, una roca volcánica muy dura, manchada de rojo por óxido de fierro. La oxidación del fierro dentro de la roca. De hecho, estamos parados aquí en la base de un flujo de lava basáltica que midió más de 30 metros de grueso, solo uno de muchos flujos de lava en esta área que formaron una pila de lava de más de 1 kilómetro y medio de grueso.

De hecho, en las cascadas uno puede observar escalones que señalan los flujos individuales de lava en esta pila. Imagínese una erupción volcánica tan enorme que produce flujos de lava tan grandes que, a través de gigantescos cortes y fisuras en la corteza de la Tierra, erupciona la lava en flujos tan vastos como el doble de la superficie del estado de Texas, más de 645,000 km². Un evento volcánico de enormes proporciones.

Enormes cantidades de gases sulfúricos fueron emitidos a la atmósfera, logrando que las gotas de ácido sulfúrico formaran un velo, limitando la penetración del sol y enfriando el clima. La lluvia de ácido sulfúrico mató a la vegetación y, como consecuencia de esto, se reunieron las condiciones necesarias para la creación de un desastre de enormes proporciones. Esto sucedió hace 135 millones de años, al final del período Jurásico, una época en el calendario geológico, época en donde hubo extinciones de muchas formas de vida. Y aquí tengo justo la evidencia que [Música] necesito.

Del otro lado del mundo, atravesando el Océano Atlántico, está el desierto más antiguo del planeta. Se extiende por la mayoría del país sudafricano de Namibia. He viajado más de 6500 kilómetros y las rocas son idénticas. Son basaltos con una edad de 135 millones de años. Claramente, cuando estas rocas salieron por erupciones en formas de flujos de lava viajando miles de kilómetros, Sudamérica y África estaban juntas, formando un supercontinente.

El Océano Atlántico, que ahora divide a África de Sudamérica, le debe su existencia al cataclismo geológico que despedazó a Pangea. El supercontinente se veía así, compuesto por los actuales continentes de África, Sudamérica, India, Antártida y Australia. Comenzó aquí y dividió el antiguo continente en los actuales Sudamérica y África. En términos geológicos, la separación sucedió increíblemente rápido. Las fisuras en la Tierra se extendían hacia el norte a la velocidad de 5 cm por año. Las fisuras abrían la Tierra, dejando fluir fuentes de fuego volcánico a través de grietas. El proceso tomó solamente 5 millones de años en llevarse a cabo.

Evidencias de esta separación son claras. Las costas de Sudamérica y África coinciden perfectamente. Es más, bajo el océano, la Sierra Montañosa del Atlántico divide a los dos continentes casi exactamente por el medio, en donde todavía se están separando.

Los cataclismos geológicos pueden significar el absoluto desastre. Han sucedido cinco extinciones masivas que han sido clave en la historia de la Tierra, siendo una de las más conocidas la extinción de los dinosaurios. ¿Por qué simplemente desaparecieron de la faz de la Tierra? La India podría darnos la respuesta. Hace 65 millones de años, seguía siendo una isla flotando a la deriva en dirección a Asia. Esto fue cuando los paisajes color de plomo y los tremendos riscos fueron creados. Las grandes grietas volcánicas arrojaban más de un millón de kilómetros cuadrados de lava, capa tras capa de lava acumulándose en el terreno hasta llegar a tener un grosor mayor a los 2000 metros de altura.

Algunos científicos creen que la actividad volcánica fue tan inmensa en escala que logró extinguir a los dinosaurios. El profesor Michael Blino piensa que los riscos fueron formados por un visitante extraterrestre. Este es el meteorito de hierro llamado Hoba, localizado en Namibia. Es el meteorito más grande jamás hallado y, como la mayoría de los meteoritos, contiene un elemento poco común: el iridio. El iridio ha sido identificado como el elemento clave, la conexión entre el evento del Gran Impacto y la extinción de los dinosaurios.

El iridio es encontrado cerca de los cráteres de impacto, pero es muy raro encontrarlo en otros lugares de la corteza terrestre. En estos cráteres, los niveles de iridio son 10,000 veces mayores que lo normal. Tales concentraciones tan altas han sido registradas en todos los impactos del mundo y coinciden con una fecha de origen de hace 65 millones de años. Es más, recientemente se ha encontrado un cráter con un diámetro de 180 kilómetros de ancho en las costas mexicanas de la Península de Yucatán, cuyos restos de iridio encontrados también datan desde hace 65 millones de años.

Fue formado por un asesino cósmico de 16 kilómetros de ancho que se acercó a la Tierra a más de 104,000 km por hora. Pegó con una violenta fuerza equivalente a 1 billón de veces la fuerza de la explosión de todo el arsenal nuclear del mundo. Mandó una bola de fuego tan feroz que dejó en llamas a miles de kilómetros a la redonda, causando que enormes incendios destruyeran por mes todo lo que se encontraba en su camino.

El impacto también pudo haber tenido otros efectos catastróficos. La fuerza fue tan enorme que ondas de choque producto del impacto en México radiaron alrededor del planeta, enfocándose y concentrándose exactamente en el punto opuesto, al otro lado del planeta, en el Océano Índico. En esos días, en el punto opuesto al lugar del impacto estaba la isla de la India. Y el profesor Rampino cree que las erupciones violentas de los volcanes que produjeron la formación de los riscos lo inició el impacto del meteorito.

Los efectos de la explosión de gran impacto y la inundación volcánica diluyeron millones de toneladas de polvo y cenizas al aire, llevando al mundo a la total oscuridad. Nitrógeno, sulfuro y oxígeno en la atmósfera se combinaron para formar lluvia ácida. Conforme se enfriaba el planeta, en este invierno cósmico, el 7% de las criaturas vivientes perecieron. Cuando los cielos se aclararon, los [inaudible] se habían ido.

La India continuaba en su carrera hacia Euroasia. Hace aproximadamente 45 millones de años chocaron y comenzó una carrera por la supremacía, y ninguno se desistía. Demasiado boyante para ser arrastrado al caliente centro del planeta, las masas de tierra comenzaron a arrugarse, encimarse y doblarse, dejando a la corteza solamente un camino hacia donde ir: en dirección al cielo. La joven cadena de montañas Himalayas fueron creadas desde el nivel del mar a alturas de más de 8 kilómetros, conforme la India había invadido a Asia con una distancia de miles de kilómetros hacia dentro.

Más o menos por esta época, el planeta se comenzaba a enfriar mucho más. Existe evidencia de épocas de hielo en la historia de la Tierra, pero la última y más severa de estas sucedió hace 45 millones de años, justo cuando los Himalayas se formaban. Una teoría atribuye el dramático enfriamiento a este cambio tectónico. La colisión levantó el suelo del océano y, con ello, piedra caliza a lo alto de la atmósfera, exponiéndolo a la erosión. Las montañas están llenas de rocas y cascajo de piedra caliza. Estos fragmentos se combinarían con la lluvia y el dióxido de carbono del aire. Esta reacción química eliminaría millones de toneladas de este gas de la atmósfera. Con menos gas producto del efecto invernadero, se enfriaría más el planeta, iniciando así la era glacial.

Los polos ahora estarían permanentemente cubiertos por hielo con un grosor de más de 3 kilómetros. En las orillas de las vastas capas de hielo, inmensos glaciares avanzaban sin cesar. Nada podía resistirlos conforme avanzaban a velocidades de hasta 3 metros diarios. Conforme el hielo cubría más terreno, un tanto más del calor del sol se reflejaba de regreso al espacio, enfriando al planeta aún más. En su momento más frío, el planeta estaba cubierto por tres veces más el volumen de hielo que existe hoy en día. Este hielo atrapó al agua en el terreno y, con menos agua disponible, el nivel del mar mundial cayó por más de 150 metros.

Actualmente, la isla caribeña de la Gran Bahama contiene las evidencias más claras de los cambios tan dramáticos en los pasados niveles del mar. La microbióloga Steffie Schwab ha estado reconstruyendo la historia de este fenómeno. Escondido profundamente debajo de un pantano de mangle infestado de mosquitos está un pozo manchado de tanina, una entrada poco común para un mundo misterioso y antiguo. Estas cuevas tienen una historia que contar referente a pasadas fluctuaciones de los niveles del mar y también a los pasados periodos glaciales e interglaciales. Lo que hace a estas cuevas particularmente emocionantes es que son una de las últimas fronteras sin explorar y terminaron siendo uno de los sistemas de cadenas de cuevas más grandes y largas del [Música] mundo.

Nos trasladamos de la entrada a un cuarto muy grande en donde podemos ver la manera de cómo sube el techo y por lo que a estos sistemas de cuevas comúnmente les llamamos cenotes. [Música] Siempre hemos encontrado cuando entramos a uno de estos cuartos grandes una pila muy grande de rocas en el centro del cuarto y normalmente se colapsa el techo cuando no está llena de agua la cueva y por lo mismo el agua no logra aguantar más el techo.

Ahora estoy nadando a través de lo que es llamado una zona de mezcla y es donde se junta el agua fresca y el agua salada y causa lo que le llamamos un [Música] vislumbre. Esta zona de mezcla es responsable de atacar agresivamente a las rocas de las paredes. Son como de un suave [Música] queso. Normalmente, la piedra caliza no podría ser removida con la mano, se requeriría un martillo y un cincel. Así es como sabemos que estas cuevas fueron formadas hace cientos de miles de años, pero también sabemos por la evidencia que hemos encontrado que las cuevas han estado secas en el pasado.

Bajando 20 metros más adentro en este sistema de cuevas, encontramos desperdicios de murciélagos que se han fosilizado y sabemos que la única manera de que esto suceda es cuando las cuevas se encuentran secas, ya que sabemos que los murciélagos no pueden nadar y cuando ellos duermen en el techo, los desperdicios se acumulan en la piedra y se vuelven muy duros.

Entrando más profundamente en el sistema de cuevas, encontramos otro poco más de evidencia. Y esta es un polvo rojo del desierto del Sahara, que es soplado a la estratosfera durante frecuentes tormentas que ocurren en el desierto y que de alguna forma encuentran su camino para llegar a estas cuevas. Lo más seguro es que sucedió cuando las cuevas estaban secas. La poca evidencia que apoya la teoría de que estuvieron secas son estos bellos jardines de estalactitas y estalagmitas que encontramos a 28 metros y más.

Las estalactitas y estalagmitas se forman durante las edades de hielo y se han formado durante un periodo de cientos de miles de años. Lo que sucede es que el agua se congela en las capas de hielo en los polos, el nivel del mar cae y las cuevas se secan. Y usualmente en las épocas glaciales llueve mucho más en las zonas tropicales del mundo. Esta agua de lluvia se filtra por el suelo de roca o el techo de la cueva y disuelve la roca que está en su camino, saliendo como gotas de agua que se cristalizan, tomando exactamente la forma de un carámbano y lo que son carambanos de [Música] [Música] piedra.

Las épocas glaciales han afectado y formado a [inaudible], pero a veces las pistas son tan gigantescas que son difíciles de reconocer. En el estado de Washington, en el Cañón Grand Coulee, están las tierras encostradas, que conforma todo este paisaje. Pero la estructura del basalto es horizontal aquí y en esta roca es vertical. En otras palabras, esta enorme piedra ha sido movida. Simplemente no pudo haberse rodado del risco, estamos muy lejos de él. Además, hay un valle entre la piedra y el risco. Se ha sabido que los glaciares han movido rocas de este tamaño, pero estamos más allá del límite glacial.

Pero la pista más grande del paisaje es el mismo paisaje. Este cañón está compuesto de basalto, una de las rocas más duras. Termina en un acantilado de una altura de 140 metros. Tiene la forma de una enorme herradura. Es como el cañón debajo de las Cataratas del Niágara, nada más que estas cataratas secas son el doble de alto que las Cataratas del Niágara y tres veces su ancho. Sin embargo, este cañón y estas desaparecidas cataratas, por muy enormes que sean, son solamente un elemento en todo el paisaje que nos rodea.

W está continuando el trabajo iniciado por el geólogo J. Harlen Bretz en 1923. Bretz fue el primero en indicar que todo este paisaje era una gigantesca cama de río, formado por la Meseta Columbia, que fue arrastrada por el río con una superficie de más de 7500 km². Nadie le creía por la escala y magnitud, pero él estaba seguro de que la única explicación para esta magnitud de daño tuvo que ser una enorme inundación. Toda la zona fue destruida y transformada para siempre conforme el torrente inundaba todo. Aún en la parte alta de los riscos, el agua tenía una profundidad de más de 30 metros.

Una de las cosas que vemos cuando volamos sobre la zona de la catarata es lo enorme de esta. Estamos como a unos 30 metros abajo del nivel del agua. Los muros se extienden por kilómetros. De hecho, son muchos, unos 27 kilómetros son continuos riscos verticales compuestos de basalto. Los riscos de basalto son entre las estructuras más duras que se encuentran en la naturaleza, resistentes a la erosión y al clima. Estas paredes solamente pudieron haber sido labradas por una enorme masa de agua. Una por una, estas columnas de lava congelada fueron arrancadas de las paredes de roca y fueron llevadas por el feroz torrente, causando que se retirara la pared y que se ampliara la catarata.

Entonces fue aceptado que así fue como fueron formados estos paisajes de las tierras encostradas del canal extinto. Pero una parte importante del misterio no se había resuelto: ¿dónde pudo haberse originado toda esa colosal y aplastante cantidad de agua? A 160 kilómetros al este, el geólogo Joseph T. Pardee había descrito un enorme lago de la época glacial, el Lago Glacial Missoula. Este lago contenía unos 960 km³ de agua. 960 km³ equivalen al volumen del actual Lago Erie más el Lago Ontario. El lago estaba contenido por una pared de hielo que cruzó el río Clark Fork y lo contuvo. El nivel del lago creció a 700 metros de profundidad contra la pared de hielo que detenía el agua.

Pero no había evidencia para relacionar el lago con el canal extinto. En 1939, Pardee descubrió una serie de ondulaciones gigantescas. Estas son como ondulaciones en una playa de arena, pero son de un tamaño enorme, separadas a decenas de metros una de otra, 3 metros de alto o más, compuestas de grava. Tales rasgos solamente podrían indicar un rápido flujo del Lago Glacial Missoula. La gigantesca presa de hielo había contenido el agua hasta que llegó a un nivel crítico. Cuando tenía 600 metros de profundidad, la presión del agua era tan inmensa que forzó su paso a través de la base de la pared de hielo. Al haber encontrado un punto débil, las aguas heladas corrían, abriendo su paso y debilitando la presa catastróficamente.

Las aguas de todo el lago se liberaron en una devastadora descarga. Esta descarga fue equivalente a 10 veces el flujo de todos los ríos del planeta. Es una descarga de proporciones casi increíbles, y esta gran descarga se dirigió hacia las tierras encostradas del canal. Todavía partes de este gran misterio siguen sin resolverse. Por ejemplo, ¿qué es ese cañón de 27 kilómetros de largo con las cataratas secas? Según la idea de Bretz, toda esta zona de 27 kilómetros de largo tuvo que haber sido excavada por una gran inundación.

Una de las cosas que los críticos de Bretz le objetaban era la rápida cantidad de erosión y alegaban más agua durante mucho más tiempo. La respuesta fue encontrada fortuitamente a 360 kilómetros de distancia, en el Valle de Walla, en 1926. Una extraña inundación creó un cañón de 30 metros de profundidad, exponiendo muchas capas de sedimento. Walla se dio cuenta de que esta zona debió de haber estado en el camino de las corrientes que inundaron y formaron las tierras encostradas del canal extinto.

Cada una de estas camas tiene un patrón distintivo de sedimentación. Cada cama comienza con arena gruesa en la parte inferior, en la parte media es más fina la arena y todavía mucho más fina en la parte superior. Esto sucede una y otra vez en cada capa. Esta capa blanca que encontramos aquí es ceniza del Monte Santa Elena. La hemos analizado químicamente, así como sus minerales, y claramente está demostrado que proviene del Monte Santa Elena. Y sabemos su fecha por análisis de radiocarbono. Sabemos que esto tiene una edad aproximada de 15,000 años. Por lo tanto, tenemos una bella línea del tiempo que pasa por esta sección de hace 15,000 años. Las cenizas solamente pudieron haber caído después de que el agua pasara y el sedimento descansara. Sin embargo, está cubierta de muchas capas de sedimentos, 39 en total.

Esta era la última pieza de evidencia que explicaría la creación de los terrenos encostrados del canal extinto. Aquí había más agua durante más tiempo. La catastrófica inundación debió de haber sucedido una y otra vez. Una vez que cada inundación había dejado su marca, la enorme presa glacial avanzaba y las aguas del Lago Missoula comenzaban a elevarse otra vez, continuando el ciclo de inundación seguido por calma. Solo cuando la Era del Hielo terminó, las inundaciones cesaron.

El cambio de la edad de hielo a épocas más cálidas es gobernado por qué tan cerca se encuentra el planeta del sol. Cada 100,000 años, la forma de la órbita de la Tierra alrededor del sol cambia. Esto ha llevado a algunos científicos a especular si el recurrente ciclo de catástrofes y extinciones en nuestro planeta es gobernado por fuerzas extraterrestres. Extinciones masivas y las catástrofes que las causan parecen seguir una periodicidad de más o menos 30 millones de años. Ese ciclo conduce a sugerir que la causa de la catástrofe puede ser por razones externas a este planeta.

En una noche clara, aquí en África o en algún otro lado donde se pueda observar el cielo nocturno, podemos observar evidencias astronómicas de las causas de estas catástrofes geológicas. Cada 30 millones de años, nuestro sistema solar está en una travesía a través de la galaxia en forma de disco en la cual nos encontramos. Cada 30 millones de años, pasamos por la parte más densa del disco galáctico. Durante ese tiempo, los cometas de nuestro sistema solar pueden ser perturbados y caer hacia los planetas interiores. Durante ese periodo, el planeta tiene más probabilidades de sufrir un impacto. Este ciclo podría explicar la catastrófica historia del planeta. La última extinción masiva en la Tierra sucedió hace unos 35 millones de años, donde la última creó el presente y la siguiente extinción masiva del planeta podría incluirnos. [Música]

Los cataclismos habrán causado extinciones y desastres, pero también le han dado forma al planeta y producido un ambiente en donde el ser humano pueda prosperar. El aire es respirable, los mares son cálidos, el clima es benigno. El hielo está firmemente enterrado en los polos. De hecho, es una tregua geológica, pero esa tregua puede estar llegando a su fin. Estando el hombre tan esparcido por todo el planeta, cataclismos de la naturaleza se convertirán en catástrofes humanas. Las fuerzas que mueven a nuestro planeta son insensibles a nuestras necesidades. Cada movimiento de las placas tectónicas traen consigo el peligro del desastre. Cada vez más cerca tenemos que aprender que nuestro incansable planeta nunca se mantendrá [Música] [Música] quieto. [Música]