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Llegó la hora. La hora de mover algo demasiado pesado para una persona. La hora de utilizar un montacargas. Pero un momento. ¿Cómo tomar decisiones? El operador del montacargas debe tomar decisiones a cada momento. Conduzca con seguridad. No olvide las reglas. No tome atajos.
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Si ya revisó el montacargas antes de empezar, está listo para lo más importante: condiciones para conducir y peligros. Estos varían con el trabajo a realizar y cambian con frecuencia durante el día. Este programa cubre condiciones operativas como estado del pavimento, cargas probables y estabilidad, manejo adecuado de la carga, incluyendo cómo se almacena y se distribuye, tráfico de vehículos y condiciones especiales tales como pasillos estrechos y accesos limitados.
El operador de un montacargas debe examinar la superficie sobre las cuales conducirá, asegurándose de que sean firmes y soporten el peso del vehículo más la carga. Los objetos tirados, los salientes, los pisos desnivelados pueden hacerle perder el control o incluso detener de golpe el montacargas. Cualquiera que sea la superficie, debe tener en cuenta la velocidad. Los profesionales afirman que lo más seguro es mantenerla igual a la de una persona al caminar.
La estabilidad se ve afectada por la velocidad, un pavimento desigual o por conducir sobre distintas superficies. Si tiene que conducir en estas condiciones, reduzca la velocidad y disminuya la carga. Cruce las vías férreas y bordes similares en un ángulo de 45 grados y no recto. De esa forma, solo una rueda a la vez pisa el borde. Las ruedas de los montacargas suelen estar diseñadas para soportar peso y no tienen una buena tracción. La humedad, la grasa o el hielo pueden hacer resbalar a un montacargas cargado, sobre todo al girar. Si ve algún derrame en el suelo, haga que lo limpien. No pase sobre él. Si conduce en lugares fríos como congeladores, recuerde que el piso húmedo disminuye peligrosamente la [Música] tracción.
El tamaño y peso de la carga afectan la estabilidad del [Música] vehículo. Nunca exceda la capacidad nominal de carga que se indica en una placa colocada en el vehículo. El manual del operador describe cómo la forma, tamaño, ángulo y contrapeso afectan la estabilidad. El contrapeso es el peso dentro del camión que reduce posibles volcamientos. Cada situación y cada carga son diferentes, pero hay una regla general para todas las cargas y vehículos: cada vez que el centro de la fuerza delantera de su carga se extiende más allá del triángulo de estabilidad, corre el riesgo de volcarse o de perder la carga.
Verifique la capacidad del montacargas, condiciones de la superficie, seguridad de la recogida, transporte y descarga. Disminuya la carga si es muy alta, ancha, de forma irregular o si está utilizando accesorios. También si tiene que elevar mucho la torre para subir o bajar una carga, o si el camino es irregular. Reduzca la carga si no está en el centro de la paleta o si su centro de gravedad no puede quedar cerca de las ruedas delanteras. Reduzca también si tiene que realizar giros cerrados o pasar una rampa.
Las horquillas afectan la estabilidad de su carga. Sepáralas lo más que pueda para aumentar la estabilidad. Compruebe que la carga es estable y no se deslizará al moverla. Revise si hay piezas sueltas o resbaladizas y asegúrate con bandas las cargas compuestas por varios elementos. Nunca levante cargas sobre paletas rotas o en recipientes en malas condiciones.
En casi todos los trabajos, su labor será mover siempre el mismo tipo de carga. Cuando aprenda a hacerlo correctamente, le resultará más fácil. Después de examinar la carga y que está segura, ya está listo para levantarla. Primero, compruebe que no haya alguien cerca del área para recogerla. Colóquese al centro y acérquese a ella en línea recta. Cuando las horquillas estén a 30 cm de la carga, nivele las horquillas y avance en línea recta hasta que la carga toque la torre. Eleve entonces la carga lo suficiente como para que no roce con lo que tenga debajo e incline la torre ligeramente. Ahora el centro de gravedad de la carga se haya sobre sus ruedas delanteras.
Si hubiese otra carga detrás de la que quiere sacar, levántela sin inclinarla. Levántela solo lo suficiente para que quede despegada de la pila. Mire hacia atrás en ambas direcciones para comprobar si puede retroceder. Si es así, retroceda unos 30 cm. Pare, baje la carga e incline la torre hasta la posición de traslado. Recuerde que la posición de traslado es la más cercana posible al piso, unos 3 o 5 cm de la parte trasera de las horquillas con la carga pegada a la torre.
Conduzca dentro de las líneas marcadas en el piso y fuera del paso de peatones. Cuando esté listo para descargar, entre recto y deténgase a unos 30 cm. Acérquese a medio camino del área de descarga, deténgase, nivele las horquillas y avance hasta el lugar correcto. Baje la carga. Cuando la carga está en el suelo, baje las horquillas para separarlas y evitar que tiren la carga. Nunca baje hasta que la carga esté en el suelo. Mire hacia atrás por ambos lados y retroceda despacio.
Al trabajar con pilas altas, la operación es la misma, pero siempre cuanto más alta es la carga, menos estable resultan esta y el vehículo. Para bajar una carga de una pila, mantenga las horquillas cerca del piso hasta que esté delante de la misma a unos 30 cm. Levante las horquillas a la altura adecuada, avance lentamente hasta que la carga tope con la parte posterior de las horquillas. Levante la carga para que no tropiece con la carga debajo de ella. Mire hacia atrás ambos lados y retroceda lentamente hasta quedar alejado de la pila. Deténgase y baje la carga a la posición de transporte. Incline la carga hacia atrás y manténgase dentro de las marcas.
Para apilar una carga sobre otra, acérquese a ella en línea recta. Deténgase a unos 30 cm y levante las horquillas hasta que sobrepasen la carga inferior. Avance despacio hasta que la carga esté acomodada sobre la pila. Nivele las horquillas y bájela hasta que estén libres de la carga. Nivelas para evitar que arrastren la carga. Mire hacia atrás hacia ambos lados y retroceda en línea recta.
Cuando trabaja con pilas, debe asegurarse de que la carga superior queda a nivel sobre la inferior. Cualquier inclinación puede derribar toda la pila. En general, si las horquillas están elevadas, no las incline, pues eso podría volcar el vehículo. Recuerde estas reglas: compruebe que tiene suficiente espacio superior y vigile las líneas eléctricas, tuberías, lámparas y extintores contra incendios. No eleve o baje una carga hasta que el vehículo esté totalmente detenido.
Acérquese a la carga en línea recta y retírala retrocediendo en línea recta. Nunca intente girar con las horquillas elevadas. Esto reduce la estabilidad y puede hacer que se vuelque. Durante el traslado, mantenga la carga ligeramente inclinada hacia atrás y las horquillas lo más abajo posible. Unos 3 o 5 cm en la parte de atrás y unos 10 o 15 cm en las puntas ayudarán a pasar por superficies más irregulares.
Los operadores profesionales nunca conducen sin buena visibilidad. Si la carga no le permite ver, conduzca marcha atrás. Disminuya la velocidad y suene la bocina en cada intersección, esquinas y lugares en los que no vea lo que hay más adelante. Recuerde que el montacargas es menos estable al girar, así que disminuya la velocidad y tenga especial cuidado de hacer un giro amplio y suave.
Viaje a velocidad lenta y constante. Siga los límites establecidos o desacelere lo suficiente como para detenerse sin perder la carga. Al moverse, mantenga una distancia de tres vehículos entre usted y los demás y nunca maniobra entre otros vehículos. No adelante a otro vehículo que viaje en la misma dirección en una intersección, en un lugar sin visibilidad o en alguna forma peligrosa.
Ceda el paso a los peatones. Recuerde que siempre tienen derecho de paso. Asimismo, los peatones pueden olvidar que usted puede girar con rapidez, así que espere lo inesperado. Nunca conduzca hacia alguien parado delante de un objeto fijo como un banco, plataforma o andén. Si no puede parar a tiempo o si su carga resbala y se sale, podría matarlo.
No permita que nadie se pare o camine debajo de unas horquillas, estén o no cargadas. Un fallo hidráulico o una horquilla rota serían fatales. Si el montacargas se utiliza para elevar personas, coloque una plataforma especial asegurada a las horquillas y exija que la persona que va a subir se sujete a la torre o al techo. Si se trata de un despachador, nunca viaje con alguien en la plataforma. Un bache podría ocasionar heridas graves o la muerte. Nunca permita que alguien se pare en las horquillas, que suelen ser resbaladizas y proporcionan muy poco espacio para los pies.
Sobre pendientes, conduzca despacio y viaje con la carga hacia arriba. Viaje en marcha atrás si está descendiendo. Planifíquese. En algunos trabajos se encontrará pasillos estrechos o áreas de acceso limitado. Estos casos merecen especial cuidado, pues el espacio para maniobrar es mínimo. Las horquillas de algunos montacargas se mueven lateralmente, facilitando su operación. En muchos casos, se utilizará un montacargas pequeño con un radio de giro cerrado, por ejemplo, los vehículos de alto alcance de torre y los despachadores.
Como en cualquier trabajo, la práctica durante los entrenamientos le ayudará a dominar el montacargas en situaciones especiales. Ya hemos visto las condiciones de operación básicas que podemos encontrar en casi cada situación. Para ser un operador de montacargas certificado, debe además ser capaz de localizar y lidiar con los peligros particulares que puede encontrar. Algunos de ellos son: lugares peligrosos, actividades peligrosas, ambientes peligrosos.
No todos los montacargas son iguales. Ya usted sabe lo que se refiere a la capacidad de carga y el terreno, pero existen situaciones que también afectan cómo un montacargas debe ser operado. Por ejemplo, solo cierto tipo de montacargas puede operar entre equipos para el proceso de alimentos, ya que estos productos deben estar libres de las emisiones y otros peligros que ciertos vehículos pueden crear. Los montacargas también se clasifican de acuerdo a otros tipos de situaciones peligrosas. Solo vehículos especialmente diseñados pueden utilizarse cerca de ciertas sustancias químicas donde hay vapores o polvo inflamable. Los vapores químicos y el polvo granulado metálico o fibroso pueden explotar, de manera que se usarán vehículos con blindaje contra chispas y el calor elevado.
Su empleador evaluará su lugar de trabajo y determinará qué montacargas debe usar. Su trabajo es entender las restricciones y nunca operarlo en un área donde pueda quedar expuesto a químicos peligrosos o provocar un incendio o una explosión.
Las actividades peligrosas también crean riesgos especiales para los operadores de montacargas. Entre ellas están las operaciones sobre rampas o terrenos inclinados y andenes. Recuerde siempre conducir con la carga sobre el lado alto de la rampa. Si va a subir la rampa, eleve las horquillas para evitar rozarlos. Una vez que todas las ruedas están en la rampa, puede bajarlas a la posición normal. Tenga cuidado al llegar al extremo superior de la rampa. La carga es muy pesada, las ruedas traseras podrían quedar en el aire. Cuando viaje rampa abajo, hágalo marcha atrás para mantener la carga hacia el lado alto de la pendiente. Utilice un ayudante para evitar cualquier choque. Al llegar abajo, tendrá que elevar ligeramente la carga para no rayar el piso. El proceso varía cuando el montacargas está vacío. En ese caso, lo mejor es subir la rampa marcha atrás y bajarla de frente. Planifique de antemano el trabajo en rampas para garantizar las herramientas y ayuda que necesite. Recuerde mantenerse lejos del borde de las rampas y andenes. Recuerde que su vehículo y su carga son naturalmente inestables. Los bordes y pendientes solo aumentan esa inestabilidad.
Asegúrese de que las planchas de alineamiento de los muelles y rampas están bien aseguradas y soportarán al vehículo y su carga. Mantenga la plancha de alineamiento tan nivelada como sea posible y libre de aceite, suciedad, agua, hielo o nieve. Esto le ayudará a salir y entrar suavemente al camión o vagón, reduciendo además la oportunidad de resbalar y caer por el borde.
Los remolques y vagones deben estar calzados para evitar cualquier movimiento. Los remolques deben tener los frenos aplicados y deberán descansar sobre soportes de acero si no están unidos al camión. Utilice los ganchos de seguridad. Los hay. Verifique que el remolque o vagón están asegurados y póngase el cinturón de seguridad de su vehículo antes de subir. Si el contenedor rodara hacia delante mientras se monta y usted cayera con su montacargas entre el muelle y el remolque, el cinturón de seguridad le protegerá. Pero lo mejor es comprobar que el remolque o el vagón estén asegurados antes de subir a ellos.
Otros detalles sobre el trabajo con contenedores: no olvide comprobar que el piso del remolque o del vagón sea lo suficientemente fuerte para sostener al montacargas y su carga. También que el techo sea lo bastante alto para poder pasar y que tenga suficiente luz. Si el remolque o vagón solo se compone de una plataforma, conduzca como si se tratara de una rampa o muelle. Barandillas de seguridad le evitarán caer por el borde.
Los ambientes peligrosos son el último tipo de peligro especial que encontrará. Como cada trabajo es único, los peligros siempre varían. Durante el entrenamiento de certificación, usted aprenderá sobre los posibles peligros ambientales en su centro de trabajo. Algunos peligros comunes para los montacargas son la exposición a sustancias químicas, derrames, fosas y bordes. En algunos casos, deberá utilizar equipo de protección personal o EPP, como protección para los oídos, los ojos y la respiración. Siga todas las precauciones aprendidas durante su entrenamiento. Son tan importantes para ser un operador profesional de montacargas como poder mover una carga con seguridad.
Hay otro ambiente peligroso que un operador de montacargas también encontrará, y es el creado por el propio montacargas. Los montacargas que funcionan con gasolina, propano y diésel producen emanaciones peligrosas y monóxido de carbono. Los vehículos de baterías generan gas hidrógeno, que es explosivo. Si trabaja bajo techo, verifique que el sistema de ventilación funciona adecuadamente y nunca lo apague porque haga demasiado frío o por el ruido. Tenga mucho cuidado al cerrar las puertas de los garajes y andenes de descarga en invierno. Muchos operadores y sus compañeros sufren intoxicación por monóxido de carbono al cerrar las puertas de los almacenes. Como el monóxido de carbono es totalmente inodoro, puede afectarle sin que usted se dé cuenta. Los síntomas incluyen debilidad, sueño, mareos o dolores de cabeza. Si tiene alguno de estos síntomas, apague el motor de su vehículo y salga de inmediato al aire fresco. Muchas personas que sienten estos síntomas piensan que están resfriadas y siguen trabajando. Si en su lugar de trabajo hay detectores de monóxido de carbono, esté atento a su señal. Es más seguro dejar las puertas y ventanas abiertas mientras hay vehículos en operación.
En los últimos minutos hemos cubierto las condiciones de operación y los peligros especiales que usted debe conocer para ser un mejor operador. También hay otras reglas básicas que debes seguir. Póngase el cinturón de seguridad al sentarse. Este evita que se caiga o que sea aplastado si el montacargas se voltea o si alguien lo choca. Abróchese y manténgase en el camión. Si maneja un vehículo donde el operador va de pie, es más posible que se salga en caso de un volcamiento. Si tiene que abandonar el montacargas por alguna razón, baje el mecanismo de elevación, ponga la marcha en neutro y aplique el freno de mano si se va a alejar más de 8 metros de distancia fuera de la vista del vehículo. Apague el motor.
Nunca modifique las horquillas o accesorios, ni añada contrapeso al vehículo. Para ello se necesita del fabricante, ya que estos cambios pueden afectar su estabilidad e integridad estructural. Mantenga brazos y piernas dentro del vehículo y lejos de la torre para evitar lastimarse o una amputación. Mantenga los controles y sus manos limpios y libres de aceites y grasas. Al tener una mano en el volante y otra en los controles, no puede arriesgarse a que sus manos resbalen de los mismos.
Nunca bloquee puertas, salidas de emergencia, escaleras o el acceso a equipos de seguridad como extintores o duchas de emergencia. Recuerde que las horquillas no fueron diseñadas para abrir puertas, empujar a otros vehículos o quitar obstrucciones del paso. Puede terminar con horquillas dobladas o rajadas y un montacargas peligroso.
En este programa hemos visto condiciones de operación de un montacargas, peligros especiales y reglas de seguridad. Se requiere mucho trabajo y dedicación para ser un buen operador de montacargas. Profesionales que llevan años haciéndolo aún siguen aprendiendo. Saben muy bien que cada vehículo, cada situación y cada carga son diferentes. Entregue todo lo que pueda, vea lo que hacen los expertos y practique los procedimientos de seguridad aprendidos.