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Primera Comunión. Padre Marcos Galvis

Iglesia Católica.31:29

Transcription

Digan todos después de mí: Ven, Espíritu Santo, ven, Espíritu Santo. Llena nuestros corazones, llena nuestros corazones de tu luz, de tu luz, de tu sabiduría, de tu sabiduría para interpretar tu palabra, para interpretar tu palabra. No como palabra humana, no como palabra humana, sino como palabra de Dios, sino como palabra de Dios que es en realidad, que es en realidad, y que ejerza su acción, y que ejerza su acción en nosotros los creyentes, en nosotros los creyentes. Amén, amén.

Tenga la bondad de sentarse, por favor. Buenos días, buenas tardes y buenas noches. Sean bienvenidos a la Santa Misa. Hoy la misa es de manera especial para los niños de comunión. Este es el grupo más grande de niños de Primera Comunión. Por eso está la tentación de que hablen más, por eso está la tentación de que se distraigan más. Le voy a pedir a los catequistas que estén cerca y estén pendientes, porque ustedes tienen que vivir este momento con mucho cariño. Le decía a sus padres: hicieron un esfuerzo muy grande para que ustedes estudiaran, se prepararan, y para echarlo a perder no hay que disfrutarlo. Entonces, si alguno le olvida el silencio, yo lo recuerdo. Si alguno le olvida el el sentarse bien, yo se lo recuerdo, porque estamos en la iglesia. De yo no hacerlo es mi responsabilidad.

Okay, vamos a meditar el evangelio de Lucas. Lucas, tomen 23:4, por favor. Lucas 21:34. Este evangelio nos va a enseñar qué puede pasar con sus hijos, padres, después de haber recibido la Primera Comunión. Este evangelio nos puede enseñar cuáles son las tentaciones que sus hijos pueden sufrir si ustedes no están pendientes, y cuáles son los pecados en los que ustedes van a caer y no se ponen las pilas. Si no abren los ojos, ¿cuáles son los pecados con los que se pueden ensuciar? Hoy están todos vestidos de blanquitos, ¿verdad? Bien bonitos, pero ese blanco se puede ensuciar si ustedes no lo cuidan. Ese blanco se puede ensuciar si ustedes no lo protegen.

"Padre, tengo calor." "Más calor que yo no creo." "¿Qué vamos a hacer?" "Tranquilo, disfrute el momento. Cuando llegue a su casa se cambia."

Miren cómo lo dice San Lucas tan bonito. Escuchen: "En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos..." ¿A quién habló Jesús? A sus discípulos. A sus discípulos. ¿Quiénes son los discípulos de Jesús? Todo bautizado. Levante la mano los niños de primera de Primera Comunión. Ya va, escuchen, que ya fueron bautizados. Levanten la mano. Este lo olvidó. Bajen la mano. Todos están ya bautizados. ¿Cuál es el primer sacramento que se recibe? El bautismo. ¿Para qué es el bautismo? Para hacerse discípulos de Jesucristo. Ustedes ya son discípulos de Cristo. O sea, que esta palabra de Dios es para quién? Para ustedes. Claro. Hoy es el día de ustedes. Hoy van a escuchar la palabra de Dios.

¿Qué le dijo? A ver, ¿qué les quiere decir Dios hoy a los niños de Primera Comunión de la Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza? Oigan, estén alerta. ¿Cómo estén alerta? Estén alerta, alerta, despiertos. Tengan cuidado. Después de la Primera Comunión tienen un compromiso y es estar alerta. ¿Por qué será? ¿Por qué nos invita a estar alerta? Usted no han visto que cuando hay un perro bravo, muy bravo, al frente de una casa, le colocan un letrero que dice: "Perro bravo. Si se acerca, lo muerde". Y si usted va caminando por la calle y pasa por ese aviso que dice "Perro bravo" y se acerca, ¿qué le pasa? Sale el perro y lo muerde. Le dijeron que estuviera alerta y usted no estuvo alerta.

¿Por qué Jesús les dice hoy que estén alerta? Oigan, para que los vicios... ¿para qué? Para que los vicios. Ustedes saben qué es un vicio. Todo aquello que se hace una y se repite dos y se repite tres y cuatro veces, eso es un vicio. Por ejemplo, la mentira es un pecado, ¿sí o no? ¿Cuándo se convierte en vicio? Cuando los niños de comunión se convierten en mentirosos. ¿Conocen alguno? Cuando el vicio se repite, cuando el pecado se repite varias veces, eso se convierte en vicio. Y Jesús dice: "Estén alerta para que los vicios". Las mentiras son vicios. Las groserías son vicios, ¿sí o no? Y usted ha visto que uno dice la grosería, ya no la frena, se le sale la otra y se le sale la otra y se le salen tan facilito. Esos son vicios. De ahora en adelante, ustedes tienen que estar alerta para que la grosería no se les salga de la boca, porque con esos labios que reciben a Jesucristo, con esa boca que lo comen, no puede salir agua sucia y podrida. No pueden salir malas palabras. Efesios, capítulo 4, versículo 28: "No salga de su boca palabra que destruya, que dañe, que desedifique, que que sea fea".

Para que los vicios... ¿Qué son vicios? El alcohol es un vicio, ¿sí o no? "Ay, padre, yo no tomo". Pero como usted ya está creciendo, le van a empezar a ofrecer alcohol. ¿Cuándo se convierte en vicio? Cuando usted espera a sus amigos para ir a festejar, a rumbear, a tomar aguardiente. El cigarro es un vicio, ¿sí o no? ¿Cuándo se convierte en vicio? Cuando usted se vuelve fumador. El chimó es un vicio, ¿sí? Si ustedes no se ponen las pilas, van a llegar los vicios a metérselo, van a agarrar y cuando usted se dé cuenta, ese color blanquito tan bonito que hoy trae para su primer, primera comunión, se le va ensuciando, se le va empuercando y se le va contaminando. Los vicios son todas aquellas cosas que el mundo les va a ofrecer que se llaman pecado, y ustedes lo van a repetir, repetir y repetir.

"Vicio el celular", dijo una niña. Y no tengo que utilizar el celular desde ahorita que me confesé hasta la Primera Comunión, pero con una cara de trauma. Y yo le dije: "Pues evítalo si puedes". ¿Qué es un vicio? Algo que me vuelve adicto. Usted no ha visto que hay niños que están es así. Ya le está saliendo aquí la del camello, la, ¿cómo se llama? Las orobas. Están así y cuando termina el dedo le queda así la mano. Le queda así, le queda brincando de tanto. No han visto, ¿eh? ¿Qué es un vicio? El televisor, los juegos.

Estén alerta para que los vicios. Ustedes hoy hacen su Primera Comunión y le dicen a Jesús: "Quiero seguirte, quiero recibirte, quiero amarte". Pero Él dirá: "Ah, le voy a mandar los vicios a este". "Es grosero, diga grosería". "Aquel es mentiroso, diga mentira". "¿A qué le gusta la pornografía? Ahí le mando pornografía". "¿A qué le gusta la masturbación? Ahí le mando". "¿A qué le gusta la droga? Ahí le mando". "¿A qué le gusta el cigarro? Ahí le mando". Esos son vicios. Y si ustedes no están alerta, Él los agarrará. Los agarra y les ensucia ese traje limpiecito que tiene hoy. Con alegría vienen a recibir la Primera Comunión, pero si ustedes no están alerta, los vicios le harán la vida imposible.

Vicio, vicio, quedarse durmiendo los domingos hasta tarde, pasar de 10, 11 de la mañana y todavía seguir durmiendo. ¿Conocen algún dormilón así? No lo vea, no lo vea. Oigan, si usted llega el domingo y el vicio le hizo más fuerza y usted se quedó durmiendo, ¿para qué hizo la Primera Comunión entonces? Hoy viene con alegría y el padre le da la Primera Comunión y viene el Cuerpo de Cristo. Va a decir: "Amén". Viene tan bonito y hasta foto le toman, y ya el otro domingo no vienen a la misa. Ya el otro día de misa no viene. ¿Para qué los vicios? La pereza es un vicio. ¿Qué más? La embriaguez. ¿Cómo la embriaguez? Ustedes saben qué es eso. ¿Qué es embriaguez? Cuando toma agua ardiente, licor. Embriaguez. Y mire, ustedes están muchachitos. ¿Conocen algún borracho por ahí? No lo vean, no miren para acá, para otro lado, no vean. Porque miren, p su papá para acá, miren para acá, miren para acá. La embriaguez. ¿Qué es embriaguez? Que como ustedes están creciendo, que como ustedes están haciendo grandes, como hicieron ya su Primera Comunión, y que hay niños de 10 años en adelante, llegará un momento en que llegue su hermanito que tiene 20 años y le dice: "Para celebrar, tómese un trago de miche". Acuérdense de mí, que lo van a hacer. Acuérdense de mí. Yo no celebro así. Cuando usted esté un poquito más grande, llegará su tío, su tía, su primo, su amigo, su hermano, su hermana, su papá o su mamá, cualquiera, y le dirá: "Tome, tome aguardiente. Una al año no hace daño". Así le van a decir. Y entonces ustedes se van a acordar.

El evangelio: "Estén alerta para que los vicios, la embriaguez". Oigan, "preocupaciones de esta vida". Y las... ¿qué preocupaciones de esta vida? Les tengo una mala noticia. La buena, que van a recibir a Jesucristo. La mala, que ahorita van a tener más preocupaciones que antes. Y entre uno más crece, tiene más problemas. Y entre uno más crece, van a tener más preocupaciones. Ahorita, dentro de poco tiempo, a ustedes les toca ir a trabajar. Dentro de poco tiempo les toca ir a ganarse el pan para comer. No crean que su papá, su mamá, lo... aquí están dando un paso. No es que lo van a mantener siempre. Ah, ah. No van a ser las... ¿o sí? Lo van a mantener siempre, ¿verdad que no? Que van a trabajar, ¿verdad? Sí. Tienen que trabajar, tienen que ganarse todo. Y cuál es, cuál es el problema de esto, que las preocupaciones de este mundo van a querer que ustedes ya se alejen de Dios. "Ya salí de mi Primera Comunión, ya me voy de la iglesia, ya no tengo esa preocupación. Ahora mi preocupación va a ser trabajar y hacer las cosas". Oigan, jóvenes, las preocupaciones del mundo les van a apartar de Dios. Inclusive, cuando comiencen a trabajar, ustedes van a ver que hasta los domingos les sale trabajo. Cuando digan: "Voy a tener mi casa, voy a tener yo no sé qué", el domingo le va a dar ganas de limpiar su casa. Van a ver que las preocupaciones del mundo les van a hacer a ustedes cambiar la vida. Que los niños, que vayan pensando, porque ya están creciendo. Ustedes ya no están chiquiticos, ya están grandes, están dando un paso. ¿Qué es lo que dice el evangelio? Las preocupaciones, las ocupaciones del mundo van a hacer que Cristo se vaya apartando. Y es donde usted tiene que decir: "Yo comí pan, yo bebí vino, que son el cuerpo y la sangre de Jesucristo, y quiero comer siempre".

¿Para qué? Escúchenlo con la Biblia. San Juan 6:54. ¿Para qué ustedes van a recibir su Primera Comunión? ¿Sabían ustedes cuál es el motivo en el que la iglesia los invita? Juan 6:54. Para recibir la Sagrada Comunión. ¿Qué, qué, qué es lo que hoy estamos celebrando? ¿Qué es lo que ustedes van a recibir hoy? ¿Cuál es el regalo? ¿Cuál es el premio, según la Biblia? ¿Cuál es, cuál es la oportunidad que Dios les da en este día, según la Biblia? Escuchen con atención. Juan 6:54: "El que come mi carne..." A ver, a ver, ustedes quieren recibir la carne de Cristo, el cuerpo de Cristo, ¿sí o no? "Sí". "...y bebe mi sangre..." Ustedes quieren beber la sangre de Cristo, ¿sí o no? "Sí". Eso es lo que se llama comunión, ¿sí o no? Ustedes hoy van a hacer su Primera Comunión. Y ¿qué es la Primera Comunión? El comer el cuerpo de Cristo, el beber la sangre de Cristo. ¿Para qué lo van a beber? Escuchen: "...Tiene vida eterna". ¿Qué es lo que ustedes van a lograr en este día? Vida eterna. ¿Quieren tener vida eterna, jóvenes? [Música] No. Eh, eh. Me da gana. Repítalo de nuevo. Escuchen: "El que come mi carne..." El que come mi carne. "...y bebe mi sangre..." Escuchen: "...Tiene vida eterna". Y bebe mi sangre. Es lo que ustedes y yo vamos a hacer ahorita. Escuchen, yo lo voy a llamar allá en el altar, de frente. Voy a agarrar el cuerpo de Cristo, lo voy a unir a la sangre de Cristo y le voy a decir de frente: "El cuerpo y la sangre de Cristo". Usted, que con las manos juntas, va a responder: "¿Qué? Amén". ¿Qué significa amén? Así sea. ¿Para qué va a comer el cuerpo? ¿Para qué va a beber la sangre? Oigan: "Tiene vida eterna". Y el que come mi cuerpo y bebe mi sangre, tiene vida eterna. Para tener vida eterna. ¿Saben qué es vida eterna? No morirse nunca jamás. Pero mi cuerpo se va a morir. Pero su alma no. La preocupación suya de hoy en adelante no va a ser salvar su cuerpo, su preocupación va a ser salvar el alma. Para eso es la comunión. Y el día en que usted no venga a la misa, eso se llama pecado. Un domingo. Y es un pecado mortal. Y no es que va a llegar como fariseo el domingo siguiente: "Yo no vine a misa, no me importa". Allá mi mamá me mandó el cuerpo de Cristo. Amén. Una misa sí, una misa no. Una vez al año voy a la misa. No, señor. Si usted no viene a misa, va y se confiesa. Si usted viene a la misa y anda dormido, distraído, anda perdido, anda viendo para los lados, no se levanta a comulgar, no pierde el tiempo, no haga eso. Si usted llegó tarde a la misa, la misa comenzó a las 10 y usted llegó a las 10:30, y llegó completico a la comunión, no salga corriendo a comulgar. No haga obras de teatro. ¿Por qué? Porque el cuerpo y la sangre de Cristo es para tener vida. Y la celebración de la Eucaristía se vive completa. El día en que a usted le dé por meterse con alguien, concubinato, irse con alguien a vivir, no puede recibir el cuerpo y la sangre de Cristo porque está fornicando. No debe hacerlo. Cuando esté en pecado, procure limpiar su alma. No venga aquí a decir: "Yo voy a comulgar y después voy con el padre". Le digo: "Padre, me confieso". "Pero ya comulgué". "Pero quiero confesarme rapidito, rapidito". "Ahí, confiésame, padre". Eso se llama fariseísmo, eso se llama hipocresía. El cuerpo y la sangre de Cristo es para tener vida eterna. ¿Para qué más? "Y lo resucitaré el último día". Repítalo: "Y lo resucitaré el último día". En el último día, cuando ya todo se haya acabado, usted se va a dar cuenta si va a resucitar o no va a resucitar. Si usted no resucita y si usted no tiene vida eterna, es porque no recibió más el cuerpo y la sangre de Cristo. Me da tristeza en otras parroquias, aquí no. En otros lados, los niños de Primera Comunión hacen su Primera Comunión y dicen los padres: "Ya terminamos, ya salimos de eso, ya, ya". Y ni siquiera los vuelven a traer a la misa. A ustedes les dejo una tarea. A estos pelados, me los sacan a trot pisco de la casa para que se vengan a la misa todos los domingos. ¿Para eso hicieron la Primera Comunión? ¿Sí o no? Si el pelado está perezoso, agarre una chancleta y sáquelo de la casa para que venga a la misa. De por la buena, pero se viene a la misa. Porque si ustedes hacen la Primera Comunión hoy solamente porque es el momento y ya no vienen a la misa, se están perdiendo la vida eterna.

Sigamos en el evangelio donde íbamos. "Tengan cuidado para que los vicios, la embriaguez, las preocupaciones de esta vida..." Oigan, "no entorpezcan su mente". No, ¿qué no entorpezcan su mente? Ustedes saben qué es una persona torpe, o no saben qué es una persona torpe. Una persona torpe de mente. Oigan, es aquella persona que hace y piensa lo que le dice su mente y no lo que otro le manda. Que hace lo que se le ocurre. Por ejemplo, si su papá le dice a usted todas las mañanas: "Párese y tienda la cama". Usted ya sabe que tiene que tender la cama, ¿sí o no? ¿Cómo sabemos que hay un hijo torpe de mente? Cuando se para el pelado y no tiende la cama. Es una persona torpe, tapadito de mente, porque aunque le hablen, no hace caso. ¿Qué es una persona torpe de mente? Una persona que cuando se para de de la del de del, ¿cómo se llama? De la mesa, del comedor, de la mesa, el papá le dice: "Epa, recoja su plato". Y va y lo lava. Y llegó como es torpe de mente, agarró, se paró de la mesa, dejó el plato tirado y se fue. Ustedes conocen algún torpe de mente así. No lo vea. Eso es un torpe de mente. ¿Qué es una persona torpe de mente? ¿Qué es lo que entorpece la mente? Que el padre les dice, el catequista les habla, la mamá les dice: "Vaya a la misa". Y dice el pelado: "No, ya salí de eso. Yo no creo en la comunión. Ya no voy a la misa. Yo, yo no voy a la iglesia. ¿Para qué voy a ir?". Se vuelven torpes de mente. Y una persona torpe de mente deja de comulgar, deja de recibir a Cristo, se aparta de las cosas de Dios. ¿Por qué? Porque la mente está torpe, bloqueada, apartada de las cosas de Dios. ¿Qué es lo que hacen los vicios? Que ustedes se vuelvan torpes de mente. Y es lo que hoy no queremos. Hoy queremos que ustedes despierten la fe para recibir a Jesucristo. Y al recibir a Jesucristo, quiten la torpeza en la mente. Oigan, escuchen: "Y aquel día los sorprenda desprevenidos". Si ustedes se vuelven torpes de mente, el día del juicio los va a sorprender desprevenidos.

Y quiero terminar con Primera de Corintios, capítulo 11, versículo 23. Vamos a ver si esa Primera de Corintios 11:23, para no alargarnos. "Yo recibí del Señor lo que le he transmitido: que Jesús, oigan, San Pablo, el Señor, el Señor, lo que vamos a hacer ahorita en la noche, que fue entregado cuando iba a ser entregado, esto es lo que se llama cena, tomó pan, eucaristía, agarró pan, dio gracias, dio gracias, lo partió. Eso es lo que voy a hacer ahorita. Lo voy a compartir el pan que no es el pan, sino: 'Esto es mi cuerpo, el cuerpo de Jesucristo'. Luego que se entrega por ustedes, hagan esto en memoria mía". Escuchen lo que viene después de cenar. Después de comer. "Le voy a dar". Hizo lo mismo con el cáliz, diciendo: "Voy a agarrar un cáliz". Lo van a ver. Escuchen, miren, miren, miren para acá. "Este cáliz". "Este cáliz es la nueva alianza, es la nueva alianza sellada con mi sangre". Le voy a dar la sangre de Jesucristo. Miren lo que viene. Yo quiero que le presten atención. De aquí para adelante, escuchen: "Cada vez que la beban". Cada vez que beban el cáliz y la sangre de Cristo, háganlo en memoria mía. Lo hacemos en recuerdo de Jesucristo. Escuchen lo que viene. Paren la oreja. Escuchen: "Pues siempre que coman pan y beban este cáliz, siempre que vengan a la misa a recibir el cuerpo y sangre de Cristo, anuncian la muerte del Señor hasta que vuelva". Anunciamos la muerte de Cristo hasta que Él vuelva. Mire lo que viene. Paren la oreja. Escuchen. "Por eso, por eso, oigan bien, escuchen, escuchen, yo lo digo hoy, se lo va a repetir siempre. Por eso, oigan, el que coma del pan, el que coma la Eucaristía, el pan, o beba del cáliz del Señor, o beba el cáliz del Señor indignamente, será que coma el pan o beba el cáliz indignamente, sin confesarse, sin haber ido a misa los domingos, estando en pecado mortal, indignamente significa viviendo en concubinato, en adulterio, indignamente significa que usted está haciendo con su vida lo que quiere, no viene a misa, llega en diciembre, va a comulgar, llega Semana Santa, va a comulgar, llega el bautizo, va a comulgar. Eso se llama indignamente". Mire lo que le pasa si ustedes no prestan atención, se distraen en la misa y reciben el cuerpo y la sangre de Cristo de forma distraída, indignamente. Van a recibir un castigo. Oiganlo. "Indignamente será reo del cuerpo y de la sangre del Señor". Será reo del cuerpo y de la sangre del Señor, es decir, preso. Oigan. "Por tanto, por tanto, examinen cada uno sus propias conciencias". Cada vez que usted venga a comulgar, examínese la conciencia. Si se le ensucia la conciencia, aquí estará el sacerdote los jueves para confesaros. Si tiene la conciencia limpia y se examinó, venga a comulgar. Pero si está en pecado, no lo haga para que otros lo vean. Examine cada quien su conciencia. Escuchen: "Y coma del pan y beba del cáliz". Porque el que come y bebe sin considerar, sin discernir, sin considerar indignamente, oigan, que se trata del cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación. San Juan 6:54 dice que es para la salvación. Pero el comer el cuerpo y la sangre indignamente, en pecado, les va a llevar a la condenación. ¿Se acuerdan de Judas Iscariote o no se acuerdan? ¿Sí o no? Cuando decidió Judas entregar a Jesús, dice la Biblia, probando el bocado, salió de allí. ¿Sí lo han leído? Cuando recibió la comunión que Cristo le dio, entró en él Satanás. Si comen el cuerpo y la sangre de Cristo indignamente, se van a tragar la condenación. Pero si comen dignamente, se van a comer la salvación. En ustedes está.

Miren lo que viene para terminar. "Por eso, por eso, muchos de ustedes, ustedes, si reciben el cuerpo y la sangre de Cristo indignamente, ¿qué le puede pasar? Están enfermos". Se pueden enfermar. "Me empu". Si usted recibe el cuerpo y la sangre de Cristo indignamente, le va a pegar enfermedad. Y usted va a decir: "¿Y qué me pasa?". "Estás comulgando sin confesarte". Le puede pasar. "Débiles". Se va a debilitar en la fe. Le va a entrar la pereza. Y usted va a decir: "Ay, mira, ¿será que voy a misa? ¿Será que no voy a misa? ¿Será que sí puedo? ¿Será que no puedo?". Se va a poner débil. Le va a pegar apatía para las cosas de Dios. Por eso hay que examinarse antes de comulgar. Y tercero: "Y otros han y otros han muerto". Se pueden morir. Y la muerte es la condenación. Ahí les dejo para que ustedes reflexionen. Hoy van a recibir la la comunión y me alegro, pero hoy también tienen un compromiso en sus vidas. Y el compromiso es recibir a Jesucristo dignamente. Si en algún momento no están preparados, no venga a hacer obra de teatro ni show. Si en algún momento no está preparado, prefiere quédese sentado. Jueves, confiesate y al domingo siguiente venga y comulgo. Vino a la misa, a la misa. Recuerde que es pecado mortal si va al brujo. Pecado mortal si anda en vicios, anda en malos caminos. Que la palabra de Dios habite en nuestra los corazones. Amén.