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Naciste con un propósito y voy de menos a más. Siempre me gusta empezar de menos a más. Y es que hoy estamos reunidos dando gracias a Dios por los 15 años de vida. Y cuando uno mira una celebración como esta, muchos pueden pensar que simplemente es un cumpleaños más, una fecha más, una tradición más, pero en realidad es mucho más que eso. Estamos celebrando la felicidad de Dios porque llegar hasta aquí no es casualidad para nadie. Escúcheme, las casualidades no existen. Lo que existe son propósitos. Usted está aquí, no por casualidad, no porque cumple años, no, no. Dios lo trajo aquí con un propósito. Y yo creo que, mire, no sé cómo usted vino a este lugar, pero sí sé cómo va a salir lleno del Espíritu Santo de Dios. ¿Cuántos quieren salir llenos del Espíritu Santo de Dios? Amén.
Han pasado días buenos, días difíciles, momentos de alegría, pero también momentos de lucha. Pero en cada uno de esos momentos, la mano de Dios siempre ha estado presente en nuestra vida. Y cuando miramos hacia atrás, entendemos algo importante. Nadie llega hasta aquí. Dios ha sido quien ha guardado nuestras vidas. Pero me impresiona mucho esto, porque el versículo que acabamos de leer nos revela algo muy importante y profundo que dice Jeremías, "Antes que te formase en el vientre te conocí." Es decir, antes que existiera todas las cosas, antes de que existiera la tierra, yo ya te había conocido. Antes que se formase en el vientre, ya te conocí. Es decir, antes de que existiera una fecha de nacimiento, una historia, ya existía un plan de Dios. Y eso significa que Dios no es producto de la casualidad, casualidad, perdón. Dios no crea personas sin propósito. Cada uno de usted que está en este lugar tiene un propósito. Cada vida que viene a esta tierra viene con una asignación, como un llamado y como un destino que Dios ha diseñado.
Ahora yo quiero hacerle una pregunta. Voy de menos a más. Quiero hacerle una pregunta. ¿Cuántos de nosotros conocemos nuestro pecado? Levante sus manos y conoce en qué usted le falla a Dios. ¿Cuántos de nosotros conocemos? Levante, no tenga. Todos somos pecadores delante de Dios. Levante sus manos. Aleluya. Es verdad. Todos conocemos en dónde le fallamos a Dios. Ahora yo les vuelvo a repetir, a decirle, levante su mano. ¿Cuántos conocen el llamado de Dios sobre su vida? Amén. Ahí hay pocas manos levantadas porque podemos conocer nuestro pecado, en qué le fallamos a Dios, pero no conocemos nuestro propósito, pastores. Conocemos de dónde venimos, pero no sabemos hacia dónde vamos. Y esa es mi asignación hoy en día. ¿Cómo puedo conocer el propósito que Dios me ha marcado? ¿Cómo puedo conocer esa asignación? Necesitamos conocer para qué Dios nos llamó. Necesitamos conocer por qué estamos en esta tierra. No estamos en esta tierra para solamente venir a la iglesia y levantar las manos, cantar dos coritos. No, estamos en esta tierra para adorar al Rey de Reyes y Señor de Señores. Estamos en esta tierra para caminar en su voluntad. Porque cuando tú caminas en su voluntad, Dios entonces te va a respaldar. Mira, Dios respalda a gente que caminan en la voluntad de Dios. Cuando tú caminas con Dios, él va contigo como poderoso gigante. Cuando tú caminas bajo la voluntad y dirección de Dios, él te va a prosperar. Hay gente que me ha dicho, "Hermano, ¿cómo puedo prosperar?" Y yo le he dicho esto, hermano, usted primero no puede prosperar si no camina delante de Dios, si no camina con Dios. Le y usted me va a preguntar, "¿Y cómo son prosperadas mucha gente?" Escúcheme bien. La gente que no conoce a Dios son prosperadas, pero el dinero se le hace nada. Pero cuando tú eres prosperado en Dios, el dinero siempre lo vas a tener. Porque el que te prospera no es el hombre. El que te prospera es el Cristo de la gloria. Cuando tú entiendes que el que te prospera es Dios, tú no caminas así no más. A su nombre sea la gloria.
Necesitamos entender. Esta generación necesita conocer por qué estamos en este lugar. Ministros, líderes, todos los que están aquí, necesitamos conocer para qué Dios nos llamó en este lugar. ¿Sabe qué? Hay gente que se pierde porque está en un propósito que no es el propósito de él. Necesitamos alinearnos a la voluntad perfecta de Dios. Aleluya, Jesús. Quiero quiero desarrollar cinco principios fundamentales. El pastor me dijo que me quede toda la noche. Yo yo no sé si si hacemos vigilia. Yo no sé si seguir hasta las 11, 12 de la noche. Aleluya. Y eso es lo que me gusta de Guayaquil, que Guayaquil en cada parte que he estado me he dicho, "Váyase de largo." Aleluya. Váyase de largo. Porque no es lo que nosotros queremos, hermano. Es lo que Cristo dice. No es lo que nosotros decimos. Es cuando el Espíritu Santo toca. Ah, Dios mío. Toca. Entonces, la unción va a fluir. ¿Cuántos quieren la unción esta noche? Aleluya. Aleluya. Jesús.
Mire. Aleluya. Yo no sé cuántas personas nueva hay en este lugar, pero quiero decirle algo. Escúcheme, escúcheme todos. Dice la escritura claramente en Isaías, cuando murió el rey Ezequías, dice la escritura que de pronto vio el rey el profeta Isaías, pudo ver, dice a Dios, en un trono alto y sublime. Y dice que las faldas cubrían el templo. Habían querubines que tenían seis alas. Con con dos cubrían su cuerpo, con dos cubrían sus ojos y con dos cubrían, con dos volaban. Y dice que los quisales del templo, las paredes comenzaban a temblar, pero había voces, pastores, que decían, "Santo, santo, santo." ¿Sabes por qué? Porque la gloria arde donde hay pasión. La gloria arde donde hay hay alguien que dice, "Sopla y hazme arder." Y yo no sé si usted vino a este lugar solo a mirar a los hermanos o a la quinñera. Usted vino a adorar al Rey de Reyes, a decir, "Santo, poderoso, que en tu boca siempre hay alabanza, que en tu boca siempre hay adoración. Usted no se puede quedar callado, si sea que un santo se le salga por la boca." Escúcheme, dice que hasta el enemigo tiembla ante la presencia de Dios. Todos los animales, todos templamos ante la presencia de Dios. Todos necesitamos templar ante el Rey de Reyes y Señor de Señores. Amén.
Primer principio, dígale a su hermano que está a su lado. El propósito se descubre caminando con Dios. Dígaselo. El propósito se descubre caminando con Dios. Aleluya. El propósito, ministro, se va a revelar cuando tú caminas con Dios. Nadie nace por accidente en esta tierra. Puede para algunas personas haya sido sorpresa, pero para Dios nunca fue sorpresa. La Biblia dice que antes de que se formase en el vientre, ya Dios te había conocido. Eso significa que tu vida no comenzó el día que naciste. Tu historia no comenzó primero en el corazón de Dios. Muchas personas quieren saber su propósito, pero no quieren caminar con Dios. Escúcheme, todos de cada uno de ustedes tenemos un propósito, tenemos una asignación, tenemos una voluntad. El problema, ¿sabe cuál es el problema? Pregúnteme cuál es el problema. ¿Cuál es? Pregúnteme. Aleluya. Pregúnteme cuál es el problema. Que conocemos el Dios de la Biblia, pero no conocemos. No conocemos la Biblia de Dios, pero no conocemos al Dios de la Biblia. Para que se te revele cuál es tu propósito, necesitas conocer al Dios de propósito. Queremos conocer cuál es nuestro llamado. Queremos conocer cuál es la voluntad, pero nunca vamos a poder conocer la voluntad de Dios si primero no conocemos a Dios. Amén. Hablamos mucha Biblia, hablamos mucha exegesis de la palabra de Dios, pero nunca se nos va a revelar quién es Dios. Necesitamos primero tener una relación con Dios. Porque cuando tú te acercas a Dios, entonces Dios te va a revelar cuál es tu propósito. Entonces Dios te va a revelar cuál es tu llamado. Y no vas a caminar así no más. Porque cuando tú caminas con Dios, algo dentro de ti te va a guiar. Algo dentro de ti te va a llamar. Mira. Aleluya. Aleluya. Necesitas, hermano, conocer al Dios de la Biblia. Mire, yo puedo cargar mi Biblia aquí, pero eso no significa que tengo a Dios. Todo mundo puede cargar la Biblia, pero eso no significa que eres cristiano. No, no. Cuando tú eres un verdadero hijo de Dios, tú lo cargas adentro metido hasta tus huesos. Por eso Jeremías, aleluya, ¿sabes por qué no quería irse? Porque cargaba metido a Dios dentro de los huesos. Lo cargaba dentro de sus seres. Necesitamos conocer cuál es el llamado de Dios. Yo he aprendido que no es simplemente hablar palabra, sino que es el acceso a la palabra de Dios. Muchos pueden hablar mucha Biblia, pero es más importante cuando tú conoces al Dios de la Biblia. Aleluya. Por eso dice la palabra de Dios, "Acercaos a mí y yo me acercaré a vosotros." Tú quieres que Dios se acerque a ti. ¿Cuántos quieren que Dios se acerque a ti? Levante su mano si quieren que Dios se acerque a usted. Si Dios quiere que se acerque a usted, entonces usted tiene que acercarse a Dios, porque Dios no se va a acercar primero. El que se tiene que acercar es usted para que se le revele cuál es el propósito. Dice la escritura en salmos, "Mi embrión vieron tus ojos y en tus libros estaban escritas todas aquellas cosas. ¿Sabe pastor lo que me impresiona? Que el salmista antes de que naciera dice que vio un libro y dice, "Mi embrión viene tus ojos y en tus libros estaba escritas todas aquellas cosas." Es decir, que antes de que existiera todo, ya Dios había escrito un libro. Ya Dios había escrito quién iba a ser usted. Aleluya, Jesús. Ya Dios había escrito quién iba a ser usted. El problema es, ¿cuál es ese problema? Que Dios ya escribió el libro, pero no conocemos cuál es el libro y nos queremos meter en lugares equivocados. Y ahí es cuando Dios no camina con nosotros. Ministro, todo líder puede meterse en lugares donde Dios no camina con ellos. Por eso Saúl dice que reinó 40 años, pero a los 2 años dice que fue desechado. ¿Cuánta gente viene a la iglesia, pero ya fue desechado, ya no tiene a Dios? Por eso, para tú tener a Dios, tienes que caminar con él, tienes que alinearte a su voluntad. Salmista David me impresiona porque dice, "Mi embrión vieron tus ojos y en tus libros estaban escritas todas aquellas cosas. Para conocer el libro tenemos conocer al Dios que escribió el libro de nosotros. Necesitamos tener comunión con Dios, pastores. Necesitamos de nuevo tener una relación con Dios. Porque cuando tú tienes una relación con Dios, entonces él se va a revelar y te va a decir, "Hijo, ese es mi propósito. Dele un gran aplauso al Rey de Reyes. Necesitamos conocer cuál es el propósito de Dios. Hasta que tú no tengas una relación con Dios, escúcheme todos, no vas a poder conocer para qué Dios te llamó. Solamente el llamado y el propósito se va a revelar cuando tú tienes una comunión con Dios. Por eso dice la escritura, "La comunión íntima de Jehová es para los que le temen y a ellos se le va a revelar el pacto." Mira lo que dice. La comunión íntima de Jehová solamente es para los que le temen. Cuando tú temes a Dios y tienes comunión con Dios, entonces él te va a revelar cuál es tu propósito. Entonces él te va a revelar cuál es su pacto. Pregúnteme cuál es el pacto. ¿Cuál es la palabra de Dios? Cuando tú tienes comunión con Dios, él se va a revelar, te va a revelar la palabra, te va a revelar cuál es su propósito. Mira, yo vine de Demanta a decirte, el propósito de Dios se te va a revelar. No vas a caminar así no más, sino que vas a caminar de la mano con Dios. Yo no sé cuánta gente aquí quiere caminar con el Rey de Reyes y Señor de Señores. Yo no sé cuánta gente aquí quiere caminar con el Cristo de la gloria. Gloria a Dios. Él ama la verdad en el secreto, dice la palabra, y en la intimidad hará conocer su propósito. El propósito se va a revelar cuando tú tienes comunión con el que escribió de ti. ¿Quieres conocer para qué estás en esta tierra? El problema es que conocemos de dónde venimos, pero no sabemos para dónde vamos. Estamos en lugares equivocados cuando mira, yo no vine porque yo quería o porque solamente el pastor me invitó, sino porque Cristo me dijo, "Anda." Y cuando tú te direccionas bajo la voluntad de Dios, Dios te respalda. No vas a caminar solo, no vas a caminar a la ciega, no, sino que va contigo Dios. Y cuando Dios va contigo, tú lo tienes todo. Cuando Dios va contigo, Dios te va a respaldar en cualquier lugar que tú estés. Aleluya. El propósito se descubre caminando con Dios. Mientras más caminas con Dios, más claro se vuelve tu destino. Mientras más cerca estás de Dios, más vas a poder escuchar a Dios. Mientras tú más te acercas, más santificado eres. Nadie va a ser santificado solamente por exponer la palabra. No va a ser santificado cuando tú te acercas al Dios que santifica, porque el que cambia no es hombre. Mira, yo no te voy a cambiar. Y discúlpeme las personas, yo no lo voy a cambiar a usted. El que cambie es Cristo. Por más exegesis que yo le dé de la palabra, usted no va a cambiar. No, cuando usted se acerca a Dios, usted cambia solo sin estarle diciendo. Cuando usted se acerca a Dios, aleluya, no hay que estarle diciendo, "Levanta la mano, pastor." Cuando usted se acerca a Dios, aleluya, por eso dice la escritura que no es con fuerza ni con ejército, sino con el Santo Espíritu. Cuando tú tienes el espíritu de Dios, aleluya, es que la gente piensa que yo lo voy a cambiar a usted o que cualquier predicador va a cambiar. Y eso es una mentira. El predicador no cambia a nadie. Lo único que nosotros hacemos es disertar la palabra, darle una información. ¿Qué información? ¿Cómo acercarse a Dios? Y el único que lo va a cambiar es Dios. Nadie lo va a cambiar. Yo no lo voy a cambiar. Nadie en esta tierra lo va a cambiar. Solamente Dios. Y no va a ser con esfuerzo humano. Porque cuando, escúcheme, cuando usted se acerca a Dios, algo sucede, que usted se santifica tanto que dice la escritura que solito usted va a poder soltar cualquier pecado. Y no hay que estarle diciendo, "Pastor, por eso quieres conocer cuál es tu propósito." ¿Cuántos quieren conocer el propósito? Imagínate que tú seas un predicador o imagínate que tú seas un profeta, un salmista y estás en lugares equivocados y por eso las cosas no te están yendo bien. Porque tú dices, "¿Por qué no me está yendo bien? ¿Por qué todo me sale mal?" Porque estás en lugares equivocados. Y por más que forces, no vas a poder, porque necesitas conocer al Dios que creó tu libro. Por eso dice la escritura en Apocalipsis que los libros van a ser abiertos y el otro libro va a ser abierto, que es el libro de la vida. Hay dos libros en los cielos. El libro que Dios ha escrito de usted y el libro de la vida. Tienes que conocer cuál es tu libro. Tienes que conocer cuál es tu llamado. Yo estoy hablándole con Yo estoy hablándole a hombres y mujeres de Dios que cargan una palabra, una palabra del Cristo de la gloria que está sobre sus vidas. A su nombre sea la gloria. A su nombre sea la gloria. Aleluya.
El propósito siempre enfrenta oposición. Dígale a su hermano que está a su lado. El propósito va a enfrentar oposición. Dígaselo. Pero mírelo a los ojos. Aleluya. ¿Sabes qué va a pasar cuando se te vaya a revelar el propósito? Que ahora vas a tener oposición. Porque el enemigo, una de las cosas que ha hecho en la iglesia y en el mundo entero, ¿sabe cuál es? Que no se le revele cuál es la identidad. No es que deje de orar, no. Él primero quiere quitarte la identidad, que seas hijo de Dios. Porque cuando te quita la identidad, entonces tú no sabes para dónde ir. Y eso es lo que quiere el que que haya una oposición cuando conozca cuál es tu propósito, cuando conozca cuál es tu llamado. Eso es lo que quiere el desenfocarte del fluir, que te quedes humanizado, que no tengas la presencia de Dios. Eso es lo que quiere el Desconectarte del propósito de Dios, eso es lo que quiere el Pero Dios quiere darte vida y quiere darte en abundancia. Quiere que cuando tú camines, camines con su voluntad, que no simplemente vayas así no más, sino que tú camines con el Rey de Reyes y Señor de Señores, con el Rey de toda la plata. Aleluya. Con el que merece toda la gloria. Mira, cuando tú conozcas el propósito, se te van a levantar todo mundo. Cuando tú conozcas cuál es tu llamado, se te va a levantar la familia. Cuando tú conozcas para qué Dios te llamó, se te va a levantar tu esposo, tu matrimonio se va a destruir. Porque el cuando te ve que no va a poder eh atacarte en la comunión con Dios, utilizará la segunda opción, que tu familia se te levante para que ellos te comiencen a decir, "¿Y tú no eres el hermanito? ¿Qué es lo que te está pasando? Que ahora te hiciste cristiano, ¿qué es lo que te está pasando? La familia se te va a levantar. Se te va a levantar tus hijos, se te va a levantar una generación. Porque ellos te quieren en el piso, pero Dios no te quiere en el piso. Dios quiere que te levantes. Dios quiere que se tus lágrimas y comiences a seguir el propósito de Dios. Jehová. Aleluya. Ah, aleluya, Jesús. Aleluya. Aleluya. Se te va a levantar. ¿Quién dijo que el cristiano es color de rosa? No, no, no. El cristiano no es color de rosa. A ti se te va a levantar el El mismo infierno se te va a levantar. Cuando tú quieras conocer cuál es tu llamado, cuando tú quieras conocer cuál es tu asignación, entonces vas a entender que no es fácil el evangelio. El evangelio solamente es para aquellos valientes, para aquellos que arrebatan el reino de los cielos. Es verdad, no va a ser fácil. ¿Quién dijo que va a ser fácil? Pero llegará el momento en que los cielos se van a abrir y vamos a ver el Cristo de la gloria real. Aleluya. Vamos a ver a Dios que diga, "En lo poco me fuiste fiel. En lo en lo mucho yo te voy a poner", dice Dios. Aleluya. Jesús. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Hermano Tañador, ¿quién dijo que el cristiano va a ser fácil? No, nadie, nadie dijo que va a ser fácil. ¿Quién dijo que el cristiano va a ser color de rosa? ¿Sabes por qué estás llorando mucho? Porque se te ha levantado el enemigo. ¿Sabes? Por más difícil que se te hace venir a la iglesia, porque hay una oposición. Aleluya. Hay una oposición que quiere destruirte, que quiere desconectarte, que ya no ores, que ya no comiences a buscar de Dios para que te apagues el fuego. Pero hoy Dios te dice, tienes que volver a avivar el don que cargas adentro. Aleluya. A alguien Dios lo va a agitar con una Coca-Cola en esta noche. Alguien va a salir diferente en este lugar. A su nombre sea la gloria. Alábele. Alábele a Dios. Aleluya. El propósito siempre va a haber oposición. Pastores, yo no sé si me están viendo pastores, igual en las redes sociales que comenzaron el ministerio, pero nadie les comenzó a ir. Llegará el momento donde el mismo va a querer hacer destruir la iglesia, destruir tu llamado. Porque, ¿sabes por qué? Porque cuando Dios te revela tu propósito, vas a caminar rectamente. Pero el enemigo no quieres que conozca para qué Dios te llamó. Él no quiere, él quiere cegado. Él te quiere que te tape los ojos, que no veas nada. Pero Dios quiere sacarte esa venda para que camines en la verdadera voluntad de Dios, que camines en la verdadera dirección de Dios. Aleluya. Siento, siento el espíritu de la palabra. Siento el espíritu de la palabra en esta noche. Aleluya. Porque cuando el enemigo ve una vida con propósito, intenta detenerla. antes de que él la descubra. A su nombre sea la gloria. A su nombre sea la gloria. Cristo de la gloria está en este lugar.
Cuando tú conozcas el propósito, llegará el momento donde te vas a desanimar. Cuando tú comiences a conocer tu propósito, llegará momento donde ya no vas a querer avanzar, donde el desánimo, pastor, va a querer llegar muy fuerte a nuestras vidas para ya no poder avanzar. La gente incluso no va a creer en nuestro llamado. La gente incluso no va a creer nuestro propósito. ¿No se ha dado cuenta que cuando usted busca de Dios parece que el mismo infierno se le levanta? Pero cuando no busca de Dios no pasa nada. Pero cuando tú comienzas a conocer cuál es tu propósito, entonces como que el infierno quiere destruirte, como que el infierno quiere apagarte. Aleluya. Tú eres hijo de Dios. Tú eres rey y sacerdote. Tú eres coheredero de la gracia eterna de Dios. Tú no eres un simple humano. Tú eres hijo de Dios. Entiéndelo. Solo los hijos de Dios tienen que conocer cuál es su voluntad. Por eso hoy vine de Demanta a decirte, tú tienes una asignación que tienes que cumplirla. Tú tienes una asignación que tienes que seguir avanzando. Aunque el enemigo se quiera levantar, yo voy a pasar por encima de él, porque el que va conmigo es Dios. Aleluya, Jesús. Mientras tú no conozcas, mientras tú no conoces tu propósito, no pasa nada. Parece que nada sucede. Todo está tranquilo. Mientras nadie te conoce, mientras nadie ve tu crecimiento espiritual, nadie te juzga, pero desde el momento que tomaste la decisión para buscar a Dios, parece que el infierno viene en contra tuyo. Parece que el infierno viene en contra de tu familia, en contra de tu matrimonio. Parece como que alguien se comienza a levantar porque siempre va a haber oposición. Cuando quieras avanzar, cuando tú quieres crecer en Dios y quieres cambiar la vida en la que tú estás, siempre se va a levantar alguien porque el enemigo te quiere sentado en una silla y que no conozcas cuál es tu propósito. Solo el propósito se va a revelar. Cuando tú tienes una relación con Dios, porque vas a caminar bajo revelación y no bajo palabra humana. Pastor, por eso Pablo dijo, "El evangelio que yo predico no es conforme a ciencia humana, sino conforme a revelación. Tienes que caminar conforme a revelación de Dios. Él sabe cómo hacer las cosas. El desde el momento que tú comienzas a buscar, Dios va a revelar su propósito. No va a ser fácil, pero recuerda que Dios está contigo. Recuerda que Dios todavía no te ha abandonado. Recuerda que Dios todavía está caminando contigo. Todos los momentos que tú has sufrido y has llorado en una esquina de tu cuarto y diciéndole, "Dios, ya no quiero avanzar." Y has mirado al cielo y has dicho, "Dios, quiero retroceder, quiero tirar la toalla." Esos momentos de cansancio, esos momentos donde ya no puedo. Es cuando Dios te dice, "Hijo, todavía tú puedes. Todavía te queda aceite en tus manos. Todavía te queda aceite. No es momento de que lo tires. Todavía tienes aceite. Todavía tienes aceite", te dice Dios, "para que sigas caminando, para que no te detengas, para que avances al propósito eterno de Dios. Aleluya, Jesús. Va a haber oposición. ¿Sabes quién era Jeremías? El versículo que iniciamos para las personas nuevas. Jeremías era un joven. Quizás no dice bien la edad, o no, si recuerdo que tenía apenas 15 años o menos. Jeremías era un joven, no sabía cuál era su propósito, no sabía cuál era su llamado, pero desde el momento que Dios se le reveló a Jeremías, entonces Jeremías cambió su forma de pensar. Entonces Jeremías cambió su forma de actuar. Pero, ¿qué pasó en el versículo en el capítulo 30? Que nadie creía en el propósito de Jeremías. Nadie creía en el llamado de Jeremías. Todo el mundo lo estaba menospreciando. Todo el mundo estaba hablando de Jeremías. Jeremías le decían el profeta llorón porque solamente hablaba palabra de Dios y le tiraban piedra. Y hubo un momento en el capítulo 30 que dice que Jeremías se sintió solo y dijo, "Dios, me sedujiste y fui seducido. Fuiste más fuerte que yo y dije, no predicaré más de él, ni hablaré más en su nombre." Escúchame. Jeremías ya no quería predicar. Jeremías quería dejar el ministerio, pero sabe lo que no lo dejaba era el fuego que tenía en el interior. Era el fuego que se le había metido hasta los huesos. Aleluya. Porque cuando Cristo se te mete hasta los huesos, tú no vas a abandonar el misterio. Tú no vas a abandonar el llamado de Dios. Aleluya. Tienes que procurar que Dios se te meta hasta los huesos. Tienes que procurar, joven, que Dios sea el centro de nuestra vida, jóvenes que están en este lugar, es verdad, la juventud no es fácil. ¿Quién dijo que va a ser fácil? Pero cuando el joven la doncella tiene a Dios, aleluya, aleluya, por eso dice la escritura, dej dejar la juventud, la juventud que venga a mí. Aleluya. A su nombre sea la gloria. Necesitamos que los jóvenes, necesitamos que Dios levante una generación de jóvenes, una generación hambrienta por Dios, una generación hambrienta por su palabra. Oh, ven, tú ya no vas a ser igual, vas a ser diferente. Aleluya. Creo, pastor, que el segundo o las cuando usted me venga a llamar la próxima vez, creo que van a haber profetas, evangelistas que Dios va a levantar en este lugar. Aleluya. Dios va a levantar a hombres y mujeres de Dios en esta generación. Yo creo en el avivamiento que Dios va a derramar, pero para que haya un avivamiento. El avivamiento no es saltos ni brincos ni cantar dos coritos. Eso no es avivamiento. El avivamiento es cuando hay una transformación total en la vida del cristiano. Porque cuando hay una transformación total, entonces los otros van a poder ver al Dios que tú sirves, que está en tu vida. ¿Por qué? Escúcheme, escúcheme, escúcheme. ¿Por qué? Porque Cristo se va a reflejar en ti. Por eso Pablo escribe y exhorta diciendo, aleluya, por tantos todos, mirando a cara descubierta como enfrentan un espejo la gloria de Dios, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen por como por el espíritu del Señor. Cuando tú te miras al espejo, ves tu reflejo, ¿cierto? Pablo estaba diciendo que así vas a ver el reflejo de Cristo cuando tú quieras seguir la voluntad de Dios. Así vas a ver que Cristo se va a reflejar y entonces comenzará el verdadero avivamiento en tu vida. Aleluya. ¿Por qué no hay avivamiento? Porque la gente piensa que no más es ponerle la mano a la gente y ya va a recibir. Y no es así. El avivamiento en sí comienza cuando somos cambiados nosotros mismos. ¿Sabes por qué? Porque somos avivados en nuestro interior y no podemos avivar a alguien si primero no somos avivados nosotros. Alguien una vez me dijo, "Estoy orando para que cambie mi familia y cambie." Y yo le dije, "Nunca tu familia va a cambiar si primero tú no eres cambiado." Porque Dios, ellos necesitan ver un cambio en ti. Y cuando ven un cambio en ti, ellos van a decir, "¿Y este qué le está pasando? Parece como que ya no es igual. parece como que él es diferente. Entonces, la gente te va a respetar, no por ti, sino por la presencia que tú portas, que es Cristo que está en ti. Cuando Cristo está en ti, entonces la gente te va a respetar. Entonces la gente va a decir, "No puedo tocar al ungido de Dios." A su nombre sea la gloria. Entonces la gente va a decir, "¿Qué le está pasando a este que se hizo, hermano?" No, no, no. Es que Cristo está en mí y cuando tú tienes a Cristo, lo tienes todo. No hay dinero, es verdad, pero cargo una palabra. Cuando tú tienes una palabra es más que el dinero que todo lo puedas tener. Se va a levantar una oposición. Por eso te cuesta orar. Por eso te cuesta cambiar. Por más que uno quiera, cuesta ser diferente. Porque, escúcheme, ¿se lo digo o no se lo digo? ¿Quiere que se lo diga? Amén. ¿Quiere que se lo diga? Amén. El precio de ser diferente se va a pagar con lágrimas. Joven, tú quieres ser diferente, lo vamos a tener que pagar con lágrimas. Un verdadero adorador, adorador no es el que canta solamente, sino el que adora en espíritu y en verdad. Y cuando haya lágrimas sobre tu mejilla, entonces va a haber un cambio radical sobre tu vida. Aleluya. Jesús se va a levantar una oposición, pero quiere ser diferente y no igual a las demás personas. Tiene que haber lágrimas que corran sobre tus mejillas, porque solo las lágrimas van a identificar que la presencia de Dios está en tu vida. Cuando la presencia de Dios está en nosotros, va a haber quebrantamiento en realidad. Por eso yo puedo identificar claramente por el espíritu las personas que adoran en espíritu y en verdad, porque siempre va a haber lágrimas. Las lágrimas van a reflejar a Cristo. Dios no quiere solamente que hablemos mucho. Dios quiere que accionemos. Y el accionar es el quebrantamiento que hay. Por eso dice la escritura que él no desprecia un corazón contricto y humillado. También dice la escritura que los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Uno de los mejores sacrificios cuando tú te quebrantas en la presencia de Dios. Más que cualquier cosa es cuando tú le dices, "Dios, ya no puedo avanzar." Pero hay lágrimas que están corriendo sobre tu vida y tú le dices, "Dios, ya no puedo seguir con el ministerio, quiero abandonarlo todo." Pero hay lágrimas que te están sosteniendo. Hay lágrimas que Dios la recoge, porque todo lo que tú se gastes con lágrimas, tú lo vas a cosechar, dice Dios. No sé si terminar. Tu propósito no es solo para ti, es para bendecir a todos. Cuando se te revele tu propósito y haya oposición, no solamente es para ti, sino para que toda tu familia también sea cambiada. ¿Sabes? Desde el momento que yo no conocía mi propósito, toda mi familia era igual. Te lo digo por experiencia. Mi familia no era una de las familias que quizás buscaban de Dios, pero desde el momento que comencé a actuar y decirle a Dios, Dios, ya no quiero ser igual, quiero ser diferente. Entonces Dios comenzó a cambiar mi vida y a no volver atrás. Y sabes lo que me da me daba cuenta que el alrededor se estaba dando cuenta también porque esa es la evidencia que va a pasar, que cuando tú quieras cambiar tu alrededor va a ver va a notar el cambio y y va a querer también ser igual que tú. Por eso la voluntad no solamente es para ti, sino para que otros también sea bendecido. ¿Cuántos quieren que su familia sea bendecida? ¿Cuántos quieren que su familia sean prosperadas? Dígame, ¿cuántas quieren eso, aleluya? Aleluya. Entonces, para que tu familia sea prosperada, vas a tener que primero ser prosperado tú. Pero el ser prosperado es primero espiritualmente y después las cosas físicas vendrán por añadidura. El propósito nunca es egoísta. Dios nunca levanta a alguien solo para sí mismo. Cuando Dios bendice tu vida, también quiere bendecir a otro a través de ti. Porque tu vida puede ser una bendición para tu familia. Tu vida puede ser una bendición para muchas personas que todavía ni conoce. Mire, yo no conozco a nadie aquí. Yo yo es primera vez que vengo acá. Aleluya. Pero quizás estoy bendiciendo a muchas personas que están agarrando esta palabra y quizás usted también va a hacer e incluso Dios va a hacer cosas mayores sobre usted. Quizás ahora tú estás sentado, pero cualquier rato tú vas a estar en un podio predicando la palabra de Dios a muchas personas y vas a estar bendiciendo a hombres y a mujeres que necesitan una palabra. Poro, por eso vengo para que puedas avivar, para que sueltes una palabra en ti. Aleluya. Para que camines en la voluntad de Dios. Gracias, pastor. Incluso la salmista también viene a bendecir a muchas personas aquí porque nosotros, Dios nos llamó con una asignación y Dios quiere eso sobre tu vida. Y estoy terminando porque no quiero extenderme mucho. El mayor éxito es cumplir el propósito de Dios. Dígale eso, hermano. El mayor éxito es cumplir el propósito de Dios. Mientras yo venía en el bus, Dios me hablaba y me decía, "Hijo, la gente no conoce mi propósito, no conoce mi voluntad. Mucha gente hay en la iglesia, pero pocos se direcciona a la verdadera voluntad. buscan cosas materiales, pero no buscan que se le revele el propósito. Y me yo le decía a Dios, pero ¿por qué? Porque ellos quieren que yo esté presente y que y que ellos puedan mirar, porque las personas no viven por fe, sino que viven por vista. Y el cristiano no puede vivir por vista, tienes que vivir por fe. Porque la lógica del mundo es ver para creer, pero la lógica de Dios es creer para poder ver. La lógica de Dios es que aquí tú seas menospreciado para que arriba en los cielos te esté esperando la corona. Aleluya. La lógica de Dios es que te pisoteen aquí en la tierra para que lo arriba los cielos Dios te entregue la corona. Por eso no va a ser fácil, por eso va a ser difícil, pero tienes que seguir avanzando. No podemos caminar bajo emoción humana. Escúcheme, no podemos caminar bajo las emociones. ¿Sabe por qué? Porque las emociones no traicionan. Las emociones no dicen, "Wow, esto está bonito." Pero Dios te dice, "Ey, hijo, ten cuidado que eso no es para ti." Así es Cristo. Cristo siempre se va a oponer a tu voluntad. ¿Sabes por qué? Porque hay dos voluntad, la voluntad suya y la voluntad de Dios. La voluntad suya es la voluntad permisiva de Dios. Pero la voluntad la la voluntad suya la voluntad permisiva de Dios. Pero la voluntad de Dios es la voluntad perfecta. ¿Quieres conocer la voluntad perfecta de Dios? ¿Quieres conocerlo de verdad Dios? Óyeme, cuando tú conoces a Dios, tú no caminas por lo que ven tus ojos. Tú caminas por fe. Porque la fe es la certeza de lo que espera y la convicción de lo que no se puede ver. Por eso el poder del evangelio, dice Romanos, es por fe. Necesitamos activar y decir, voy a caminar en dirección correcta. Voy a caminar en la voluntad perfecta de Dios. Voy a caminar en lo que ya está establecido en el libro. Voy a caminar en lo que el Padre ya le escribió sobre mí. Imagínese que Dios le costó escribir algo bonito de usted, algo precioso de usted, pero que usted rechace cuál es su voluntad, usted rechace cuál es lo que Dios le mandó. Eso es eso es triste para Dios. Por eso Dios está triste, pastor, porque todo el mundo está siguiendo su camino, pero no quiere seguir la verdadera voluntad de Dios. Todo el mundo quiere las cosas materiales, pero no quiere seguir a Dios sin saber que cuando Dios lo tienes a él, Dios va a añadirte las cosas materiales. Tienes que caminar por fe y no por vista, no por emoción, porque el cristiano no camina por emociones humanas, sino por principio y convicción. principio de quién es Dios y convicción que aunque yo no haya visto al Señor Jesucristo, pero está presente en este lugar, que cuno que yo no haya visto al Señor Jesucristo, sé que lo cargo por dentro, que yo no camino solo, que Cristo camina conmigo. Yo no sé cuánta gente quiere que Cristo camine con usted. Me acuerdo que cuando nadie me conocía y estaba en el secreto, Dios le decía, Dios, yo solamente quiero que tú me conozcas nada más. Y Dios me decía, "Hijo, nunca pensé yo venir a este lugar o a estar en diferentes partes o aquí en Guayaquil predicándole a gente que quieren levantarse en Dios. Porque aunque en el secreto no se vea nada de esto, Dios la está formando. Porque cuando tú te acercas en el secreto, se te va a revelar cuál es la verdadera voluntad de Dios. No importa cómo comenzaste, sí, porque la gente ahora critica cuando ya eres evidente aquí. La gente te va a criticar, sí, pero nunca vieron el precio que tú pagaste en la intimidad con Dios. Nunca vieron el precio cuando tú intimabas solas con Dios, cuando te costaba lágrimas, cuando te costaba sacrificio. La gente te critica cuando ya Dios te ha levantado. No importa quién hable mal de ti, aunque te tiren piedra, tú seas como Esteban que dice, "Voy a mirar el cielo abierto a mi favor y voy a ver al Cristo de la gloria que está arriba en los cielos. Aunque te tiren piedra, sigue avanzando, aunque te critiquen, sigue perseverando, aunque te, aleluya, aunque hablen mal de ti.