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[Música] En el año 2003, un médico de Nuevo México, en Estados Unidos, notó que una gran cantidad de pacientes con hepatitis C que vivían en zonas rurales no eran diagnosticados a tiempo debido a las demoras para acceder a una consulta con especialista o no podían seguir el largo tratamiento que esta enfermedad requiere. Preocupado por esta situación, ideó una forma de mejorar la atención, apoyándose en las nuevas tecnologías de la comunicación.
Fue así que nació el proyecto Eco, un sistema de formación continua para profesionales de la salud que están lejos de los centros de referencia. Hoy Eco funciona en más de 1000 universidades, en 190 países y también está acá, también está en Uruguay, donde incluso hay un superhub que coordina a varios países. ¿Dónde está la base? En la Facultad de Medicina de la Universidad de la República y allí el responsable es el Dr. Henry Cohen, el gastroenterólogo que fuera uno de los coordinadores del GACH durante la pandemia de COVID-19. El Dr. Cohen entiende que Eco todavía puede expandirse y aprovecharse más en nuestro país. Por eso, hace días acaba de presentar una propuesta al Congreso de Intendentes a efecto de implementarlo en las policlínicas municipales de todo el territorio y con el foco puesto en salud mental. ¿Ustedes sabían de la existencia de Eco? Creo que tenemos acá una buena oportunidad para repasar. ¿Qué es? ¿Qué resultados ha mostrado hasta ahora acá? ¿Cuáles son las ventajas de la nueva línea de trabajo que se plantea con las intendencias? Para eso estamos con gran gusto recibiendo al doctor Henry Cohen, profesor emérito en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República.
Bueno, buen día. Muchas gracias, Emiliano, es un placer volver a estar en este programa tan prestigioso y contigo que me tratas tan tan bien. Para nosotros es un honor, una una gran instancia la de este diálogo que vamos a desarrollar con comodidad, porque creo que esta charla permite que nos pongamos al día. Vamos a ponernos al día y empecemos con eso, una definición. ¿Cómo cómo defines tú en forma simple qué es Eco? Bueno, tú hiciste una excelente introducción que me facilita mucho. Eco es un proyecto, primero es un proyecto, como tú dijiste, de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República en acuerdo con la Universidad de Nuevo México. Segundo, para dar la primera definición, es un proyecto altruista, pues es un proyecto que busca el bien del ciudadano común, de quién, sobre todo del que está más alejado de los grandes centros de salud en cualquiera de los países en los cuales Eco está presente. Es un proyecto que tiende a desmonopolizar los conocimientos del personal de la salud. [Música] Lo hace en territorio y lo hace formando comunidades de médicos, de enfermeras, de profesionales de la salud que están interesados en determinados temas.
Ahí está. A ver, avancemos un poco más. Ustedes lo presentan como una metodología y aclaran que no es telemedicina, porque esa es la primera confusión que puede aparecer, ¿no? A ver, ¿cómo es esta distinción? El cual siempre cuando explico las primeras cosas de cómo dice, entendí es telemedicina, pero no es. Utiliza herramientas de telemedicina. Claro que cuando empezó ahora, hace 22 años, era mucho más difícil que ahora, que con un celular podemos conectarnos a cualquier lado. No necesitamos ni siquiera una computadora como tú, la que tú tienes delante. Pero en la telemedicina, por ejemplo, yo puedo tener en este momento una consulta de telemedicina con un colega radicado en el interior, en el cual me plantea un paciente, me lo cuenta, me hace la historia y yo le digo lo que pienso. Si tenemos suerte, él aprende algo, yo aprendo algo y el paciente puede ser ayudado a resolver su problema. Cuando estamos hablando del proyecto Eco, es un proyecto en el cual se forman comunidades. Hay un círculo virtuoso de enseñanza-aprendizaje en el que uno le enseña 10, 10 a 100, 100 a 1000. ¿Por qué? Porque la comunidad Eco, vamos a hacer un tema cualquiera, cuidados paliativos, que es un tema que lo dirige acá Gabriela Piris en el Hospital Maciel, nuestro proyecto Eco es uno de los proyectos más exitosos. Gabriela con su equipo tiene una comunidad de práctica alrededor de ese tema. Se producen clínicas Eco repetidas, por ejemplo, una vez por mes, una vez cada 15 días, en las cuales participa la comunidad del interior y los coordinadores del equipo de Gabriela. Se presentan casos clínicos reales, son como ateneos virtuales. Esa es la palabra que iba a poner en la conversación, ateneos, ¿no? Esto se parece más a los ateneos con algunas diferencias. Primero, el caso, el paciente no está presente, el médico del interior plantea la historia clínica con autorización, por supuesto, del paciente. Tiene que ser un caso clínico real que genere un problema de diagnóstico, de tratamiento que deba ser resuelto entre todos. Todos los que participan primero se presentan, lo cual hace que todos se conozcan entre ellos. Después tienen derecho a preguntar y a opinar y no es como en los ateneos que tan acostumbrado he estado en mis 37 años de docente de la Facultad de Medicina, en la cual a veces cuando habla el profesor ya nadie más tiene el coraje de hablar, digamos. Es muy horizontal, absolutamente horizontal. Y finalmente el equipo coordinador finalmente hace un resumen y recomendaciones que son comentadas para todo el grupo. Una puntualización, ¿quiénes participan? ¿Qué tipo de profesionales participan en ese ateneo? Entre comillas, cualquier profesional de la salud que quiera registrarse en Eco, que nosotros comprobamos que es profesional de la salud, puede empezar a participar. No estamos hablando solo de médicos, no, no, profesionales de la salud, psicólogos, enfermeras, lo que fuera, asistentes sociales. Es muy importante el equipo de salud. Por supuesto que la mayoría son médicos. En Uruguay ya estamos cerca de 10.000 profesionales de la salud que han participado en el proyecto Eco en estos 11 años. Eh, realmente es el equipo de salud a quien estamos dirigidos. Podría decirse que es una solución externa a deficiencias o a carencias que tiene la cobertura de salud, por ejemplo, en Uruguay. Primero, como un proyecto universitario, cumple con una de las misiones básicas que es la extensión universitaria. Extensión. Aquí está la extensión. Claramente, yo creo que en salud debe ser de los proyectos de extensión universitaria más importantes que hay en el Uruguay. Segundo, es un proyecto que es muy económico porque lo único que necesitamos para participar es el tiempo de las personas de la que forman parte de la comunidad. Para ellos es completamente gratuito, igual que para los pacientes. Los pacientes y los profesionales de la salud no pagan para participar de Es una buena puntualización. Esa pregunta la tenía prevista así dentro de un rato. Claro. Y lo bueno es que con la repetición de la metodología, se conecta en este mes, el mes que viene o lo que fuera, esta gente que participa, esta comunidad se va formando verdaderos especialistas, entre comillas, en el tema en el cual participan, ¿verdad? Y pueden resolver a nivel local mucho mejor a los pacientes, al médico que planteó el caso a ese paciente, pero todos los que están ahí a pacientes futuros que van a tener en el lugar donde ellos viven. Y también es como un posgrado, a ver, es un posgrado informal, ¿cómo cómo llamarlo? Se podría decir, es formación médica continua y eso es muy importante. Tú sabes muy bien que la formación médica continua es fundamental y además es muy cara y en este caso no lo es, ¿verdad? Pero yo iba a la pregunta de si es una solución externa a deficiencias de la cobertura del sistema de salud, porque uno de los temas que permanentemente aparece acá es, en el interior faltan profesionales. Hay dos temas con eso, se me ocurre decirte. Primero, que el crecimiento acelerado de los conocimientos en medicina hace que ningún médico tenga la posibilidad de estar al día en todos los temas. Entonces, que la comunidad hace que entre todos podamos avanzar mucho mejor, ¿verdad? Eso me parece que es muy importante, pero además está el tema en todo el mundo, no solo en Uruguay, de la carencia de médicos especialistas en lugares más pequeños y en Uruguay, como tú dijiste, a medida que nos vamos hacia el norte y cruzamos el río Negro, tenemos más carencia de especialistas.
¿Cómo llegaste a vincularte con Eco? Bueno, llegué gracias a un colega y amigo, el doctor Margolis, que un día me dijo que en uno de sus viajes había conocido a un gastroenterólogo que era Sanibarora, que tenía un programa que a él le encantaba y que le parecía a él que era especial para mí. Entonces, me organizó una teleconferencia con Aurora. Me encantó. Pocas semanas después coincidíamos en el Congreso Americano de Gastroenterología en Chicago. ¿Estamos hablando del doctor Shangiv Aora, que fue quien creó Eco, ¿no? El creador de este a quien yo aludía en la introducción de la entrevista. Exactamente. San Jib Aora fue el creador de Eco hace 22 años y yo me reuní con él. Yo ya estaba en la directiva, no era todavía presidente de la Organización Mundial de Gastro, pero lo llevé a una reunión, gustó allí y aceptaron que hacer un programa piloto en Uruguay. Y yo lo traje acá al Uruguay, me reuní con quien era decano, el profesor Fernando Tomasina, que hoy es el director de asistente de Eco, y le gustó. Lo llevamos al rector Aosena, también le gustó y y bueno, y esto fue un tiempo difícil al principio para firmar los convenios, pero hubo una figura salvadora que fue una visita que hizo a casa la por entonces embajadora Yulisa Reynoso de los Estados Unidos, que le encantó también el proyecto y consiguió la financiación para invitar al doctor Aurora a Montevideo y también hizo los vínculos necesarios para que él fuera recibido por el entonces presidente José Mujica, que luego de una reunión con Aora, conmigo, con la por entonces ministra de Salud Pública, le gustó el proyecto y allí fue que empezamos. Ese fue el lanzamiento. Pero era necesario que viniera el doctor Aurora a Montevideo. Hacía falta eso. No era imprescindible, pero siempre ayuda. Empujaba. Pero a ver, ¿qué implicó que empezara el proyecto, que se autorizara el comienzo del proyecto? ¿Hacía falta presupuesto para esto? ¿Hacía falta, no sé, alguna habilitación que desde el punto de vista jurídico presentaba complicaciones? ¿Qué qué ocurrió? No, los trámites administrativos de firma de convenio llevan su llevan su tiempo, pero tuvimos el apoyo, como dije antes, de las autoridades universitarias de Facultad de Medicina y de la UDEL, así que llevó tiempo simplemente. Al principio Eco Uruguay no tenía presupuesto, era todo esfuerzos. En ese momento era Elisa Martínez, que es la coordinadora de Eco, y yo, que estábamos trabajando y íbamos incorporando gente a medida que íbamos comenzando temas. Empezamos en agosto del 2014 con HIV y hepatitis C, por lo tanto, era la cátedra que yo dirigía gastroenterología para hepatitis C e infectología o enfermedades infecciosas para HIV. HIV sigue, es uno de los proyectos que sigue desde el principio y otras enfermedades infecciosas y pasó lo que pasó con el COVID, por lo tanto, esa cátedra de enfermedades infecciosas hoy en día es responsable de muchos de los proyectos de Eco. En cuanto al presupuesto posterior, la Universidad de la República colabora en forma muy generosa porque permite que sus docentes formen parte de Eco en sus horarios de trabajo. Eso nosotros no lo tenemos que pagar. Eso iba a averiguar, ¿no? Los docentes que participan de Eco participan como parte de sus tareas habituales, de sus cargos habituales dentro de la Universidad de la República, de las actividades de Eco, digamos, nacionales y de los proyectos permanentes. Sí, de los programas permanentes. Cuando tenemos programas especiales o internacionales, tenemos que conseguir financiación aparte. Ah, ahora hablaremos de eso. Pero entonces, en principio, la tarea de estos profesionales, que son los que hacen que esto exista, que son los que hacen que estos ateneos virtuales se desarrollen, este, forma parte de sus cargos, de sus cargos. No hay no hay un extra por esto, no son horas adicionales, etcétera, en la tarea habitual, ¿no? Y por eso es que el servicio para quienes lo reciben, para quienes son los destinatarios, termina siendo gratuito. Absolutamente. La universidad también nos da lugar de reunión, nos paga internet, nos paga luz, etcétera, etcétera. O sea, ahí hay un presupuesto fijo, importante, un aporte importante de la universidad. El resto han sido aportes de privados. Uruguay tiene una excelente ley de mecenazgo que favorece a la Universidad de la República. Hemos conseguido donaciones de privados muy importantes. También hemos hecho acuerdos con instituciones como el BID, en su momento financió 4 años de trabajo con un proyecto muy importante. La Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional con quien también tuvimos varios programas muy lindos. El primero fue sobre cuidados paliativos y fue un acuerdo con México en el cual durante un año y medio formamos a cerca de 1000 paliativistas mexicanos en cómo utilizar el proyecto Eco con intercambio también con el equipo de Gabriela Piris. Fue muy exitoso y después también hicimos cosas durante la pandemia y después de la pandemia.
Acá quedó dicho lo que se hace desde ese otro lugar que ocupa Uruguay o que ocupa la Facultad de Medicina de la Universidad de la República en el sistema Eco, eso de que es un superhub, ¿no? O sea, desde acá también se realizan tareas de formación para otros países, ¿no? Tal cual. Uruguay fue el primer centro Eco de América Latina, pero ahí está. Eso implicaba que iba a ser un hub, o sea, un nudo, el nudo Uruguay. Perfecto. Pero después, en 2016, Nuevo México, donde está la sede central de Eco, nos nombra Superhub, que fue el primero también en América Latina. Eso significó que a partir de ese momento podíamos formar a colegas de otros países del continente y de hecho llevamos formados varios cientos de colegas de países de América Latina. Impresionante, ¿no? Cuando lo repasamos nos cuesta creerlo, pero la verdad que tenemos un equipo hoy en día de alrededor de 15 personas que trabajan en forma, son el equipo central de Eco que si bien recibe una remuneración de part-time, tienen realmente el corazón comprometido y una dedicación muy importante para Eco.
Henry, enseguida volvemos al Uruguay y cómo participa Uruguay en el proyecto Eco, pero ya que tú has tratado de manera tan directa y en varias ocasiones con el fundador, con el ideólogo, con el doctor Sanib Arcuso estuvo acá en Uruguay, ¿por qué no vemos o repasamos aunque sea con grandes trazos aquella experiencia, la experiencia original de él? Bueno, esa experiencia realmente fue el punto inicial de lo que yo creo que es una revolución en salud en todo el mundo, porque fíjate que hoy en día el proyecto Eco está en más de 200 países o áreas. Hay más de 8 millones y medio de profesionales de la salud que se han conectado a diferentes instancias de Eco y bueno, es importante en Estados Unidos, que es el país rico y es hiper importante en países que no están tan desarrollados. Él nació en la India, tiene un compromiso muy grande con su país y en la India realmente es una explosión el proyecto Eco. Él tuvo una idea, tú decías, yo tuve contacto personal, la primera vez que fui a Nuevo México, me invitó a la casa y sentados así como estamos tú y yo en el living de su casa, me dijo, una noche de Lord, dice él, ¿no? Su Dios le dijo lo que tenía que hacer y se le levantó a la mañana siguiente y se fue a hablar con su jefe en el departamento de medicina de la Universidad de Nuevo México y le dijo, "A partir de hoy no voy a ver más pacientes, solo me voy a dedicar a esto." Y le explicó lo que había pensado, que era este proyecto Eco utilizando las herramientas de telemedicina para formar a colegas y a profesionales de la salud del interior del estado. El punto de partida fue un problema que él diagnosticó en un paciente de hepatitis C, ¿no? Él tenía muchos pacientes de hepatitis C porque era uno de los pocos hepatólogos capaces de tratar la enfermedad en el estado y siempre los tenían en lista de espera y los pacientes llegaban tarde, pero hubo una paciente que lo liquidó a él emocionalmente, que fue una paciente que se murió joven, que no tenían por qué morirse y que fue eso porque demoró mucho en llegar. Tú que estás en todo este asunto de la comunicación, todos los días o hablar en Uruguay del problema de la lista de espera, tanto a nivel público como a nivel privado. Eso se da en todo el mundo, en Europa también se da. Él encontró una manera de que los colegas de todo el su región inicialmente, pero hoy en día de todo el mundo, fueran capaces de alguna manera de darle algún alivio a ese problema de la lista de espera de los atrasos en la atención, pero también en que los médicos o el profesional de la salud radicados en el interior no tuvieran acceso permanente a formación. Hoy en día un colega que participa de la clínica Eco de cualquier tema, vamos a decir, enfermedades autoinmunes dirigidas por el profesor Facal también del Hospital Maciel. La gente que participa ahí ve un paciente con enfermedad autoinmune, lo puede diagnosticar mejor, sabe cómo tratarlo inicialmente, sabe cuándo lo tiene que enviar para un centro de mayor importancia. Todo eso ayuda a que el profesional de la salud que está en el interior se sienta mejor. La erradicación, que tú sabes que no siempre es larga, hace que esto, al sentirse mejor y más reconocido en el ambiente, quiera quedarse. Va a diagnosticar cada vez mejor y va a tratar cada vez mejor. Y bueno, y eso como decíamos antes, el círculo virtuoso de enseñanza, aprendizaje y además gratuito. Entonces, Eco, por eso es verdad que yo dije eso que tú dijiste al principio. Yo creo que Eco tiene un espacio enorme para crecer en Uruguay. Ahora estamos mucho con el tema de salud mental, pero son muchos los programas que Eco a lo largo de estos 11 años ha hecho 20 programas. Hoy en día todavía tenemos 14 diferentes. Eso sería bueno que lo revisáramos enseguida porque hemos entendido el concepto general. Ahora después tiene aplicación por especialidades, ¿no? Entonces enseguida ya mismo retomamos la entrevista con el Dr. Henry Cohen. Estamos conociendo el proyecto Eco que que es toda una realidad en el mundo y acá en Uruguay. En Uruguay concretamente desde hace 11 años.
Al terminar el trabajo en el GACH, el Grupo Asesor Científico Honorario, tras la pandemia de COVID-19, el Dr. Henry Cohen anunció que se enfocaría en el proyecto Eco. Ya estaba en él, pero pasaba a embarcarse a fondo en Eco. ¿Y qué es Eco? este movimiento que nació en 2003 en la Universidad de Nuevo México en Estados Unidos y que busca desmonopolizar el conocimiento médico y democratizar el acceso a la atención en zonas alejadas de las principales ciudades. Con el doctor Henry estamos conversando hoy en la entrevista central de En Perspectiva para recorrer esta historia, para visualizar los logros, pero además para ver cómo sigue ahora. Por ejemplo, en este acuerdo que se está gestando con el Congreso de Intendentes. Para el enganche de la entrevista, recordemos brevemente de qué se trata. Eco, una organización y al mismo tiempo un movimiento de carácter internacional. La misión es expandir la capacidad de proveer mayor asistencia para enfermedades frecuentes y complejas, donde en áreas rurales, en lugares menos privilegiados, alejados de los centros especializados. Y para eso lo que se hace es formar, formar profesionales de la salud, formar a distancia, formar vía tecnología. Son como ateneos. Esa era la comparación que hacíamos, ¿no? Exactamente. Y tú tocaste el tema de mi actividad durante la pandemia. Eco, durante la pandemia, explotó en todo el mundo. ¿Por qué? Fíjate, en Uruguay el 13 de marzo llegan los primeros casos. El día 20, 7 días después, Eco, que ya tenía licencia de Zoom para trabajar. Increíble, pioneros en Zoom que de golpe estalló y usted teníamos una licencia que nos la da la Universidad de Nuevo México como parte del acuerdo. Entonces, una semana después ya estaba pronto. Todo pronto también para responder frente a emergencias médicas. En la primera clínica Eco que fue nacional, teníamos 500 cupos y mi coordinadora se dio cuenta de que iban a llenarse y pidió 1000 ahí unos minutos antes y también se llenó. Y cada semana durante los primeros tiempos de la pandemia estuvimos explicando a profesionales de la salud de toda América Latina cómo vestirse, los primeros conocimientos que nos iban llegando, ¿verdad? Después, en el canal de YouTube llegaron a ver cada video más de 12, 13.000 personas. Eco estaba pronto, demostró que estaba pronto y contribuyó muy importante tanto en Uruguay como en el resto del mundo. Y ahí tenés otra utilidad importante del proyecto Eco.
A ver, varias preguntas. Cuando se hace uno de estos talleres, uno de estos ateneos, ¿cuántas personas participan? Me quedé pensando en ese número de 500. Las que quieran. Las que quieran. Pueden ser 15 o 20 o 30 o pueden ser las que quieran porque además en cada conexión no sabemos cuántas personas hay. Puede haber todo un, no sé, un hospital, por ejemplo, un sanatorio o lo que fuera o un equipo. El germen es el germen es un, no sé, una ciudad, un pueblo, donde un profesional solicita que se active Eco. Una cosa así. Es personal. Cada uno se anota, manda un mail, dice, "Soy fulano de tal, hago tal cosa en medicina y quiero participar de Eco, no sé, Eco enfermedades autoinmunes" y se anota y empieza a participar. Nosotros comprobamos que sea efectivamente una persona que se dedica a la salud, simplemente eso, pero cada persona que se anota es bienvenida tanto a los proyectos nacionales como a los internacionales que también están funcionando muy bien. Pero a ver, para seguir entendiendo, supongamos en la especialidad enfermedades autoinmunes, llegado el caso, lo que se organiza es uno de estos ateneos a nivel nacional o se van haciendo ateneos por localidades según la demanda. ¿Cómo es? No, no, no son generales. Por ejemplo, cada primer martes del mes a las 10 de la mañana hay una clínica Eco de X cosa. Toda esa comunidad que se va formando alrededor de ese tema se conecta, si no puede no se conecta, no pasa nada. Y así va repitiendo la participación para aumentar sus conocimientos. Pero es abierta. Puede haber gente solo del Uruguay, puede haber gente que participe de otros países. Además, en las clínicas Eco nosotros con mucha frecuencia damos breves didácticas de unos 10 minutos en los cuales actualizamos un tema teórico que consideramos de importancia para el caso clínico que se presenta o porque la comunidad está reclamando conocer cosas más actuales sobre determinado punto de esa enfermedad. Y también a veces invitamos a especialistas de otras ramas de acuerdo a lo que implica el caso clínico, ¿verdad? Que puede ser médicos o profesionales de la salud directamente involucrados o pueden ser a veces de otras ramas. A propósito de qué tipo de profesionales venían preguntas de oyentes. Por ejemplo, Gabi consultaba a propósito de veterinarios. Los veterinarios también intervienen, decía la oyente, estoy pensando en casos de zoonosis. Bueno, y en el concepto de una salud, ¿no? Es una acotación excelente. Bueno, es una pregunta. Estamos completamente de acuerdo en que deben integrarse en todo lo que se llaman las zoonosis, pero además el concepto de una salud es un es un concepto que preocupa a Eco a nivel nacional y a nivel internacional y es uno de las cosas que tenemos pendientes de seguir involucrándonos y seguir creciendo. Uno de los proyectos que tenemos funcionando internacional es el proyecto de COVID prolongado, que empezó en 2023 con el apoyo de la Fundación Schmith de Estados Unidos, que entre paréntesis es la misma que trajo el barco este que fue tan interesante de investigaciones oceánicas al Uruguay, la misma la misma fundación que los apoya. Ah, qué buen dato ese. O sea, que con la Fundación Smith ya había otro tipo de vínculos antes que este del barco que ahora hemos conocido tanto. MIT financia la clínica de COVID prolongado que tenemos desde la Universidad de la República con el Instituto Fio Cruz de Río de Janeiro, que es el hospital de enfermedades infecciosas más importante del continente, que ya estamos por el tercer año, ya han participado más de 100 colegas de toda América Latina en este proyecto y eso lo financia la Fundación Smith y estamos conversando para el año 2026 cómo continuar, capaz que un poco menos de COVID prolongado porque ya sería el cuarto año, pero buscando otros temas y uno de los temas que estamos pensando es alrededor del concepto de una salud. Otra pregunta también desde la audiencia, Nora consulta sobre los químicos farmacéuticos. Son profesionales de la salud, juegan un papel muy importante en los sistemas por sus conocimientos de los medicamentos. Cada día la innovación en medicamentos toma más relevancia. Bueno, es cierto lo que dice Nora. Nosotros esto lo estamos resolviendo a través de los farmacólogos de la Facultad de Medicina, pero es probable que ella tenga razón y que en algunos temas sea importante la participación de químicos farmacéuticos. También es una buena idea que la vamos a pensar.
Cada una de estas especialidades que ha sido mencionada tiene, digamos, su día fijo, por ejemplo, no sé, el martes a las 4 de la tarde. ¿Cuánto tiempo? ¿Cómo es esa dinámica? Las clínicas demoran entre una hora y una hora y media. Somos hiper puntuales para empezar y para terminar. Hiper. Y bueno, sí tienen día y hora fijos, salvo alguna situación que surja muy importante, tratamos de que no se suspendan.
Después quedó mencionado y algo ya se señaló a propósito de que en Uruguay no solamente hay un hub del movimiento Eco y está en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, sino que también hay un superhub. Eso implica que se trabaja hacia afuera. A ver, ¿en qué se trabaja, porque una pregunta que planteaban algunos oyentes es, ah, pero entonces desde acá estamos formando a profesionales de México, ¿por qué México no los puede formar? Como Superhub podemos formar Hubs en otros países. Imagínate un grupo, vamos a decir de mi especialidad, de gastroenterólogos de Ecuador que quieren hacer su propio proyecto Eco de hepatitis C, pero ellos no saben cómo manejar Eco. Entonces, ellos saben que nosotros somos Superhub. Se refieren a nosotros, nos ponemos de acuerdo y hoy reciben una formación que antes era presencial, después de la pandemia quedó en forma remota, de 3 días en las cuales van a eh a aprender de mi equipo, del equipo que tengo el honor de dirigir en la universidad, cómo poner en práctica su propio hub que tiene su mole, ¿verdad? Porque también hay que saber, no sé, el punto de vista de las comunicaciones, cómo se arma eso. Nosotros tenemos expertos en eso. En el equipo de 15 personas tenemos, bueno, tenemos un par de expertos que son los que aseguran de que desde el punto de vista técnico todo va a estar bien. Antes, al lugar donde se desarrolla la clínica Eco, al Hospital Maciel, al P. Rosell, las clínicas, van antes, tienen todo pronto, las conexiones, hicieron una prueba con si alguien da una charla antes con el que da la charla, ¿verdad? Este, tenemos, bueno, las coordinadoras general, tenemos un sociólogo desde el primer día, el profesor José Fernández, un sociólogo. ¿Cuál es el papel del sociólogo? Es un papel fundamental y la verdad que está casi desde el principio con nosotros. ¿Y por qué? Y porque él hace evaluaciones del proyecto Eco, que son las que nos permiten mostrar que no solo Cohen dice que Eco es bueno, sino que acá están los resultados, la satisfacción del usuario, el aprendizaje, el cambio de conductas. Todo eso está hiper medido, tabulado y se lo puedo mostrar a los eventuales financiadores. Ir a solicitarle fondos al BID o a diferentes organismos internacionales, no lo van a dar así nomás, van a pedir una serie de datos de información que ellos puedan decir que es real para poder financiar y después van a pedir los informes permanentes para decir esto. Puede seguir adelante y seguimos hasta el final.
¿Cómo hacen en Eco para que la ola no les pase por arriba? Quiero decir, parece bastante claro que falta mucha formación de este estilo en el interior del país, en los profesionales de la salud del interior del país. Entonces, ¿ustedes no tienen una demanda desmesurada? Ahora, por ejemplo, tuvimos una solicitud de la cátedra de geriatría y el mes que viene empezamos un proyecto Eco nuevo, una clínica Eco nueva sobre trastornos cognitivos. Por supuesto que tenemos nuestros límites, pero tenemos un equipo de Eco de 15 personas hiper comprometido que siempre les agradezco a cada uno de ellos. Tenemos 70 coordinadores en general de la Facultad de Medicina que realmente están, yo digo, enamorados de Eco y hacen todo lo posible para que esto crezca. Y cuando tenemos proyectos especiales, tenemos financies especiales que hace que podamos de alguna manera retribuir para que dediquen más tiempo de lo que la facultad o la universidad les otorga. Mm, pero pero debería ser más grande. Ustedes tienen la impresión de que hay espacio para más. La capacidad de crecimiento es ilimitada. Si yo le mostrara una gráfica de lo que ha crecido Eco en el mundo en 22 años, ha llegado a 8 millones y medio de personas que han participado. En Uruguay, más de 50.000. Realmente las cifras son importantes y las necesidades en este caso creo que no tendrían límite. 50.000 en Uruguay, ¿qué quiere decir ese número? 50.000 profesionales de la salud que han participado de diferentes proyectos Eco dirigidos por la Universidad de la República. Mm. Se nota eso después en resultados, ¿están los números? Se ve que hay una mejora a partir y en las evaluaciones que hace el amigo sociólogo José, se notan claramente con datos realmente importantes como arriba del 80% de satisfacción, de cambios. Cambiar las conductas para un profesional de la salud es muy muy difícil. A ver, veamos ese aspecto. Iba por ahí. ¿En qué se nota concretamente esa mejora? Muy interesante sobre algún tema de gastroenterología que me interese y decir, "Qué buena conferencia, qué cómo gané mi tiempo acá", pero que después cambie mi conducta frente a los pacientes es algo distinto, diferente. Y una de las cosas de las cuales yo personalmente estoy más satisfecho es de las cifras en las cuales se consigue cambio de conducta, evaluados por esto. Está bueno poner el foco ahí, que estamos alrededor del 70 y pico por ciento de cambio de conducta, evaluados con protocolos hechos especialmente para eso, ¿verdad? En diferentes clínicas, ¿no? En una que nos va bárbaro. Este dato es interesante. Este dato es interesante porque exhibe, grafica dónde es que está el impacto, ¿no? En qué se traduce el impacto, ¿no? Y desde el lado de los pacientes, bueno, del lado de los pacientes, ellos no participan directamente de la clínica, está aclarado, pero son beneficiados en forma directa porque el médico que llevó la historia termina la clínica Eco y ya puede hablar con su paciente, decirle, "Bueno, esto es lo que vamos a hacer, esto es lo que nos sugieren." Imagínate un paciente que finalmente no es trasladado, se queda ahí, se beneficia él, se beneficia su familia, no pierden días de trabajo, las consecuencias psicológicas de gente del interior profundo, venirse a Montevideo, estar en un hospital, y por el contrario, el que dice, "No, esto ya acá no lo podemos resolver, va a tener que ir a un centro de salud más importante, ya sea capital departamental, ya sea Montevideo." Eso realmente para el paciente es un cambio radical. [Música]
La audiencia estaba muy enganchada con la entrevista y con el concepto del proyecto Eco y desde ahí vienen preguntas punzantes, este, o que complementan lo que venimos charlando. Por ejemplo, Julio quiere saber si estudiantes avanzados de medicina pueden integrarse al proyecto Eco. Pueden. De hecho, nosotros dictamos un curso que es optativo para los estudiantes de medicina para explicarles qué es el proyecto Eco, porque creemos que ese concepto debe entrar en los jóvenes mientras están estudiando y sí, estudiantes avanzados de medicina pueden mandar un mail y pedir su participación y en general no tendríamos problemas para para aceptarlo. Y después llega este mensaje de Marcos, que está muy entusiasmado con lo que implica Eco, pero dice, "La medicina sigue enfocada en la atención al enfermo, pensada para la enfermedad. ¿Qué ocurre con la prevención? ¿Se puede evitar la enfermedad? ¿Qué pasa? ¿Cómo figura esta otra parte en un proyecto como Eco?" Otra excelente pregunta, porque vamos a hablar entonces de vuelta del Eco original, hepatitis C, enfermedad infecciosa viral, virus lento, que una vez que el paciente lo adquiere pueden pasar 30 años hasta que se da cuenta que tiene alguna enfermedad y que sabemos muy bien cuál es la vía de transmisión. Una de las cosas que enseñamos es cómo evitarla. Así que estamos efectivamente con ese concepto de prevención. Hoy en día no tenemos vacuna todavía para la hepatitis C, pero sabemos cómo evitarla y la prevención, estoy completamente de acuerdo con quien hace la pregunta o la acotación, es imprescindible que nosotros hablemos de prevención. Y cuando vamos a ir un poquito más al tema que quizá motivó la la amable invitación, que es el tema del Congreso de Intendentes y la salud mental, Eco en salud mental ha trabajado mucho en los últimos tiempos a nivel nacional y a nivel internacional. Por ejemplo, a nivel internacional. En este momento tenemos una clínica Eco que está financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional, que colabora con la Universidad de la República, nada menos que la Universidad de Barcelona, el Hospital Valde de Bron, y que se dirige a colegas de Uruguay, de Honduras y de Guatemala y en la cual nos preocupamos por la salud mental de las mujeres embarazadas, de los recién nacidos, de los niños y de los adolescentes. Esto empezó este año y tiene un éxito impresionante.
Enseguida. Entonces, ahora sí, en el final nos enteramos de cómo sería este convenio con el Congreso de Intendentes. Llegamos al final de la entrevista hoy con el Dr. Henry Cohen, gastroenterólogo, profesor emérito de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, excoordinador de salud en el GACH durante la pandemia de COVID-19, expresidente de la Academia Nacional de Medicina y podría seguir. Dejo por acá no más la presentación. Henry, el mes pasado, el 25 de septiembre, asististe a intendentes y presentaste una propuesta para trabajar con el proyecto Eco en las policlínicas municipales. A ver, ¿en qué consiste? Bueno, sí, eso fue una reunión muy importante para el proyecto Eco. Tiene su pequeña historia. Cuando yo veo en la prensa la asunción del intendente de Maldonado, Antía, habla de su interés por trabajar en salud mental en el departamento. Pido una reunión con él, me la da, le explico y me dice, "Tengo mucho interés en esto, pero quiero trabajar con ASSE." Yo justo tenía una reunión con el presidente de ASSE, a quien le deseo que se reintegre muy pronto y con muy buen estado de salud de su accidente, el profesor Álvaro Danza, que además coordinó la clínica de salud de COVID prolongado de Eco, o sea, que conoce muy bien. Le dijimos eso y dijo, "Ah, a mí me interesa mucho, pero redoblo la apuesta, quiero hacerlo con el Congreso de Intendentes. Tienen que llamar a Nicolás Olivera, a quien yo no conocía." Conseguí el teléfono, lo llamé, se demostró un hombre, bueno, muy entusiasta, realmente una maravilla. Nos reunimos todo el equipo principal de Eco con él y media hora después de terminada la reunión me estaba llamando para invitarme al Congreso de Intendentes, donde fui magníficamente, fuimos porque fui con dos de los colaboradores, magníficamente recibidos. Hicimos una presentación en la cual proponemos un proyecto de 18 meses sobre salud mental, quizá focalizado algún subtema que podría ser adolescentes. En esos 18 meses haríamos varias actividades, haríamos seminarios de formación de los equipos departamentales de salud, ya sean de ASSE, ya sean de las intendencias, ¿verdad? Y haríamos por lo menos 10 clínicas Eco focalizadas en esos temas. Creemos que es un proyecto muy importante. ASSE y las intendencias son los socios naturales más importantes que puede tener Eco, que tiene como iniciativa, como se dijo varias veces en esta charla, el interior del país. En este tema salud mental, el intendente Vergara pidió encarecidamente que no lo dejáramos afuera. Yo también necesité, no teníamos ninguna intención de dejarlo fuera porque como dijo Elisa Martínez, la coordinadora de Eco, en esa misma reunión, a 20 cuadras del Hospital de Clínicas, Montevideo tiene los mismos problemas en salud mental que tiene cualquier parte de la República. Es fuerte ese dato, es muy fuerte y es real. Entonces, quedó planteado allí las preguntas y los comentarios de los intendentes fueron realmente de gran nivel y entusiastamente apoyaron la idea. Estamos esperando que se concrete. Estamos en contacto con el presidente Nicolás Olivera, quien realmente ve la posibilidad como muy buena. Tuvimos algunos contactos informales con otros intendentes, y bueno, estamos a la espera de la concreción de este, creo, para mí importantísimo proyecto para la salud mental en todo el país. Sí, sí. Los beneficios parecen muy claros, ¿no? ¿De qué depende? ¿Qué falta para que efectivamente sea una financiación que no debería ser un obstáculo? Esa era una pregunta. Las intendencias tienen que poner dinero. Tienen que poner algo de dinero, sí, pero no no debería ser un obstáculo porque es poco dinero, porque es un proyecto importante que requiere mucho tiempo de la gente que trabaja en Eco y que está fuera de lo que venimos siendo hasta ahora. La idea es empezarlo ahora en el 2026 o empezar a prepararlo ahora en lo que queda del año y empezar las clínicas el año que viene. Y la verdad que soy muy muy optimista y no porque, como decía alguno, por naturaleza, sino porque la reunión me permitió evaluarlo de esa manera y las reacciones posteriores también. Se implementaría con las policlínicas municipales, con las intendencias, con los equipos de salud de la intendencia y hay, bueno, por ejemplo, el intendente de 33 habló y dijo que ellos tenían 34 policlínicas en el departamento. Realmente sorprende esa cantidad. Ya sorprende un poco que las intendencias se dediquen a salud, pero hay que aprovechar lo que ya está instalado. Ahí hay decenas y decenas de profesionales de la salud que seguramente estarían interesados en mejorar su formación en los problemas de salud mental para tratar mejor a sus pacientes. ¿Qué papel juegan o tendrían en este caso, en este proyecto en concreto, ASSE, las instituciones de ASSE, las mutualistas locales, el sector privado también tomaría parte? Bueno, en realidad lo que pasa en el interior del país es que un profesional de la salud en general no trabaja solo para ASSE o solo para la intendencia o solo para el privado, ¿verdad? Trabaja para, en general, para dos de esas tres instituciones. Entonces, sus conocimientos él los va a aplicar en todos los pacientes que vea posteriormente. Por eso, por eso siempre me gusta mucho eso del círculo virtuoso. Está bien. Pero la pregunta apuntaba saber que, por ejemplo, cuando ustedes organizan uno de estos ateneos y el profesional del departamento X trae un caso, ese caso puede ser de una mutualista, el caso que quiera, ¿no?
Tiene por qué ser necesariamente de una dependencia de ácido o de una policlínica municipal. Nadie le pregunta dónde es el caso. Acá lo que importa es aprender y enseñar ese ese vínculo indisoluble. Eso es lo que nos importa a nosotros, ¿verdad? Y que se aplique en la práctica cotidiana y que cada vez que alguien participa en una clínica eco diga, "Estos 60, estos 90 minutos, yo los aproveché, aprendí tal costa, tal cosa y hoy o mañana ya lo estoy aplicando a mis pacientes."
Eh, esta metodología eh puede ser una solución para un abordaje más amplio del desafío de la salud mental en nuestro país? Nosotros creemos que sí. En pocos días tendremos una entrevista con la ministra. La ministra conoce Eco desde la época que estaba acá enfrente en presidencia con el programa de Uruguay Crece contigo, que trabajó con nosotros en nuestra clínica eco de hematología por la anemia de de los niños, lo conoce bien. La mayor parte de sus colaboradores y colaboradoras son eh parte integrante de Eco del principio, así que allí se conoce muy bien en esta en este grupo del Ministerio de Salud Pública y nosotros eh queremos y así se lo vamos a expresar. Y somos también otra vez optimistas. Eh, queremos eh aportar más en el tema este desde nuestra perspectiva, de nuestra posibilidad de de crecimiento multiplicado, multiplicado rápido y multiplicado en forma económica.
Creo que nos hemos empapado a fondo de lo que es el el proyecto Eco. Repito, ¿cómo se escribe? Sobre todo para quienes nos están escuchando por radio, ¿no? Eco es E c H O. En realidad es una sigla, es una sigla de una expresión en inglés, Extension for Community Healthcare Outcomes, ¿no? De eso se trata, Eco. Ya sabemos de qué se trata, me parece que los oyentes lo han comprendido bien, pero igual tienen más preguntas. Por ejemplo, mirando hacia delante, dice uno de nuestros oyentes, "Es claro que tiene grandes beneficios para la atención sanitaria en nuestro país, de la mano de la educación del profesional en actividad. La Universidad de la República y la Facultad de Medicina han levantado el guante dando pasos para la formalización de esto y concretamente lo que quiere saber es se va a crear o se crearía una cátedra que abordara la continuación de esta tarea?"
Bueno, después voy a pedir el nombre de esa persona porque si un día se forma una cátedra lo voy a invitar a la inauguración. Te digo el nombre de pila. Fernando. Bueno, después que diga Fernando quién es que por privado. Eh, de todas maneras, por el momento no está planteada una cátedra. Eco. Es un programa oficial de la Facultad de Medicina. ECO abarca muchas cátedras, una infinidad de cátedras de la facultad de medicina en forma directa y a veces en forma indirecta o no permanente. Eh, en Eco, en todo el mundo se han publicado más de 800 trabajos científicos. ECO es una iniciativa basada en la evidencia. Eh, Uruguay modestamente ha colaborado, creo que con siete o ocho de esos trabajos científicos publicados y lo bueno es que justamente lo que hacen es poner en conjunto a varias cátedras alrededor de un tema y participan en forma permanente colegas y personal de varias cátedras y eso creo que es uno de los de la base del éxito, el hecho de poder trabajar en forma horizontal intercátedras intercátedras creo que es una de las cosas buenas Eh, realmente lo es. Y entonces, sobre lo que contesta, sobre lo que pregunta, diría por ahora no. ¿Quién sabe si en el futuro no puede ser interesante? Como una forma de darle más presencia a Eco, como decía él, en una forma oficial capaz en la facultad de medicina, pero por ahora lo que nosotros aspiramos es seguir trabajando de esta manera.
Eh, de hecho, las personas que trabajamos para eco en forma más permanente no somos funcionarios de la facultad de medicina. De acuerdo. O sea, puede haber alguna excepción, pero no lo somos. Eh, ¿cómo no lo son? A ver, claro, nosotros no recibimos honorarios o sueldos o de la Facultad de Medicina a las personas, no los coordinadores, sino las personas que, lo que te decía antes, los técnicos, el sociólogo, la coordinadora, no recibimos este honorario de la Facultad de medicina y la intención no es aumentarle los requisitos, los sueldos o lo que fuera de la facultad de medicina, sino la intención es colaborar para que los programas de salud sean más exitosos, para que la gente aprenda más y para que los pacientes reciban mejor atención.
El impacto del proyecto ECO ha quedado expuesto a lo largo de la entrevista, pero por lo visto Henry tiene otro tipo de consecuencias. Mira, este mensaje lo elijo para el final, lo manda Leonardo y que agradece la entrevista y dice que una charla como esta y la exposición de Henry Cohen me hacen comenzar el día con tremenda energía. Estas son las noticias que queremos escuchar. Bueno, muchas gracias, Leonardo, un abrazo para ti. Realmente a ti te hace empezar el día con más energía y a mí tu comentario me hace seguir el día con más energía. Ya me voy para el consultorio, voy a empezar radiante con esta entrevista y con este tipo de comentarios. Doctor Henry Cohen, gracias por acompañarnos esta mañana. Felicitaciones por todo este trabajo en nombre del equipo, de los equipos que se encargan del proyecto Eco acá en Uruguay. Y volvemos a conversar en cualquier momento, eh, cuando tú quieras. Para mí siempre es un placer venir acá. [Música]