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Mientras David tocaba el arpa, los demonios que estaban en Saúl se empezaron a sentir incómodos.
Mientras David tocaba el arpa, los demonios se sentían nerviosos. Tú sigue tocando el arpa. Aunque sientas el ataque del tú sigues tocando el arpa. Aunque el se te levante, tú sigues tocando el arpa. Aunque sientas que las fuerzas se te han ido, sigue.
Aleluya. Gloria a Dios. Dios los bendiga a todos. Hay un ambiente de gloria. Dios bendiga a toda la audiencia que está escuchándonos a través de Radio Gemaní, Radio Estterreo Revelación y TV Gemaní en la República del Salvador, Honduras, Nicaragua. Que Dios los bendiga muchísimo a cada uno de ustedes, a todas las emisoras en Perú, en Piura, a las distintas emisoras, hay algunas en Guatemala también, que Dios los bendiga muchísimo. Únanse con nosotros a darle toda la gloria a Dios. Solo a Dios.
Dios bendiga a toda la audiencia que se conecta en las diferentes plataformas, en las redes sociales. Sabemos que Dios en su infinito amor y misericordia nos ha dado el gratísimo honor de que estemos llegando al mundo entero a través de estos medios sociales. Reciban un saludo de este servidor en Cristo y de toda esta congregación que está orando por ustedes.
Hoy tengo una palabra que compartir y quiero que le saques el mayor provecho posible. Amén. Gloria a Dios. El tema será el siguiente. El poder de la palabra.
Adora lo que él vive. Ay, hermanito, usted no sabe ni lo que carga, ¿sabe? Usted anda este libro sagrado y no sabe ni lo que tiene en las manos. Esto es potencia de Dios. Esta palabra, esta palabra es como fuego, es como martillo. Aleluya. Esta palabra tiene tanto poder que puede santificar, puede limpiar. Escúcheme bien lo que le voy a decir. Los gobiernos están luchando por ver cómo arreglan la sociedad. Recogen a los drogadictos, los meten en instituciones de rehabilitación, lo sacan a los 6 meses y vuelven a las drogas. Pero yo solo conozco un método. Salmo 19 verso 12, verso 7. Salmo 19 verso 7. Dice la palabra que la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma.
El testimonio de Jehová es fiel que hace sabio al sencillo. Aleluya. Mi alma te alaba. Nadie ha podido cambiar un drogadicto. Nadie ha podido cambiar un borracho. Nadie Nadie ha podido cambiar a un hombre perdido en sus delitos y pecados. Solo el poder de la palabra. El poder de la palabra. Oh. Gloria. Adóralo. Que él vive.
Esa palabra fue la que te tocó a ti y te hizo diferente. Esa palabra, gloria a Dios, es la que te cambió la forma de pensar, la forma de vestir, la forma de hablar, la forma de alabar a Dios. Esa palabra, esa palabra. Aquí nadie te lavó la cabeza, aquí fue el poder de la palabra. Gloria. Al que cambia porque se lo pidan, volverá a ser el mismo. Pero al hombre y la mujer que no cambia la palabra jamás. Gloria. Se puede torcer el que tiene la derecha, se puede torcer el que tiene la izquierda, se puede torcer el que está atrás, se puede torcer el que está en el púlpito, se pueden torcer los predicadores, pero el que cambia la palabra no vuelve atrás. No hay que lo saque de la verdad a su nombre. Gloria. ¿Cuántos saben eso aquí? Asegúrate que es la palabra la que te cambie. Asegúrate que es la palabra la que te transforme. Oh, gloria a Dios. Aquí no es religiosidad. Estos son cambios radicales que solo los provoca el poder de la palabra bendita de Dios.
Mantén tu Biblia abierta en el evangelio de Lucas. Manténgala abierta. Aleluya. Santo. Escuche atentamente lo que le voy a decir. Estamos bajo un ataque infernal y en estos días se va a conocer y se va a saber quiénes son de la verdadera iglesia de Jesucristo.
No te pongas nervioso que aquí está Dios en esta noche. No te pongas a temblar. Gloria a Dios. que hoy hoy vamos a oír esta palabra. Mira, y yo te voy a retar a que agarres esa palabra. Gloria a Dios. Porque aquí, escúcheme lo que le voy a decir y espero no ser profeta de Jehová ahora, pero aquí hab aquí va a haber gente que el va a atacar, aquí va a haber gente que el se le va a levantar. Pero hoy quiero enseñarte con la Biblia que cuando se te levante el aprende esta clave. escrito está que se agarre con la palabra. Escrito está. Se te levanta el y agarra un pasaje de la Biblia y en la cara al Escrito está. Escrito está. De aquí no me muevo. Me voy a mantener en lo que escrito está en esa palabra. Ah. Ay, santo, mi alma te alaba. Aquí los demonios se van a revolcar. Gloria a Dios. Cuando el se te levante, cuando el te tente a pecar, cuando el te presente el adulterio, la fornicación, le vas a decir, "Aleluya con el poder de la palabra escrito está." Espérate que esto se va a poner tremendo esta noche. Lucas capítulo 4 dice este libro sagrado, honrando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. No vaya a cerrar la Biblia, manténgala abierta. Aprenda de esto. Jesús lleno del Espíritu Santo. Ay, santo. Él era el hijo de Dios. Él es Emanuel. Amén. Él era el verbo. Él era el alfa y la omega. Santo. Usted sabe lo que yo acabo de leer. Jesús lleno del Espíritu Santo. Y usted y usted y usted cómo está en esta noche? ¿Cómo está? ¿Acaso usted es más grande que mi Señor? ¿Acaso usted es más grande que mi Cristo? ¿Ya se acostumbró a vivir vacío? ¿Ya se acostumbró a vivir apagado? Usted debería de estar llorando amargamente en esta noche si no está lleno del Espíritu Santo de Dios.
Escuche lo que le voy a decir. Estamos sorprendidos por la cantidad de cristianos que están cayendo de la gracia de Dios. Ministros cayendo de la gracia de Dios, predicadores cayendo de la gracia de Dios, gente que en otro tiempo Dios los usaba, están cayendo de la gracia de Dios. Y te lo voy a explicar por qué. Porque te acostumbraste a vivir vacío. Ay, santo. Aleluya. Vamos. Él es nuestro ejemplo. No sé lo que está sintiendo usted, hermanito. Y la gente que no anda llena del espíritu se le nota. Los que no andan llenos del espíritu los coquetea el mundo y empiezan a hacerse del lado del mundo. al lado del mundo. Ay, es que no estás lleno del espíritu. Gloria a Dios. Te están haciendo falta las cosas del mundo. Que el Señor reprenda al Pero el que está lleno del espíritu no le hace falta los deseos de la carne, no le hacen falta la vanidad del mundo, no le hacen falta nada. Adóralo, adóralo. Gloria a Dios. Por eso tome en cuenta esta palabra. Jesús lleno del Espíritu. Cuando usted lea eso, dígale, "Yo quiero ser como él." Gloria a Dios. Porque aquel, aleluya, el que dice que permanece en él, debe de andar como él anduvo. Gloria a Dios. Y Cristo no andaba apagado. Cristo andaba lleno del espíritu. La iglesia de Cristo verdadera tiene que andar llena del espíritu. Oh, gloria. No es que yo estoy hablando esto y yo miro caras que no están en serio. Santo, dice la Biblia, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán. Escuche bien. Y fue llevado por el espíritu. ¿Quién fue el que lo llevaba? El espíritu. ¿A dónde lo llevó? al desierto. Cuando estés en el desierto, te vas a dar cuenta lo importante que estar que es estar lleno del espíritu. Salto. No es cuando predicas, no es cuando cantas, no es cuando estás hablando en lengua, no. Es cuando te lleven al desierto. Gloria a Dios. Cuando te lleven al desierto, ahí vas a necesitar estar lleno del Espíritu. Gloria a Dios. Porque muchos que han sido llevados al desierto no han soportado los embates del No han soportado la guerra de Satanás. Aleluya. Hermanito de mi alma, esto no es un juego. Tómelo en serio. Gloria a Dios. Tenemos un enemigo que quiere acabar con la iglesia. Este no es Pablo. Este no es Pedro. Este no es Esteban, este es el mismísimo hijo de Dios. Wow. lleno del espíritu, fue llevado por el espíritu al desierto. Y dice la Biblia, por 40 días, aquí viene lo bueno. Y era tentado por quién? por el No lo diga, la Biblia lo dice. No hable de él. El daría cualquier cosa porque no lo descubramos. Tentado por el Lo que vivió mi maestro en ese desierto, toda clase de tentación. ¿Sabe qué dice la Biblia? Que fue tentado en todo para entenderte a ti y para que no te excuses. Alaba lo que él vive. Gloria a Dios. Por eso es que nadie te puede entender mejor que él. Gloria a Dios. Cuando estás derramando lágrimas, él entiende esas lágrimas que estás llevando. Gloria. Cuando estás en la tentación, él entiende esa tentación que estás teniendo. Pero también, aleluya, él no puede entender que en la tentación te vayas al pecado, te vayas al mundo, porque él te dio el ejemplo. Gloria a Dios. Lo que pasa es que cuando te llevan al desierto vas apagado. Llénate, llénate, llénate, llénate, llénate, que el Espíritu de Dios te ha traído en este culto esta noche, aleluya, a oír un mensaje del poder de la palabra para que te llenes del Espíritu Santo. Hoy te vas a dar cuenta la importancia de la palabra, el conocimiento de la palabra, la práctica de la palabra. Hoy vas a darte cuenta el valor que tiene la palabra. Y dice la Biblia, por 40 días y era tentado por el y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales tuvo hambre. 40 días de ayuno, oración, ayuno. El sabe el momento que te puede atacar. Él sabe, él anda por ahí rondando como león rugiente a ver a quién se devora. Aleluya. Y cuando tú sientes que las fuerzas se te van, que ya no tienes ánimo, que ya no puedes alabar a Dios de la misma manera, que estás sintiendo, gloria a Dios, que las fuerzas te están abandonando, entonces el prepara su ataque infernal contra ti. Gloria a Dios. Aleluya. Mi alma te alaba, Jesús. Cuando te sientas así, prepárate. Gloria a Dios. Prepárate. Prepárate con la espada del espíritu. Prepárate. Gloria a Dios. Usa, usa el poder de la palabra, no el poder del conocimiento, el poder de la palabra. Se necesita el poder de la palabra. Oh, alaba lo que él vive. Ame esta palabra. Ame esta palabra. Aleluya. Agárrate de la palabra. No te sueltes de la palabra. No, no. Iglesia bendita de Cristo, deja de estar viendo tanto celular. Lee la palabra, estudia la palabra. Los cristianos de hoy en día no conocen la palabra. Gloria a Dios.
Entonces, dice aquí, el le dijo, "Mire hermanito, le voy a ser honesto. He estado leyendo esos pasajes, orando y leyendo, orando y leyendo y me dio un celo santo. Yo dije, asqueroso, no respetó ni a mi salvador, me dio celo. Bendito sea Dios. Me dio celo. Si eres hijo de Dios, di a estas piedras. que se conviertan en pan, al maestro, al señor del universo, al verbo de Dios, le dice ese que el Señor lo reprenda. Amén. Si eres el hijo de Dios, él sabía que el que estaba allí era el hijo de Dios, porque a él estuvo allá arriba y lo vio sentado a la diestra del Padre, porque de ahí arriba lo bajaron a él. Adóralo, adóralo, adóralo, adóralo. Que el Señor reprenda al y su demonio. Oiga lo que le está diciendo. Si eres el hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en pan. Aleluya. Él sabía que el maestro tenía hambre. Él sabía que el maestro estaba débil físicamente. Él sabía que habían pasado 40 días sin comer y sin beber en aquel desierto. Y en el momento más duro, gloria a Dios, llega el y le dice, "Si eres el hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en pan, que el Señor lo reprenda." Aleluya. Pero en ese momento, alábalo. Gloria. El Rey de Reyes y Señor de Señores sacó la espada del espíritu, sacó la espada. del espíritu. Ven acá, Satanás. Alábalo. Alábalo al Cristo de la gloria. No solo de pan vivir el hombre, no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra, de toda palabra, de toda palabra, de toda palabra que salga de la boca de Dios. Ay, santo, mi alma te alaba.
Mire hermanito, yo andaba caminando en un lugar estos días que no estuve. Les voy a explicar por qué estoy hablando esto ahora. Y cuando miré hacia una a un lugar cristiano, miré una camisa y en la camisa decía, escrito está, me traspasó el alma, dije yo. Eso es el poder de la palabra, dije, adora a Dios. Olvídate de lo que piensa fulano, lo que diga mengano. Olvídate de lo que diga el papa, lo que diga el pastor. Aquí lo que vale, lo que escrito está. Alábalo, alábalo, alábalo, alábalo. El poder de la palabra, el poder de la palabra. Óigame, hermano, cuando el le estaba diciendo, "Si eres el hijo de Dios, haz que estas piedras se conviertan en pan." Aleluya. Y él se le quedó viendo en la cara y le dijo, "Escrito está. No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra, de toda palabra que salga de la boca de Dios. Aleluya. Esta palabra tiene poder. Esta palabra te puede sanar. Esta palabra te puede restaurar. Esta palabra puede romper las cadenas del Esta palabra te puede santificar. Esta palabra Oh, se te da aquí. Alaya. Oh, oh. Oh, gloria. El se le está riendo en la cara a muchos evangélicos hoy en día. Aleluya. Porque en lugar de decirle al escrito está, están llorando, están encuevados, están desanimados, se han quedado en la casa, ya no quieren venir a la iglesia. Levántate tú que me escuchas a través de radio y a través de las redes sociales. Levántate de ese desánimo y dile al "Escrito está, porque no nos ha dado Dios. espíritu de cobardía, sino de poder, amor, dominio propio."
¿Cuántos dicen amén? ¿Sabe qué estaba haciendo Jesús usando Deuteronomios capítulo 8 versículo 3, palabra? Los evangélicos de hoy no conocen ni tres ni Juan, ni San Juan 3:16. vive. Satanás se le está riendo en la cara a los evangélicos de hoy en día porque pelean contra el con argumentos, con psicología, con estrategias humanas, con los cinco pasos, los 10 pasos, los tres pasos. Que el Señor reprenda al Aquí no hay tales de cinco pasos ni 10 pasos. Aquí necesitamos lo que dice escrito está. Gloria a Dios. lo que diga el poder de la palabra. Suelta la palabra. Suelta la palabra. Habla la palabra. Hay demonios que van a retroceder en esta noche en el nombre de Jesús. Aleluya. Cuando el te diga, "Ese cáncer te va a matar, dile, por su llaga fuimos nosotros curados." Oh, gloria a Dios. Aplícale la palabra. Mándale la palabra. Predica la palabra. Habla la palabra. ¿Sabe por qué tenemos la iglesia como la tenemos hoy? Porque estos púlpitos sagrados hoy se están ocupando, se están usando para contar chistes, para entretener gente, para usar mensajes motivacionales para subirte el ego, a sacar el mejor yo. Aquí el yo tiene que estar muerto y tiene que vivir Cristo en nosotros. Aleluya. Aquí es al revés. Ya no vivo yo. Cristo vive en mí y lo que vivo en la carne lo vivo en la fe del hijo de Dios. Eso es lo que tiene que estar hablando la iglesia. Oh, bendito sea el nombre de Dios. Si queremos ver la gloria de Dios, mira, el le tiene terror a la palabra. escrito está, le dijo, no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda la palabra de Dios. A su nombre gloria. Ay, qué lindo es entrar por esas puertas, hermano. Aquello. Y uno diciendo, "Ya no vuelvo al culto, me siento desanimado, ya no tengo ganas de servirle a Dios." Y entras por el culto y oyes la palabra. Gloria a Dios. Y el que se te burlaba en la cara y se mofaba y te decía, "A ti tú ya no te levantas." Y tú le dices, "El Señor, te reprenda, Satanás, en el nombre de Jesús de Nazaret. ¡Aleluya! Hoy el poder de esta palabra me levanta, el poder de esta palabra me restaura, el poder de la palabra me provoca fe. Oh, gloria a Dios. Ya no tenía ganas, pero oyendo la palabra empecé a sentir, aleluya, algo que me ardía aquí por dentro. Aleluya. Mi alma te alaba. Los desanimados van a salir animados para la gloria de Dios. Los que no tenían fuerza, van a recibir fuerzas nuevas con el poder de la palabra de Dios. Aleluya. Porque es el poder de la palabra lo que te sostiene. Santo.
Escúchame lo que te voy a decir. Si el no te botó de la primera tentación que tuviste, lo va a intentar la segunda vez. Dejé de estar levantando las manos. Es que yo aquí soy fuerte. Él es el fuerte. Tú agárrate de su mano y el que esté en sus manos, ¿quién se lo arrebatará? Adóralo, que él vive. Acercaos a mí, dice Santiago, y yo me acercaré a vosotros. Amén. Aleluya. Paso que tú das hacia Dios, paso que Dios da hacia ti. Ay, santo, te alabo. Entre más te acercas a Dios, más se acerca Dios a ti. Y cuando Dios llega donde tú estás, aleluya, pobre pobre demonio, pobre brujo, santero, hechicero, ateo, humanista, lo que quiera, gloria a Dios, nadie puede contra el poder del Dios de la iglesia. Aleluya. Mi alma te alaba. La iglesia no está sustentada ni fundamentada en un hombre. La iglesia tiene un fundamento y el fundamento se llama Cristo. Cristo. Cristo que lo oiga el infierno se llama Jesús. Escúchame bien. Si no te botó de la primera, lo va a intentar con la segunda. Pero te sigo diciendo, tú aférrate al poder de la palabra. Amén.
La palabra, escúchelo. Verso 5. Y le llevó el a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el descarado, que el Señor lo reprenda. A ti te daré toda esta potestad y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy. Eso me llevó a mí al principio, a Génesis capítulo 1, verso 26 en adelante. Porque el Dios de la gloria dijo, "Hagamos al hombre a Dios." Aleluya. a nuestra semejanza, a imagen de Diosor a Dios, para que señoree sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos, sobre las bestias del campo. Nosotros éramos la corona de la creación de Dios. Aleluya. Pero cuando el hombre sucumbió en el pecado, le dio la espalda a Dios, le entregó a Satanás ese derecho. Ay, pero Dios dijo en Génesis 3:15, "Pero un día te va a aplastar la cabeza. Adóralo que vive." Cuando nosotros pecamos contra Dios, le entregamos a Satanás el derecho, gloria a Dios, que nos pertenecía a nosotros. Bendito sea el nombre de Cristo. Pero para esto apareció el hijo de Dios, para deshacer las obras del Adora lo que él vive. Adóralo. Adora lo que él vive. Dale gracias. Aleluya. Vino a esta tierra, murió en la cruz y le dijo al asqueroso ese, "Entrégame la llave." Gloria a Dios. Ay, mi alma te alaba. Aleluya. Murió en la cruz. Derramó su sangre, lo sepultaron. Aleluya. Pero al tercer día resucitó de entre los muertos. Aleluya. Oh, vive, vive. Él vive. Él vive. Derrotó al Derrotó los demonios. Derrotó la muerte. derrotó al infierno y te lo he entregado la victoria a ti, iglesia. Te ha entregado la victoria a ti, iglesia. Agárrate de la palabra. Agárrate de la palabra, aunque ya no tengas fuerza, agárrate del poder de la palabra. Ustedes me disculpan, pero he leído esos textos con un gran celo y un un enojo santo al ver el descaro del A quien quiero se lo doy, le dijo. Y mi salvador volvió a desenvainar la espada del espíritu. Aleluya. Dele gloria. Haga usted lo mismo. Haga usted lo mismo. Gloria a Dios. Yo no sé por dónde el te está atacando. Desenvaine la espada del espíritu. Aleluya. Mi alma te alaba, Jesús. Tome la espada del espíritu. No deje que el lo derrote. No deje que el lo desanime. No deje que el lo haga caer en esa tentación que está teniendo. Gloria a Dios. Mientras yo predico esta palabra, hay gente que está siendo tentada. Hay gente que están a punto de cometer adulterio, a cometer fornicaciones, cometer cosas desagradables delante de Dios. No seas cobarde. Toma la espada del espíritu. Toma la espada del espíritu. No caigas en pecado. Agárrate de la palabra.
Oiga esto, porque es lo que ha querido el todo el tiempo. En el verso 7 le dijo, "Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos." A ver, si usted se anima a lo que voy a decir ahora. Pero en esta iglesia solo se adora a Dios. No sé si todos están de acuerdo. Aquí solo se adora a Dios. Que lo oiga el y sus demonios. Aquí solo se adora a Dios. El Señor de esta obra es Dios. El Señor de esta iglesia es Dios. Amén. El Señor de su vida es Dios. El Señor de mi vida es Dios. Te equivocaste, Pidiéndole adoración al hijo de Dios. Y sabe qué dice la Biblia, que él tiene un nombre que es sobre todo nombre. Y ante él toda rodilla se tiene que doblar y toda boca tiene que confesar. Dígalo, dígalo. No tenga miedo que Jesucristo, no tenga miedo, no tenga miedo, no tenga miedo, que el brujo no le puede hacer nada. Jesucristo es el Señor. Es el Señor. Que lo oiga el mundo entero, que lo oigan los ateos, que lo oigan los demonios. Que lo oigan los santeros, que lo oigan los brujos. Jesucristo es el Señor. Es el Señor. Es el Señor. Es el Señor. Es el Señor. Dele gloria. Dele gloria. Dele gloria. Hay gente alabando a Dios en la casa. Hay gente alabando a Dios en el automóvil. Hay gente alabando a Dios en el cuarto. Gloria. Hay gente alabando a Dios en la sala. Todavía Cristo es el Señor y sigue siendo el Señor. Aunque le duela al aunque le duele a los demonios, aquí no lo vamos a adorar. Aquí solamente adoramos uno, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Gloria a Dios. Jesús sabía lo que estaba haciendo. Hay cristianos que no saben ni lo que van a hacer. Jesús sigue le dijo. Verso 8, respondió Jesús, le dijo, "Vete de mí. Vete, vete de mí, Satanás, porque escrito está. El poder de la palabra. El poder de la palabra. No hagas nada fuera de la palabra. Aférrate a la palabra. Predica la palabra. Defiéndete con la palabra. escrito está. Y quizás le apuntó con el dedo y le dijo, "Al Señor tu Dios." ¿Cómo? Sí. Al Señor tu Dios. Al Señor tu Dios adorarás. Adóralo. Al Señor tu Dios adorarás y a él solo, solo a él servirás. Ay, santo. Aleluya. Mi alma te alaba, Jesús. Aleluya. Jesús no estaba nervioso, estaba bajo la unción del Espíritu Santo, pero con el poder de la palabra. Gloria a Dios. Mira, métete la palabra en esa boquita que tienes. Aleluya. No tienes tu boca de palabras que no edifican. No llenes tu boca de chisme, no. ni de contienda, ni de andar hablando mal de nadie. Llénate la boca de la palabra, pelea con la palabra, defiéndete con la palabra. Mire hermanito, hay cosas que no están escritas, pero cualquiera de nosotros que conoce el poder de Dios y el poder de la palabra de Dios, yo me atrevo a pensar que Satanás estaba así. Al Señor tu Dios adorará. A él solo servirá temblando. Aleluya. La Biblia dice que los demonios caen, pero tiemblan. Tiemblan, tiemblan. Están temblando esta noche. Están temblando. Es que yo es que yo me imagino esa escena. Aleluya. Oiga bien lo que les voy a decir, iglesia. Tengan mucho cuidado que el usa la palabra, pero el tiene un problema, no sabe aplicarla. Dele gloria a aquel que vive. ¿Sabe, sabe por qué voy a decir esto? Porque necesito que usted me escuche bien esto. Porque allí es donde el logra engañar cristianos porque usa la palabra, pero el la usa su conveniencia. Amén. El dice medias verdades. Usted debe de ser muy sabio. Y voy a decir esto, voy a continuar en un momento ahí, pero quiero decir esto porque es algo que me ha inquietado el Espíritu Santo decirlo. Hay algunos que están siendo tentados en pecados de sexualidad. Escuche, el viene y te predica, aunque usted no lo crea, el predica y a veces predica mejor que algunos evangélicos porque los convence. ¿Sabes cómo él predica? Tú le mandas un texto a un hombre y una mujer que no es tu esposo, no es tu esposa y el te dice suavecito, así sobándote la cabeza, tranquilo, tranquilo. Ese pecado, ese pecado Dios lo perdona y se va la palabra. Abogado tenemos para con el Padre. Peca si Dios te va a perdonar. ¿Qué va a hacer usted? Escrito está. ¿Cuántos lo alaban? Dilo tú que me oyes a través de radio y televisión. Yo sé que esta palabra le va a servir a muchos que están a punto de caer en pecado. escrito está Mateo capítulo 5 y él te sigue predicando. Él él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad. Y luego te dice, "El único pecado que Dios no perdona es la blasfemia contra el Espíritu Santo." Pero esa fornicación, ese adulterio lo puedes cometer. Dios te va a perdonar. Él predica Biblia y ¿qué le va a decir usted? Escrito está. Mateo 5 27 en adelante. Oísteis que fue dicho, no cometerás adulterio. Vamos. ¿Dónde está la iglesia? ¿Dónde está la iglesia esta noche? Esto es doctrina. Va. D está la iglesia. Haga lo que hizo Cristo. Escrito está. mentiroso. No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Y de eso hay un montón en las iglesias. Se le fue el gozo, hermanito. Se le estoy yendo la paz. Que no se le vaya. Gloria a Dios. Aleluya. Porque aquí lo que estamos haciendo es predicarle palabra de Dios. Aquí te vamos a enseñar el poder de la palabra. El poder de la palabra. Mire hermanito, cuando el te tiente, dile, escrito está. Gloria a Dios. Cuando el te diga una mentirita no es nada, dile, ningún mentiroso entrará al reino de los cielos. Contrarréstalo con la palabra. Con la palabra. Defiéndete con la palabra. ¿Se da cuenta? Esa es la astucia de Satanás. Usa la palabra, te la predica, te evangeliza y se tranquilo y te susurra en el oído, aquí nadie te ve. Y tú le vuelves a repetir, escrito está. Marcos 4:22. Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de saberse. Oh, gloria a Dios. Usa la palabra, iglesia. Usa la palabra. Tú que me escuchas a través de los medios sociales, usa la palabra. Tú que estás siendo tentado, yo no sé en qué estás siendo tentado mientras yo predico esta palabra, pero Dios te está llevando esta palabra para rescatarte. Gloria a Dios.
Volvamos a Lucas. Ya voy a ir concluyendo. Lucas, capítulo 4, verso 9, dice la Biblia, la palabra de Dios, y lo llevó a Jerusalén y le puso sobre el pináculo del templo y le dijo, Si eres hijo de Dios, descarado el échate de aquí abajo, tírate, lánzate. ¿Y sabe qué hizo? Usó la palabra. Salmo 91, verso 11 y 12. Porque escrito está. Mire lo que es el O sea, era como diciéndole a Jesús, "Te estoy atacando y tú me dices, escrito está." Pues ahora yo te voy a decir lo mismo. Escrito está. A sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden y en las manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra. Y Jesús se volvió a sacar la espada del espíritu. Aleluya. El poder de la palabra. Gloria a Dios. Dele toda la gloria porque él se la merece. Y le aplicó Deuteronomios capítulo 6 verso 16. Y le dijo el Señor, respondiendo Jesús, le dijo, dicho está, no tentarás al Señor tu Dios. Mira, diablito, Jesús es el Señor y es tu Dios también, aunque no te agrade. Conféselo, dígalo. Él es el Señor de mi vida, es el Señor de su vida, es el Señor de todo el universo. Oh, gloria. ¿Sabe algo, aquí hemos aprendido algo muy importante, suelte esas redes sociales y métase en esa palabra, lo va a necesitar. Si usted quiere sobrevivir en este camino, si usted quiere terminar esta carrera, aprenda a caminar en el poder de la palabra. Jesús fue el modelo perfecto. Amén. Gloria a Dios. Perfecto. Ataque del con la palabra. Resistía la palabra, la palabra y la palabra. Y concluyo con esto. Verso 13. Porque este es el grave problema de la gente, que cuando pasan ya una prueba, una tentación y salen al otro lado, dice, "Gloria a Dios, ya se fue el diablo." Ya andará ya, dice, "por Alaska, Suramérica, Europa." A ver, ese aquí no se acerca. Cuidado, aquí no le podemos dar tregua. Esta iglesia va a seguir orando, esta iglesia va a seguir ayunando, esta batalla la vamos a seguir peleando hasta que Cristo venga. Gloria a Dios. Y no solamente eso, vamos a seguir predicando, viviendo la sana doctrina. ¿Por qué razón? Dice aquí, "Y cuando el hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo." O sea, que no se fue. Hace que se va, pero no se va. Nunca te descuides, iglesia bendita de Jesucristo. Ustedes no saben cuánto Dios les ama. Olvídate que hayas echado fuera demonios, que hayas resucitado muertos, que hayas sido el pastor de la iglesia más grande del mundo, que seas el hombre más usado, olvídate de eso. Aquí no pueden haber descuidos. La Biblia dice, "Sed sobrios. ¿Sabe cómo es una persona sobria? Es alguien que está despierto, lúcido, sabe dónde está parado, sobrio. Aquí no se puede estar adormecido. La Biblia dice, "Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario, el anda como león rugiente buscando a ver a quién se devora." Dios, aleluya. Use el poder de la palabra.
Esta noche quiero invitar a los amigos. No te quedes. Esta es tu gran oportunidad. al caballero que está ahí. Dios te bendiga, mi hijo. Véngase, vamos a orar por usted. Ya somos bastantes aquí. Usted es uno más. Véngase, levántese de esa silla que Cristo quiere hacer algo grande con usted. Todos empezamos un día y hoy es su gran día. Dios te bendiga, hijo. Véngase usted también. Alguien más que necesite a Jesús. Dios te bendiga, mi hijo. Vente, mi hijo, vente. Dios te bendiga. Dios te bendiga, hermano Severito. Santo. Hermano David también me puede ayudar. ¿Alguien más? que necesite a Jesús. Qué bueno es Dios. Véngase. No te quedes ahí atrás. Deja que Dios trate contigo. Hermanita Carla me ayuda también. Orem por toda la iglesia orando. Santo, Dios te bendiga, ti que me escuchas a través de radio televisión. Esta es tu gran noche. Por él, por el por el caballero que está ahí. Tú que estás a través de radio, televisión, redes sociales, haz esta oración conmigo con todo el corazón. Quizás el te ha destruido la vida, el hogar, la paz, te ha quitado el gozo, te sientes mal, vacío. Hoy Dios quiere restaurar tu vida, tu hogar, tu casa. Si estás apartado, reconcíliate. Si todavía no le sirves a Dios, hoy entrégate por completo al Señor. Haz esta oración conmigo con toda sinceridad. Señor Jesús, en esta noche te pido perdón de lo más profundo de mi corazón. Me duele tanto haber pecado contra ti. Me duele tanto haberte ofendido. Límpiame con tu sangre. Santifícame con tu verdad. Tu palabra es la verdad y no te acuerdes nunca más de mis pecados. Séame con tu santo espíritu y escribe mi nombre en el libro de la vida. Gracias, Jesús, porque has llegado a tiempo. Amén.
Vamos a orar toda la iglesia. Vamos a orar porque yo sé que hay almas que están aceptando, reconciliando. Padre, en el nombre de Jesús, mira las almas que están aquí en el altar, los que están a través de radio, televisión, los que están a través de redes sociales, allí donde están, Espíritu Santo, trata con ellos. Trata con ellos. Lima. Ay, rompe esas cadenas, rompe esas cadenas, rompe esas ataduras del Ataduras de drogas, ataduras de alcoholismo, ataduras de prostitución, de lesbianismo, ataduras, Dios mío, de espíritus de la cbia, en el nombre de Jesús de Nazaret. Mira aquel que está atado la pornografía, en el nombre de Jesús. Demonio, te hecho fuera. Te ordeno que salgas de esa vida. Sal fuera en el nombre de Jesús. Sal fuera en el nombre de Jesús. Toda la iglesia orando. Toda la iglesia orando. Toda la iglesia orando. Hay una lucha tremenda en este momento. Toda la iglesia orando. Aleluya. Pastor Walter, ayúdeme también. Óreme por ellos también. Toda la iglesia orando. Toda la iglesia orando. Hay una batalla espiritual en el nombre de Jesús de Nazaret. Reprenda al ahora. Reprenda al Reprenda al Reprenda al Hay ataques del contra la iglesia. Ore, ore, ore, ore, ore. Hay gente que está siendo tentada. Ore, ore, ore, ore, ore. Hay gente que ha estado desanimada. Clame, clame, clame. Hay gente que está teniendo batalla, batalla, batalla para buscar a Dios. Ore, ore, ore. Ay, pelea, pelea, pelea, pelea, pelea por esta iglesia. Pelea por esta iglesia, pelea por todo el ministerio, pelea por los pastores, pelea por los evangelistas, pelea por los predicadores. Pelea por el liderazgo, pelea por esta obra. Espíritu Santo, pelea, pelea, pelea, pelea. Ay, santo. Cubre la iglesia, cubre la iglesia. Ay, cubre la iglesia. Ay, ore. Ore por el hermano que tenga a su lado. Ore. Ore por el hermano que tenga a su lado. Ore. Necesito toda la iglesia orando en este momento. Toda la iglesia orando. Dios de la gloria, protégenos. Yo sé que hoy está aquí el poder de la palabra. Hable la palabra porque escrito está. En el nombre de Jesús, echamos fuera demonios. En el nombre de Jesús echamos fuera demonios. En el nombre de Jesús. Vamos, iglesia. En el nombre de Jesús. Echamos fuera demonio. Fuera demonio. Fuera. Fuera. Fuera. Fuera. Fuera, fuera. Dios, mire ese joven que está siendo tentado. Mire esa jovencita que está siendo tentada. Mira ese caballero, esa dama que está siendo tentada en el nombre de Jesús de Nazaret. fuera, fuera, fuera, fuera, fuera. Échalo fuera, fuera, fuera. Te vas ahora, te vas ahora, te vas ahora. Esta batalla es de Cristo. Esta esta victoria es de Cristo. Esta victoria es de Cristo. Aleluya. Él ya te derrotó en la cruz. Él ya te derrotó en la cruz. Él ya te derrotó en la cruz. Oh, con mi familia no te metas. Con mis hermanos de la iglesia no te metas. Con los diáconos de esta iglesia no te metas. Con los predicadores de esta iglesia no te metas. Con los músicos de esta iglesia no te metas. Con el liderazgo de esta iglesia no te metas. Te ordenamos que te vayas fuera en el nombre de Jesús. Oh oh oh. Derrama un avivamiento. Derrama un avivamiento. Derrama un avivamiento. Derrama un avivamiento. Derrama un avivamiento del espíritu. Derrama el avivamiento del espíritu. Derrama un avivamiento del espíritu. Dios. Aleluya. Oh, gloria. Ay, algo grande quiere despertar el Espíritu Santo de Dios aquí. Algo grande quiere despertar el espíritu de Dios en esta obra. Algo grande quiere despertar el Espíritu de Dios. Mantente en santidad. Mantente en santidad. Ay, gloria. Necesitamos llenuras del Espíritu aquí. Oh, gloria. Ay, hay derramamiento. Hay derramamiento. Oh, oh, ay, Dios va a llenar esta juventud, hermanos. Dios va a llenar esta juventud del poder de Dios. Dios va a llenar estas caballeros, estas damas. Dios va a llenar esta iglesia del poder de Dios. Dios va a llenar, aleluya, todo el ministerio de la gloria de Dios. Ay, oh, oh, gloria. Ay, gracias. Ay, gracias, gracias, Espíritu Santo. Ay, gracias Espíritu Santo, porque todavía bautizas con Espíritu Santo y fuego. Todavía bautizas con Espíritu Santo y fuego. Todavía bautizas con Espíritu Santo y fuego. Todavía bautiza con Espíritu Santo y fuego. Todavía está aquí el poder de Dios. Aleluya. Gracias. Ay, gracias. Que Dios los bendiga muchísimo, hermanitos. El que pueda toma su lugar. Aleluya. Santo eres. Damos gracias a Dios y toda la gloria para él. De él es la gloria. Vamos a a permitir, gloria a Dios, los anuncios.