📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Meditación y conferencia: “Todo ocurre en su momento”, con Enrique Simó.

Brahma Kumaris España50:06

Transcription

Om Shanti. Bienvenidos y bienvenidas a esta meditación.

Charla y meditación en la que vamos a reflexionar y meditar luego sobre el tema de "todo ocurre en su momento". Cada cosa tiene su momento. Y solo con esta frase estaba pensando que esta frase para mí es como un mantra: "todo ocurre en su momento". Y si simplemente mantenemos esta frase como una meditación, nos va a ayudar muchísimo la vida.

Pero lo más interesante es que, bueno, según las edades que cada uno tenga, ¿no? Pero yo ahora ya puedo decir que hay historias que las he visto después de 30 años, algunas historias después de 10 años, algunas después de 20 años. Y es interesante cómo te das cuenta de que muchas cosas, las que eran un problema hace 10 años, después preguntas otra vez a esa persona: "Hoy, ¿qué tal tu hijo?". O "¿qué tal si no?". "Bueno, se fue a estudiar, conocí a una persona, no sé. Ahora es una familia, tiene un hijo, además está muy bien. Hoy sí, sí". Y aquello ya pasó. Y en aquel momento era lo más dramático que podía ocurrir en la vida de esa persona. Entonces te das cuenta de que todo ocurre en su momento.

Y después de haber aprendido esta lección ya hace años, porque ya la viví hace años, y la viví yo personalmente también. Cuando mucha gente me decía: "Tengo problemas con mi hijo, tengo un problema". Le digo: "Simplemente, la solución es muy fácil". "¿Sí? ¿Cuáles es cuáles?". Digo: "Espera dos años. En dos años se habrá resuelto". O sea, aunque no hagas nada. Pero por mucho que hagas ahora, cada cosa ocurre en su momento. Y tú no puedes pretender que, no sé, ciertas flores salgan en diciembre porque salen en junio. Y te empeñas en que también las quieres en diciembre. Bueno, igual consigues un invernadero y consigues la temperatura, pero el esfuerzo es enorme. Y a la que tú no estés y te despistes, lo que yo sé, se desmonta y la flor sale cuando tiene que salir, en su momento.

Y nosotros igual. Todos hemos sido niños, hemos sido adolescentes, hemos sido después más maduros, hemos ido creciendo y hemos visto nuestra trayectoria también. Entonces, todo ocurre en su momento. Y no puedes hacer que una cosa ocurra antes que otra. Hay gente que a veces me decía: "No, claro, si yo ahora, con lo que piense, cómo soy, podría tirar 20 años para atrás, claro, sería todo distinto". No es que no podría ser así, porque la experiencia que tienes ahora no es la experiencia que tenías antes. Por tanto, no puedes tener la misma experiencia hace 20 años, cuando ya has pasado 20 años y has tenido experiencia. Ahora es el momento en que corresponde lo que hay. Y no era antes. Pues no puedes cambiar las cosas. Si las rosas florecerán en diciembre, los que no florecen en diciembre. ¿Y qué lástima? No sé qué decirte. Lástima o no lástima, es que es lo que hay.

Entonces, cada vez soy más de la teoría más básica y sencilla que dice: "Lo que es, es. Y lo que hay, ahí". ¿Qué os parece esta teoría? No la encontraréis en ningún libro, ni linaje, no fue ningún gran filósofo que lo dijo, ningún gran fundador de religiones, ni se dijo hace 2000 años. Es lo más básico que hay. Pero es muy interesante, porque eso tan básico se convierte en algo que, si lo vives como una realidad, te ayuda a liberarte de muchos problemas. Lo que hay es lo que hay. Lo que es, lo que es. Pero fijaros cuántas frases hay hoy en día: "Es que tenían que ser las cosas de una forma distinta. Es que lo que va a ocurrir". Si esto es así, esto... Lo que hay ahora es lo que hay. Y esto es lo que está ocurriendo en este momento. Y este es el momento en que está ocurriendo. Y cada cosa ocurrirá en su momento.

Entonces, hay profecías y es que te diga ahora: "Hay lo que hay. Y cuando llegue el momento de eso, eso es lo que ocurrirá". Pero, ¿por qué tienes que vivir lo que sea cuando le toque ahora que no toca? Si me seguís un poco la idea. Y esa es la idea también de la meditación. La meditación es: "Lo que ocurre, es lo que ocurre". Ahora. Entonces, si estoy ahora en el momento, ahora esto es lo que está ocurriendo. Ahora. Este es el momento de mi vida. Esto es lo que hay en mi vida. Para qué pensar en algo que no es lo que está ahora aquí. Y tanta gente que está viviendo en el futuro por miedo, otros todavía viven el pasado por culpabilidad o por culpar a alguien.

[Música]

Pero todavía me decía una persona que tenía todo resuelto en su vida, más o menos, pero tenía miedo del futuro por si las cosas fallaban. Entonces, a la mayor seguridad en uno mismo. Por eso la meditación te va dando seguridad y te vas dando cuenta de que cada cosa ocurre en su momento. Y tienes que seguir haciendo cosas. Y tienes que seguir provocando un poquito que alguna cosa ocurra, sabiendo que tal vez puede ocurrir o no pueda ocurrir. O sea, no apegándote al resultado. Es la diferencia. Es decir, yo puedo preparar el jardín para que en primavera florezca con más fuerza, o puedo abandonarlo ahora y luego quejarme de que no han salido las flores como tenían que salir. Pero yo puedo ser proactivo y decir: "Yo sé que no es el momento, pero sé porque ahora tengo tiempo que puedo preparar, lo puedo poner cierto abono, limpiarlo un poco, podar o no sé qué, arreglarlo un poquito con la esperanza de que luego en primavera tenga más fuerza". Esto puedo hacerlo. Pero a la vez sé que florecerán en su momento.

Entonces, la vida es igual. Estamos en un proyecto, estamos en un trabajo, estamos en una relación, tenemos unos hijos. Yo tengo que seguir haciendo lo que tengo que hacer. Claro, yo tengo que decir lo que tengo que decir sin exigencias, sin presión, porque eso tampoco funciona. Pero bueno, tengo que dar algún consejo de vez en cuando, tengo que describir algo, tengo que explicar algo, cómo se hace o cómo se deja de hacer, tengo que dar alguna advertencia de lo que puede pasar en el futuro. Pero luego, desapego. Porque lo que tiene que ocurrir, ocurrirá cuando tiene que ocurrir, no cuando yo quiera que ocurra.

Entonces, la vida, hay tantas cosas que no ocurren cuando yo quiero que ocurran. Hay tantas, tantas a nivel profesional, de trabajo, de relaciones, de familia, de dinero. Tantas. Entonces, es bueno prepararse y entrenarse a desarrollar paciencia, comprensión, tolerancia, porque eso te permite estar en el presente, seguir moviéndote. Y hay que mover cosas. Hay que mover cosas. Yo veo también en muchos proyectos que se han, algunas cosas que yo ya pensaba, tendrían que estar hechas hace un año, literalmente. Y ahora se están terminando. Y ahora están terminando. Digo: "Bueno, pues en el momento que vienen, que se están terminando". Digo: "Fíjate, un año y medio casi que mostraron. Ya está, por fin". Pues vale, pues ahora están. Disfruta ahora. Qué bien. Mira, el final se ha conseguido. Entremedio, hay que seguir insistiendo y desapegado. Insistir y desapego es un arte. Y por eso la meditación nos ayuda a eso. Nos ayuda al arte de actuar y desarrollarte, actuar y desapegar. El arte. Pero actuar en la meditación no es pasiva. La meditación no es para que estés todo día meditando. Bueno, lo que sea, será. Lo que venga, vendrá. Tengo sed y el vaso no viene. Tengo sed. No viene. ¿Será que no tengo que beber? ¿Será que no tengo que ver? No, mi bebé.

[Música]

Pues mira, había agua y estaba bien calentita. O sea, está muy bien, estupendo. Yo he vivido acá, era el momento de beber. Provocaba momento para beber. Entonces, hay que entender también, porque hay gente que dice: "No, lo que venga, que venga. Lo que venga, será". Cuidado. Tú también puedes orientar tu vida a las circunstancias en una dirección. Pero luego, acordarte de que cada cosa ocurre en su momento. Y ahí sí que no tenemos el poder ni el control de las cosas, ni de la naturaleza.

Cuando las cosas no ocurren en su momento, ¿qué es lo que también pasa ahora con la naturaleza? Nos sorprendemos. Y si aciertas flores salen cuando no corresponde, decimos: "Voy, ¿qué hacen las flores saliendo ahora si no corresponde?". Porque el tiempo y todo cambia. Todos estamos en un mundo tan cambiante que ya no sabemos ni siquiera cuándo son las cosas, cuándo corresponden. Entonces, por esa que estar más desapegado todavía. Porque incluso lo que parece que es, la podemos saber o prever, tampoco lo sabemos, porque todo está cambiando.

Así que es la vida. Y fijaros que todo ocurre cuando tiene que ocurrir. Y a la vez, todo pasa también y deja de ocurrir. Todo ocurre cuando tiene que ocurrir y todo pasa y deja de ocurrir. Pues no hay nada que sea eterno y perpetuo en el mundo físico, me refiero. Entonces, todo pasa por un punto más intenso y luego empieza a perder lentamente, aunque tarde un tiempo, su intensidad. Y lo estamos viendo también con el virus y con todas las situaciones. Ha sido siempre un momento muy intenso y luego va perdiendo su intensidad. Esa es la naturaleza de la vida.

Entonces, por un lado, es la paciencia de que todo ocurre cuando tiene que ocurrir. Por otro lado, las cosas también pasan. Aunque sea un año, dos o tres, pasan y quedan en la historia. Y de repente se habla: "¿Te acuerdas aquella época cuando llevaban mascarillas? Qué cosa, ¿verdad?". Estamos en la sala, todo el mundo con mascarillas. Era increíble. "Sí, eso pasó". ¿Alguien que no lo vivió? "¿En serio? Si no me lo puedo creer". Te enseño fotos. "Mira, mira, mira. Vaya". "¿Y cómo lo hacíais?". "Pues no sé, pero lo hicimos. Nos acostumbramos". Y yo, ¿llegará un día no tan lejano que estaremos hablando así? ¿Me veréis? ¿Lo creéis o no? Todo pasa y todo llega a su momento.

Pero, ¿cómo vivo mientras estoy pasando lo que corresponde pasar? Ese es el secreto. Si tengo que vivirlo, así lo vivo. Bien, no con resistencia, no como al estar, no esperando que tendría que ser otra cosa, no deseando, no rechazando. Cuanto es sufro todo ese tiempo. Entonces, muchas veces en la vida, las personas tienen la actitud del tipo: "Está rechazando lo que ocurre y como deseando, esperando que ocurriera otra cosa distinta". "Deberíamos vivir mejor", "Deberíamos, no sé qué", "Debería haber otro tipo de gobierno", "Deberíamos conseguir, no sé qué", "La seguridad social debería, no sé", "Deberían haber, no sé cuándo", "Deberían dar, no sé qué". Y estás amargadísimo y no te das cuenta de las cosas que tienes. O sea, cuando comparamos con otros países, nos damos cuenta de cuántas cosas podemos agradecer en este país, por ejemplo. Hay cosas que mejorar, sí, estoy en todos. Y en nuestra vida también. Pero también hay con muchas cosas que agradecer.

Entonces, ¿de dónde vivo? ¿Desde el agradecimiento o desde el rechazo? ¿Desde la resistencia? ¿Desde no, desde la queja? Entonces, estoy viviendo lo que corresponde vivir en el momento que hay. Tampoco. Entonces, confío en la vida. Tampoco. La vida. Entonces, va a trabajar conmigo y va a confiar en mí. En la vida, de verdad. Yo lo hablo mucho esto de las charlas. La vida es un ente. No es Dios. Es la vida. Esto está creciendo. ¿Y quién no? Yo decido. Yo le pongo agua. Nada más. Y con cuidado. No le pongo demasiada, porque si no. Solo justito. Pero el resto lo hace la vida. La vida. La vida está en todas partes. Y nosotros igual. Nos cortamos. ¿Y qué hace la vida? Lo repara. Es increíble. Las células saben lo que tienen que hacer. Si las dejamos. Que muchas veces ni siquiera las dejamos.

Entonces, ¿no nos alineamos con la vida? Cuando aceptamos que cada cosa ocurre según la vida, según el momento, según las circunstancias, la vida también nos acompaña y la vida también nos nos favorece. Y la vida siempre es beneficiosa. Siempre. Todo lo que nos parece que nos benefició, con lo que cuando lo vemos con perspectiva, es beneficioso. Pues la meditación es estar trabajando sobre estos pensamientos. La meditación es una actitud meditativa. Es una reflexión constante internamente de ir posicionándote en la mejor perspectiva que hay, de tener esos pensamientos que te ayudan a entender las cosas de una forma distinta como todo el mundo las entiende. Tener estas frases como esta: "Todo ocurre en su momento". Y cuando hay algo que no está ocurriendo, te preguntas: "¿Dice 'todo ocurre en su momento'?" Y entonces la meditación es sobre ese pensamiento. Respiras, te relajas. Ocurre en su momento y es válido.

[Música]

Y puedes seguir haciendo cosas. Puedes seguir siendo creativo. Puedes seguir teniendo energía. Pero si luchas y tal, te atascas. Te quedas atrapado en la lucha. Te quedas atrapado en el conflicto. Y ahí sigue ocurriendo lo que tiene que ocurrir. Porque por mucho que te enfades, la vida sigue igual. No se enfada, sino que ella sigue haciendo lo que tiene que hacer. Y las cosas siguen ocurriendo cuando tienen que ocurrir, te guste o no te guste. Y el que lo pasa madre. Esto tras meditar es saber cada momento también qué es lo que ocurre en este momento y cómo sincronizar y alinearme en este momento. Y cuando me conecto, fluyo en el momento. Es cuando puedo estar bien, independientemente de si las cosas van bien o van mal. Y entonces, das cuenta las circunstancias que vienen con las que fluye. Sí, que las que son. Si por aquí voy ahora.

[Música]

La decisión es mucho más fácil, porque ya no depende de las expectativas que tienes, son los deseos que tienes, sino de la energía. Esto es por aquí voy. Uy, uy. Pero hoy en día nos mueven tanto los deseos, las expectativas, lo que debería, lo que no, lo que me gustaría que. Entonces, ya no fluimos con la vida. Son todo por el miedo. Hay tantas decisiones basadas en el miedo, hay tanto egoísmo y tanta avaricia por el miedo. Pero en la vida cotidiana, no estoy hablando de políticos y gente rica. Nosotros, es que un poquito más. No vayas a que me pase. No sea, tengo ahorros suficientes. Pero si pasa. No, ya tengo que la casa pagada y casi la otra. Pero bueno, si y si resulta que era. Mira, está, está, él preside. Y por si, por si, por si, por si. Y cuanto más tenemos, ¿sabéis lo que pasa? Más miedo tenemos. Porque si lo perdemos, y si, y si lo perdemos, ese me lo quitan. ¿Qué pasará de mí en el futuro? Y si es curioso que cuanto más te basas tu seguridad en lo material, más miedo tienes y más inseguro estás.

Pero si confías en la vida, confías en ti, confías en Dios, confías en el fluir de las cosas y sigues actuando en el día a día, contribuyendo, contribuyendo, contribuyendo. Karma, karma positivo. Esa es la mejor inversión. Y te confías, porque sabes que cuando te ocurra algo, el karma es el que te va a proteger, no el plan de pensiones o la cuenta en el banco. Eso simplemente va a pagar una habitación de un hospital o algo, no sea un médico. Pero que te ocurra el mejor, que estés, que coincidas en el momento adecuado cuando tú necesites lo que se necesita en ese momento, solo va a ocurrir cuando tú estés alineado con los momentos, con la vida. ¿Veis un poco la sincronicidad con esto? Pero si tú estás alineado con tu control y con tu miedo de que tú crees que con lo que tienes, con lo que guardas, con lo que tal, con todo esto es lo que tú vas a decidir. La vida dice: "Bueno, chicos, decidid tú. Que decidimos muy mal".

Pero si dejas que la vida. Idiota. Yo tenía varias experiencias y en las que me sorprendió como la vida se ha encargado de traer gente, personas, situaciones. Dices: "¿Quién ha arreglado todo esto?". Yo no he sido. ¿Cómo ha sido? Sueltas, fluyes. Se habla mucho de fluir, pero muy pocos lo oyen. El mundo está atascado y sujetando sus cuerpos. "Hijo mío, mío, no, no. Yo quiero fluir, pero con todo esto, con tres casas, con todo esto, con todos mis problemas, con todo". Algo nuevo. Con todo. Ahí fluye. Pero si es que no cabe eso. O sea, empujando con todo eso. Suelta. No suelta. Pues quédate ahí.

[Risas]

Cuando sueltas, fluyes. Es como si dijeras: "Quiero volar, quiero hablar". Y no sueltas. "Nosotras la rama". Encima de una mochila muy gorda y estás atado al árbol. "Quiero volar, quiero volar". Desde salta. Te sueltas. Tira la mochila. "No, no. ¿Y si me caigo?". Entonces la mochila. Llevo cosas por si me caigo. Preocupa las mochilas, que te vas a caer. Es la paradoja de la vida. Queriendo no hacer algo, al final acabó haciéndolo. En cambio, influyes. Ocurren las cosas que la vida también te ofrece. Pero, claro, tienes que tener esa seguridad en ti para para volar, para fluir, para soltar. Y eso nos da la meditación. O sea, el entrenamiento. La meditación es soltar. Suelta. Suelta. Cada cosa tiene que ocurrir cuando tiene que ocurrir. Suelta. Suelta. No hay nada que permanezca eternamente. Siempre pasa. Suelta. Suelta. Confía que la vida te traerá cosas. "Es que tengo miedo". Entonces, esa voz. Dentro de poco veréis un personaje que aparecerá por aquí. Estamos preparando ya una sorpresa. Veréis que estos personajes empezarán a hablar. Y esta sea una nueva escena.

[Música]

Muy bien, pues vamos a meditar sobre este tema. Yo pasé el COVID hace nada, tres semanas. Y me ha quedado todo un poquito tonta. Pero no os preocupéis, porque vacunado, o sea, tengo todo, todo junto, trato para qué.

[Risas]

Así que es un pequeño recuerdo. Siempre tenemos que recordar cosas. Así lo recordamos bien.

Muy bien, pues vamos entonces, como siempre, a encontrar esa postura adecuada. Y puedes respirar profundamente y dejar que cada respiro te ayude a entrar un poquito más dentro de ti. Y empieza a observar tu mundo interior. Observa cómo te sientes. Observa cómo te encuentras en este momento, ahora, aquí, en este lugar.

[Música]

Y lo que está ocurriendo, es lo que está ocurriendo. No hay otra cosa. No debería ser diferente. Es lo que hay. Es lo que es. Todo ocurre en su momento. Y este momento es este momento. Y esto es lo que ocurre en este momento. Estás aquí en este momento. Estás meditando en este momento. Así que no necesitas hacer otra cosa. No necesitas ir con tu mente a ningún otro lugar. No necesitas resolver nada y organizar nada. Así que toma conciencia de este momento y lo que ocurre en este momento. Y puedes empezar a conectar con tu mundo interior.

[Música]

Y observar. Empezar a observar tu mente. Qué pensamientos hay en tu mente. Y dejar que pasen. No dejarse influir por ellos.

[Música]

Y poco a poco, convertirte en el creador de tus propios pensamientos. Yo soy el creador de mis propios pensamientos. Y puedes crear en este momento.

[Música]

Los pensamientos más hermosos que tú desees. Pensamientos que te permitan experimentar la paz, la calma, la quietud.

Soy un ser consciente.

[Música]

Y ahora, en este momento, me siento en paz.

[Música]

Mi mundo está en paz.

[Música]

Mi mente está en paz.

[Música]

Mi corazón está en paz.

[Música]

[Música]

Todo ocurre en su momento. Y esto es lo que ocurre en este momento.

[Música]

En este momento, elijo la paz. En cada momento, independientemente de lo que ocurra fuera de ti, tienes la libertad de elegir lo que ocurre dentro de ti. Fuera ocurre lo que tiene que ocurrir. Y dentro, dentro de ti, si eres consciente, ocurre lo que tú eliges que ocurra. Así que elige la paz. No importa lo que ocurra fuera de ti, ahora, en este momento, aquí.

[Música]

Elige la paz. Haz que ocurra la paz. Haz que la paz sea lo que ocurra.

[Música]

[Música]

[Música]

Sigue construyendo la paz en tu interior. Sigue creando este momento, siendo consciente de que eres el creador de cada momento de tu vida. De que puedes elegir lo que ocurra dentro de ti. Esa es la única libertad que realmente existe.

[Música]

Lo que hay fuera no depende de ti.

[Música]

Lo que hay dentro de ti depende de ti.

[Música]

[Música]

[Música]

Observa la calma en tu interior. Observa el silencio que se va creando cuando aceptas cada momento cómo es. Cuando dejas que ocurra lo que tenga que ocurrir fuera de ti. Y cuando conscientemente eliges lo que quieras que ocurra dentro de ti.

[Música]

[Música]

Mantente ahí en ese espacio interior de creatividad, de paz, de libertad. Descubre esa libertad interior. Descubre la libertad de ser el creador de cada momento de tu vida. Y a la vez, entender que todo ocurre en su momento.

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

Sigue manteniendo la conciencia en tu interior, creando dentro de ti este momento, cada momento.

[Música]

Y suelta lo que no corresponda a este momento.

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

Observa el silencio que se va creando dentro de ti cuando vives cada momento desde la conciencia. Cuando estás atento a cada momento. Cuando eres el creador de cada momento. Y cuando sueltas todo aquello que no puedes controlar. Y dejas que cada cosa ocurra en su momento.

[Música]

Las preocupaciones son pensamientos de algo que quiero que ocurra de una forma distinta.

[Música]

Vive el momento. Conecta con él ahora. Crea este momento. Y deja que cada momento se revele por sí mismo. Que cada momento te muestre lo que tiene que ocurrir en ese momento. Deja que la vida fluya. Y fluye con la vida.

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

Silencio en tu mente. Silencio en tu corazón. Silencio. Silencio.

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

Y ahora, observa tu vida y toma consciencia si hay algún momento de esos que deseas que sea diferente.

[Música]

Y simplemente aplica a esta palabra o esta frase: "Todo ocurre en su momento". Y deja que esta palabra y esta frase relaje tu mente, te libere de esa presión, de esa preocupación. Ocurre en su momento.

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

[Música]

Y ahora, en esta actitud de aceptación, de fluir, de sentirte más libre internamente, conecta con la luz. Conecta con una fuente de luz eterna. Conecta con una fuente compasiva de luz. Y deja que esa luz llene tu vida, llene tu mente, llene cada momento de tu vida. Y deja que eso sea lo que ocurra en cada momento. Suelta lo que ocurre fuera. Y deja que la luz ocurra adentro. Que la luz te acompañe en cada momento. Que esa conciencia sea constante. Y eso depende de ti. Y deja que la vida siga fluyendo, mostrándote cada escena de la vida en cada momento lo que corresponde. Aprende a no pensar en lo que ocurre fuera, sino utilizar tu energía.

[Música]

Para conectar con la luz. Sentir esa luz como desciende sobre ti. Sentir esa luz como te acompaña en cada momento. Mantente ahí en conexión, en unión, en comunión. Yoga. Yoga significa unión. Unión con la luz.

[Música]

[Música]

[Música]

Unión con la luz.

[Música]

Tu vida se llena de luz. Cada momento se llena de luz. Y a la vez, todo ocurre en su momento. Deja que la vida fluya. Deja que la vida se desvele en cada momento, se muestre en cada instante. Y tú, mantente en esa conexión dentro de ti. Meditar es vivir dentro y observar lo que ocurre fuera. Meditar no es una técnica. Meditar es una actitud ante la vida. Puedes prepararte para ir regresando. Puedes respirar profundamente. Puedes mover un poquito todo tu cuerpo y respirar de nuevo.

[Música]

Y regresar.

[Música]

Pero manteniendo esta actitud dentro de que yo soy el creador de mis pensamientos. Y esa conexión con la luz. Se puedo estar conectado con la luz en cada momento. Y la vida ocurre fuera. Pero no dejar que lo que ocurra fuera ocurra dentro. Porque es ahí donde viene el miedo, la preocupación. "¿Y si debería?". Es que lo de fuera es lo de fuera. Y tiene su movimiento. Y yo no puedo controlarlo, ni puedo modificarlo. Es lo que es. Ocurre cuando tiene que ocurrir. Pero como lo vivo dentro, eso sí que depende de mí. Y eso es una actitud meditativa. No es necesario sentarse a meditar para meditar, sino en cada momento que vivo en mi vida, tengo que posicionarme dentro. ¿Cómo me quiero posicionar en este momento? Y conectar. ¿Cómo quiero vivir este momento? Con la luz, acompañado de la luz. Así que muy bien. Seguimos avanzando. Que tengáis un buen día. Shanti.