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Es posible que la mayoría de las personas vean esta pregunta muy básica: ¿Por qué se le llama a Jesús el Hijo de Dios? Esta expresión la utilizan la mayoría de las religiones cristianas, aunque creen que esto aplica tanto a Dios como Padre como a Dios como Hijo. Sin embargo, aunque parece una pregunta básica, sí vale la pena examinarla con mucho cuidado, porque es crucial para entender el papel de Jesús en el propósito de Jehová y su relación con nosotros.
Cuando analizamos las escrituras, descubrimos la respuesta y apreciamos más el amor y la sabiduría de nuestro creador. Sin embargo, es interesante que la mayoría de las personas hablen del Hijo de Dios a partir del nacimiento en la tierra mediante María; pero no, Jesús, antes de llegar a la tierra, tuvo una existencia prehumana de millones y millones de años atrás. Veamos cómo lo explica Colosenses, el capítulo 1 y el versículo 15: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación”. Esta expresión, “primogénito de toda la creación”, significa que Jesús fue la primera creación de Dios en los cielos, el primero en ser creado. Como tal, tiene una posición única y especial en el universo. Podemos imaginarnos la relación que se formó entre Jehová y Jesús estando los dos solos por muchísimos y muchísimos años. Es más, Jesús trabajó junto a su Padre en la creación de todas las demás cosas, incluyendo a todos los hijos celestiales de Jehová, a los ángeles, como todo lo que pasó aquí en la tierra y en el universo. Esta colaboración nos permite comprender la unidad y el propósito que existe entre el Padre y el Hijo. Tenemos entonces un primer aspecto de por qué se le llama el Hijo de Dios: por ser el primero de la creación.
Veamos un segundo aspecto. En Juan, el capítulo 1 y el versículo 1, dice lo siguiente: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Cuando se refiere a la existencia de Jesús antes de venir a la tierra, vemos que en Juan 1:1 la Biblia lo llama el Verbo. Esto significa que Dios usó a su Hijo para transmitir información e instrucciones a otros seres espirituales; es decir, fue el portavoz de Jehová hacia la humanidad o también hacia seres espirituales. Es posible que las instrucciones que fueron dadas a Adán, posiblemente fueron dichas por Jesús cuando se le dijo: “Puedes comer de todos los árboles del jardín hasta quedar satisfecho”. Pero se le dieron las instrucciones de restricciones. Tal parece que Jesús fue el que dio estas instrucciones dichas por su Padre. Y en Éxodo 23, de los versículos 20 al 23, se habla que iba a ser enviado un ángel para dirigir a la nación de Israel por el desierto; aparentemente este ángel fue Jesús, el que guió a los israelitas durante todo este tiempo.
En resumen, Jesús es llamado el Hijo de Dios porque fue su primera creación y su portavoz. Su posición única y su estrecha relación con Jehová lo convierten en el Hijo más importante de Dios. Al entender esto, apreciamos aún más el papel de Jesús en el propósito de Jehová y su amor por nosotros. Así que, cuando le llamamos el Hijo de Dios, es un distintivo único que tiene Jesús.