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“Necesario reconocer al dolor crónico como prioridad en temas de salud pública”: Dra. Argelia Lara

sumedico31:04

Transcription

Hola, amigos de Sub Médico y El Universal. Es un gusto estar de nuevo con ustedes en un capítulo más de "Hablemos del Dolor Crónico". Y hoy nos encontramos con una especialista, pues que tiene una gran trayectoria en este tema del combate al dolor crónico. Nos encontramos con la doctora Argelia Lara. Ella es médico especialista del Centro Oncológico de Médica Sur y, pues como les comentaba, tiene una amplia trayectoria, un amplio expertiz en este tema. Y es un gusto estar aquí con usted, doctora.

Muchas gracias. Muchas gracias a ti, Mariluz. Encantada de poder compartir con ustedes estos minutos.

Muchas gracias, doctora. Doctora, y pues me gustaría empezar preguntándole: ¿En qué consiste justamente la medicina del dolor?

Bueno, la medicina del dolor es una especialidad médica dedicada al estudio, al diagnóstico y al tratamiento integral del dolor en todas sus posibles variantes clínicas, incluyendo, por ejemplo, dolor agudo, dolor crónico. Y dentro de este amplio campo del dolor crónico, podemos dividirlo a su vez en dolor benigno, es decir, no relacionado con el cáncer, y dolor maligno o relacionado con algún tipo de tumoración de de este tipo. En particular, el dolor crónico me parece que es muy importante subrayar que es un enorme desafío para la medicina contemporánea, porque es un tipo de padecimiento que puede durar meses, años o el resto de la vida del paciente. Uno lo dice con con facilidad, pero pensar en una situación que ya no se va a resolver a largo plazo y que esto es una realidad para muchos pacientes, tiene que ser algo muy duro de vivir. Por lo tanto, vale la pena eh señalar que este es un problema importante que nos debería interesar mucho a todos.

Claro, porque además, pues todos estamos expuestos a a vivir dolor crónico en algún momento de nuestra vida, ¿no, doctora?

Es correcto. Así es. Ese es uno de los grandes desafíos, decíamos, en el campo de la medicina. Y sobre todo porque ahora la expectativa de vida ha crecido, es decir, por estadística internacional, ahora las personas viven más y esto nos expone a tener más enfermedades durante nuestra vida, y esto implica que muchas de ellas podrían estar relacionadas con formas de dolor crónico. Así que la posibilidad de tener dolor ha aumentado justamente con el avance de la medicina contemporánea. Por eso vale mucho la pena estar al tanto de todas las novedades que hay al respecto. Te diría también que el objetivo en medicina del dolor es minimizar, controlar, atenuar o desaparecer, si es posible, el dolor a través de un enfoque que es muy integral. Es decir, combinamos estrategias farmacológicas, terapias físicas o rehabilitatorias, manejo psicológico también. Y de esta manera podemos atender estas esferas que son muy diferentes, pero todas ellas se pueden ver comprometidas cuando hay dolor crónico. Por eso es importante hablar de esta llamada medicina centrada en el paciente, porque no para todas las personas es la misma necesidad de atención. Algunas tendrán un componente mucho más predominantemente físico, pero otras también tendrán una afectación emocional. Lo que se llama la triada del dolor: dolor por un lado, ansiedad, depresión por otro, trastornos del sueño. Así que hay personas que tienen todos estos problemas a la vez. Y por eso es que es muy importante reconocer que este es un problema de salud pública a nivel internacional. La buena noticia es que sí tenemos innovaciones científicas para poder personalizar la atención y buscar no solamente aliviar el dolor hasta donde sea posible, sino también, y sobre todo, mejorar la funcionalidad y tener un impacto positivo desde el punto de vista emocional en los pacientes.

Doctora, entonces, ¿se establece, pues, un plan para cada uno? O sea, digamos, lo que me me darían a mí de tratamiento, ¿no sería igual para otra persona?

Es correcto. Por eso hablamos de esta medicina centrada en el paciente, que desde otro ángulo podría llamarse medicina personalizada. Esto significa que no para todos los pacientes, incluso los que tienen la misma enfermedad, no todos ellos van a tener la misma necesidad analgésica ni el mismo tipo de abordaje. Y algo interesante es que incluso la misma persona a lo largo de su vida puede tener variaciones en cuanto al dolor crónico, puede tener necesidades distintas. Y además, también pueden irse agregando otras enfermedades, lo cual es algo muy común, de hecho, es algo esperado con el paso de los años. Y esto puede limitar o condicionar el que otro tipo de tratamientos, por ejemplo, el manejo analgésico, tendrá que adecuarse a la realidad y a la situación, al contexto que esté viviendo el paciente en ese momento.

Doctora, ¿y a qué tipo de pacientes, pues, se recomienda acudir con con un experto como usted en en dolor crónico?

Bueno, en general, lo que podemos decir es que todos los médicos, incluyendo los médicos de primer contacto y los de diferentes especialidades, tiene la formación básica necesaria para poder atender estas situaciones. Sin embargo, sí puede haber algunos casos donde se salga de este común denominador y donde el tratamiento requiera otro tipo de habilidades, y por eso es que tenemos esta especialidad. Así que, en general, nosotros atendemos pacientes que tengan dolor de difícil manejo o donde haya este tipo de matiz de refractariedad, es decir, cuando no ha habido una respuesta adecuada a un tratamiento previo. Ahí hablamos de refractariedad y entonces podríamos ahí participar los expertos en dolor. Pero insisto en que básicamente todos los médicos tenemos una capacitación, al menos básica, para poder atender estos casos. Especialmente, te diría que eh situaciones desafiantes son, por ejemplo, el dolor agudo. Dolor agudo es el de corta duración, y esto puede verse sobre todo en escenarios postoperatorios. Yo creo que si alguna de las personas que nos ven el día de hoy ha tenido alguna cirugía y tuvo un manejo del dolor no tan apropiado en el postoperatorio, sabe de lo que le hablo. Esto puede ser verdaderamente difícil de vivir. Bueno, hay problemas incluso como el síndrome de estrés postraumático en pacientes que han sufrido dolor severo, por ejemplo, después de una cirugía mayor o también cuando han permanecido en unidades, por ejemplo, de enfermos críticos, como terapias intensivas. Entonces, dolor agudo posterior a lesiones, a traumatismos, a cirugías, a quemaduras, a condiciones médicas que requieren un manejo inmediato del dolor. Por otro lado, está todo este gran campo que es el dolor crónico, donde se incluyen muchas variedades de dolor. Pondremos algunos ejemplos: diferentes formas de artritis u osteoartritis, fibromialgia, un tema muy importante, sobre todo que ha cobrado relevancia en los últimos años, dolor lumbar crónico, ahí puede haber muchas variantes también, otras formas de dolor musculoesquelético, y el gran capítulo de dolor neuropático y dolor musculoesquelético. Y yo creo que ahí sí vale la pena enfatizar que hay ciertas categorías que, a pesar de que no tienen relación con el cáncer, sí pueden ser verdaderamente serias para quienes la sufren, como sería el caso de la neuralgia postherpética, la neuropatía diabética, que acompañan a otras enfermedades y que pueden tener cursos de muy larga duración y que ameritan un manejo especializado, a veces más allá del farmacológico. A veces se requiere hacer otro tipo de abordaje. Y también el otro gran capítulo es el del dolor musculoesquelético. Eh, finalmente, pero no menos importante, está todo el dolor oncológico, el relacionado con una enfermedad, pues que tiene que ver con fases desde las etapas tempranas, incluso del cáncer, hasta las etapas avanzadas y terminales de algunas enfermedades de este tipo. Por lo tanto, me parece que es amplísima la posibilidad de requerir en algún momento de la vida eh este tipo de manejo. Así que creo que por eso vale la pena entender que es un problema de de enorme trascendencia a nivel internacional.

Doctora, y pues ahorita me regreso un poco a lo que platicábamos al inicio de esta charla, que no hay un solo manejo, digamos, para para todos, sino que es más especializado para cada paciente. Y ahorita con lo que nos comentaba, pues esta amplia gama de de problemas de salud asociados a un dolor crónico, pero me gustaría preguntarle, eh, ¿cuáles son los tipos de tratamiento, digamos, más utilizados aquí en México y cómo se ve, sobre todo, pues mejorada la vida de de los pacientes cuando acceden a ellos?

Es muy interesante esta pregunta, porque efectivamente necesitamos considerar estas necesidades únicas y en particular, en ese momento de la evolución del paciente. Y esto implica alinearnos con los objetivos del paciente y también considerar eh todas estas variables que hemos mencionado: emocionales, sociales, laborales, porque todo esto tiene un impacto. Finalmente, una persona con dolor crónico no solo tiene esta experiencia físicamente, sino que también a otros niveles de su vida, en otras esferas, también está teniendo un deterioro importante. Los tratamientos, en general, también se dividen en varias categorías, pero eh para resumir, podríamos comentar que uno de los grandes eh, digamos, de las grandes opciones que tenemos en esta área es la farmacoterapia. Eh, los medicamentos analgésicos, que sin duda son la piedra angular del tratamiento contra el dolor, tanto agudo como crónico, ya sea oncológico o no oncológico. Esta farmacoterapia puede estar basada en diferentes tipos de medicamentos. Solo por mencionar algunos de los más importantes: tenemos a los antiinflamatorios, están los opioides, un grupo muy importante, especialmente en dolor de intensidad moderado a severo, también otros grupos de fármacos, incluyendo antidepresivos y antiepilépticos, que de manera sorprendente funcionan más más allá del efecto que tienen sobre el ánimo. Eh, también los utilizamos mucho, por ejemplo, en dolor neuropático, y otros medicamentos específicos de acuerdo con el tipo de padecimiento que tenga el paciente, por ejemplo, antiespasmódicos en dolor visceral, relajantes musculares en dolor musculoesquelético, etcétera. Tenemos técnicas físicas e, por ejemplo, rehabilitatorias. Estas terapias que pueden ayudar y que pueden ser un adyuvante importantísimo, sobre todo para pacientes con dolor musculoesquelético. Estas técnicas ayudan a mejorar la movilidad, ayudan a que el paciente se reincorpore rápidamente a sus actividades habituales, fortalecen los músculos y, por supuesto, también son un adyuvante para el dolor. Eh, puede haber también en casos que sean de mayor dificultad, que no tengan una respuesta completa con los fármacos, ahí se puede considerar algún tipo de procedimiento intervencionista, que puede incluir, por ejemplo, e este tipo de procedimientos mínimamente invasivos, que así se llaman, por ejemplo, un bloqueo periférico, es decir, un bloqueo nervioso. Eh, hay técnicas de radiofrecuencia, por ejemplo, y también ya en casos mucho más seleccionados, la implantación de dispositivos eh a largo plazo, dispositivos neuromoduladores. Eh, para tranquilidad del público, les puedo decir que la mayor parte de los pacientes, la inmensa mayoría, responde adecuadamente con tratamientos analgésicos convencionales, es decir, con fármacos que estén adecuadamente seleccionados para poder cubrir el perfil necesario en cada situación. Y bueno, también mencionar que la psicoterapia en muchas ocasiones es parte del tratamiento, ya que la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, también pueden ser eh como un obstáculo para que los pacientes tengan una recuperación completa. Por lo tanto, también, aunque directamente no lo hacemos, pero nos encargamos de que los pacientes reciban este tipo de ayuda.

Y qué importante es esto que nos comenta, doctora, de una atención integral, ¿no? Porque pues podemos atender la parte física, pero si también no se atiende, pues esta parte psicológica, emocional de los pacientes, pues se queda, pues incompleto, ¿no? El proceso.

Es correcto. Así es. Por eso es muy importante tomar en cuenta todas estas esferas y de ahí que la atención en los últimos años se plantea que debería ser multidisciplinaria, es decir, una sola persona y una sola disciplina, claro que puede ayudar a un paciente, pero en general se obtienen mejores resultados cuando se combinan estrategias e incluso cuando se logra una sinergia entre ellas. Así que por eso la tendencia mundial es hacia crear equipos multidisciplinarios que puedan atender al paciente y puedan atender todas estas demandas de justamente de atención que requieren.

Doctora, y bueno, todo esto que nos comenta, la verdad es que suena bastante bien, suena muy interesante, suena muy completo, ¿no? La la atención que se da a los pacientes, pero en la práctica, digamos, ¿cómo cómo se da? ¿Cuál es el balance que hace usted, digamos, de la atención en México? Porque a veces, pues se vuelve un poco complicado, ¿no? Aquí en la Ciudad de México es más fácil a lo mejor acceder a un tratamiento que en otras partes del país, o a lo mejor aquí hay más medicamentos que en otros estados. Entonces, ¿cómo ve usted la situación en México de la atención al dolor crónico?

Pues es un ejercicio interesante este que planteas, Mariluz, porque sí tenemos algunos avances importantes antes, y esto tiene que ver también un poco con el contexto mundial hacia donde se ha ido progresando, basándonos en la investigación, en los conocimientos como de última generación, y eso, por supuesto, también ha llegado a México, pero es cierto que tenemos desafíos y algunos de ellos son desafíos muy particulares, son como muy de de países como el nuestro, que todavía tienen pues cosas que mejorar. Entonces, en cuanto a los avances, podemos decir que, por ejemplo, en los últimos años, a nivel internacional, se reconoce cada vez más la importancia de hablar del manejo del dolor y de cómo el dolor crónico puede destruir la vida de las personas cuando no se atiende correcta y oportunamente. Así que se sabe ahora que una atención adecuada es un aspecto fundamental para poder retornar a estas personas a su vida previa, a una vida productiva, una vida satisfactoria y que puedan vivir bien. Esto es en general, que recuperen esta llamada calidad de vida. Así que esto ha creado también en la población general una mayor conciencia de que es un tema importante, que si llegan a tener una situación de este tipo, hay que buscar ayuda médica. Y yo esto lo quiero subrayar: no automedicarse. Los analgésicos son medicamentos que son de uso tan cotidiano que la gente ya utiliza alguno pues porque le pareció que le dio buen resultado o alguien se lo sugirió, pero muchas veces está fuera de prescripción. Entonces, esto no debería ocurrir. Ocurrir. Por lo tanto, todas estas campañas educativas, tanto para médicos como para pacientes, han tenido algunos frutos, sin duda. Esto es un avance. Por otro lado, también hay un incremento en el gremio médico hacia formarse más, hacia tener mayor conocimiento y mayores herramientas para poder manejar correctamente el dolor. Como decíamos, en la escuela de medicina, por supuesto que te enseñan a manejar los principios fundamentales del dolor, pero es que este campo ha avanzado tanto en los últimos 20 años que muchas cosas están avanzando y cambiando casi que cada año o a veces antes. Entonces, es fundamental para el gremio médico mantenerse constantemente actualizado para poder brindar las alternativas analgésicas más a la vanguardia, con mayor investigación, las que tienen mayor soporte científico. Eso siempre sería lo más deseable. Así que, claro que esta tendencia al incremento y a la mayor formación de profesionales de la salud en el campo del dolor, pues es un beneficio, porque finalmente vamos a contar con eh médicos, enfermeras y en general personal más capacitado. Así que esto también, pues es un punto adicional a favor. Por otro lado, también no menos importante es hablar de que se han desarrollado nuevas técnicas, por ejemplo, de abordaje eh, como sería el caso de todas las técnicas regionales. Esto ha sido un boom en el campo de la anestesiología, del dolor agudo y también del dolor crónico. Se han descrito nuevas formas para poder controlar el dolor, por por ejemplo, haciendo bloqueos selectivos que hasta hace muy poco no contábamos con ellos y ahora se tiene mayor certeza, porque ya se guía esto con imagen, es decir, por ejemplo, con ultrasonido. Así que podemos hablar de que hay técnicas más avanzadas que antes, y esto permite tener mayor seguridad y mayor eficacia en los resultados. Y bueno, pues se ha promovido, decíamos, el enfoque multidisciplinario, donde participan diferentes actores, diferentes especialistas, y se va dando el énfasis necesario según el tipo de atención en particular que requiera un paciente. Así, aunque al final sea atendido un un paciente por tres o cuatro doctores, quien tendrá la batuta del tratamiento será el que requiera tenerla para ese momento, y luego esto puede variar. Así que esta visión desde varios ángulos de la condición del paciente también es es interesante y ha aportado cosas. En cuanto a los desafíos que sí tenemos varios, eh, pues diríamos que la especialidad del dolor y tú lo decías hace un momento y muy bien, el manejo del dolor y la atención que se ofrece a nivel nacional no es homogénea. Eh, dentro del sistema de salud de México, tanto en en niveles públicos como privados, sí tenemos como una gran variabilidad. Esta situación eh, pues desde luego hace que también la calidad de la atención no sea algo uniforme ni homogéneo. Así que generalmente los recursos médicos, los recursos materiales, la infraestructura, suelen estar centralizados en las ciudades grandes y No necesariamente en otras ciudades. Entonces, el acceso a este tipo de atención a veces se vuelve complejo, porque hay que desplazarse a algún otro lugar y porque entonces se complica, se dificulta mucho para la población general. Y si consideramos además que es una persona con dolor, pues todavía más entendemos el reto que significa desplazarse por horas o tomar un transporte. Eh, así que esto sí es un tema que deberíamos intentar mejorar. Ahora, también hay otro problema muy serio y es La estricta regulación de los medicamentos para el dolor, especialmente los analgésicos potentes. Eh, quiero mencionar en particular el caso de los opioides. Los opioides son un grupo de fármacos importantísimo para los médicos y para los pacientes. Bien prescritos, pueden ser un un arma, una herramienta importantísima para poder controlar el dolor a corto y largo plazo, ofreciendo un perfil de seguridad a veces superior al que tenemos con otros grupos farmacológicos. Así que tienen su lugar dentro de la farmacopea, hablando de dolor crónico, agudo también, y por eso es importante poder contar con ellos. Sin embargo, el estar tan regulados muchas veces eh dificulta el acceso para los pacientes que estos pacientes además requieren analgésicos de este tipo, de esta potencia, también de manera legítima, por ejemplo, los pacientes con cáncer. Y en algunas ocasiones, debido a esta regulación tan estricta, no están tan fácilmente al alcance de los pacientes. Y bueno, desde luego, por último, diría que aún sigue siendo importante mejorar la educación, tanto del gremio médico como de la población general, acerca de todas las opciones que existen en la actualidad para manejar el dolor. Eh, crear esta conciencia de que el dolor crónico se debe entender como una enfermedad. Eh, muchas veces se pensaba, bueno, es un síntoma, bueno, tómate algo, ya se te pasará, pero es que para muchas personas esto no se va a pasar y y esto puede durar meses, años o el resto de la vida. Entonces, hay que tomarlo con la seriedad que lo amerita. El dolor crónico es otra enfermedad más para el paciente. Y por qué digo otra, pues porque seguramente hubo una primera enfermedad que ocasionó el dolor, pero ahora el paciente tiene que vivir con estas dos situaciones o incluso con más problemas, ¿no? Las comorbilidades, el hecho de tener que enfrentarse como a a una situación de de enorme exigencia, por ejemplo, la gente que tiene una vida económicamente activa, pero que además tiene dolor crónico y tiene que convivir con esto y cumplir con estas exigencias sociales, laborales, etcétera. Entonces, sí es importante tener este grado de conciencia y de educación para que todos podamos tener una idea de lo importante que es recibir un tratamiento oportuno y también apoyar todas las iniciativas que tienen que ver con difundir este mensaje importante.

Esto que nos comenta, doctora, ¿no? Porque creo que estamos acostumbrados a a pensar en el dolor y en el dolor crónico, pues como algo adyacente a otro padecimiento, ¿no? A lo mejor, eh, no sé, diabetes y el dolor neuropático o o diferentes problemas de de salud, ¿no? Este, que podrían estar como relacionados, pero debemos de pensar ahora ya en el dolor como una enfermedad por sí misma, como nos comenta, y creo que hacia allá es donde donde tendremos todavía que que seguir avanzando, ¿no, doctora?

Es correcto. Y eso implica un enfoque totalmente diferente. Eh, pensar como hacíamos antes que el dolor es un síntoma, pues parecía que simplificaba un poco eh la situación, parecía que era algo transitorio, que que más tarde se te iba a quitar con cualquier analgésico, y eso no es cierto. Ahora sabemos los médicos, y nos costó caro en la historia de la medicina, entender que no todos los analgésicos funcionan para todos los dolores, hay una selectividad en la respuesta, y esto es algo que, bueno, desde luego, ahora tenemos claro, pero hasta hace algunas décadas no era así. Entonces, es muy importante también también remarcar que hemos tenido avances impresionantes, sobre todo en los últimos 20 años, y esto, pues por lo menos una buena noticia de vivir en el siglo XXI, es que ya podemos beneficiarnos de esta investigación eh clínica que ya se está aplicando en la actualidad y que ahora tenemos mucho más claridad para poder llevar a cabo este tipo de manejo, siguiendo lineamientos más claros. Eh, hay lineamientos internacionales, hay consensos, hay grupos que se dedican precisamente a evaluar cuál es el mejor tratamiento para ciertas condiciones en particular. Así que eso sí es un avance digno de destacar. Y también, pues para quienes nos están viendo y nos están escuchando, pues comentarles, ¿no? Que con el objetivo de de poner este tema del dolor crónico sobre la mesa, de impulsar, pues más acciones en beneficio de los pacientes y de que el dolor crónico sea considerado como una enfermedad en sí misma también aquí en México, pues se creó en febrero pasado un comité de expertos en dolor crónico, del que la doctora Lara es es integrante. Y me gustaría preguntarle, doctora, ¿por qué cree que es importante, pues, una iniciativa de este tipo?

A mí me parece fundamental tener este tipo de iniciativas. Eh, en el caso de la conformación del comité de expertos en dolor crónico, es bueno, me parece que es eh un esfuerzo conjunto para poder abordar un problema muy serio de salud pública. Esta iniciativa eh es relevante porque, número uno, reconoce al dolor crónico no solo como una condición médica más, sino como una prioridad en temas de salud pública que requiere atención y que además ocasiona, en muchos sentidos, costos muy elevados para el que lo tiene, tiene que sufrir, para las pérdidas que implica para esta persona, para su familia, para su microeconomía, pero también en términos macroeconómicos está muy estudiado el dolor crónico, sobre todo el que está mal manejado, pues tiene un impacto muy serio, incluso hasta en el producto interno bruto de algunos países, por lo que implica en términos de pérdida de días de trabajo, de productividad, el gasto que se hace para poder cubrir el dolor, y si estuviese bien empleado, pues no habría problema, pero no siempre es así. Por otro lado, hay que considerar que eh decíamos, el dolor crónico afecta otras esferas más allá de la física, también está la psicológica, la social. Y el tener un comité de expertos que además tengan diferentes disciplinas y que tengan un enfoque social, algunos de ellos de comunicación, en áreas médicas, por supuesto, e incluso desde el punto de vista de integrar todas estas eh esferas, eh favorece un enfoque integral, eh un enfoque colaborativo y multidisciplinario, que ahora es es la la manera en la que tenemos que trabajar para obtener mejores resultados. También eh este tipo de comités, como el que conformamos, eh tiene la facultad de poder emitir algunas recomendaciones, siempre basadas en la mejor evidencia científica disponible, teniendo precisamente como objetivo mejorar los resultados que que tenemos hasta ahora. Y la idea es promover estándares de atención y protocolos de tratamiento que mejoren desde el punto de vista de la calidad del cuidado y de los outcomes, de los desenlaces. Entonces, lo que queremos es una atención más uniforme, más efectiva y también más incluyente, que pudiera resultar en una atención más equitativa, donde el acceso pueda mejorar. Esto es algo que sí necesitamos hacer y e sería importante hacerlo lo más pronto posible. Y bueno, por otro lado, se podrían, a partir de los esfuerzos de este comité, liderar esfuerzos de educación, de concientización, dirigido tanto a los profesionales de la salud como al público en general.

Y doctora, el objetivo de este comité, pues, ¿también incluye el el, pues, el poner este tema de dolor crónico en la agenda de las autoridades, ¿no? Que finalmente son los que toman decisiones y los que pueden colaborar en que se mejore la atención a los pacientes. ¿Cuáles diría usted que son los temas, pues, principales que se tendrían que que poner o que negociar con con las autoridades?

Bueno, creo que pueden surgir muchas recomendaciones eh a partir de la integración de este comité, pero yo destacaría algunas que me parecen las más relevantes. Eh, número uno, y que sirve también como un poco un cierre, porque lo hemos estado ya comentando: número uno, reconocer oficialmente al dolor crónico como una condición de salud significativa, prioritaria, que es importante poner en la agenda de la discusión y que amerita la implementación de políticas públicas específicas y esto ya teniendo unos plazos para cumplirse en el futuro. Esto es para estar coordinados con todos los esfuerzos que se están haciendo también a nivel internacional. Por otro lado, promover la educación y la actualización del gremio médico. Me parece que es fundamental y es corresponsabilidad de las autoridades en salud poder fomentar y favorecer esta formación y esta constante actualización de las personas que trabajan dentro de estos sistemas de salud. Más allá de que los propios médicos, enfermeras y el personal, por supuesto, tenemos un interés genuino por mantenernos actualizados, pero esto debería ser de manera conjunta. Por otro lado, también lograr este acceso equitativo a la gama completa de opciones de tratamiento. Esto sería, pues, algo que perseguimos, porque finalmente eh los que tratamos pacientes con dolor crónico sabemos que una gran mayoría van a responder, decíamos, a medicamentos convencionales, pero existe un grupo donde el dolor se puede comportar como refractario y en esos casos necesitamos tener otro tipo de de recursos, de herramientas, de tecnología. Por lo tanto, tener toda esta gama de tratamientos, incluyendo la terapia farmacológica, por supuesto, pero también el manejo intervencionista, terapias físicas y psicológicas disponibles, y además la la posibilidad de trabajar en conjunto, tanto en instituciones públicas como privadas, pues sería el ideal que buscamos. Eh, desarrollar estas políticas públicas en salud es algo muy necesario, es algo que esperamos que ocurra en el futuro eh inmediato y que permita facilitar este enfoque multidisciplinario para el manejo del dolor crónico, además en todos los niveles de atención, sobre todo considerando que puede haber eh en el caso de pacientes, por ejemplo, eh tomar el ejemplo de un paciente paliativo con dolor oncológico que estuvo hospitalizado un tiempo porque así lo requirió la la situación y la enfermedad, pero ahora ya está un poco más estable y se va a su casa, pero es un paciente que tiene una enfermedad avanzada y requiere manejo analgésico y paliativo para el resto de su vida, que pueden ser algunos meses. Probablemente esa interface, ese cambio de entorno del hospital a la casa, debería tener una coordinación muy eficaz para poder lograr verdaderamente cubrir todos esos momentos de necesidad de atención del paciente, que van a requerir diferentes tipos de tratamiento, seguramente diferente potencia analgésica. Entonces, poder eh cambiar de un nivel de atención a otro, es decir, de un tercer nivel, un hospital, por ejemplo, de especialidades, un segundo nivel, un hospital general o un primer nivel, que es la atención primaria, pues evidentemente esas interfaces requieren tener una coordinación muy específica para que el paciente no se quede descubierto en ningún momento. Por lo tanto, eso también me parece que es muy muy importante. Y y bueno, finalmente, el objetivo es crear un un entorno de atención que sea verdaderamente incluyente y que sea eficaz para poder tratar a las personas que tienen dolor crónico, que por cierto son millones de personas y que están esperando una respuesta eficaz, completa, integral y empática de todos nosotros.

Pues esperemos seguir avanzando hacia esa ruta. Doctora, muchísimas gracias por la oportunidad de estar aquí con ustedes, con el público, y verdaderamente me parece que es un tema relevante. Yo los invito a mantenerse al tanto de los avances que vamos teniendo y también de los trabajos de este comité de expertos que se conformó recientemente. Muchísimas gracias, doctora Argelia Lara, médico especialista del Centro Oncológico de Médica Sur.

Muchísimas gracias. Un placer tenerla, doctora.

Muchas gracias a ti y muchas gracias por vernos y escucharnos, amigos de Sub Médico y El Universal. No se pierdan los siguientes episodios y también no olviden seguirnos en nuestras redes sociales. Hasta luego.