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Muy buenas. Estamos acá para esta lección maravillosa, nuestra primera lección de esta gran Escuela Mundial de Consolidación. Todos los que están conectados, ¡qué cosa maravillosa! Mire, vamos a sumergirnos, vamos a meternos en algo maravilloso. Vamos a ver nuestra primera lección que es clave. Esta lección se llama La estrategia. es cuidar. La estrategia es cuidar. Si usted está al lado de alguien, dígale: "La estrategia es cuidar."
Mis queridos, iniciemos con una pregunta: ¿Cuál es la mejor, cuál es la mejor estrategia o método para consolidar los resultados en el reino? Mire, está la gran pregunta. La gran pregunta que todo pastor, iglesia se hace: ¿Cuál es? ¿Daríamos lo que fuera por conseguir la respuesta ideal? Yo quiero decirle que no hay un método ideal, pero sí hay mejoras, sí hay circunstancias que nos pueden ayudar.
La iglesia de hoy, en general, en general, mírenme, la iglesia de hoy, en general, no tiene problemas con la evangelización. En general, puede ser que haya casos particulares, movimientos particulares que estén estancados, pero en general, hoy tenemos una iglesia que hace campañas, eventos masivos, los cultos de la iglesia, la gente se convierte. Hay iglesias que todos los domingos hacen llamado y le dicen a uno: "Todos los domingos se me convierte gente." Sí, pero el gran problema no es el evangelismo.
¿Dónde está el gran problema de la iglesia de hoy? La iglesia de hoy estamos teniendo batallas, no en la evangelización, estamos teniendo batallas en la consolidación. Es ahí, es ahí el problema, mi querido amigo, mi querido pastor, líder. Mi querido discípulo, es en la consolidación donde estamos teniendo grandes retos.
¿Sabe por qué perdemos? Miren, ¿por qué perdemos? ¿Por qué perdemos tantos frutos? ¿Por qué? Muy sencillo: la respuesta está en la deficiente consolidación. La deficiente consolidación que nosotros tenemos. Nuestro gran problema es que hay una deficiencia en el cuidado de esas vidas, de esos nuevos discípulos. Y esto es lo tremendo.
¿Sabe qué es lo que sucede? Invertimos mucho en el evangelismo. Yo veo grandes instituciones, asociaciones evangelísticas, etcétera, con grandes inversiones en evangelismo, pero creo que nos ha faltado invertir en consolidación. Por eso usted hace bien en estar acá, estar acá en esta clase, estar en esta escuela. Aunque no está invirtiendo en cuanto a dinero, pero vas a invertir tu tiempo. Miren, es importante que tú inviertas bien tu tiempo, inviertas bien tu concentración y tu energía, porque esto, sin duda, te va a bendecir.
Pastor, ¿cómo puedo mejorar? Usted está aquí porque tiene una necesidad y tal vez esta escuela te ayuda a suplir esa necesidad. Todo líder, pastor, que está acá ahora, porque a lo mejor la necesidad que tiene es mejorar. Entonces, cuando usted tiene una necesidad, usted busca quién o qué le puede ayudar. Pues, ¡bienvenido! Ha llegado a un buen lugar. La Escuela Mundial de Consolidación te va a ayudar a suplir esa necesidad. Porque la estrategia es cuidar.
Vaya conmigo a la palabra del Señor. Éxodo capítulo 1, verso 15 dice: "Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra y la otra Fúa." Anote. Y les dijo: "Cuando asistáis a las hebreas en sus partos y veáis el sexo, si es hijo, matadlo y si es hija, entonces que viva."
Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños. Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: "¿Por qué habéis hecho esto? ¿Por qué habéis hecho esto? Ah, que habéis preservado la vida de los niños." Y las parteras respondieron a Faraón: "Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas, note, y dan a luz antes que las parteras vengan a ellas." Y dice la Biblia: "Y Dios hizo, y Dios hizo bien." Ese texto vale la pena que lo resalte. "Y Dios hizo bien a las parteras y el pueblo se multiplicó." ¡Aleluya! "Y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias." ¡Oiga, qué texto tan maravilloso!
Esta porción, conocida para todo lector de la Biblia, para todo estudioso de la escritura, es la historia de ese nuevo Faraón que se levanta allí en Egipto y que tiene unas enseñanzas estupendas. Pero mire, esta lección nos va a dar una verdad guía. ¿Cuál es la verdad guía para el consolidador? El plan de Dios es que usted y yo no perdamos vidas, sino que ganemos. El plan de Dios es que usted y yo conservemos las vidas.
¿Sabe? Necesitamos un equipo de consolidación, necesitamos formar. Por eso tú estás acá, porque tú eres parte de ese equipo profético, ese equipo extraordinario de consolidadores. ¿Sabe? Éxodo capítulo 1.
Entonces, ¿qué nos marca Éxodo capítulo 1? Éxodo capítulo 1 sencillamente nos muestra esa transición de aquel Faraón benévolo, de aquel Faraón favorable a José, que trajo a José, lo sostuvo, lo alimentó, etcétera, a un nuevo Faraón. Aquel Faraón y la generación de José había muerto y ahora hay un nuevo Faraón en Egipto. Pero este nuevo Faraón cambia todo su plan con Israel. Aquella nación que fue pequeña cuando ingresó, ahora ha crecido. Es una nación robusta, es una nación grande, es una nación de trabajo, pero este Faraón activa todo un plan porque a él le preocupa una cosa: a Faraón le preocupa el crecimiento. ¡Escúchame bien!
Y entonces esta lección va a traer dos grandes revelaciones. ¿Qué vamos a aprender? ¿Qué vamos a aprender? Vamos a aprender dos cosas: vamos a aprender el ataque a la multiplicación y la iglesia que consolida generaciones. Son las dos cosas. Estas son las dos cosas maravillosas que esta lección trae. Entremos en materia rápidamente porque hay mucho material acá. Hay una riqueza.
Número uno: el ataque a la multiplicación. Note usted, mi querido siervo, que el problema de Faraón fue la multiplicación. Si usted puede leer conmigo el capítulo 1, verso 8 y 10. ¿Qué dice Éxodo 1:8-10? Dice: "En tanto se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José y dijo al pueblo: He aquí que el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte." ¡Atención con esto! ¡Atención, lectores, lectores de la Biblia! "Es más fuerte y mayor que nosotros." Y sigue leyendo el verso 10: "Ahora pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique." ¡Atención! Oiga, alguien debería subrayar esto en su Biblia: "para que no se multiplique, para que no se multiplique y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros y se vaya de la tierra."
Alguien preguntará: "Pero, pastor Mauricio, este es un texto histórico. Este es un texto que tuvo que ver con Israel en un momento coyuntural de cautiverio." Perfecto, perfecto. Pero la Biblia nos enseña que el Antiguo Pacto es la sombra de lo que había de venir. También la Biblia dice que es la palabra inspirada por Dios. Entonces, yo creo que detrás de estas historias hay unos principios espirituales de revelación maravillosos.
Yo creo que en aquella época Israel era la luz de las naciones, pero hoy no está Israel, ahora está la iglesia, ese pueblo que es luz. Pero también las tinieblas, representadas en Faraón, tienen una preocupación. A las tinieblas no le preocupa que la iglesia tenga buenos auditorios, buenas sillas, buenas cámaras, pantallas digitales. Ese no es el problema. A Faraón le preocupa es la multiplicación.
Y el reino de las tinieblas, parafraseando, parafraseando este texto, me imagino que se reúne y dice: "Seamos sabios para que no se multiplique esa iglesia, que esa gente siga teniendo iglesias pero pequeñitas, que esa gente no crezca, que esa gente no se multiplique, seamos sabios." ¡Wow!
Y Faraón orquestó dos estrategias. La primera estrategia, mire las estrategias de Faraón. ¿Sabe que Faraón va a construir estrategias? Faraón va a construir estrategias. Estrategias para anular el crecimiento y la multiplicación. Creo que todos los que estamos acá sabemos lo que representa Faraón. Faraón es un símbolo de las tinieblas. Faraón, Egipto, es un símbolo del mundo. Faraón, las tinieblas del enemigo. Y el plan de Faraón es anular el crecimiento. El plan de Faraón es detener la multiplicación. ¿Y qué hizo Faraón? Es interesante cuando miramos la escritura. La escritura que es la que me bendice.
Número uno, ¿qué fue? ¿Cuál fue la primera estrategia? Opresión. Diga conmigo: "Opresión." Mira, aquí está la opresión. La primera estrategia de Faraón fue la opresión. Vino con opresión, vino con cargas. Cuando hablamos de opresión, hablamos de cargas, hablamos de colocar yugos pesados. Entonces, lo primero que hizo Faraón fue oprimir. Oprimir.
Éxodo capítulo 1, verso 11 al 14. Si tú lo puedes leer, ¿qué es lo que dice? "Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas. Y edificaron para Faraón la ciudad de almacenaje de Pitón y Ramsés. Pero cuanto más los oprimían, note, pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel." Y dice el verso 13: "Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza y amargaron su vida con dura servidumbre en hacer barro y ladrillo y en toda labor del campo y en todo su servicio al cual los obligaban con rigor."
¿Cuál es la primera estrategia, mi amigo discípulo? Usted que está ahí escribiendo, anote: Opresión. Quiero preguntarle: ¿Se ha sentido oprimido? ¿Ha visto usted opresión en el pueblo? Hay momentos que la economía se oprime. Hay momentos que la salud se oprime. Hay momentos que las cargas laborales oprimen. ¿Y qué pasa cuando la gente está oprimida? Gente oprimida no sirve. Gente oprimida no se compromete con el reino. ¿No será esto una primera estrategia?
Pero, ¿qué nos muestra la Biblia? A la luz de la historia bíblica nos muestra que esta primera estrategia no le resultó a Faraón. Porque el texto dice: "Cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban." O sea, que en la primera estrategia Faraón falló. Su círculo de consejeros, a lo mejor, le dijeron: "Faraón, no está resultando la opresión. Les ponemos impuestos, les ponemos cargas, los oprimimos, los golpeamos, les ponemos capaces, los humillamos. Esta gente las oprimimos y entre más problemas tienen, pero todavía siguen fiel ahí creciendo." Entonces, Faraón dijo: "Tenemos que organizar una segunda estrategia."
¿Cuál fue la segunda estrategia? Mire: el ataque a los niños. ¡Wow! Entonces, la segunda estrategia de Faraón es la estrategia más diabólica y terrible: el ataque, el ataque a los niños. Entonces, Faraón dijo: "A esta gente vamos a atacarle el corazón," escúcheme, "el corazón de la multiplicación." ¡Wow, mi alma se estremece acá! Tú tienes que entender esto, mi querido discípulo.
Éxodo, capítulo 1, verso 15 y 16. ¿Qué dice? Dice la Biblia: "Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra y la otra Fúa." Y les dijo: "Cuando asistáis a las hebreas en sus partos y veáis el sexo, ¡atención, atención, atención! ¡Subráyeme, por favor, escriba, escriba! ¡Subraye! Si es hijo, ¿qué hay que hacer? Si es hijo, ¿qué hay que hacer?" Le dejo una pausa, subraye. "Matarlo." ¡Sí, señores, matarlo! "Y si es hija, entonces que viva." ¡Qué cosa tan tremenda, ¿no?! ¡Qué cosa tan tremenda! La estrategia más diabólica, más destructiva de Faraón fue la estrategia de atacar los infantes, de atacar los niños.
Y escúcheme esto, porque en esta referencia profética, en esta referencia histórica, aquí tú tienes que tener una luz, por favor. Yo quiero que tú no veas el texto solamente desde un acontecimiento histórico, sino veas el texto desde un acontecimiento de revelación. Así como el Israel de aquella época fue atacado a sus niños, ¿qué sucede con la iglesia de hoy? El pueblo de Dios. ¿Cuál es la estrategia que Faraón puede utilizar para detener la multiplicación? ¿Sabe qué es lo que va a hacer Faraón? Va a atacar los alumbramientos. Porque Faraón, eso es lo que atacó. Faraón atacó los alumbramientos del pueblo. ¡Escúcheme bien! Los alumbramientos.
A la luz de este pasaje, a la luz de este pasaje, lo que está en juego son los alumbramientos proféticos de la iglesia. ¿Y cuáles son los alumbramientos proféticos de la iglesia? Los nuevos. Toda iglesia cuando hace evangelismo es una iglesia embarazada. Es una iglesia que da luz. ¡Aleluya! Estoy hablando a las iglesias acá, a la gente que está conectada, a esa gente que está embarazada de ganar almas. Yo creo que aquí hay gente embarazada de ganar almas. Por eso esos alumbramientos. Cada vez que usted hace un llamado al altar, ¿qué es? ¿Qué es un llamado al altar? ¿Qué es ese llamado a salvación? Es un alumbramiento. Es un parto profético. ¡Atención!
Faraón te deja tener los hijos. Note que Faraón le dijo: "Miren el sexo. Si es hijo, mátenlo. Si es hija, que viva." Es interesante, ¿no? ¡Interesante esto, señores!
Dos cosas hizo Faraón: opresión y el ataque a los infantes. Pero aquí es donde entran las parteras y aquí es donde aparecen dos mujeres que alguien dirá: "Pastor, ¿y por qué? ¿Qué tiene que ver Sifra y Fúa?" Porque aquí es donde entran en escena estas dos mujeres. Y estas dos mujeres nos van a enseñar algo: la iglesia que consolida generaciones. Por eso el segundo punto de esta enseñanza es la iglesia que consolida generaciones.
Ya vimos, ya vimos las estrategias de Faraón, pero ahora, por favor, observe la iglesia. Pastor, ¿qué clase de iglesia se necesita para consolidar generaciones? ¿Sabe que aquí aparece algo curioso? Faraón quería matar los infantes y contrató, trajo a dos parteras hebreas, la una se llamaba Sifra y la otra se llamaba Fúa. Las introdujo en su malévolo plan, su diabólico plan destructor. Y sabe que aquí hay que aprender algo, señores. Aquí hay que aprender algo, iglesia. Aquí está la clave.
Esto fue lo que a mí me hizo luz después de muchos años. Después de muchos años de buscar cómo poder consolidar, de poder entender esto de la consolidación, entendí algo tan sencillo. Aquí no hay nada complejo. Yo quiero compartir con usted lo más sencillo posible, pastor, líder, amigo. No hay nada complejo, simplemente las cosas simples que te hagan luz. Yo pido al Espíritu Santo que esto te haga luz. De pronto hay alguien que le gusta: "No, yo estoy esperando la superrevelación." No, a lo mejor no es para ti este espacio, pero no, sencillo. A mí me hizo luz algo: una palabra, "parteras."
¿Cómo así, pastor Mauricio? ¡Sí! La palabra "partera" me hizo luz porque yo dije: "Espere, espere un momento. ¿Cómo fue que Faraón se le cayó su estrategia de matar niños?" Pues se le cayó porque él mismo contrató dos parteras hebreas, pero esas dos parteras hebreas que eran contratadas para matar terminaron siendo mujeres que guardaron generaciones. Y entonces, de esas parteras yo extraigo tres grandes lecciones.
La iglesia necesita, antes de todo, usted tiene que entender que la iglesia necesita un equipo de parteras proféticas. Para eso se creó esta escuela, para formar ese equipo de parteras proféticas. No me estás viendo. Que estás conectado. La iglesia necesita ese equipo, ese equipo de parteras, ¿sí? que ayuden a cuidar las nuevas generaciones. Por eso me encanta, pastor, pero es que yo no tengo la gente que usted tiene, ¿no? ¿Y quién le dijo que tiene que ser un ejército? ¿Cuántas parteras eran? Sifra y Fúa, dos. Dos. El poder de dos. El binomio. Aquí hay un binomio salvador. Aquí hay dos mujeres. Dos mujeres que conectan. Dos mujeres, señores, que preservan.
Por eso la Biblia dice en Mateo 18:19: "Otra vez os digo, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos." Si dos de vosotros, si hay dos acá que se ponen de acuerdo y dicen: "¿Sabes qué? Pongámonos de acuerdo. Vamos a cuidar vida. Vámonos a cuidar vida." Yo me he puesto de acuerdo aquí con nuestro equipo. Aquí nos hemos puesto de acuerdo. Vamos a cuidar vida. Vamos a esforzar. Tan solo que hayan dos o tres. Con esos tú puedes cuidar.
¿Qué hicieron las parteras? ¿Qué hicieron las parteras? Pues las parteras hicieron algo muy sencillo: cuidar los alumbramientos del pueblo. Cada vez que una mujer hebrea salía, empujaba, tenía dolores de parto y nacía el niño. Si las mujeres veían que era varón, ¿qué hacían? Lo cuidaban, no los mataban. Porque consolidación, ¿de qué se trata? Consolidación se trata de cuidar los alumbramientos proféticos de la iglesia. De eso se trata consolidación. Y de estas mujeres, entonces, tres grandes lecciones.
La iglesia que consolida generaciones, primero, es una iglesia de temor a Dios. Es una iglesia que teme a Dios. Éxodo 1:17 nos da la razón: "Pero las parteras, pero las parteras," note lo que dice, "subráyeme eso. Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños."
¿Qué fue lo que hicieron las parteras? Oiga, ¿cuál es la razón por la cual las parteras no mataron a los niños? ¿Cuál es la razón? Y aquí aparece un tema que es transversal en toda la Biblia y que es fundamental: temor a Dios. ¿Por qué usted va a consolidar gente? ¿Porque le toca? No, mi hermano, porque debe haber temor a Dios. Así que tenemos temor a Dios. Estas dos mujeres, estas dos mujeres fueron mujeres que tuvieron temor al Señor.
Proverbios capítulo 14. Proverbios 14:26 dice: "En el temor de Jehová está la fuerte confianza, y esperanza tendrán sus hijos. El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte." Estas mujeres tuvieron temor de Dios. ¿Sabe? El temor a Dios es más poderoso que todo decreto de muerte. El temor a Dios, mi hermano, es más poderoso que todo decreto de muerte. Faraón estableció un decreto de muerte. ¿Sabe qué? Esos niños se van a morir. Se van a morir. Pero esas parteras dijeron: "No, no, no, no. Esos niños vivirán." ¡Aleluya! "Vivirán, tus hijos vivirán." Hablo a la iglesia: "Tus hijos vivirán." Al discípulo que está ahora conectado, quiero decirle: "Tus nuevos vivirán, tu generación vivirá." Pero se necesita una iglesia que tenga temor de Dios. Se necesita un equipo de dos, de dos parteras con temor a Dios.
¿Sabe cuál es el principio clave acá? ¿Sabe cuál es el principio que yo aprendo acá? El principio de consolidación es este. Miren, este es el principio. ¿Cuál es el principio? Temor a Dios. Temor a Dios. Yo le voy a decir algo a todos los que están, los que a esta hora están conectados ahí en esta clase, en este encuentro de consolidación: si no hay temor a Dios, será muy difícil que podamos consolidar. Necesitamos temor. Necesitamos temor. Temor de Jehová. Que usted tenga temor para cuidar esas generaciones. ¡Wow! ¡Espíritu Santo nos ayude!
Dos. La iglesia que cuida generaciones es una iglesia, mire, enfocada en la preservación. Enfocada en la preservación. Usted tiene que enfocarse en preservar las vidas. Otra vez. Éxodo 1:17. ¿Qué dice de las parteras? "Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto." ¡Subraye, subraye, subraye! "Sino que preservaron," ¿qué dice? "Que preservaron la vida a los niños." Preservaron.
¿Sabe qué, familia? Mire, las parteras lucharon con todas sus fuerzas para conservar la vida de los niños. Se enfocaron en la vida y no en la muerte. Se enfocaron en proteger a esos nuevos. Yo no sé si es que a nosotros nos hace falta una iglesia que se enfoque más. Nos gusta mucho el evangelismo. Eso sí, somos buenos para las campañas. Y yo he visto, otra vez, repito, miles y miles de millones de pesos o de dólares invertimos en cuántas campañas en el estadio. Pero usted se ha preguntado de verdad, ¿a cuántos de esos que se convierten los logramos conservar?
Pastores, ¡Dios mío! Seamos honestos, no nos sigamos engañando. Yo viajo por ahí y hay pastores que le dicen: "No, yo gano todos los cultos. Yo gano, pastor. Yo ya me cansé de que todos los cultos ganemos y no cuidemos." Aquí también en Sincelejo. Si yo quisiera todos los cultos hacer llamados, todos los cultos se va a ganar. Pero yo, ¿qué hago haciendo llamado y no cuidando? Yo necesito cuidar. Yo necesito cuidar ese fruto. Necesito que ese fruto se conserve. El trabajo de la iglesia es preservar, cuidar.
¿Sabe qué? La maldición, miren, la maldición de la pérdida se tiene que acabar. ¡Aleluya! Se tiene que acabar. Y para que eso se acabe es clave tener equipos enfocados en consolidar a los nuevos discípulos. Si no hay parteras proféticas, Faraón los va a matar. ¿Qué salvó a los niños? ¡Óigame! ¿Qué salvó a los niños? ¿Qué salvó a esa generación? Las parteras. Las parteras. ¡Sí, señores! Las parteras. Dios usó a las parteras. ¡Aleluya! Así que se necesita una iglesia que sea como partera profética. La misión, la misión de todo consolidador es preservar. ¡Escúcheme! Usted está siendo entrenado acá para que de una vez por todas nos enfoquemos en preservar. No perdamos los alumbramientos, el evangelismo, pero volquemos energía en preservar a los. Yo, o sea, si usted quiere, es una iglesia robusta para dar a luz. Robusta.
¿Sabe que cuando el rey de Egipto las llamó, Éxodo 1:18 y 19, el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: "¿Por qué habéis hecho esto que habéis preservado la vida a los niños?" Y las parteras respondieron a Faraón: "Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas y dan a luz." Me gustó esa expresión. Son robustas. ¿Sabe que las parteras le dijeron: "Óyeme, óyeme, Faraón, estas mujeres, estas mujeres son robustas, son robustas, tienen fuerza." Yo creo que yo creo que la iglesia de este tiempo tiene fuerza, es robusta. Las parteras le están diciendo a Faraón: "No, es que estas mujeres hebreas son fuertes. Son fuertes." Y cuando nosotros llegamos no, no nos da tiempo. Lógico, lo que ellas le estaban diciendo a Faraón era una manera de esconder su estrategia, pero estaba revelando algo interesante: la palabra "robusta."
Mire, la iglesia debe ser robusta. La palabra "robusto" es una palabra que transmite, mire lo que transmite la palabra "robusto." Transmite la idea de vigoroso, transmite la idea de avivado. Eso transmite la palabra "robusto." La iglesia que consolida es una iglesia que debe estar avivada, ¡Dios mío! Debe, debe, yo le estoy hablando a las iglesias robustas que tengan fuerza, que tengan vida, que tengan gozo por dar a luz vidas y cuidarlas.
Quiero una nota de revelación acá. Notas finales. Mire esto. Faraón. ¡Wow! ¡Escúcheme esto! ¡Escriba esto! ¡Dios mío! Alguien debería tomarle una foto a esto. ¡Wow! El Espíritu Santo está fuerte. Una presencia. Faraón no tiene problema con el nacimiento. ¡Atención! Préstele atención a ver si le hace sentido esta frase. Faraón no tiene problema con el nacimiento. ¿Usted se dio cuenta que Faraón no mandó a abortar a las mujeres? Faraón no mandó a abortar. Faraón hubiera podido establecer una estrategia todavía más agresiva. Faraón pudo haber dicho: "¿Sabe qué? Hagamos que aborten." No, Faraón no tiene problema con el nacimiento. Faraón dijo: "Deje que nazcan y luego los atacamos." Faraón tiene problemas con el desarrollo de nuevas generaciones. Deja que nazcan y luego los quiere matar. ¿Le hace sentido? ¿Le hace sentido?
Faraón va a dejar que usted y yo, ¡wow! Venga, va a dejar que usted y yo sigamos haciendo esas campañas evangelísticas, que llenemos estadios, que se conviertan supuestamente miles y usted contento. ¡Uf! "Gané miles este año." Sí, pero Faraón dice: "Tranquilo, yo dejo que él gane, pero luego los va a perder. Esos miles al final del año usted ni sabe dónde están." ¿Sabe que lo que Faraón va a hacer es eso, va a hacer es eso? Esa es la batalla.
Señores, la iglesia debe ser robusta. La iglesia debe ser robusta. ¡Escúcheme bien! La iglesia debe ser robusta en su espíritu para dar a luz. Por eso es importante. ¿Cuál es el principio de consolidación? El principio aquí de consolidación: la consolidación depende del temor a Dios que tengan los consolidadores. Así que, para ir cerrando esta lección, realmente consolidaremos si tenemos temor a Dios.
Ahora veamos un anexo final como conclusión, o antes de cerrar, más bien, funciones, funciones de un consolidador como partera profética. Me puse a hacer un comparativo entre una partera, una partera o doula, una partera. Hoy todavía existen las parteras y de ahí alguien me pasó una tabla, me compartió esto y lo quise introducir. Es interesante. Cinco funciones. ¿Cuáles son las funciones de un consolidador como partera profética?
Número uno: apoyo emocional. Mire la tabla de comparación. Mire la tabla comparativa. Las doulas o parteras, parteras naturales. Pues, ¿qué hace una doula? Una doula le brinda acompañamiento, brinda apoyo emocional a la madre. Desde el punto de vista espiritual, ¿qué debe hacer un consolidador profético? Debe sostener, debe sostener a los nuevos discípulos para que no se desanimen ni se aparten de su llamado. Así que, primera función: apoyo emocional. Apoyo emocional. Todo consolidador, mi hermano, debe brindar apoyo emocional a ese nuevo, sostenerlo. Esa es su primera función. Así que, todos los que están siendo entrenados como consolidadores, al igual que una partera natural le brinda apoyo a la madre y al bebé, los consolidadores proféticos debemos brindarle apoyo emocional, apoyo espiritual a ese nuevo.
Pero segunda función: educación, o lo que es lo mismo en nuestro lenguaje, discipulado. Las doulas o parteras, en algunos lugares conocidos, le dan educación a la madre, le ofrecen información sobre el embarazo, sobre atención médica, o sea, la educan. Las doulas educan a la mamá, ayudan a la mamá y también ayudan en los primeros cuidados del bebé. Pues, ¿qué debemos hacer en lo profético? Ayudar en el discipulado y crecimiento de los nuevos discípulos. Entonces, mi amigo, la segunda función es que todo consolidador debe ser un discipulador, debe ayudar a discipular a ese nuevo, eso lo debe hacer, ¿no?
Tercera función: técnicas de confort o de poder. Las doulas o las parteras le ayudan a la mujer en el alivio del dolor, le dan masajes, le ayuda a respirar mejor. O sea, eso es lo que debe hacer una doula con la mamá y aún con el bebé. Espiritualmente hablando, perdón. ¿Qué debe hacer un consolidador? Llevar a los nuevos discípulos a una experiencia con el Espíritu Santo y la palabra, una experiencia. Entonces, mi amigo, la tercera función tuya es llevar a los nuevos a un encuentro, una experiencia con el Espíritu Santo. Lo que sostiene a un nuevo es el Espíritu Santo. No eres tú, no eres los materiales, no es lo bonito de la estrategia, el Espíritu Santo de Dios.
Cuarta función: acompañamiento continuo. Las doulas o parteras acompañan a las mamás, están con ellas, están ahí con los niños en los primeros días del parto brindando apoyo. Pues, ¿qué debe hacer en lo espiritual? Desarrollar relaciones y acompañamiento permanente a su nuevo discípulo. Por eso, la cuarta función es relación. Usted como consolidador debe acompañar a ese nuevo. ¿Sabe cuál es el problema nuestro? Que si yo le digo a usted: "El próximo domingo vamos a hacer algo evangelístico, traiga un amigo," usted lo trae y luego de que el amigo se convierte, "Pastor, ahí se lo traje." ¿Sabe que hay gente que dice eso? "Ahí lo traje, ahí lo traje al culto, ahí lo traje a la campaña." No, no, no, no, no, no, no es que ahí lo traje, es que yo lo voy a seguir, yo lo voy a acompañar. ¿Entendió?
Y número cinco: defensoría, que sería en el mundo espiritual, intercesión. Las doulas, ellas lo que hacen es defender, actúan como defensoras de la madre, del niño. Pues en el mundo profético, esa manera de defender a los hijos es intercediendo, guerreándolos. Porque consolidación, señores, recuerde, consolidación es fiesta en los cielos y guerra en la tierra. Entonces, mi amigo, tu quinta función es la intercesión. Por eso es nuevo. Un consolador debe orar por su discípulo, debe guerrearlo, debe estar ahí. Si la iglesia levanta parteras proféticas, serán impresionantes los resultados. Si la iglesia lo logra hacer, vas a mejorar mucho.
En conclusión, resultados extraordinarios de la consolidación. Dos resultados.
Número uno: mira lo que dice acá, señores. Si hay parteras, el pueblo se multiplica. No lo digo yo, lo dice la revelación de la palabra. ¿Qué dice Éxodo 1:20? ¿Qué dice Éxodo 1:20? Lo leímos. Dice: "Y por causa de las parteras y por haber temido las parteras a Dios, el pueblo se multiplicó y se fortaleció." Éxodo 1:20, usted lo puede leer en su casa. El pueblo se multiplicó. Señores, ¡atención, atención! Las parteras son claves para la multiplicación. Usted quiere que la iglesia se multiplique, forme parteras, forme consolidadores. Necesitamos miles y miles de consolidadores.
Pero número dos, segundo beneficio: en los consolidadores, Dios va a prosperar. Éxodo 1:21 dice: "Y por haber temido las parteras a Dios, él prosperó sus familias." ¡Wow! ¡Wow! ¡Escúcheme! Si tú sirves en consolidación, Dios te va a prosperar, Dios te va a bendecir, Dios te va a sorprender con algo maravilloso. Los mejores días, las iglesias de mayor prosperidad, la gente de mayor abundancia y de mayor recompensa en los próximos años serán las que se dediquen a cuidar nuevos, a perseverar y a trabajar en mejorar sus procesos de consolidación. Que Dios te bendiga.
¿Qué tal si oramos un momento? Padre, te damos gracias en el nombre del Señor Jesucristo, nuestro Dios. Ayúdanos a entender esta revelación. Bájala a nuestro corazón. Permíteme comprender, Dios, que tú eres el Dios, que tú eres el Dios grande y que tú eres el Dios poderoso. Espíritu Santo, ayúdame a ser una partera profética que levante generaciones nuevas, que preserve y que cuide. Señor, activa a las parteras en cada lugar y nación de la tierra. Te damos gracias, Señor. Gracias por formar parte de un equipo élite de consolidación. En el nombre de Jesús, amén y amén. Que Dios les bendiga.
Ya, ya, ya nos veremos en una próxima sesión, un próximo, un próximo encuentro con nuestra lección número dos. Que Dios te bendiga, Dios te guarde.