Transcription
[Música] El arte de recuperarte, de reinventarte. En ocasiones, la mayor sabiduría se encuentra en reconocer que tú y yo necesitamos un nuevo rumbo; tener el coraje de cambiar la dirección, así como el sol a locaso, dejar atrás los fracasos del pasado, abrazando la oportunidad de un nuevo comienzo, recuperando el rumbo con la esperanza totalmente renovada.
Porque en cada vuelta inesperada del camino, tú y yo vamos a encontrar oportunidades ocultas. Y aunque la brújula de tu corazón parezca desorientada, siempre hay un mapa interior que nos guía; porque los sueños olvidados, tarde o temprano, encuentran su voz, susurran al oído y van a inspirarnos para levantarnos; te van a inspirar a encontrar la claridad del interior y así recuperar lo perdido. Tú te vas a recuperar al doble, porque ese es el hermoso viaje de reinventarte. Ese viaje comienza con un solo paso audaz hacia lo desconocido; es adherir, adherir el papel del navegante que se aventura en el océano sin tener miedo a perderse, confiando en que las estrellas y la osadía te van a mostrar el camino.
Y a medida que avances, te vas a dar cuenta de que cada experiencia, incluso las más difíciles de tu vida, han sido una preparación para este increíble momento, justo este momento. Cada desafío superado va a forjar tu carácter, te va a enseñar lecciones valiosas. ¿O acaso ya olvidaste las tantas veces que te has levantado? Pues aquí estoy solamente para recordártelo: no estás hecho de fracasos o de malos intentos; simplemente has sido atrevido y te falta poco para llegar al otro lado. Los momentos de duda, los momentos de miedo, nunca desaparecen, porque no existe ese Nirvana, no existe ese plano en donde todo es estabilidad; porque cuando el horizonte parece nublado y el destino incierto, recuerda que adentro de ti hay una fuerza inquebrantable que nunca se desvanece, solo la habías desactivado. Hoy, hoy vas a usar una chispa para encender de nuevo tu energía vital. Basta con que veas este video, creas, dudes y lo vuelvas a intentar; y ahora lo vas a intentar con todo.
No quiero que llegues a la batalla con la derrota en el corazón; nadie te ha pedido que te des por vencido. Vamos, alimenta esa llama interior y, cuando vayas avanzando, te vas a ir sorprendiendo de nuevas pasiones, talentos que estaban dormidos en tu interior. Quizás, quizás vas a encontrar una vocación, una nueva causa, algo que te levante, un ideal, una forma de arte que te permita expresarte plenamente. Estas nuevas facetas de ti mismo van a ser una parte integral de tu Renacimiento, van a ser piezas del rompecabezas que estabas buscando, ese rompecabezas que estaba destinado a encontrarte, que pensaste que nunca podrías terminar. No temas, no, no temas dejar atrás las expectativas de los demás y seguir la brújula del interior.
A menudo entiendo que la presión de la sociedad o las presiones externas puedan nublar tu visión, alejarnos de nuestro verdadero propósito; pero, pero recuerda que este es tu viaje, esta es tu oportunidad de crecer y de florecer en tu máximo potencial. Porque a lo largo de este viaje de descubrimiento, es importante que te rodees de personas que te apoyen, que te inspiren y, sobre todo, que te hablen con la verdad y te enseñen tus puntos ciegos. Busca mentores que te guíen, amigos que compartan tu visión, seres queridos que te muestren un amor incondicional. Y si careces de todo ello, pues voltea al cielo, porque ahí te sobra padre, rey, amigo, líder, te sobra Dios. No olvides celebrar cada pequeño avance, cada logro alcanzado en tu viaje; gratitud. Cada paso que des hacia adelante, por pequeño que sea, va a ser un testimonio de tu valentía y determinación. Ni un día verás tus heridas como un triunfo paradójico, como un galardón de un valiente.
Y en este viaje de autotransformación, es fundamental que recuerdes el perdón; dejar que Dios te moldee y perdonarte. Eres un ser imperfecto, pero eso no te condena. A medida que te vayas acercando al final de este viaje, te vas a dar cuenta de que has ganado mucho más de lo que alguna vez perdiste, porque has recuperado tu pasión, tu propósito y, sobre todo, sobre todo recuperaste tu yo auténtico; te convertiste en la persona que siempre estuviste destinado a ser. La sociedad va a querer decir quién eres, pero solo tú y Dios podrán definirlo. Entonces, solo así, cuando mires hacia atrás, vas a sonreír con orgullo. No tengas miedo de abrazar el cambio, no tengas miedo a confiar en Dios; él te va a guiar a nuevos horizontes inexplorados. Que hoy los sueños olvidados despierten de su letargo, que salgan de su escondite; el mundo te está esperando, está esperando tu resplandor. Y muchos van a tratar de apagar tu llama, pero en esta ocasión el fuego proviene del alma y ni tormenta ni huracán van a poder detenerte. ¿Te quedó claro? ¿Te quedó claro? ¡Ruge o espera a ser devorado!