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Muy buenas a todos, damas, caballeros y especímenes peliculeros, y bienvenidos a Dianas. Punto de Giro. Bienvenidos un día más a Punto de Giro y bienvenidos a este ciclo que ya va un poco avanzado, pero que todavía nos queda mucha tela que cortar. En él mostraremos un nuevo subgénero. En este caso, por fin, de la ciencia ficción. Hoy abrimos con ella y os presentamos, pues, este este doble, esta doble sesión en la que os hablaremos de distopía y de utopía.
Buenas tardes, Álvaro. ¿Cómo estás?
Buenas tardes. Pues, pues aquí estamos. No, no hemos dejado la fantasía, volveremos, pero para tener un poquito así de variedad, pues ahora vamos a dedicar un par de semanas, dos, tres semanitas a la ciencia ficción y luego volveremos con fantasía. Iremos así, uno y otro. Ya sabéis que si estáis por aquí, si llegáis nuevos y no nos conocéis, por favor, si os gusta el contenido, si esto, si nos conocéis también, pero los que nos conocéis, sé que lo hagáis. Si os gusta el contenido, un like, una manita arriba y suscribiros, por favor. No cuesta nada, es un clic, un minuto de vuestro tiempo y a nosotros nos hace felices. Estamos a puntito ya de los 1300. Vamos a ver si podemos llegar en esta semana. Porfa, estamos a 7. Venga, 1 al 1, la semana, 1 al día, por favor. Venga, vamos a por ello. Y mientras tanto, seguiremos soñando con nuestras utopías y nuestras distopías. Y aquí os traemos hoy un doble género que luego ya entenderéis por qué lo hemos juntado, pero luego también diremos que haremos dos películas diferentes, de acuerdo. Uno para distopía y otro para utopía. Lo que pasa es que el vídeo lo vemos otro conjunto porque creemos que era más interesante hacerlo conjunto y un poco más. Arrancamos. Venga.
Pues bien, antes me vale decir que antes de meternos dentro de lo que es el subgénero de la utopía y la distopía, igual que hicimos con la fantasía, en el que hablamos de las grandes diferencias entre la alta fantasía y la baja fantasía y todo esto, pues hemos querido tanto David como yo hacer una introducción a los subgéneros de la ciencia ficción para encuadrar los, digamos, como en tres grandes categorías. Y luego todo lo que vayamos diciendo estará dentro de unas de estas tres grandes categorías. Así que, David, todo tuyo, que me estoy adelantando, perdón.
Pues vamos allá. No estábamos, vamos a sacar con ello. Y como os decía, algo, al igual que la fantasía, hay diversos criterios a la hora de definir los subgéneros dentro de la ciencia ficción y multitud de opiniones. Pequeño paréntesis, estas siempre van a ser las nuestras, ¿vale? Es nuestra clasificación de lo que entendemos nosotros, nuestras conclusiones personales. Pues podemos diferenciar géneros atendiendo al tema, por ejemplo, que exploran, o al enfoque, o a la estética, o incluso la importancia o exactitud que se le da a la ciencia, ¿vale? Este último criterio sí que nos ha interesado tanto a Álvaro como a mí para introducir todos los subgéneros que vendrán y que comentaremos aquí en nuestro canal peliculero. Empezando por los de hoy. Por lo tanto, si tenemos en cuenta el tipo de ciencia que nos expone la película, podemos hablar de tres tipos. Y Álvaro va a empezar a contarnos un poquito qué sería lo que se entiende como ciencia ficción dura.
Pues ciencia ficción dura, que suena así como muy, muy potente, es así como que me gusta. Es aquella donde los detalles científicos, sobre todo los que tienen que ver con las ciencias exactas, como por ejemplo la física o en muchos casos la astronomía, estos datos son los más exactos y los más precisos posibles. Pero se llama cine de ficción dura, es decir, lo que cuesta entender tres pares de, vale, para que nos entendamos todos. Las obras de Isaac Asimov o Asimov, en el caso de la ciencia ficción dura, son las más adaptadas dentro de dicha categoría. Y por poner un ejemplo, para que ya empecemos a ver, pues una de ellas sería *Contact*. *Contact*, que está basado en una novela de Carl Sagan, sirve muy bien para ejemplificar este subgénero. Pero también para decir que la ciencia ficción dura es más popular como género literario que como género de cine, como género fílmico. ¿Por qué? Pues porque básicamente, como sucede también en *Contact*, de la novela o el ensayo, incluso a la película, se suele facilitar el guión para que llegue al público a través de la historia y no a través de la ciencia, para que sea más accesible, para que no veamos una peli y digamos, "no estoy entendiendo nada de lo que me estás contando", ¿vale? Entonces, en muchos casos, se adecuan todas las partes. Eso es, se adecuan. De acuerdo. *Contact* y otra que me acuerdo es la de *Rescate en el tiempo*, que también es una novela de Michael Crichton, si no me equivoco, que mola mucho, que se van al siglo XIV, a la Edad Media. Y en la novela está muy bien explicado cómo funciona esos viajes en el tiempo. Con la película es como, ya está, no te lo voy a explicar porque estaría a lo mejor media hora solamente para que lo entiendas. Así que eso, ciencia ficción dura.
Pues luego, obviamente, tenemos ciencia ficción dura. También hay una diversificación en el género que es la ciencia ficción blanda, ¿vale? ¿Qué pasa con la ciencia ficción blanda? Pues una ficción que, además, ya como la introducido Álvaro, es más dada a verse en cine. Estamos más acostumbrados a esta ciencia ficción en cine porque se centra en los conflictos, las relaciones y los sentimientos de los personajes, ¿vale? Dejando en un segundo plano la parte más científica. Y de hecho, al saber que esto de científico tiene poco, como nuestro querido *Desafío Total*, que por cierto, la trajimos aquí al canal, os dejaremos aquí en la descripción el enlace a esta película, ¿vale? Para que podáis revisitarla con nosotros, que es un clásico. Pero obviamente, todos los elementos que vamos a ver en esta película no tienen una explicación ni la pretenden, ¿vale? Ni la pretenden. Simplemente dan una estética de un futuro avanzado, de otro planeta, de viajes estelares y tal, con tecnologías como la de esta mujer que se convierte en bomba, que es un disfraz al mismo tiempo y sirve a la aventura, a la diversión, a la acción, pero no requiere una explicación de lo que podría llegar a pasar si esto que ya conocemos hoy se desarrollara a la enésima potencia.
Y junto con la ciencia ficción dura, junto con la ciencia ficción blanda, pues tenemos una tercera que sería la ciencia ficción social. La ciencia ficción social, que de eso, además, en este siglo XXI se ha empezado a dar muchísimo, es en el que se le da más importancia a la configuración de esta sociedad futura que se genera, más que a la ciencia que la acompaña. Tenemos muchísimos ejemplos. De hecho, la película que os vamos a ofrecer esta semana sería un ejemplo de esto de ciencia ficción social. Pero vamos, su querido, querido poner otro diferente. Y en este caso, de una serie de James Cameron, una maravilla de serie que vimos antes de tener el canal de YouTube, porque si no, probablemente estaría por aquí analizada. Y que para aquellos que no la habéis visto, por favor, verdad, porque es una auténtica maravilla de ciencia ficción social. Más de miniserie, yo la veo rapidito, sencillamente.
Pues a la definición con la que solemos abrir cada artículo de género. Lo que pasa es que, como ha dicho Álvaro, queríamos hacer esta introducción para que lo tuvierais todo más clarito. Y vamos a intentar definir un poco esta diferencia, utopía y distopía, que son los géneros que vamos a tratar hoy. Por lo tanto, vamos ya con nuestra maravillosa miniatura. Tíos, os comento por qué, porque hemos pensado Álvaro y yo en meterlo los dos en el mismo, porque hay ciertos puntos comunes. O vamos a ver incluso de la cinematografía, o en la gran pantalla, como muchas veces una con la otra, o una depende de la otra, incluso. Por ejemplo, en los términos de ficción utópica y la ficción distópica sirven, sobre todo, como os digo, para estar como muy claramente diferenciados. Parece suponer que son opuestos, uno en un lado, otro en otro. Nacen en la literatura y ahí exploran sobre todo todas las consecuencias, las estructuras sociales o políticas en un futuro supuestamente, ¿vale? Y se enmarcan dentro del general de ciencia ficción o en, como, como os digo, nace en la literatura. En la literatura se lee, se marca también en ficción especulativa, ¿vale? Pero, ¿qué pasa? Que tiene muchas cosas en común también. Empezando con la utopía, para no entremezclarlo y partir de dos conceptos bastante claros. Nos referimos a utopía porque es un término que se empezó a utilizar para designar el mundo ideal, donde todo es perfecto, donde todo sucede de forma maravillosa, que por primera vez fue usado por el señor Tomás Moro, que elegíamos aquí, pero Sir Thomas Moore, que él su trabajo en 1516, que se llamó así, se llama *Utopía*. Mal que suele mostrarnos la utopía, por sobre todo, sociedades que se han volcado en el desarrollo pleno de las libertades y los derechos de los ciudadanos, donde las personas que viven con todas las, todos los derechos y todas las comodidades en un contexto de desarrollo tecnológico que es cómodo, que es limpio, que todo es como muy aerodinámico, incluso en los diseños, e idealizado para que parezca casi o prácticamente imposible que lo podamos llegar a alcanzar de verdad.
Y por otro lado, tenemos la ficción distópica o la distopía. La distopía se refiere a una sociedad que, pretendiendo contribuir a la felicidad común, es decir, pretendiendo alcanzar esa utopía de la que nos hablaba David, al final alienta y reprime sistemáticamente a sus ciudadanos, cercenándolos hasta el punto de que resulte crudo, incluso no solo para los ciudadanos que lo están viviendo, sino para nosotros como espectador. Es decir, cuando hay una sociedad en la que suprime ciertos derechos y libertades de los que están viviendo en favor de otra, de una minoría, nuevamente la minoría, de una clase más alta que subyuga a la clase más baja. Como decía David, utopías fue utilizado en primer lugar por Tomás Moro. La primera utilización del término que existe documentada de distopía pertenece a un discurso parlamentario de John Stuart Mill en 1868, es decir, ya a mediados del siglo XIX. Y vamos a empezar a ver ahora un poco características que tienen unas y otras dentro de esta, de este, tanto la utopía con una distopía. Y vais a ver que en muchos casos, en el cine, es difícil encontrar utopías porque en muchos casos se explora más la parte conflictiva de la utopía, que al final acaba siendo distopía. Y no, en fin. Sin embargo, a nivel narrativo, tienen similitudes tanto la utopía como la distopía. En primer lugar, ambos géneros están ambientados en sociedades futuras. Voy a poner una foto que a lo mejor algunos os suena, jaja. Ambos, su géneros ambientados en sociedades futuras, como digo. Y ambos tienen una naturaleza real, ya que se basan en un aspecto de la sociedad actual en la que se escribe la novela o la que se hace esa película, que ya podemos contemplar a día de hoy. Y a su vez, ambas incluyen, sobre todo, una visión irreal, ya sea de manera positiva en la utopía, ya sea de manera negativa en la distopía. He puesto esta foto porque es uno de los cortos de *I, Robot*, que analizamos también en el canal, uno de nuestros preferidos. Ya trajimos un anterior vídeo, *El gigante ahogado*, *El ahogado cambiado*. Y ahora os traemos *Respuesta evolutiva*, que es otro de nuestros, de nuestros cortos preferidos y que habla muy bien de esa diferenciación de la parte utópica, que sería esta zona de aquí arriba de la ciudad, y la parte distópica, que está debajo de este manto de nubes.
Pues también, no, otro aspecto con el que juegan mucho, sobre todo en diferentes películas o series. Yo, de hecho, el ejemplo que traigo de una serie son historias que combinan ambas, distopía y utopía, pero a modo de metáfora, de forma que te plantean las diferentes opciones que podría llegar a tener la humanidad dependiendo del futuro posible al que aspiremos o por el que tengamos. En este caso, pues os traigo esta, que es una de las primeras series que a mí me voló la cabeza por completo, que me encantó, de J.J. Abrams, que es *Fringe*. Con tres temporadas porque la cancelaron, la pobre. Pero que llega un momento en el que te plantea esta realidad, empiezas a ver realidades alternativas en las que en una prima la tecnología y en otra podría llegar a primar. Pero hay que ver hasta qué punto la tecnología está suprimiendo o está conduciendo a una distopía, digamos, a la sociedad, y tomar decisiones al respecto. Me parece muy interesante.
Muy bien. Pues visto las similitudes que hay a nivel narrativo entre distopía y utopía, me pilla, perdón. Ahora vamos a ver los aspectos que claramente distinguen a una y a otra. Y vamos a, primero veremos la distopía y luego vamos a ver la utopía. Muy bien. En cuanto a la distopía, bueno, lo primero de todo, guarda mucha relación con la época y el contexto sociopolítico en el que se concibe. Voy a poner también una foto de uno de los clásicos dentro de este género, que seguro que también a muchos os suena, que es *Metrópolis*. Aquí lo tenéis, esta película de casi los albores del cine. Por ejemplo, en la primera mitad del siglo XX, como sucede con esta película, con *Metrópolis*, se solían advertir de los peligros del socialismo y del comunismo y todo este rollo, porque no olvidemos que estábamos en plena Guerra Fría, en los momentos más potentes de la Guerra Fría, o incluso anterior. Y eso hace que en muchos casos sea ese el tema primordial. Los rusos siempre son los malos, eso siempre es así. Bien, hoy en día, ya en el siglo XXI y desde los 90, este contexto pesimista y apocalíptico se ha convertido en fuente de inspiración sobreexplotada, tanto en cines como en plataformas digitales, ya sea películas y especialmente en series, donde este género, el general distopía, resulta perfecto para presentarnos a esta humanidad con una cierta heroicidad, esta humanidad como superviviente y a la vez víctima de su propia sociedad. Vamos a ver claramente cuando, cuando veamos la película esta semana de la que hemos escogido para distopía, os daréis cuenta un poco de lo que, de lo que estamos hablando. De hecho, hay muchas de estas películas distópicas que nos presentan siempre a protagonistas como héroes o heroínas, también podrían ser antiguos. En este caso, *Los juegos del hambre* me sirve muy bien para ejemplificar todo esto, luchando contra el sistema directamente. Es un sistema que, además, lo que propone es la lucha, pero rebelarse dentro de la lucha que le propone para que cambie, no en una lucha por la supervivencia en la que solo puede quedar uno, que ya hemos visto en multitud de películas. Pero aquí está claramente marcado. En un futuro distópico, a veces no solamente héroes que luchan desde dentro, sino que, como ha dicho Álvaro, también en la definición, parece que esa distopía no se presenta desde el principio, sino que se nos disfraza de utopía. Se nos disfraza de utopía y se nos pretende hacer creer que todo en la sociedad funciona perfectamente y es maravilloso. Pero de repente, dos personajes, en este caso tenemos aquí en *La isla*, al señor Ewan McGregor y Scarlett Johansson, Charlize Theron, y se me escapa el nombre, que en *La isla*, pues descubren que este mundo utópico, obviamente, mantiene ocultas características propias de la distopía, que además resultan indispensables para el funcionamiento. Esto qué quiere decir, que para poder tener esta sociedad idílica, están reprimiendo a gente que no vemos y que están ahí manteniendo todo esto, o a ti mismo, porque no sabes ni lo que eres. Que es un poco lo que pasa en *La isla*, sin desvelaros tampoco mucho más. Es una película que, que tengo pendiente, que además yo mismo la tengo que revisitar.
Y otra característica es que las distopías suelen estar pensadas para advertir sobre los riesgos de la manipulación mediática o política, pero no tanto haciendo predicciones futuras, es decir, no tanto porque qué es lo que pasará en el futuro, tal, sino más bien como un modelo de crítica de lo que sucede en el presente y de lo que el futuro más cercano, muchísimo, si creemos que nos puede estar atacando a todos y cada uno de nosotros, teniendo en cuenta nuestro presente. Esto lo vamos a ver también en la peli que veamos esta semana. En cuanto a temática, siempre que se cumplan estas características, las temáticas son muy variadas, porque podemos estar hablando de la tecnología, podemos hablar de diferencias de género, sobre la ciencia, sobre la política, ecología, encuentro con otras civilizaciones, en fin, entra un poco de todo, porque lo importante es explorar algún elemento de esta sociedad distópica y dependiendo de cuál en la película, se le pone más énfasis en un tema o en otro.
Bueno, pues si te parece, pasamos a características estéticas y estilísticas que tienen la distopía. Y aquí hemos dividido también dentro de la distopía en cinco diferentes, dependiendo de este tipo de estilo o este tipo de estética. Vamos a empezar por las distopías puras. Y vamos a empezar con una de las mejores distopías que se ha hecho jamás en la vida, *V de Vendetta*. *V de Vendetta* es una distopía pura, porque está basado en complejos sistemas sociales, legales, económicos, culturales o políticos. Es decir, en una sociedad completamente formada contra la que el protagonista o la protagonista lucha. En este caso, suelen ambientarse en contextos muy cercanos al nuestro, y eso se ve tanto en vestuario como en un urbanismo y una estética muy contemporánea, pero con ligeras modificaciones, como sucede, por ejemplo, en *V de Vendetta* y como sucede también con la distopía que vamos a traer esta semana.
Si pasamos al siguiente estilo que puede abordar también la distopía, podemos hablar de unas distopías indirectas. ¿Cuáles son las distopías indirectas? Bueno, pues son aquellas donde el contexto en sí es distópico, pero lo que sucede, el conflicto que representa el protagonista, que se le presenta de forma muy local, de forma muy personal. Es decir, este protagonista no tiene que llegar a desafiar al sistema, sino simplemente tiene que afrontar esta reflexión, que es verdad que, por lo general, suele ser una reflexión acerca de la naturaleza humana o acerca de un punto concreto de esa sociedad. *Ex Machina* es un buen ejemplo para esto, aparte de que podría meterse en otros muchos subgéneros, ¿vale? Para este tipo de distopía, porque no abarcan o intentan luchar contra todo este sistema que ya vemos que está súper construido de la sociedad alrededor, sino con el tema de los nexos y de la inteligencia artificial que se produce dentro de ella. Y además, con un tipo de inteligencia artificial muy, muy concreta.
Y si tenemos en cuenta el tipo de sociedad que desarrolla y cuál es, digamos, el carácter más importante de esa sociedad, también tenemos diferentes tipos de distopías. En primer lugar, las sociedades polares, que como su propio nombre indica, no es que se ven más allá del círculo polar ártico, no hace, sino porque están formadas por dos grandes polos: por un lado, la élite dueña de los medios de comunicación y por otro lado, que es una minoría, normalmente. Y por otro lado, la gran masa de desposeídos, que solamente tienen la fuerza del trabajo y que están ahí para alimentar y para que se sustente la élite. Que como hemos dicho, tenemos aquí una foto de esta película, que está basada en la novela clave para entender las distopías, que es *1984* de George Orwell. George Orwell, canarias, es decir, porque es, digamos que junto con *Un mundo feliz* y con *Fahrenheit*, que nunca me acuerdo el número, siempre digo *Fahrenheit*, pero nunca me acuerdo del número que viene con *Fahrenheit*, bueno, igual, esa visual, os digo, ¿no? Pues eso, de Ray Bradbury, que son los tres, las tres grandes distopías del siglo XX.
También tenemos otro tipo que sería las religiosas, que además últimamente, de hecho, ahora mismo estamos en boga contemporánea este vídeo, ¿vale? Se está dando la última, como nos acaba de cerrar hace un poquito la última temporada de lo que sería el siguiente género, y que os quiero ejemplificar, que es la sociedades religiosas. Cuando sucede esto, cuando en la distopía el poder brutal es ejercido o bien por un caudillo carismático, o bien los elementos dentro de esta sociedad se han ido vehiculando o han ido, sería como un retorno un poco, ¿no?, hacia atrás de la historia, hacia que los elementos religiosos cobren el poder e intenten asimilar todo en un sistema de valores muy concreto, muy recto, absolutamente intransigente con respecto a esto. Y por ello, quería traeros pues a la cuarta temporada, que se acaba de razonar, como os digo, de *El cuento de la criada*, donde es verdad que no hay un caudillo, no hay una persona única a la que se le deba todo el amor y el respeto y es como si fuera un gran papá, digamos, de estas sociedades. Pero sí que, obviamente, si hay un componente que predomina y que, y que sojuzga y que priva de derechos, es todo el componente religioso. Como tenemos aquí a las, a las hermanas, que solo están, o criadas, llamadas criadas, que en mente, que son las encargadas de ir a esas parejas que no tienen hijos directamente a servir de vientres vivos con dos patas. Y en contra, la religión es la que domina esta sociedad.
Tenemos otro tipo de sociedades, que son las que están aparentemente dominadas por la ciencia. Y aquí sí, antes hemos hablado de *1984*, pues tenía que venir *Un mundo feliz*. Esta adaptación, un poco, tan de *Un mundo feliz*, que yo, sinceramente, digo, pero que no he visto. Pero que no me fío mucho. David sí que ha visto. Y como era mi novela distópica favorita, no he querido verla de momento. Pero bueno, todos conocéis *Un mundo feliz*, donde esa sociedad dominada por la ciencia garantiza la estabilidad social, eliminando el conflicto y ofreciendo un bienestar absoluto. El soma, ya gracias a la manipulación psíquica o a la manipulación física de sus propios habitantes. Por lo tanto, la ciencia es la que oprime, un sistema científico es el que oprime a esta sociedad.
Así que, recapitulando, tenemos las distopías puras, que son las que están basadas en sistemas sociales complejos y el protagonista lucha contra el sistema, en la que esta sociedad sirve como contexto, pero no es el protagonista, no va directamente contra esta sociedad concreta. Por otro lado, las sociedades polares, que son muy poquitos arriba, muchos abajo. Las religiosas, la religión es la que te oprime. O la Edad Media, guay. Y por otro lado, las dominadas por la ciencia, que son, como he dicho, *Un mundo feliz*.
Pues si te parece, vamos a pasar a la utopía. Este género que también se ha hablado y se ha versado en literatura, pero que, como hemos podido comprobar Álvaro y yo, en nuestras investigaciones, ha sido un poco más difícil encontrar ejemplos cinematográficos de una utopía que no sea disfraz de una distopía, sino que nos presente una utopía como tal. A día de hoy, es un terreno muy pantanoso, porque debido a que, lo que os digo, en el concepto puro de una utopía, la que nada pasa, exime casi, si lo pones tal cual, todo tipo de conflicto. Y por tanto, si no hay conflicto, ¿dónde está la narrativa de ficción que nos interesa? No, no puede ser. Entonces, hay que, para encontrarlas, sobre todo lo que vemos es que los guionistas lo que son mortales por presentarlas como una forma de burbuja opcional dentro de un mundo conocido. Y veremos muy contados casos, si los hay, pero eso es muy complejo, en el que sí que abarcan toda la realidad del mundo. Y obviamente, en estéticas se puede volver loco, porque puede ser muy variopintas también. Aunque sí que es verdad que, en principio, cogen elementos tecnológicos para demostrar estos desarrollos, por lo general alejados en el tiempo, por los contextos de los que nos suelen situar, no siempre, pero por línea general, ¿vale? Donde, como os digo, la tecnología tiene su peso, pero no necesariamente. Y de hecho, el ejemplo que os quería traer aquí es justo lo contrario, ¿vale? Esta es una sociedad utópica que se ve en una película francesa, una cinta que se llama *La de Albert*, en el cual se habla de un planeta que es completamente utópico y completamente ajeno a la tecnología. Es un desarrollo espiritual. Me ha gustado mucho esta imagen de uno de los niños, porque este es el gesto que hacen cada vez que despiertan o conectan con la conciencia superior que les ayuda a entender y a conectar con la verdad absoluta. Y viajan a la Tierra, pues que este nivel de evolución, pues como que todavía no lo tienen, está poquito lejos la posición, el entendimiento. Y como veis, es una burbuja. De hecho, en esta película tiene su momento, momentos de la peli, pero todo transcurre en nuestra civilización tal y como estamos hoy en día. Es una burbuja aislada dentro. Pero me parecía un ejemplo para no tener que meternos directamente en lo tecnológico, que parece que es la única excusa siempre para montarnos un futuro perfecto.
Pues otra de las características es que los protagonistas no necesitan necesariamente rebelarse contra esta alternativa utópica. Es decir, no es como la distopía, que en muchos casos hay que rebelarse contra toda la sociedad, sino que a veces, no nos hemos puesto un ejemplo del que ya hablamos en algún directo, que es *El hombre bicentenario*. La película de Robin Williams. En este caso, el conflicto del hombre bicentenario, en este caso, el conflicto de Andrew, se centra más en la parte personal y emocional de Andrew, que es verdad que luego afecta a la sociedad por cómo la sociedad trata a los robots y entre robots y personas, sí, pero realmente no es una, no es una lucha contra la sociedad, sino que es un conflicto que se centra en el ámbito más concreto de este personaje y cómo transita por estos conflictos. A veces, también sucede que el conflicto personal puede girar en torno a los debates éticos que supone esta utopía. ¿Vale? Tenemos esta alternativa, es una alternativa utópica, supone estas condiciones, pero de repente, entre los protagonistas, vemos gente que está completamente a favor de eso y gente que no, y que no optaría por ello. Para ello, me voy a traer a otra serie. Antes estaríamos los de *I, Robot*. Los traemos aquí. Un poquito de *Black Mirror*. Si no recuerdo mal, creo que esta fue la tercera temporada, si no recuerdo mal, y fue el último capítulo. Eso sí, fue el primero de *Black Mirror*, que además nos ofrecía la posibilidad de tener un final un poquito menos ácido de lo que estaban acostumbrados. Y donde se nos plantea en *San Junipero*, que es el título, una realidad en la que puedes vivir de una forma feliz, pero asumiendo lo que supone estar en ese entorno virtual recreado para tu realización. Y estas son las dos protagonistas y sus versiones virtuales, de las que nos hablaré y que tenéis que ver si, si queréis saber de qué va, porque es muy interesante. El restaurante, cuarto episodio de la tercera temporada, cuando tenía cuatro episodios, tal. Pero la tercera es un poco también algo parecido con una serie que os traje yo hace un montón en el canal, que se llama *Upload*, de la que hablamos también y que os dejaremos también aquí abajo el vídeo, por si queréis ver, porque además creo que la hice sin spoiler. Y con estudios, a que una serie también del año pasado, 2020, de de Amazon.
Y por último, otro planteamiento básico de conflicto es cuando, en torno a estas burbujas utópicas de vida idílica, de repente existen personajes que conocen toda la verdad, que pinchan un poco esta burbuja, y otros que no. Y que se juega con lo que se llama la narrativa de la antiutopía. Y en este caso, tenemos otra de las pelis que ya hemos hablado un montón de veces, que hicimos un análisis de su última, una de sus últimas escenas, que es *El show de Truman*. Que en algún momento os prometemos llegar al canal cuando tengamos dos horas para hacer un directo solamente. Como veis, en esta película se plantea una utopía, una utopía donde vive Truman, hasta que se da cuenta de que esto no es tan así, rompe la burbuja. Y tenemos por detrás, quizá empiezan a rellenarse por ahí algunos aspectos de distopía, pero no hemos considerado que esta pequeña burbuja utópica era lo suficientemente importante como para meterlo también en esta parte de la utopía.
Así es, así es. Pero creo que además, Álvaro, está pendiente porque ya sabéis que le gusta ejemplificar con videojuegos, que está mucho más puesto en esto, este tipo de, bueno, cualquier género. Y creo que de estos dos, ahora bastantes ejemplos.
Sí, pero antes de meternos ahí, sé que este que lo está pensando durante todo el vídeo, este vídeo es un poquito más complicado porque tiene bastantes características. No os preocupéis, lo podéis parar, lo podéis poner otra vez, tal. Si en algún momento queréis que os hagamos algún tipo de esquema, algún tipo de cosa también, que pongamos algún rótulo en la parte en la pantalla para que lo vayáis siguiendo con mayor facilidad, porque a lo mejor no lo seguís, por favor, dejándolo en comentarios, ¿de acuerdo? No nos cuesta nada, pero bueno, en principio no lo ponemos porque como es un vídeo, podéis parar, para abajo, ya está. Pero que si os cuesta a veces seguir este tipo de vídeos, decir, no lo dejáis en comentarios e intentaremos hacerlo todavía más, más didáctico para que sean más fáciles de seguir. Me dicho esto, vamos a los videojuegos. Y en los videojuegos queremos dos también. He empezado los, los dos géneros, empezando por las utopías. Tenemos *Detroit: Become Human*. Y además con una estética muy determinada, como veis, una estética hiperrealista. Estos son directamente gráficos prácticamente del juego, una estética hiperrealista con captura de movimiento, donde se explora una sociedad utópica en la que conviven los seres humanos, los robots, con estos, estos robots. Y que de repente, un poco como lo que sucede en *Yo, Robot*, hay algunos que son divergentes, es decir, que empiezan a desarrollar conciencia propia y se empieza a organizar una rebelión de estos robots contra esta sociedad humana. Un juego muy interesante y que nos plantea desde esta utopía como el que los que luchan contra esa esclavitud, que realmente no es una esclavitud, sino que son como máquinas, no son humanos, sino que son los robots. Esto por un lado.
Y ahora, hablando de distopías, os he traído dos también con unas características muy diferentes. Esta es la primera de ellas, que es un juego también del 2019, si no me equivoco, que se llama *We Happy Few*. Y que simplemente viendo un poco qué tipo de estética tiene, esta es la propia estética del juego, de acuerdo. Es una estética en la que es un poco cartoon y en donde todos los personajes tienen como sus máscaras. Y que dentro de todo este color y de toda esta cosa, como veis, esta porra sangrante y este hombre aquí abierto a la cabeza, se esconde una sociedad utópica, distópica, perdón, que mantiene en orden a la población a base de una serie de pastillas que hace que lo vean todo de colores. Cuando dejan de tomar esa droga, realmente ven el mundo como es, y es un mundo absolutamente desgarrador y que no tiene absolutamente nada que ver con lo que, con lo que están viendo. *We Happy Few*.
Y por último, también dentro de las distopías, tenemos otro juego muy diferente de rol, que se llama *Disco Elysium*. Y es un juego en el que nos presenta un mundo muy diferente a lo que hemos visto hasta ahora, un mundo mucho más sucio, mucho más rollo *Blade Runner*, aunque no es una estética, ¿verdad? Porque como veis, estos retrofuturistas, lo que vemos en este coche y tal. Y en el que también es una distopía, porque estamos en un mundo, en este caso, parece que es incluso un mundo que no es nuestro mundo, como conocemos, pero con algunos conflictos, como os decía antes, tema de la Guerra Fría, tema de huelgas, tema de movimientos de lucha social, etcétera, etcétera. Y que nos plantea también desde el videojuego un juego muy interesante, lo más cercano al rol real que se ha hecho hoy día, y con una narrativa absolutamente abrumadora, es el *Disco Elysium*. Esto en cuanto a los videojuegos. Tenemos utopías y esto que hacemos muchos más, porque es un género que se ha explorado mucho en el mundo del videojuego, porque al ser nosotros los propios protagonistas, pues eso, de que tengamos que luchar contra una sociedad a nivel de jugabilidad, pues funciona muy bien.
Pues ya por último, como, como venimos acostumbrando, os vamos a presentar la película que vamos a traer esta semana. Ya sabéis, como siempre, al día siguiente, ¿vale? Este viernes la tendréis ahí. Sobre la distopía, en este caso, vamos a empezar con las distopías, que como hemos dicho, nos ha costado un poquito menos. Y hoy vamos a traer esta joya de Cuarón que se llama *Hijos de los hombres*, o *Children of Men*, mal. Es una película de 2006 de este director mexicano. ¿Por qué? Pues porque, bueno, en primer lugar, dentro de los géneros que hablamos al principio, es un claro ejemplo de la ciencia ficción social, ¿vale? Donde es la sociedad misma la que, la que parece ser su propia verduga, donde además no él no alude, o si lo alude, bueno, esto ya lo veremos cuando comentemos la película. Simplemente os digo que la base social es muy fuerte y la tecnológica no tanto, ¿vale? Pero no la olvida tampoco, es importante para tener una referencia de en qué tiempo puede estar hablando, aparte de que el propio cartel, técnica y el año, pues si no tuvieras claro dónde se está desarrollando, no muy alejado del que estamos, por cierto. Y además, creo que de las cosas más importantes que suceden a nivel narrativo y a nivel de personajes, este tipo de películas son las reflexiones que la ciencia ficción, ya hemos comentado más de una vez, nos permite hacer sobre el ser humano. Y otra cosa no, pero esta película es una reflexión clara sobre las diferentes posturas que sucederían ante la situación apocalíptica que nos presentan. En este caso, que es el hecho de que esto no es ningún spoiler, está en la sinopsis, ¿vale? Hace 19 años que ninguna mujer del planeta puede dar a luz una nueva vida.
Pues poco más. Esta ha sido nuestro vídeo dedicado a la utopía y la distopía. Repito, sabemos que son un poco denso este tipo de vídeos, pero todos los gustos, opiniones, comentarios, sugerencias, por favor, déjanos la para mejorar, para ir poquito a poco, poquito a poco haciendo es mejor. Y nada, que os esperamos mañana con *Hijos de los hombres* para comentar juntos esta distopía. Nada más por mi parte, muchas gracias como siempre. Y ya sabéis que si os gusta las series y el cine, nosotros somos puras series y puro cine. Somos Álvaro y David, y esto es Punto de Giro.