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Primeros Auxilios - Síndrome coronario

CANAL PRIMEROSAUXILIOS6:06

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Un infarto es una lesión en el corazón que se produce cuando el flujo de sangre que nutre el corazón se interrumpe de forma brusca. El corazón recibe la sangre de los pulmones y las reparte por el resto del cuerpo, y también recibe la sangre de todo el cuerpo y la lleva hasta los pulmones por las venas y arterias más grandes del cuerpo.

Pero aparte de esta circulación, el corazón tiene también unas arterias propias más pequeñas para alimentarse y para poder funcionar correctamente. Estas son las arterias coronarias, y a través de ellas se llama sangre al corazón y se distribuye por todo el músculo cardíaco.

Hay distintos factores como el estrés, el colesterol, la vida sedentaria e incluso la misma edad pueden contribuir a que se formen pequeñas placas que llamamos placas de ateroma en las paredes de nuestras arterias. Con el tiempo, estas placas se van haciendo más grandes y pueden llegar a taponar las arterias. En ocasiones, una placa también se puede romper y entonces se produce una reacción inflamatoria donde donde se ha roto la placa y se forma un trombo que puede obstruir la arteria de forma brusca, que puede taponar esta arteria.

Cuando se tapona bruscamente una de las arterias que alimenta el corazón, el individuo puede sentir un dolor intenso en el pecho. Puede notar también palpitaciones o falta de aire, incluso tener una sensación de muerte inminente. Si no se resuelve la obstrucción, la parte del músculo que está nutrida por la arteria afectada deja de funcionar correctamente y deja de contraerse esa parte del corazón. Si sigue sin resolverse esta esta obstrucción, esta parte puede quedar lesionada para siempre y si la zona que está afectada es muy grande, se puede producir también un paro cardiaco.

Por la alta incidencia de mortandad y la trascendencia de una actuación precoz, es muy importante que el reconocimiento de los síntomas y signos característicos relacionados con un síndrome coronario agudo, es decir, un posible ataque cardíaco, pueda ser hecho sin demora por parte de los primeros actuantes y activar de este modo la cadena de supervivencia. Entre estos signos y síntomas podemos apreciar los siguientes: dolor o sensación de opresión en medio del pecho acompañado de sensación de malestar, dolor o malestar en uno de los brazos, la espalda y cuello, la mandíbula o el estómago. Normalmente van acompañados de dificultad respiratoria, sudoración profusa y fría, mareos y desmayos. Algunos pacientes tienen náuseas y tendencia al vómito. En ocasiones, sobre todo en pacientes diabéticos, puede que no se manifiesten de forma tan clara los signos y síntomas indicados.

¿Y qué debemos hacer si nos encontramos ante un síndrome coronario? En primer lugar, activar la cadena de supervivencia llamando al 112. Después, hacer que el paciente cese toda actividad inmediatamente. Poner al paciente en reposo en una posición cómoda y estable, generalmente sentado o semi sentado. Mantener un entorno seguro y tranquilo. Tranquilizar al paciente, recordándole en todo momento que la ayuda está en camino. Facilitarle la respiración aplicando la ropa, cinturones, cualquier cosa que pueda dificultar la expansión del tórax. Permanezca a su lado controlando los signos y esté preparado para iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar si fuera necesario. Es recomendable la administración de una aspirina en caso de sospecha de ataque cardíaco, siempre que no se tengan antecedentes de alergias a este medicamento. Si su médico le ha prescrito al paciente medicación de urgencia para estas situaciones, puede ayudarle a suministrarse la. Y recordamos que bajo ningún concepto debemos suministrar medicamentos no recetados y hacerle andar o esforzarse.

Bueno, un infarto puede producirse en cualquier persona, a cualquier edad, pero pero es más frecuente en hombres a partir de los 45 años. Cuando se da en gente más joven, suele estar relacionado con lesiones que haya previas en el corazón.

La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el mundo, así que vamos por esto es muy importante conocer los factores de riesgo y controlarlos en la medida de lo posible. Hay que cuidar bien la alimentación, evitar la vida sedentaria, intentar ser activos, tener controlar periódicamente la tensión arterial, el azúcar, vigilar el sobrepeso y todos estos son factores que pueden contribuir a la enfermedad cardiaca. Como siempre, la prevención es el primer paso y el más importante.

Los primeros auxilios. La edad es un factor de riesgo sobre el que nada podemos hacer, pero existen otros factores sobre los que sí podemos actuar para reducir el riesgo de accidentes cardiovasculares: el humo del tabaco o la presión arterial alta, el colesterol alto, la inactividad física, también la obesidad, la diabetes y el consumo de alcohol. Además, los primeros pasos de prevención deben ser aprender sobre su historial familiar, visitar a su médico regularmente, conocer y controlar sus factores de riesgo y conocer las señales de aviso.