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Pues os voy a contar un poquito, porque en noviembre yo llegué de vuelta después de haber estado dos meses y medio fuera de España viajando en un tour de libro. ¿Qué os parece? Sí. Wow. Sí. No es tan guay, ¿eh?
Pero pero este libro se llama Traición, ¿cómo sobrevivir la infidelidad de tu pareja? Toma. Eh, por si acaso quizás hay gente que dice, "¿Y esta tía, ¿quién es?" Bueno, eh, "Soy psicóloga, sexóloga, soy terapeuta de parejas, ¿vale? Este es mi segundo libro, soy especialista en infidelidad, es a lo que me dedico, luego vais a escuchar más. y me llevaron a siete países para hablar de este libro y llegué a España y dije, "Pero mi iglesia no sabe lo que ha pasado. ¿Cómo puede ser que mi casa no después de compartirlo por todos lados quiero quiero aportar algo?"
Y en un domingo recién de vuelta, Juan estaba predicando, me acerqué al final dije, "Juan, quiero dar algo a la casa, no quiero, ya que he estado por ahí, pues lo quiero dar aquí." Me dice, "¿Qué quieres hacer? ¿quieres hacer un taller, un seminario? No sé qué. Digo, quiero predicar. Y y yo venía con una idea de predicar sobre el contenido del libro, porque es que es es muy bueno, es un tocho, ¿eh? Pero es buenísimo. Y yo tenía un plan para romper aquí un vaso en medio, bueno, espectacular. Y cuando lo estaba preparando, Dios me dijo, "Kari, yo no quiero que hables del contenido del libro. Yo quiero que hables de cómo llegó a escribirse este libro." Y ay, no, señor, eso no, pero aquí estoy obediente. Chan, chan.
Y entonces, la verdad es que creo que va a ser algo muy bueno para todos nosotros. Vamos a hablar de algo que está inspirado en el libro de Esdras, ¿vale? Es un libro chiquitito del Antiguo Testamento y lo he titulado del exilio a la financiación divina. Sí. Y va a estar inspirado en mi testimonio y un cierre de ciclo del que os voy a contar. De nuevo, estamos en enfoque. Entonces, para muchos de nosotros, la idea de este mensaje es que yo quiero que recuerdes lo que Dios ha hecho en tu vida, que tú mires hacia atrás y que puedas celebrar y ser testimonio vivo de lo que Dios está haciendo en tu vida. Y para otros va a ser un llamado a retornar a Dios. Sí, pero lo vamos a ir viendo.
Vamos a situarnos. ¿Qué es estras? ¿Qué está pasando? Entonces, el equipo de producción, aún no pongáis la lista de los siete. Ahora en un momento os lo pido. Sí, pero para ubicarnos, los israelitas se han portado mal, ¿sí? Y se han alejado de Dios y entonces son exiliados a Babilonia. Eso, ¿qué significa? que tuvieron que marcharse 100 km de su casa. Lo estaba mirando en Google y eso es como ir a París y volver caminando. Es que no podía ver otro lugar, pero digo, eso es un montón. Vale, el 90% de la población sale, desaparece y pasan 50 años. A los 50 años, Persia conquista Babilonia y el rey Ciro dice, "Vosotros, los judíos, podéis volver a reconstruir el templo y podéis volver a vuestra casa. Todo era un poco manipulación para que luego le quisieran." Sí, pero bueno, oye, todo va para bien, ¿no? Vuelven, ponen los cimientos, ahí hay alegría y lloro porque los nuevos están, guah, qué guay. Los viejos están, ah, pero qué porquería. Después de lo que había la oposición de los vecinos, se detiene la obra 15 años, los profetas les exhortan, viene más oposición y al final los enemigos financian la obra de Dios. Os acabo de predicar toda la predicación, ¿sí? Pero, ¿por qué? Porque soy psicóloga y sé que os lo tengo que decir tres veces para que se os quede algo cuando vayáis para casa.
Entonces, ahora sí, ponme la lista de los siete porque vamos a hacer siete puntos. Mi padre viene esta tarde, me va a decir, "Kari, siete puntos es demasiado, la gente no los puede recordar. Tenéis que demostrar que mi padre no tiene razón. Y entonces os voy a ayudar con gestos. Todo el mundo, la mano derecha o la izquierda, me da igual, la que tú quieras, la que tengas libre. Vale, entonces, chicos, el exilio. A ver, no os he visto a todos. Otra vez el exilio, el retorno, los cimientos. A ver, la oposición, la exhortación, oposición, financiación. Yeah. Una vez más, sí, porque os tenéis que acordar de todos. ¿Listos? Exilio, retorno, cimientos, oposición, exhortación, oposición, financiación divina. ¿Listos? ¿Estamos listos? Venga.
¿Sabéis lo que pasa? Que yo a día de hoy, yo soy conferencista, no soy pastora. Cuando vas de conferencias te dan 2 horas, ¿eh? Y aquí me dan media horita, entonces claro, tengo que comprimir. Pero vamos allá. El exilio. Vamos a empezar. Esto está en Segunda de Reyes 24:14 y dice así: "Y se llevó en cautiverio a todo Jerusalén, a todos los capitanes, a todos los hombres valientes, 10,000 cautivos y todos los artesanos herreros. Nadie quedó, excepto la gente más pobre del país." Yo no sé vosotros, pero hay veces en nuestra vida que nos sentimos exiliados, que nos sentimos que todo lo que teníamos como estable, ¿no? Se se te quita, te has quitado y te sientes un poco desnudo, te sientes un poco vacío. Hay muchas historias en la Biblia que que pasaron cosas así. Adán y Eva no fueron exiliados del jardín. Noé que se tuvo que subir a un barco y desapareció todo lo que él conocía. Job que lo perdió todo. Abraham. Y quizás dices, "Cari, yo no conozco estas historias. No pasa nada. Quizás eres inmigrante y tuviste que dejarlo todo atrás. Quizás has cambiado de trabajo y estás en una posición peor. Quizás te has quedado sin trabajo. Quizás te han dado un diagnóstico médico y te ha dejado. Cuántos en pandemia nos sentimos exiliados porque de repente todo como lo hacíamos de repente era diferente.
Como os he dicho, Dios a mí me ha dicho que yo usé mi testimonio para ayudaros a entender todo esto. Y entonces yo os voy a contar, año 2017 yo descubro la infidelidad de mi esposo y os tengo que dar contexto. Yo no era sexóloga en el 2017, yo era pastora. Yo ayudé a fundar una iglesia. Quizás muchos de vosotros no sabéis esto. Yo era pastora, era directora de una ONG a nivel mundial. Yo era una referente en muchos círculos por mi vida, por mi rectitud, por lo que quieras. Y de repente yo me despierto y me doy cuenta que mi esposo me ha sido infiel y que hay la posibilidad de que acabe siendo una mujer divorciada. Y yo miro a mi alrededor y digo, "Señor Jesús, no sé vosotros, pero por suerte o por desgracia, ser una mujer divorciada en el mundo evangélico te exilia un poquito, un poquito difícil, sobre todo teniendo un puesto de liderazgo, sobre todo siendo una persona referente. Pero es que, chicos, yo sí que era psicóloga. Yo andaba ayudando a todo el mundo, pero yo no fui capaz de ayudarme a mí. Y no solo no fui capaz, no encontré ayuda. Entonces, de repente yo me siento perdida, exiliada, sin identidad y sin iglesia, porque mi iglesia no me supo entender en ese momento, no me supieron acompañar. Y entonces, ¿sabes lo que hice? Lo dejé todo. Dejé mi iglesia, dejé la psicología, cerré el gabinete, dejé todas las conferencias. Yo viajaba en aquel entonces, cerré, cerré el chiringuito y dije, "Señor, yo no sé lo que vas a hacer conmigo, pero yo me exilio. Y sabes qué, menos mal que Dios no nos deja en el exilio, sino que después del exilio, Dios pide el retorno y Dios te invita y Dios te llama.
En Esdras 1 del 2 al 3 y el versículo 5 dice así. Así dice Ciro, rey de Persia, el Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y él me ha designado para que le edifique una casa en Jerusalén que está en Judá. El que de entre todos vosotros pertenezca a su pueblo, sea su Dios con él. Que suba a Jerusalén, que está en Judá, y edifique la casa del Señor, Dios de Israel. Él es Dios que está en Jerusalén. Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín y los sacerdotes y los levitas, todos aquellos cuyo espíritu Dios había movido a subir para edificar la casa del Señor que está en Jerusalén. Entonces, el rey de Persia les está diciendo a los judíos, "Todo lo que quiera podéis volver a construir la casa del Señor." Esta era gente emigrante que quizás ya estaban cómodos, ¿no? Ya tenían 50 años, ya tenían su casa, ya tenían su trabajo, ya tenían sus cosas. Y Dios empieza a remover y decir, "Vuelve a construir mi casa." ¿Tú sabes lo que es ahora? Ahora que estoy bien, me para allá otros 100 km. ¡Uf! ¿Y tú sabes cómo va a estar eso cuando lleguemos? Pero, ¿sabes lo que pasa? Que en el exilio no están las promesas de Dios. Las promesas de Dios están en el retorno, están en donde él te está llamando. Y hay gente aquí que quizás estáis exiliados aún. Y si es así, quiero que atiendas muy bien este punto, porque seguramente Dios está haciendo así, tic, tic, tic, tic, vuelve, vuelve a mí y tú, Señor, sabes que es que estoy en un punto muy chunguis. Está bien, señor. Es que es muy difícil. Está bien. Es que son muchos kilómetros. Está bien. Piénsalo. Piensa en Pedro después de negar a Jesús exiliado, descalificado. Él podría de haber dicho, "¿Sabes qué? la vergüenza que tengo, no me atrevo a volver a acercarme al Señor y todo lo que nos se hubiera perdido. Pero aún con su vergüenza y su culpa, decidió retornar. Jesús, lo siento.
Yo no sé vosotros, pero mi historia es que yo estaba rota. sin autoridad, sin iglesia y ahí llegué a Hilson. Esto yo no sé si lo sabéis vosotros. Pero yo llegué a Hilson, yo venía siempre a la primera reunión, llegaba tarde y me iba pronto. ¿Alguien se identifica? Porque no quería que nadie me saludara. No quería ni que me vieran, en verdad. Pero yo llegaba y me sentaba y lloraba, lloraba, lloraba y solo recibía, "Señor, ayúdame." Y yo me acuerdo en esa época yo fui a hablar con Robe, Robe Cano, el que estuve la semana pasada, porque Robe y yo somos amigos de la adolescencia, de ir a los campamentos y encontrarnos ahí con con los cuatro evangélicos que éramos desde la época, ¿no? Porque es que éramos cuatro pringados. Y yo me acuerdo sentándome con Robe en la oficina de aquel momento y le decía, "Robe, yo no estoy bien, no tengo nada que aportar. Si me pides servir, me voy a ir porque no tengo nada. No tengo autoridad, no tengo pastorado, no tengo ministerio, no tengo energía, no tengo fuerza, no tengo nada. Necesito sanar. Puedo venir, puedo asistir. Y yo me acuerdo que en ese momento Rober me miró y me dijo, "Kari, Hilson es tu casa para el tiempo que tú necesites, como si estás solo una temporada corta, mírame, pero ven a sanar porque Dios quiere restaurarte. Y os voy a decir algo, retornar no es de débiles, retornar es de valientes. Retornar y rendirte a los pies de Cristo no es para los de débil corazón, porque requiere esfuerzo, requiere valentía y requiere humildad de decir, "No pues, no puedo más."
Y así llegué yo a Hilson. Yo pensaba que estaría un añito, pero sabes lo que pasa cuando retornas, que de repente ves las ruinas. Mira que tengo en el bolsillo, ¿eh? Pero cuando retornas ves las ruinas y Dios te dice, "Mira, mira todo lo que hay." Y tienes que volver a poner los cimientos. ¿Os acordáis? Sí. Exilio, retorno, cimientos. Y cuando vuelves es como, mira cómo está esto. Cuando volvieron los israelitas, eso era una tierra de zombies. No había gente, todo estaba en ruinas. Esdras 3 del 10 al 13 dice, "Cuando llegaron, bueno, está lo otro que no lo voy a explicar, pero dice, tuvieron que reconstruir, es un esfuerzo." Entonces en el 10 dice, "Los albañiles terminaron de echar los cimientos del templo del Señor. Se presentaron los sacerdotes en sus vestiduras con trompetas y los levitas, hijos de Azaf, bla bla bla bla bla bla bla bla bla." 11. Y cantaban alabando y dando gracias al Señor porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo acamaba gran voz alabando al Señor porque se había echado los cimientos de la casa del Señor. Pero muchos de los sacerdotes y levitas y jefes de casas paternas, los ancianos que habían visto el primer templo, cuando se echaban los cimientos de este delante de sus ojos lloraban en alta voz mientras muchos daban gritos de alegría. Y el pueblo no podía distinguir entre el clamor de los gritos de alegría y el clamor del llanto del pueblo.
Cuando tú retornas y empiezas a fundamentar los cimientos, es lo mejor y lo peor de tu vida. Es lo mejor porque has vuelto y vuelves a estar cerca de Dios. Y es lo peor porque empiezas a ver todo el daño que hay y empiezas a decir, "Pero, ¿por qué no volví antes? ¿Por qué no cambié antes? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Y puede ser un momento muy frustrante porque hay alegría y hay frustración. Y hay alegría y hay frustración. Pero cuando empezamos a poner los cimientos es porque Dios te empieza a decir, "Ahora te toca trabajar." Dios no te llama a volver y te llama a estar ahí relajado toda tu vida. Te llama a la vuelta y luego te da una tarea. ¿Sí o no? Ven. Y tú dices, "Ay, qué bien, me voy a sentar." Y Dios te dice, "¿Y ahora?" Y tú, "Ah, pero os digo una cosa, os he dicho antes, yo hoy soy experta en infidelidad. Tú sabes la cantidad de parejas que llegan destrozadas por infidelidad y yo les pongo a trabajar. Y al final de su proceso, de ese poner cimientos, dicen, "Wow, ha sido lo peor y lo mejor que nos ha pasado. Lo peor, sí, no se lo desea a nadie. Lo mejor, porque gracias a eso Dios me ha transformado. Soy otra persona, vivo de otra forma. En mi caso, Dios dijo, "Empiezo a asistir a un grupo de conexión." Y yo, "Ay, Señor, pero si yo he sido líder, no, no líder de grupo de acción, líder de los líderes de grupos de conexión." Y ahora de oyente mi miú tú sabes, o sea, es lo peor y fue lo mejor. Ahí conocí amigas que tengo a día de hoy en esta iglesia y Dios empezó a hacer un trabajo profundo y me metí a estudiar sexología y terapia de pareja. ¿Por qué? Porque yo decía, "Señor, ¿dónde están los profesionales cristianos que saben trabajar estos temas?" Porque cuando a mí me pasó en español, no hay no hay recurso, no hay libros, no hay profesionales, no hay ni siquiera los pastores saben qué hacer contigo. Y yo me quejaba Dios, "Señor, ¿dónde está la gente? Alguien debería hacer algo." Y el susurro de Dios, "Tú eres un alguien." No, señor, yo no soy nadie. De pastora a oyente, de psicóloga a estudiante, pero empecé a poner los cimientos.
Y sabes lo que pasa, que poner cimientos ya es difícil, pero es que normalmente cuando empiezas a poner cimientos viene la viene la oposición. ¿Será posible? La oposición Esdras 4 del 1 al 2 dice, "Entonces el pueblo de aquí a tierra se puso a desanimar al pueblo de Judá y atemorizarlos para que dejaran de edificar. y tomaron a sueldo contra ellos consejeros para frustrar sus propósitos. ¿Tú sabes lo que es esto? En el versículo 24 dice, "Entonces cesó la obra en la casa de Dios que estaba en Jerusalén y quedó suspendida hasta el año segundo del reinado de Darío. Estos son 15 años." Vino la oposición, vinieron los vecinos y dijeron, "Estos a reconstruir el templo, ni hablar." Y empezaron, "Ay, déjanos ayudarte." Y ellos, "No, yo creo que no es buena idea." Y entonces empezaron a pagar a gente para desmotivarlos hasta conseguir que cesaran la obra durante 15 años. Yo no sé vosotros, ¿vale? Pero hay miles de formas de que cuando tú empiezas a construir esos cimientos vienen cosas en tu contra. Si no vienen cosas en tu contra, seguramente es que no estás poniendo bien los cimientos. Sí, porque cuando tú realmente empiezas a decir, "No, un poco Gandalf, aquí no pasa nada, ¿no? Un poco así." Cuando tú empiezas a hacer eso, el enemigo se cabrea y te empieza a chinchar. Tiqui tiqui tiqui ti. Y esto puede ser problemas financieros, puede ser relaciones tóxicas, puede ser tener un síndrome de impostor de caballo, puede ser recibir críticas y desprecio, puede ser enfermedad, no lo sé. Yo no sé qué es lo vuestro. Yo voy a contar lo que me pasó a mí. Yo me sentía inepta. Mujer divorciada, soltera hablando de sexo e infidelidad. Es que es que sobre papeles y entonces yo me intentaba esconder, no me escondía en la iglesia, me escondía mi trabajo. En el 2019 Dios me dice, "Kari, hasta que no escribas sobre esto y lo hagas información pública, no habrá cerrado el ciclo. 2019. Yo me voy a Suiza dos semanas, un retiro de autora, escribo 60 páginas de mi testimonio, me deprime, lo cierro y digo, "Hasta aquí." Y pensé, digo, señor, ya está, lo he procesado y voy a contar cuatro cosas en Instagram, ya es suficiente. En el 2021 viene un editor de una editorial muy grande, se sienta conmigo y me dice, "Kari, quiero publicar tu libro." Y yo, "¿Qué libro? Si yo no tengo ningún libro, quiero publicarlo, lo que quieras escribir, que no voy a escribir, que no. Y le dije que no y se fue. Yo no sé lo que te está pidiendo Dios. Quizás te está pidiendo que hables con alguien, que perdones a alguien, que estudies. Quizá te está pidiendo que cambies de trabajo. Quizás te está pidiendo que sirvas en tu iglesia. Quizás te está pidiendo que empieces a ir a tu grupo de conexión, que restaures tu matrimonio, que dejes una adicción que lleva mes. No lo sé, pero solo sé que cuando viene la oposición muchas veces es porque estás yendo en dirección correcta y te quiere frenar.
Entonces, exilio, retorno, cimientos, oposición y exhortación. Menos mal que Dios es bueno y nos exhorta y no nos deja ahí. Agueo 1 del 7 al 11. Porque viene, o sea, Agueo fueron los profetas que estaban pasando en este mismo momento, ¿vale? Y entonces el profeta dice así, versículo 7, "Así dice el Señor de los ejércitos, considerad bien vuestros caminos, subid al monte, traer madera y reedificar el templo, para que me agrade él y yo sea glorificado, dice el Señor. Esperáis mucho, pero he aquí hay poco, y lo que traéis a casa, yo lo aviento. ¿Por qué? Declara el Señor de los ejércitos. Por causa de mi casa, que está desolada, mientras cada uno corre a su casa. Por tanto, por causa vuestra, los cielos han retenido su rocío y la tierra ha retenido su fruto. Y llamé a la sequía sobre la tierra, sobre los montes, sobre el trigo, sobre el mosto, sobre el aceite, sobre lo que produce la tierra, sobre los hombres, sobre el ganado y sobre todo trabajo de vuestras manos." No siempre pasa así, pero muchas veces pasa así. Cuando tú no estás haciendo lo que te toca hacer, de repente hay sequía de alguna forma, ¿no? Y tú, ay, Señor, trae la bendición y bendíceme. Y el Señor dice, "Hazme caso." Ay, Señor, provee las finanzas. Da el diezmo. Ay, Señor, quiero un trabajo nuevo. Deja el que tienes porque te he prometido algo nuevo. No lo sé. No lo sé, eh, pero muchas, muchas, muchas veces Dios ya te ha hablado y tú ante la oposición te has escondido y te falta bendición porque te falta obediencia. en mi caso. Pero sabes lo bueno que Dios viene con exhortación, viene con gente que te recuerda lo que tienes que hacer. Puede ser que estés un domingo aquí y que escuches algo y es como, puede ser que estés abriendo tu Biblia y es como te está hablando, escuchas una canción, viene un amigo, no lo sé, pero Dios da exhortación. Dios nos provee un espacio para que nos recuerden lo que hay. Y si no, mira Jonás que acabó en la barriga de un pez o miraba Lam que le tuvo que hablar un burro. Mi mi padre tiene muchos consejos muy buenos, ¿no? Y uno que dice es dice, "Si no sabes que estás en el camino de Dios, es posible que estés en el camino de Dios, porque cuando no lo estás, lo sabes." Y Dios es capaz de tirarte una piedra del cielo que te dé la cabeza y que te diga, "Gira a la derecha, tonto." y lo dice así un poco en plan broma, pero hay veces que es como, "Señor, ¿te estoy haciendo caso o no?" Y tú sabes, "No, no le estás haciendo caso." Bueno, señor, confírmame que tú ya sabes que no.
En mi caso, la exhortación vino a través de la doctora Cornelia Hernández, que es la cautora del libro. Ahora vais a ver por qué. Porque yo en agosto del 23, creo que fue, 22, 23, yo impartí unos talleres para profesionales sobre cómo trabajar la infidelidad clínicamente. Sí, porque digo, "Wow, tengo unas ideas, Dios me ha inspirado." Y entonces yo di un tallercito para psicólogos. Ahí vinieron unos cuantos y la doctora Cornelia acabó el taller y me dice, "Kari, jamás escuchado tanta sabiduría sobre este tema. Jamás. Nadie enseña esto, nadie sabe esto. Y dice, "Yo he hecho un máster de 3 años y nadie me ha enseñado esto. Tienes tienes que hacer algo más con esto." Yo, "Bueno, bueno, no ella habla con editorial Vida, que si estáis metidos así un poco en el mundo de las editoriales, es la editorial cristiana más grande." Sí. Y me consigue un contrato de libro. para hablar sobre la infidelidad. Vaya exhortación, ¿no? Ahí en ese momento, cuando estás en medio de la exhortación y lo recibes, estás como, "Ah, vamos, ¿no?
Y qué viene después de la exhortación, otro posición. Esdras 5, del 3 al 5. "En aquel tiempo, Tatnai, gobernador de la provincia al otro lado del río y Setar parece Bonzai, pero no es Bonzai, y sus compañeros vinieron a ellos y le hablaron así. ¿Quién os dio orden de reedificar este templo y terminar este edificio? También les dijeron así, ¿cuáles son los nombres de los hombres que están reedificando este edificio? Pero el ojo de Dios velaba sobre los ancianos de los judíos y no les detuvieron la obra hasta que un informe llegara a Darío y volviera una respuesta escrita." Os lo voy a recibir, ¿vale? Tenéis que leerlo todo, pero básicamente sus enemigos viene y dice, "A ver, ¿quién es el responsable? ¿Qué estáis haciendo?" No, esto no se puede hacer. Y cogen y escriben una carta al rey de Persia diciendo, "Oye, rey, que fulanito está construyendo un templo y no se puede." Sí. Dices, "Tío, ahora que estoy puesto otra vez y me vienes a oponer y me vienes a a desmotivar de nuevo. ¿Qué es esto? ¿Qué es la oposición? Quizás por fin sientes que estás alineado y pum, enfermo. Por fin sientes que lo estás hacia bien, pum, no hay dinero. Por fin y bom. Y tu mejor amigo te critica, tu mejor amiga te dice que qué hace. No lo sé, pero pasan cosas. ¿Sabéis lo que pasó aquí en la iglesia? No. Juan lo habla mucho. Estamos on fire y nos cierran el equipo de sonido, ¿no? Esto fue como noviembre del año pasado. No podéis tocar. No podéis hablar y sabes qué, y podemos rendirnos. Podemos decir, mira, sabes qué, Señor, esto es muy difícil, aquí me quedo. Pero cuando está el fuego de Dios y tú sabes, tú tienes que ser como un elefante en una tienda de cerámica. Para allá voy. Sí, molesta, pero da igual. y tú tienes claro el llamado que Dios está poniendo sobre tu vida.
En mi caso, esta nueva oposición fue una vez que tenía claro que tenía un contrato de libro, yo me puse a comprar un montón de libros sobre infidelidad. Gracias a Dios que hay muy pocas. Eh, em y el primero que me pongo a que leer es de un psicólogo que no es cristiano y era tan bueno que me empecé a dar miedo. Y yo, ¿qué voy a contar? Pero mira este libro que es maravilloso. Pero yo, ¿qué les voy a No, no, yo no puedo hacer esto. Yo no, yo no, yo no puedo hacer esto. Gracias a Dios que leí el siguiente, que era cristiano y era tan malo, tan malo, tan malo, tan malo, tan malo, que dije, "Vale, Señor, ahora entiendo por qué tengo que escribir este libro." digo, porque los cristianos no van a leer el del bueno, van a leer este y este es malísimo. Entonces, hay que hay que hay que hacer las cosas diferentes, ¿no? Pero que hay momentos donde vamos a sentir miedo y donde viene oposición y necesitamos tener claro lo que Dios ha dicho, porque si lo tenemos claro, aunque venga esta oposición, no nos va a tumbar. Amén. Amén.
De nuevo, yo no sé dónde estás tú en este recorrido y seguro y y anhelo que todos podéis, aunque hoy estés otra vez exiliado, puedes ver en tu pasado un momento donde pasaste por todas las fases. Sí, porque lo que estoy segura es que si vuelves a él y empiezas a poner los cimientos, aunque venga oposición, habrá exhortación y habrá palabra para que podamos llegar al último punto. Y voy a invitar a la banda que suba porque después de eso llega la financiación divina. Esdra 6 del 6 al 15 y dice, "Ahora pues Tatnai, gobernador de la provincia al otro lado del río y Setard Boznay y vuestros compañeras, los oficiales, esto es el rey hablando, ¿vale? Esto es el rey hablando. Dice, "Alejaos de ahí, no impidáis esta obra de la casa de Dios y que el gobernador de los judíos y los ancianos de los judíos reedifiquen esta casa de Dios en su lugar." Además, este es mi decreto en cuanto a lo que habéis de hacer por estos ancianos de Judá en la reedificación de esta casa de Dios. del tesoro real de los tributos del otro lado del río se han de pagar todos los gastos a este pueblo y esto sin demora y todo lo que se necesite, novillos, carneros y corderos para el auroc del cielo y trigo, sal, vino y aceite de unción, según lo pidan los sacerdotes que estén en Jerusalén, se les dará día por día sin falta. para que puedan ofrecer sacrificios agradables al Dios del cielo y orar por la vida del rey y de sus hijos. Y he proclamado un decreto de que cualquiera que quebrante este dicto de su casa se arranque un madero y levantándolo sea colgado en él y que su casa sea reducida a escombros a causa de esto. Y que el Dios que ha hecho morar ahí su nombre derribe a todo rey o pueblo que trate de cambiarlo para destruir esta casa de Dios en Jerusalén. Yo, Darío, he proclamado este decreto que sea ejecutado con toda exactitud. Entonces Tatnai, gobernador de la provincia al otro lado del río, Setar Botnay y sus compañeros ejecutaron el decreto con toda exactitud, tal como el rey Davrío había ordenado. Y los ancianos de los judíos tuvieron éxito en la edificación, según la profecía del profeta y de Zacarías, hijo de Ido, y terminaron de edificar conforme al mandato de Dios de Israel y al decreto de Ciro, de Darío, de Artajerges, rey de Persia. Y este templo fue terminado en el tercer día del mes de Adar. Era el año sexto.
¿Habéis escuchado? Sí. Los enemigos, reisito, reisito, es que mira lo que están haciendo. Y el rey contesta, "Alejaos de ahí." Y no se lo alejaos, financiarlo. Paguen, paguen por lo que estén haciendo. Yo no sé vosotros, pero mi historia antes de la destrucción de mi matrimonio, yo no tenía la compasión que yo tengo ahora, ni la influencia. Yo no me iba a siete países a hacer un tour de libro. ni la autoridad, ni la empresa, ni el equipo de psicólogos, ni era ni sabía ayudar a una pareja pasando por infidelidad. No entendía el dolor como lo entiendo ahora. Y yo hoy estoy mirando en esta iglesia y hoy he atendido a parejas que estáis aquí hoy y he restaurado matrimonios, he ayudado a restaurarlos con la gracia de Dios, de parejas que estáis aquí hoy. Y esto no es para mi gloria, esto es para decir, hoy la infidelidad financia mi vida. Lo que el enemigo quiso para mal, lo que el enemigo quiso destruirme. Hoy probé mi comida. Tengo una empresa de cinco trabajadores y nosotros cinco apoyamos a cinco familias misioneras. Lo que el enemigo quiso para mal hoy me financia la obra de Dios. Amén.
De nuevo, yo no sé tu historia, pero yo estoy seguro que muchos aquí tenéis el mismo testimonio, pero a veces no lo estamos viendo. Y yo quiero que tú lo mires para que tú puedas declarar y ponerte sobre la roca, decir, "Lo que el enemigo quiso para mal hoy me financia la obra de Dios." Muchos quizás estáis aquí en España por algo malo, por algo feo y hoy lo que el enemigo quiso para destrozarte quizás está bendiciendo muchas vidas más. Quiero que te pongas de pie conmigo porque vamos a cantar un trocito para volver a darle gloria a Dios y luego yo os voy a exhortar porque yo no me puedo ir de aquí hoy sin exhortaros. Pero vamos a cantar este este coro y recordar quién es Dios. Todo lo que hemos vivido es para la gloria de Dios. Búscalo, búscalo. Yo sé que lo vas a encontrar.
Pero ahora quiero hacer un momento especial para aquellos que seguís sintiendo que estáis exiliados. Y quizás este mensaje ha sido una exhortación decir, "Me toca volver, pero me cuesta." Hay muchas cosas ahí al otro lado que no sé qué va a pasar, no sé con qué me va a encontrar si yo vuelvo. Pero yo te quiero decir, la invitación de Jesús es buena, no te va a defraudar. En Romanos 8:28 hay un versículo que sabemos que dice, "Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien. Para los que son llamados conforme a su propósito." En el 31 dice, "Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?" En el 35 dice, "¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación o angustia? persecución o hambre, desnudez o peligro, espada, no. Versículo 39. Ni lo alto, ni lo profundo, ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni los poderes, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios.
Yo sé que hay gente aquí que quizás estáis lejos de Dios. O quizás nunca le has dicho que sí a Jesús. Nunca has dicho, "Jesús, yo me rindo a ti. Yo quiero darte la oportunidad de retornar. Yo quiero darte la oportunidad de decir, Jesús, creo en ti. Acepto que tú moriste en la cruz por mí, que me quieres salvar. Y yo te quiero dar la oportunidad hoy de que aceptes ese regalo sabiendo que va a venir oposición, sabiendo que no siempre va a ser fácil, pero que va a ser bueno. Entonces, iglesia, vamos a cerrar los ojos, vamos a estar orando. Pero si tú has sentido esa exhortación y dices, "Es momento de retornar", yo te voy a invitar que levantes la mano a la cuenta de tres en señal de rendición y de decir, "Ay, no sé lo que viene, pero voy a ser valiente. Voy a ser valiente y quiero retornar. Quiero aceptar a Jesús. Entonces, si este eres tú, te invito a que levantes la mano. Uno, dos y tres. Levanta la mano. Si este eres tú y quieres retornar, quieres volver. Gracias. Y levantar la mano es de valiente, pero más valentía requiere declarar con tu boca que esto es una realidad, que tú lo quieres hacer. Entonces, abre tu boca conmigo y repite conmigo. Señor Jesús, Señor Jesús, quiero retornar. Quiero retornar. Quiero que tú entres en mi vida. Quiero que tú entres en mi vida. Acepto que tú seas el Señor. Acepto que tú seas el Señor. Me rindo ante ti. Me rindo ante ti. Sé que no va a ser fácil. Sé que no va a ser fácil, pero sé que tú vas a estar conmigo. Pero sé que vas a estar conmigo. Te acepto como Señor. Te acepto como Señor. Toma las riendas de mi vida. Toma las riendas de mi vida. Me entrego a ti. Me entrego a ti en el nombre de Jesús. Nombre de Jesús. Amén.
Amén y amén. Gracias por haberte conectado a Gison en línea. Esperamos que esta reunión haya sido de bendición para tu vida. Si has decidido seguir a Jesús, queremos felicitarte y hacerte saber que estamos dispuestos para acompañarte en tus siguientes pasos. El primero de ellos puede ser que nos hagas saber tu nombre en el chat y una persona de nuestro equipo se pondrá en contacto contigo. Así es. Otro de esos pasos puede ser desde hoy mismo descargar la Biblia a través de este QR que aparecerá aquí debajo y así podrás empezar a leer y descubrir todo lo que Dios tiene preparado para ti. También puedes suscribirte en nuestro canal de YouTube y seguirnos en todas nuestras redes sociales para que estés al tanto de todo lo que sucede en nuestra iglesia. Pero si te encuentras en Barcelona, en Madrid o en Valencia, nos encantaría conocerte. Así es. Sin más, felicidades de nuevo. Estamos super agradecidos de poder empezar a hacer y ser iglesia junto a ti. Nos vemos la próxima semana. Se bendecido. Tu voluntad se hará. Ah.