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[Música] bienvenidos a un nuevo capítulo de aula austral.
Cuando hablamos de libertad, hay un nombre en particular que se nos viene a la mente. Un nombre que por unanimidad nos llena de orgullo llamarlo padre de la patria. Un nombre que no solo se ocupó de la tierra en donde nació, sino que además dedicó todos sus esfuerzos en liberar a la américa entera de la tiranía absolutista, lo que le valió el título de Libertador de América.
Aunque no estamos hablando de un superhéroe, sino que más bien fue simplemente un hombre repleto de actos heroicos. Por supuesto que este nombre es el de don José de San Martín.
José Francisco de San Martín y Matorras nació un 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, ciudad fundada en 1627 por los jesuitas a orillas del río Uruguay, en el gobierno de las Misiones Guaraníes del Virreinato del Río de la Plata, la actual provincia de Corrientes. Su padre fue Juan de San Martín, militar español que para cuando nació José era gobernador de Yapeyú, y su madre Gregoria Matorras, que también era de ascendencia española. El matrimonio tuvo cinco hijos, siendo José el menor de ellos.
En 1781, dado el constante estado de diputación que se vivía en la región, fue que motivó el traslado de Gregoria junto a sus cinco hijos a Buenos Aires. El 6 de diciembre de 1783, la familia partió desde Montevideo a bordo de la fragata Santa Balbina hacia España, ya que su padre había sido destinado a Málaga.
En 1786, San Martín comenzó sus estudios elementales en la Escuela de Temporalidades de Málaga. Tres años después, mientras se desarrollaba la Revolución Francesa, San Martín, de 11 años de edad, ingresó como cadete militar en el Regimiento de Murcia, dando comienzo a su carrera militar. A los 13 años, el regimiento de San Martín fue a combatir a los moros en el norte de África. Luego, el teatro de operaciones pasaría a Europa con las guerras napoleónicas, en donde el joven San Martín luchó contra los ejércitos de Francia, Inglaterra y Portugal.
En 1808, San Martín recibió el grado de teniente coronel y recibió la medalla de oro por su accionar en la victoria de la Batalla de Bailén contra el ejército napoleónico. Ese año es que San Martín tuvo sus primeros contactos con las sociedades secretas de la masonería en la Logia de Cádiz.
En mayo de 1810, estalló la Revolución de Mayo en Buenos Aires, hecho que motivó a San Martín a renunciar a su carrera militar en España y viajar a Londres con la intención de regresar a Buenos Aires, ya que la ruta atlántica era controlada por la marina inglesa. En su estancia en Londres, San Martín se encontró con Carlos María de Alvear, José Matías Saviola y Tomás Guido, que había ido como secretario en la misma embarcación en donde murió Mariano Moreno y que luego sería íntimo amigo de San Martín. Por medio de ellos, San Martín tuvo conocimiento de la Logia de los Caballeros Racionales, en donde otros revolucionarios como los venezolanos Francisco de Miranda, Simón Bolívar y el chileno Bernardo O'Higgins ya estaban planeando la revolución americana a gran escala.
El 9 de marzo de 1812, San Martín, de 35 años, desembarcó en Buenos Aires desde Londres a bordo de la fragata inglesa George Canning. Una vez en Buenos Aires, San Martín junto a Alvear y Julián Álvarez formó parte de la Logia Lautaro, como así también frecuentaba las sesiones de la Sociedad Patriótica de Bernardo de Monteagudo. El 16 de marzo del mismo año, el Primer Triunvirato aceptó que San Martín creara el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Estudiar las costas del río Paraná, que eran frecuentemente atacadas por tropas realistas. En noviembre, contrajo matrimonio con María de los Remedios de Escalada, cuya familia era prestigiosa y estaba comprometida a la causa patriota.
El 3 de febrero de 1813, el Regimiento de Granaderos tuvo su bautismo de fuego contra las fuerzas realistas frente al Convento de San Carlos en la Posta de San Lorenzo, en el sur de la actual provincia de Santa Fe, donde se desarrolló el llamado Combate de San Lorenzo, en el cual las fuerzas criollas derrotaron a los realistas en solo 15 minutos. Gracias a esta victoria, en enero de 1814, el Segundo Triunvirato le cedió el mando del Ejército del Norte, reemplazando a Manuel Belgrano por las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, hecho que agradó al mismo Belgrano por el respeto y confianza que tenía para con San Martín.
Una vez al mando del ejército, San Martín comprendió que llegar a Lima por el camino del Alto Perú era imposible. Fue entonces que el general comenzó a idear el plan de cruzar la cordillera de los Andes y atacar la ciudad de Lima desde el océano Pacífico. Al poco tiempo, San Martín se tuvo que retirar a Córdoba a recomponerse de una úlcera estomacal, dejando a la defensa de la frontera con el Alto Perú a cargo de Martín Miguel de Güemes y sus milicias gauchas.
El 10 de agosto de 1814, el Director Supremo Gervasio de Posadas nombró a San Martín como gobernador de Cuyo, región que estaba integrada por las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. Como gobernador, sus acciones más destacadas fueron la difusión de la vacuna antivariólica, la apertura de canales de riego para el cultivo y un paquete de medidas que impulsaron la industria y el comercio. Promovió la enseñanza primaria y prohibió los castigos corporales a los escolares, como también creó la primera biblioteca pública mientras ejercía como gobernador. Además, San Martín se dedicaba a la preparación y financiación del costoso Ejército de los Andes y, para dar el ejemplo, redujo su propio sueldo a la mitad.
Cuando en 1816 se reunió el Congreso en Tucumán, San Martín presionó por la declaración de la independencia, que finalmente se proclamó el 9 de julio. La razón de su urgencia era que, para realizar el cruce de los Andes, debía hacerlo como comandante de un ejército de un país soberano. En agosto de ese mismo año, nació su única hija, Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada.
A principios de enero de 1817, inició el épico cruce de la cordillera de los Andes, que duró 21 días. El 12 de febrero, el ejército patriota logró una victoria clave frente a los realistas en Chacabuco y el 5 de abril sumaría la victoria final en la Batalla de Maipú, lo que permitió conquistar Santiago, la capital, en donde tres días después, por aclamación popular, San Martín fue designado como Director Supremo. Pero San Martín declinó el título ofrecido, por lo que se escogió a Bernardo O'Higgins en su lugar. Esto confirmó su condición de libertador de pueblos y no el de conquistador.
Una vez independizado Chile, San Martín comenzó a organizar el Ejército Libertador del Perú. Durante este lapso, recibió la orden del Director Supremo José Rondeau de dirigirse con su ejército para combatir a los federales de Santa Fe y Entre Ríos, orden que San Martín directamente ignoró, por lo que Bernardino Rivadavia llegó a llamarlo traidor.
El 7 de septiembre de 1820, San Martín, junto al Ejército Libertador del Perú, desembarcó en la Bahía de Paracas. Luego de varios meses sitiando la ciudad de Lima, logró el 5 de julio de 1821 la rendición del general realista José de la Serna. El 28 de julio, el general proclamó la independencia en la Plaza Mayor de Lima, por lo que fue nombrado Protector del Perú, donde creó la bandera de la nueva nación, fundó la Biblioteca Nacional a la que donó sus libros, decretó la libertad de los hijos de esclavos nacidos después de la declaración de la independencia, prohibió los tributos que pagaban los indígenas y formó la primera escuadra peruana y el ejército nacional.
El general prosiguió su marcha hacia el norte, donde en julio de 1822 tuvo la famosa entrevista de Guayaquil en el actual Ecuador con Simón Bolívar, que luego de la cual San Martín se retiraría de todos sus cargos y regresaría a su tierra.
En febrero de 1823, volvió a Mendoza y de allí fue a Buenos Aires, en donde recibió la noticia de la muerte de su esposa. Estando en la capital porteña, se lo acusó de haberse convertido en un conspirador, por lo que San Martín decidió irse a Europa para nunca más volver, aunque siempre siguió de cerca lo acontecido en sus pagos por medio de correspondencia que mantenía con amigos.
Luego de vagar varios años por diferentes países de Europa, terminó asentándose hacia marzo de 1848 junto a su hija en Francia, más precisamente en el volumen Former. Durante sus últimos años, el general San Martín desarrolló cataratas que lo dejaron casi ciego, sumadas a sus enfermedades previas como asma, reuma y úlceras estomacales.
El general don José de San Martín pasó a la inmortalidad el 17 de agosto de 1850, a los 72 años de edad. Inmortalidad ganada por ser una fuente continua de inspiración no solo para la Argentina, sino para un continente entero.
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