Transcription
El Señor esté con ustedes.
Pura del Santo Evangelio según San Lucas.
[Música]
Señor, en aquel tiempo, algunos hablaban del templo, admirados de la belleza de sus piedras y de las ofrendas que lo adornaban. Jesús les dijo: "Esto que ustedes contemplan, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra; todo será destruido".
Ellos se preguntaron: "Maestro, ¿cuándo será eso y cuál será la señal de que todo esto está para suceder?".
Entonces, todo cuidado con que nadie nos engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: 'Yo soy', o bien: 'El momento está cerca'. No vayan tras ellos. Cuando oigan noticias de guerras y de revoluciones, no tengan pánico, porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida".
Luego les dijo: "Se alzará nación contra nación y reino contra reino; habrá grandes terremotos y en diversos países, epidemias y hambre; habrá también cosas espantosas y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre. Así tendrán ocasión de dar testimonio de mí. Hagan el propósito de no preocuparse por su defensa, porque yo les daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ninguno de sus adversarios. E incluso serán traicionados por sus padres y parientes y hermanos y amigos, y a algunos de ustedes los matarán, y todos los odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de su cabeza se perderá. Gracias a la constancia, salvarán sus vidas".
Ologro del Señor.
[Música]
Ustedes saben cómo se dice "electricista" en japonés.
[Música]
"Te quito foquito y pañuelo". "Te quito moquito". Hablando en serio, vamos a aprender una palabra en griego. Parecía la palabra "parecía". Es una palabra que está en griego y significa "venida". ¿Qué significa "aparucía"? Y cuando nosotros en la iglesia hablamos de la "parusía", estamos hablando de la segunda venida del Señor.
Hoy la palabra de Dios me lleva a predicar sobre la "parusía", la segunda venida del Señor Jesús. En el evangelio de hoy dice que nadie los engañe, que nadie esté poniendo fechas, porque no sabemos la fecha y no interesa. Lo que interesa es estar con Jesús. Nadie puede decir: "En tal fecha se dará la parusía, el fin del mundo". Eso solo Dios lo sabe.
Yo quisiera remarcar hoy tres enseñanzas que trae la palabra de Dios sobre la "parusía". Primera enseñanza: debemos esperar con gozo la "palucía". Segunda enseñanza: debemos santificar el momento presente. Tercera enseñanza: debemos perseverar en nuestra fe. Hoy la palabra de Dios me lleva a esas tres enseñanzas.
La primera enseñanza es que debemos esperar la "parusía" con gozo. ¿Y saben por qué? Porque cuando Jesús venga por segunda vez, se dará la resurrección universal, se transformará el mundo y vendrá el juicio final de Dios. Nadie se burla. Y en la primera lectura hemos escuchado lo que nos dice un profeta. ¿Qué profeta? Malaquías. Malaquías anuncia un acontecimiento de justicia plena. Dios va a hacer una separación. Dice la primera lectura que los malvados, los perversos, van a arder. En cambio, los justos brillarán como luminarias. Queridos hermanos, va a haber juicio final. No es lo mismo vivir con Dios que vivir a espaldas de Dios. No es lo mismo vivir en la santa ley de Dios que pisotear la ley de Dios. No es lo mismo. Y mientras estamos vivos, podemos convertirnos, porque todos somos pecadores. No hay que tener miedo a la "parecida".
Dentro de unos minutos, yo voy a cantar así.
[Música]
"Este es el Sacramento de nuestra fe". ¡Qué buen coro que tengo! Parece una granja, muchos gallos. Ustedes, en unos minutos, van a pedir la "parusía". "Ven, Señor Jesús". Queridos hermanos, debemos esperar con gozo la "parusía", porque será el triunfo de la justicia. Todos queremos justicia, nos indignan las injusticias.
La segunda enseñanza que trae la palabra de Dios es que debemos santificar el momento presente. Eso me lleva a la segunda lectura de hoy, la segunda carta a los Tesalonicenses. En la comunidad de Tesalónica, un grupo de cristianos pensaba así: "Como Jesús va a venir pronto, yo dejo de trabajar". Y San Pablo con claridad les dice: "El que no quiere trabajar, que no coma". En otras palabras, no sean flojos. Queridos hermanos, hay que santificar el momento presente, hacer bien nuestros deberes diarios. Ahí se juega nuestra santidad. La fe nos impulsa a la acción. Es verdad que estamos esperando con gozo y alegría la "parusía", esperamos ese acontecimiento pleno, pero también Jesús quiere que santifiquemos el momento presente.
¿Y cómo santificamos el momento presente? Haciendo bien nuestros deberes de cada día. Todos tenemos deberes. ¿Cómo santificamos el momento presente? Practicando las obras de misericordia. ¿Cómo santificamos el momento presente? Haciendo apostolado, difundiendo el bien. Hay una virtud muy cristiana: la virtud de la laboriosidad. Gracias a esa virtud, no caemos en la flojera. Las malas lenguas dicen que a un flojo se le llama "control remoto". ¿Sabes por qué? Porque si no está en la cama, está en el sofá. Nosotros, queridos hermanos, no debemos ser flojos. Nuestra fe nos impulsa a la acción, a hacer un mundo mejor, un mundo más justo y solidario.
Y la tercera enseñanza que trae la palabra de Dios: debemos perseverar en la fe. Hoy Jesús en el evangelio nos ha dicho con claridad que seremos perseguidos, que algunos de nosotros vamos a ser asesinados, que vamos a ser calumniados, que todos nos odiarán por causa de él, de Jesús. Fíjense lo que Jesús nos está diciendo. Y frente a eso, queridos hermanos, hay que perseverar en nuestra fe, estar enraizados en Cristo.
Qué bonito lo que dice Jesús al final del evangelio. Es muy animante. Para los calvos, dice Jesús: "Ni uno de los pelos de sus cabezas se perderá". Y añade: "Con su constancia, con su perseverancia, salvarán sus vidas". Hermanos, hay que perseverar en nuestra fe. Desde que la iglesia ha comenzado a caminar en este mundo, siempre ha sido perseguida. Lea la historia de la iglesia. La iglesia siempre ha sido perseguida. La iglesia que fundó Cristo es una, santa, católica, apostólica y perseguida. Y frente a ellos, hay que estar firmes en nuestra fe, en nuestras convicciones, en nuestro amor a Cristo.
Jesús dice que momentos previos a la "parecida" se van a intensificar las persecuciones. Hermanos, tenemos que ser fieles a Cristo. Veamos lo que pasa hoy. La iglesia sufre persecuciones tanto desde la derecha como desde la izquierda. ¿Qué está haciendo Biden en los Estados Unidos? ¿Alguien sabe? ¿Qué está promoviendo? El aborto. Biden tiene las manos llenas de sangre. ¿Qué está pasando en Nicaragua, queridos hermanos? ¿Qué está haciendo el gobierno comunista? Está persiguiendo a la iglesia. ¿Qué está pasando en algunos países de mayoría islámica? A quienes se mata, a los cristianos. Hermanos, formamos parte de una iglesia perseguida y por eso debemos perseverar en nuestra fe.
En la vida del Papa León XIII se cuenta que un misionero le presentó al Papa a un hombre africano que no tenía un pie. Y el Papa León XIII le preguntó a este hombre africano: "Hermano, ¿qué te ha pasado?". Y este africano le dijo: "Su Santidad, yo soy católico y querían que yo rechazara mi fe y me torturaron y me cortaron un pie". Y el Papa León XIII se puso a llorar, lo abrazó a ese hombre africano y dijo: "Tengo la felicidad de abrazar a un mártir".
Queridos hermanos, cada uno de nosotros tiene que ser mártir. ¿Cuántas veces les he dicho? ¿De dónde viene la palabra "mártir"? ¿De dónde? Del griego "martiría", que significa testimonio. El mártir es el que da testimonio de Cristo.
Queridos hermanos, hoy que la palabra de Dios nos habla de la "parusía", de la segunda venida del Señor, vamos a pedirle a la Virgen, nuestra Madre, que nos ayude a esperar con gozo y alegría ese acontecimiento. Que la Virgen nos ayude a santificar el momento presente, a rechazar todo tipo de flojera, a comprometernos con un mundo mejor. Y que nuestra Madre Santísima nos ayude a perseverar hasta la muerte. Que así sea.
Hermanos, ¿qué significa "parusía"? Venida. ¿En qué lengua está? El griego. Nosotros estamos esperando la "parusía", la segunda venida del Señor, el fin del mundo. Tres ideas trae la palabra de Dios: Uno, debemos esperar la "parusía" con gozo. Es un acontecimiento de justicia plena. Ahí se hará justicia. Malaquías habla de esa separación entre quien obra el mal y quien obra el bien. Nosotros tenemos que convertirnos todos los días para estar en el grupo de los justos, los que obran el bien. La segunda idea: debemos santificar el momento presente. Estamos esperando la "policía", pero Jesús no quiere flojos. ¿Qué ha dicho San Pablo? Hoy, "el que no quiere trabajar, que no coma". Tenemos que santificar el momento presente, hacer un mundo mejor, practicar las obras de misericordia, ser apostolado, plasmar los valores del Reino de Dios: la paz, la justicia, la verdad, la caridad, ahí donde estamos. Y la tercera idea: debemos perseverar en nuestra fe, porque vendrán persecuciones, dice Jesús, y todos serán odiados por mi causa. Son palabras de Jesús, lo hemos escuchado hoy. Y al final del evangelio, Jesús dice: "Con su perseverancia, salvarán sus vidas". Por eso, vamos a pedirle a la Virgen, nuestra Madre, que nos ayude a perseverar hasta la muerte, a ser fieles a Cristo, a ser mártires, a dar testimonio siempre de nuestra fe.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Jesús, Jesús, Jesús, Jesús.
[Música]
María de la salvación del alma mía. San José, ruega por nosotros. Santa Faustina Kowalska, ruega por nosotros.