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¿Qué tal, chicos? ¿Cómo estáis? Bienvenidos un día más a un nuevo vídeo.
Y en el día de hoy voy a compartiros cómo pasar de una vida de oscuridad, es decir, de sensación de escasez, de conflicto, de lucha, a una vida de luz, es decir, una vida de abundancia en la cual las cosas se dan sin demasiado esfuerzo, todo es coherente, todo tiene sentido, todo funciona y se mueve hacia delante, nada más y nada menos.
Estamos hablando de utilizar lo abstracto para bajarlo a lo material, a lo práctico, a aquello que tú puedes utilizar en tu vida para guiarte y para llevarte a otro estadio, a otra forma de entender la realidad. Así que sin más dilación, vamos con ello. Y probablemente este sea el vídeo más importante o uno de los más importantes que he grabado hasta el día de hoy, así que voy a intentar hacerlo de la mejor forma posible.
Desde bien pequeño siempre tuve una intuición y era la siguiente. Os la voy a dibujar. La intuición de que existen dos esferas que se mueven concéntricamente alrededor de sí mismas. Una es la esfera de la negatividad y otra es la esfera de la positividad. Quizá estos no sean términos correctos, ya que lo podemos confundir con con la pura emoción. Entonces, yo diría que esto es un estado destructivo tanto a nivel emocional como a nivel mental como a nivel comportamental destructivo. Y esto es un estado constructivo. Otra forma que tendríamos de definirlo es: este es un estado que va en contra de la vida y este es un estado que va a favor de la vida, ¿vale?
Yo me di cuenta de que ambos giraban alrededor de sí mismos, ¿vale? Es decir, la inercia de una persona, de cualquiera de nosotros, es a continuar en ese circuito, ¿vale? Que por supuesto tiene sus propias justificaciones racionales para perpetuarnos en él. Vídeos atrás hablábamos del sentimiento de injusticia, hablábamos de los traumas no sanados, hablábamos de una serie de cuestiones que lo que nos hacen es quedarnos atrapados en este circuito, ¿vale? También funciona lo mismo con este otro circuito, ¿vale? Tiende a retroalimentarse a sí mismo de alguna manera, ¿vale? Entonces, sea cual sea, en el que tú estés imbuido, vas a tender a retroalimentarte. Esto es lo que se llama inercia. ¿Vale?
Ahora bien, ¿qué es lo que sucede? Podemos pasar de uno a otro, pero para hacerlo tenemos que realizar un grandísimo esfuerzo. Tú puedes pasar de este a este, pero te va a requerir un esfuerzo brutal. A la inversa, ¿no? A la inversa es muy sencillo, es decir, es muy fácil pasar de un estado constructivo a un estado destructivo. Hm. ¿Por qué? Por la operativa del propio ego, del personaje que vive en cada uno de nosotros, que tiende a crear problemas para luego resolverlos y, por tanto, convertirse en nuestro propio salvador y hacernos creer que es necesario para mantenernos con vida.
Aquí tenemos que hacer un 80% de esfuerzo para conseguir un 20% de resultado. Y aquí en este otro circuito virtuoso tienes que hacer un 20% de esfuerzo para conseguir un 80% de resultado una vez que estás dentro. Ahora, para pasar de aquí a aquí hay que hacer un 100% de esfuerzo y para pasar de aquí a aquí hay que hacer un 0% de esfuerzo. Es decir, basta con que no hagas nada para caer ahí. Es por eso que al final acabamos encontrando formas muy originales de dejarnos caer, porque lo cierto es que aquí estamos encontrando beneficios que creemos positivos. ¿Por qué? Porque este circuito de aquí está dominado por el corto plazo. Son beneficios de corto plazo. Entonces, tú obtienes un beneficio rápido a cambio de un gran dolor a largo plazo. Pero tú esto no lo ves. Tú lo que ves es esto. Es el beneficio a corto. Y aquí sucede la inversa.
Por eso es tan tan contraintuitivo el entrar en este circuito, porque para entrar, ¿cómo entras? Por el dolor, por el 100% de esfuerzo. Hm. Es un dolor a corto plazo para un beneficio a largo plazo. Entonces, claro, la mayoría creen que van mal encaminados a la hora de hacer ese esfuerzo, porque lo primero que te vas a encontrar aquí va a ser tu sombra, ¿vale? Tú aquí vas a encontrar para pasar de uno a otro lo que yo llamo un gatekeeper, que podría ser algo así como el guardián de la puerta, ¿no? Es decir, te vas a encontrar un dragón, es decir, algo va a pasar en tu vida que va a hacer que te cuestiones ese intento tuyo de vivir una vida mejor y vuelvas para atrás. Es decir, esa situación misteriosa en la cual, no lo sé, de repente te llama tu ex, ¿no? Ese día en el que tú vas a hacer esa inversión que va a cambiar el rumbo de tu historia, te llama tu ex y te deja la cabeza hecha un lío. O ese día en el que tú te vas de vacaciones y te llama tu madre porque está mala, o ese día en el que algo pasa, ¿no? Mi perro se pone malo, algo pasa que hace que yo vuelva una vez más al circuito de la negatividad y no haga ese despliegue. Hm.
Lo que te hace pasar de una a la otra es la fe. Es la fe ciega y el esfuerzo del 100% a la hora de enfrentar tu propia sombra, entendiendo que la salida es por aquí. Por aquí ya lo hemos intentado mucho, ¿vale? Este es el mundo de los vicios, las adicciones, la falta de valores, el pensamiento negativo, el el pensar que el bien y el mal son relativos, el materialismo puro, ¿vale? Esto ya lo hemos probado, o sea, vivimos en occidente. La mayoría de los que escucháis esto, vivimos en occidente, ya lo hemos intentado, ya nos hemos dado cuenta de que esto es calle cortada, pero nos negamos a hacer el esfuerzo porque nos encontramos con la sombra. Por eso tenemos la sensación de estar atrapados. Si voy por aquí, mal, pero si intento salir, mal también, amigo. Vale, pues ya sabemos por qué es.
Entonces, lo que pretendo transmitiros es que por eso es tan difícil pasar de uno a otro, pero estos están en constante movimiento y todos tienen su propio momentum, ¿vale? Que te mantienen ahí. ¿Cuándo se rompe el momentum? Cuando tienes que pasar de esta a esta. Es el momento en el que, por ejemplo, dejas de fumar y te apuntas al gimnasio y sustituyes un hábito por otro. Tú estás rompiendo aquí. O es el momento en el que decides que a pesar de no tener pareja, tú vas a continuar adelante con tu vida y con tu plan de vida y lo vas a hacer y lo vas determinado a hacerlo. A pesar de estar solo, a pesar de que te sientas mal, no importa. Tú estás rompiendo aquí. Por eso digo, y tengo otro vídeo que también te recomiendo a ver, el camino de la transformación es el camino de la soledad.
¿Dónde está la soledad? Aquí, mira, te lo voy a dibujar. La sensación de soledad está en el momento en el que tú estás pasando de uno a otro. O sea, aquí no estás acompañado. Y es paradójico porque a lo mejor tú aquí estás solo, pero no te sientes solo. ¿Por qué? Porque tienes pensamientos constructivos, vas a favor de la vida, tienes momentum, la vida te guiña el ojo, sigues funcionando. Y aquí tampoco estás solo. ¿Por qué? Porque estás acompañado de aquellas personas que te compadecen. Ay, qué mal, qué mal está, es que ay, tiene que mejorar, ¿no? Entonces, cuentas con la compasión con los de los demás, pero aquí no. Siempre que quieres elevarte estás solo y eso pone todavía más difícil la escalada. ¿Vale?
Yo me di cuenta en mi historia, ¿no?, a lo largo de de todos estos años, ¿no?, cuando yo era chiquitín y sobre todo en adolescencia, cómo yo primero solo conocía esto, luego empecé a conocer esto, me di cuenta de este momento y me di cuenta también de cada vez que yo me deslizaba por aquí otra vez. O sea, yo podía observarlo. Yo podía verme a mí mismo siendo indulgente conmigo mismo, permitiéndome cosas que no me tenía que permitir. Eh, y también me viví haciendo esfuerzos titánicos porque yo este camino lo he recorrido muchas veces, ¿no? Y por eso sé de lo que estamos hablando.
Ahora bien, llega a mi vida una herramienta que siento que requiere de una difusión masiva y que enmarca este mismo mecanismo, pero dentro de un sistema mayor que te ayuda a entender mejor en qué punto estás. Estoy hablando del mapa de la consciencia del Dr. David Hawkins. Seguro que lo has escuchado. Hay muchas personas que utilizan lo espiritual para conquistar lo material, pero no tienen las bases bien puestas y por eso no llegan, ¿no? Entonces, lo que intento transmitirte con esto es cómo tú sí puedes llegar a eso desde un bienestar, porque conquistar un éxito externo sin un bienestar interno es un fracaso oculto en la sombra. Un éxito social, un fracaso personal, ¿no? No, lo que queremos es Sí, sí. Éxito social, éxito personal y sobre todo éxito personal.
¿Qué es de lo que se trata? Lo que pretendía explicar el Dr. David Hawkins con su escala de la consciencia, que os dejaré una imagen por aquí para que la veáis, es que hay dos formas de moverse una persona por el mundo en función de su nivel de consciencia. Por debajo del nivel 200 estaría lo que llamamos la fuerza, que no es otra cosa que esto que acabo de de escribir aquí, ¿vale? Es el estilo de vida que te hace vivir en carencia, tener miedo de perder lo que has ganado, que todo te cueste mucho esfuerzo, etcétera, etcétera. Y por aquí encima está lo que llamamos el poder, que básicamente corresponde a esto que acabo de mencionar aquí, ¿vale? Son lo mismo. Hm. El poder y ese estado de forma de ver el mundo constructivo, positivo, a favor de la vida son lo mismo.
Cuando tú vives aquí, todo es mucho más sencillo. Es lo que decía antes, tienes que hacer un 20% de esfuerzo para conseguir un 80% resultado. Es decir, empiezas a atraer de forma natural circunstancias constructivas a tu vida simplemente por tu estado interno, por cómo tú te sientes internamente. Hm. Digamos que te has elevado a través de tu consciencia por encima de tus emociones y por encima de tus pensamientos. Eso es lo que ha pasado, ¿vale? Por aquí debajo lo dicho, es lo contrario.
Ahora bien, el nivel 200 de conciencia, porque estos son niveles de consciencia, es lo que él denominaba el coraje, ¿vale? Aquí podríamos encontrar la iluminación, que es básicamente sentirte uno con el todo. Es básicamente consciencia, Alef. Si no sabes de lo que estoy hablando, consciencia de unidad, me remito al vídeo en el que te hablo de los tres niveles de desconexión. Ahí lo vas a entender muy bien, ¿vale? Esto es consciencia, Alef, iluminación. Coraje es el sentimiento y el pensamiento de sí puedo, sí puedo cambiar mi vida, sí puedo dejar esta relación, sí puedo experimentar paz a pesar de que haya problemas en mi vida. Sí puedo. Hm. Y aquí abajo del todo tendríamos culpa o vergüenza, ¿vale? Que básicamente es el estado más bajito en el que nos sentimos más chiquititos, más pequeñitos, más contraídos. Aquí expansión, aquí hay contracción. Esa es la sensación interna que tú vas a tener. ¿Vale?
Ahora bien, este nivel del coraje del sí puedo es justamente lo que yo tengo en mi cabeza cuando estoy moviéndome de este círculo negativo a este círculo positivo o constructivo. Voy a tratar de dibujarlo por encima, ¿vale? Así más o menos, ¿vale? Este sería el constructivo, que es este de aquí, y este sería el destructivo o el negativo. A la hora de hacer este movimiento, pasas por la línea del coraje, que es lo que acabo de mencionar, haces un 100% de esfuerzo, te sientes absolutamente solo. Efectivamente, todo esto pasa, ¿vale? Y el lo que me interesa de dibujarlo, superponerlo por encima, es que los niveles de consciencia, ¿vale? Porque aquí aquí distintos niveles, ¿vale? Por abajado también. Los niveles de consciencia no se suelen mantener de forma constante, a no ser que lo hayas conquistado verdaderamente. Lo normal que vas a experimentar en tu proceso de avance es como tú de repente estás, por ejemplo, aquí abajito en el nivel del deseo, ¿vale? Y te elevas, por ejemplo, al nivel de la paz interior, que si no recuerdo mal sería 600, ¿vale? Tú te elevas y tienes un momento de paz interior, de consciencia súbita, de repente darte cuenta de las cosas, pero luego vuelves a bajar y dices, "Madre mía, menuda frustración, qué horror. ¿Por qué me pasa esto?" Bueno, pues porque, os hemos visto, esto es un círculo, esto es una noria, ¿vale? Tú estás aquí, pero luego bajas y luego tienes la posibilidad de seguir bajando por aquí. Es decir, los niveles de consciencia se mueven hasta que los llegamos a conquistar de verdad y para eso pues se requiere mucho trabajo interno, ¿no? Como estoy diciendo aquí, simplemente estamos hablando de pasar de aquí a aquí, no de mantener un nivel de consciencia concreto y y elevarlo, ¿no? Es simplemente elevarte de aquí a aquí y tratar de mantenerte aquí, ¿no?
Entonces, esto es un aviso navegantes. En tu proceso va a haber momentos en los que vas a avanzar y también va a haber momentos en los que vas a sentir que retrocedes. Pero no es que retrocedas. Tú imagínate que estás aquí y de repente te sientes aquí. Dices, "Madre mía, he retrocedido, ¿no es cierto?" O que estás aquí y, perdón, que estás aquí y de repente estás aquí. Ay, es que he retrocedido. No has retrocedido. Estás dentro del mismo circuito, ¿vale? Así que no te preocupes, lo importante es pasar de uno a otro y quedarte en ese, ya. Vale, así que esto, pues para que lo sepamos. Lo digo porque a veces basamos nuestra confianza en esa sensación interna, ¿no?, de sentirme bien conmigo. Pues es que hay veces que estás avanzando y no te sientes bien. Entonces, no tomes eso de punto de referencia. Si quieres saber si has avanzado en las mentorías que estés haciendo, en las consultas o lo que sea que estés haciendo, pregúntate con qué velocidad recuperas tu centro. Si cada vez recuperas tu centro y tu coherencia más rápido, es que has evolucionado. Si no, es que vas para atrás, aún a pesar de que puntualmente puedas estar ilusionado, estar alegre, etcétera. Así que no utilices tu estado emocional como símbolo de evolución. No confundas tu estado emocional con tu nivel de consciencia. Son cosas distintas. ¿Vale?
Continúo. Una persona que está por encima del nivel 200, que es el nivel del coraje, es una persona que empieza a traer circunstancias constructivas a su vida, ¿vale? Y por tanto podemos decir que esta persona ilumina, ¿vale? Aquí hay una persona que ilumina a otros. Hm. En cambio, una persona que está aquí debajo lo que hace es consumir. Consume la luz de los demás. Hm. La figura que podemos utilizar para definir esto es la del ego. La figura simbólica para referirnos al ego es es la luna, ¿vale? La luna no tiene luz propia, no emite luz. Lo que se dedica es a reflejar la luz que previamente ha extraído del sol. ¿Vale? Podríamos decir que una persona que está aquí, que está en el nivel del poder, que está en ese estado constructivo del ser, es una persona que emite, ¿vale? Es una persona que si por ejemplo tiene conocimientos puede iluminar con su sabiduría aquellas personas que estén aquí. Hm. El problema del ego o del personaje es que este personaje cree que tiene luz propia y se empeña en defenderla. ¿Qué quiere decir? Se empeña en defender este constructo con las justificaciones que ya hemos mencionado. Como no tiene luz propia o no la ha conquistado todavía, porque sí que la tiene, pero todavía no la conquistó, tiene la sensación de siempre estar en carencia, siempre tener que recibir de los demás.
Vale, entonces la parte bonita de la historia es que aunque la mayor parte de personas puedan estar aquí, hm, una persona que está aquí puede iluminar a alguien que está aquí, pero una persona que está aquí no puede oscurecer a alguien que está aquí. Así que aquellas personas que, bueno, que se preocupan, ¿no?, por estas cuestiones de cómo está el mundo, de lo mal que va todo, no os preocupéis. Mientras nos dediquemos a trabajar todos aquí y a empujarnos aquí hacia arriba, todo va a ir bien, porque una sola persona de estas es capaz de limpiar la negatividad energética de millones de personas que están aquí. Así que tú céntrate en tu trabajo individual. Tú no tienes que salvar el mundo, no tienes que hacer nada, tú tienes que elevarte aquí. Esa es tu función. Simplemente.
Otro detalle interesante que he observado de aquellas personas que se mantienen aquí y os lo digo a modo de pista, ¿vale? Por si os sirve, os inspira para avanzar en vuestra vida es el hecho de que muchos de ellos no saben dar y muchos de ellos no saben recibir, es decir, no saben colaborar. No saben colaborar, es decir, son personas que lo que hacen es vivir en competición, vivir en comparación, pero no han desarrollado la colaboración. ¿Por qué? Porque creen que para ganar ellos tiene que perder otro. No reconocen no solo su propia individualidad, sino tampoco reconocen la abundancia intrínseca del mundo. Es decir, el mundo te ha asignado un rol y en tu silla no se puede sentar nadie. Querer competir con otros en lugar de colaborar es perder energía mental y necesaria. Compararte lo mismo, querer sustraer y no dar lo mismo, querer dar y no recibir lo mismo.
Una persona que está en el recibir dice: "Bueno, yo no tengo nada que aportar. Yo simplemente pues eso, escucho vídeos, tal, consumo, etcétera, pero no me atrevo a ofrecer mis dones al mundo, ¿no?" Esa persona está en el recibir, se va a sentir chiquitita, se va a sentir poco útil, ¿no? Y es eso justamente lo que le perpetúa en este estado de negatividad, que son estos bajos niveles de consciencia. Lo mismo sucede con las personas que solo saben dar. Son personas ultraresponsables, que se explotan a sí mismas, que nunca piden ayuda, que lo quieren hacer todo solos. Son personas que viven en un esfuerzo constante porque en realidad se sienten insuficientes y la forma de intentar por unos instantes sentirse suficiente es hacerlo todo ellas, pero no se permiten recibir. ¿Por qué? Porque tienen orgullo, que es justamente el nivel de consciencia que está por debajo del coraje. Tienen orgullo. Por eso, cuando consiguen algo, se agarran a ello y creen que son eso y creen que lo tienen que mantener para toda la vida. No se permite la transformación, son inflexibles. ¿Vale?
El personaje que somos se alimenta de eso, de no saber dar, no saber recibir, que en definitiva es no saber colaborar. Vive en competición. Se siente de separado de aquello que hay en el mundo y que él desea. Se siente separado, cree que lo tiene que obtener y sostener. No, no, ya está. O sea, realmente tú a lo que aspiras, o sea, si somos honestos, tú a lo que estás aspirando no es a conseguir ciertas cosas, no estás aspirando a conseguir ese trabajo, conseguir esa pareja. Tú lo que estás aspirando es a sentirte como se siente una persona que tiene eso. Eso es a lo que te aspiras. Y cada vez que te centras en conseguir eso, en lugar de aspirar a sentirte y sostenerte de esa forma, en esa forma de estar en el mundo, estás gastando una energía brutal. Te estás robando a ti mismo la propia energía que necesitarías para expresar tu potencial. Es decir, la energía que necesitas para hacer el cambio de aquí a aquí la estás perdiendo en perpetuarte aquí. Eso es lo que estás haciendo.
Por eso, mi propia conclusión dentro de mi investigación es que probablemente lo que dice David Hawkins de que el nivel de consciencia 600 que corresponde a la paz interior o podamos llamar un estado de iluminación, ese momento en el cual pasamos de la dualidad que es consciencia bet, ¿vale? Que a su vez lo menciono en ese vídeo, pasar de la dualidad a la unidad que es consciencia alef. es pasar del modo personaje a el modo unidad, el modo sentirme uno con el todo. Es el estado más elevado, ¿vale? A partir del nivel 600 dejas de sentirte separado del todo, empiezas a sentirte unido. Es decir, todo lo que piensas es constructivo, es a favor de la unidad. Ves los hilos invisibles que unen una persona con otra, una situación conflictiva por debajo, ves el todo, ¿vale? Entonces, ya no te enredas, ya no pierdes energía. Es otra la vida que tú vives, eh. Ese estado de personaje pues puede ir desde el nivel cero, que sería este de aquí, al nivel 600, como digo, sería la paz. Aquí estamos en modo personaje, ¿vale? Lo que pasa que un personaje que vive aquí no es lo mismo que un personaje que vive aquí entre el 200 y el 600. Este, podríamos decir que es un personaje consciente, que ha aprendido a desarrollar su ego espiritual, que es una forma más sofisticada de engañarse a sí mismo. Pero oye, si una persona pues por lo que sea vive engañándose a sí misma, pero al menos vive de forma constructiva, más o menos constructiva para sí mismo, para los demás, oye, pues bienvenido sea y tampoco tenemos que aspirar aquí a la iluminación. Bueno, al menos e yo intento no hacer un trabajo interno para poder seguir avanzando, pero igual no es lo que buscamos, ¿vale? A partir de aquí ya vas a estar bien.
Ahora, yo diría que la baja autoestima se produce desde el nivel 125 para abajo. El 125, si no recuerdo mal, es el del deseo. Este momento en el que tú deseas cosas, pues deseo esa casa, deseo ese coche, ¿vale? De ahí para abajo, que sería realmente pues eso, el temor, el sufrimiento, la culpa, la vergüenza, la apatía, etcétera, etcétera. Todo eso sería baja autoestima. Baja autoestima. Entonces, de 125 para abajo, bajo autoestima, de 125 a 600, seguimos en modo personaje, pero podemos decir que es buena autoestima, ¿vale? Puede producirse lo que se llama la jactancia, que es pues creer que uno consigue las cosas por sí mismo y todo depende de mí y tal. Sí que apelo mucho a la responsabilidad personal, pero cosas que no dependen de nosotros y está bien, ¿no? Ese ejercicio de humildad de permitir que ciertas situaciones se den de una manera que a lo mejor no es la que yo quiero, porque manifestar no es conseguir justamente lo que tú quieres, no, no. Es atraer hacia ti y conquistar aquello que te es propio, que en definitiva es lo único que a largo plazo puedes llegar a puedes llegar a atraer hacia ti. Y esto a veces es es doloroso, ¿no? Mentalmente para algunas personas, ¿no? Yo es que quiero eso. Bueno, es que querer eso si no está alineado contigo, cuando lo consigas te va a hacer infeliz. Tú, ¿para qué quieres eso? ¿no? Entonces, bueno, son tomas de consciencia, ¿no?
Me he dado cuenta también, y esto era algo que quería compartir en este vídeo, de que una de las cosas que realmente nos mantiene paralizados o nos mantiene anclados a ese modo personaje, a ese a ese malestar interior, es el hecho de que realmente no tenemos o no hemos tenido unas figuras o unos arquetipos masculinos y femeninos adecuados. O sea, hay una frase muy buena de un libro llamado "El ternura y agresividad", en el que se habla un poco de convertirse en padre y madre de uno mismo, que no es otra cosa que tener un equilibrio entre la energía masculina y la energía femenina. Una persona que está en este círculo está equilibrada en su energía femenina y masculina, es decir, sabe dar y sabe recibir sin ningún tipo de problema, está equilibrado, ha aprendido a ser madre y padre de sí mismo. Y para ello tenemos que redefinir y reconstruir esas figuras que la sociedad actual se empeña en enterrar. En realidad son ejemplos de energía que una vez que los integramos nos es mucho más fácil mantenernos aquí.
¿Qué significa ser padre de uno mismo? Ser padre uno mismo es ser capaz de ponerse límites a uno, ser capaz de, en un momento dado, cuando te estás haciendo daño, elegir no hacerlo, elegir no tener ese comportamiento negativo, elegir ponerte ese límite, elegir ser duro contigo cuando lo tienes que ser. Hm. Eso es el padre de uno mismo, poner límites, poner dirección, poner los pies en tierra, etcétera, defender los valores, etcétera. Ser madre de uno mismo es ser capaz de ser compasivo con uno mismo, sobre todo cuando las cosas van mal, ¿no? Tener un diálogo interno constructivo en el cual tú te acaricias internamente en lugar de acuchillarte, que es lo que hacen la mayoría de personas que están aquí, ¿vale? En la sociedad actual, como digo, han enterrado estas dos figuras y lo que ha pasado es que la madre se ha convertido en la madre y en el padre. Y el padre pues básicamente no existe, no se le ve, no se sabe lo que es esa figura, dónde está. Entonces, las tenemos mezcladas, las tenemos confundidas. Al no tenerlas lo que hacemos es buscarlas en redes sociales y entonces aparecen deformadas. Es decir, llega un punto en el que pues confundimos conceptos y ya no sabemos ni lo que estamos haciendo ni cómo integrarlo y básicamente seguimos espejismos, pero no sabemos dónde estamos operando. Ya te lo he dicho yo cuál es la energía de cada uno de estos. No de que tengan que darse así exactamente a nivel de del sexo de cada persona, ¿no? No, o sea, la madre podría ser de padre y la padre y el padre podría ser de madre. Energéticamente hablando, me refiero. Y está bien, no hay ningún problema, pero eso se tiene que dar. ¿Para qué? Para que haya una buena autoestima y entonces facilitar este movimiento.
Mucha información. No sé si me he pasado, espero que que haya quedado claro. Mi objetivo con este vídeo básicamente era que tuvieras un orden mental y emocional para que a la hora de perseguir tus objetivos de vida no te desestabilices internamente y no pierdas claridad, porque al final la vida es una carrera a largo plazo y no solo es importante conquistar, sino también mantener. Eso significa que seguimos ahí, ¿vale? Mi intención personal, mi objetivo particular es que seamos cuantas más personas de esta categoría mejor, porque juntos vamos a equilibrar la energía del mundo, la energía negativa, la energía destructiva que tienen la gran mayoría de personas. Es decir, nos han enseñado a que siendo individualistas, yendo por nuestra cuenta, entrando en competencia, es como realmente vamos a brillar. Sí, ese es el brillo falso del ego, pero el brillo real del ser tiene que ver con tu energía interior, con cómo tu energía impacta a todas y cada una de las personas que hay en tu vida y cómo les contagias de esa energía y esas personas, por supuesto, van sanando y contagiando a las demás. Tú puedes ser una influencia positiva, no solo para ti, sino para los demás. Viendo estos vídeos contribuyes a la humanidad.
Y si quieres hacer un trabajo más interior, más personal, acercarte un poquito más a lo que a ti te interesa, ya sea a nivel laboral, objetivos laborales o a nivel personal, temas de amor, etcétera, etcétera, tengo una comunidad, una membresía en la que trabajamos todo esto y en la que estoy intentando reunir a cuantas más personas de esta categoría, mejor para retroalimentarnos entre nosotros. Tenemos enseñanzas prácticas en formato vídeo, reuniones semanales, seguimiento por WhatsApp, está súper chulo y abrimos plazas este día 25 de septiembre, así que estate atento si no te lo quieres perder.
Muchas gracias por ver el vídeo, nos vemos en la próxima. Un abracito. Chao, chao.