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Evangelio día Viernes 05/06/26 Padre Carlos Rosell - Marcos 12, 35-37 Cristo, hijo y Señor de David

Cooperadores de la Verdad (Católico)16:40

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu. Evangelio Marcos. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: "¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David?" El mismo David, movido por el Espíritu Santo, dice, dijo el Señor a mi Señor, siéntate a mi derecha y haré de tus enemigos estrado de tus pies. Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo? Una muchedumbre numerosa le escuchaba a gusto.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Hoy la palabra de Dios nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la Sagrada Escritura. En el evangelio, Jesús muestra la ignorancia de aquellos que eran especialistas en las Escrituras. Jesús les hace una pregunta. ¿Cómo es posible que ustedes digan que el Mesías es hijo de David? Si David le dice Señor al Mesías. Los especialistas en las escrituras, los dirigentes religiosos no saben responder.

Hermanos, para entender la Sagrada Escritura, necesitamos que Jesús nos abra el entendimiento. Y de hecho, Jesús ya ha enviado el Espíritu Santo sobre la iglesia para que todos los miembros de la iglesia, tú y yo, conozcamos verdaderamente aquello que está en los textos sagrados. La Biblia no la leemos de forma individual, de forma aislada. La Biblia la tenemos que leer dentro de la iglesia. La iglesia nos va guiando para que comprendamos las Escrituras. Por eso a un niño lo primero que se le enseña, ¿qué es? ¿La Biblia o el catecismo? el catecismo, porque en el catecismo tenemos la síntesis de la fe católica y luego poco a poco se va guiando al niño en los textos sagrados.

Hermanos, tenemos que leer la Biblia, pero correctamente, no de cualquier manera. Y estamos llamados a familiarizarnos con la Sagrada Escritura. Y eso me lleva a los consejos tan bonitos que hemos escuchado de Pablo. ¿A quién? ¿A quién? A Timoteo. Qué bonitos consejos. Pablo le dice a Timoteo: "¿Tú conoces las Escrituras desde niño? Ahí está la sabiduría." Y dice Segunda de Timoteo 3:16: "Toda la escritura es inspirada." Hermanos, la Biblia es la palabra de Dios puesta por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo. Toda la escritura es inspirada y útil, le dice Pablo a Timoteo, para instruir, para corregir, para argumentar y para educar en la justicia.

Brevemente vamos a señalar estos cuatro puntos. La Sagrada Escritura es útil para instruir. Tenemos que instruirnos leyendo la Biblia. Santa Teresa de Jesús decía: "Todos los males que hay en el mundo se deben a que no conocemos la palabra de Dios." Hay que instruirnos, hermanos, leyendo la Biblia siempre en comunión con la iglesia. En la Biblia se nos enseña cómo tenemos que comportarnos para agradar a Dios y para servir al prójimo.

La Sagrada Escritura es útil para corregir, más aún, nos enseña cómo tenemos que corregir. Jesús nos enseña en los evangelios cómo tenemos que corregir. Se corrige en primer lugar, ¿en privado o en público? En privado, con caridad.

La Sagrada Escritura es útil para argumentar. Argumentar qué? Nuestra fe. Todo lo que nosotros como católicos creemos está en la Biblia. Por eso, hermanos, un católico que lee la Biblia como enseña la iglesia, nunca se va a salir de la iglesia. Y cuando viene un evangélico con esa tontería de que la Virgen tuvo otros hijos, un católico bien formado le refuta y lo deja callado. La escritura es útil para argumentar, para defender nuestra fe, nuestra fe católica.

Y dice Pablo a Timoteo, la Sagrada Escritura es útil para educar en la justicia. Aquí hay padres de familia, tienen que educar a sus hijos en la justicia, es decir, en la verdad, porque si no hay verdad, no hay justicia. Y qué bonito sería que por lo menos un día a la semana en familia nos reunamos para compartir la Sagrada Escritura. Cuando un padre le enseña a su hijo los textos sagrados, lo está educando en la justicia, en la verdad.

Hoy estamos celebrando a San Bonifacio. Murió mártir, fue el evangelizador de Alemania. Lo mataron un día de Pentecostés, aquellos que no querían aceptar la palabra de Dios. Y fíjense lo que está pasando en Alemania. No sé si ustedes saben, hay un peligro de cisma. Ya el Papa les ha dicho: "No se puede bendecir una pareja de personas del mismo sexo" y están desobedeciendo no tanto al Papa, a la palabra de Dios. Todos los males del mundo vienen porque no le hacemos caso a la palabra de Dios.

Pidamos hoy, hermanos, a la Virgen María, aquella que siempre estuvo a la escucha de la palabra de Dios, que nos ayude a valorar la Sagrada Escritura. La Sagrada Escritura es inspirada, es útil para instruir, es útil para corregir, es útil para argumentar y es útil para educar en la justicia. Que así sea.

Hoy es primer viernes de mes, día dedicado al corazón de Jesús. Rezamos como hacemos todos los viernes las letanías al Sagrado Corazón de Jesús.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Jesucristo, óyenos.

Jesucristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Trinidad Santa, que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Corazón de Jesús, hijo del Padre eterno, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre, por el Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, unido sustancialmente al verbo de Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, de majestad infinita, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, santuario de justicia y de amor, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, digno de toda alabanza, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, rey centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien mora toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien el Padre halló sus complacencias, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos nosotros hemos recibido, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, deseo los collados eternos, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, paciente y muy misericordioso, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, liberal, con todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, colmado de oprobios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, desgarrado por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, traspasado por una lanza, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

Jesús manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.

Oremos. Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el corazón de tu amadísimo hijo y las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te tributan y concede aplacado el perdón a estos que piden tu misericordia en el nombre de tu mismo hijo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del espíritu santo por los siglos de los siglos. Amén.

Vamos a escuchar la meditación que toca hoy, día quinto del mes de junio, mes del Sagrado Corazón.

Corazón de Jesús, templo santo de Dios. Cuando hablamos de un templo, pensamos en un edificio dedicado exclusivamente al culto a Dios. Esto no es incorrecto, pero en un sentido más espiritual podemos decir que cuando una persona está llena de Dios es un verdadero templo de Dios. Jesús está lleno del Espíritu Santo y San Pablo dice que en él habita corporalmente la divinidad. El corazón de Jesús está lleno del amor que el Espíritu Santo le infunde y Jesús mediante el Espíritu Santo llena nuestros corazones con el amor de Dios.

Propósito de hoy, pedirle siempre al corazón de Jesús que nos haga templos vivos de Dios.

Hacemos la oración al Sagrado Corazón de Jesús, contemplando la imagen del corazón de Jesús. Oh Jesús, a tu corazón confío esta intención. En silencio vamos a poner nuestras intenciones en el corazón del Señor. Mírala después. Haz lo que tu corazón te diga. Deja obrar a tu corazón. Oh Jesús, yo cuento contigo. Yo me fío de ti. Yo me entrego a ti. Yo estoy seguro de ti. Todo lo temo de mi fragilidad, más todo lo espero de tu bondad. Amén.

En el evangelio de hoy, Jesús muestra la ignorancia de aquellos que se creían especialistas en las Escrituras. Jesús les hace una pregunta. ¿Cómo es posible que David le llame Señor al Mesías? Si el Mesías es hijo de David y todos se quedan callados. Necesitamos que Jesús nos explique las Escrituras. Y Jesús ha ungido a la iglesia con el Espíritu Santo y la Iglesia nos explica las Escrituras. Hay que leer la Biblia, hermanos, por favor. Hay que leer la Biblia, pero no de cualquier manera. La leemos dentro de la iglesia, como nos enseña la iglesia.

San Pablo le dice a Timoteo, toda la Sagrada Escritura es inspirada. Dios nos habla a través de la escritura y la escritura es útil para instruir. Tenemos que instruirnos leyendo la Biblia. Ahí está la moral cristiana. La escritura es útil para corregir. Hay que corregir, como nos dice la palabra de Dios, con caridad. Y primero en privado. La escritura es útil para argumentar. Tenemos que defender nuestra fe apoyándonos en la Biblia. No permitas que nadie hable mal de la Iglesia, de la Virgen María. Apóyate en la Biblia para refutar a esa persona. Y la escritura es útil para educar en la justicia. Hay que educar. Aquí hay padres de familia en la justicia, en la verdad. Y por eso compartamos la Sagrada Escritura en familia.

Vamos a pedirle a la Virgen que nos ayude a familiarizarnos siempre con los textos sagrados. La Biblia tiene que ser el primer libro que nosotros debemos considerar en nuestra vida espiritual.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, con Dulce Corazón de María, sea salvación de alma.

San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

Pueden ir en paz. Gracias a Dios.

[música]