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Urbanización de la Argentina. Final geografía 2018

Maia Rimmaudo9:04

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[Música] [Aplausos]

Actualmente estamos acostumbrados a vivir en un mundo de opciones de tecnología, en barrios rodeados de edificios, automóviles trasladándose por las calles las 24 horas del día, y ruidos de la inmensa acumulación de gente en nuestra sociedad. Pero, ¿saben cómo llegamos a esto?

Bueno, llegamos a esto a partir de un proceso de urbanización. Aunque primero debemos entender su concepto: es un fenómeno del desarrollo de ciudades que se lleva a cabo a partir de la migración de las personas que residen en áreas rurales hacia la zona urbana.

Para entender un poquito más esta historia del proceso de urbanización o la formación de nuestra sociedad actual en Argentina, debemos retornarnos a principios del siglo XX, cuando nuestro estado tengas empezado a tomar forma. En aquel entonces, nuestro país se perfilaba como potencia económica mundial debido al periodo en el que era conocido como "granero del mundo". Esto último se debe a que importábamos granos y cereales a todo el mundo. El gran ingreso económico que ello conllevaba permitió un amplio desarrollo urbano. Se importaba maquinaria para el trabajo en el campo, modernizando así la agricultura. Se inaugura el primer tren, expandiendo rápidamente sus vías hasta llegar a una instancia de 2.500 kilómetros. Y por último, se estrena la primera línea de subterráneos de toda América Latina.

Pero no solo se desarrolló el campo de transporte, sino que también grandes industrias que aún persisten en la actualidad nacieron en esta época, tales como Balde y Quilmes, Ledesma y Molinos Río de la Plata. Como se puede observar, la mayor parte de las industrias mencionadas eran productoras de alimentos. Esto se debe a que quienes las desarrollaban eran los terratenientes, que eran los que recibían el mayor ingreso económico dentro del modelo agroexportador.

Es importante destacar que en esta etapa también se produjo el ingreso al país de millones de inmigrantes europeos que cruzaban el Atlántico en busca de una vida mejor. Quienes, en su mayor parte, fueron recibidos como trabajadores de las industrias, debido a que ante la inauguración de tantas de ellas, siempre se hizo de obreros que estén dispuestos a prestar sus servicios. Asimismo, para estos extranjeros, centrarse en nuestro país se les facilitó gracias a la Ley de Inmigración lanzada por Avellaneda. Esta última facilitaba su llegada, les brindaba alojamiento gratuito por cinco días y, entre otras cosas, los enviaba a una oficina de trabajo.

Así, este bienestar económico y organización llega también hasta los ciudadanos, ya que se puede observar que comienzan a circular por las calles autos particulares y la mayor parte de la población posee empleos estables. Todo lo mencionado anteriormente convierte a Buenos Aires en una gran metrópoli y permitió que muchos pueblos del país se conviertan en ciudades, como ocurrió en ciertos lugares de Córdoba, Mendoza y Entre Ríos, sin mencionar que ocurrió en un periodo amplio que ocupó varias décadas, desde principios de siglo hasta la década de 1940. Por esta razón, se dice que la urbanización creció de forma lenta. Sin embargo, a pesar de todos los grandes cambios producidos, aún no llegamos a la ciudad en la que vivimos hoy, debido a que todavía nos falta recorrer parte del camino que nos llevó al nivel de urbanización con el que contamos.

A diferencia del período anterior, la segunda etapa de urbanización se destacó por proceder cambios rápidos y drásticos en un período corto de tiempo. El segundo período de urbanización se extiende entre 1940 y 1970 y se caracteriza por el acelerado proceso de urbanización en todo el país. En las primeras décadas del siglo XX, la ayuda de inmigrantes se redujo y la expansión agropecuaria se frenó, especialmente la exportación de granos, lo que llevó a una disminución de la ocupación en las actividades agrícolas. Muchas familias abandonaron los establecimientos agrarios y los pueblos pequeños y se radicaron en las ciudades en busca de trabajo.

Este despoblamiento del campo no solo se explica por los procesos ocurridos en las áreas rurales; también tuvo que ver el crecimiento de la actividad industrial en las ciudades, sobre todo en Buenos Aires, los partidos bonaerenses y cercanos a ella, y las ciudades de Córdoba y Rosario. En estas se concentraron numerosas industrias que necesitaron gran cantidad de obreros y personal administrativo. Así surgieron comercios y servicios vinculados con ellas. A su vez, generaron más oportunidades de trabajo para la población. Este proceso de trabajo, migraciones internas (es decir, población de zonas rurales y localidades del país) y migraciones limítrofes (o sea, los países vecinos). De esta manera, la etapa se caracteriza por la disminución de la población rural y un aumento importante de la población urbana. A este período se lo llama "éxodo rural", ya que la población de las zonas agrarias abandona el campo y se dirige a las ciudades, lo que provoca un marcado crecimiento de la urbanización.

Para poder concluir este amplio camino que hemos recorrido, aún falta conocer acerca de una tercera etapa que continúa modificando nuestro país para llegar así a la Argentina que conocemos hoy. Esta tercera etapa se extiende desde la década de 1970 hasta la actualidad, ya que día a día continúan produciéndose cambios en este período que contribuyen a que el país se mantenga urbanizado. La misma se caracteriza por el hecho de que el incremento de la urbanización se produce de forma lenta. De esta forma, las diferencias entre las regiones del país se fueron equilibrando y se hicieron menos notables. Lo mismo ocurrió gracias a que, mientras que las zonas que poseían un nivel de urbanización más alto continúan urbanizándose de forma lenta, aquellas que se encontraban más atrasadas aceleraron este proceso para lograr así ponerse a nivel del resto de las provincias. En 1990, la población en zonas urbanas alcanza el 86,9%, resultando como un factor importante el flujo de inmigración interna de zonas rurales hacia zonas urbanas, lo cual se debió principalmente a las desfavorables condiciones económicas y sociales que poseían en las zonas rurales. En contraste, existen mil pequeños pueblos de la Argentina, de los cuales hay unos 800 en crisis por despoblamiento y 90 que desaparecieron en los últimos años. Es posible observar una amplia disminución de los espacios rurales y un incremento de la población de las ciudades.

De esta forma, hemos recorrido los tres períodos en los que se vive el proceso de urbanización de nuestro país. Sin embargo, antes de finalizar, nos pareció importante destacar y dejar en claro cómo se formaron aquellos espacios en los que vivimos la mayor parte de nosotros. Lo primero que vemos cuando abrimos la ventana al despertar cada mañana, por más que prestemos atención, no vemos un bosque ni un amplio campo de cultivo, sino que vemos una gran ciudad. Por esta razón, es de gran importancia saber cómo se formaron, por lo que vamos a conocer un poquito más sobre su historia.

Su origen recae en la conquista española, cuando se forman las primeras ciudades mediante tres estrategias de poblamiento. Se utilizó la mano de obra de pueblos originarios, colaborando oponiéndose con los españoles. Además, el poseer adecuadas condiciones naturales como el agua y tierras cultivables, y la posición que facilitara la comunicación con otras ciudades, ayuda al desarrollo del estado. Otro proceso fue que se ocuparon los territorios indígenas y luego las primeras provincias. Además de esto, a función de la red ferroviaria, algunas de ellas consiguieron con ciudades preexistentes, pero otras originaron nuevos asentamientos que fueron convirtiéndose en ciudades. Por otro lado, algunas se consolidaron en torno a una estación ferroviaria que posibilita el comercio y la circulación.

En 1930, las actividades agropecuarias orientadas a la exportación entraron en crisis por los problemas económicos de aquella época. Por esto, se produjo un importante desocupación en las áreas de producción y, por otro lado, el país llevó adelante un conjunto de políticas que incentivaron el crecimiento industrial como una forma de superar dicho problema. Como consecuencia, se produjo un movimiento migratorio desde las provincias menos industrializadas hacia la ciudad de Buenos Aires. Fue el período de mayor crecimiento del Gran Buenos Aires. Así, en 1980, se observaron tres nuevos cambios: primero, se detuvo el proceso de concentración poblacional; segundo, las ciudades intermedias para retener su población y recibir inmigrantes; y tercero, se mantiene la tendencia histórica hacia el bajo crecimiento de la población de las numeraciones más pequeñas.

Finalmente, hemos realizado el recorrido completo del paso de Argentina, donde se ha transformado un país lleno de pueblos, campos desolados y espacios rurales, a convertirse en el lugar que hoy todos conocemos, donde vivimos día a día nuestra vida rodeados de tecnología, asignados en las ciudades y con espacios rurales reducidos; es decir, en un mundo totalmente urbanizado.

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