📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Lección 14 - El Modernismo - Catecismo de Adultos

FSSPX Colombia1:13:23

Transcription

Entonces, como las vacaciones. [Música] Vamos a ver ahora un poco, un vistazo general de las raíces. Si se acuerdan que no les hablaba del Concilio Vaticano Segundo, yo decía que en realidad eso venía de lejos, venía desde tiempo de San Pío X. Amplio decimos ya decía que adentro de la Iglesia.

"Le voy a leer. Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos, y lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, bajo pretexto de amor a la Iglesia, carecen en absoluto de conocimientos serios en filosofía e ideología, e impregnados por el contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos errores debidos en los escritos de los enemigos del catolicismo. Éstos se presentan como restauradores de la Iglesia y asaltan con audacia todo cuanto hay más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni con las propias personas del Divino Redentor, que con sacrificar temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre."

Esto dice San Pío X. Que los enemigos de la Iglesia no hace falta buscarlos afuera, están adentro. Y no son solo hombres, sino incluso hasta sacerdotes. Estamos hablando que San Pío X no escribe esto en 1907. De hecho, lo que voy a tratar de hacer es resumirles, resumirles a ustedes qué es lo que dice San Pío X. Esa encíclica que se llama *Pascendi Dominici Gregis*. Iglesia del oficio de la para sentar al agredido. El Señor. No, las encíclicas reciben el nombre siempre de la primera palabra con la que arrancan a escribir. Entonces, a veces el romperla significa nada. Así que en este caso, algo tiene que ver, pero no mucho. Pero bueno, entonces voy a tratar de resumirles cuál es la descripción que hace San Pío X. La descripción que hace San Pío X de un modernista es realmente muy precisa, muy exacta para condenar el error.

Cuando el chavo del ocho peinado. [Música] Bueno, pues eso es un poco lo que hace San Pío X. No digo que acaricie, porque él siempre está claro que quiere condenar, pero hace una descripción muy detallada, muy perfecta de lo que son los modernistas, los modernistas militantes, digamos así, que están dentro de la Iglesia. Y pues después declara la condenación.

Bien, pues antes de meternos en la descripción del modernista, él dice que el modernismo tiene una característica a diferencia de otras herejías, y es que el modernista quiere permanecer dentro de la Iglesia. No, no, porque los otros modernistas, como Lutero, se planta frente a la Iglesia. Los otros herejes se plantan frente a la Iglesia. Yo no la es común la. Y bueno, se lleva una parte de la Iglesia para afuera, pero quedan separadas las cosas. El modernista evita por todos los medios la condenación sin cambiar de opinión, tratando de reformar la Iglesia por adentro. Este es uno de los objetivos claros de los modernistas en esta época. Ellos quieren cambiar la Iglesia por adentro, señala San Pío X. Y por eso, una de las características principales del modernista es ser un hombre de doble cara.

¿Qué quiere decir eso? Que ante los superiores que me pueden condenar, yo manifiesto una docilidad, una las monerías, la hipocresía y una obediencia y sumisión. Y se sienten no comprendidos y no sé qué. Pero por dentro, ellos no cambian absolutamente nada de lo que creen, lo que piensan. Entonces, serían las amplias décimo que justamente con esa intención del modernista de mantenerse adentro de la Iglesia, tiene que usar esa hipocresía, esa doble cara. Y por eso dice San Pío X, ellos nunca hacen una exposición ordenada de las doctrinas, sino más bien un poquito a cada hilo, barnizando, maquillan para que parezca tradicional. Les gusta mucho las ambigüedades para poder decir lo que quieran decir y que el otro no se asuste. Que estoy diciendo herejía, en fin. Bueno, eso es una característica un poco general que señala San Pío X.

Justamente por esa intención de quedarse dentro de la Iglesia, evitar la condenación y reformarla desde adentro, San Pío X va distinguiendo, digamos así, no los tipos de modernistas, sino las distintas raíces y caras del modernismo. Repito, ya una aclaración también, eso no está hablando del militante modernista, o sea, el que sabe perfectamente todo esto, sabe que la jerarquía de la Iglesia lo condena, si habla claramente y por eso maquilla y habla de distinta manera. Hoy en día hay mucho modernista, digamos así, inconsciente. No es el militante, digamos así, sino que el que ha recibido, el que ha venido de eso que la conferencia espiritual dice de copas. Les estoy, repito, no sé qué. No es, digamos, con la misma maldad que esta gente. Sin embargo, los errores hacen el mismo daño. Se activan los días con maliciosa melodía, sin querer. Entonces, la vuestra pequeña aclaración. No se alcanzan vídeos, están ordenando a los que son realmente malos y sabían que eran malos. Bueno, entonces va señalando las diferentes caras.

Una de las caras es el filósofo, que en realidad está en la raíz de todo este problema. Lo dijo al principio, es la mala filosofía, la base filosófica mala que les ponga a producir una mala teología. Y también es la que da más daño. Que la filosofía descubrió un pequeño error filosófico al que uno no le da ninguna importancia y a veces no aprende en la escuela de memoria y lo repite, pues puede tener consecuencias terribles en una sociedad, para la economía, para la política, para la religión, etcétera. Bueno, entonces vamos a llegar primero los errores filosóficos que están en la base, que han hecho posible la teología modernista, digamos así, más llamada teología. Vamos a señalar pues cómo es el creciente que sin saber ha vivido de esa teología, cómo debería funcionar el magisterio, que esta es la reforma que pretenden modernistas en esa época, 1907. Quieren reformar el magisterio para que funcione como ellos quieran. Y cuál es su papel, el que ellos se atribuyen, papel de teólogos. Pues ahí vamos a explicar un poquito más.

Si entonces, vamos a ver parte por parte. La primera parte es un poco, quizás la más difícil, pero es la que tiene consecuencias más profundas. Si uno entiende bien esto, entiende casi todos los problemas modernos. Seguramente, si ustedes han escuchado hablar de Descartes alguna vez en la escuela, y esa famosa frase "Pienso, luego existo". Bueno, por culpa de esa frase de Descartes tenemos un problema que se llama el modernismo. La filosofía que la Iglesia tenía siempre era la filosofía de Santo Tomás, que es lo que se llama la filosofía realista. Realista en el sentido de realidad. ¿Qué significa eso? Santo Tomás y Aristóteles, que son los que decíamos los de la mano al he dado un sistema filosófico completo, creen en la realidad. Por eso se llama filosofía realista. Qué padre, qué cosa tan rara, ¿quién no cree en la realidad? Cuando uno tiene que demostrar cosas, por ejemplo, en la matemática, uno necesita primeros principios evidentes. Y de esos primeros principios evidentes, empezó a combinarlos para demostrar teoremas más complejos y ecuaciones para calcular distintas cosas. Pero todo parte de primeros principios evidentes. La filosofía de Santo Tomás de Aristóteles parte de primeros principios evidentes. El primer principio evidente es que yo conozco la realidad. O sea, yo cuando veo adelante a Graciela, pues estoy viendo un ser humano. Y yo me doy cuenta con mi experiencia que eso es un ser humano y que tiene la misma naturaleza que todos los que me están escuchando aquí. Y son todos hombres. Y yo lo puedo afirmar como un primer principio evidente, porque eso viene de mi experiencia. Y no hace falta que yo demuestre nada. Quizás en algún caso dudoso, que se yo, una persona que no habla, que nació no sé, y el corazón late, no sé qué. Uno dice, bueno, ¿será que tengo que demostrar de alguna manera que es de ser, que no es racional, sea un hombre? Bueno, son casos raros. Mis primeros principios evidentes es que yo estoy tocando algo que está fuera de mí, y es una mesa. Los veo a ustedes, son hombres. Yo creo en mi conocimiento. Puede haber gente en la cual yo no le crea a su conocimiento, por ejemplo, los esquizofrénicos. De hecho, esa filosofía es esquizofrénica. La esquizofrenia, que es gente que percibe sensaciones de colores, de personas, de cosas que no están en la realidad. No están afuera, está todo adentro mío. Digamos así, en mi mundo interior es una serie de imaginaciones y colores y cosas y sonidos y sabores y olores, historias, conocimientos, incluso que yo no estoy seguro que estén afuera. Una persona esquizofrénica sufre mucho de eso. Muchas veces pregunta, ¿es cierto que está de soltar lo que pasa o tal cosa? Bueno, justamente porque no confían en su conocimiento. El que confía en sus conocimientos y del punto, puede haber sido una ilusión óptica que en determinado caso yo no estoy seguro si estamos paralelas o no. Pero en general, lo que veo lo creo.

¿Cuál es el problema de la filosofía moderna? Deja de creer en el mundo exterior y empieza a creer solo en el mundo interior. Lo que está dentro de mi cabeza. Es decir, yo realmente no veo personas, yo lo que veo son colores, siento hoy sonidos, percibo olores. Entonces, pues yo no puedo asegurar que sea un gato lo que tengo arriba de mi cama. Pues yo siento cuando intento tocarlo, siento que está caliente, huele a gato, si le paso la lengua tiene gusto a rato, y si lo molesto mucho me araña como un gato y me arde después. Pero la conclusión de que eso es un gato, no me la estoy inventando yo, no es algo que está solo dentro de mi cabeza. Todo lo que estoy diciendo es mentira. Así piensa el filósofo moderno, que se vuelve como esquizofrénico. No confía en su conocimiento. El problema está en que todas las ciencias parten de principios evidentes. Si yo no acepto los principios evidentes, se rompen todas las conclusiones y no hay manera de sacar ninguna conclusión. El problema del filósofo moderno es que es agnóstico. Justamente no cree en la realidad porque siente que es algo que se inventa uno. Porque yo esto le pongo el nombre de mesa, pero viene un tipo de signo real y eso es una silla sin respaldo. Y podría ser que yo podría sentar aquí y podría ser una silla sin respaldo, o podría ser una cama sin colchón, o podría ser un piso levantado. Y realmente estamos hablando todos de cosas distintas. Estamos hablando de lo mismo. Hay algo real. ¿Querían hacer una mesa o no? Digamos que lo que las cosas artificiales, eso es más discutible porque no tienen propiamente una naturaleza. Esto si yo lo modifico y viene un carpintero, me puede hacer una silla, puede ser una cama, yo puedo costar arriba, depende para qué lo quiera usar. Pero una persona es una persona porque tiene una naturaleza y no va a dejar de ser una persona por más que cambie un montón de cosas. Si deja de ser una persona porque murió. Hay cosas que tienen naturaleza, realidad y que no dependen de mi puro conocimiento. O sea, hay una realidad externa que yo puedo conocer. Que yo puedo conocer. El filósofo moderno dice: "No, yo". ¿Qué diría Santo Tomás? Veo la realidad y entonces empiezo a pensar y sacar conclusiones de la realidad. ¿Qué dice Descartes? Yo de la realidad no puedo conocer nada. De lo único que hay son fenómenos, o sea, sensaciones, colores, olores. Y yo no estoy seguro de que exista algo. No podemos saberlo. Porque como sé que eso que estoy percibiendo es una realidad y no es un engaño de mi imaginación, de mi inteligencia, ¿cómo lo sé? No lo puedo saber. Pero como yo me doy cuenta que estoy pensando, entonces yo existo. El primer principio no es la realidad evidente que está fuera, sino mi propio pensamiento. La primera evidencia, mi pensamiento interno. Y ahí, pues yo puedo demostrar entre comillas un montón de cosas que nunca van a lograr reconectarme con la realidad afuera.

En Descartes, lo que hace es dejar de creer en la realidad de estrada. Descartes bien en Ockham, que si alguna vez estudiará un pensamiento científico, no se cree la no baja de otra, que es lo que se llama un error, que es nominalismo. Es decir, ya no existen esencias, sino solo nombres. Le ponemos nombres a las cosas. Son nombres, pero no a los hombres que sí son parte de un proceso evolutivo. No hay propiamente algo que sea un nombre. Hoy esto puedo llamarlo hombre, lo puedo llamar otra cosa. No responde a una esencia. No hay una esencia. Como que yo solo veo a Andrés, que dígame, que tienen como un Andrés y Graciela, si son totalmente distintos. Bueno, tiene alguna semejanza y yo abro con las semejanzas y les pongo un nombre. Pero no existe un nombre así en general, que no tenga un pelo de una manera o que le falte pelo. No existe un hombre concreto que no sea concreto. Quiero decir, no existe la idea de hombre. Esa me la invento yo, dice OK. Equivocadamente, por supuesto, que la inteligencia le iba a decir Santo Tomás, hablando bien, funciona con una cámara de fotos. O sea, yo veo la realidad, le saqué una foto, esa foto está dentro de mi cabeza. Sí, pero yo le saqué una foto. Y si la cámara funciona bien, la foto está bien sacada. El bono de siete en una foto acá, pero yo no sé si corresponde a la realidad. Porque y si acabará funcional y sin esto y no sé. Y cómo puedo demostrar que la cámara funciona bien. Preguntas al final. Porque si nuestro durar mucho. Entonces, básicamente dejan de creer, dejan de creer que la realidad existe afuera, o puede existir, pero yo no puedo demostrar que exista. Y no tengo que demostrar, es evidente que existe y yo lo percibo y es mi primer principio. Y a partir de un primer principio evidente, yo saco conclusiones. Bueno, ese es el primer error filosófico. Kant. Y ahí vienen todas las filosofías que llaman idealistas. El gran referente es Kant, que seguramente lo van a estudiar cuando estudie en algo, es por estudiar a construir la filosofía o en la escuela. Kant, gran filósofo moderno, que es idealista. Es decir, la realidad no se puede conocer. Lo que conozco son fenómenos, percepciones. Y entonces yo, pues con esas percepciones organizo mi vida. Pero realmente yo no estoy seguro que existan otras personas. Sino tal vez puede ser una necesidad mía que hace que existan otras personas. Como el esquizofrénico. Somos todos esquizofrénicos, tal vez. O tal vez hay un solo hombre. Descripción técnico del resto no existe. Como lo puedo demostrar. Único demostrable. Hay que partir de la base que no se puede demostrar. Pero para nuestra vida práctica, alcanzan esos conocimientos para movernos, aunque realmente no son demostrables. Eso lo que dice Kant. Eso es una locura. O sea, es establecer en ciencia en el piso premio. Y eso lo estudian en todas las escuelas, sólidas, así de locos. Y en filosofía pasan por todo más de ciento, pobrecito, creía que podría demostrar la existencia a la realidad. Kant. Pero cuál es el problema. Si yo acepto que esa filosofía es verdad, yo no puedo conocer la realidad. No puedo conocer la historia. Y por lo tanto, no puedo conocer a un Dios que se manifestó en la historia y que expresó un montón de frases en la historia. Como puedo demostrar que realmente Jesús estuvo. No hay ninguna manera de demostrar científicamente eso. Si yo lo puedo conocer, no puedo conocer la mesa que tengo delante. O gracias a que tengo delante, que voy a poder para hacer gestos hace 2000 años, que se yo, si existió o no existió. Es sin demostrado. Ni siquiera existe la posibilidad. Si el hombre no es capaz de conocer la realidad, unos idiotas. Y Dios crea al hombre, no le va a revelar exteriormente algo que no puede conocer con certeza. Hay un problema. Hay un serio problema. Porque todo esto se derrumba. Y sin embargo, el filósofo va a decir: "Bueno, pero la religión existe. Existen religiones. Es un fenómeno que se da en todos lados. Todo lo que todos los grandes pueblos o grandes civilizaciones han tenido". ¿Cómo explico eso? Pues claramente no pudieron conocer a Dios por afuera. No tienen grado el conocido por adentro. Lo tienen que haber conocido por adentro. En cuanto a la realidad, el filósofo va a decir: "Pienso, luego existo". Y en cuanto a la religión, va a decir: "Yo siento a Dios, luego Dios existe". Adelante. Sigan. Va a dejar inmanente, significa que permanece adentro. Dios va a poder ser adelante. Dios va a poder ser solamente inmanente. La revelación de Dios solo se puede hacer adentro de la persona, Dios hablándole, digamos así, al oído. Ni siquiera el oído, porque el oído yo no sé si estoy escuchando. Si no dentro de mi pensamiento, hablándome. Y entonces ahí yo voy a empezar a sentir a Dios y voy a estar seguro de que Dios existe. El filósofo de ciudad dice, además, que la religión se basa en dos cosas. En primer lugar, en la necesidad de Dios. Todos tenemos necesidad de Dios, necesidad de lo infinito, necesidad de lo conocible. Va a decir el filósofo, porque realmente no puede demostrar que Dios existe, pero sí que los hombres tienen una necesidad de ver o no información de todas esas realidades que nos superan, que no podemos explicar. Para concretizar esto, esto lo que está tratando de explicar en la formación muy bonito. Cuando ustedes miran los antiguos, que ven la tormenta, que no saben cómo se forma, y esa tormenta sacude el lic, y hace temblar la tierra, y quiebra las rocas, y que un rayo y parte un árbol. Como yo no lo puedo explicar y es algo que me supera, necesito explicarlo de alguna manera. Entonces yo me invento Dios. Yo me invento a Dios. Está el Dios de la tormenta, que está enojado por lo que hizo con el árbol y castiga con rayos. Es un Dios y hay que aplicarlo de determinada manera. Yo necesito explicar un montón de cosas que no conozco. Y para llenar ese vacío que me da el no entender la realidad, yo me invento a Dios. Y tengo en algún momento la experiencia de Dios. Es decir, yo estoy convencido, estoy seguro que existe ese Dios. Como estuvieron convencidos los misioneros griegos de que existía el Poseidón, el Dios del mar y la tormenta, en travesía dentro del mar. Y esa experiencia de Dios, de alguna manera, es intransmisible. O sea, el que lo experimentó sabe que Dios existe. Pero y el que no, no te lo puedo demostrar. No hay manera. Entonces, ¿qué es lo que va a decir el filósofo? La religión no tiene ningún fundamento científico. No hay manera de demostrar científicamente la religión. Primero, que yo no puedo demostrar científicamente lo que está afuera, mucho menos la historia. Muchas veces la revelación, la historia de una religión, de un Dios que nadie vio. [Música] Si lo vieron, vieron los nombres de dos mil años que me lo afirman. No puedo creer mi testimonio, como lo que era el testimonio de alimentos de dos mil años. Qué marcos nosotros mismos vimos un gloria, gloria, como níger. Si existió, se jugaba. Es un invento político. Entonces. Y sin embargo, el modo de vista del filósofo modernista, para decir que la ciencia y la fe no se contradicen. Puede haber fe y puede haber ciencia. Con ese punto, el terreno de la ciencia es lo que está afuera. Y el terreno de la fe, el que está dentro de mi cabeza. Entonces, yo tengo una experiencia real. Yo no puedo conocer bien lo que pasa afuera, pero día se me manifiesta adentro. Y lo que pasa afuera, ¿qué pasa afuera? Y no puede jugar de lo que pasa dentro mío. Tan en planos distintos. Entonces, en teoría, no se contradicen. Claro, una fe que está reducida a ser inmanente, porque nuestra fe que dice que siempre Dios bajó a la tierra y tuvo carne y huesos y que hizo milagros y que se podían ver y palpar y lo podíamos conocer. Esa fe no es compatible con la ciencia. Porque si la ciencia dice que eso es imposible, porque las leyes físicas demuestran que eso no puede ocurrir. Fíjense, porque la ciencia demuestra que un milagro no pudo ocurrir, supuestamente. Hay leyes y estudiamos las leyes físicas. Entonces, pues la fe que cree en los milagros, pues si es algo interno, es un sentimiento de que esos milagros existieron. Pero realmente no importa si existieron afuera o no, porque no hay manera de conocerlo. Es un enroque de la cabeza. Es un a que tiene una lógica. Y vamos a hervir. No tiene una lógica realmente diabólica. Es un sistema que cierra muy bien y destruye todo. No queda nada de la religión católica. No queda nada. De hecho, al creyente, el modernista, pasemos al creyente. Pues lo que le permite es un sentimiento que es la fe. Esos sentimientos, las pechos. Siento a Dios. Yo estoy esa hermosura que cuando yo hago esto, cuando yo hago lo otro, y yo estoy seguro que Dios me apoya. Porque yo no lo percibo. Y el que no lo percibe, no percibe que lo voy a ser. Bueno, hombre, todavía no tuvo la posibilidad. Pero el creyente, el modo lista, dice que debe pensar su fe. Adelante tiene como etapas. La fe de un creyente. La primera etapa, la necesidad de Dios, que es inconsciente. El hombre necesita a Dios y eso es inconsciente. Y todo lo necesita. La segunda etapa, es cuando uno empezó a sentir a Dios, porque necesitaba llenar ese vacío que tenía. Y empieza a explicar con Dios, cómo puede lo que puede. Es la segunda etapa. Y la tercera etapa, cuando yo reflexiono con mi inteligencia, porque la segunda etapa es un sentimiento. Y los cientos de dioses están. Y que Dios sobre, si Dios está enojado, el Dios de la tormenta está enojado. Y entonces después yo empiezo a reflexionar sobre ese sentimiento. Y los presos fórmulas. Pongo todo lo que te estoy expresando lo que dice un modernista. Y entonces empiezo, empiezo a repensar mi fe. Y la expreso en palabras pobres que no logran expresar la realidad de Dios, sino solo participa. De hecho, como yo no puedo conocer la realidad exterior y mis sentimientos son medio confusos, Dios es inefable. ¿Qué significa la palabra inefable? Es algo que no se puede decir con palabras. Dios es inefable. De hecho, los portugueses respaldar el faro portugués Alfaland, pues tiene la misma raíz para lo que es hablar. Hablar. Inefable es algo que no se puede decir, no se puede expresar con palabras. Entonces, aunque yo tenga esa necesidad, porque ese sentimiento, yo lo pienso y lo expreso en palabras. Esas palabras nunca van a realmente abarcar o agotar lo que Dios es. Entonces, yo solo expreso una parte de la verdad. Y también su medio como símbolos de la verdad. No alcanzan a hacer una foto de la verdad, porque yo no en un campus o mi sentimiento. Pero por cierto, es cierto, es cierto. Y lo expreso en palabras. Pero ojo, porque los demás tienen su propia experiencia de Dios. Dios se le manifiesta. De hecho, lo que van a decir el creyente es que esta necesidad de Dios está causada por Dios mismo. Y la experiencia de Dios, realmente se pongan en contacto con Dios. El creyente te va a afirmar que eso es cierto, eso es verdad absoluta. Y como no sé, porque yo lo siento. La gran demostración es que yo tengo esa experiencia. Yo quiero saber de una charla una vez sobre la existencia de Dios. Y después de la misa, después de la charla, vinieron a decirme que tengo una historia para demostrar para contar. Preguntando estas cosas puede ayudar. Y me decía: "Mire, había un amigo que le decía, no, Dios no existe, estudio, no existe". Y el católico, para demostrarle que sucede la cierta, entonces agarró una naranja. Ve a naranja. Sí, la corto a la mitad, se comió la mitad de la naranja. Y la otra mitad la exprimió, la latina. Y termina de comerse el religioso, digamos, termina de comerse la naranja. Y le pregunta: "La tengo que justo tiene la naranja, pero en la cabeza que sea con ustedes". Yo no así es con Dios. El que no probó a Dios, no sabe qué gusto, no sabes si existe o no. La gran demostración es que yo me comí la naranja, no experimenté a Dios. Entonces existe. Usted no lo probó, no lo pudo demostrar, no sabe. Existe. Es una estupidez. Yo pueda validar los argumentos, los argumentos relacionales basados en las realidades que Dios existe, porque mirando un reloj que marte impresionantemente como este universo de cameros, relojero. A Dios no lo ve. No, sino pero ve sus obras. Y cuando vemos un efecto increíble que nada de lo que veo es capaz de producir y solo alguien inteligente pudo ordenar y organizar las cosas. Dios existe. Pero dentro de este pensamiento loco del modo mismo, yo no puedo conocer a Dios. Tengo una experiencia de Dios inefable. Y lo que yo expreso muy pobre es una palabra que no alcanza a abarcar la inefable realidad de Dios. Entonces, los demás pueden expresar otra parte. Y es muy tonto decir: "Él, porque él expresa distinto que lo mío, entonces no estamos conociendo que él está equivocado". Yo digo la verdad. No, porque mi imagen muy pobre es casi poético mi lenguaje doctrinario. Y como realmente Dios no es eso, pues yo puedo mirar de una carne, combinar de otra. Si le pongo un ejemplo, el modo en esta piensa que la doctrina del dogma es un símbolo. Por ejemplo, símbolo de nuestro Señor, símbolo del cordero pascual, por ejemplo, o el león de la tribu de Judá, por esa fortaleza, no sé qué. Y viene un niño. Y el otro le dice: "No, no, no, yo creo en el cordero". "No, yo creo en el león". "Envidiosas de oro". "Y Dios es cordero". "No". Entonces, no puede ser el mismo Dios, porque el día león. Y entonces, cuando verifica, te quito cordero, tiene listo. Así que no tiene. Pero así. Y el otro dejará marillo. Y el otro plano. No pueden ser el primo Dios. Bueno, a ese nivel de estupidez reduce el dogma el modernista. Son solo símbolos. Se expresan más o menos una realidad, pero son símbolos. Descartables. No es algo eterno, permanente. Aferrarse al símbolo es infantil. Aferrarse al dogma, porque apenas se expresa la realidad de lo divino. Entonces, pues yo no puedo, como el otro expresa también una parte de la realidad, como el león expresa la fortaleza y el cordero la mansedumbre, la paciencia. Pues el dogma católico expresa una cosa. Y el dogma protestante, budista, son ateos, y expresan una parte de Dios. Y yo no puedo decir que son contradictorias. Tuve que hacer el esfuerzo, debería lograr entender, conocer o descartar, así como así, a una persona que realmente ha tenido una experiencia de Dios, que es mi primer principio fundamental. Y entonces, todas las religiones expresan algo. Y por lo tanto, yo no puedo decir que mi religión es la única verdadera. Eso sería un pecado contra todo lo que acabo de decir. Y entonces, el modernista que creía esto, decía que tenemos que hacer con el magisterio. Porque mientras tanto, el magisterio estaba así, para que difiera lo contrario, le cortaba la cabeza y decía: "Mi hijos, de estas diseños tonterías, Cristo no dijo eso". El magisterio era un poco infantil para el cronista. El magisterio infantil era alguien que se aferraba a la figurita de león, con la figurita del cordero. Y el que decía que era un cordero en vez de un león, no hay que cortarla. Expresando realidades distintas. La verdadera revelación se produce en el fiel, en el corazón del fiel, que tiene esa experiencia de Dios. Yo estoy experimentando a Dios, y por lo tanto, Dios me está hablando directamente, actualmente, en cada momento. Y lo que yo saco en conclusión de fue un momento de oración, en mi idioma de fe, en mi bomba de fe. Y entonces, ¿cuál es la función del magisterio? El magisterio lo que tiene que hacer es ayudar al fiel a expresar ese sentimiento de nuevo, concreto, de modo claro, en una fórmula que al mismo tiempo busque la unidad de la mayoría de los fieles. Porque el espíritu se revela en el corazón de cada uno, y cada uno sale con una cosa distinta. Pero bueno, tenemos que ver hacia dónde va la mayoría y expresarnos en una fórmula. Y esa forma, entonces, le imponemos que lo que estoy buscando, buscar algo de unidad. Porque si cada uno dice lo que quiere, es muy difícil que nosotros seamos una iglesia. Cada uno va a ser su iglesia, que es lo que les pasa a los protestantes. Y el modernista no quiere que les pase lo que nos pasó a los protestantes. Hace falta el magisterio. Si hace falta el magisterio, lo que tiene que hacer el magisterio es tratar de unificar a los fieles en una fórmula de fe común, en el sentido común de la fe. Creo que la mayoría de los fieles cree. Yo tengo que expresarlo en una fórmula. Pero esa fórmula, que es un símbolo, hoy todos dicen que es bueno, digamos. Pero si mañana todo el sentir cordero, ganó león, ya es del pasado. Ahora es cordero. Ahora es cordero. Entonces, el magisterio lo que hace es expresar los dos. Los dogmas, que son solo un símbolo de Dios, no son la expresión doctrinal precisa, inmutable, eterna. Nosotros no son un símbolo de Dios, como la poesía de Dios. Si sus ojos como almendras, en sus ojos serán como perlas, no almendras. Entonces, sin perlas, qué tonto. Eso no podemos pelearnos, porque los dos distritos están expresando el mismo Dios, no distinto. Y muy poético, del modo metafórico. Romanos son metáforas. Pero el modo mixta dice que si los dogmas son metáforas, son símbolos. Bueno, y entonces, ¿qué es la tradición para un modernista? ¿Qué es la tradición para un católico? O una recapitulación. Esto sí está bien. Entonces, para un católico, Cristo va a dar gracia. Ese hombre enseña un montón de verdades inmutables, eternas. Cristo es el mismo ayer, hoy y siempre. Y esas verdades se cierran con la muerte del último que escuchó a Nuestro Señor, que es San Juan, que huele a los 100 años y era muy jovencito cuando viene su Señor. Bueno, cuando muere el último de los apóstoles, ya todo lo que esto vino es él está dicho. Aunque tal vez hace falta desarrollarlo un poco, decirlo de modo más claro, decirlo no porque Cristo haya dicho poco claro, sino porque como cualquier ciencia, pues aplicando y demostrando una cosa con otra, voy sacando conclusiones cada vez más precisas, más grandes, que estaban contenidas en lo que Cristo dijo. Entonces, la revelación se cierra cuando muere San Juan. Y todo eso, ese depósito de verdades, hay que transmitirlo fielmente de generación en generación, porque esa es la fe que si creo me salvó y si no me condena. Y eso es la tradición. Es la transmisión de la revelación de generación en derivación. No es simplemente la costumbre de hacer cosas. No son tradiciones con minúscula. Tradición con mayúscula, en la transmisión de las revelaciones, el conjunto de verdades que predicó Cristo y los apóstoles. Y eso no lo puedes cambiar. Eso está todo completo. Cuando se define el dogma de la Inmaculada Concepción, no es que aparece una verdad nueva. No, es la verdad estaba contenida de un modo implícito, estaba contenida en los principios de la ciencia y simplemente se demostró esa procedencia de esa especie de contenido. De hecho, eso es lo que dice claramente el texto de cualquier definición de magisterio. Y en particular, es bueno. ¿Qué dice el modernista que es la tradición? Ahora sí, está mal lo que voy a decir, no me creo. Dice la tradición no puede ser esa transmisión muerta que dice a nuestros pobres, infantil el niño que están ahora arriba. No, pues tradición muerta de verdades, porque yo no puedo creer como creía anterior, o sea, sin poder poner nada mío, sin tener ninguna experiencia propia. No, la tradición es algo vivo. Lo que pasa es que los apóstoles tuvieron su propia experiencia de Dios, vivieron a Dios. Y yo no puedo pretender [Música] quedaron exactamente cuando los apóstoles. Cuando nos transmite la vida, pues los hijos tienen derecho a vivir su vida, aunque yo le transmití algo, pues ellos viven. Pues así los apóstoles nos transmitieron una vida, no un conjunto de doctrinas muertas. Una vida. Esa vida significa que lo que nos transmitieron no es tanto lo que pensaron, sino la costumbre de experimentar. Esa costumbre de experimentar con la fe es lo que se transmite de generación en generación. Y cada generación tiene que hacer su propia experiencia de la fe. Y eso es lo que demuestra que está viva la Iglesia. Si está viva, entonces es verdad, porque vida y verdad para el modelo mente es lo mismo. Entonces, todo eso no importa en realidad, porque volvamos a lo mismo. No importa si existió Juan o no existió Juan. O propusieron la primera comunidad le puso el nombre de Juan a los primeros que existen que escribieron en la Biblia. Después de 200 años de meditar sobre la figura de Jesús, se llegó al mito de Jesús divino que hacía milagros, esas cosas. Pero pero todo ese todo eso lo vivió la primera comunidad. Estaban convencidos de que era así. Y toda esa costumbre de experimentar, pues la tenemos que revivir nosotros. Tenemos que basarnos en lo que ellos hicieron, pero basarnos como como un artista que va a hacer un nuevo retrato. Se basa en un modelo, toma lo que le sirve y deja lo que no. Porque todos una verdad absoluta. La misma Sagrada Escritura es una ventaja, porque la ciencia nos demuestra que no se puede, no puede haber milagros. Cristo no resucitó. Besos, imposible. Será la primera ley que uno ve de la vida de él, que mueren. Pero entonces, ¿qué es la tradición viva? Esa esa transmisión de la experiencia. Pero ojo, no me deja sobre el Espíritu Santo. Me reactualiza esa experiencia. Ese Espíritu Santo que en la doctrina tradicional está prometido. El magisterio es el que va a enseñar la verdad, va a transmitir con autoridad en nombre de nuestro. Que vosotros hoy a mí me oye. En el modelo mismo, es esa experiencia. Todo lo que yo experimenté con la fe, si yo tengo buena voluntad, el Espíritu Santo se reactualiza esa experiencia. Y eso puede ser que vaya hasta contra el dogma anterior. Es una nueva metáfora que está diciendo el Espíritu Santo. Antes de la cordero, hoy el león. Eso qué significa que la revelación es permanente. La revelación ya no está muerta, no se acabó con la muerte de San Juan. Ya no puede haber nueva revelación. Que eso es lo que dice está definido automáticamente. Y eso está bien. Sino que la revelación para el modernista es permanente, constante. Cualquier persona que, basándose en la experiencia de los antiguos o no, se puede experimentar, pues tiene el Espíritu Santo prometido. Y el Espíritu Santo no rehúsa servirse de las otras religiones como medio de salvación. Concilio Vaticano, solo uno. Textualmente: "El Espíritu Santo no rehúsa servirse de las otras religiones como medio de salvación". Porque porque cada una tiene su experiencia de Dios. Yo no puedo decir que mi metáfora es mejor que la de él. Eso sería ser un niño infantil. Entonces, cuando viene alguien y le dice: "No, pero eso está condenado por el magisterio". "No, de fe". Está todavía en el fancy espiritual. Se aferró a sus corderitos y no quiere saber nada del león. Y eso típico del modernista. Si uno le viene a decir eso, el modernista, modernista, sí, sí, sí, le va a responder: "No busques a los corderos escondidos. Y vos querés que los corderos. Y yo también lo creo". Fe. Bueno, ¿cuál es el papel del de oro? Es decir, el papel que el modernista se asigna a sí mismo. Sabemos cuál es el papel del magisterio. Es mirar qué es lo que el fiel está sintiendo, expresar una fórmula y proponerla para que todos más o menos se adapten a la misma fórmula. Esa es la idea del magisterio. El magisterio tiene que ser el que garantiza la unidad. Si no hay alguien que dice que lo que estamos creciendo hoy, y todo el mundo va a salir para la izquierda y luego lo que tiene que garantizar no la unidad, sino la vida, la reactualización permanente. Tiene que mantenerse viva. Le explico. El teólogo va a ayudar al fiel a pensar la fe. Y lo que decíamos acá, que uno tiene ese sentimiento que tiene que reflexionar y tratar de expresar, no en fórmulas. Él tiene un huevo a mirar cuál es el sentimiento general hoy en día. Y luego es pensar en fórmulas más precisas, porque es una persona que estudió, que tiene filosofía, que tiene el arte del lenguaje. Entonces, lo va a expresar en fórmulas. Va a ayudar a pensar en el cielo. Y es también lo intermedio entre el fin del magisterio. Porque magisterio en realidad no va a ir al skin, prefiero si no va a ir hasta los teólogos, que son muy fan, mucho más fáciles de leer en su forma, decir que ya hicieron el trabajo previo. Como que el Dios lo va a recolectar todas las todos los sentimientos que hay, los expresan fórmulas. Y el magisterio a mirar cuál está más repetido. Y ellas vamos a hacer el dogma de esto. Entonces, el tipo luego, en realidad, su función dialéctica. Escucha hablar de Hey, el genial dice ser el padre de la dialéctica, digamos así, en el sentido moderno. Dice que el progreso es producto del choque entre dos contrarios. El blanco lucha contra el negro y sale dirige. Es una nueva realidad que contiene la perfección del blanco y la del negro. Bueno, lo que va a ser el teólogo, lo que va a ser el modernista entre el trono del magisterio de si tienen que luchar. El teólogo y el magisterio tienen que luchar. Y es la función propia, porque el magisterio va a luchar por mantener la unidad. Y para eso, muchas veces va a tener que cortar y excomulgar a los que están muy avanzados. Y el de oro va a luchar por mantener la vida, para que no quede una cosa muerta que ya se quedó en ese dogma y nadie puede salir de ese dogma. Porque si el espíritu está yendo para allá, yo tengo que expresar en esta teoría. Es como muchos de los teólogos modernos hablan de Lutero, un gran héroe, porque usted fue un teólogo muy avanzado para su época. Se había salido un poquito del rebaño, con un record donde estaban los dos más fijos. El magisterio estaba mostrando de su misión, porque sería simplemente mantener la unidad, pero estaba usando, estaba por lo tanto demasiado es el desarrollo de este. Y entonces, lo que no fue una luz avanzada, ahora todo lo que estamos viviendo es un producto del útero, pero lo vio mucho tiempo antes. En la época en que lo vio necesario de otros años, entonces tuvo que cortar los pobres. Había que hacerlo. El espíritu, el Espíritu Santo le hablaba, pero debe cortarlo, porque la mayoría estaba en otro lado. Pero hoy, que la mayoría está donde el tengo que cortar lo anterior, lo que hay que cortar la tradición que está atrás, porque eso ya se sale de lo que la mayoría de la gente está sintiendo. Si se fijan ustedes, el gran criterio moderno del magisterio es ver qué funciona, entre comillas, funciona, que no junta gente. El movimiento que junta gente tiene vida, tiene el espíritu y por lo tanto la verdad. Así los movimientos carismáticos, que claramente nacen del protestantismo y tienen un montón de cosas heréticas, como juntan un montón de gente, llena en iglesias, entonces eso tiene que ser verdad. Para canonizar un santo, que es lo que se mira, cuánta gente la revisa. Si mucha gente le revisa, le tiene devoción y peregrinación, poco importa si lo

Que dijo la verdad o no la gente tiene esa experiencia y el espíritu santo entonces está manifiesto. Ese sentimiento de la gente es una señal de que el espíritu santo está llevándonos hacia allá y el teólogo a pelear por eso.

Y si la mayoría de la gente va a tener que decir si es un santo, ¿cuál es el criterio? El sentimiento de la gente. Siempre el criterio es el sentimiento de la gente. ¿Por qué? Porque no se puede conocer nada de afuera. Lo único que me queda es lo que ocurre adentro. Como yo no puedo conocer a Dios afuera, lo tengo que conocer adentro. Y como yo no lo puedo conocer perfectamente, sino solo con metáforas, no hay nunca contradicción entre el magisterio de ayer y el de hoy.

Cuando Monseñor Lefebvre le decía en su momento a Ratzinger, le decía: "Pero qué hacen ustedes de la paciente y de Shambillo décimo de la de lamentable y cine sin éxito también de desafío de décimo del ciego, salvo los de". Pero no, no. La respuesta era: "No escribiría hoy, no lo escribiría por escrito".

Por otro lado, de hecho, la evolución del dogma es como a cambia ahora. Es decir, tiene que ser revolución que depende del espacio y depende del tiempo. Me explico acá. ¿Y por qué no va a ser la misma experiencia que va a tener de la fe pues en África un negro que tiene su cultura, su tradición, su ignorancia? No va a tener la misma experiencia que un europeo que tiene su cultura, el Imperio Romano y civilizaciones que no. Entonces, yo tengo que adaptar esa fe. Y no es que yo la tengo que adaptar, el Espíritu Santo la inculturación no es un no es un forcejeo que yo hago, es el Espíritu Santo que tiene el sentimiento de leerlo. Cuando lo empieza a meditar ya sin cultural, de lo cambió. Y si el cambio a los dogmas, los tales el Espíritu Santo que nos está ayudando a cambiar. Hasta la evolución también tiene que ser ahora.

Eso es un error que está condenado con historicismo. De hecho, todo este verso de la tradición viva es un error condenado con nuestro historicismo. Eso significa que los dogmas son para una época. Los dogmas son para una época. Falso. Los dogmas son eternos porque Dios es eterno y los dogmas realmente expresan una parte de lo que Dios es, pero expresan de verdad. Puede cambiar una vez que un dogma fue definido, queda permanente. Si yo o un ángel del cielo predico el evangelio distinto del que yo os he predicado, que sea exterminado, que sea anatema. Es eterno. Antes pasará el cielo y la tierra que pase una zona. Yo está una tilde de la ley sin que todo se verifique su señor por las cosas de muebles. Dios, Dios y el hombre que es inmutable. Porque toda esta mentira también parte de que el hombre está siempre evolucionando, está siempre cambiando. Si hay cosas externas que cambian, la naturaleza humana es la misma siempre. Las heridas de la naturaleza humana son siempre las mismas y siempre se curan de la misma manera. Porque Dios cursos remedios universales para todas las épocas. Remedio a nuestra inteligencia con la fe. Remedio a nuestra malicia con los sacramentos, con la con la confesión, con la comunión, etcétera.

Vuelvo al pensamiento juarista. Entonces, en cada época hay que adaptar los dogmas para que sigan diciendo la verdad. ¿Qué es la verdad de un dogma para un modernista? Un dogma es verdad si expresa el sentimiento actual del pueblo. De eso, cuando el pueblo de Dios cambie de sentimientos, cambie de fe entre comillas, entonces él deja de ser verdad. Entonces era verdad para esta época, pero ya no es verdad. Eso es lo mismo 100% puro, hermoso y duro.

Entonces [Música]. Pero los que sostenían esto y tomaron parte activa del Concilio Vaticano II, yo puse una lista de siete que son los más comunes. Walter Kasper, por ejemplo, hecho cardenal por Pablo II. Walter Kasper sostenía que no puede haber milagros. No puede, metafísicamente imposible. Entonces, todo lo que leemos en los evangelios no es más que la experiencia de los primeros cristianos. Realmente no ocurrieron. Jesús fue simplemente un hombre. Hubo pequeños hechos en su vida que no sabían explicarse los discípulos y meditando y repensando y transmitiendo de boca en boca en el teléfono descompuesto. Si se dice que el teléfono descompuesto llegamos al evangelio.

Entonces, cuando yo estudio el evangelio como un científico, lo primero que un placer es despojar de todo lo sobrenatural, porque eso no puede ocurrir. Y segundo, tengo que tratar de reconstruir esa realidad que sí existió, deformada. Hay una parte de la realidad que existe, o sea, un hombre que predicó, que juntó a mucha gente y tuvo algunas cosas raras, pero bueno, hay que reducir, ver qué es lo que queda realmente. Porque cuando uno hace un mito, deforma la realidad sin terminar de formar. No solo le agregas cosas, sino que también deforma la realidad. Hay que tratar de reconstruir. Y entonces esa expresión común de el Cristo de la fe y el Cristo de la historia. El Cristo de la fe, cuando uno está como creyente y habla como creyente, si Cristo resucitó, Cristo, Cristo hizo milagros, multiplicó el pan, multiplicó de odio y sermones. Y los armarios modernistas predican hermoso a veces y muy bien. El Cristo de la fe. Cuando yo me siento como teólogo, como científico, eso no puede haber ocurrido. Lo que yo estoy hablando de la experiencia de los primeros cristianos y estoy renovando la experiencia de los cristianos de hoy. Pero metafísicamente, eso no puede haber ocurrido. Hay algo real que ocurrió. Sí, esa experiencia con Dios, ese contacto con Dios, esa metáfora de la multiplicación de los panes, esta metáfora de la resurrección de Cristo.

Y en esa idea, Benedicto XVI llega a decir en sus escritos, él dice: "Cuando hablo de resurrección, si por resurrección debo entender que el alma se vuelve a unir al cuerpo de tal manera que envuelve la vida, eso es metafísicamente imposible. No seamos ingenuos". Entonces, por resurrección, el teólogo debe entender metáfora. Walter Kasper, Hans Küng. Habrán escuchado hablar también de él. El scanner, que fue el gran teólogo del Concilio. Dejamos hablar muy claro de la estrategia de los modernistas de serán vivos de hecho. Pero cuando habla de los documentos que se está traduciendo un manual de teología, lo está traduciendo al italiano. Y él dice: "Hay que tener cuidado cuando uno traduce al italiano porque en Roma están los bolsos, dice, están los bonzos, guardianes de la ortodoxia, los que se aferran el corderito de leer, están ellos. Entonces hay que hablar con mucha sutileza y mucha ambigüedad". No me acuerdo las palabras exactas, pero es muy evidente que está diciendo eso. De una frase de Kasper en su libro Jesús el Cristo, diga abiertamente: "Los millones evangélicos, miren, se nos hace necesario calificar como legendarias muchas de las historias de milagros contenidas en los evangelios. Hace falta buscar en estas leyendas menos su contenido histórico que su sentido teológico". Y quiere decir, no hay que buscar tanto a la historia, sino a lo que fue lo que experimentaron los cristianos que escribieron esta metáfora. Walter Kasper, cardenal de la Iglesia, hecho cardenal por Juan Pablo II, después de todas estas burradas. También la historicidad de la resurrección del león. Esta constatación de la existencia de un núcleo histórico claro. Cuando yo miraba hacia los que lo dicen, la mayoría mentira, pero hay un núcleo, hay una cosa reducida que sí es histórica, que fue el hecho que realmente dio pie para el mito.

Entonces, esta constatación de la existencia de un núcleo histórico en los pasajes concernientes al sepulcro no implica de ninguna manera una prueba a favor de la resurrección. Aunque entonces estos pasajes concernientes al sepulcro, el sepulcro sea un enterrado, la gente iba al sepulcro y pensaba y repensaba y venía a una una nostalgia y realmente el momento las largas la asamblea de los fieles llorando sintió que Cristo estaba presente, está vivo, está con nosotros hasta el fin de los tiempos y resucitó. Hermanos, la lluvia. Eso es lo que están afirmando. Pero Cristo, hay un núcleo histórico conservante al sepulcro. Si se juntaban a llorar en ese público, eso no prueba la resurrección. Lo que está diciendo Walter Kasper. Se tradujo, no se tuvo que retractar de ninguna tesis para ser nombrado cardenal.

Urs von Balthasar sostenía que el infierno estaba vacío. Tuve esa experiencia de Dios de que Libia no estaba vacío. Por ahí se equivocó y después de muerto, no sé cómo le fue. Pero pero es interesante que ustedes se den cuenta. A veces sienten que tengo rabia, pero Benedicto XVI está perfecta. O sea, esta noción de magisterio de tradición viva, teólogo e incluso filósofo y creyente, la sostiene perfectamente entera, entera, entera. Les voy a leer algunos de algunos pasajes simplemente. Ahora porque estoy con los teólogos modernos en una conferencia en homenaje a Urs von Balthasar. Hizo todo un elogio de de von Balthasar, justamente el que niega la existencia del infierno. Cuando nuestro Señor predica del infierno más veces que todas las otras verdades en su evangelio, predica del infierno.

Padre Yves Congar. El barrio es con plan. Es uno de los que dice: "Saber si está acá". Le voy a leer. Habla del Lutero. Lutero es uno de los más grandes genios religiosos de toda la historia. Para Congar, fue de los grandes teólogos del Concilio Vaticano II. Es uno de los más grandes genios religiosos de toda la historia. Yo lo pongo este respecto en el mismo plano que un San Agustín, Santo Tomás de Aquino o Pascal. En cierto modo, él es aún más grande que ellos. Él repensó todo el cristianismo. Pensó su fe, pensó entera. Qué bien que la pensó en un sistema de armas. Repensó todo el que todo el cristianismo. Si quedo, estoy hablando Yves Congar. He estudiado mucho al Lutero. No pasa casi mes en que no vuelva a esos escritos. También fue fue experto, dijo, sitio Vaticano en 1994, sin ninguna una retractación.

Otro de los de los teólogos dice de San Agustín: "No me habléis de ese hombre nefasto, lo arruinó todo introduciendo lo sobrenatural". Es realmente triste. De hecho, todo el ecumenismo nace de esto. El primer el primer sermón que da Benedicto XVI, él promete seguir las rutas de los convenios trazadas por Juan Pablo II en la reunión de Asís, donde todas las religiones se juntaron a rezar. Nombra como perfecto del Santo Oficio a un teólogo. Tenía una serie de una serie de verdades hermosas. Sea pone como jefe de la fe de la Iglesia, porque es el Santo Oficio que dio la concreción para la doctrina de la fe, como jefe de la para vigilar la doctrina de la Iglesia, pone a un hereje más o menos. Bueno, no me acuerdo si, pero después, pero el primero que puso fue hermosamente. Sí, de hecho, el canal es el que nombre antes, era famoso por sus cartas de amor. Es cierto, durante durante el Concilio escribe cartas de amor a una poetisa alemana. Creada, escribió estas tres cartas por día durante creo como en un año, escribió como 270 cartas de amor. El padre Congar, el que habla del pelo en su diario, en sus crónicas personales, dice que dos veces fue a orinar en la puerta del Santo Oficio, es decir, de la Congregación para la Doctrina. Si los que liberen su memoria, los que le diste a nosotros, porque el fuego y no, no, no. Él escribió una contra orgulloso contra el abuso del magisterio, no es cierto, porque ese magisterio que quería mantener la fe congelada, muerta, fue un abuso que ocurrió de estampida. Decimos adiós, dicen ellos. Nosotros hemos liberado, hemos roto el sistema y ahora eso está todo libre.

La noción de tradición viva de Benedicto XVI. Yo no me acuerdo sus desarrollos y trabajo, pero lo voy a leer para que vean qué es exactamente esto. La televisión viva. Benedicto XVI es su obsesión permanente porque él quiere salvar, digamos así, la unidad de la Iglesia en el tiempo. Él dice: "Claro, estamos diciendo cosas contrarias a la de ayer, pero como es esa unidad, cómo se sigue esa unidad". De hecho, Benedicto XVI, que era Ratzinger antes, como Ratzinger, él dice: "¿Qué le dice justamente ese tema? Sí, pero ¿cómo puede ser que sean contradictorios los textos que consiguió?". Él arranca afirmando, dice: "Sí, en el documento de la Dignitatis Humanae, si no me equivoco, es directamente un antítesis. Si no es un documento condenando errores, es un catálogo de errores". Este hélices es que están diciendo exactamente lo contrario. Cuando lo miran materialmente, el león es distinto del cordero. Mirado materialmente, pero expresa la misma realidad para épocas distintas. Así lo soluciona. Después le voy a leer qué es la tradición. Gracias al parásito. La experiencia del resucitado que hizo la comunidad apostólica en los orígenes de la Iglesia. Los apóstoles experimentaron resucitado. No es que ocurrió realmente, fue una experiencia. La experiencia del resucitado que hizo la comunidad apostólica en los orígenes de la Iglesia. Las generaciones sucesivas podrán vivir la siempre en cuanto transmitida, sí, pero reactualizada en la fe. Hay que repensar todo eso con el Espíritu Santo, el en culto y en la comunión del pueblo de Dios peregrino en el tiempo. Cada época tiene que hacer su propia experiencia. La tradición apostólica en la Iglesia consiste en esta transmisión de los bienes de salvación. Suena bien, que hace de la comunidad cristiana la actualización permanente. Hay que volver a experimentar con la fuerza del Espíritu. Ojo, no es que cada uno piensa lo que quiere, es el Espíritu Santo que les está moviendo en su corazón. Hay que reactualizar esa comunión originaria. La tradición se llama así porque surgió del testimonio de los apóstoles y de la comunidad de los discípulos en el tiempo de los orígenes. Fue recogida por inspiración del Espíritu Santo en los escritos del Nuevo Testamento y en la vida sacramental, en la vida de la fe. Y a ella, a esta tradición, que es toda realidad siempre actual del don de Jesús, la Iglesia hace referencia continuamente como su fundamento y su norma a través de la sucesión ininterrumpida del ministerio apostólico. ¿Qué quiere decir? Si si tenemos como referencia a los evangelios, que son la experiencia de los primeros cristianos, es una referencia, en otro fundamento, sí, pero hay que ser una actualización. Lo importante es que esto permanezca vivo y no muerto. No es la transmisión de verdades puntos. No tanto, hay que reactualizar, revivir, repensar. Y los dogmas son parte de lo que hay que actualizar, revivir y repensar. Esto, perdón, es profesional, audiencia general de Benedicto XVI en Pascua del 2006. Y la tradición, comunión en el tiempo. Sigo leyendo. Esta permanente actualización de la presencia activa de nuestro Señor Jesucristo en el pueblo, obrado por el Espíritu Santo y expresada en la Iglesia a través del ministerio apostólico. Esta permanencia de presencia de Cristo, reactualización. Aquí está expresada en la Iglesia a través del ministerio apostólico. Los dogmas, los expresa el magisterio, mirando lo que siente el común de los fieles, el sensus fidei. Eso es lo que en sentido teológico se entiende con el término de tradición. No es, dice, que no es la simple transmisión material de lo que fue donado al inicio a los apóstoles. O sea, la tradición no es la tradición, sí, no la presencia eficaz del Señor Jesús que acompaña y guía mediante el Espíritu Santo a la comunidad reunida por él. Esa vida que tienen y esa vida se manifiesta en ti. Siempre están pensando su fe. Entonces, cada pensamiento nuevo de la fe que reúne mucha gente en la presencia de nuestro Señor y activos el Espíritu Santo, alimenta la comunión, asegurando el vínculo entre la experiencia de la fe apostólica vivida en la comunidad originaria de los discípulos y la experiencia actual de Cristo en su Iglesia. Lo que da la unidad, ¿qué es? Es el mismo Espíritu Santo que los hizo experimentar a ellos y nos hace experimentar a nosotros. Eso es lo que da la unidad. No era materialmente, vamos a decir, a veces cosas contrarias como el silo, si las limitantes humanas materialmente. 15 se suman a lo que pasa que el Vaticano II fue un romper de cosas, una nueva venida del Espíritu Santo para repensar toda la fe y toda la explicación lógica a toda la ciencia de la Iglesia. Gracias a la tradición garantizada por el ministerio de los apóstoles, sea el magisterio tiene que garantizar esa experiencia de los fieles. Los dogmas son, digamos así, una base para despertar la experiencia a la gente. Uno representa el dogma para ver si ellos se ponen a experimentar. Vamos, muchachos, esto no puede quedar una cosa muerta en un libro. Usted tiene que ponerse a experimentar. Y eso lo tiene que garantizar el magisterio. Tiene que presentar los dogmas para eso. Pero una vez que la experiencia se desvía hacia un lado, esos dogmas son descartables porque son simplemente metáforas. Hacemos nuevas metáforas que responden a la nueva idea que está dando vuelta. Solo el sentimiento más que idea.

Así pues, concluyendo, resumiendo, podemos decir que la tradición no es transmisión de cosas o palabras, una colección de cosas muertas. La tradición es el río vivo que se remonta a los orígenes. El río vivo que los orígenes están en que los orígenes están siempre presentes. El gran río que nos lleva al puerto de la también. Toda una poesía hermosa, pero cuando uno quiere ver, que dice exactamente lo que está condenado directamente. Razones de hecho. El gran pecado, el gran pecado del modernista arranca. ¿Crees que no creen en la verdad? Es desde el primer instante. La verdad es algo subjetivo, mi verdad, tu verdad, porque es lo que yo veo acá dentro. Lo ves ahí. Y como yo realmente no veo demasiado, veo una especie de metáfora de la realidad de la verdad, pues tu metáfora de mi metáfora no son contradictorias, son complementarias. No podemos salir a conquistar el mundo y a predicar nuestra fe. Tenemos que salir a inculturar en el mundo, a despertar esa necesidad de Dios que todo el mundo tiene para que cada uno haga su experiencia de Dios. Pero una vez que ellos lo hicieron, yo no puedo imponerle mi experiencia. Yo puedo decir que la experiencia de la Iglesia es la más grande, la más noble, pero no puedo atacar las demás. Por eso yo tengo que estar y todos los papás después del Concilio han estado en una vida y una ruta que comunica, es decir, de respetar, abrazar y valorar lo que hay de bueno en las demás religiones, lo que hay experiencia de Dios en las demás religiones. O sea, un poco a Francisco con la Pachamama, por Pablo II con el tercero no deriva o la estatua de Buda arriba del altar. Tienen la misma idea modernista en la cabeza atrás. Y porque a veces te dan discursos que parecen tan conservadores. Porque cuando hablan como creyente a los creyentes, les hablan de lo que creen, lo que no tiene un fundamento científico. Sí, no el sentimiento actual que yo les expreso, como hay que expresarlo. Es gravísimo. Destruye toda la religión católica. Destruye toda la religión católica. Ni siquiera Cristo, Cristo existió, no existió. ¿Qué puede responder un bono de amistad? Porque lo que importa en la experiencia de la gente, que haya existido algo afuera. El contacto con Dios se tiene en el corazón, no porque un hombre se hizo carne y lo pude tocar. Y nosotros pedimos gloria. Nosotros hemos visto su gloria, gloria. Madre, como el mérito al Padre, lleno de gracia y de verdad. San Pablo dice: "Yo noto que San Pedro dice lo que hemos palpado, lo que hemos visto, eso transmitir". Pero oigan, el testimonio que nosotros tenemos en el que se basa nuestra fe es una cosa concreta, externa, demostrable, histórica. Superó un modernista que se encuentra el sepulcro de Jesús y sus huesos. Dios, a él no le va a quitar nada de su fe. Esas experiencias interiores, internas, y eso llena al hombre. Y el hombre necesita eso. No digas que es mentira, es una experiencia personal íntima con Dios. Que quiera probar, sabe que vale. Y en verdad, es toda una lógica diabólica que reduce la fe. Ya no se ha dispuesto. Solo soy un poco como el resumen y el esqueleto que hay atrás. Muchas veces de cosas que suenan bonitas, pero cuando uno las mira bien y estudia otros escritos de esa persona, decís, haciendo esto el creyente y el filósofo, me estás haciendo el cuento. Preguntas.