Transcription
Jamás le digáis a un paciente, "H, olvídate, pasa página, lo que tienes que hacer es animarte." Jamás.
Eso es la psicoterapia del trauma, el facilitar la integración. No haya ocurrido, sino que ha ocurrido, pero puedo vivir con ello.
La somatización es un mecanismo de defensa y es además un lenguaje. Es una forma de expresar lo que no puedo expresar.
Nuestra historia comienza el día en el que nuestros padres se conocen. Si comprendemos, tenemos muchas posibilidades de perdonar.
Ansiedad, depresión, trastorno alimentario, son etiquetas diagnósticas artificiales. La esquizofrenia o pinchar sería, es lo más útil que puede hacer esa persona para sobrevivir.
Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata.
¿Cómo contaste a tus padres el acoso escolar, el abuso, el maltrato? ¿Cómo lo contaste? a tus padres o a los profesionales sanitarios, porque en función esto es absolutamente fundamental con los datos que tenemos hoy, la revelación, cómo se ha hecho la revelación, ¿vale? En función de esto pueden ocurrir dos cosas, pueden pasar dos cosas en el paciente que consulta.
Por un lado, lo que llamamos la integración. Si el acoso escolar, si el abuso infantil, si el maltrato, lo que queráis, lo puedo contar. Lo puedo contar. El entorno familiar primero, sanitario, después lo contiene, es capaz de contenerlo, es capaz de hacer, me va a dejar una herida. Eso es lo que llamamos la integración, ¿de acuerdo? Me va a dejar una herida, sí, pero una herida como una intervención, una laparomía por una apendicitis.
¿Alguna de vosotras, vosotros seguramente pues tiene alguna intervención quirúrgica de una laparomía por una apendicitis, por una lesión deportiva en un hueso que os habéis roto y seguramente esa cicatriz no os molesta lo más mínimo. Os dolió mucho en su momento, os dolió la fractura de de de de hueso, os dolió. Ahora tenéis una cicatriz que no os molesta. Eso es lo que llamamos integración. ¿Os dais cuenta?
La integración no significa de ninguna manera pasa página, olvídate de esto, no le des más vueltas jamás. De hecho, jamás digáis eso a un paciente con una experiencia traumática. Esto es un ejemplo de retraumatización y será un ejemplo de lo que os decía antes, de delito, de convertirse en un delito por negligencia profesional.
Jamás le digáis a un paciente, "Olvídate, pasa página, lo que tienes que hacer es animarte." Jamás digáis eso, ¿no? Al revés. Entonces, el paciente va a llorar, el paciente lo va a sacar. Vamos a abrir el melón. Vamos a abrir el melón. Imprescindible. Vamos a abrir el melón. Vamos a abrir la herida. Es que decía, "Yo no quiero hablar de esto." Te va a doler. Te va a doler porque es una herida que está mal cerrada. Vamos a abrir la herida, vamos a sanear la herida. Vamos a coser la herida. ¿Se entiende? Duele, pero es la única forma de que la herida se cierre y que se cierre definitivamente dejando una cicatriz y te vas a acordar de aquello toda tu vida. Y cuando te acuerdes es posible que lo recuerdes naturalmente con malestar, pero vas a poder recordarlo y lo vas a poder compartir con otros, con otras. ¿Os das cuenta?
Eso es la psicoterapia del trauma, el facilitar la integración, no que no haya ocurrido, sino que ha ocurrido, pero puedo vivir con ello. La cicatriz, la creación de la cicatriz.
¿Y qué ocurre? Que cuando todo esto no está bien, cuando no tengo recursos, cuando no se lo puedo contar, sobre todo cuando no se lo puedo contar a nadie, cuando nadie me hace caso, cuando al revés me escuchan para decirme que yo soy el culpable, entonces, ¿qué tengo que hacer? Pues muy simple. o tengo que disociar que es esto, no me acuerdo de nada, es la disociación, es un como sí, como si no, o tengo que disociar o lo que es muchísimo más frecuente es que somatizo, lo somatizo o lo convierto en un trastorno mental.
Entonces, esa experiencia traumática, ese dolor, ese sufrimiento en términos neurofisiológicos, incluso, ¿no? En términos de actividad de neurona, eso se convierte en una esquizofrenia, se convierte en un trastorno bipolar, da igual, otra vez digo diagnósticos al azar porque los hemos visto todos o en una somatización, el ejemplo que hemos comentado hace un momento como también como manera de expresarlo es la fibromialgia. Esto es un ejemplo de somatización de una experiencia traumática no integrada.
La disociación es un mecanismo de defensa. Vais a encontrar, vais a medirlo. Nosotros utilizamos una, algunos pacientes no hay que medir nada. Es verdad, porque se es que es que se algunos es que te lo dicen, es que yo no me acuerdo de nada. No me acuerdo de nada en mis primeros 10 años. Ya está, eso es una amnesia disociativa, lógicamente. Pero hay otros que tienen dudas que tal que quizás por episodios sí no sé que utilizamos una una herramienta que es el des D. Si buscáis en si no lo conocéis es una escala de experiencias disociativas de Putnan. Pues utilizamos el des para evaluar la disociación y la disociación en esta herramienta, en este en el descentualmente.
¿Por qué? Porque dissociados estamos todos de vez en cuando. Lo que se llama disociación normativa. Esto que vais en el coche conduciendo por una zona que conocéis, lo conocéis perfectamente bien y cuando de repente llegas a casa o llegas a donde sea y no sabes cómo has llegado o suena eso completamente normal. Eso se llama, eso es una disociación normativa. O cuando estás aparcando en una zona particularmente complicada, apagas apagas la música, apagas la radio del coche y dices, "No, no, calla, calla, calla." Luego me contas, "Calla, calla, calla." ¿Por qué? Porque me voy a concentrar. Esto es otra experiencia disociativa. Me me quito quito estímulos, estímulos que me pueden incomodar. Esto es una disociación. O sea, las disociaciones normativas forman parte de la vida cotidiana.
Por eso, tener un 5% de experiencia disociativa en un acontecimiento concreto a lo largo del día no supone ningún problema y se mide en porcentaje. Si el 100% de las veces que me hablan no me entero de lo que me están contando, eso es una disociación. Eso es un síntoma disociativo. Claro, pero es el 100%. Pero todos los que estamos aquí, aunque no lo confesemos jamás, alguna vez hablando con un amigo, con una pareja, con nuestro hijo nos ha dicho algo y no nos hemos enterado de lo que nos ha dicho y tenemos que tocar el violín y dar vueltas saber. Mm, pues seguramente sí. Perdón, ¿cómo? porque no sabes lo que te ha dicho. Estabas estabas en eh disociado en ese momento. Estabas disociado. Eso es completamente normal, ¿no?
Pero cuando en estas personas que estamos hablando no es así, no es un ratito, ¿de acuerdo? No, no, no. Y esto es un intento de como sí. La disociación es un intento de como sí o la somatización un intento de como sí que como si no hubiese ocurrido. ¿Lo veis? Como si no hubiese ocurrido.
¿Dónde está el problema de la disociación? Porque claro, inicialmente si nos ponemos a pensar en ello, la disociación es un mecanismo de defensa fantástico, es brillante. O sea, me ha ocurrido una cosa, yo directamente lo aparto, lo aparto de la consciencia, se me olvida. Oye, genial, absolutamente genial. ¿Dónde está el problema? en que es que sí que ha ocurrido. Sí que ha ocurrido. Nuestro sistema nervioso hace como que no lo aparta, pero la excitación neuronal frente a determinados estímulos análogos a los que ocurrieron sigue absolutamente activa.
Entonces, la persona disociada, este que me dice, "Yo no quiero hablar de mi infancia o no me acuerdo para nada de mi infancia, no me acuerdo para nada de mi infancia, pero está en la consulta de un psicólogo. ¿Os das cuenta? De una psicóloga, de una psiquiatra. está en la consulta. ¿Por qué? Porque le pasan cosas. Le pasan cosas. Teóricamente no me acuerdo. Lo lo he olvidado. No, no, no lo has olvidado. Por eso estás en la consulta. ¿Por qué? Porque eso en términos de energía de energía neuroquímica, en términos de energía aparece como aparece con trastorno del sueño. No me puedo dormir o me despierto muy pronto. O aparece como trastornos alucinatorios. Alucino, tengo alucinaciones. Claro. Y a partir de ahí un delirio. O aparece como otra vez como lo queráis. lo que queráis, ¿de acuerdo? disociación es un mecanismo aparentemente aparentemente útil a corto plazo, pero muy muy peligroso a largo plazo. Claro que porque al final acaba acaba es tan incongruente para la persona, la persona se está dando cuenta de que eso realmente no funciona, ¿no? Con lo cual es una persona que está permanentemente excitada, excitada neuronalmente, me refiero, ¿no? mantener la disociación es muy costoso, consume muchísima energía y entonces, bueno, pues lo hacen así y si no, lo que hacen es mostrarlo desde lo corporal, que es lo que llamamos la somatización.
La somatización es un lenguaje. La somatización es un mecanismo de defensa y es además un lenguaje. Es una forma de expresar lo que no puedo expresar con la con la voz, con la palabra. Recordad, siempre que hay disociación, hay que pensar en experiencia traumática. Esto es una constante general. Siempre que vees un paciente que os dice que tiene amnesias disociativas, que de repente no se entera, que le están hablando y que no se entera, que está disperso. Muchas veces estas personas dicen que están dispersos. ¿No conocéis a nadie así en la vida cotidiana? No, que estoy que soy despistado, muy despistado, muy despistada. me estás hablando y no me no me estoy enterando. Eh, de repente estoy en un sitio, pero no sé cómo he llegado hasta allí, no estoy. Eso son maneras maneras coloquiales de expresar la disociación y siempre, recordad, siempre que hay disociación es porque ha habido una experiencia traumática.
Entonces, desde el punto de vista clínico es imprescindible evaluar entonces las experiencias traumáticas que pudieran explicarnos esta disociación. Eh, son diferentes manifestaciones del sufrimiento. Lo que quería y como resumen lo planteamos ahora y descansamos.
Lo que quería plantearos es que entonces lo que lo que estamos haciendo en la en la práctica clínica, eh médicos, psicólogos, lo que estamos haciendo es dividir al paciente, trocear al paciente. Este proceso de trocear al paciente se llama especialización. Eso eso son es lo que hacemos los especialistas. vamos troceando al paciente. Entonces, típicas lecturas médicas a las que yo recibo todos los días de diferentes revistas, pues lo plantean así, ¿no? En esta revista Depresión, Ansiedad y Fibromialgia, un caso clínico una serie de casos o depresión, ansiedad, mala calidad del sueño, pacientes con artritis reumatoide o mareo, ansiedad y depresión. ¿Lo veis? Es es como con categorías diferentes, categorías distintas. Entonces, lo que estamos viendo es que es una persona, una persona, cada uno de ellos es un caso clínico o varios personas que tienen diferentes enfermedades y que son entonces tratadas en diferentes lugares. Claro, lo que yo quiero plantearos es que quizás esto, todo esto es de lo mismo. Lo que planteamos desde la teoría del trauma es que todo esto son más que manifestaciones del sufrimiento secundario a esta experiencia traumática mal vista. Y los médicos seguimos sin verlo y seguimos derivando a los pacientes por diferentes lugares para no ver al paciente entero, ¿no?
Mirad, esto es una paciente mía, es una paciente mía, esto es una paciente he tenido 200 o 3,000, qué sé yo, así, ¿no? Que me, vamos, yo me he inspirado en ella y la he llamado Dolores. Me he inspirado en ella, pero conocéis seguramente alguien más. veces una paciente que está en consulta eh eh vive en un barrio de Madrid, un hospital de referencia y entonces está en la consulta de psiquiatría del hospital, fue diagnosticada de depresión hace muchos años e en en ese mismo hospital, en otros momentos de su vida, fue cuando era más pequeña porque tenía eh un cuadr disneicos, broncoespasmos, fue diagnosticada de asma, de algunas también con problemas digestivos sigue yendo porque tiene dificultades en la en la digestión tiene de vez en cuando también episodios diarreicos. Lo han diagnosticado de colono irritable, de síndromeo irritable naturalmente hace malas las digestiones. Cuando era más pequeña vomitaba también está naturalmente en la consulta de ginecología. Ya ha estado toda su vida en ginecología porque desde que tuvo su primera regla siempre ha tenido problemas con la regla. Ahora está también en consulta en sexología porque tiene dificultades, siempre ha tenido dificultades en la relación sexual con su novio, con su pareja y sigue eso se sigue manteniendo. Así que de vez en cuando sigue yendo a gine y a una consulta de sexología. También va a dermatología porque tiene presenta unas urticarias, lo que se llaman, llamamos urticarias esenciales o psicógenas en situaciones que ya sabe identificar. habemos enseñado a identificar en situaciones de estrés, de tensión, de conflicto, de problema de la vida, presenta unas subticarias tremendas en la en la cara, con mucho picor, con mucho malestar, con mucho eh empezaron hace tiempo a dolerle las articulaciones, está en consulta de reumatología porque ha sido diagnosticada de fibromialgia, naturalmente desde hace años y además desde hace también años periódicamente ha estado haciendo psicoterapia con diferentes psicólogos que, como ella me ha contado muchas veces, a ella le parece que ninguno de ellos dio con lo suyo. Me encanta esa expresión. Es que no dan con lo mío. No han dado con lo mío. Y es verdad que no dan ninguno. Ninguno de ellos ha dado con lo suyo. Porque lo suyo, esto es la pregunta que os hago. Es entonces, ¿quién ha visto a Dolores? ¿Quién ha visto a Dolores en todo el sistema anterior? Nadie. ¿Os habéis dado cuenta? Lo que hace el sistema es ver trozos de dolores. Eso es lo que hace el sistema sanitario occidental en España y en España no estoy haciendo una crítica para el sistema de ninguna manera, pero está organizado así. Está organizado así al servicio de la administración, decimos al servicio de los saberes. La división administrativa, esto no ayuda a dolores en nada. ¿O sí? Os pregunto. ¿O sí? ¿Esto ayuda a Dolores? Todo lo que os estoy contando que le padece son todo enfermedades crónicas. Todas las semanas algún día tiene que estar en el hospital y luego todas las semanas va psicoterapia y a Dolores no le ha ayudado nada este sistema de fraccionamiento, ¿no? Claro. El la ¿Por qué? Porque nadie, cada uno ve un trocito, un trocito de dolores, pero a ella entera desde que sus padres se conocen. Porque la historia de dolores, la historia de dolores y la tuya y la tuya y la tuya y la tuya y la mía. Nuestra historia comienza el día en el que nuestros padres se conocen. Yo creo que esta es una frase también con lapidaria, ¿no? Con ánimo de de provocar, porque esto es lo que en todo caso como os proponemos mirar a vuestros pacientes. El día en el que sus padres se conocen, porque cuando sus padres se conocen empieza a plantearse para empezar una conjunción genética. Claro, la conjunción genética comienza a plantearse y ahí desde que se conocen y te imaginan que van a tener un hijo, una hija, ahí comienza la historia cuando empiezan a nombrarla, empiezan a discutir sobre cómo se va a llamar. Luego están 9 meses de embarazo sometido, naturalmente al estrés del entorno durante el embarazo y luego pues todos los primeros años de vida. Así que la historia de esta Dolores que yo veo con 40 años por primera vez, la historia de mi Dolores comenzó, yo si yo la veo con 40 años, comenzó muchos años antes, incluso, no en la fecha de su nacimiento. ¿Se entiende lo que quiero como manera de mirar? No, no. ¿Cuándo naciste? Yo nací no sé qué de tal año, que tal día de tal año el 24 de marzo del no tu historia comienza antes incluso de tu fecha de nacimiento y así es como lo vamos a ver y por eso es tan importante hacer un genograma lo que decía antes, ¿por qué tus padres es que mis padres yo no les perdonaré jamás? Mis padres no pudieron. Mis padres me trataron mal, no me entendieron, mis padres no. Vamos a ver, porque si ahora nos cuentas cómo era la vida de tus padres en relación con tus abuelos o cómo de tus abuelos en relación con tus bisabuelos. Seguramente ahí vamos a poder entender algunas de las cosas de tus padres y como yo aprendí en francés estudiando psiquiatría hace muchos años, tú compone, o sea, si comprendemos tenemos muchas posibilidades de perdonar, de perdonar, ¿no? Entonces vamos a hacer el genograma, vamos a entender por qué tus padres no han podido hacerse cargo de ti como a ti te habría gustado. Y ahora vamos a hacer un duelo. Eso no tiene solución. Ahora vamos a hacer tus padres ya se han muerto o tus padres no van a cambiar. Ahora vamos a hacer el duelo porque te tocaron esos padres. ¿Entendéis? Pero la historia de mi paciente comenzó cuando sus padres se conocieron. Sí. Y aquí hacemos el el Y esta es la historia. La historia de dolores no es una un trozo de fibromialgia, eh, de asma, de dismenorrea, de la historia de dolores es una mujer que además, claro, es una mujer que yo conozco y es una mujer que con 18 meses, 18 meses, ella es la mayor, con 18 meses sus padres se quedan nuevamente embarazados, su madre da a luz y eh ella nace en Madrid, en un pueblo de la zona sur de Madrid. Y entonces los padres la mandan a Galicia, de donde son originarios. para que la abuela se haga cargo de ella con 18 meses, ¿de acuerdo? Porque los padres se van a hacer cargo de la hermana recién nacida y asentís aterrorizadas, ¿no? ¿O os parece que eso es claro? Luego, además, allí en aquella historia nos encontramos claro con que la abuela era una mujer que una mujer que estaba trastornada, tenía un trastorno mental. La abuela no puede hacerse cargo absolutamente para nada de ella. Es violada repetidamente por un primo allí. Y cuando ella lo cuenta, naturalmente, ni la abuela ni nadie quiere hacerse cargo porque la niña tiene que estar allí. Así que todo lo que le pasa a Dolores, ¿no? La ha llamado, todo lo que le pasa a Dolores es el resultado de su historia. Y a mí viendo a Dolores y escuchando lo que le cuesta, a veces me parece incluso poco. Me parece poco lo que lo que le ocurre a la hora de manifestar el sufrimiento. Porque cuando yo la escucho mirándola a la cara, sin tomar notas para eh hacerme cargo de su dolor, empatizo con ella. Es decir, que que me duele en en cierta medida. en cierta medida hago lo posible, claro, por cuidarme, pero entiendo perfectamente ese dolor y me parece poco lo que me parece otra vez, como siempre se lo digo, una mujer muy valiente y una mujer muy capaz y una mujer que tiene que tiene pues mucho valor, ¿no?, para estar para estar aquí. Pero esa es la historia, esa es la historia de vuestros pacientes y todos vuestros pacientes, todos vuestros pacientes, que no vais a ver población normal, que vais a ver pacientes, entonces que son personas dañadas, también se entiende eso. Claro, es que es que lo que vais a ver en vuestra vida profesional son historias traumáticas, todas historias traumáticas sin recursos, porque las personas que no tienen historias traumáticas o las personas que tienen historias traumáticas, pero han tenido recursos, ¿dónde están? en la playa, quiere decir, están tomando cañas, están en otro sitio, están en el cine, están paseando con su pareja, claro, no están en la consulta, que eso es algo que tenemos también que que no se nos puede olvidar ni un minuto. Todo lo que vemos en la consulta son historias dañ de personas dañadas, personas con historias dolorosas, con historias traumáticas desde antes de nacer. Hacedme caso, exploradlo, miradlo, preguntadlo desde antes de nacer. ¿Vale? Bueno, pues Dolores está el ejemplo que os ponía, Dolores, eh, que conocéis alguna persona así, conocéis alguna persona con todos estos diagnósticos o con algo parecido, conocéis alguna persona así. Bueno, pues algo que queríamos señalar también que hemos aprendido con nuestros pacientes y con la investigación y bueno y eso y leyendo y estudiando es que el motivo de consulta, y lo planteo así también como algo muy general, el motivo de consulta, acordaos, el motivo de consulta nunca nunca es el problema. Cuando digo nunca, eh, quiero resaltarlo. El motivo de consulta, cuidado, el motivo de consulta es un problema. Que el motivo de consulta sea la depresión, sea la esquizofrenia, sea la fibromialgia, o sea, o por Dios, claro que es un problema, pero entended, ¿verdad? ¿Me entendé lo que quiero decir? No es el problema. No, no es el problema. Es la la imagen. Esta imagen sin letras es una imagen que tengo en la consulta. Nosotros trabajamos mucho con imágenes, ¿no?, para acceder por el hemisferio derecho con nuestros pacientes y eh esto es la imagen del del ICEBG, ¿no? Del iceberg sin texto. Y entonces le explico que lo que lo que tú me estás contando ahora es esto es esto lo que me traes es la ansiedad, la depresión, el trastorno alimentario, lo que quieras. Me traes esto. El problema es todo esto y nuestro trabajo en psicoterapia en cierta medida va a ser eh poder hacer coherencia también, como siempre la coherencia. la coherencia entre tu historia, toda tu historia para hacer una lo que llamamos una narrativa coherente, que tú te puedas explicar, porque esto es la psicoterapia, de verdad, que tú puedas explicarte, hacerte una narrativa de que lo que te pasa ahora en este momento de tu vida tiene que ver con tu vida. O sea, que no es algo que te ha caído de repente, ¿no? Que tiene que ver con tu vida y que lo vamos a incorporar, lo vamos a colocar como algo de tu vida.
El problema, el problema ansiedad, depresión, trastorno alimentario son etiquetas diagnósticas artificiales, ¿os dais cuenta? Absolutamente artificiales. Son construcciones teóricas que nos hemos inventado. A una persona le pasan cosas y nosotros a esas cosas le llamamos depresión. ¿Estamos de acuerdo? ¿Verdad? Claro, es los diagnósticos son siempre artificiales. Por eso cuando decimos que son los diagnósticos son inventados, pues claro que lo son, son todos son artificiales, ¿no? Lo que le pasa a esta persona seguramente en muchos casos es que esta experiencia traumática silenciada le hace sentir que se quiere morir y se autolesiona o consume sustancias, que nadie me entiende, que nadie me entiende y con frecuencia tiene razón, nadie entiende, que no tengo palabras exactamente así, que no sé lo qué hacer, que tengo miedo, que estoy triste, que estoy enfadado. Ese es el problema. Ese es el problema. Y eso es lo que a nosotros nos parece que es el sujeto de tratamiento, el sujeto de psicoterapia. no hay psicoterapia del diagnóstico, de verdad que no la hay. Lo que hay es la psicoterapia del problema, ¿no? De lo que te está ocurriendo.
Lo que hemos inventado todos entre vosotras y nosotros, los psicólogos y los médicos, lo que hemos inventado en los últimos años son eh ventiladores. Muchas técnicas psicoterapéuticas y desde luego todos los psicofármacos son solamente ventiladores. Ventiladores para disipar el humo de un incendio mientras el paciente sigue literalmente incendiado. Porque lo que hoy sabemos es que lo que le pasa a nuestro paciente es que sufre un proceso de de inflamación. Inflamar significa estar ardiendo, ¿no? De inflamación crónica. Así que está literalmente el paciente, nuestro paciente está literalmente ardiendo por dentro. Mientras nosotros con psicofármacos o con cierto tipo de técnicas sintomáticas de psicoterapia, lo único que hacemos es ventilar el humo. Ventilar el humo. Eso lo conseguimos. hasta que poco tiempo después el paciente viene con otro síntoma y después con otro y con otro lo que en eh en este tipo de medicina, medicina psicosomática, llamamos un proceso de emigración. Son pacientes que van emigrando, pasando de un síntoma a otro.
Eh, lo que ha cambiado en estos últimos 10 años, porque yo llevo peleándome con la historia de trauma intentando convencer a mis colegas de la eh de lo importante que es esto. Lo que ha cambiado en los últimos 10 años aproximadamente es que ya por fin la mayor parte de los profesionales de la salud están en ello. O sea, que que eh esto es algo que hay que incorporar, además, me parece que hay que incorporar de urgencia, es lo que se llama la ah el trauma informate approach, la acción o la atención informada sobre trauma o el cuidado informado sobre trauma. ¿Qué significa eso? que tenemos que incorporar la eh exploración y el conocimiento y la intervención sobre las experiencias traumáticas, que es lo que os contaba hace un eh hace un momento, ¿no? Lo de el lo el peligro de abrir el melón es exactamente lo contrario, ¿no? Y hay muchísimos muchísimos datos. Este artículo lo vais a encontrar también en la plataforma de la de clase de la universidad. Lo colocaré mañana por la mañana. Es un artículo muy reciente, es un trabajo muy reciente de un compañero, de un colega, de Alberto Fernández Liria, uno de los pocos psiquiatras que realmente está metido en esto hace tiempo del Alcalá de Nares, del Hospital Príncipe de Asturias y Ana Moreno, ¿no? La retraumatización, la retraumatización, cómo cada vez que viene un paciente a nuestra consulta con estos síntomas y no le preguntamos hm sobre la experiencia traumática, le estamos retraumatizando. Es el concepto de retraumatización que tenemos que incorporar. Yo creo que cuanto antes en nuestro en nuestro trabajo como clínicos y que en la parte que nos corresponda en nuestro trabajo también como docentes en una universidad, ¿no? Aquí tenéis como insisto que todas estas referencias las vais a ver en la conferencia grabada a partir del viernes, ¿no? Pero aquí tenéis algunas algunas de las referencias en relación con lo importante que es la atención informada sobre el trauma. Esta me encanta, en particular es la especie de caja de herramientas escocesa, porque esto comienza en el Reino Unido, luego se va a Nueva Inglaterra, todos los estados de la zona eh nor eh eh nordeste noreste de Estados Unidos y en la costa atlántica. Es es un esquema precioso, ¿no?, de cómo no se ve bien aquí, pero lo podréis ver, eh, bueno, lo podréis ver si descargáis aquello, porque aquello es gratuito. Si descargáis la caja de herramientas escocesa para, eh, entender el trauma, vais a tener el esquema, ¿no? Como la patología, lo que son las lo que le pasa a las personas, que es lo el árbol, ¿no? Todo lo que está aquí está relacionado con aquellas eh aquellas, ¿cómo le llamamos? Aces, experiencias infantiles adversas, ¿vale? Y cómo y cómo se hace eso, ¿no? Aquí tenéis también documentos documentos documentos que que están que están eh disponibles gratuitamente en internet, que demuestran lo que estamos contando aquí con demuestran con miles y miles de datos de pacientes, de personas tratadas, ¿no?
La realidad clínica, en resumen, hoy la realidad es que una mayoría altamente significativa de pacientes si se les da la oportunidad, esto me parece que es lo más importante, que si a los pacientes les damos la oportunidad, una mayoría significativa son capaces de referir una experiencia traumática de gran contenido emocional, ¿de acuerdo? Y eso hoy, además con lo que sabemos, ¿no?, de neurociencias y lo que tenemos de neuroimagen y de investigación clínica, explica muy bien cómo estas experiencias eh afectan al funcionamiento cerebral y a partir de ahí, por el tema otra vez psico neuroendo endocrino inmunitario, convertirse en lo que os comentaba antes, una fibromialgia, un colono irritable, naturalmente una esquizofrenia, da igual, da igual, ¿no? Cualquier tipo de de eh lesión.
El mito de la enfermedad mental ya no se sostiene. Ya no se sostiene. Lo que os han contado y seguimos contando todavía y todavía muchos de mis colegas están en ello es aquello de que decía al principio, ¿no? De que la depresión tiene que ver con una falta de regulación en el metabolismo de la serotonina. Eso y que entonces la depresión es una enfermedad mental. ¿Por qué? Porque lo que se ha pretendido hacer en la psiquiatría de los últimos años, muy animada por la industria farmacéutica, es que el sufrimiento son enfermedades del cerebro. ¿Se entiende? Esto es una enfermedad cerebral. Pues no, resulta que no lo son, ¿no? La el sufrimiento se manifiesta en todo, absolutamente en todo el organismo y la depresión es solamente una de las maneras de manifestarse. Ya os contaba antes que se afecta la serotonina. Claro que se afecta la serotonina, pero no es la causa. ¿Se entiende ese matiz? No es la causa, no es una consecuencia más, ¿no? A mí me gusta mucho una expresión de un autor, Johan Harry, un escofés que escribió un libro precioso que se llama Las conexiones perdidas. Y Johan Hari dice algo que yo le digo a mis pacientes ahora siempre que puedo y que desde luego lo siempre que tengo oportunidad de hablar con con colegas y con gente joven, lo repito, la depresión no está en tu cabeza, la depresión está en tu vida. Parece precioso. Hm. La depresión no está en tu cabeza, pero podéis sustituir depresión por hm esquizofrenia, ¿de acuerdo? Por anorexia nerviosa, por trastorno bipolar o por adicción a drogas. No está en tu cabeza, está en tu vida. Hm. Todo lo que te está pasando tiene que ver con tu vida.
Escuchar, contener y tratar estas manifestaciones es hoy una prioridad en cualquier dispositivo sanitario. Eh, claro, es decir, nos coloca este dilema. ¿Seguimos tratando síntomas o empezamos a tratar biografías? Este es un dilema que podéis elegir. Podéis elegir. Todavía sigue habiendo una parte importante en la psiquiatría, en la psicología, en la psicoterapia eh eh occidental que siguen tratando síntomas. Está bien, eso se va a acabar, pero todavía esto está vigente o lo que podemos es intentar tratar vidas. Básicamente, no la medicalización de la vida no ayuda. La medicalización, la psiquiatrización de la vida desarrollada en los últimos 20 o 30 años, sobre todo con un objetivo muy claro que es la eh el negocio de la eh industria farmacéutica no nos ha ayudado naturalmente para nada, ¿no?
Las experiencias traumáticas, acordaos como resumen, las experiencias traumáticas tempranas generan alteraciones de las conexiones cerebrales que se mantienen a lo largo de la vida y presentan síntomas que casi nunca son reconocidos. Recordad esto, por favor, que es absolutamente fundamental y que está también muy bien demostrado, porque no es difícil demostrarlo, además, como estas experiencias traumáticas alteran el la conectividad, la conexión, las conexiones neuronales cerebrales, a que sí es fácil de verlo, es fácil de entender lo demás, cualquiera lo puede lo puede eh entender, yo creo, ¿no? Mediante fenómenos de migración y de sustitución, el paciente puede pasar toda su vida consultando a diferentes especialistas, que es exactamente la realidad, lo que llamamos la realidad clínica del trauma, es el caso Dolores. Y esos fenómenos lo llamamos, llamamos emigración. curamos un síntoma o una enfermedad con medicación, con medicamentos, con incluso con alguna técnica psicoterapéutica, pero otra vez como ventilador disipando el humo. Si no lo manejamos de otra manera, poco tiempo después esa patología aparece de otra manera y luego otra vez y luego otra y seguro que conocéis a alguien así, seguro que conocéis a alguien que está crónicamente enfermo y no siempre de la misma enfermedad, incluso de diferentes enfermedades. Hm. que es lo que eh en Estados Unidos se llaman el el paciente viajero, ¿no? El paciente que que pasa por todos los servicios, que viaja por todos los servicios del hospital. Cada uno cada vez que pasa por uno de estos servicios, uno de estos colegas de uno de nosotros y está obligado a guardar silencio, sufre entonces una retraumatización. Estad, por favor, atentos al concepto de retraumatización porque es algo que se va a poner de moda, eh, inevitablemente en los próximos años, ¿no?
Así nos encontramos con lo que nos encontramos personas en permanente estado de alerta con esa disociación en ocasiones, pero en permanente estado de alerta, de activación, que son diagnosticados de ansiedad, que claramente les ponemos una etiqueta de trastorno por ansiedad generalizada, por ejemplo, ¿no? Que es un ejemplo. El trastorno por ansiedad generalizada es un ejemplo que ponemos como la psiquiatrización del miedo. En lugar de y como recomendación terapéutica también a cualquier persona que veáis que consulta por ansiedad, intentad proponerle de entrada. Vamos a hacer un pacto y vamos a cambiar la palabra ansiedad por la palabra miedo. La palabra ansiedad es un término que nos hemos inventado los profesionales. El miedo es una emoción. Así que en lugar de hablar de ansiedad, cuando me dices que tengo ansiedad, en qué momento tengo ansiedad, vamos a hacer un ejercicio. Vamos a cambiar la palabra ansiedad y me vas a decir miedo. ¿En qué momentos tienes miedo y verás cómo se lo entendemos? Si me lo dices como ansiedad, no entiendo nada. Si me lo planteas como miedo, ya verás cómo lo entendemos mejor, ¿no?
Después de todo esto, otras personas están en este estado de indefensión aprendido, claro, de hipoactivación que muchos de ellos son diagnosticados de depresión. son diagnosticado depresión. personas que decimos en la historia traumática se han rendido, han levantado bandera blanca directamente, se han rendido y esto lo vemos en la consulta a diario. Ya no puedo más, me he rendido, llevo años luchando contra y ya directamente me he rendido. Me he rendido, ¿no? Y bueno, pues con mucha frecuencia presentan síntomas, síntomas, claro, de astenia, de aburrimiento, de disforia, de anedonia, síntomas que rápidamente se diagnostican de depresión y que con frecuencia se tratan, claro, con antidepresivos, lógicamente.
¿Qué relación hay entre el trauma en la experiencia traumática y la depresión o la experiencia traumática y la fibromialgia? ¿Cuál es el la conexión? La conexión es el concepto de estrés crónico. Estrés crónico. Imaginaos, por favor, la situación. Imaginaos la escena. Imaginaos que eh habéis vivido o imaginad alguno de vuestros pacientes que vayáis a ver. Imaginad que habéis vivido en una situación de experiencia traumática repetida a lo largo de toda la vida. Uno puede entender, yo creo rápidamente que esa experiencia traumática es estresante, ¿no? El sobrevivir sin recursos, que es de lo que estoy hablando, tengo que sobrevivir con unas conexiones neuronales que no son de buena calidad, ¿no? Porque no he tenido oportunidad, tengo que sobrevivir con eso y eso me coloca en una situación de sobreexfuerzo, en una situación de estrés. Así que la conexión es esta. Primero, experiencia traumática. Inmediatamente o para asumir la experiencia traumática, estrés, reacción de estrés. Primero estrés agudo, enseguida estrés crónico. Y ese estrés crónico para sobrevivir se mantiene el resto de la vida de nuestro paciente, activando el sistema del cortisol, el sistema de la inflamación y la actividad de citoquinas y creando entonces un estado que con suerte un estado de depresión de perdón de inflamación agudo y la mayor parte de las veces lo que llamamos un estado de inflamación de bajo grado. En todo caso, en resumen, un estado inflamatorio y ese estado inflamatorio es precisamente lo que nos permite ahora entender que la fibromialgia o que el color irritable o que la acolitis ulcerosa o que el lupus eritematoso sistémico, esto de las enfermedades autoinmunes o la esquizofrenia o la depresión son coherentes, forman parte del mismo fenómeno. Porque lo que hoy sabemos desde hace cu o 5 años es que lo que deprime al cerebro y deprime, por lo tanto, la función mental, lo que llamamos depresión, es un estado inflamatorio. No tiene nada que ver con la serotonina. La serotonina pasaba por allí, como canta Aute en una canción maravillosa, ¿no? Pasaba por allí. La serotonina pasaba y la serotonina se afecta. Sí, claro que sí, pero pero no tiene no tiene no tiene capacidad la serotonina para producir tanto daño. Lo que le ocurre a esta persona es que el proceso inflamatorio, las citoquinas han atravesado la barrera hematoencefálica. Eso es un descubrimiento absolutamente fundamental de un tal Bulmore de la Universidad de Cambridge. Han atravesado la barrera hematoencefálica y las citoquinas, las mismas que afectan al intestino en el enferenada de crón, en la colitis lucerosa o eh en la fibromialgia. Esas mismas citoquinas están afectando a la glía, a las conexiones interneuronales y están provocando la depresión o la esquizofrenia al trastorno bipolar o eso que se llama trastorno límite de personalidad. Hm. Exactamente lo mismo. Así que estamos hablando entonces se ve la la la conexión, ¿no? Trauma, estrés, inflamación. De acuerdo. Esta es esta es exactamente cuéntame que los más genéticos entonces que algún la genética los la genética es un plano. Los genes nos dan un abanico de probabilidades, de posibilidades primero y de probabilidades después. Pero lo que hoy también sabemos, también sabemos muy bien es que, como dice un amigo mío, y yo repito permanentemente, cuando hablamos de enfermedades, cuando hablamos desde luego sobre todo de trastorno mental, pero de enfermedad en general y integramos aquello de las ACS, es mucho más importante el código postal que el código genético. Muchísimo más importante. Es decir, que la epigenética, ¿sabes? la epigenética y lo que lo que la epigenética eh ha estudiado, ¿no?, de cómo de cómo los comportamientos aprendidos muy precozmente modifican a los genes y por lo tanto modifican la capacidad de expresión de los genes. Hoy también está fuera de toda duda. Entonces, la la genética existe, pero quitadle un poco de peso a mi recomendación es que le quitéis bastante peso, ¿sabes? con respecto a lo que os han contado, ¿no? La depresión es una enfermedad, la esquizofrenia son todavía cada vez menos, pero todavía lo sigo escuchando. La esquizofrenia es una enfermedad, enfermedad no es una enfermedad. Para empezar, la esquizofrenia es un trastorno mental, pero no es una enfermedad del cerebro, es una enfermedad de todo el organismo. En todo caso sería un proceso inflamatorio. El la esquizofrenia es una enfermedad de base genética. Pues parece que no. Parece que no. que puede haber un componente genético, sí, pero como para muchísimas otras cosas de genes que no se activan jamás, jamás. Los oncogenes, todos nosotros tenemos genes. Todos nosotros ahora mismo, aunque no os guste, pero seguramente lo sabéis. Todos nosotros ahora mismo tenemos células cancerosas circulando por nuestro organismo. ¿Sabéis que es así? No, todos tenemos células, tenemos unos oncogenes capaces de generar células cancerosas. Muy bien. Si nuestro sistema inmunitario funciona bien y el sistema inmunitario, el sistema neuroinmune se activa otra vez epigenéticamente en los primeros años de vida, si nuestro sistema inmunitario funciona bien, estos genes oncológicos no se activan, ¿de acuerdo? se activan cuando el sistema inmunitario se deprime, cuando hay una depresión inmunitaria, porque cuando uno se deprime, no se deprime solo a la hora de tener una nedonia, de perder el interés por las cosas de la vida, se deprime todo. Todo se deprime el sistema inmunitario y también la actividad intestinal y por eso las personas deprimidas suelen tener estreñimiento. Claro. Y piedras en la vesícula, que eso es una cosa apasionante. la obsesividad, las piedras en la litiasis biliar, la depresión, todo forma parte de lo mismo, forma parte del mismo contexto psiconeuroendocrino inmunitario activado para sobrevivir a la experiencia de traumática. Lo vemos, se ve entonces el trauma, el estrés crónico, la inflamación. Recordad que la inflamación también es un mecanismo de defensa. ¿Se entiende eso? La inflamación es un mecanismo de defensa. Todo esto que estoy contando está al servicio de la supervivencia. Es adaptativo. La esquizofrenia es adaptativo. Estaba pensando si lo decía o no, porque la verdad es que esto suena fatal. Bu, fatal. A mí me suena maravillosamente bien. En mis pacientes esquizofrénicos mucho mejor. Pero la esquizofrenia puede ser un proceso adaptativo. La depresión lo es. Son procesos adaptativos. En un momento concreto de su vida, la esquizofrenia o pincharse heroína es lo más útil que puede hacer esa persona para sobrevivir. Os pregunto si se entiende otra vez. Me da mucho miedo preguntaros si os gusta, pero se entiende lo que quiero decir. Luego no estaréis de acuerdo, pero al menos entiende lo que quiero decir. La adaptación, o sea, que la enfermedad es un proceso adaptativo. Y lo ha sido así su vez hace miles de años. O sea,
Tampoco es algo que tenga que ver con el mundo, eh, eh, occidental, ¿no? Aquí tenéis algunos los artículos también. Este simplemente, ¿por qué lo traigo? Porque es muy reciente también. Exacto. Porque es de 2025, de hace 2 meses, eh, escasamente, ¿no? Sí, dos meses. Febrero. Se publica en febrero del del 25. ¿Por qué traigo esto? Porque es uno más. Yo eso a mí me gusta mucho estudiar, estudio mucho y recibo todas estas revistas en casa, ¿no?
Bueno, pues como esto que estoy contando, esto que os he contado a lo largo de tabla tarde está relacionado con el cáncer, con la predición de la enfermedad cancerosa. Pues exactamente así. O sea, las enfermedades cancerosas tienen muchísimo que ver otra vez con las historias traumáticas de estas personas que no han podido, ¿no? Además, recordad, historias traumáticas que no han podido integrar. ¿Os acordáis de aquel esquema? Las cosas se pueden integrar y entonces ya está, lo integras. Tienes una cicatriz o no las integras y estás toda peleándote contra la historia. ¿Se entiende?
Hm. Cuando la voz es silenciada, que es de lo que estamos hablando, cuando la voz, fíjate, esto lo sabemos, lo sabíamos, lo sabíamos desde el siglo XVII, cuando esto está en en Macbeth, esto ya lo contaba Shakespeare. O sea, que esto lo sabemos desde hace muchísimos años, ¿no? Cuando la historia es silenciada, lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo: insomnio, nudos en la garganta, nostalgia, dolor, en duda, en tristeza. Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata. Bueno, pues esto que está escrito en Macbeth por Shakespeare en 1000 la fecha 600 y pico, principio del siglo X. Esto es absolutamente así.
En la psiquiatría, tal y como lo vemos en este momento, en la psiquiatría del trauma, este no tener palabras, este no poder hablar, es lo que llamamos alexitimia. Estas personas son personas alexitímicas, puntúan muy alto en la escala de alexitimia de Taylor y no tienen literalmente es a a lexitimos, ¿no? Significa literalmente no tengo palabras, no tengo palabras para expresar lo que siento, ¿no?
Esta es la psicoterapia, por cierto. La psicoterapia básicamente consiste en dar palabras a nuestro paciente, darle palabras. ¿Para qué? Para que no tenga ya que comunicarse con el cuerpo o con la locura, que no tenga que comunicarse con la autolesión, con el intento de suicidio, con el atracón o con la con el delirio, que se pueda comunicar, darle palabras. Ese es el objetivo de la psicoterapia. Y es un objetivo de la psicoterapia, ¿os dais cuenta otra vez? Independiente del diagnóstico, que esto hoy está bastante bastante claro, ¿no?
Así que nos encontramos con personas que salen de la consulta. Me encantó esta esta imagen, ¿no? Cosas que debí decir que salen de la consulta o que van por la vida. Sí, van por la vida cargando con estas piedras, cosas que debí decir. Sí, de acuerdo. Muchas personas así, pero lo que a mí yo que quiero llamar la atención es sobre el título, porque estos son cosas que debí de preguntar, que debíamos preguntar nosotros. Las cosas que el paciente debió de decir no las ha dicho, entre otras cosas porque no se lo hemos preguntado. Así de simple, ¿no?
Así que la duda ahora otra vez es lo del melón. ¿Abrimos el melón? ¿No abrimos el melón? ¿Preguntamos, no preguntamos? Hacedme caso. Es un debate absolutamente obsoleto. De hecho, no hay debate en este momento. O si alguien os vuelve otra vez a plantear, es que no se puede preguntar. Hm. Hacedme caso. Revisad la literatura, ¿de acuerdo? Revisad la literatura.
Aquí tenéis algunos datos. Esta referencia, estos artículos se descargan en internet y el viernes si queréis. Y si no, pues me lo decís y yo lo coloco en la plataforma también. No hay duda. En este momento no hay duda sobre que hay que preguntar. No hay debate. Sobre otras muchas cosas voy a aceptar el debate, sobre esto, de verdad, no lo aceptéis, no hay ninguna duda.
Hay un autor que a mí me gusta mucho y que voy a recomendaros también, John Reed. De hecho, voy a recomendaros un trabajo que también este y otro estará, este artículo estará en la en la plataforma de la universidad mañana. John Reed es un tipo que ha trabajado muchísimo en todo esto en la Universidad de Londres y que bueno, pues que puede ser una referencia, ¿no?
Mirad, esto es un trabajo muy muy interesante. Bueno, un trabajo, esto tiene que ver esto eh de este artículo he sacado este dato. Eh, es muy simple. En el ingreso hospitalario, en un ingreso hospitalario, si preguntamos al ingreso o si no preguntamos. El abuso sexual en la infancia. Cuando preguntamos al en el ingreso al hospital, el 47% de los pacientes, cuando preguntamos, el 47% son capaces de referir que sí. Si no preguntamos, solamente el seis. En el abuso físico en en la infancia, si preguntamos el 30, si no preguntamos, cero. Doce, cero. De acuerdo. Violencia, 35 frente a 3, 82 cuando hay más de un frente a ocho.
Esta es la historia. Si preguntamos, si preguntamos, como siempre decimos, ¿no? Si preguntamos, te lo cuentan. ¿Sabes? Lo mejor que podemos hacer para que alguien nos cuente algo es preguntar. Claro, lo que ocurre es que, bueno, a veces, ahora veremos, pues tampoco es tan fácil, ¿no?
Voy a recomendaros también que leáis este artículo del mismo autor, John Reed, la Universidad de Londres. John Reed, este artículo os va a contar el por qué, cuándo y cómo preguntar también, porque la cuestión es que no nos han enseñado a preguntar. No, no os han enseñado, estoy seguro de que no, ni aquí ni en ningún lugar, o sea, no no no no nos han enseñado a preguntar, no. Leed este artículo, por favor, que estará en la plataforma. John Reed lo hace muy bien, lo hace muy bien y os explica cómo hay que hacer y cómo ahora yo voy a haceros una pequeña una un pequeño resumen, ¿no?
El conocimiento actual. El conocimiento actual es eso, es este, ¿no? Los hechos, las experiencias traumáticas están en la historia de la inmensa mayoría de nuestros pacientes y hoy conocemos además los mecanismos psicobiológicos de cómo eso es así. Eh, una parte importante de estas experiencias traumáticas están relacionadas con los vínculos de apego, aunque no aunque no lo parezca. Algo que comentábamos ahora mismo en el descanso y que eh que es algo que también os suena y que seguramente estáis pensando, pero yo conozco muchas personas en la consulta que me dicen que no les ha pasado nada de esto, que tienen una infancia feliz, que han tenido una infancia perfectamente feliz, que han tenido una infancia bien. Seguro, eso es perfectamente posible, pero vuelvo otra vez a llamar la atención sobre un fenómeno. Eso es raro, porque las personas que han tenido una infancia feliz y que todo ha ido bien y que tienen lo que llamamos un estilo de apego adulto seguro, un estilo de apego seguro, no están en la consulta. Si es que es una cosa muy simple, no están en la consulta, están pasándolo bien en otros sitios. Las personas que están en la consulta es porque han tenido una eh otra vez una herida. Están heridas, por eso están en nuestra consulta. Les cuesta mucho esfuerzo, mucho sufrimiento también venir a la consulta y además en psicoterapia en nuestro país y encima les cuesta dinero. Están haciendo mucho esfuerzo para hacerlo, ¿no?