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35 años del inicio del Juicio a las Juntas Militares (22 de abril de 1985) - Canal Encuentro

Canal Encuentro4:18

Transcription

Quiero utilizar una frase que no me pertenece porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces, nunca más. Jamás, nunca más.

Pero usted decir verdad en todo cuanto supiera y fue preguntada. Si ahora tome asiento.

Yo trabajaba como catequista y estábamos en la misa. Vi pasar por la ventana de mi casa filas de cascos. Llegaron a mi domicilio coches. Uno era un Falcon donde a mí me introdujeron. Me pegan y me dejan en un rincón arrodillado.

Medido en el número 348, me colocaron los grilletes. Me llevaron al sector denominado capucha. Oigo gente que habla, gente que pide agua, que pide al baño. A botazos para las acciones fisiológicas. Tenemos que pedirle al guardia un balde. De esa forma, guardia.

O igual no puedo olvidar el caminar de todos nosotros. Hay una serie de celdas que estaban alineadas sobre una pared que tenía un cartel, según vi después, que decía: "Avenida de la Felicidad". Que dan todas las torturas.

Me mostró un aparato de unos 20 o 30 centímetros cuadrados, cúbico, que me dijeron que era una picana eléctrica. Tenía 22 cables con dos agujas o dos cosas parecido a una lezna. Me dijeron que si no accedía a la pregunta que me hacían, le iban a aplicar descargas eléctricas.

Semanas me hacen desistir hasta que han brazos y piernas y comienzan a torturarme. Sus palabras fueran: "Te vamos a dar máquinas y acá vas a hablar de ansiedad e acusaciones e imputaciones de pertenecer a organizaciones subversivas". Cosas que obligaba.

Terminé. Empecé a aplicarme descargas eléctricas y empezó por las rodillas. Digamos las descargas eléctricas de una dentada. Me las aplicó en la parte del cuerpo entre las rodillas y el pecho. De vez en cuando entraban para insultarme nada más o decirme que ya no era más sacerdote o que me iban a llevar a matar o picanear.

Vimos pasar mucha gente que después de ser interrogada eran trasladados. Trasladado significa en la carga de los marinos, la eliminación física. Y se rumoreaba que eran arrojados de aviones.

Este juicio, esta condena son importantes y necesarios para las víctimas que reclaman y los sobrevivientes que merecen esta reparación. Quiero utilizar una frase que no me pertenece porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces, nunca más.

Silencio.

6 por mi familia. Ellos.