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Aviva el fuego | Sergio Hornung | Grace Español

Grace Español Houston43:28

Transcription

Hola, bienvenidos a nuestro canal. Y quiero invitarte también a que te suscribas a mi canal personal, David escarpeta oficial. Ahí vas a encontrar más contenidos. Muchas personas preguntan, ¿dónde puedo encontrar más contenidos? Vas a ir a David escarpeta oficial, te vas a suscribir y vamos a tener un contacto también más personal. Y va a ser un tiempo chévere el que vas a tener unido conmigo en este canal de David escarpeta oficial.

Pero al mismo tiempo, hay personas que no solamente ven predicación, es mensaje, sino que también les encanta escuchar. Y hay una herramienta que se llama Spotify. Y nuestras predicaciones y pensamientos estaremos subiéndolas ahora en Spotify. Así es, están disponibles. Así que ahora mismo baja mis predicaciones o puedes bajar también mis pensamientos. Estoy mandando también pensamientos cortos que los puedes reenviar a tus amistades y a mucha gente para que puedan seguir escuchando y que la palabra de Dios siga corriendo. Gracias por hacer parte de nosotros y de esta visión tan hermosa. Te bendigo.

Te voy a invitar a que tomes asiento, por favor. Muchas gracias, pastor David, por esa presentación, por la invitación y tu amistad. La valoramos demasiado. Y ustedes deberían sentirse orgullosos de ser parte de Grace Español. Tienen unos pastores increíbles. El pastor David y la pastora Diana son unos rockstars de lo mejor del continente. Así que, ¿por qué no le damos un aplauso a Dios por la vida de los pastores escarpeta, su familia, una verdadera bendición para todos los que tenemos la dicha de conocerlos?

Hoy me gustaría compartir el tema: "Aviva el fuego". Me gustaría que te voltees a la persona que está a tu lado y le digas: "Aviva el fuego". Aviva el... Aviva el fuego.

Y me gustaría, para darle contexto a este mensaje, leerles dos textos: uno en el Antiguo Testamento y el otro en el Nuevo Testamento. Vamos primero con el Antiguo Testamento. Libro de Levítico, capítulo 6, versículo del 8 al 13, dice así:

"Entonces el Señor le dijo a Moisés: Da a Aarón y a sus hijos las siguientes instrucciones con respecto a la ofrenda quemada: La ofrenda quemada se dejará encima del altar hasta la mañana siguiente, y el fuego del altar debe mantenerse encendido durante toda la noche."

Versículo siguiente: "En la mañana, después de que el sacerdote de turno se haya puesto las ropas oficiales del lino y también la ropa interior del lino, deberá limpiar las cenizas de la ofrenda quemada y ponerlas junto al altar."

Siguiente: "Luego deberá quitarse estas vestiduras, ir a su ropa normal y llevar las cenizas fuera del campamento a un lugar ceremonial puro. Entretanto, el fuego del altar debe mantenerse ardiendo. Nunca..." Todos digan: "Nunca". "Nunca deberá apagarse."

Finalmente, el verso 13 dice: "Cada mañana el sacerdote le echará leña nueva al fuego, luego acomodará la ofrenda que sobre él y también quemará la grasa de las ofrendas de paz."

Recuerden, la persona que está a tu lado, recuerda, recuerden: el fuego del altar siempre... ¿cuándo? ¿cuándo? El fuego del altar siempre debe estar encendido. Nunca debe apagarse.

Y complemento con texto en el Nuevo Testamento. Segunda de Timoteo 1:6 dice: "Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que que recibiste cuando te impuse las manos." Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios.

Dos textos: uno en el Antiguo Testamento y el otro en el Nuevo Testamento. En ambos textos encontramos instrucciones claras. En el primer texto, Dios le da la instrucción a Moisés y le dice: "El fuego del altar siempre debe mantenerse ardiendo. Nunca debe apagarse." En el Nuevo Testamento, la instrucción es del apóstol Pablo a su discípulo Timoteo y le dice: "Timoteo, te recuerdo lo siguiente: Aviva el fuego. Aviva el fuego."

Ambas instrucciones, tanto la instrucción del Nuevo Testamento como la del Antiguo Testamento, nos llevan a una sola conclusión. Y la conclusión es la siguiente: el fuego se puede apagar si no somos intencionales. Iglesia, el fuego se puede apagar. Por eso, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, tanto Dios a Moisés como Pablo a Timoteo, los exhorta y les dice: "No permitan que el fuego se apague. Tienen que avivar el fuego. Tienen que avivar el fuego."

Y queridos amigos, si no somos intencionales como iglesia, pero también a nivel personal, el fuego de Dios, el fuego del Espíritu Santo, se puede apagar. Es por eso que tú te vas a dar cuenta de tantas personas, aún de tantos cristianos, que empezaron con fuego, pero ahora solo hay humo en sus vidas porque no fueron intencionales en avivar el fuego. Y más que nunca, el amor de muchos, la fe de muchos, el compromiso de muchos se está apagando. Por eso es tan importante entender en los tiempos que estamos viviendo, con todas las noticias que estamos escuchando, no podemos permitir que el fuego en nuestro corazón se apague. No podemos permitir que el fuego en nuestra vida se apague.

Hay una historia de un hombre llamado Evan Roberts. Evan Roberts fue un pastor en Gales y empezó un gran avivamiento. Un avivamiento que cubrió no solo la nación de Gales, no solo el Reino Unido, sino se expandió por todo Europa y aún llegó a los Estados Unidos. Me gustaría que puedan ver una foto que envié de una de las iglesias de Evan Roberts. En esta iglesia, el Espíritu Santo se derramaba cada vez que este hombre predicaba. En esta iglesia, milagros sucedían y miles se encontraron con Jesús. Fue un avivamiento impresionante alrededor de todo Europa y literalmente tocó todo el mundo.

Pero ahora ustedes pueden ver una de las fotos de lo que queda de la iglesia de Evan Roberts. Y este debe ser un llamado para nosotros como iglesia, porque si no avivamos el fuego, lo que fue un movimiento puede terminar siendo un monumento. Lo que empezó como un movimiento de milagros, de sanidades, del poder del Espíritu Santo, hoy solamente quedan las ruinas. Pero yo creo con todo mi corazón que Grace no va a ser un monumento, sino va a ser un movimiento que va a tocar Houston, Texas, el centro, el sur, el este, el oeste, el norte de este país. Vamos, si tú lo crees, yo creo que le puedes dar un mejor aplauso a Jesús.

[Música] [Aplausos]

Lo interesante es que generalmente el fuego en la vida de un creyente, en la vida de un cristiano, no se apaga de un día para otro, sino que es algo que se va consumiendo lentamente, progresivamente. Y es por eso que me gustaría compartir algunos síntomas de un cristiano, de un creyente, de un líder y aún de un pastor que se está apagando.

Lo primero, si estás tomando nota: falta de fuego, falta de oración. Falta de fuego, falta de oración. Una persona que empieza a perder el fuego, muchas veces primero empezó a perder su vida de oración, su comunión con Dios, su intimidad con Dios, y empieza a tener una religión, pero ya no tiene una relación.

Falta de fuego, falta de pureza. Empiezo a ser permisivo con el pecado, tolerante con las cosas del mundo. Me convierto en un cristiano ateo. ¿Qué es un cristiano ateo? Un cristiano ateo es el que viene el domingo, escucha la palabra, le dice amén a la palabra, cree la palabra, pero no aplica la palabra. Se emociona con la palabra, pero no obedece la palabra. Somos oidores, pero no hacedores de la palabra. Y la Biblia dice que nos engañamos a nosotros mismos.

Falta de fuego, falta de pasión. Comienza a caer en una pereza por las cosas de Dios, una apatía espiritual. Me da pereza venir a las reuniones, me da pereza servir. Ya, ya no hay ese fuego, ya no hay esa pasión.

Falta de fuego, falta de hambre. Pierdo el hambre por las cosas de Dios, pierdo el apetito por las cosas de Dios. Y el problema es que muchas veces, cuando no tengo apetito por las cosas de Dios, es porque estoy teniendo apetito por las cosas del mundo.

Falta de fuego, falta de hambre. Falta de fuego, falta de compañerismo. Me dejo de reunir, me dejo de congregar, me vuelvo un cristiano virtual, me aíslo y no me doy cuenta que por dentro me estoy apagando.

Falta de fuego, falta de fe. Ya no vivo una vida cristiana de fe, si no comienzo a caminar por vista, por lo que me dicen las circunstancias, por lo que me dicen las noticias, por lo que me dicen las otras personas, pero ya no camino por fe, camino por vista.

Falta de fuego, falta de asombro. Me dejo de maravillar de las cosas de Dios, de la gloria de Dios, de la presencia de Dios. Todo se vuelve una rutina, todo se vuelve una costumbre. Vengo los domingos y veo esta reunión y pienso que esto es normal, pero yo quiero decirles: esto no es normal. Lo que está sucediendo en Grace y a través de Grace no es normal, es milagroso. Cada domingo ustedes experimentan la gloria de Dios, la presencia de Dios, tienen un encuentro con la palabra de...

[Aplausos] ...Dios. No dejes de asombrarte de lo que Dios está haciendo en tu vida y en tu iglesia.

Ahora, si soy completamente honesto con ustedes, esta palabra vino a mi vida justamente en un momento en que yo mismo me sentía que me estaba apagando, donde yo sentía que mi alma se estaba marchitando, donde yo sentía que la presencia de Dios en mi vida estaba menguando. Y es ahí donde fui confrontado por Dios, porque algunas veces podemos ser pastores a tiempo completo y cristianos a medio tiempo. Nos volvemos tan profesionales en lo que hacemos que nos olvidamos lo más importante. Y seguimos orando, pero oramos por el mensaje. Y leemos la Biblia, pero leemos la Biblia para encontrar una charla para el fin de semana. Y pierdo el fuego, y pierdo la chispa, y pierdo la pasión. Y yo me di cuenta que mi corazón, mi alma, mi espíritu se se estaba secando. Y fue en ese momento que Dios me dio este mensaje.

Pero si yo te quiero, si yo te pregunto en este en este domingo, y si tú eres absolutamente honesto contigo mismo, si tú eres honesto con tu realidad, con tu presente, ¿cuántos podrían decir que un día estuvieron más cerca de Dios de lo que están ahora? Levanten su mano todos los que creen que un día estuvieron más cerca de Dios de lo que están ahora.

Yo te quiero decir algo. En primer lugar, si tú sientes que un día estuviste más cerca de Dios de lo que estás hoy, no fue Dios quien se alejó. Dije: no fue Dios quien se alejó. Pero lo segundo, la buena noticia, ¿cuántos quieren escuchar buenas noticias? La Biblia dice que si tú te acercas a él, él se acercará a ti. Nada es demasiado tarde para acercarte a Dios. Si tú das un paso hacia él, él va a dar 10 pasos hacia ti.

Así que permíteme, permíteme a través del libro de Levítico, darte algunas verdades que me ayudaron a recuperar el fuego por Dios.

Primero, si está tomando nota, Levítico 6:10 dice: "Al día siguiente, el sacerdote, vestido de lino y con ropa interior de lino, sacará las cenizas del holocausto y las pondrá junto al altar."

Durante los meses de pandemia y cuarentena, cuando no podíamos salir a comprar a los restaurantes ni ir a comer fuera de casa, me volví un experto en hacer parrilla y asado. ¿A cuántos le gusta la parrilla y el asado? ¡Buenísimo! Bueno, sí, amén. Y me metí a buscar algunos tutoriales en en internet. Y algo que encontré es que para poder hacer una buena parrilla, necesitas una buena brasa. Pero para poder tener una buena brasa, lo primero que tienes que hacer es... Interesante. Si quieres tener una buena brasa, primero que tienes que hacer es sacar la ceniza, porque la ceniza apaga la brasa. Voy a volver a decirlo: la ceniza apaga la brasa.

Es por eso que es interesante que lo primero, lo primero que Moisés recibe como instrucción es: saca la ceniza. Saca la ceniza. Y lo primero que Dios me dijo en ese tiempo de sequedad, en ese tiempo donde mi vida se estaba apagando, es: Sergio, tienes que sacar la ceniza. Tienes que sacar la ceniza de tu corazón. Si tú quieres ver fuego nuevamente en tu vida, saca la ceniza de tu corazón. Y la ceniza, para algunos, puede ser el pasado. La ceniza, para otros, puede ser el dolor. La ceniza, para algunos, puede ser el temor. Ceniza, para otros, puede ser una herida. Pero si no sacamos la ceniza, no vamos a poder volver a arder para Dios. Si no sacamos la ceniza, Dios no puede avivar nuestra vida.

¿Qué cosa está apagando tu corazón? La ceniza es todo aquello que apaga el fuego en tu corazón. Es todo aquello que consume esa llama en tu vida. ¿Qué cosa está apagando el fuego en tu corazón? ¿Qué cosa está consumiendo el fuego en tu vida? La ceniza es un lugar donde hubo fuego, pero ahora solo queda polvo. Donde hubo fuego y solo queda polvo. Y muchas personas viven ancladas a las heridas del pasado, a los recuerdos del pasado, a las rotas del pasado. Pero hay otros que viven de las historias y de las victorias del pasado. Y siempre los vas a escuchar hablando del pasado como si el pasado fuera lo mejor que pasó en sus vidas. Pero yo he venido a decirle a Grace en español que los mejores días y los mejores años de esta iglesia no están enterrados en el pasado, sino que vienen adelante en el nombre de Jesús. Yo he venido, esta iglesia va a ir de gloria en gloria y de victoria en victoria. Yo quiero creer junto con ustedes que la gloria postrera de esta casa será mayor que la...

[Música] ...primera. Yo creo que tú le puedes dar un aplauso mejor al Señor este domingo. Vamos, si Dios está avivando el fuego en tu vida, Dios está encendiendo una llama en tu corazón, yo quiero que tú le des el mejor aplauso de este domingo al Rey de Reyes y Señor de Señores.

Lo segundo, lo segundo que veo está en el verso 11: "Luego deberá quitarse estas vestiduras y cambiarse a su ropa normal, llevar las cenizas fuera del campamento a un lugar ceremonial m puro."

Lo primero es: saca las cenizas. Lo segundo es: cambia de ropa. Cambia de ropa. Es muy interesante la segunda instrucción. La primera instrucción que Dios le da a Moisés es: saca la ceniza, porque donde hay ceniza no puede haber fuego. Pero lo segundo es: cámbiate de ropa. Quita las ropas ceremoniales y ponte ropas normales. Ropas normales. Y ropas normales nos hablan acerca de humildad, nos hablan acerca de vulnerabilidad, nos hablan acerca de humanidad, de ser normales, de entender nuestras nuestros límites como seres humanos, de entender que somos de carne y hueso. Y que toda la gloria y la honra es para el Rey de Reyes y Señor de Señores. Que una vez que Dios se mueva en nuestras vidas y veamos milagros, y veamos crecimiento, y veamos multiplicación, y veamos bendición, y veamos prosperidad, podamos quitarnos las ropas y decirle: "Señor, para ti sea toda la gloria, la honra y la alabanza, porque no soy yo, sino eres tú, Señor."

Querido amigo, quien te ha bendecido, que te ha prosperado, no ha sido la suerte, no ha sido el azar, ni siquiera el hecho de estar en este país. Siempre ha sido Dios. Siempre ha sido Dios. Qué importante recordar: siempre ha sido Dios. No ha sido suerte, no ha sido mi mi experiencia, mi trabajo y mis calificaciones. Ha sido Dios. Tú eres el instrumento, pero él es el músico. Tú eres el pincel, pero él es el artista. Tú eres el bisturí, pero él es el médico. Siempre ha sido Dios.

Acuérdate de quitarte tus vestiduras sacerdotales una vez que Dios te usa, una vez que Dios se mueve, una vez que ves el milagro. Quítate, quítate todo orgullo, quítate toda altivez, quítate toda autosuficiencia, quítate toda soberbia y pon tus coronas delante de Dios y dile: "Señor, toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza sean para ti, Señor. Para ti, Señor."

¿Sabes algo que me encanta del pastor David y de la pastora Diana? Es que ellos son los mismos de la plataforma, son los mismos en la mesa. No tienes pastores perfectos, pero tienes pastores reales. Tienes gente que que ama de corazón, que son gente genuina, auténtica. Son personas que son amigos fieles y verdaderos. Y hoy los honro por eso. La verdad, David, pastora Diana, son un regalo de Dios que los conocemos. Gracias por ese ese corazón genuino, verdadero, auténtico. [Música] real.

Verso 12 dice: "Entretanto, el fuego del altar debe mantenerse ardiendo. Nunca deberá..." Cada mañana, todos digan: "Cada mañana". "el sacerdote le echará leña nueva al fuego, luego acomodará la ofrenda quemada sobre él y también quemará la grasa de la ofrenda de paz."

Primero hay que sacar la ceniza. Luego hay que cambiar de ropa. Pero la tercera instrucción es: echa leña. Echa leña. ¿Quieres avivar el fuego? ¿Cuántos quieren avivar el fuego? A ver, por acá hay como tres. A ver, ustedes, ¿cuántos quieren avivar el fuego? Si quieres avivar el fuego en tu vida, tienes que echar leña. Tienes que echar leña. Tienes que echar leña, porque sin leña no hay fuego. La ceniza apaga el fuego, pero si no echo leña, el fuego nunca se va a avivar.

Y cada vez que tú oras, ¿qué estás haciendo? Estás echando leña. Cada vez que tú adoras, estás echando leña. Cada vez que tú sirves, estás echando leña. Cada vez que tú vienes un domingo y congregas, estás echando leña. Cada vez que tú das y siembras, estás echando leña. Estás echando leña.

Yo quiero que tú veas algo: echar leña, echar leña es una muestra de entrega. Cuando tú oras, le estás entregando tu confianza a Dios. Cuando tú obedeces, le estás entregando tu voluntad a Dios. Cuando tú sirves, le estás entregando tu tiempo a Dios. Cuando tú das, le estás entregando tus recursos a Dios. Echar leña es un acto de entrega, es un acto de sacrificio, es un acto de dar algo, de poner algo en el altar. Muchas veces queremos que el fuego se avive, pero no estamos dispuestos a entregar nada. Y aquí claramente Moisés recibe la instrucción de parte de Dios: si quieres ver fuego, tienes que echar leña. Tienes que echar leña.

Es muy importante, es muy importante el hecho de echar leña. El proverbista lo dice claramente, dice: "Sin leña no hay fuego. Sin leña no hay fuego." Y si queremos que el fuego se avive en nuestras vidas, vamos a necesitar echar leña. Vamos a necesitar echar leña.

Ahora, es bien interesante. Hay una historia bien conocida en la Biblia, y es uno de los viajes misioneros del apóstol Pablo. En uno de los viajes misioneros, Pablo estaba yendo a a predicar la palabra, a ministrar. Y de pronto se desató una gran tormenta. La tormenta, la Biblia dice que era tan fuerte que literalmente el barco se estaba hundiendo. Finalmente, el barco termina siendo despedazado por la tormenta, pero Pablo y la tripulación logra salvarse y termina llegando a una isla llamada Malta. ¿Cómo se llamaba la isla? Malta. Llegan a una isla llamada Malta. Y es es muy curioso porque lo primero, todos digan: "Lo primero". "Lo primero que hace el apóstol Pablo cuando llega a esta isla es ir a recoger leña." Es ir a recoger leña. Hacía frío, una tormenta, y lo primero que él hace es ir a recoger leña.

Noten lo siguiente: no mandó a ninguno de sus discípulos, no mandó a ninguno de la tripulación, sino él mismo fue a recoger la leña. Porque nadie puede echar leña por ti. Tú eres el responsable de avivar tu vida. Tú eres el responsable de avivar tu corazón. Tú eres el responsable de que el fuego no se apague. Si tú no lo haces, si tú no guardas tu corazón, si tú no cuidas de tu vida, tu nivel de espiritual de tu vida espiritual, nadie lo va a hacer por ti. El pastor te puede dar un consejo, te puede dar una palabra, pero no puede avivar el fuego por ti. Por eso Pablo le dice a Timoteo: "Aviva el fuego. Aviva el fuego. Yo te impuse las manos, pero tú tienes que avivar el fuego." Amén. Yo oré por ti, pero tú tienes que avivar el fuego.

Pablo mismo va a buscar leña. Él mismo va a buscar leña para hacer fuego, para prender el fuego. Ven, pastor Fernando, un ratito. Empieza a tirar leña, por favor. A tirar, tira la leña, tira. Y cuando comienza a tirar la leña, ¿sabes lo que sucede? Pablo estaba tirando la leña y una serpiente lo muerde. En el momento que Pablo empezó a tirar leña, una serpiente lo mordió. Porque él va a hacer todo lo posible para que tú no tires leña. Te lo voy a volver a decir: él va a hacer todo lo posible para que tú no tires leña. Porque a él no le importa si estás vivo, pero no hay fuego. Le importa si vienes a la iglesia, pero estás apagado. A él no le importa si de vez en cuando te conectas, pero por dentro estás seco. Él va a hacer todo lo posible, todo lo posible para que tú dejes de tirar leña. Y él hizo todo lo posible para que tú dejes de tirar leña, porque no solo quería apagar tu vida, sino quería apagar tu ministerio, y quería apagar tu llamado, y quería apagar tu propósito.

Pero hoy te honro, porque a pesar de que la serpiente te mordió, nunca dejaste de tirar leña. Nunca dejaste de tirar leña. Ahora, el problema de muchas personas es que cuando la serpiente los muerde, se ponen a conversar con la serpiente. Como hizo Eva. Al algunos han conversado tanto con la serpiente que ya la serpiente es su amiga. Es más, algunos de ustedes ya le han puesto nombre a su serpiente, la tienen de mascota. Pero es interesante lo que hizo Pablo. ¿Qué hizo Pablo? Que la sacudió. Sacudió. Vamos, la sacudió. La sacudió. Es tiempo que te sacudas esa serpiente. Dije: es tiempo que te sacudas esa serpiente. No permitas que el enemigo te haga retroceder la mano. No permitas que el enemigo te haga retroceder la mano. Él quiere paralizarte, él quiere estancarte, porque él quiere apagarte. Él sabe que un cristiano sin fuego es un cristiano inofensivo. Él sabe que un cristiano sin fuego es un cristiano inofensivo. Pero él sabe que un cristiano con fuego es un cristiano peligroso.

Levanta tus manos. Pastor, yo declaro en el nombre de Jesús que lo que el enemigo intentó para destruirte, Dios lo va a usar para bendecirte, para levantarte. Escúchame, lo que te dice Dios: el veneno de la serpiente no pudo hacerte daño, porque la sangre del cordero es más poderosa que el veneno de la serpiente. Y por cuanto te lo sacudiste y seguiste echando leña, lo que yo tengo para ti es cosa que ojo no ha visto, ni oído, escuchado, ni ha subido al corazón del hombre. Hoy te bendigo, pastor, en el nombre de Jesús. Yo creo que tú le puedes dar un mejor aplauso a Jesús.

[Aplausos]

No, algunos parece que todavía la serpiente los tiene mordiendo. A ver, dale bien fuerte ese aplauso a Jesús. No, no, todavía. Vamos a hacer algo. Primero, vamos a hacer algo. Primero, sacúdete la serpiente. Sacúdete eso. No, pero pastora, no me la tire a mí, porque yo se la devuelvo. Y ahora, dale aplauso al Rey de Reyes y Señor de Señores. Vamos, Grace.

Levítico, Levítico, capítulo 6, versículo 13 dice: "Recuerden, el fuego del altar siempre debe estar, siempre debe estar encendido, nunca apagarse."

¿Saben cuál es la forma más rápida de apagar una leña o de apagar un carbón encendido? Sí, es verdad, agua. Pero también hay otra forma de apagarlo, y es simplemente separándolo del fuego. Si tú aíslas, si tú separas una leña, un carbón de donde hay fuego, tarde o temprano se va a apagar. Por eso la última instrucción es: permanece en el altar. Permanece en el altar. No dejes de congregar, no dejes tu grupo, no te aísles, porque las personas que se aíslan terminan apagándose. Por el contrario, busca y rodéate de gente que tenga fuego en su vida, busca y rodéate de gente que tenga esa misma pasión por Dios, que tenga esas mismas ganas de servirle a Dios, que tenga las mismas ganas de cumplir con su propósito. Aislarte, aislarte no es la solución. Aislarte te va a apagar, aislarte te va a consumir.

Ahora, la Biblia dice en el libro de Romanos que nosotros somos un sacrificio vivo. El problema de un sacrificio vivo es que se puede bajar del altar. Voy a volver a decirlo: si el sacrificio está vivo, el problema de estar vivo es que te puedes bajar del altar. Por eso hay que ser intencionales en permanecer. Ya estoy hablando en lenguas. Permanecer en el altar. Permanecer en el altar.

Y quiero terminar con este texto. Si, por favor, me puedes acompañar de pie. Todos digan: "Aviva el fuego". Fuego. Uy, pero con esas ganas. A ver, una vez más: "Aviva el fuego".

Quiero leerte Levítico, capítulo 9, versículo 23 y 24. Dice: "Moisés y Aarón entraron en la tienda de reunión. Al salir, bendijeron al pueblo, y la gloria del Señor se manifestó en todo el pueblo. De la presencia del Señor salió un fuego que consumió el holocausto y la grasa que estaban sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo prorrumpió en gritos de júbilo y cayó rostro en tierra."

Escúchame esto: yo no puedo crear fuego. Yo no puedo hacer aquí un truco de magia y crear fuego. De hecho, la Biblia lo dice en más de una oportunidad, que es Dios quien envía el fuego, que es Dios quien envía el fuego. Y es interesante, porque en Levítico 6, Dios le da instrucciones a Moisés, y Moisés las sigue. Moisés saca la ceniza del altar, se cambia la ropa, comienza a echar la leña, y de pronto, la respuesta la vemos en Levítico 9. Y la Biblia dice: "Y Dios hizo descender fuego del cielo." Y Dios hizo descender fuego del cielo.

Préstame atención con esto, termino. No podemos crear el fuego, pero sí lo podemos provocar. Una vez más, no podemos crear el fuego, pero sí lo podemos provocar. ¿Cómo lo puedo provocar? Saca la ceniza. Saca la ceniza. Quítate las ropas viejas de orgullo y de soberbia. Vístete de ropas normales y empieza a echar leña. Empieza a echar leña. Empieza a echar leña. Y permanece en el altar. Dije: permanece en el altar. Lo voy a volver a decir: permanece en el...

[Música] [Aplausos] [Música] ...altar.

Yo te invito que cierres ahí tus ojos, inclines tu rostro. Todo ojo cerrado, todo rostro inclinado. Querido amigo, hoy es un día donde Dios quiere encontrarse contigo. Hoy es un día donde Dios quiere avivar tu corazón. Hoy es un día donde el Espíritu Santo quiere tocar tu [Música] vida. Algunos están más lejos de Dios, otros el primer amor se les ha ido apagando, a otros el fuego se ha ido consumiendo, otros ya no tienen la misma pasión. Algunos de ustedes ya lo único que queda es una religión, no hay relación, no hay intimidad, no hay tiempo de oración, no hay, no hay vida [Música] devocional. Algunos de ustedes están secando, como yo me estaba secando. Sientes que tu vida se está marchitando por dentro, sientes que te estás apagando. Algunos inclusive la serpiente los ha mordido, estás pasando por pruebas, por tormentas, y todo eso está haciendo que el fuego se apague, que la llama se apague.

Hay algunos aquí que desesperadamente necesitan volver a su primer amor. Necesitas volver a enamorarte de Jesús, no de una religión, no de una iglesia, sino de [Música] Jesús. Necesitas volver a amar con pasión, necesitas volver a arder. Algunos tienen que sacudirse la apatía, la [Música] pereza. Siento que muchos necesitan un nuevo comienzo con [Música] Jesús.

Sea cual sea tu situación o tu circunstancia, quiero hacerte una invitación. Si tú necesitas un nuevo comienzo con Jesús, pasa acá adelante.

Gracias por haber escuchado este mensaje y estoy seguro que ha sido de bendición para tu vida. Quiero animarte a que descargues el ebook, un libro digital corto que he elaborado para las personas que quieren crecer en la palabra y quieren crecer en la comunicación de la palabra. Este oportunidad y este material es para ti. Descarga ahora mismo este ebook. No te va a tomar mucho tiempo leerlo y sé que va a ser demasiado bueno para ti. Te va a servir mucho. Vas a aprender cómo estudiar correctamente las escrituras y cómo mejorar en la comunicación de las escrituras, que es algo que estoy seguro que a todos nos apasiona. Así que puedes ir a davidescarpeta.org, davidescarpeta.de, que es carpeta es cine, muchos no lo ponen con é, cine, David es carpeta, davidescarpeta.con. Este ebook que estoy seguro que te va a bendecir. Nos vemos en la próxima. Bendiciones.