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Ponencia: Metodologías de valoración de la gestión pública de la cultura

Gestión Cultural UCR15:50

Transcription

Muy buenos días, buenas tardes, buenas noches, depende la hora en la que estén viendo esta grabación. Mi nombre es Guillermo Alfonso Forero Medina. Estoy muy complacido por la invitación de la Universidad de Costa Rica para participar en el séptimo simposio de gestión cultural con la ponencia Diseño de metodologías de valoración de la gestión pública de la cultura para gobiernos subnacionales.

Con el ánimo de optimizar el tiempo voy a estar leyendo gran parte de los hallazgos de la ponencia. Sin embargo, a través de este código QR que ustedes ven en pantalla, pueden escanearlo con sus dispositivos móviles para descargar la presentación de apoyo que voy a estar utilizando en el marco de esta ponencia.

Imaginen por solo un momento que viene en un municipio, cantón, municipalidad o distrito, donde no existe ni una sola biblioteca pública, donde no hay oferta ni circulación de productos artísticos, donde los procesos de formación artística son escasos, donde no puedo entender, apropiar y salvaguardar lo que considero patrimonio, donde el sector independiente comunitario no recibe apoyo estatal, donde se piense que la gestión del acceso a la vía cultural se reduce a la realización de celebraciones colectivas festivas, donde el porcentaje de recursos destinado al sector cultura es una ínfima parte del presupuesto territorial. ¿Les parece conocido?

Recuerdo que hace unos años un alcalde de un municipio ubicado en el departamento de Cundinamarca, Colombia, donde vivo, me preguntó: "¿Para qué la cultura si tenemos problemas más urgentes?" Esta pregunta me hizo entender que el problema no era solo de recursos, sino de la comprensión profunda sobre lo que significa garantizar los derechos culturales y las libertades creadoras y expresivas.

En las últimas décadas, la gestión pública del acceso a la vida cultural ha cobrado una relevancia creciente en América Latina, tanto por el reconocimiento del papel de la cultura en el desarrollo sostenible como por la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales y locales para articular políticas eficaces y participativas. En este contexto, evidenciar el nivel de cumplimiento de las competencias constitucionales y legales de los gobiernos subnacionales para el libre ejercicio de los derechos culturales y la garantía de la libertad de creadoras expresivas se convierte en un proceso imperativo que permite dar sentido, evaluar el impacto y retroalimentar los sistemas culturales territoriales.

¿Y por qué hablo de los gobiernos subnacionales? Porque son ellos los que en la vida real permiten, condicionan o invisibilizan el derecho fundamental del acceso a la vida cultural, a través de las competencias transferidas en los modelos de gobierno descentralizados. Quizás un pequeño olvido en los marcos de estadísticas culturales formulados desde órganos supranacionales que no visibilizan las múltiples diferencias contextuales de nuestros territorios.

Voy directo al punto. Sí, sí es posible medir las capacidades institucionales de los gobiernos subnacionales para garantizar los derechos culturales y las libertades creadoras expresivas. Dicho esto, la gestión local requiere una medición sistemática que evidencie el avance o el retroceso de las iniciativas adelantadas, al igual que el cumplimiento de las competencias transferidas, la articulación con las políticas culturales y la gobernanza cultural. Los gobiernos locales necesitan conocer, estructurar y sistematizar la información para analizar la pertinencia de las políticas públicas territoriales y evaluar su gestión para garantizar el acceso no condicionado y diverso a la vida cultural.

Desde esta perspectiva, contar con metodologías de valoración para la gestión pública de la cultura en los gobiernos nacionales es una tarea ineludible si se pretende garantizar el ejercicio efectivo de los derechos culturales y las libertades creadoras y expresivas. Estas metodologías no son simples instrumentos técnicos, sino condiciones estructurales para que los gobiernos locales puedan ejercer de forma plena sus competencias, planificar con sentido, dialogar con la sociedad y, sobre todo, rendir cuentas sobre su acción.

Casualmente, hace unos días, en el marco de Mondiacul 2025, los ministros y las ministras del de cultura del mundo firmaron una declaración que propone avanzar en la construcción de metodologías para valorar la gestión del acceso a la vida cultural que en Latinoamérica venimos realizando desde el 2017.

Para soportar lo expresado, me voy a apoyar en dos experiencias que estructuré, coordiné e implementé con diferentes niveles de consolidación. La primera, el índice de gestión pública de la cultura del departamento de Cundinamarca, Colombia, que fue desarrollado entre los años 2016 y 2019. Y la segunda, la formulación e implementación en fase piloto de la metodología de valoración denominada articula, que fue producto de una transferencia de conocimiento realizada en el año 2021 por el departamento de Cundinamarca al viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura del Perú.

La primera de las iniciativas, el índice de gestión pública de la cultura, es una metodología de valoración que permite monitorear de manera periódica, a través de 54 indicadores, el nivel de cumplimiento de las competencias y responsabilidades de los municipios, con el propósito de facilitar la toma de decisiones de los gobiernos locales y definir el enfoque de acompañamiento y asistencia técnica territorial. Se realizaron cuatro mediciones para el departamento de Cundinamarca, ubicado en el centro del país, rodeando a Bogotá, distrito capital, como lo pueden ver ustedes en la diapositiva. Y estas cuatro mediciones: la primera se realizó en noviembre de 2017, que fue un ejercicio piloto para consolidar las herramientas tecnológicas de captura de la información y su sistematización, y tres oficiales efectuadas en enero de 2018, noviembre 2018 y diciembre 2019. En el año 2024 fue retomado el índice generando una nueva estructura operativa y metodológica, esta vez con 306 indicadores.

Frente a los resultados de la medición oficial efectuada en el año 2019, se evidencian dos aspectos fundamentales. El primero, que la medida departamental del índice estuvo en el 56.89%, es decir, el 43.11% de las obligaciones y competencias transferidas a los gobiernos subnacionales del departamento de Cundinamarca no se estaban desarrollando o no se estaban cumpliendo. El segundo, que las entidades territoriales cobijadas por la medición tienen mayor capacidad en el eje de gestión pública con un porcentaje de cumplimiento del 69.86%, mientras que en equipamientos culturales es tan solo un 46.50%.

Analizando esta medición se puede mencionar también que tan solo el 1.72% de los municipios del departamento tienen una valoración en el índice entre el 90 y el 100% de cumplimiento. En contraste, el 36.62% de los municipios de Cundinamarca tienen menos del 49.97% de cumplimiento de sus obligaciones. Adicionalmente, las diferencias son sustanciales entre el municipio con mejor comportamiento en el índice, Sipaquirá, con un 96%, y Guayavetal, con un 33.90%, que registró la última posición en la medición del 2019. Asimismo, existe una brecha significativa entre los municipios con una mayor capacidad presupuestal cercanos a Bogotá y los de la periferia del departamento, como ustedes pueden ver en el mapa. Esto se ve reflejado en el marco de las primeras 15 posiciones del índice, de las cuales el 53.33% de los municipios son de las categorías 1, 2 y 3 que tienen mayor recaudo por ingresos municipales según la contaduría general de la nación.

Para evidenciar algunos de los resultados obtenidos por la acción institucional derivada de las mediciones del índice y el acompañamiento técnico que se realizó al tenor de cada una de estas mediciones, se puede comentar que frente a los espacios de participación ciudadana: en el 2017, el 58.60% de los municipios del departamento contaban con acto administrativo de creación del Consejo Municipal de Cultura. Luego de la ejecución de esta iniciativa, en el año 2019 se llegó al 100%. La operación de los consejos pasó del 24% al 84.50%. Frente a financiación: podemos mencionar que los estatutos tributarios municipales que adoptan la estampilla procultura y que requerían ajustes se redujeron del 74.10 al 39.70%. La existencia de programas o portafolios territoriales de estímulos aumentó del 5.20 al 33.60%, y la institucionalización de los procesos de formación artística tuvo un aumento considerable y significativo, como lo ven ustedes en la diapositiva.

La segunda iniciativa es articula. Articula, como se los mencioné al inicio, tiene su origen en una solicitud formal realizada por el Despacho Viceministerial de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura del Perú al Gobierno Departamental de Cundinamarca en Colombia, y en ella se solicitaba acompañamiento técnico para la formulación de un esquema de articulación territorial y el diseño de una metodología de valoración para la gestión pública de la cultura. La gobernación de Cundinamarca, a través de la Secretaría de Asuntos Internacionales, respondió a este llamado e inició el proceso de transferencia de conocimiento en marzo del 2021 y se extendió hasta diciembre del mismo año.

Durante este año o durante este periodo se avanzó en la conceptualización y diseño de la metodología de valoración compuesta por tres herramientas: nexo, enlace y sinergia, que estuvieron destinadas a capturar, sistematizar y analizar la información sobre la gestión pública del acceso a la vida cultural en distintos niveles territoriales. Nexo es la base operativa de la metodología. Se trata de una ficha de recolección de información que captura datos sobre la gestión pública de la cultura en municipalidades distritales y provinciales, centrando su atención en algunos aspectos claves que fueron debatidos y que fueron concertados con el despacho viceministerial a través de un análisis de las competencias legales y constitucionales, los servicios institucionales, los programas presupuestales y los indicadores de brechas. Todo tomando como referencia las competencias del gobierno nacional, el gobierno regional y los gobiernos locales, a su vez como los objetivos prioritarios de la política nacional de cultura al 2030.

Enlace es la herramienta intermedia que permite consolidar la información recogida en nexo para proyectarla a escala regional, macrorregional y nacional. ¿Qué pretende enlace? Visibilizar patrones, identificar brechas y monitorear el grado de alineación de los gobiernos subnacionales con los objetivos prioritarios de la política nacional de cultura al 2030.

La tercera herramienta denominada sinergia modula los resultados de nexo y enlace para construir un índice integrado de la gestión pública de la cultura a nivel local. Esta herramienta Sinergia cuenta con 357 indicadores relacionados con cinco de los seis objetivos prioritarios de la política nacional de cultura y su función es de doble vía. Por un lado, analizar, facilitar de manera multinivel el desempeño institucional, visto desde lo local y lo nacional, y por otro, constituirse como un referente técnico para la mejora continua de los procesos de gestión.

Para validar este diseño se desarrolló un plan piloto de aplicación de la metodología durante el segundo semestre 2021, escogiendo dos municipalidades distritales y una provincial en promedio por cada una de las 24 regiones vinculadas, excepto Ucayali y la región Lima, que no participaron en el piloto. La selección de las municipalidades se realizó en coordinación con las direcciones desconcentradas de cultura del Ministerio, considerando factores técnicos definidos por el viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales. En total participaron 70 municipalidades entre provinciales y distritales, teniendo representatividad de municipios categoría A la G, según la clasificación utilizada en el programa de incentivos a la mejora de la gestión municipal. Este ejercicio piloto involucró también a 248 servidores públicos.

Tomando como referencia los promedios nacionales, se puede indicar que el nivel de cumplimiento de las competencias transferidas a los gobiernos subnacionales es incipiente, ya que la media nacional es tan solo del 15.15%, es decir, un incumplimiento del 84.85% de las obligaciones constitucionales y legales para la garantía del acceso a la vida cultural, a los derechos culturales y las libertades creadoras expresivas. Adicionalmente, hay una ponderación fluctuante. El objetivo prioritario número 6 cuenta con un 23.20% de cumplimiento, siendo el mayor, y el OP3, el objetivo prioritario número 3, solamente cuenta con el 11.10% de cumplimiento. Sin embargo, se observa que el comportamiento a nivel macroregional presenta brechas significativas que permiten inferir necesidades de acompañamiento técnico contextualizados. La diferencia entre la macrorregión sur y la macrorregión oriente, por ejemplo, es del 21.61%.

Revisando los resultados a nivel regional, puede exponerse que las referidas brechas son más evidentes. Tan solo revisando los 10 primeros lugares entre la primera región, que es Cuzco, que cuenta con un índice del 60.70%, y Piura, que se encuentra en la décima posición con un índice del 17.33%, hay una diferencia del 43.37%. A nivel de municipalidades provinciales y distritales se evidencia que hay una alta concentración geográfica de ciertas regiones del país entre las 15 primeras posiciones. Por ejemplo, Cusco tiene sus tres municipalidades en el top cinco. Asimismo, hay una disparidad creciente entre los puntajes obtenidos. Cusco Municipalidad tiene un índice del 83.53% y Chuay un 34.04%, una diferencia del 49.49%.

Volvamos a la pregunta. ¿Es posible medir las capacidades institucionales de los gobiernos subnacionales para garantizar los derechos culturales y las libertades creadoras y expresivas? Sí, la respuesta es contundente. Sí se puede, pero medir no basta. Es pertinente mencionar que sin distingo de los modelos de gobierno, ya cuenten con principios constitucionales de descentralización o desconcentración, es necesario el desarrollo de iniciativas gubernamentales que visibilicen el nivel de cumplimiento de las competencias territoriales para el libre ejercicio de los derechos culturales y la garantía de las libertades creadoras y expresivas en los gobiernos subnacionales.

La implementación naciente de estas metodologías de valoración en América Latina expone las dificultades de los gobiernos locales frente al acatamiento de sus responsabilidades, que es una situación reiterativa en ambos casos estudiados. La implementación de metodologías de valoración de la gestión pública de la cultura viabiliza la estructuración de diagnósticos contextualizados que potencian las fortalezas y esclarecen las deficiencias en el desempeño de las competencias y responsabilidades transferidas a los gobiernos subnacionales. Sin embargo, estas metodologías deben estar acompañadas de estrategias territoriales de articulación y de asistencia técnica, priorizando aquellos territorios que no están cercanos a los centros de poder, entendiendo la importancia de la incidencia, la participación ciudadana en la toma de decisiones.

Para finalizar, bajo el principio de la concurrencia, que son uno de los principios que rigen la gestión pública, las entidades o instituciones vinculadas con la gestión de los gobiernos subnacionales deben fortalecer las acciones de seguimiento, evaluación e intervención, promoviendo la sostenibilidad administrativa, política y financiera de este tipo de metodologías que se ven afectadas en su continuidad por los cambios de gobierno en los diferentes periodos constitucionales.

Ahora bien, si usted que me está escuchando y viendo es un funcionario público o gestiona el acceso a la vida cultural, sabe realmente qué tanto su gobierno está garantizando, no condicionando, garantizando el ejercicio de los derechos culturales y las libertades creadoras expresivas en su territorio. Y si usted ciudadano, se ha preguntado por la garantía de los derechos culturales en su municipio, cada contexto requiere adaptaciones específicas, pero el principio es transversal. Lo que se mide se puede transformar.

Muchísimas gracias. Esta fue eh la ponencia diseño de metodologías de la de valoración de la gestión pública de la cultura para gobiernos subnacionales. Mi nombre es Guillermo Alfonso Forero Medina. En este código QR que ustedes ven en pantalla también lo pueden escanear y los va a direccionar a mi página web donde ustedes van a poder ver los diferentes escritos, publicaciones que he realizado, así como también el perfil profesional y la trayectoria en los procesos de gestión pública de la cultura en diferentes órdenes territoriales a nivel nacional y a nivel internacional.

Estas son las referencias bibliográficas que ustedes también las van a encontrar en la presentación. Muchísimas gracias de nuevo a la organización y espero que tengan un feliz resto de día. Estaré presto a responder las preguntas que ustedes me realicen a través de los canales que la organización disponga. Un abrazo.