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Cheffer, ¿te puedo preguntar quién sos? Bueno, ¿qué pregunta? Eh, mi nombre originario es Fernando José Blanjeti. ¿Por qué digo originario? Porque mi vieja cuando cuando nací tomó la decisión de no estaba no estaba juntada con mi viejo, tomó la decisión de de hacerse cargo de mí sola y me puso su apellido. Un chico, un chico de de barrio Alberdi que se crió, mamá soltera, dos hermanos más, Alan y Julieta, en la calle Marino Castel 326. Estuve un tiempo viviendo ahí, después viví a la vuelta de la plaza Jerónimo del Barco. Fui toda mi vida al colegio José María Paz en la avenida Colón.
Y bueno, Fernando es producto de de mamá y papá. Después de los 15, papá apareció, me formó laboralmente, eh me bueno, dejé el secundario, empecé a trabajar con él. ¿Qué le pasa a un chico de 15 años cuando descubre parte de su identidad y conoce a su padre? E es lindo en en parte porque es la parte es la parte que en realidad a mí me faltaba de niño, era saber quién era mi papá o conocerlo. Si bien siempre supe quién era, pero de poder tener un vínculo con él, eh, y de empezar a tener esas a sentir ese respaldo que no lo tenía de niño cuando no lo tenía mi viejo presente. A partir de los 15 años empecé a sentir ese ese esa contención y esa persona eh esa persona que era hombre igual que yo y que podía contar cosas que no se las podía contar mi vieja y que me empezó a ayudar mucho eh a salir adelante eh a partir de los 15, 16 años.
Y y esa historia la tuya, ¿te qué te genera? ¿Algo de algo de bronca, algo de tristeza? Al mismo tiempo, sentís que te fortaleció, que te hizo bien, que te hizo hacer hombre tempranamente? ¿Qué te pasa con eso? E después de de haber tenido, bueno, de haber ido a terapia y haber hecho bastante bastante ayuda con con psicólogo y eso, eh, más que todo para encontrar respuestas que tenía en la vida, porque no sé si sabías, pero yo perdí mi vieja a los 18 y después de ese suceso tuve que que que bueno, buscar respuestas de de por qué pasó eso y entré, bueno, he vuelta. Eh, cierro en que Fernando hoy está en la actualidad conteniendo toda esa dolencia de niño y reparando hoy de más grande todo lo que lo que viví.
Yo yo sé que te pregunto una una obviedad y puede sonar una estupidez, pero intuyo que vas a a interpretarla y te vas a animar a responder siendo un poquito más allá. La extrañas a tu vieja. Sí, sí, sí, sí. Siento que la que que la necesito en un montón de cosas. Ahora que voy a ser padre, sí, me encantaría que ella conociera a mi hija, pero he he dejado tanto esa esa ausencia en manos de Dios y dejé esa ausencia como una parte de mi vida que ya no está y que ahí descansa y la tengo, no la trato de buscar en la actualidad, le tengo mucho, mucho, mucho respeto por la decisión que tomó y y aprendí a convivir sin ella y y a seguir adelante y tenerla como bueno, en algún momento nos reencontraremos en un futuro y creo que que es una etapa que que sea de rey y que no no tengo ya como que tengo menos dolor y y la tengo como más un amuleto o algo que me acompaña y ya.
Y con la felicidad, ¿cómo te llevas? Trabajo mucho para trabajo mucho en lo personal para para levantarme cada día y buscarle, si bien eh de pronto de afuera se pueden notar de decir, "Uy, qué feliz que porque lograste lo que tú hiciste." En esa parte sí, pero bueno, hay hay dolores o cosas que uno a veces trabaja día a día. Yo eh no mucha gente sabe, tengo un un problema de nacimiento en en en mi voz del cual batallo todos los días. Es una batalla que tengo a diario, o sea, que no se ve porque es algo que es interno mío. Tengo un problema en la garganta y y nada, y le tengo que poner voluntad todos los días para salir adelante, para no bajar los brazos y menos ahora que que me dedico a trabajar con con la voz. Eh eh nada, ponerle todas las ganas y y eso a veces me maneja un poco la felicidad, me hace más feliz o menos feliz. Por eso siempre digo que cuando termino el baile y pude hacer mi trabajo y cantar y hice lo que más pude, me voy muy salgo muy feliz del baile porque pude hacerlo. Para mí cada baile es.
Y las lágrimas te las permitís llorar. E hace mucho que no lloro. Sí. O sea, si me pongo a ver, por ejemplo, si busco, si busco la la ese momento de llorar porque ponerle que tuviera ganas de decir, "Che, me siento mal, tengo ganas de eh me refugio en fotos viejas y ahí no automáticamente lloro, pero trato de de evitarlo un poco. Creo que lo que me mantiene en pie es tratar de no estar todo el tiempo recordando el pasado y sino viviendo más el presente y y lo que se viene.
¿Qué vas a hacer cuando tengas 50, 60 años? Voy a vivir en el campo. Ah, sí, sí, sí. Tengo tengo todos los planes para ser un anti anticipiudad. Pero campo campo vaill caballo ya el caballo a la mañana v a comer los pollos. No soy mucho de los caballos porque considero que no digo que es maltrato, sí, pero considero que bueno, para eso están las motos, los autos. Prefiero dar vas a ser recorrer un cuadrino. Sí, olvídate. Pero no sueño con sueño con tener un con con dictar lo máximo que pueda con la naturaleza. No tengo una granja, pero me encantaría poder tener una vida autosustentable. Es más, futuro tengo la la intención a un a un futuro a largo plazo de ser vegetariano. Eh, bueno, una economía. Ah, sí, sí. ¿Y cuál es el largo plazo? ¿Cuándo va de cuándo va a dejar de comer carne? ¿Cómo? Después de la música. Bueno, cuando no cante más, o sea, cuando deje de cantar, no sé, de acá un par de años, quiero dedicarme a cambiar mi vida. Pero vos esa idea de de muchos artistas y colegas de que yo voy a estar en un escenario hasta que me muera, vos no no la abrazás, vos entendés que lo tuyo es es un tiempo, o sea, 10, 15, 20 años, pero pero no hasta el último día. [Música] No, o sea, de pronto siento que si me jubilaría ponerle esto es muy pronto lo que arrancamos con la música, pero si me jubilaría ponerle haciendo mirando el futuro, si me jubilaría, de pronto siento que me aburriría mucho no hacer no hacer lo que vengo haciendo hasta ahora, viajando, tocando y todo. Em, no sé, capaz que llegaría, me gustaría llegar como a lo eh a esa edad, no, no sé, 40, 50 años cantando.
Otros ingresos económicos, que es lo mismo que decir, la plata, la fama, el reconocimiento, la trascendencia, vivas que se enamoran de vos, chavones que se quieren cortar el pelo como vos, artistas que quieren cantar como vos. Eso si no lo sabes, eso que te empodera, si no lo sabes manejar puede ser peligroso. Mira, Mati, yo no veo tanto eso. Lo que a mí me pasa así, me me no sé a veces como es devolver el cariño. Ayer me crucé con un chico que me tenía su foto de perfil del celular. Me lo crucé así. Me dijeron, "Ese chico es fanático tuyo." Ah, vení, charlamos. Y se me vino a la cabeza cuando yo tenía a un cantante como ídolo, o sea, como que tenía ese fanatismo y y me fue muy loco sentir ese sentimiento y no saber cómo transitarlo. Obviamente le di un abrazo, un beso, le agradecí, pero creo que eso es lo que más me cuesta. Después lo demás no no lo no lo me pasa por la cabeza. Lo pienso.
Vos sos un gran artista hoy, sos un referente de la música popular. Ustedes venden muchísimas entradas, sus canciones se reproducen por millones en las redes sociales. Naturalmente hay un ingreso de plata. Está bueno tener plata. ¿Es necesario, es peligroso? ¿Le das importancia? Considero que tenemos una vida productivamente saludable, o sea, e tenemos una una cantidad de años determinados para trabajar, tenemos la fuerza de de de voluntad y que tiene una edad promedio de ponle de los 18 hasta los 50, 60 años. Dentro de ese tiempo voy a tratar de de trabajar lo que más pueda en el sentido de que hasta donde hasta donde pueda. Y la plata yo vivo por muy sencillo en el como lo básico no tengo grandes ostentaciones. Si bien viste que te contaba lo de las motos, pero no es que anhelo a tener la moto más carne, tengo mi gustito pequeño. Creo que el dinero ayuda, sirve mucho para ayudar. En mi caso, el contacto que tengo con el dinero es casi nada. No tengo plata nunca en la billetera, no soy una persona que anda con plata, seguido. Lo tengo como más una herramienta por si hay que ayudar a alguien o si se necesita comprar algo. Después de ahí no tengo, no pienso mucho más en el dinero. Me da miedo de pronto que se acabara mi trabajo y de tener que padecer de haber no haber guardado tanto, pero le tengo un una tengo una relación así, ahí está, déjalo ahí si no se necesita ese gusa, si no no le doy mucha bola.
Uno no no no puede mandarle un mensaje a Dios para decirle, "Che, quiero ser padre el año que viene o dentro." puede hacer algo. Hay una parte, pero hay un mensaje divino, ¿no? Que es el que sentencia va a suceder un hombre, una mujer, dos mujeres, dos hombres. Te llegó el momento, ¿estás preparado para ser padre? Sí. No, en realidad uno no está preparado, no sabe cuándo está preparado, pero pero si hubiese podido elegirlo, hubiese querido que sea ahora. Sí, sí, porque es más chico. Estaba recién estaba buscándome la vida, viendo de qué iba a vivir, tratando de de de sobrevivir. Hoy, gracias a Dios, puedo decirte que que puedo darle dentro de todo lo que no tuve de chico en el sentido una familia, un hogar y una y una relación constituida, digo, de la papá y la mamá. Yo creo que, volviendo a lo que te decía anteriormente, que estoy ordenando mi vida ahora de adulto y y curando ese niño que tenía tantas dolencias y tantos faltantes de un montón de cosas de de afecto y hoy me siento en la en la capacidad de poder darle lo que creo que necesita un niño, que primero que todo es amor del papá y la mamá y de poder eh darle lo que necesita. Mm.
Qué lindo lo que decís, porque por tu momento, por el artista que sos, por lo que generás, vas a poder darle calidad de vida, eh la protección para la criatura y para la mamá atendida con los mejores médicos en un buen sanatorio. Sin embargo, hablar de qué le voy a dejar, qué le puedo dar un hogar, una familia. Sí, sí, tal cual. Sí, sí, porque eh a veces uno de grande, un poquito más grande, se ha podido dar aún que otro gustito y se da cuenta que que a veces no era tanto lo que importaba el objeto, era más con quién lo compartía y cómo era el momento. Hoy me puedo comprar una boluda, lo que voy a decir, pero me puedo comprar una pelota de la mejorcita. Sí, pero si no tengo mis amigos para jugar o no o ya no tengo la no sirve para nada. Entonces, eh nada, ahora estoy en el plan de aprender a disfrutar más, de compartir un momento con alguien y de sacarle fruto a eso que que tanto lo material.
¿Vas a ser un padre malcriador? [Música] Depende, porque me gustaría que Sarita se llamar mi hija. ¿Por qué le vas a poner Sara? Sarita. Sí. ¿Por qué Sarita? Porque surgió con la mamá así el nombre. Ajá. Surgió como Y ahora se agregó segundo nombre. ¿Cuál? Luz. Ay, no, no se podría decir nada. No importa. Sigamos. Si queres lo editamos. No, no, no. Sarita Luz o Almedo.
¿Qué le vas a decir cuando la tengas en la primera el primer contacto físico que tenga con ella? No sé. Tengo la tengo la curiosidad de Tengo la curiosidad de saber cómo va a ser su cara. O sea, no puedo lograr pensar otra cosa. Tengo esa curiosidad de saber cómo va a ser su cara. No sé si va a tener mi cara, la cara de la madre, eh, no sé. Estoy en esa curiosidad de saber cómo va a ser. Por eso como que estoy esperando que nazca, no, no, no quiero tampoco. Y le voy a decir que la amo, que la amo, que la voy a cuidar siempre y que ojalá podamos ser muy bonitos, o sea, ojalá una forma de decir, ojalá que que seamos muy felices. Ojalá que que podamos ser muy felices.
Y vos aceptás, entendés, tenés asumido que que su nacimiento cambia todo y que ya deja de ser por vos y automáticamente todo es por ella. Me gusta, me gusta porque el otro día lo pensaba y ya lo empiezo a pensar a la hora de irme de casa, eh, y de la hora de subir al escenario, es que ya no subo por mí solamente, ahora tengo que subir por ella también, o sea, tengo que eh, hablando en crioll, yo tengo que laborar por ella también. Antes era bueno, si no iba a laborar, me iban a retar a mí y consecuencia era mía sola. Ahora ya soy un hombre que tengo que ponerle, perdón la palabra, no tengo que ponerle huevo porque ya ahora tengo que defender familia y yo no puedo permitir que eh mi familia pase necesidad por mi negligencia. Entonces, bueno, de pronto es un momento para también empezar a tomarme todo con más eh seriedad.
Fuiste, fuiste siempre, fuiste siempre bien un buen chico. Te te equivocaste en algo, le portaste mal en algún momento mal, mal. No, nunca no, o sea, era anino, pero no era malo en el sentido que no hiciste ninguna bolud giladas no hiciste. No, no, no, no. Creo que fueron más de grande las giladas. No probaste nunca nada. Todo de grande sí. A los 18 sí tuve tuve una recaída ahí por lo que había pasado con mi vieja y como que estaba desamparado en todo sentido, emocionalmente. Eh, sentí que que nada, que estaba solo y no me importaba nada y quería vivir, pero fue poco tiempo, gracias a Dios fue poco tiempo. Pero de chico, eh, sí, me lamento, me lamento haberle hecho renar a mi vieja con el colegio. Ella me después del del primario todo la vida fui el primario al José María Paz era un colegio público y del primario e pasé al secundario en primer año y me dice mamá, "Fernando, ¿por qué no vamos al colegio que va a tu hermano al Casafus? un colegio técnico público va las condiciones de mi casa, era lo que podía ir y mi y yo le digo, "No, yo quiero ir al otro, el que va mi otro hermano, otro hermano que tengo parte padre al pío décimo, porque me gustaba el patio que tenía para jugar la pelota. Era un patio muy grande y era un colegio que más se que yo quería entrar en los torneos que hacían los fines de semana porque yo sabía que existían esos torneo de fútbol que era la Lifi, una liga. Entonces era una ilusión de jugar al fútbol ahí en el colegio. El otro era técnico, no era relacionado al deporte. Entonces mi mamá hizo un gran esfuerzo para mandarme ahí. Salía 150 la cuota en ese momento, 150 más los cospeles, más la merienda, pero no llevaba siempre mienda. Entonces yo me lamento de chico de no haberle, de no haber cumplido el deber de hijo de haber no haberme llevado materia y nada, me llevaba materia, no le puse la seriedad que por el esfuerzo que hacía mi vieja.
Te pregunto porque vos tenés mucha proximidad con tu público, con la gente en las redes, con tus seguidores. ¿Qué crees que piensa la gente de vos? Eh, por un lado, el que me conoció un poquito más, o sea, que pude charlar o que pude me vio en el baile y que puede después sacarme una foto todo, creo que tiene la imagen mía más más sincera y más real que de abrazarlo, de saludarlo, de de de involucrarme en algún caso, en algún punto, en cada uno de los que veo más seguido. Eh, veo su necesidad y trato de veo su necesidad emocional y en algún punto viste que que están mal porque le pasó algo con su familia o algo, yo los abrazo, hablamos y el que no me conoce siendo objetivo, no no hablando desde mi ego, me ama y me puede amar o me puede odiar porque eh desde que te puedo mostrar un en un momento del baile algo sers sensible cantando, no sé, algo medio lento como te puedo mostrar algo más desafiante, sacándome la remera, los lentes, cantando Mónaco, así todo eso.
¿Por qué lo haces? ¿Por qué te quedas en cuero? Eh, arrancó lo de quedarme en cuero en un baile que hacía mucho calor y fue eh en situación como de cancha, como de hinchada, no fue no fue en arranco como sacándome la remen en un tema, creo que era el federal, pone wow y así que me saco la [ __ ] y la tiré y cuando yo la tiré sin saber la respuesta del otro lado fue como de la chica. Y yo vi la respuesta de la gente y dije, se está volviendo loco por sacar [ __ ] que me gustó mucho lo que la energía que hubo y después pasó y empezó a pasarme ahí. Después era lo último, me sacó la y nada, así surgió.
Eh, tiene que ver con con tu sensibilidad. Yo yo te quiero, te conozco y te siento un gran afecto y siempre con la cámara prendida o y muchas más veces sin un celular que esté contando la intimidad de la charla, siempre hablaste de tu señora. Ajá. ¿Por qué hablas de ella? Es porque estás enamorado, porque la admirás, porque le agradecés, porque en su vientre te va a dar lo más hermoso de la vida. Lo que pasa que pocos saben mi historia en torno a ella. Ella aparece en un momento de mi vida cuando yo tenía 22, 23 años, eh, y me ordenó en muchos aspectos de mi vida. Eh, yo gracias a ella eh pude salir adelante más rápido de la pérdida de mi vieja, de lo que venía pasando en lo personal, no lo venía pasando bien y ella me ayudó mucho, me acompañó y los dos arrancamos totalmente cero, o sea, no hay de ninguna las dos partes ningún tipo de interés de por medio. fue una relación totalmente genuina y emprendimos juntos un negocito que también no nos dio también su nuestro aprendizaje y nuestro eh bienestar también en algún punto en ese momento. Eh, y es la persona que más me acerca a lo bueno, nada más que eso, o sea, es la persona que me acerca a lo bueno. Todo lo bueno es tiene su nombre, todo lo malo es todo lo del mundo. Y y se lo decís a ella. Tenés la capacidad para Sí, sí, sí. ya saben, y ese hago ese negocio todos los días porque de negociar el estar bien y estar llevando eh quedándome con lo bueno y no con lo otro, porque donde yo trabajo hay mucha ostentación, mucho placer, o sea, hay de todo en la noche, hay todo muy fácil acceso. Entonces, yo todo el tiempo elijo quedarme con con las cosas buenas.
Y vos sos romántico en intimidad de tu hogar, sos de llevar un desayuno a la cama, de lo caer con un regalito. No lo hago de invit, no lo hago de agasajo, lo hago de de, o sea, si me pide, te cuesta un poco en yo creo que en algún momento lugares todavía sigo siendo un niño rebelde. Me falta la parte esa de hombre, de de seducir a mi mujer en todavía sigo siendo yo el niño de la pareja, entonces como que me atienden a mí por ahora y está bueno como como desafío, como como una como una propuesta para sostener vivo el amor, ¿no? Está sí Bueno, lo demuestro de otro lado, el car de otro lado.
Ten así como algún como algún horizonte o así un sueño. ¿Qué le apuntas? E si te lo divido en partes, artísticamente mi sueño es poder desarrollarme al 100% como cantante. Siento que me falta mucho todavía por aprender en muchos aspectos, artísticamente, definirme mucho más en lo que hago, eh seguir sacando canciones, componer. Eh, creo que todavía la gente no conoce esa etapa mía de la composición y de pronto de de cantar más lo que siento y lo que vivo, por el momento conocer una parte mía más superficial. Creo que me queda esa etapa todavía por por transitar e un Fernando más más del alma, no tan no tanto sacarme la remera, sino más ese costado espiritual es muy muy saludable, hermoso, muy tierno.
¿Te sentís a veces solo cuando te bajas de del escenario? Eh, mira, no me pasa tanto, no, la verdad que no, Mati, porque eh bueno, en parte sí, cuando a veces nos toca viajar y parar en un hotel y que tenés a veces todo el día, pero ya lo he ido trabajando eso y ponerle trato de descansar lo que más puedo, entonces se me hace muy corta la estadía de estar solo o buscando algo para hacer. Entonces ahí como que la estadía se me hace más más corta.
¿Y qué es lo que más te gusta? ¿Cuál es el momento en el que más disfrutas? ¿Cuál es el instante en el que sos enteramente feliz? Qué buena pregunta. Hoy lo hablé justamente eso en terapia cuando estoy en el momento, bueno, es como cuando lo que haga estoy en el momento del medio, que es el momento de que estoy eufóricamente, por ejemplo, fuimos a andar en moto. Sí. Y me y mi momento más feliz fue cuando nos metimos en la mitad del camino, que era todo camino de tierra, pero después, o sea, la salida y parte del viaje me dio que no estaba tan al 100. Disfruto más cuando, o sea, es muy tonto lo que voy a decir, pero disfruto cuando estoy en el momento de de cada cosa que haga. Me gusta todo, me gusta la música, me gustan muchas cosas, pero el momento que más me gusta es cuando estoy ahí en la mitad del disfrute. En el baile capaz que no me guste el arranque, pero me gusta cuando pasa todo el a la mitad, el momento que se está disfrutando cada cosa. Me gustan muchas cosas, me gusta mucho la música porque cada cosa te da cosas distintas, te devuelve cosas distintas.
Entonces, ¿tenés amigos? Pocos, pocos conocidos, muchos amigos, poquitos. Cada vez no me alcanza la mano, cada vez me queda más corta la mano. Antes eran así, ahora son así, ¿viste? Y empezó, viste, a, "Oh, este me hizo esto, mm, ya no me matan amigo." Bueno, y así poquito. Sí.
¿Qué tení ganas de decir a la gente? La gente que que los escucha, la gente que se a los chavones que se ponen facheros, a las chicas que se visten y están hermosas para ir al baile y que eso implica tiempo, una inversión en plata, hay que comprar una entrada, hay que tomar algo, hay que pagar el combustible, la moto, el estacionamiento, el taxi, ¿tienes ganas de sé como una manifestación de gratitud? Yo les quiero decir que los quiero, pero de verdad los quiero porque cuando a veces no los veo en el baile, eh, a veces los echo de menos, aunque no sepan a veces que los tengo en cuenta, pero yo los tengo en cuenta a muchos que van seguido, que sé los que hacen realmente el aguante, pero todos en realidad que los quiero un montón. Digo que los quiero porque no los considero extraño, los considero, creo que todos somos hermanos y no necesariamente tenes que ser, tienes que ser tu amigo para quererlo. Yo los quiero, los quiero porque son gente buena, gente de bien, que va al baile a disfrutar y que yo sé que son gente de bien y que eh agradecerle creo que es una palabra que se utiliza demasiado a Gracia, gracias a ellos. Gracias, pero que los quiero un montón, los quiero de corazón y que gracias por por regalar regalarnos la oportunidad de poder vivir lo que nos gusta. Si la gente no está, nosotros no podríamos hacer lo que hacemos y y que gracias porque si yo me compro una [ __ ] me compro gracias a ellos, no es gracias a mí. Gracias. por la reflexión, por las lágrimas y gracias por dejarnos entrar a la intimidad de tu hogar.