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Masterclass Rompe el patrón 17/09/25

Ana Clavell Psicología y Relaciones de pareja1:46:54

Transcription

Antes y que se lo estén dedicando ustedes y que me sean el honor de poder facilitarles este espacio. Para mí es supervalioso. Así que empiezo dándoles las gracias de todo corazón.

Las invito a ustedes que se den las gracias por estar aquí, por los ajustes, los cambios, las prioridades, lo que tuvieron que hacer para poder llegar esta clase. Así que las invito a que se den las gracias por eso. Confírmenme en el chat. Gracias Tania por confirmarme que pueden ver perfectamente la DIAPO.

Así que mis recomendaciones para esta clase, tengan lápiz y papel a la mano porque venimos con unos ejercicios muy poderosos para poder reconocer sus patrones. Así que mientras yo estoy diciendo esto, puedes ir a buscar tu lápiz y tu papel o tu cuaderno de notas para que así puedas llevarte lo que te resuene, lo que te parece importante y puedas realizar los ejercicios que vamos a estar haciendo.

Por favor, escucha esta clase en un lugar tranquilo, pon un límite con las personas que te rodean, eh, tranca la puerta, silencia tu móvil para que así puedas poner todo tu foco en esta horita que te vas a dedicar a ti misma. La masterclass tiene una duración inicial de 50 minutos. Vamos a intentar llegar, pero también vamos a hacer un espacio al final de preguntas, así que es aproximado. Eh, sin interrupciones, por favor, avisen a las personas con las que están, hagan los ajustes necesarios para que realmente puedan dedicarse a este espacio con presencia.

Y por último, les pido por favor que abran su mente y su corazón para recibir aquello que les voy a compartir aquí. que es completamente válido que lo que te resuene de aquí te lo lleves y también es completamente válido que lo que yo comparta no te tiene por qué resonar al 100%. Entonces, aquello que no te resuene tú lo desechas y lo que te resuene te lo llevas en el corazón. Esa es mi invitación para el día de hoy.

Sí, la clase está siendo grabada actualmente. Vamos a enviar la grabación al final de la jornada del día de hoy y les estaremos enviando un correo que dice grabación para que la puedan ver si por alguna razón tienes que salir antes. Okay.

Para aquellas personas que acaban de entrar, comentarles que si te quedas hasta el final, yo no sé si no sé si escucharon eso, yo no sé qué pasó por ahí, algo se cayó. Esperemos que el mundo continúe. Me imagino que fue mi gato. Em, les estaba diciendo que vamos a enviar la grabación y que aquellas que se queden hasta el final van a recibir una guía muy especial que he preparado para ustedes, que se va a estar compartiendo únicamente por aquí hasta el final.

Así que bueno, vamos ahora con una pequeña presentación, pero antes de esto me gustaría saber quiénes aquí están por primera vez, que nunca han asistido a una clase mía, que no me conocen, que no saben quién soy. Di yo en el chat que tú llegaste, te apuntaste a la clase, una amiga te la envió alguien. Lorsy, gracias por la confianza. Wow, tantas personas nuevas. Les doy las gracias de todo corazón porque apuntarte a este espacio sin conocerme creo que es una de las cosas más valiosas que uno puede recibir de alguien aparte de su tiempo, es su confianza. Así que no lo tomo en vano. Muchísimas gracias por estar aquí. Gracias de todo corazón. Qué bonito poderle llegar a nuevas personas y aquellas que son fieles que siempre están en mis clases, pues saben que las tengo aquí en el corazón.

Así que bueno, me presento para ustedes que no me conocen. Mi nombre es Ana Clavel, soy psicóloga, mi nombre completo es Ana Elisa Clavel Pinto, soy psicóloga, psicoterapeuta, coach, experta en hipnosis, terapeuta de parejas, sexóloga y escritora. Desde hace más de 6 años comparto en mis redes sociales con mi comunidad de cientos de miles de mujeres mis escritos sobre sanación emocional y mi propósito de poder invitar a las mujeres a que puedan conectar con su bienestar relacional y que puedan cultivar relaciones sanas desde su merecimiento y su seguridad interior. Esta misión es lo que yo hubiera soñado desde que era pequeña, que ya percibía que las cosas no se estaban haciendo bien, ya percibía las heridas en las relaciones que había en mi entorno y desde que viví mis primeras relaciones, a mí yo tuve ese propósito de decir, me gustaría que otras mujeres tuvieran las herramientas para poder superar eh las relaciones difíciles y mantener el foco puesto en ellas.

También soy escritora de mi libro Sana tus heridas emocionales. Si no lo sabían, lo pueden conseguir en casi todo el mundo está disponible. Si luego tienen dudas, me pueden escribir o pueden ir a mis redes sociales y enviarme la palabra libro y ahí van a recibir los enlaces para adquirirlo.

Así que sin más vamos a empezar a intencionar este espacio porque creo que es muy importante la intención con la que estemos aquí. Así que yo las invito a en uno, en un compromiso con ustedes mismas, que lleven su mano dominante a su corazón. Vamos a inhalar profundamente, exhalar. Puedes o no puedes cerrar tus ojos, no es obligatorio. Y vas a repetir conmigo. Hoy elijo ponerme como prioridad en mi vida. Hoy elijo tomar decisiones incómodas para priorizarme en mi vida. Hoy elijo mantener el foco en mí. Inhalas, exhalas, siente ese calor de tu mano en tu pecho y repites una vez más conmigo. Hoy elijo ponerme como prioridad en mi vida. Hoy elijo tomar decisiones incómodas para priorizarme. Hoy elijo mantener el foco en mí. Una vez más, inhalas, exhalas y por última vez, repetimos juntas. Hoy elijo ponerme como prioridad en mi vida. Hoy elijo tomar decisiones incómodas para priorizarme. Hoy elijo mantener el foco en mí.

Si al finalizar esta clase lo que te llevas es esto de estar aquí presente, poniendo el foco en ti y recibiendo cosas que a ti te hacen bien. Ya creo que lo has entendido casi todo, porque esa es la práctica que deberíamos tener en nuestra vida constantemente. Muchísimas gracias, Roseo.

Así que bueno, continuamos con una preguntita que les quiero dejar. Lo primero que les quiero preguntar a ustedes, las leo en el chat, se identifican con estas preguntas. La primera es, ¿te has dado cuenta de que la mayoría de tus vínculos, la disponibilidad emocional y la verdadera presencia siempre parecen ausentes? ¿Se identifican? ¿Sí o no? Escriban ahí en el chat. Yo les voy a estar preguntando cosas, así que estén ahí activas. Me encanta. Gracias, Patri, Gabriela, Altea, Leila, Jennifer. Okay, se identifican, les pasa.

Quiero que primero vean que no están solas, no solo les pasa a ustedes. Ahí hay como no estoy sola. Te pasa que sientes que siempre terminas en el mismo tipo de relaciones, aunque te hayas prometido no repetirlas. Escribe en el chat, ¿sí? No, mismas relaciones. Pueden ser las mismas relaciones de pareja, porque hoy vamos a estar hablando de relaciones de pareja, pero también pueden ser de amistad. Ojo, a veces no siempre. Sí. Okay. Agradezco la sinceridad, no es decir porque sí. Te ilusionas, pero al poco tiempo aparece el caos, la confusión o la sensación de estar mendigando amor. ¿Te pasa? ¿No te pasa? Sí, todo eso me pasa. ¡Uf! Muchísimo. Okay. Bueno, primero que todo no están solas y llegaron al sitio correcto para poder responder qué hay detrás de estas preguntas. Gracias por la vulnerabilidad. Estén activas porque les voy a estar haciendo preguntitas para irles compartiendo lo que hay detrás de estos comportamientos.

La verdad incómoda. Pero antes de pasar aquí, ya seguro algunos los vieron, pero se los quiero preguntar a ustedes. ¿Ustedes creen que el patrón de pareja, el patrón de repetición que hay en sus relaciones está dentro o está fuera? Respondan, ¿dentro o fuera? ¿Ustedes creen que el patrón de repetición está dentro o está fuera? Dentro. Excelente. Dentro.

Una de las primeras verdades que tenemos que aceptar es que el patrón no está fuera, está dentro de nosotras. No es a quién elijo, es quién soy con la persona que elijo. Mientras la supervivencia, esa es otra verdad, que mientras la supervivencia dirija nuestra vida, vamos a seguir relacionándonos desde la confusión y vamos a confundir el amor con sacrificio, la atención con presencia, ¿verdad? Cuando alguien nos empieza a dar la atención, nosotras creemos que es ahí es llegó la persona. Persona nos está dando su atención, no su presencia. Y la atención y la presencia son dos cosas diferentes. La presencia, estoy aquí en presencia plena, te escucho, te veo, te valido. La atención, podemos estar dándole nuestra atención a varias cosas a la vez, pero no necesariamente le tenemos que estar dando nuestra nuestra presencia. O sea, es muy valioso que tengamos esto en cuenta. Y lo último, no se trata de elegir diferente en nuestras relaciones, se trata de que tú seas diferente. Se trata de tú ser diferente cuando estás en pareja. Y eso es lo que vamos a estar viendo aquí. No se trata del otro porque yo no puedo ir a la casa de cada una de ustedes, ni puedo ir a cambiar todos los hombres en el mundo, pero sí puedo ir con ustedes a acompañarlas, a reprogramar sus patrones para que ustedes puedan ser diferentes en sus relaciones y veamos que realmente el cambio está allí. No es a quién eliges, es desde dónde eliges.

Una vez más les recuerdo que los ejercicios que vamos a estar haciendo eh y muchos más los van a recibir en la guía de cómo romper el patrón si te quedas hasta el final. Okay.

Alguien me está diciendo acá que se corta. Confírmenme si ahora me escuchan bien, por favor. ¿Me escuchan bien? Sí, yo escucho bien, te escucho bien. Gracias, gracias. Estoy Me preocupa que no puedan escuchar bien.

Lo que no se resuelve de tu infancia lo repetirás en tus relaciones. Ahí tenemos ese primer insight, esa primera reflexión de dónde vienen nuestros patrones. Así que vamos con un ejercicio. Yo les voy a decir una palabra, no les voy a decir todavía cuál es. Las instrucciones son, cuando yo diga esta palabra, ustedes tienen que escribir en el chat lo que les viene a la mente, sea bueno o sea malo. Esto es un ejercicio muy poderoso para que veamos nuestras asociaciones. No lo pienses mucho, simplemente escribe. Cuando yo digo la palabra amor, ¿qué viene a tu mente? Escríbelo en el chat. Amistad, sacrificio, miedo, vacío, abrazo, paz, sacrificio, no disfruto, dolor, mamá, apego, sacrificio, sufrimiento incondicional, condicionamiento, vacío, mamá, cariño, Dios, dolor, apego, sufrir, intensidad, apoyo, Dios, Dios, la paz, mi hijo, miedo, pareja, sacrificio, conexión, desaparecerme, pierdo Mi paz, concepto confuso, sufrimiento, cariño, atención, felicidad, tranquilidad, dolor lejano.

Okay, creo que acabamos de ver, sigue escribiendo, pero acabamos de ver de dónde vienen muchas veces nuestros patrones. es de lo que creemos que es el amor. Y quiero que vean que no es casualidad que la mayoría se repiten palabras como, por ejemplo, sacrificio, complicado, inseguridad, miedo, vacío, sufrimiento. Y hay una palabra por allí que se repitió varias veces y se parecen un poco Dios y mamá. Y es porque se nos habla de un amor vertical. Y esto es muy valioso, o sea, lo que les voy a decir ahorita les va a cambiar completamente la forma de ver sus relaciones.

Les pido por favor que silenciemos sus micrófonos. Si alguna abre su micro más de dos veces, voy a tener que sacarla de la clase. Les repito, les voy a compartir algo que les va a cambiar completamente la visión de las relaciones. Cuando yo he dicho aquí mamá, Dios, estamos hablando de una relación vertical. Una persona está arriba y otra persona hasta abajo. Mamá y niña, mamá e hijo o hija, Dios, la persona creyente. Vemos que hay una relación vertical. Hay una persona que está por encima, ya sea por amor, por sabiduría, por poder, pero hay alguien que está por encima. Entonces es muy valioso que nos demos cuenta que si yo me relaciono desde la verticalidad, yo voy a idealizar a mis parejas, voy a darlo todo, me voy a sacrificar. Pero las relaciones maduras, las relaciones que realmente vienen desde la seguridad son relaciones horizontales de adulto adulto. Tú no estás por encima de mí yo estoy por encima de ti. Yo no lo voy a dar todo por ti y yo no te voy a pedir que lo des todo por mí. Porque cuando pienso en mamá, cuando decimos amor y pensamos en mamá, es porque estamos asociando el amor de pareja. con el amor vertical, un amor que está diseñado para cuidar de un ser indefenso. Pero lo cierto es que el amor en pareja no es el mismo amor de cuando somos madres, son dos amores diferentes.

Entonces, aquí empieza el trabajo de cambiar el patrón. Vas a amar como mamá, vas a amar a tu pareja como si fuera Dios. vas a amar a tu pareja desde un amor vertical, un amor donde pongo a la otra persona arriba y tú estás abajo o vas a amar a tu pareja desde lo horizontal. Tú y yo somos iguales. No hay sacrificio, no hay esfuerzo, no hay sufrimiento. Está el sufrimiento de la vida, pero son relaciones de adulto adulto. Así que, ¿desde dónde quieres amar? Escribe allí vertical o horizontal. Okay.

Excelente. Ahí entendimos nuestro primer concepto. ¿Cuál es el patrón que estás repitiendo hoy en tus relaciones? escríbelo en el chat. Quiero escucharlas. Quiero saber cuál es ese patrón que tú estás repitiendo hoy. Puedes resumirlo de abandono, de dependencia, eh, de miedo, de inseguridad, de infidelidad, de gosting, inseguridad, abandono, dependencia, miedo, cuidar, dar demasiado, no compromiso, abandono, dependencia. Traigo chicos que no quieren estabilidad, abandono, inseguridad, dar demasiado. Okay.

Primero, una vez más, compasión con todas, no están solas. Quiero que sepamos que estamos en una transformación de mentalidad a nivel mundial, en un proceso de crecimiento emocional y que ustedes estén aquí aprendiendo esto, quiere decir que están aportando un cambio para el mundo y quiere decir que no están solas y que el problema no son ustedes, el problema es el sistema que nos ha educado a que creamos que esto es el amor. Aquí estamos ahorita en un proceso de reeducación. Falta de límites, me siento invadida, dar mucho, recibir poco, excelente. Todo eso lo vamos a estar abordando. Así que quería estar clara de que esta clase iba a cubrir esas necesidades.

Así que empecemos. Motivo por el cual repetimos patrones. Estoy segura que algunas cosas ya las deben saber, pero no está de más dejarlas claras. Heridas emocionales, lo que aprendí de mamá y papá, esas primeras relaciones marcaron una pauta, como les explique ahorita, de cómo me voy a relacionar. relaciones verticales, donde siempre había una persona en un lugar de superioridad, donde siempre tenía que dar más, donde siempre estoy esperando que la otra persona me mire, me escuche, me valide, donde sigo arrastrando ese dolor de abandono que viví cuando tenía 5, 8 o 10 años. Eso es uno de los motivos por los cuales hoy repetimos patrones, nuestras heridas emocionales.

Recordemos que todos tenemos una niña interior que representa nuestro mundo emocional y cuando teníamos desde los cero hasta los 14 años, nuestro cerebro estaba en un estado especial para adquirir aprendizaje y las ondas que emitía el cerebro en ese momento se llamaban se llaman delta teta. estaban diseñadas para absorber todo lo que tú estabas viendo en tu entorno. Por eso, desde pequeñas se nos enseña a escribir, a leer, a multiplicar, porque son cosas que luego cuando las queremos aprender más grandes va a ser un poco más retador porque nuestro cerebro no está en ese estado. Entonces, muchas de nosotras aprendimos, vimos, escuchamos cosas que se quedaron grabadas en nuestro subconsciente. Luego les va a contar que eso se puede reprogramar. Pero ahí están nuestros primeros patrones, todo ese mapa que construimos, porque nosotras éramos hojitas en blanco y empezamos a rellenar. El amor es sufrimiento, el amor es dependencia, el amor es esto. Y hoy seguimos repitiendo lo que hay en ese capítulo que tal vez deberíamos volver a escribir.

Las lealtades inconscientes. Muchas veces pensamos que el mayor miedo que tenemos es el miedo a morir, el miedo a a que nos pase algo, pero el miedo más importante es el miedo de no pertenecer. Porque cuando somos pequeñitas, cuando somos unas niñas, necesitamos pertenecer porque si pertenezco me aceptan. Si me aceptan cuidan de mí y si cuidan de mí, yo voy a sobrevivir. Es por esto que el cerebro está diseñado para pertenecer. El cerebro está diseñado para buscar una tribu. El cerebro está diseñado para permanecer en tribu. Entonces, nosotras vamos a querer ser leales a nuestra tribu, incluso por encima de nuestro bienestar emocional. Yo crecí con una madre que se sacrificaba, que comprendió que el amor era desaparecerse, dejar de existir solo el otro, papá o su pareja. Y yo voy a repetirlo porque yo quiero pertenecer a este clan familiar. Yo crecí con unos padres que era una dependencia. Eh, si uno estaba mal, todos estábamos mal. Si uno estaba bien, todos estábamos bien. Una persona se desvivía por la otra. Eso es lo que mi clan me enseñó. Yo quiero pertenecer y voy a repetir la historia porque quiero formar parte de algo. Lo que no entendemos es que tú sigues formando parte de ese clan, incluso si no repites las mismas historias. Pero de forma inconsciente, la niña dice, "Si todos hacen las cosas así, yo las voy a hacer así también." y fue la niña la que compró estas ideas y que hoy como adulta tienes que empezar a cuestionarlas y reprogramarlas.

Por supuesto, las creencias limitantes, a raíz de esas heridas, a raíz de esas lealtades, empezamos a creer cosas sobre las relaciones, creencias que limitan tu realidad. Es que allá afuera no hay personas emocionalmente disponibles. Sí, las hay, lo que pasa es que no estás condicionada a elegirlas. a buscarlas y a tolerarlas. Estás condicionada a lo contrario.

Desregulación del sistema nervioso. Si crecí en un hogar donde no se me validaba, donde tal vez no se me escuchaba, donde se me abandonó, donde hoy no sé de qué humor amaneció mamá, hoy no sé de qué humor amaneció papá, yo no sé si hoy en mi casa se grita o se discute, ahí estamos siempre así. Y desde este lugar vamos a seguir buscando esto, la supervivencia. Pero nosotras queremos esto, ¿verdad? Queremos esa seguridad, esos mimos, esa tranquilidad, ese saber que alguien te apoya. La pregunta que deberías hacerte es, ¿yo viví ese apoyo en mi infancia? Ya yo sé cómo se siente ese apoyo en mi cuerpo para desde allí poderlo elegir. Y por supuesto, relaciones pasadas, no sanadas, porque esas relaciones confirmaron todo lo anterior. Entonces es por esto, mira, es que sí todos son iguales, es que sí que todos ninguno está disponible. Todas estas son creencias que se confirmaron por personas que, bueno, elegimos lo que conocemos y luego lo confirmamos para repetirlo.

Entonces parte del trabajo de romper el patrón es una reprogramación de todo nuestro sistema emocional. Tus patrones no empezaron en tus relaciones de pareja, empezaron en tus primeros vínculos de apego, papá y mamá. es empezar a ver eso que a ti te cuesta tanto hoy en tus relaciones, esa dependencia, ese sacrificio, ese miedo, esa inseguridad, ese vacío, esa desvaloración que me han escrito, vean hacia atrás, no la ven en mamá también o no la ven en las relaciones que tuvieron sus padres, porque ahí es donde empezó todo.

Así que lo primero es que tenemos que aceptar algo y es que la mayoría de nosotras, y digo la mayoría porque literal como mujeres se nos educa para esto, ser dependientes. No estás loca, no estás rota, no estás sola, eres dependiente. Y la dependencia emocional es un gran problema que viven las mujeres en nuestra generación. Soy dependiente cuando me obsesiono con cómo se sienten los demás. Primero, ¿cómo se siente el otro? Y luego cómo me siento yo. Ahí estoy siendo dependiente. Soy dependiente cuando me obsesiono de las necesidades de los demás. ¿Qué necesitas? ¿Cómo estás? Pero ya va. ¿En qué momento te paraste tú a preguntarte cómo estás tú? Soy dependiente cuando apenas conozco a alguien y yo necesito que esa persona me conozca. Yo necesito que me elija. Yo necesito que se vuelva mi mundo y que yo me vuelva el mundo de él. se identifican, eres dependiente cuando sientes que el otro se aleja, tú haces todo, todo. Dejas tu trabajo, dejas lo que sea, lo que sea, con tal de que esa persona no te deje. Eres dependiente. Cuando niegas tus propias necesidades, tú no querías hacer eso, a ti no te provocaba, a ti ni siquiera te gusta eso, pero tú lo hiciste. Eso es dependencia. Cuando otras personas tratan de decirme que estoy en una relación unilateral, estoy con una persona donde todo es para la otra persona, una verticalidad, yo estoy siempre dando, todo es para el otro y tú no escuchas, estás siendo dependiente. Cuando tu vida gira completamente en torno a esa persona y pierdes tu identidad, tipo, ¿quién soy yo ahorita? ¿Qué me gusta? Ya no sé ni qué me gusta. Todo es lo que le gusta o lo que él hacía o lo que le gustaba, los amigos de él, los padres de él, los viajes con él. Ahí está siendo dependiente. Cuando no tengo ni idea de cómo amarme a mí misma y me dedico exclusivamente a los demás, no solo pareja, los demás en general, eres dependiente.

Si esto resona contigo, no es tu culpa, no estás loca. Es tu programación interna, es tu patrón. Entonces, la mayoría somos dependientes. Somos tan dependientes que no nos damos cuenta de que hacemos cosas por los demás intentando agradar, intentando esforzándonos y a veces los demás ni siquiera nos han pedido esas cosas. Y ahí estamos nosotras poniéndonos en bandeja de plata o de oro sin que nos lo hayan pedido.

Entonces, los signos de la dependencia te cuesta identificar tus propios pensamientos o sentimientos. O sea, primero es es que el otro dijo que yo soy así, es que entonces yo soy así. Es que el otro, o sea, siempre es lo primero, lo que piensa el otro, lo que el otro necesita. Permites constantemente que tus límites sean cruzados o ignorados y principalmente por ti. Tú pones lo que tú necesitas al final, vas en contra de tus propios valores o principios. Yo nunca voy a salir con un tipo así. Yo nunca, ¿cuántas lo dijeron? Yo nunca voy a salir con un tipo así, con un hombre así. Y lo hicieron. Escriban en el chat. Yo es que yo nunca voy a salir con uno que no tenga trabajo, uno que viva con sus padres, uno que esté divorciado, uno que diga que su ex estaba loca y tú continuaste. Todas lo hemos hecho. Vas en contra, eh, evitas, perdón, expresarte o comunicar tus necesidades porque no quieres molestar al otro. Me decía ahorita una persona hace poco en estos días de años con una persona, pero es que yo no lo quiero molestar. Pero es que yo no lo quiero incomodar. Pero si tienes años con esta persona, ¿por qué te cuesta expresarle tus necesidades? Porque está allí la dependencia. Los estados de ánimo de tu pareja impactan tu día. Tu pareja te miró mal, no te contestó el mensaje, no te devolvió la llamada y la ansiedad sube hasta el cielo y tú no puedes concentrarte en el gimnasio, en tus tareas, en tu trabajo, en tus hijos. Todo pasa a un segundo plano, Laura, como tú has dicho, por la otra persona. Tu mente está más preocupada por tu pareja, por lo que piensa y hace que por ti. Dedicas demasiada energía a la otra persona, a sus problemas, le arreglas la vida, le, o sea, todo por esta persona y, por supuesto, tu relación empieza a generar separación y distancia entre familia, amigos, proyectos, porque todo queda en segundo plano. Está la pareja, el otro por encima. de ti. ¿Cuántas se identifican? Escriban allí, sí, yo. O más o menos puedes escribir ahí, no sé, 50 las que están a la mitad.

¿Por qué tu cerebro ama las relaciones dependientes? Tu cerebro ama la dependencia primero porque hay más dopamina. Imagínate pasar una tarde de un viernes esperando su mensaje y tú cuando me escribes miras el teléfono y lo miras y de repente después de 3 horas donde tú estabas ahí ya tú dijiste más nunca no te responde ayció apareció y tú tienes una alegría que se te olvida todo. Tu cerebro ama esa dopamina y es adicto a la dopamina. Por eso hoy en día las redes sociales todo está diseñado para la dopamina y hay personas que sin darse cuenta tienen conductas que detonan constantemente tu dopamina. Tus padres activaban tu dopamina cuando después típico después de maltratarte gritarte familias latinas, te preparé tu comida favorita. después de que te dijeron hasta el marketing se ibas te ibas a morir o después de que te castigaron o después siempre había una recompensa. Entonces, tú aprendiste a normalizarlo disfuncional por la dopamina, por ese momentito de luz. Tenías x tiempo en que tus padres no te prestaban atención. Tu padre desaparecía por x cantidad de meses. Tu madre no la veía aparecía con el regalo y tú eras la niña más feliz del mundo. Ahí te condicionaron a esto. Hay mayor adicción, intensidad. ¿Por qué? Porque estos picos de dopamina te hacen volverte adicta. Porque mientras más ambigua la situación, más dopamina llega un momento que eres adicta a esa sensación y se distorsiona la realidad. Solo cuando tomas mucha distancia, cuando pones el foco en ti, es que dices, "Oye, yo tenía tanto tiempo sin hacer esto, sin ver a mis amigas, sin sentirme así, sin ponerme esta ropa, sin dedicarme tiempo. Qué bien se siente sin asistir a una clase donde tengo el foco puesto en mí. Qué bien se siente, ahí es cuando te das cuenta. Y por supuesto, 90% de confusión, porque toda esta química te hace dudar entre si lo quiero, si no lo quiero, si sí, si no, si no, si sí.

Entonces, preguntas, ¿estás amando desde tu adulta consciente o desde tu niña interna? Escriban allí adulta o niña. Niña. Sí. Nuestra educación. Así es, Ana, se nos educó. Y ojo, esto no fue a a propósito, no fue, oye, si lo quiero hacer para para que sufras, no. Fue una educación porque era lo que había. Había un analfabetismo, hay un gran analfabetismo emocional en la sociedad y bueno, era lo que había. Pero ahora les toca a ustedes reeducarse porque sé que somos adultas para muchas cosas, pero para esto seguimos siendo muchas veces niñas.

Detrás del rol de la salvadora, ¿quiénes estamos siendo? ¿Qué hay detrás de ese rol de yo siempre por los demás? Y la salvadora es una persona dependiente que necesita que el otro Superman no es Superman si no hay nadie a quien rescatar, ¿cierto? Porque si no, ¿para quién se va a poner el traje? Si yo no me tengo para quién ponerme este traje, entonces yo entonces no puedo ser la superheroína. Entonces, la salvadora es una actitud complaciente que viene de ese estado de supervivencia. Es una respuesta traumática. Es que aprendimos desde muy pequeñas a dirigir nuestro foco hacia el exterior. Si yo estoy pendiente del otro, si yo cuido del otro, si yo atiendo al otro, voy a ser validada, voy a ser reconocida, voy a ser amada. Y desde ahí empezamos a reforzar esos roles de complacencia, esos roles de hipergenerosidad, de dependencia, esos roles de autoabandono, porque es un cuidado excesivo hacia el otro y un autosacrificio, un autoabandono, una autotradición constante desde ustedes donde intercambias amor por reconocimiento. Y esto no lo hace la adulta, porque el adulta cuando le cae el 20 dice, "Pero, ¿qué estoy haciendo aquí? ¿Por qué hice esto?" y te molestas y te molestas con tu pareja, pero sabes que no siempre es el otro, algunas veces es lo que tú permitiste, lo que tú estás tolerando.

Entonces, empecemos con preguntas, cojan lápiz y papel y vamos a responder allí. Y piensa tal vez en la edad de esa niña, te puede venir una niña de 10, de 8 años, de 12 años, la niña que estaba cuando tus padres se estaban separando, la niña que creció intentando hacerlo todo sola. ¿Qué edad tienes cuando intentas agradar a todos para ser aceptada? Piensa en esa niña. Puedes escribirlo en el chat si quieres o puedes escribirlo en tu hoja. Tengo 10 años y te viene tal vez el flashback de de cuando tenías que cuidar a tus hermanos para que tus padres te reconocieran. Porque eres la mayor, cuida tus hermanos. O eras la menor y aún así los cuidabas. ¿Qué edad tienes cuando evitas establecer límites por miedo al rechazo? ¿Tienes tu edad ahorita la de la mujer adulta o es la niñita pequeña que mejor me callo para no molestar? ¿Qué edad tienes cuando sientes que necesitas demostrar tu valor constantemente? Cuando ya tú sabes que llegaste al límite al tope, ya no puedes dar más, pero te llega un mensaje, "Ay, tú crees que pudieras tú, por favor." Y tú dices que sí. Cuando ya tú sabes que diste demasiado, que ya no puedes dar más en esa relación, tú dices que sí. ¿Qué edad tienes cuando haces eso? ¿Qué edad tienes cuando reaccionas desde la supervivencia en vez de un lugar de conexión? Cuando explotas porque tienes un mes, 3 semanas, 6 meses, guardándolo todo porque no tienes las herramientas para comunicarlo, para expresarlo y explotas. ¿Eres una niña o eres una adulta?

Es importante que entendamos que cuando estamos en una relación horizontal es de adulto adulto, no de niño adulto. Y cuando tenemos una relación vertical, ya yo no veo al otro como un adulto. O lo veo como un niño o veo al otro como un adulto y dámelo todo o yo te lo doy todo. De adulto a adulto no hay autosacrificio. De adulto a adulto no hay autoabandono. De adulto a adulto lo que hay es respeto mutuo y eso es parte de cultivar relaciones verticales. Es un ejercicio, no pasa nada si no tienes recuerdos. es pensar realmente si te estás relacionando desde la mujer adulta que eres hoy, Gera, o desde la niña que tienes dentro de ti. Esa niña que todavía siente que no no merece amor por existir, sino que cree que se lo tiene que ganar.

La mujer emocionalmente madura y alineada a su energía femenina sabe que donde está su atención y su foco, allí está su energía. Donde está su atención y su foco, allí está su energía. donde ella entrega su tiempo, su energía, su foco, allí está todo. Ahorita ustedes están entregando su energía, su tiempo y su foco en ustedes, en aprender de ustedes, en autoconocerse, pero la mayoría del tiempo, su foco, ¿dónde está? En tus relaciones, el foco está en ti o está en el otro. Escribe en el chat, ¿está en ti o en el otro? En los demás, en el otro. en los demás, en mi relación, en el otro. Y mientras tu foco está en el otro, tu foco no puede estar en ti. Mientras tú estés pensando, obsesionada, pendiente solo del otro, no tienes tiempo para dedicártelo a ti. Y parte del trabajo es empezar a traer el foco hacia ti. Eso es madurez emocional, porque si no seguimos repitiendo los las heridas del pasado. Todavía no conozco a alguien que tenga una herida de abandono y que no se autoabandone. Forma parte hasta que no dejes de abandonarte, esa herida de abandono no se sana. no se sana cuando mi pareja me deje de abandonar, yo voy a sanar mi herida de abandono. No te sana cuando tú dejes de abandonarte, con tal de que tu pareja no te abandone. Y si tu pareja te abandonó, tú sabes que cuentas contigo, pero si te abandonas por el otro, pues tu pareja te abandona y también tú te abandonas. Entonces, parte del trabajo es aprender a estar para y por nosotras.

Así que vamos con un ejercicio antes de volvérselos a poner. Hojas listas porque vamos a hacer un ejercicio para identificar los patrones. Importante, yo voy a hacer las preguntas para que no las tengan que copiar, ¿verdad? Y eh luego van a tener la grabación para que la puedan ver. Eh yo voy a hacer las preguntas y para que sea más fácil tú vas a escribir en tu hoja la respuesta a la pregunta, ¿okay? Para que así sea muchísimo más fácil. Entonces, vamos a hacer un ejercicio para comprender nuestros patrones. Entonces, ¿cuál es la cuestión que vamos a reflexionar? Vamos a escribir. Podemos tener tres columnas y vamos a una columna vas a tener la respuesta, no tienes que escribir la pregunta y luego vamos a poner a tu pareja actual o a tu y a tu expareja o a tu expareja, la última y tu expareja anterior. Vamos a decir Pedro y Juan, por ejemplo. Entonces, una vez que tengas escritas esas dos personas y tengas la hoja para responder sí o no, usualmente vamos a empezar a responder primero, ¿cuál era la principal queja que tú tenías con la persona uno, ya sea tu relación actual o tu última expareja? ¿Cuál es esa queja que tienes o tenías de la última persona con la que tú estuviste o con la que estás actualmente? Mi queja es que no me presta atención, que no me prioriza, que no me apoya, que no me escucha. Eh, ¿cuál es esa queja? Escríbela en la hoja. Igualito. Ahora piensas en la persona dos, puede ser la pareja anterior a la que tienes actualmente o tu segunda expareja, o sea, tenemos la más reciente, la segunda más reciente. Entonces, ¿qué era lo que más le pedías? ¿Cuál era esa queja? Es que tú nunca esa queja que estaba siempre ahí en el aire y aquí con esa persona. Vas a apuntar esas quejas ahora por la persona uno y la persona dos. Si él o ella, si esa persona hubiera hubiera hecho x cosa, es que si él hubiera priorizado la relación de pareja, si él hubiera sido una persona responsable afectivamente, si él hubiera estado disponible, la relación hubiera funcionado. Puedes hacerlo por una pareja, no pasa nada. Y puedes poner allí el último vínculo que tuviste. No importa si fue un casi algo, alguien con quien saliste, no pasa nada. Y si no te acuerdas de una expareja en particular, pues elige otra. Si él hubiera, si ella hubiera, la relación habría funcionado. Si se hubiera comprometido, si hubiera sido una persona con estabilidad emocional, escribe ahí, ¿qué hubieras según tu creencia? ¿Qué crees tú que hubiera hecho que esa relación funcionara de parte del otro? Si lo hubiera persona uno, si hubiera persona dos.

Ahora nos vamos con preguntas de sí y no. Estableciste límites con esta persona, con la última, ya sea la pareja que tienes actualmente o tu última expareja. Estableciste límites, establecías límites en esa relación o estableces límites en esta relación en la que estás, ¿sí o no? Ahora, con la otra persona, establecías límites con esa persona, ¿sí o no? eras complaciente con esa persona, te decías que sí, te adaptabas todo persona, ¿sí o no? Eras complaciente con la pareja en la que estás actualmente o con la última que tuviste con la otra relación. ¿Eras complaciente por la persona dos? ¿Asumiste el rol de salvadora en esa relación? ¿Sí o no? Sí, no. Por la persona dos, ya sea tu expareja anterior o tu expareja anterior anterior. ¿Asumiste el rol de salvadora? ¿Sí o no? ¿Sentías que asumías el rol de madre padre con esta persona, con la persona uno, ya sea la que estás actualmente o tu última expareja? ¿Sí o no? tenías que ser su madre, cuidarlo, atenderlo, enseñarle como si fuera un niño. ¿Sí o no? Por tu otra relación anterior, ¿asiste el rol de madre padre con esta persona? ¿Sí o no? Otra pregunta, ¿te guardabas lo que te incomodaba para no molestarte? ¿Sí o no? Para no molestar al otro, perdón. Te guardabas lo que te incomodaba para no molestarle. ¿Sí o no? Igual la relación anterior anterior escribes. Lola pregunta, ¿cuál es el rol de salvadora? Ya lo hemos comentado, Lola. La persona que tiene el rol de salvadora es quien se desvive por la otra persona, quien resuelve todo, quien te rescata, quien te resuelve, quien te hace lo que tú necesites, ahí estoy. Es parte de la dependencia emocional. Aguantabas tanto que solías explotar cuando llegabas al límite. ¿Sí o no? con la última persona con la que has estado, luego con la otra persona. Aguantabas tanto que explotabas cuando ya no podías más, ¿sí o no? ¿Sentías que la persona con la que estabas, persona uno, te apoyaba, ¿sí o no? Con la persona dos, ¿sentías que te apoyaba, tu pareja anterior? ¿Sí o no? le comunicabas abiertamente tus necesidades emocionales. ¿Qué es apoyo? Apoyo para ti. Te escuchaba eh lo que necesitabas, te guiaba, te orientaba, estaba ahí para ti. Si te enfermabas te ayudaba. Lo que para ti sea apoyo, apoyo económico, apoyo emocional. El apoyo debería involucrar todos los aspectos, sobre todo el de una pareja, pero que el apoyo que tú necesitaras, mira, necesitaría esto de ti, te apoyaba, te escuchaba, pero sobre todo el emocional, que es el más importante, porque estamos hablando de adultos, ¿no? A juro te tenía que apoyar económicamente ni nada de esto, sobre todo el emocional, te escuchaba, te validaba, estoy aquí para lo que necesites. y te enfermabas, tenía un detalle contigo. Al fin y al cabo, si eres una pareja, una persona quiere, no es que tiene que cuidar de ti, pero tiene un detalle si necesitas algo, eh, te llevó en alguna medicina. Ojo, no es que tenían que ser de enfermeros, pero le comunicabas abiertamente tus necesidades emocionales a la a la persona uno, ¿sí? No, el actual y a la pareja anterior le comunicabas abiertamente tus necesidades emocionales, ¿sí o no? La siguiente pregunta es, ¿tolerabas la ambigüedad de la inconstancia en esa relación? Tal vez en la que estás actualmente o en la última que tú viste, ¿sí o no? Toleras la ambigüedad o tolerabas la ambigüedad del un día sí, el otro día no. Una persona que no sabe lo que quiere, una persona que dice que va a hacer y no hace, una persona que yo voy a cambiar y no cambio, una persona que se quiere comprometer y no se compromete. ¿Sí o no? Respóndela por la persona dos, también por tu pareja anterior. Toleraste cosas que para ti eran no negociables porque pensaste que iba a cambiar. ¿Sí o no? Por ahí se las pregunté al principio, les dije, "Estuviste con alguien que dijiste, yo nunca, nunca, nunca voy a estar con alguien así y aún así estuvistes." Entonces ahí está esa respuesta. Toleraste cosas que no eran para ti negociables. Yo nunca voy a estar con una persona que tenga adicciones. Yo nunca voy a estar con una persona que esté con otra persona. Yo nunca voy a hacer y tú lo toleraste porque pensaste que le iba a cambiar. Entonces, es un sí o un no. Y si lo hiciste luego en otra relación también pusiste el foco, perdón que cambié la diapositiva, pusiste el foco en la otra persona y te olvidaste de ti misma, ¿sí o no? A pesar de los desafíos, mantuviste tu foco en ti misma y fuiste paciente en la relación. ¿Fuiste paciente con la otra persona o te obstinaste porque entregaste tanto que te quemaste y lo mandaste todo a ustedes saben dónde? Tolerabas comportamientos de maltrato emocional. por parte de él o ella. ¿Sí o no? Gritos, la ley del hielo se desaparecía, te invalidaban, no te escuchaban y miras atrás otra relación que hayas tenido. Toleraste esto, ¿sí o no? Un minuto.

Escriban en el chat quiénes han respondido todas las preguntas. Y yo si hiciste el ejercicio completo. Yo, yo, y yo yo. Okay.

Ahora les dejo una pregunta importante. El patrón es la persona con quien estaban o es quiénes son ustedes con esa persona? ¿Es la otra persona o son ustedes? ¿Es quién soy yo? Porque si ustedes ven, seguramente se repite el límite, se repite el patrón,

No ponía límites, era complaciente, asumía el rol de Salvadora, toleraba que él hiciera esto con el uno y con el otro. El patrón no está fuera y por eso quería que hicieran. Sí, algunas veces van a haber similitudes en las parejas de afuera. Es que todos me gustan altos, me gustan así, me gustan pelo negro, me gustan rubios. Sí, va a haber un patrón externo físico tal vez o de circunstancias, pero es porque tal vez estas circunstancias se asocian a personas que son de una forma, te recuerdan a tu padre, a no lo sé, pero aquí no sola la persona con la que tú estás, es quién eres tú, porque al final es un baile.

Y yo ahorita me pongo a bailar el mismo baile, o sea, ponemos ahorita una música y yo empiezo a bailar con Belén, por ejemplo, aunque sea la misma música y el mismo ritmo, no va a ser igual el baile que yo haga con Belén, que yo haga con Carolina, porque vamos a ser dos personas diferentes. Tal vez Belén es muy alta y yo soy pequeña y entre ella y yo pues el baile no sale igual. Y tal vez con Carolina que tenemos tal vez la misma estatura, el baile quede mejor. Es la misma música, son los mismos pasos de baile, pero se trata de quién eres tú allí, si yo voy muy rápido, si yo voy muy lento, si yo me escucho, si no me escucho, si tengo poco puesto en mí o estoy demasiado nerviosa por no pisar a la otra persona, es quién eres tú cuando estás con el otro.

Entonces, la niña herida versus la niña consciente. Aquí es donde empieza ese trabajo de darnos cuenta de que tenemos que transformar el patrón de adentro de el autocuidado al autoabandono. ¿Están repitiendo ustedes un patrón de autocuidado o de autoabandono? ¿Cuál es el patrón que realmente estás repitiendo? Autoabandono, porque la mayoría seguimos relacionándonos desde esa niña y no desde la adulta, porque es la niña la que no pone límites, es la niña la que tolera lo intolerable, es la niña la que dice, "Ah, y algún día él va a cambiar." Ya han pasado 10 años y sigue siendo el mismo. Es la niña.

Hay tres verdades que sabe la mujer emocionalmente madura y estas son tres verdades que las van a ayudar a poder alinearse con esa transformación de patrones. La primera es saber que la verdadera madurez, la de verdad, es empezar a convertirte en el cambio que tus relaciones necesitan. No voy a esperar que el otro cambie, no voy a esperar que llegue el príncipe azul. Soy yo la que voy a empezar a a establecer límites, a cambiar mi mentalidad de inmadurez por madurez, a cambiar mi mentalidad de autoabandono a autocuidado. Solo cuando tú te encuentras contigo misma es que aunque parezca el mismo tipo de personas, tú ya no vas a seguir tolerando lo mismo. Solo cuando tú estás para ti es que vas a cambiar el patrón.

Cuando tú tienes el foco puesto en ti, la mujer emocionalmente madura sabe que tiene que dejar atrás el rol de salvadora. Sabe que no es su trabajo ser un centro de rehabilitación de nadie, que ella no tiene por qué tolerar, que porque él no sabio, ahorita lo que quiere, yo le voy a dar un año de mi vida para que él decida si quiere o no quiere estar conmigo. Eso no es madurez emocional, eso es autoabandono, eso es dependencia, porque el mayor compromiso está consigo misma, es contigo, es tu bienestar. ¿Cómo vas a pasar tú un año esperando que alguien se decida? ¿Dónde está tu bienestar? Allí está en las manos del otro, no está en tus manos.

Sabe que adquirir herramientas para reprogramar sus patrones subconscientes, sanar sus heridas y regular su sistema nervioso es prioridad. Porque si no tienes espacios como estos, si no tienes las herramientas, entonces allí vas a seguir haciendo lo mismo y vas a obtener el mismo resultado. Solo hasta que tú tengas esas herramientas, te vas a convertir en tu propio lugar seguro. Solo hasta ese momento vas a poder elegir una buena pareja porque ya tú eres una buena pareja para ti.

Así que otro ejercicio de escritura, escriban allí, qué das y qué pides en tus relaciones. Ejemplo, yo doy muchísima atención y dedicación. ¿Qué sueles pedir? Que das y que pides. Por ejemplo, que sueles dar. Si alguien dice todo, que yo lo doy todo en mis relaciones. Es que si lo das todo, ¿qué crees tú que vas a pedir? ¿Qué creen ustedes que van a pedir si tú lo das todo? Vas a pedirlo todo. Si yo lo doy todo, yo te voy a pedir todo a ti. Porque yo me sacrifiqué, yo te voy a pedir que te sacrifiques porque yo dejé mi vida a un lado, yo voy a pedirte a ti que hagas lo mismo. Y cuando damos demasiado, inconscientemente, ojo, no quiere decir que lo pidamos. Muchas veces no es lo callamos, pero en el fondo queremos recibir todo. El problema es que nadie nos pidió que diéramos todo. Y parte del trabajo es dar lo justo, maduro y respetuoso con nosotras mismas, porque darlo todo es no poner límites, es abandonarnos, es no escucharnos, es obsesionarnos, es olvidarnos, es desdibujarnos, es complacer, es tolerar lo intolerable, eso es darlo todo. Y dar todo y no pedir nada es un desequilibrio total. Es la madre y el hijo, una verticalidad. No es que está pequeño. ¿Cómo le voy a pedir yo si apenas sabe hablar? No le voy a decir que que me ayude en la casa ni que salga a trabajar. Tiene 3 años. Ahí es válida la verticalidad. Pero estamos hablando de adultos.

Pido lo mismo que doy. Sí. Pero la pregunta es, ¿qué estás dando? ¿Estás dándolo todo? Porque si tú das toda tu atención, toda tu energía, me desvivo y la otra persona realmente no tiene la intención de dar eso. Entonces ya ahí tú generaste un desequilibrio. Parte del trajo es saber como adulta dónde está mi límite en una relación que está empezando. ¿Hasta dónde voy a dar para respetarme a mí y hasta dónde no voy a dar?

¿Ayudas al otro desde el sacrificio o desde el merecimiento? Si yo solo tengo 50 € en mi cuenta del banco y la otra persona, vamos a decir, Mariona me pide, Ana, necesito 50 € y yo solo tengo 50 € para llegar a fin de mes, yo le voy a dar los 50 € a Mariona, ¿no? Porque eso sería irresponsable conmigo. Okay. El trabajo está en ayudas desde el sacrificio, desde el merecimiento. Oye, yo te puedo ayudar con el 10%. Te puedo ayudar con 5 € porque es lo que yo puedo ayudarte sin dejar de ayudarme a mí, sin ser irresponsable conmigo. Esto es parte del trabajo. Estoy poniendo un ejemplo donde digo, ayudas del sacrificio desde el merecimiento. Muchas veces ayudamos desde el sacrificio. Si yo solo tengo 50 € en mi cuenta del banco y Mariona me pide 50 € es que necesito que me ayudes. Dame 50. Yo te lo estoy dando todo. Eso es sacrificio porque, ¿qué hago yo? Entonces, el ejemplo del dinero es un ejemplo de energía, atención, esfuerzo. Cámbialo por lo que tú quieras. Al final, sin darnos cuenta, damos más de lo que nos están pidiendo. Y muchas veces desde allí estamos generando dependencia. Yo te doy más porque yo quiero que tú me elijas, porque yo quiero que tú me veas, porque yo quiero que tú me priorices. Y desde este lugar está controlando es la niña esa necesidad de ser validada. Y por último, ¿desde dónde actúas? Porque si lo doy todo, si siempre me estoy sacrificando, si genero dependencia con mis ayudas, entonces es la niña quien está controlando y no la adulta.

Aquí alguien me dice, "Pero si dan mucho, te confías, estás igual, pero luego cambia." Depende, porque si tú das mucho y ellos empiezan a dar, ¿verdad? Luego entonces ellos nos siguen dando es un aprendizaje para tal vez que tú estabas esforzándote en mantener algo por puro porque la otra persona está dando, pero no tal vez no era honesto contigo y tampoco es respetuoso contigo de porque él esté dándolo todo, tú también tienes que darlo todo. Se es parte del trabajo. Así como ha dicho Natalia, nos enseñaron que el amor es renuncia y el amor es sacrificio y el amor es incondicional y eso es verticalidad. y no horizontalidad.

Otras preguntas. Vamos, les voy a dar unos minutitos para que respondan estas preguntas y puedas reflexionar un poco. ¿Qué comportamientos se repiten en tus relaciones? Ejemplo, eh, no me escucho, no pongo límites, eh soy una persona que se autosacrifica, que me dejo a un lado, que me transformo en otra persona cuando estoy con el otro. ¿Cuál es ese comportamiento que se repite constantemente en tu? El tuyo, porque no podemos controlar el del otro, el tuyo, por supuesto. ¿Cuál es ese comportamiento? ¿Qué patrón de tu familia estás reproduciendo? Es típico, o sea, si tu comportamiento hoy es de sacrificio, mira cómo fue mamá en sus relaciones. Mira cómo fue papá en sus relaciones. Mira la dinámica. Si hoy me dices, "No, es que mi madre era una persona entregada que le preparaba la comida a todo el mundo y la última en comer era ella." Y tú me estás diciendo que eliges parejas que siempre estás esperando que te elijan, que tú te quedas un año viendo a ver si ellos quieren decidirse a estar contigo o no. Es lo mismo que mamá. Simplemente cambiamos la comida por un compromiso. Parte del trabajo es que nos demos cuenta de que muchas veces estamos repitiendo esto de un lugar conocido y reflexionar. Si vengo de un patrón de mujeres que todas son muy sacrificadas, algunas veces somos tan obstinadas que no vemos hacia atrás y nos damos cuenta que solo estamos en automático repitiendo, que hasta que yo no reconozco eso, no puedo empezar a traer un cambio en mi vida.

Por último, reflexiona en qué creencias limitantes aprendidas hoy siguen dirigiendo tus relaciones. Por ejemplo, eh, si yo espero, él va a cambiar. Eso es una creencia. Es una creencia que probablemente la aprendiste de mamá. No, él va a cambiar. Él va a dejar de ser alcohólico. No, él va a cambiar. Él va a dejar de ser mujeriego. No, él va a cambiar. o la aprendiste de tu abuela, de las mujeres que tal vez no tenían ni siquiera otra opción y ellas esperaban que él cambiara porque era lo que había en ese momento. No se podían divorciar, no eran económicamente independientes. Y tú sigues haciendo lo mismo como que si viviéramos hace 50 años sin darte cuenta, porque sigo esperando por él, porque necesito que me valide si ya yo soy una adulta y es la creencia de que hasta que él no me elija, entonces yo no soy suficiente. Entonces ahí están esas creencias y obviamente esos patrones que estamos repitiendo de adentro hacia afuera.

Repite conmigo. No atraigo personas emocionalmente inmaduras o no disponibles. Fui condicionada en mi infancia a tolerarlas. Repitan conmigo. No atraigo personas emocionalmente inmaduras o no disponibles. Fui condicionadas a tolerarlas.

Quiero que nos demos cuenta de que la mayoría de nosotras crecimos en hogares donde había analfabetismo emocional. Sí. eh generaciones que eran ignorantes emocionalmente, que no sabían escuchar, no sabían validar, no sabían dar presencia, no sabían estar allí sin criticar. Usualmente generaciones que crecieron en supervivencia por las circunstancias que habían, generaciones donde era más importante tener dos trabajos o tener una empresa que criar a los hijos. Y desde allí ya nosotras aprendimos a tolerar la ambigüedad, el autoabandono. Aprendimos a tolerar que nos dieran poco y lo podemos ver fácilmente cuando vamos a la infancia y ves, ¿no? Bueno, es que mi padre trabajaba mucho y él venía una vez al mes y cuando venía una vez al mes, entonces ese fin de semana era una fiesta porque él estaba ahí. Y hoy tú estás tolerando lo que sucede hoy. E es que yo espero que él aparezca una vez al mes y cuando él aparece entonces es que mi mundo vuelve a estar en orden. Lo toleramos. Es que yo tenía una madre que estaba pero no estaba. Ella estaba ahí en casa, pero se estaba limpiando o cuidando, pero nunca me preguntaba cómo estaba, nunca me apoyaba, nunca me priorizaba emocionalmente hablando. Es que elijo parejas que están, pero no están. es parte del trabajo.

No es muy difícil de cambiar, Ana. Ya vas a ver que realmente no es muy difícil, pero parte del trabajo es entender que es un condicionamiento interno que no está fuera, está dentro. O sea, aquí vamos con el cambio. Pensamos que solo viéndolo, ay sí, mira, estoy condicionada a tolerar esto, entonces ya lo voy a cambiar. Pero no sucede tan fácil. La mente consciente es únicamente el 5%. estos patrones, este tolerar cosas que no queremos tolerar, esta dependencia está grabada a nivel subconsciente. Es que tú sin darte cuenta dijiste, "Yo nunca voy a entrar en una, yo nunca voy a tolerar eso. Yo no voy a volver a permitir eso. A mí no me va a volver a pasar esto." Y te volvió a pasar. Porque el patrón no es la persona, no es lo que te pidan, no es lo que haga el otro. Eh, eres tú con lo que está guardado en un programa que está aquí dentro y está aquí dentro en automático. Una persona que ni siquiera te gusta, te mira y ya tú estás, ay, ¿será que me está mirando? ¿Será que me va a pedir el número? Una persona solo te miró tal vez. Y ahí está la niña, el automático de la niña que quiere ser elegida. Y eso no está guardado en el consciente, está guardado en el subconsciente, en nuestro sistema nervioso. Y es allí en ese otra vez, en ese estado neuronal, es volver al estado cuando teníamos 5, 6, 7 años que se puede hacer mediante herramientas terapéuticas. es un estado de relajación profunda, es una interrupción de patrones neuronales donde volvemos a esas ondas neuronales delta teta, donde ocurre otra vez la transformación, donde yo vuelvo a reprogramar un patrón y cambio el patrón viejo, abandono por un patrón de autocuidado y es ahí hacia abajo donde ocurre la transformación.

El darte cuenta, sí, el darte cuenta ayuda, pero el darte cuenta no es suficiente. No necesitas más terapia, no necesitas seguir hablando de tu problema y seguir diciendo, "No, es que tú sabes que él me hizo esto." Entonces yo, necesitas herramientas que te ayuden a elegirte, herramientas que te ayuden a ver dónde está tu patrón, herramientas que te ayuden a posicionarte desde un nuevo lugar, herramientas que te ayuden a cambiar esos patrones subconscientes, herramientas que te ayuden a regular tu sistema nervioso y a darte cuenta de, mira, es que estoy con aquíardia esperando que él me escriba. ¿Dónde está el foco? ¿Está en mí o está en él? ¿Qué puedo hacer para traer el foco a mí misma? Esas son las herramientas que tú necesitas.

Entonces, la buena noticia, podemos transformar nuestros patrones gracias a la neuroplasticidad. No es magia, es ciencia. Voy a ponerles un ejemplo. Gabriela asiste a esta clase. Gabriela asistió a la clase, va, recibió el cuaderno que yo les voy a entregar al final. Ella recibió el cuaderno y practicó los ejercicios que yo les acabo de dar en la clase. Gabriela se quedó, practicó, pero Gabriela no reforzó, simplemente vio la clase, algunas cosas, practicó, pero no tenía herramientas para reforzar, no tenía herramientas para trabajar su subconsciente. Entonces, no hubo la transformación. Esas neuronas, esas cositas que ven allí, no son gusanitos, son neuronas y conexiones. Allí es donde ocurre la transformación. María vio la clase, María practicó y María eligió adquirir herramientas de neuroprogramación y María creó una nueva red neuronal, un nuevo patrón interno que la llevó a elegir diferente en sus relaciones y sobre todo a ser diferente ella en sus relaciones. Tu cerebro es una poderosa herramienta que te puede ayudar a crear y elegir las relaciones que tú tanto anhelas, pero para ello debes brindarle las herramientas que te permitan programarlo para ello y crear un nuevo mapa relacional. Se llama neuroplasticidad.

Si yo pienso lo mismo, hago lo mismo y si hago lo mismo, refuerzo mi patrón y siempre termino como hicimos. se llame Juan, se llame Pedro, pero seguimos, ¿no?, poniendo límites, obsesionándonos, guardando las cosas, no diciendo lo que necesitamos para incomodar, complaciendo, tolerando lo intolerable, porque ese es el patrón neuronal. El patrón neuronal se rompe con herramientas de neuroprogramación para crear una nueva vía neuronal. Entonces, no puedes elegir lo que no conoces. Si yo no le doy a mi cerebro una nueva instrucción, él va a seguir eligiendo siempre. Y el cerebro ama elegir lo mismo, por eso ama las relaciones ambiguas, porque él le encanta lo que le genere menos trabajo, lo de siempre, porque no tengo que pensar, porque no tengo que generar quemar más calorías. El cerebro quema calorías y invierte un trabajo cuando yo tengo que reprogramar. Imagínate, tenemos que construir una nueva autopista porque María decidió que ahora quiere tener relaciones sanas y el cerebro dice, "Una nueva autopista, imagínate." Entonces allí es donde tenemos que reprogramar tu sistema nervioso y tener un nuevo sistema emocional para poder elegir diferente y ser diferente.

Entonces, cambiar tu realidad emocional va a significar, si tú haces lo mismo, tienes los mismos pensamientos, vas a elegir lo mismo, te vas a comportar igual en tus relaciones, vas a tener las mismas experiencias, vas a estar infeliz, sufrida, insatisfecha, te vas a sentir igual y es el mismo patrón. Pero cuando tú obtienes las herramientas, empiezas a tener nuevos pensamientos porque tus creencias cambiaron, tienes nuevas elecciones en tus relaciones, voy a empezar a comunicar mis límites, voy a empezar a decir lo que me incomoda, voy a empezar a respetarme más, voy a poner el foco en mí, me voy a priorizar, hago nuevas cosas, tengo nuevas experiencias y por tanto me siento diferente y ahí se generó el cambio.

Nos quedan unos 10 minutos para terminar, así que aguántate 10 minutos y recuerda que si te quedas alta el final recibes la guía con los ejercicios. Este es el último ejercicio que vamos a hacer antes de compartirles más cosas. Así que este ejercicio es super importante para que podamos ver realmente qué es eso que necesito transformar en mis patrones. Entonces, primera pregunta, escríbela si quieres en el chat o si quieres también la puedes escribir en un papel. ¿Cuál era tu mayor es o era? ¿Tu mayor queja o reclamo con tu pareja actual o tu última expareja? Voy poner un ejemplo. Es que mi pareja, él nunca me priorizaba. O es que él no estaba disponible o es que él no quería compromiso. Escríbelo en un papel o en el chat. No me elige, no me prioriza, eh, tengo que hacerlo todo yo. O sea, te sé sentir entonces sola, Rocío, abandonada, porque si lo tienes que hacer todo tú sola, pues yo lo estoy interpretando así. ¿Qué es lo que más anhelabas recibir de tu madre cuando eras pequeña? Atención, amor, cariño, escucha, mimos. Mimos es cariñito, eh, presencia, que te cuidaran. ¿Y qué es lo que más anhelabas recibir de tu padre cuando eras pequeña? Presencia, reconocimiento, mimos, validación, que te eligiera, estuviera disponible, que te ayudara, que no te quisiera sentir sola.

Ahora la reflexión que les dejo a ustedes más importante. Pueden darse cuenta de que si leemos estas preguntas verticalmente, el patrón de qué es lo que más anhelabas recibir de papá, qué es lo que más anhelabas recibir de mamá, es lo mismo que hoy le reclamas a tu pareja. Es que yo anhelaba de papá atención, presencia. Mi pareja, por ejemplo, no me prioriza. Es que yo, alguien dijo allí, es que yo lo hago todo yo, o sea, me siento sola, probablemente hay un abandono allí. Entonces, dense cuenta de quién estoy siendo en mi relación. es quien cambia todo. Lo que tú estás pidiéndole al otro es lo que usualmente tienes que darte a ti. Entonces, aquí viene la pregunta. ¿Eres una buena pareja contigo misma cuando estás en pareja con otra persona? escribe en el chat, sí, no eres una buena pareja contigo. Estás dándote eso que tú estás ahí, dame, dame en tu relación vertical, dame, dame, dame. Pero contigo, ¿cómo puedo mantener una relación horizontal si yo estoy poniéndole al otro deuda emocional que tal vez ni siquiera le corresponde? Y tal vez eso te lleva a darlo todo, a autoabandonarte, a sacrificarte, porque es lo que te hubiera gustado que te dieran a ti, pero no es quien tiene que ser la otra persona. Entonces, ser una buena pareja forma parte del trabajo. Es quién eres tú, es poner el foco en ti. Es amarte incondicionalmente, es proteger tus límites, establecer esas fronteras de lo que yo no voy a tolerar. Es prestarte atención. Oye, ¿cómo puedo estar en una relación si lo estoy haciendo todo yo sola? ¿Será que tengo que empezar a delegar? ¿Será que tengo que empezar a compartir esto? ¿Te das tiempo de calidad contigo? Es que yo quiero que el otro me priorice. ¿Cuánto te priorizas tú dentro de tu relación? ¿Cuánto espacio hay para ti? Entonces ahí empieza el trabajo.

El modelo de carencia es que cuando yo tenga a fulanito o esta pareja perfecta, entonces yo voy a ser diferente. Yo me voy a elegir, Ana. Yo por fin cuando él llegue yo voy a ser así. El modelo de merecimiento es cuando yo sea esta mujer, ya vamos a terminar, cuando yo sea esta mujer que se elige, que se prioriza, entonces yo voy a poder elegir a una persona que sea un igual, porque mientras yo esté dándole a todo al otro y no me esté dando a mí, yo voy a estar perpetuando siempre la verticalidad. Pero cuando yo me estoy dando a mí, voy a darle espacio a la horizontalidad.

Tomar acción significa cruzar el puente, el puente de la mujer que quiere cambiar el patrón versus la mujer que realmente transforma sus patrones internos. Hay una frase que a mí me encanta y me la repito cada vez que me siento estancada con algo que es la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. Y se los digo porque yo soy una persona superrutinaria, s de me gusta hacer lo mismo porque me hace sentir segura, sobre todo porque emigré de mi país y el tener todo igual, todo la misma rutina, los mismos horarios me da seguridad. Pero he aprendido en mi vida que desde cambiar el rumbo de una discusión se trata de hacer las cosas diferentes. Y si tú siempre haces lo mismo, si terminas esta clase, te vas y la clase quedó en tu correo, si no revisas el correo, si no eliges dar un paso más allá y hacer las cosas diferentes, vas a obtener siempre los mismos resultados.

El cambio empieza, ¿por quién eres tú cuando estás en pareja? Así que dos preguntas que les dejo para ustedes. ¿Quién tienes que empezar? ¿Qué tienes que empezar a hacer diferente en tus relaciones? ¿Qué deberías hacer diferente? ¿Y quién tienes que empezar a hacer tú ser de ser, no de hacer en tus relaciones? Porque el cambio eres tú. Cuando tú tienes el ritmo, el foco puesto en ti, no importa si estás con la misma persona, el baile va a ser diferente. Pero si el foco está puesto en el otro, el baile siempre va a estar en formato vertical, siempre te va a llevar el patrón del autoabandono y esto es un trabajo que necesita foco y atención constante.

Así que la última pregunta que les hago en este en esta masterclass, la última, ya no hay más preguntas. ¿Estás lista para romper tus patrones en tus relaciones? ¿Estás lista para adquirir esas herramientas que te lleven a romper tus patrones en tus relaciones? Sí.

Aquí entonces les dejo mi propuesta, mi invitación para cruzar el puente. Mi programa La maestría del amor. Es un programa de seis semanas. Esta es la sexta edición, no es un programa que salió ayer, es un programa que tiene 2 años acompañando a más de 300 mujeres alrededor del mundo. Un programa de seis semanas online. Es un programa híbrido que tiene sesiones eh grabadas y sesiones en vivo. Es un programa que está diseñado para llevarte a transformar tus patrones desde la raíz, a sanar esas heridas, a liberarte del pasado, a transformar ese matrimonio interior de esa energía femenina y masculina, a vivir en plenitud, sin importar con quién estés, ser una buena pareja para ti, el empezar a transformar ese mapa relacional de lo que tú crees que es el amor, lo que tú crees que debería ser una pareja y lo que no debería ser. Y por supuesto, una parte que no la podemos dejar atrás es la sexualidad femenina, porque si no eres una buena pareja para ti, entonces tampoco eres una buena amante. Es parte del trabajo es, yo también quiero vivir una vida llena no solo de amor, sino también de placer, porque es lo que nos merecemos.

Este programa de 6 semanas incluye más de 100 herramientas, más de 30 videos con lecciones pregrabadas. Son cinco sesiones en vivo conmigo de 90 minutos que quedan grabadas en caso de que no puedas asistir mis herramientas de trabajo que son la hipnosis, terapia sistémica, herramientas de inteligencia emocional, programación neurolingüística, herramientas de terapia transpersonal, herramientas de sexualidad consciente, todas las herramientas que yo uso para que tú puedas transformar tus patrones y por supuesto trabajo corporal, herramientas este trabajo somático porque el cambio no solo es aquí, sino también es aquí. Aquí tienen el calendario. Si luego quieren saber más, pues yo les puedo compartir. Todo esto lo van a estar recibiendo por correo y Nina les está compartiendo allí el toda la información del programa. Son seis eh son cinco clases en vivo durante seis semanas de acompañamiento y el programa empieza el 13 de octubre. Estamos en preventa, así que si eliges dar el paso, puedes adquirir el programa con un descuento y tenemos diferentes opciones de pago. Puedes adquirir el programa únicamente haciendo un primer pago, luego puedes hacer un segundo pago el mes que viene. Si estás en Europa, tienes la opción de hacer un pago en tres partes, únicamente para las que están dentro de Europa y también di diferentes formas de pago si estás en otros países. Y si eres exalumna de alguno de mis cursos, tienes un 20% de descuento en el programa si eres exalumna de alguno de mis cursos.

Así que bueno, esta ha sido mi invitación. Este es el espacio idóneo donde yo las puedo eh acompañar a reprogramar los patrones auténticamente donde les puedo brindar todas las herramientas y puedo estar allí unas buenas horas porque son sesiones de 90 minutos con ustedes acompañándolas. Así que voy a dejar de compartir la pantalla para poderlas ver y si tienen algunas dudas pues aquí estoy para aclararlas. Voy a dejar de compartir. ¿Hay alguien que está entrando ahorita? Okay. Si tienes dudas puedes levantar la mano, ya sea sobre el contenido de la masterclass. Mira, me quieres preguntar algo también me lo puedes preguntar sobre el programa. Flor, te escuchamos. Muchísimas gracias a las que se tienen que ir. Ah, tienes que darle al micro. Vamos a darte. Ya va a ver si quieres darle el micro ahora. >> Hola, Ana. Muchas gracias. ¿Se escucha bien? >> Perfecto. Flor, >> hermosa masterclass y abre con todo el contenido que venís compartiendo en Instagram también abre mucho la conciencia. Así que te agradezco, te quería te quería hacer dos preguntas. Vos me dirás, arranco con tal vez la más importante y si hay tiempo, la siguiente. Eh, uno, ¿por qué qué conducta se asimila a eso en relación a la relación con el dinero, con lo económico, cuando uno observa que tiene como una actitud compulsiva a que ingresa dinero y ya lo querés y te entrás en compras compulsivas? Yo ahí cuando empez en un momento empezaste a hablar y vi como una similitud que viene siempre de la misma raíz, tal vez no es puntual en relaciones, pero sí la el dinero es una relación. >> Eh, bueno, es muy curioso porque al final, fíjate que si hacemos cosas de forma compulsiva no estamos teniendo el foco en nosotras. El foco está en el objeto del deseo. Esto lo solemos llamar un es un tipo de dependencia, ¿verdad? Eh, es la dependencia que se da a cosas externas, ¿verdad? Y esta dependencia al final es, yo pongo la sensación de placer, de agrado afuera, que ojo, está bien, mira, trabajo mucho, me dio un gusto, quería comerme algo rico. Hay personas que tienen una tendencia, ah, oye, voy a buscar placer afuera y eso está bien. Como hay personas que se niegan el placer, pero parte del trabajo es idealizar que cuando yo me compre esto, mire, no hay mucha diferencia. cuando yo tenga la pareja, cuando yo me compre esto, cuando yo me coma esto, cuando yo me voy a sentir bien. Y es un patrón de dejar de aplazar esa presencia plena, de sentarme con lo que hay aquí, de tal vez estoy evadiendo la incomodidad, el dolor, al final, si mi atención está puesta fuera en el objeto de deseo, sea lo que sea, una persona, una pareja o o algo desde un trabajo, entonces no está puesto aquí. Y recordemos que la vida es cambiante y si mi foco siempre está puesto fuera, pues entonces yo voy a depender siempre de lo que suceda. Entonces, por eso dice la frase, puedes elegir sufrir o no, porque al final la felicidad, la plenitud, el agradecimiento es un estado interno de aprender a hacer las pases incluso con lo que hay. Entonces, sin darnos cuenta, bueno, el querer comprar, la forma de gestionar el dinero es un patrón relacional también. Entonces, darnos cuenta de que cuántas veces cuando yo haga tenga me voy a sentir bien. Y ¿quién serías tú? Por eso el trabajo es quién serías tú si ya tuvieras eso se hace mucho pues en la parte de mentalidad de dinero, pues lo mismo que la pareja, ¿quién serías tú si ya tuvieras esa cantidad de dinero o hicieras? Entonces ahí te das cuenta que es lo mismo. ¿Quién serías tú cuando estuviera esa pareja? Bueno, me respetaría, establecería límites, le diera más prioridad al autocuidado? Fíjate que al final las respuestas son las mismas, ponernos en el centro de nuestra vida. Obviamente, Flor, hay algo que lo digo y se los digo a todos, eh, pues en un estado absurdo de escasez, de estoy hablando ya de pobreza extrema, nadie puede ponerse en el centro porque hay unas necesidades básicas no cubiertas, pero estamos hablando de de compras compulsivas, de otro tipo de circunstancias. Entonces, bueno, parte del trabajo es ese, aprender a tener el foco en ti para luego ver qué más, qué es lo que realmente hay detrás de eso. Y siempre van a haber heridas, creencias, la niña interior buscando llenar sus vacíos con algo, porque al final es eso lo que intentamos, darle a ella lo que no tuvimos. Así que espero haber abordado esa pregunta. >> Sí, sí, gracias. ¿Tenías otra pregunta? >> Sí. ¿Por qué una tiende como creo te estaba relacionado y de alguna manera siento que lo respondiste, eh, a olvidar lo negativo? Debe ser por esos picos de dopamina que que uno olvida todo lo que como lo que una sabe que no que no tiene que permitir y que no te hacen sentir bien. >> Claro. De la misma forma que tú puedes pasar toda la vida trabajando para comprarte una casa, dejaste de vivir, de viajar, de no sé, hacer 1000 cosas y llegaron la edad, por fin tienes la casa y la casa se te olvidó todo lo que sufriste porque es el chute de dopamina. Pero luego pasa el tiempo y entonces esta crisis que sufre mucha gente de los 40, de los 50, bueno, ahorita pues a medida que va cambiando la generación va haciendo más arriba. Pero esta crisis de mira todo lo que pospuse por y es lo mismo que sucede con las relaciones, esos chutes de dopamina que me hacen olvidar el buen sexo. El buen sexo que decimos con esta persona realmente es inondadas de dopamina que me hace olvidar que se desapareció 50 veces en un solo mes y que tú andabas siempre así y en ese momento tu cerebro pone el foco en lo en en bueno, en donde estaba tu atención, donde está él ahorita está contigo. Entonces al final pues tiene que ver mucho con lo interno. Gracias Flor por tus preguntas que están muy relacionadas con esto. Claudia, te escuchamos. >> Órale, qué temprano. Qué bueno. >> Sí, voy a entrar. >> Bueno, vamos a silenciar aquí a a mi amor que recibiendo a alguien. Claudia, te escuchamos. Ah, tienes que darle. Perdón que como yo la silencié. A ver, ahora sí. >> Okay. Ah, primero ante todo, muchísimas gracias. Estoy encantada como lo creo que lo he escrito también, o sea, me encantó tu libro. Eso es. Gracias. Estoy tachando, subrayando y tengo una pregunta por algo que tú has dicho hace un momentito y es cuando eso que está grabado en ese cerebro de esa niña por la supervivencia o por el miedo, etcétera, etcétera, hay ah cosas como, por ejemplo, aunque uno se haya trabajado mucho y ya lleve bastante proceso de autocuidado y desarrollo personal, yo personalmente, por ejemplo, me he dado cuenta de que cuando entro entro a conocer a una persona y posiblemente pueda ser un posible candidato. Tengo, o sea, como un frenazo, marcha atrás por miedo y busco mil excusas por las que no me va a ir bien. >> Bueno, muchas veces, Claudia, ese miedo puede venir uno de ser desleal a lo que aprendía mi familia. Cosa número uno, porque ¿quién soy yo para ser feliz si las mujeres antes de mí no lo fueron? ¿Okay? Y ese esa el recibir esa oportunidad requiere traer a ser un espacio aquí dentro que se logra pues vaciando lo que ya no nos funciona. Por eso es tan importante las herramientas sistémicas para reordenarnos y ponernos en en nuestra vida adulta, porque la niña es la que tiene miedo. La adulta se muere por tener una relación. Porque tal vez quiere un compartir en pareja, quiere un compañero, pero la niña, pues la niña quiere ser fiel a mamá y a papá. La niña no quiere volver a abandonarse porque tal vez ahorita como adulta es que ya tienes tus espacios y te cuidas y tienes tu vida organizada contigo. Pero la niña se pregunta, "¿Y qué va a pasar conmigo cuando llegue fulanito? ¿Me vas a volver a dejar por ahí?" y de forma inconsciente bloqueamos esto porque temes volver a perderte. Y parte del trabajo también terapia sistémica es donde se coloca al otro y dónde te colocas tú, porque quiere decir que al otro lo estás viendo probablemente desde un lugar vertical y no desde un lugar horizontal. No lo estás viendo desde los ojos de la adulta, lo estás viendo desde los ojos de la niña. Y esto es parte del trabajo que hacemos en el programa eh con las herramientas de terapia sistémica, con las herramientas de neuroprogramación como son la hipnosis y con las herramientas somáticas. Porque interrumpir estos patrones y también parte del trabajo transpersonal, aprender a sentarnos con ese miedo de qué es lo que hay detrás, qué hay allí. Y ahí trabajamos mucho con la niña, pero también con la adulta de qué va a ser la adulta con el miedo de la niña, cuando la niña realmente le muestre de dónde viene ese miedo. Muy bien. >> Entonces, esta sería mis propuestas. Lo tengo claro, por mí no hay problema. Yo ya estoy metida dentro. Entonces pudiera hacer esas cosas, pero obviamente no te puedo decir, mira, es esto porque >> no no no no se trata simplemente de decir, o sea, sí tengo bastante conocimiento, pero me noto que realmente, o sea, es como algo que me impacta y dice, "Uy, no, no, no, eso va a traer jaleo, eso no está bien, eso." Entonces entra ese miedo y tú tienes razón, es la niña. Lo que pasa que eh yo trabajo el desarrollo transpersonal y parece que uno tiene muchas herramientas, pero eh me ha sonado mucho cuando dijiste en ese cerebro que está supervivente viviente de niña, ahí ha pasado algo y ahí es donde no llego. Por eso me apunto al curso, porque realmente creo que ahí hay mucho trabajo de fondo eh a a exprimir jugo, ¿no? Claro, porque al final sin darnos cuenta es un baile que ya está predeterminado y lo seguimos bailando con los ojos abiertos y es solo cuando se generan estos puntos de inflexión donde realmente me veo a mí misma y tengo las herramientas para decir, "Okay, ¿desde dónde me estoy relacionando con el otro? ¿Desde dónde estoy mirando al otro? Es donde cambiamos e interrumpimos. Puede ser la misma música, puede ser el mismo baile, pero a un ritmo diferente. Entonces, ese es realmente el cambio y algunas veces son más sutiles de los que creemos, ¿no? Es voy a tirar mi vida por la ventana y voy a ser otra persona al 100%. No es que haya también más de ti en tu propia vida y en tus relaciones, porque ese es el error. En las relaciones dejamos de ser nosotras. Entonces, ese también es parte del trabajo. Gracias, Claudia por tu aportación y por la confianza. Aquí tengo una pregunta en el chat. Gracias. Voy a silenciar. Y tengo una pregunta aquí en el chat. Ana, ¿vas a hacer alguna meditación? No, todas las las hipnosis y reprogramación las hago dentro del programa, ya que es un espacio seguro que están diseñadas para abordar todos los temas que tienen que ver con transformar los patrones. las creencias, sanar las heridas de infancia, posicionarnos en el rol de adultas, alinearnos con nuestra energía femenina, que es conectar con esa intuición, esa compasión con nosotras mismas, el sanar ese ese linaje masculino de cómo estoy viendo a los hombres y los estoy viendo desde los ojos de mi familia y todas sus heridas o los estoy viendo desde los ojos que tengo yo como mujer y por supuesto muchísimas otras hipnosis en estos espacios no las hago. Okay, gracias Carolina de igual forma por la confianza. Otra pregunta, aquí tengo a una persona con la mano levantada, pero no me sale tu nombre. Te escuchamos. Si pudieras decirnos tu nombre. >> Hola. Hola, Ana. Soy Leslie. >> Hola, Lesli. Un placer. Te te escucho desde México, >> eh, y >> qué bonito. >> Y bueno, o sea, me pasa algo muy parecido a lo que compartió la compañera. Yo también soy terapeuta, soy orientadora familiar, o sea, mu tengo mucho conocimiento, pero al final del día caigo en todos estos patrones y lo que ahorita me llama mucho la atención es que, o sea, mi pareja actual, o sea, lo veo exactamente igual que yo, ¿sabes? O sea, no te voy a decir, o sea, mi patrón no es el tema del narcisista, el, o sea, no, o sea, sí es esta persona como no, eh no emocionalmente disponible, pero como con las ganas de pero con la, o sea, hay veces de verdad me he puesto a ver que siento que estamos exactamente igual. Entonces, este círculo de la adicción, ¿no?, a como al conflicto o a la adrenalina o tal, se da de los dos lados, porque entonces yo pues sí estoy acostumbrada a hablar lo que lo que quiero, decir lo que siento, bla, bla, bla. Y se hace un como mini shock y entonces se enmienda el asunto, como decimos en México, se enmienda el pedo y luego después vuelves a traer otra vez. Y es como porque aparte yo me dedico a temas de violencia y de no discriminación y tal, ¿no? Entonces a veces veo como este ciclo es como el ciclo de la violencia donde está la agresión, la luna de miel, el no la reivindicación, nada más que en función de esta desatención, o sea, porque obviamente ya cuando yo respondo y me molesto, lo que

él hace es estar, por volvemos estar en luna de miel hasta que vuelven a pasar una desatención. O sea, todo este ciclo que tú explicabas, y explota, pero como no es violencia, ¿no? Como no es violencia, como como al final los dos queremos estar desde un lugar como muy carente de de así como lo que tú mencionaste. Entonces, digo, me interesa mucho tu tu curso, pero también, o sea, ¿como que en en qué dinámicas caen este tipo de patrones?

Okay. Bueno, para resumírtelo, Lesli, porque tenemos poco tiempo ya para cerrar la clase que nos hemos extendido, eh lo primero es que estamos hablando de patrones internos de cada uno y, obviamente, pues esos niños heridos y esas dinámicas donde probablemente uno da mucho, luego entonces el otro espera que sea el otro el que dé y están en estos constantes bailes de autosacrificio constante. Y esto sucede mucho donde no nos estamos relacionando desde una verticalidad, digo, perdón, desde una horizontalidad, sino que nos estamos relacionando desde una verticalidad constante.

Entonces, muchas veces, pues el otro no te estás relacionando con tu pareja como adulto, sino que tienes momentos donde te relacionas desde la niña, luego hay momentos donde y no está esta contención de adulto, adulto donde yo veo al otro como un igual y tampoco hay herramientas para reparar después de los conflictos, no hay herramientas para que cada uno se posicione en su lugar.

Va a silenciarte un momento.

Y sobre todas las cosas, allí, desde ese lugar donde se están relacionando, pues todos vamos a tener momentos en nuestras relaciones donde salimos de nuestro rol de adulta, pero el trabajo es volver. ¿Y desde dónde estoy en este conflicto? ¿Cómo busco reparar? ¿Cómo conecto con mi autocompasión? ¿Cómo pido las cosas? ¿Qué es lo que estoy esperando de mi pareja? Lo que espero como pareja, ¿lo espero desde la adulta con responsabilidades y cosas reales? ¿O lo espero desde la niña con idealizaciones? ¿Desde dónde lo estoy ayudando? ¿Desde dónde estoy pidiendo yo ayuda? Y todas estas dinámicas son las que nos muestran desde dónde me estoy relacionando.

Y es un muchas veces un ir y venir constante porque yo estoy en mi rol de adulta, pero pueden haber circunstancias que me detonen y parte de las herramientas que se comparte en el programa es una constante: voy a volver a colocarme en mi lugar, voy a tener las herramientas para establecer límites, para aprender a escuchar mi cuerpo y no esperar el momento donde tú dices esas explosiones, porque parte de trajo es que si llego a la explosión es porque no me escuché y no tuve las herramientas para comunicarme cuando lo necesitaba. Entonces, eso forma parte de esa dinámica de adulto, adulto.

Obviamente, cada caso es único. No puedo ahorita decirte ahorita que exactamente qué está pasando porque, bueno, este no es el espacio para eso, pero si luego alguna de ustedes tiene una duda de si, por ejemplo, algo sobre el programa, pueden escribirme ya sea por correo o van a tener mi WhatsApp, eh, al final del correo donde yo voy a poder aclarar sus dudas. También lo tienen dentro de la página web donde yo les voy aclarar las dudas sobre el programa con circunstancias como esta que me está comentando Lesl.

Déjame saber, Lesli, si me pudiste escuchar. Gracias. Perdón que no sabía dónde estabas.

>> Gracias.

>> Muchísimas gracias.

Bueno, ya vamos a cerrar. Antes de cerrar, quiero recordarles dos cositas. Ya se envió la guía, ¿verdad? Por aquí para que la puedan descargar y recibirla. Quiero darles las gracias a todas por la confianza, por la vulnerabilidad y voy a cerrar por si alguna tiene una duda.

Vamos a hacer un pequeño tour que me está proponiendo porque me están preguntando qué incluye el programa, cómo es la plataforma. Vamos a hacer un pequeño tour por la plataforma de 2 minutos para que puedan ver todo lo que incluye el programa. Puedan ver que las clases están divididas en 20, 25 minutos para que las puedan ver, eh, brevemente y no tengas que dedicarle 5 horas, si no, oye, pude ver una clase, hice un ejercicio, luego asisto a la clase en vivo y así. Así que, Nina, avísame si estamos listas para hacer el tour por la plataforma.

>> Sí,

>> no sé. Buenísimo.

Entonces, puedes compartir tu pantalla. Vale, perfecto. Eh, dame acá. Vamos, amor. Compartir. Eh, avísenme si ven mi pantalla.

>> Sí, ya podemos ver tu pantalla.

>> Listo. Bueno, esta es, ¿quieres explicarla tú o la explico yo?

>> Sí, la explico yo. Si quieres, tú la vasendo.

Okay, gracias, Nina. Bueno, una de las cosas más importantes que yo les comparto de mi programa es que, si quieres, puedes abrir brevemente el módulo de bienvenida y es que, solo iniciando el programa, van a tener todo un módulo de reprogramación de mentalidad. Como bien les dije, vamos a trabajar muchísimo el subconsciente y las intenciones desde las cuales yo llego a este programa y el trabajo empieza antes de que siquiera empecemos a abrir los módulos.

Entonces, cuando ustedes se inscriben, ya tienen acceso directamente al módulo de bienvenida. Donde tienen un espacio donde yo les voy a dar cuál es la mentalidad que tienen que tener para que este programa cumpla con lo que ustedes esperan. ¿Cuáles son las herramientas que las van a ayudar a alcanzar esos objetivos de empezar a tener relaciones en las que ustedes puedan ser ustedes mismas, pero sobre todo se puedan sentir amadas y sostenidas? Tiene un hipnosis para, de una, reprogramar todas esas creencias y empezar a alinearse con los patrones que sí queremos y empezar a descartar los patrones que queremos.

Eso es solo el módulo de bienvenida y, por supuesto, tienen una explicación de cómo funciona la hipnosis como herramienta terapéutica, donde les explico con detalle que el hipnosis es una herramienta que trabaja con cier ciertas ondas neuronales como lo es la delta y la teta y que, a primera escucha, aparece una meditación, pero no lo es.

Entonces, si a ti te da miedo la hipnosis, porque ay, es que nunca le he hecho, quiero que sepas que es una herramienta tan segura que la usan las mujeres embarazadas en el hno parto para tener partos indoloros. Esto siempre se los explico porque algunas veces tienen dudas.

Luego tenemos el módulo uno. Si quieres, lo puedes abrir, donde vamos a trabajar las heridas emocionales. Tenemos muchísimas clases para trabajar las cinco heridas del alma, el antídoto para las cinco heridas, la hipnosis para trabajar las heridas emocionales. Luego tenemos las heridas en las relaciones, porque las heridas en las relaciones, ¿cómo las identifico y qué tengo que hacer para empezar a hacer este trabajo?

Si quieres, puedes abrir el módulo dos. Cuando tenemos los encuentros, los encuentros están divididos en cuatro puntos importantes donde vamos a trabajar la infancia, donde vamos a trabajar esas heridas en las relaciones, vamos a trabajar desde dónde me estoy relacionando y, por supuesto, cómo estoy mirando al amor. El último encuentro vamos a hacer un ejercicio para poder relacionarme desde mis madurez, pero también vamos a tener un espacio profundo de integración.

En todos los encuentros en vivo vamos a tener hipnosis, vamos a tener ejercicios somáticos y ejercicios de inteligencia emocional y terapia sistémica. Son muy prácticos los encuentros y, por supuesto, que ustedes traigan todas sus dudas, todos sus temas que, oye Mirana, me está sucediendo esto, obviamente cosas puntuales porque es un espacio grupal, pero es allí donde yo voy a poder contestar plenamente lo que ustedes traigan.

Tenemos el módulo del matrimonio interior donde trabajamos la sanación del linaje femenino y masculino. Muchas veces, con el caso, por ejemplo, que contaba Claudia, como les expliqué, de cuando me da mucho miedo recibir al amor, tengo muchos retos a la hora de abrirme una pareja, es que tengo años sin tener una relación de pareja sana. Usualmente esto tiene que ver con bloqueos de lealtades inconscientes. Una mujer en nuestra familia que murió en las manos de un hombre, una mujer que sufrió mucho y hoy, de forma inconsciente, yo a nivel inconsciente busco protegerme de esto y tal vez por eso llevo años sin pareja o cada vez que llega una pareja no me doy la oportunidad porque estoy siendo leal de forma inconsciente un patrón familiar. También, obviamente, trabajar esa herida materna y esa herida paterna, que es algo que hacemos en todo el módulo del matrimonio interior.

Luego tenemos el mapa relacional y del amor, que es el módulo cuatro, donde trabajamos todo lo que tiene que ver con la comunicación, con las creencias. Ahí entonces empezamos a ver quién eres tú cuando estás en pareja. Empezamos a ver lo que tú traes a la relación, tu mapa relacional de lo que has aprendido, qué cosas puedes empezar a transformar en tu mapa y cómo también puedes empezar a ampliar tu mapa si estás o no estás en pareja.

El módulo cinco es aprender a sentirnos plenas en cualquier relación. Es uno de mis favoritos, que es como ya lo que yo les decía, ¿quién eres tú cuando estás en pareja? ¿Quién tienes que ser tú? Lo que le estaba diciendo a Flor: de no se trata de que llegue la persona, sino quién soy cuando estoy con esa persona y se lo dedicamos completamente a ser una buena pareja contigo misma.

Y por último, mi módulo favorito, y digo favorito porque está muy relacionado de de, oye, de darme esos espacios conmigo, que es módulo de sexualidad consciente, donde vamos a trabajar todo el tema de la sexualidad sagrada. Tenemos hipnosis para conectar con tu sexualidad consciente desde un enfoque integrativo. Incluso si tal vez has tenido traumas sexuales, este enfoque, este módulo te puede brindar herramientas que te ayude a ser más compasiva y a reconectar con tu cuerpo. No quiere decir que esta sea la única solución, pero sí puede ayudarte a tener una nueva visión de la sexualidad y no una visión de la sexualidad es la forma de llenar mis vacíos, sino es una forma de conectar contigo.

Y tenemos el bonus, que es el módulo de inteligencia inteligencia somática, donde vamos a trabajar todo el cuerpo y todos son puras clases de para conectar con el cuerpo y liberar trauma que está guardado en la soma, que es la parte somática. Y, por supuesto, el módulo de la neurociencia de las relaciones, que esto que les estaba explicando de la dopamina y todo esto lo explico en profundidad en este módulo con ejercicios, hipnosis y muchísimo más.

Aparte de todo esto, ¿verdad?, tienen también los cinco encuentros en vivo de 90 minutos cada uno. Así que esto es lo que yo les ofrezco, es mi ofrenda, por así decirlo, eh para guiarlas a poder, eh, aprender la maestría del amor, porque realmente es un trabajo para toda la vida, pero aquí se van a llevar esas herramientas que, literal, yo le puse, se llamaba antes "sana tus relaciones para siempre". Si tal vez me sigues desde el año pasado, ese era el nombre que tiene el programa antes y se lo cambiamos porque es que es un máster, un máster así como el que hacemos de de estudiar, un máster en odontología, en medicina. Pero un máster del amor, donde yo les pongo todas las herramientas que yo he adquirido en mis 10 años de formación y como profesional sobre las relaciones. Así que allí las espero.

Tienen diferentes. Sí, tenemos financiación. Vanessa, gracias por preguntarlo. Como ustedes saben, yo soy latina y pienso muchísimo en mi comunidad de Latinoamérica que hay una economía completamente diferente y tienes la opción de apuntarte al programa únicamente abonando el 50%. Ya sea que hagas el pago, eh, por la plataforma, también tenemos otras diferentes formas de pago si necesitas pagar por PayPal. También tenemos pago por cele si estás en Estados Unidos, eh, y tenemos pago con tarjeta, pues que es el pago oficial de del programa. Pero si tú necesitas alguna de estas formas de pago, también me puedes escribir.

¿Cuál es el precio en pesos colombianos? Mónica, tendría que ver el cambio porque lo desconozco exactamente para decirte. Nina, ¿si me puedes ayudar con eso? Recuerden que pueden, pues, colocar en Google el precio del programa. Son 198 €, si no me equivoco. Puedes buscar al cambio y te va a salir. Nina aquí te lo colocó. Son, creo que, 90,000 pesos aproximadamente, Nina. No sé si ese es el cambio. O sea, no sé si es porque, creo que, millones no es. Yo viví en Colombia. Ojo, Mónica, pero no me acuerdo ya cómo era la cosa allá. Así que, eh, tú entiendes seguramente. Cualquier cosa, si no entiendes, Mónica, me puedes escribir al privado o al correo y te respondemos. Para esas dudas personales, yo voy a estar ahí al correo o al WhatsApp.

Eh, ¿cuánto dura el curso? Ah, gracias por preguntarlo, Beatriz. Cerramos ya con esto. El programa tiene duración de 6 semanas, pero vas a tener disponible todo el contenido por un año. Esto era algo muy importante que no les dije. Gracias, Beatriz, por esa pregunta.

Eh, tienes todo un año para poder ver el programa y esto es muy importante porque tocamos temas muy vulnerables, muy sensibles. Por ejemplo, eh, cumplimos en octubre un año de las chicas de la de la edición de octubre del año pasado y ellas están ahorita y me dicen: "Oye, me sigo repasando contenidos porque es que hay cosas muy importantes que por cosas que te pasan en tu vida tú dices, voy a volver a ver este módulo porque te puede ayudar muchísimo o voy a volver a hacer los ejercicios que hicimos en las sesiones prácticas y forma parte y aparte que vas a tener un año conmigo de, oye, si me quieres preguntar algo, yo voy a estar ahí disponible. Onible."

Entonces, me tienes en el grupo de WhatsApp, tienes mi WhatsApp personal para preguntarme cosas puntuales, por supuesto, porque es un programa grupal, pero yo voy a estar allí como estoy aquí, cercana, respondiendo cosas que te sucedan, que tenga que ver con el tema de las relaciones. Así que, bueno, gracias de todo corazón por estar aquí. Estoy muy, muy feliz.

Ay, no les dije, es la última edición del programa de este año. No les dije: este programa no vuelve hasta mediados del año que viene. Entonces, me haría muchísima ilusión que cerraran este año conmigo en este espacio terapéutico transformacional que yo les ofrezco para que ustedes puedan caminar hacia esa transformación de sus relaciones. Gracias de verdad de todo corazón por quejarse estas 2 horas conmigo.

Eh, les envío un beso desde todas las partes del mundo donde están. Lo aprecio muchísimo porque el tiempo es lo más importante que tenemos y gracias por confiar en mí, en todas esas personas que me me están viendo la grabación, que me están escuchando por primera vez. Gracias de verdad porque eso vale mucho.

Gracias Ana, Patri, Eva, Delia, RDF, Pilar, Rut, Natalia, Gara, eh, Belén, Laura. Gracias a todas. Van a estar recibiendo la grabación de la clase por correo en un ratito cuando Zoom la descargue y les va a llegar un correo que dice "ver la grabación" para que puedas repasar o si entraste ahorita, pues la puedas ver. Así que, un beso.

Una vez más, Nina, déjales allí la el cuadernito por si no lo han descargado para que copies el enlace, lo guardas para que puedas descargarlo si no lo habías descargado y, una vez más, les dejamos, eh, la página del programa para que la guardes y te la revises con calma y si tienes dudas, pues me escribes. Así que, ojalá nos veamos el 13 de octubre en la última edición del programa de este año. Un beso a todas y recuerden que cuando ustedes sanan, el mundo sana.