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Meditación y conferencia: “La dulzura de la introversión”, con Guillermo Simó

Brahma Kumaris España58:02

Transcription

Muy bien, Om Shanti. Damos la bienvenida a esta nueva meditación. Hoy vamos a explorar y experimentar con el tema de la dulzura, de la introversión. A veces usamos la palabra introspección, que también es muy, muy similar, ¿no? Introspección conecta más con inspeccionar. Es como tomar conciencia, ¿no?, de nuestro interior. Pero es muy importante esta, esta idea, ¿no? La dulzura de la introversión. ¿Por qué la dulzura?

Claro, desde el conocimiento espiritual, la práctica de la meditación rasa yoga, lo que queremos es conectar con nuestra esencia, con las cualidades del ser espiritual que somos. Y uno descubre en el silencio, en la paz, en la calma interior, una sensación de dulzura, una experiencia de que hay mucha armonía en el ser. Nuestra naturaleza es calmada, dulce. Pero no es la dulzura. Me gustaría clarificar que cada virtud o cada cualidad puede tener una connotación más espiritual o menos espiritual. [risas]

Entonces, por ejemplo, por ejemplo, una pequeña reflexión acerca de la dulzura. La dulzura espiritual es una dulzura que que viene de lo profundo del ser y que también es desapegada, ¿no? No es la dulzura intencional. Mientras que la dulzura común muchas veces, muchas veces es una dulzura que a veces viene de del apego y viene también de las expectativas. Es decir, soy dulce, pero esperando que siendo dulce te voy a agradar. Cosas así, ¿no? Hay una interacción que viene de esta conciencia limitada. De alguna forma, en la conciencia del ego se usan las virtudes para conseguir algo. Entonces, las virtudes son buenas, pero por ejemplo, a veces practicas la paciencia, practicas la dulzura para que estén contentos contigo, para que te quieran o para que te den lo que esperas que te den. Pero eso en realidad tiene un componente que no es preciso, ¿no? Que que es erróneo. Hm. Hay un deseo, una expectativa, quiero conseguir, tomar algo de otros. Y se usan las virtudes, o sea, que son virtudes en el fondo, no con mala intención a veces, pero son virtudes un poco manipulativas.

Mientras que virtudes espirituales es cuando esa virtud fluye de tu ser y no tienes tú ninguna intención de de tomar ni de ni de conseguir nada a través de ella. Es lo que tú eres y simplemente esa fragancia, esas cualidades se irradian y se expresan a través de ti. Entonces, la dulzura espiritual surge de forma natural y tú no estás actuando, viviendo desde esa dulzura para conseguir algo, sino que es lo que tú eres. Eh, es desde la autenticidad. Entonces, es muy diferente, es muy genuina. Cualquier virtud espiritual se basa en tu autenticidad, se basa en en esa conexión con la esencia, con quién eres realmente.

Y sí, la introversión es dentro de las virtudes una muy necesaria porque es como una puerta a esos tesoros que todos tenemos. ¿Y qué pasa? Que muchas veces la introversión ha sido, por un lado, yo creo que malentendida o por otro lado difamada, porque se considera que una persona introvertida es alguien cerrado, alguien con problemas, etcétera. Y en cierto modo puede ser cierto. Puede ser cierto, porque hay personas que a lo mejor están en un estado de introversión que no es sano, que no es equilibrado, están ahí perdidos en sus conflictos internos. En ese sentido sería una introversión no saludable. Hay que también clarificar esto. Estamos hablando aquí de la introversión espiritual, que es absolutamente saludable y mucho más recomendable que la extroversión.

Aunque a nivel mundano muchas veces la extroversión se considera más positivo, porque una persona extrovertida se la ve como una persona alegre, con mucha capacidad de socializar, de relacionarse con los demás, hablar mucho, decir cosas divertidas. Y en principio a la gente le agrada más ese modelo porque es más comunicativo, más entretenido. Pero en relación a esa introspección, a esa introversión que es un poco e no está claro, ¿no? si esa persona está en en bienestar por dentro. Pero cuando entramos ya a un nivel espiritual, las cosas cambian y de nuevo se le da una vuelta a todo esto y toda esta reflexión y nos damos cuenta de que la extroversión a nivel espiritual es perjudicial. ¿Por qué? Porque de alguna forma eh extrovertido, te lo dice la palabra, ¿no? Mi conciencia está vertida hacia fuera. Una persona extrovertida está en poco contacto, en poca conexión con su esencia. Eh, se pierde en el mar o en el océano de las relaciones, los eventos, lo que pasa fuera. Vive de una forma extrovertida la conciencia volcada hacia fuera. Y aunque eso puede funcionar en ciertos niveles, como hemos dicho antes, de socializar, etcétera, a nivel espiritual significa que no hay esa capacidad de autocontrol y creatividad en tu forma de responder. Que una persona extrovertida de forma natural va a empezar a ser muy influenciada, le va a influenciar mucho todo lo que todo lo que hay a su alrededor y será una persona que rápidamente reacciona. Reacciona porque su conciencia está extrovertida completamente todo lo que hay a su alrededor.

En cambio, desde un punto de vista espiritual, introversión significa que mientras desarrollo yo como ser espiritual, mientras desarrollo mi papel y voy cumpliendo con mis responsabilidades, interactúo con los demás, introvertido no quiere decir que no me comunico, simplemente quiere decir que elijo más y de alguna forma selecciono o trato de no desperdiciar ningún tipo de recurso o ningún tipo de energía. Persona introvertida, la introversión saludable, espiritual significa economizar. Y economizar, ¿por qué? Porque es como un principio espiritual que podemos todos experimentar. Y es que si acumulamos esa energía que se pierde en pensar mucho, en hablar mucho, en hacer muchas cosas, si acumulamos esa energía, vamos a sentir que tenemos esa ese nivel de recursos dentro. Nos sentimos como mucho más recargados, podríamos decir. Hm. Y eso está disponible para cuando lo necesitemos, lo cual te va a dar un nivel adicional de de confianza, de seguridad. Tienes recursos internos, tienes esa energía disponible.

O sea, por ejemplo, todos podemos tener esta experiencia. Si pensamos mucho, nos preocupamos mucho, tenemos muchos pensamientos inútiles, innecesarios, a veces no son negativos, pero son inútiles, innecesarios acerca de lo que está pasando, de lo que los demás hacen, dicen, dejan de hacer, pensamos demasiado. Intentemos luego concentrarnos, concentrar nuestra mente y veremos qué difícil es. Enormemente difícil, parece imposible. Hm. Entonces, hay gente que a veces se pone a meditar y dicen, "Oye, pero esto es que la mente está no puedo, no puedo, es que me cuesta muchísimo." Claro. Y tienen una cierta lucha. Yo creo que algunos dejan de meditar por esa experiencia de poco éxito, pero si analizáramos cada caso habría que verlo, pero en muchos casos seguro que es que el ritmo que llevan es de extroversión. Entonces, por eso, en el momento en que invitamos a que esa persona se introvierta y concentre su mente, es parece un subir una montaña, unos los Himalayas, se hace, se vuelve como imposible.

Entonces, esto es un ejemplo práctico de cómo con introversión podemos experimentar, por ejemplo, que la calidad de nuestra meditación sube muchísimo, porque es que de hecho, cuando venimos a meditar ya venimos en un estado saludable, hemos puesto más atención a nuestra mente, nuestros pensamientos, venimos en más equilibrio, en más armonía. Entonces podemos subir a un nivel más alto y podemos tener experiencias más poderosas y más profundas. Pero son enormes los beneficios de la introversión. Nos permiten también, como he dicho antes, estar más en contacto con todo lo que sucede dentro, más en contacto con nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras experiencias. Y desde ahí desarrollar esta naturaleza, esta tendencia menos reactiva. La introversión nos ayuda a ser más, como dije antes, tener más autocontrol y más capacidad de crear nuestras respuestas. Por tanto, una persona introvertida es menos reactiva y tiene ese margen para elaborar o decidir cuál es la mejor forma de responder a lo que está sucediendo.

A lo mejor alguien te agrede un poco verbalmente o te habla en un tono para que tú reacciones, pero si de verdad estás en un estado de introversión, en esa dulzura de la introversión, tú no vas a reaccionar, cosa que a veces les irrita más inicialmente porque lo que esperan es tu reacción, pero tú no reaccionas, le miras y con calma procedes a decir algo que verás que es preciso, ¿eh? Y no te dejas llevar por las emociones. Nos ahorramos tantos problemas y tantos conflictos si partimos de de un estado de de mayor introversión. Es realmente una virtud muy importante, muy esencial para nuestro para nuestro progreso. Y como dije antes, la virtud y la introversión es como la puerta a desarrollar muchas otras cualidades y virtudes del ser.

Pero lo que falta, ¿qué es? Entonces, a veces nosotros utilizamos el término o la expresión esfuerzos espirituales. Hay gente que me comenta que no les gusta la palabra esfuerzo, porque esfuerzo significa como poner fuerza en algo. Y no le he encontrado muchos sinónimos para sustituir. Bueno, pues necesitamos tener esa voluntad si queremos usar la expresión si esfuerzos no os gusta, buscar otra palabra, pero lo que quería decir en esencia es un esfuerzo porque hay cosas que no suceden solas, no simplemente por tener un buen deseo de que suceda en mí va a suceder, no. Requiere mucha atención e intención. Quiere decir que cuando comprendo los enormes beneficios de la introversión es importante tener un pensamiento determinado de practicarla. Y practicarla significa a veces ir en contra de ciertos patrones o hábitos viejos que tú mismo tienes, es decir, que surgen. A veces surgen esos patrones reactivos de reaccionar rápidamente y que te harían entrar en la extroversión, discutir con los demás o entrar en exceso de palabras. Sí, pero una persona que quiere evolucionar espiritualmente se da cuenta de que justo uno de los trabajos que tenemos que hacer a nivel espiritual es empezar a poner a dieta esos esos hábitos y esos patrones y no dejar ya que se expresen tanto.

Y uno diría, y uno diría a lo mejor podría decir, "Bueno, pero entonces no eres natural." Bueno, es que hay ciertas cosas negativas que se han vuelto naturales. Entonces, bueno, esto de ser natural habría que ver, habría que ver en qué hay beneficio de ser natural con tus debilidades y defectos. Mejor que no seas natural, mejor que mejor que practiques un cierto autocontrol y una transformación interna de todo eso, eh, porque si somos naturales y y dejamos que lo que nos viene pues lo expresamos, seguiremos alimentando. Habrán cosas que de forma natural sean positivas, pero hay otras que no son positivas y si somos tan naturales, seguirán controlando nuestra vida. Por tanto, es una decisión que tenemos que tomar. Hay ciertos hábitos que son difíciles de cambiar, patrones que están muy arraigados ahí en el alma.

Y ahí es donde recordamos un poco lo que cada día siempre os llevamos algunos pensamientos a esa conexión con la luz, con la energía del alma suprema. La idea es que nos abramos a esa experiencia. Alguno podría decir, "Bueno, yo todavía no experimento eso. No, no, no sé lo que es." Se trata simplemente de conectar con estos pensamientos y abrirte a que suceda algo. Tú no tienes que forzar nada, tú no te lo tienes que inventar. Simplemente es, bueno, voy a probar estos pensamientos y dejar que si si está ahí, si ese maravilloso ser superior, ser supremo está ahí y su luz está ahí disponible para mí, pues tú como cualquier otro tienes derecho a tener esa experiencia. Si no ha llegado todavía, no te preocupes, ya llegará. Pero la idea es que tomamos esa luz y ese poder espiritual que nos fortalece y nos da capacidad para tomar nuevas decisiones y orientar nuestra vida, o sea, nuestras prácticas, etcétera, y conseguir más éxito.

Eh, quiero decir que antes dije que hay algunos hábitos o patrones que son muy fuertes, pero si tomamos luz y poder, que nos ayuda a fortalecer también nuestra voluntad con conciencia plena, empezamos a controlar conscientemente esos patrones, no dejar que se expresen tan fácilmente. A veces resistir la influencia, sobre todo si sabemos que es un patrón negativo. Por ejemplo, el patrón de reaccionar de una forma así un tanto reactiva y emocional, pues a lo mejor has descubierto por fin que eso no te ayuda nada, que eso más bien te crea un montón de problemas. Entonces, ya va siendo hora de que, bueno, aunque venga esa reacción, conscientemente elijo no dejar expresar esa esa reacción. Viene, pero yo decido desde la introversión decido que no, que esto no soy yo, que esto no es mi esencia. Y mi experiencia ha sido esa, que cuando hacemos este trabajo con conciencia, estos patrones y estos hábitos van perdiendo fuerza. Van perdiendo fuerza, te controlan cada vez menos. Es como si van adelgazando, no tienen. Antes te controlaban completamente, pero ahora te quieren controlar, no tienen fuerza, ¿eh? No tienen fuerza.

Así que estos son algunos de los beneficios de esta práctica, porque también es una práctica y esta virtud tan maravillosa que es la introversión y que nos facilita el acceso a esa dulzura, ese estado dulce de paz, de armonía, de bienestar. Así que vamos a meditar con estos pensamientos y vamos a a entrar todos en esa experiencia de dulzura. Y aquí lo vamos a practicar 100% porque qué mayor introversión que meditar, que es dejar todo lo demás, dejar todos los asuntos, dejar las acciones, dejar los pensamientos mundanos y entrar en este laboratorio de experiencias y de pensamientos profundos y espirituales.

Así que vamos a ajustar la postura. Vamos a asegurarnos de que de que se aflojen los músculos, las tensiones en los pies, las piernas, las manos, los brazos sueltos, los hombros. Vamos a tomar una inspiración profunda y y luego acompañamos con la atención nuestra respiración para que vaya encontrando su ritmo natural y vamos conectando con nuestro interior. Nos sentimos presentes. Podemos tomar conciencia de que sentirnos presentes ya es dar un gran paso. Cuántas veces y cuánto tiempo a lo largo del día no estamos presentes. Presentes. Quiere decir que dejo a un lado todos los asuntos pendientes, asuntos de situaciones pasadas, de temas mundanos, de relaciones, de diferentes historias, situaciones, escenas de mi vida. Ahora podemos practicar conscientemente aparcar todo eso, aparcarlo por un rato, por el tiempo de esta meditación. Una forma de posicionarnos sería pensar que de todas maneras todas esas situaciones y asuntos van a seguir ahí. Así que no no hay ningún problema si creamos un paréntesis, un paréntesis por el tiempo de esta meditación para aparcar completamente todos esos asuntos que además no vamos a resolver ahora.

Ahora entramos en otro espacio. Meditación no es para sentarte a pensar en los asuntos mundanos y los problemas que tienes. Eso no es meditar. Meditación es para entrar en otro espacio, en otra experiencia, en otro estado de conciencia. Y en meditación rasa yoga vamos a compartir unos pensamientos que nos ayuden a subir el nivel de nuestra conciencia. Y un pensamiento muy poderoso es el de que ahora en la meditación conecto con lo que es genuino y eterno. Conecto con el ser de luz, el ser espiritual que yo soy y desconecto de todo lo que es temporal, transitorio y pasajero. Y si lo pensamos, todas esas escenas de nuestra vida, todas las situaciones, asuntos pendientes, etcétera, etcétera, todos esos aspectos son temporales, transitorios, pasajeros y perecederos. También los deseos. Si hay algo que queremos conseguir, algo que queremos lograr. Normalmente si nos crea inquietud es que es algo perecedero y pasajero. Si es un deseo profundo como el deseo de mejorar, el deseo de progresar espiritualmente, eso es compatible con la calma. Pero si es el deseo de conseguir algo externo, eso genera intranquilidad y agitación en la mente.

Así que ahora me considero un alma, un ser espiritual. Y me abro a experimentar que este cuerpo físico también es un instrumento temporal. Por más que me haya identificado con él, por más que he vivido seguramente mi vida en esa conciencia de este cuerpo físico, finalmente ahora en el silencio, yendo hacia adentro con introspección, me doy cuenta de que este cuerpo físico es un vehículo temporal, es un instrumento hecho de materia. No es lo que yo soy. Yo soy la presencia, el ser consciente que se expresa a través de este instrumento físico, este instrumento material. Simplemente es dejar unos momentos para percibir claramente esta diferencia entre yo, el ser pensante, el ser que experimenta, el ser de luz y este vehículo material temporal perecedero. A veces nos olvidamos que este cuerpo es perecedero y sin embargo yo, el alma soy algo diferente. Soy una energía consciente espiritual imperecedera, el alma. Cuando este cuerpo ya deja de funcionar o de ser útil, el alma prosigue su viaje. Así que me hago más consciente de mi verdadera realidad, de quién soy realmente.

Y usar la expresión alma significa abrirme a experimentar las cualidades naturales del alma, lo que es genuino, lo que es mi esencia. La primera que surge de forma natural es la calma, la paz. La calma y la paz es mi naturaleza natural. La calma y la paz es una de mis cualidades fundamentales. Ahora me abro a estabilizarme en este estado de profunda calma, de calma y serenidad. Podemos revisar algunos indicadores de la calma. Calma significa que la mente está libre completamente de todo tipo de agitación. No hay ninguna agitación ni intranquilidad en la mente. Libre de preocupaciones y sobre todo libre de deseos. La mente como una metáfora es ahora es el lago de serenidad. Es el lago de quietud y silencio. Sí, hay pensamientos, pero son pensamientos muy calmados, serenos y son pensamientos que están llenos de paz y surgen de la paz. No hay ningún problema en pensar desde la paz. Paz no significa una mente en blanco. Paz significa que hay quietud y calma en la facultad de la mente.

En esta paz encuentro una gran dulzura. Esta paz está llena de armonía, llena de equilibrio, llena de bienestar. Seguimos ahí disfrutando de esta hermosa cualidad de la paz y el silencio. Silencio. No se trata de el silencio físico o exterior, sino el silencio de experimentar en nuestra mente un estado libre del ruido de los pensamientos mundanos y pensamientos de preocupación y situaciones externas. Eso es silencio. Solo hay ahora pensamientos llenos de esencia, pensamientos llenos de significado, pensamientos espirituales. Sigo fluyendo en la experiencia de la dulzura interior, la experiencia de paz y silencio. Eso es el regalo de la introversión, el llevar mi atención a lo profundo de mi ser, lo profundo de mi interior y sobre todo llevarme de la meditación la intención de mantener esta conciencia, esta conciencia de permanecer en conexión con mis verdaderas cualidades, mi verdadero ser, no solo en la meditación, sino a lo largo del día, tanto como pueda, de forma natural, prestando atención y así estas cualidades hermosas que experimentamos dentro dejar que nos acompañen en la acción, en las relaciones, en las conversaciones, en la interacción con los demás.

En esta dulce paz y dulce silencio también afloran mis mejores sentimientos, sentimientos amorosos que vienen de mi cualidad natural, del amor espiritual. Este amor espiritual no es un amor dirigido hacia unos pocos seres, hacia unas pocas personas. Este amor espiritual es una cualidad del alma y está ahí y se vuelve muy amplio e ilimitado, ya que el amor espiritual no está condicionado por los apegos ni por las expectativas, mucho menos por las dependencias. Este amor espiritual es una cualidad del alma y uno de los indicadores de este amor espiritual es experimentar y sentir buenos deseos, sentimientos benevolentes hacia todas las almas, hacia cada persona que me encuentra a lo largo del día. Eso es conciencia espiritual. Cuando mis sentimientos son de beneficio, de buenos deseos, no importa ni siquiera qué clase de actitud o comportamiento tenga esa alma. Porque a veces en la conciencia cotidiana común, común y corriente a un mal comportamiento se le responde con un cierto rechazo o desagrado, pero este es otro nivel, este es un nivel espiritual y así que no importa qué personalidad, qué actitud tengan las otras personas, las otras almas. Mis buenos deseos, cuando estoy en conexión con mi esencia fluyen de forma natural hacia todos. Buenos deseos, sentimientos benevolentes, sentimientos de beneficio, de dar beneficio, de ayudar, de cooperar. Todo esto son expresiones de esta cualidad del amor que también redescubro en su dimensión más profunda a través de la introversión.

Seguimos ahí fluyendo en la dulzura de esta introversión, en la experiencia de la paz, del silencio, de este irradiar de buenos deseos, estos sentimientos amorosos y benevolentes. Y en esta armonía, en este bienestar, hay contentamiento. Me doy cuenta de qué valioso y qué hermoso es este estado de conciencia y siento bienestar. Contentamiento es una manifestación de felicidad que es una cualidad esencial del alma también. Pero a diferencia de la felicidad mundana, que se basa en conseguir algo de ahí fuera a través de los demás o a través de la materia, de los objetos, de las sensaciones. Esta felicidad espiritual es un estado del ser. Es una felicidad sin necesidad de estímulo exterior. Es lo que yo soy. Un alma feliz, un alma contenta. También está muy conectado con ese estado de una mente libre de deseos. No puede haber contentamiento si en mi mente hay deseos y expectativas. Así que voy descubriendo todos estos secretos. ¿Cómo? Gracias a la introversión que me proporciona la meditación. Voy entendiendo realmente quién soy y lo que de verdad necesito y lo que de verdad es importante para mí. Y que con todo el amor, si los demás no lo entienden, no puedo hacer nada, pero he de seguir mi viaje personal y espiritual. He de avanzar en mi camino único.

Ahora bien, todas estas cualidades se han quedado un poco debilitadas por el paso del tiempo y por ese estado de conciencia atrapado en el personaje, el ego y el cuerpo, donde he desarrollado muchas debilidades, carencias, necesidades. Así que ahora es importante como alma eterna que soy, abrirme a sentir esa conexión con la fuente eterna de luz y poder espiritual, compañero eterno, el alma suprema, el ser supremo. Más allá de esta dimensión física, también es un ser de luz que es una fuente ilimitada de amor y paz, de poder espiritual y absorbo ese poder espiritual, ya que el alma se había quedado muy vacía, muy descargada. Ahora me voy llenando con todo lo que el alma necesita al conectar con el alma suprema. Permanecemos ahí unos momentos en esa conexión sutil que nos recarga y nos fortalece. Seguimos ahí y en la medida que el alma se llena de luz, de poder, estas cualidades brillan con más fuerza, con más profundidad. Y aquel signo de progreso espiritual es vivir un signo importante, es vivir desde estas cualidades espirituales, es decir, actuar, hablar, relacionarnos, manteniendo vivas y presentes esta dulzura, esta paz, este amor espiritual, este contentamiento.

Y también es importante lo que recibimos de la fuente, el poder espiritual, que también en realidad es una cualidad esencial, la fortaleza, el poder, la capacidad de permanecer estables, firmes ante los diferentes retos, sacudidas de la vida, imprevistos, cambios, agitación o caos en el exterior. Permanecer estables con poder espiritual y con otra cualidad también muy importante del alma. El desapego, saber convertirnos en un observador desapegado y distanciarnos de la influencia, de la agitación, del caos o de la negatividad en el exterior.

Y ahora, manteniendo este estado de dulce paz y silencio, vamos a recordar unos momentos el mundo que nos rodea y sentir que es buen momento ahora para proyectar desde nuestra mente en base a esta conexión espiritual, proyectar pensamientos y sentimientos de paz, de buenos deseos, sentimientos puros y benevolentes. Compartir esa luz y poder espiritual. Es como emerger el sentimiento y la experiencia de que mi meditación no es solo para mí. Por supuesto, es muy importante, fundamental, mi bienestar y equilibrio y mi transformación personal, pero mi meditación también es para el mundo que me rodea. También es un vehículo o un instrumento de servicio, de servicio espiritual. Así que ahora podemos visualizar que desde ahí donde estemos, desde esa estrella interior, desde el punto de luz en el centro de la frente, somos canales para esparcir vibraciones puras de paz y silencio y de buenos deseos. Vibraciones que impregnan la atmósfera y se van esparciendo hacia todas las direcciones. Como ayudantes de ese de esa energía, de ese ser supremo, estamos esparciendo su luz y poder espiritual hacia todas las direcciones, para todas las almas, para el mundo entero.

Y ahora vamos preparándonos para retornar y podemos hoy crear esa intención de mantener esta práctica de la introversión. Practicar, estar más introvertidos y más conectados con nuestra esencia. Poco a poco vamos activando un poco este cuerpo físico, sintiendo los pies, las piernas, sintiendo las manos, los brazos y los hombros. Tomamos una inspiración profunda y vamos retornando. Regresamos de este viaje interior y regresamos con todos esos tesoros porque a través de la introversión, de la introspección, vamos reconectando con toda esa riqueza interior. La introversión también es como dije la la llave que te abre la puerta o el cofre de esos tesoros espirituales que tenemos dentro.

Ahora el reto también es mantener esa actitud más introspectiva, más introvertida en el momento en que entramos en la acción y entramos en las relaciones y entramos en las conversaciones. Como dije antes, introversión no quiere decir volverte serio y cerrado, no, en absoluto. Eso es desequilibrado. Seguimos relacionándonos con los demás, pero desde la introversión, por ejemplo, lo que hacemos es ser un poco más ahorrativos y más esenciales. Por ejemplo, con introversión lo que haces es evitar conversaciones inútiles o evitar temas que no aportan que no aportan nada, que en realidad son un son un consumo de energía innecesario y que no nos llevarán a ningún lado y que incluso nos dejan peor de lo que estábamos. Cuando, por ejemplo, criticamos, nos quejamos o culpamos o suponemos muchas cosas, muchas suposiciones, todas ese tipo de todo ese tipo de pensamientos y conversaciones, os invito a experimentar con ello, observarlo. Yo me he dado cuenta que a veces veo que no aporta absolutamente nada. Al contrario, lo que te aporta es dolor de cabeza, eh, lo que te aporta es una pérdida de energía. Entonces, bueno, eso lo tiene que descubrir, no porque lo diga yo, sino lo tiene que descubrir cada uno. Pero cuando te das cuenta de que es así, entonces la dulzura de la introversión significa ser más selectivo. Hm. Hablar de lo que vale la pena, compartir lo que sea beneficioso, lo que que tiene sentido, compartir lo que nos ayuda a mí y a los demás a avanzar por la vida. Hm. Entonces, te das cuenta que hay menos palabras, menos pensamientos. Entonces, lo dije al principio, ¿no? Que introversión no quiere decir que dejes de hacer nada, sino simplemente que te vuelves más económico, ahorras más pensamientos, palabras, acciones, tiempo, todo. Ahorras más porque lo valoras más y desde tu interior decides más cuando algo merece la pena eh decir o hacer.

Pues nada más por hoy. De momento ya hay bastantes bastantes pistas sobre lo que tenemos que practicar y muchas gracias por acompañarnos. Seguimos avanzando. Om.