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Para la gran mayoría de las mitologías clásicas, ya fuesen egipcios, griegos, romanos, nórdicos, eslavos y demás, el sol siempre ha sido representado como uno de los dioses, si no que incluso hasta el dios más importante de todos, fuente de vida y calor. Este gigante celestial ha recibido muchas oraciones y hasta sacrificios, pero es difícil conseguir sociedad alguna que adorar a esta esfera de hidrógeno y helio tanto como lo hacían los mexicas, mejor conocidos como aztecas.
Y el mejor ejemplo para respaldar ese argumento es explicar cómo comenzó tanto la vida como el ser humano según sus creencias. Nosotros volverás. Esto es el mito de la creación según los mexicas. Así como las demás mitologías que hemos tratado en este canal, en América tiene varias interpretaciones en las que algunos detalles cambian. También quiero advertir desde este momento que es muy posible, si no está seguro, que pronunciar e erradamente varios nombres que mencioné, por lo que les pido comprensión si escuchan mal un nombre o algo no es exactamente como ustedes ya lo habían estudiado.
Todo comienza cuando Ometéotl, el dios dual conformado por la representación tanto masculina como femenina de la fertilidad y regente del decimotercer el cielo, crea a las cuatro deidades principales del panteón, de las cuales saldrían todo el mundo, incluso los humanos. Cada representación es un punto cardinal, es decir, norte, sur, este y oeste, y también un color específico de alta importancia para los mexicas y demás sociedades que creían en lo mismo: negro, azul, blanco y rojo.
El norte y negro era Tezcatlipoca, dios de la providencia, de lo invisible y de la oscuridad. Los mexicas eran expertos en asignar aspectos de la naturaleza en sus deidades, es por eso que el caso de Tezcatlipoca, cuyo nombre significaba "espejo humeante", entre sus dominios estaba la noche, los vientos, los huracanes, la discordia, la guerra, la brujería, por alguna razón, los jaguares y muchas cosas más.
Luego estaba el sur y azul, Huitzilopochtli, o colibrí del sur, dios del sol, de la guerra también como tal, y de los sacrificios. A pesar de no ser el dios más poderoso, los mexicas lo veían como su deidad principal, por eso era el patrono de la gran ciudad capital azteca de Tenochtitlan.
En el este y de color rojo teníamos a Xipe Tótec, el Señor Desollado, inventor de la guerra. Sí, amigos, todos estos dioses tenían algo que ver con la guerra, deidad de la agricultura, vegetación, también extrañamente de la vida, la muerte, la resurrección y las enfermedades.
Y por último, pero no menos importante, es el que me atrevería a decir es el más famoso de todos, el oeste y el blanco: Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, dios de la vida, la luz, la fertilidad, la civilización, la lluvia, el aprendizaje, las artes y el conocimiento.
Similar al mito de la creación según los nórdicos, a pesar de que habían ciertos lugares y dioses, casi todo en el universo pues era un gran y oscuro vacío, bueno, todo excepto, claro está, por el infinito océano primordial que hay debajo, lugar de residencia de Cipactli, una voraz primitiva y monstruosa criatura marina, mitad cocodrilo y mitad pez.
El problema con este monstruo es que al estar debajo de los dioses y el vacío que habitaban, cada vez que estos creaban algo nuevo, esto caía en las nunca cerradas mandíbulas de la bestia, siendo que el pasatiempo favorito de las deidades de todo el mundo, es decir, crear, fuese mucho más complicado.
Viendo este dilema y replicando muy al pie de la letra una de las jugadas de mi dios favorito, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl deciden atraer a la bestia para poder matarla y crear el mundo con su cuerpo. De espejo humeante, mete un pie en el agua para que Cipactli saliera, perdiendo dicha extremidad en el proceso, pero creando la distracción perfecta para que la serpiente emplumada pudiera matarlo.
Como ya mencionamos anteriormente, la tierra en que habitamos es realmente el cuerpo sin vida, supuestamente, de Cipactli. ¿Y por qué digo supuestamente? Porque técnicamente este monstruo aún no está muerto, sino algo así como casi muerto y de vez en cuando intenta volver a su estado natural, lo que explica todo tipo de desastres naturales, incluidos los terremotos. Y la única forma de mantenerlo quieto es por medio de grandes y numerosos sacrificios de sangre.
Ya tener un lugar donde dejar sus creaciones, los dioses deciden seguir reproduciéndose, lo que da paso a nuevas deidades como Citlalicue, Mixcoatl y muchas más. Pero lo que más nos importa a nosotros es que fue aquí cuando los primeros humanos comienzan a ocupar la tierra.
¿Recuerdan cómo en nuestro video sobre la mitología griega existen varias eras de los humanos que iban y venían con el tiempo y los conflictos entre los dioses? Pues con los mexicas era exactamente igual. Esta primera estirpe de los humanos eran gigantes, pero al ser tan grandes y aunque tenían un lugar donde vivir, seguían teniendo un gran problema: aún no había un sol que les calentara y alimentara.
Es por esto que, en mi opinión, el más comprometido de los dioses, y ahora estando cojo, Tezcatlipoca decide convertirse en sol. El problema es que Tezcatlipoca no solo estaba herido, recuerden que ya no tenía una pierna, sino que después también era el dios de la noche, por lo que su transformación solo puede generar medio sol.
Debido a toda la adoración e influencia que venía con seres, la serpiente emplumada comenzó a sentir envidia de su hermano, por lo que un día decide golpearlo con un palo para derribarlo de los cielos. Sumido en su vida y al ver que nadie hizo nada para ayudarlo, Espejo Humeante lanza una lluvia de jaguares. Así es, amigos, jaguares para acabar con toda la vida en la tierra. Y es así como la primera era de los humanos termina.
Aún así, no todo estaba perdido. Quetzalcóatl no solo quería destronar a su hermano porque sí, sino que se quedó con su puesto, dando inicio a la era del segundo sol. Con su toma, también llegan nuevos humanos creados por los dioses para que los adoraran y poblaron la tierra. Y así fue, por lo menos al principio, porque tal cual como pasó con los humanos de plata en la mitología griega, estos segundos humanos, que ya no eran gigantes, por cierto, comenzaron a dar por sentado a los dioses y hasta cierto punto a retarlos.
El dios que mayor ofensa tomó con esta falta de respeto [Música] fue Espejo Humeante, así que hizo lo más razonable. Así es, amigos, los convirtió en monos a todos, cosa que frustró a la serpiente emplumada, que terminó acabando con todos y dejándose su puesto de sol, yéndose a dormir un poco.
Por tercera vez, el mundo estaba oscuro y desolado. Dos de los cuatro hermanos habían intentado ser de sol y creadores, y pues también fallaron, por lo que los otros dos no tenían mucha esperanza de éxito. Pero pues, si quieres cambio verdadero, te toca caminar distinta. Así que esta vez no sería ninguno de los cuatro originales el que tomaría la responsabilidad del sensor, sino que sería Tláloc, un dios antiguo de la lluvia y el rayo, pero que no estaba muy presente en los problemas de los cuatro hermanos. Así que sería él el que le diera la oportunidad, el trabajo.
Durante su turno, los hombres mono que sobrevivieron pudieron vivir en paz junto a otros humanos. Quetzalcóatl había vuelto a crear, esto siendo la tercera generación, pero los problemas llegaron cuando nuestro dios troll de Espejo Humeante decide robarle su esposa a Tláloc, lo que claramente hizo que el dios de la lluvia se enfadara tanto, así que hizo que nunca más lloviera en la tierra. Y cuando los humanos estaban más desesperados, fue cuando Tláloc decidió mandar las grandes nubes, pero en vez de estar cargadas con aguas del cielo, cayeron ardientes llamaradas de fuego que dieron como resultado la calcinación de todo ser vivo en la tierra.
Debido a este trágico final, Tláloc decide dejar su puesto como sol y volverse a casar, esta vez con la diosa Chalchiuhtlicue. Claramente no la misma que le quitó a Cipactli. Chalchiuhtlicue era una diosa de los ríos, los lagos, las tormentas y muchas cosas más relacionadas pues con el agua, muy buena pareja para el dios del judo.
Al ver el desastre dejado por su nuevo novio, esta diosa decidió también darle una oportunidad de trabajo, esta vez alumbrando a los hombres creados otra vez por la serpiente emplumada. Así es, hombres pets. Amigos, durante siglos las cosas andan de maravilla, realmente, pero como dañar su primera relación no fue suficiente, Espejo Humeante decide acusar a Chalchiuhtlicue de hacer un muy mal trabajo y de no ser digna para el puesto que el primero ocupó y de paso también un poco de adulterio, porque, ¿por qué no? Así de simple.
Lo que resultó en que la diosa llorara tanto que inundaciones sin comparación derribaron los cielos por 52 años, lo que hizo que los hombres para exterminar en los océanos y se convirtieran en todos los tipos de peces que hoy en día tenemos.
A la repetitiva destrucción de toda la vida en la tierra, al haber creado a tantos humanos hasta ese punto, Quetzalcóatl decide no volver a hacer lo mismo, sino pegarse un pequeño viaje al inframundo, el Mictlán, donde mandaba Mictlantecuhtli, dios de la muerte y deidad que hasta el día de hoy ni Pascua ni Jon seguimos sin saber pronunciar.
Allí, la serpiente emplumada se robó los huesos de los cadáveres de los humanos antiguos para, al mezclarlos con su propia sangre y tierra, pudiera crear una nueva y más fuerte generación de hombres, y esa es la que tenemos hoy en día. Pero una vez más hacía falta un nuevo sol, por lo que esta vez Tonatiuh y Metztli, los elegidos para ocupar dicho cargo. Ambos alumbrarían los cielos al mismo tiempo, y no tomando el puesto del sol, y el otro un nuevo lugar, la luna, para que de esta forma el cielo siempre estuviese alumbrado.
Tal cual como los nórdicos, los mexicas pensaban que sus días estaban contados, ya que el quinto sol tiene fecha de caducidad y sería por medio de un gran terremoto y por una larga guerra entre la luna y el sol. Pero el final de los días según los mexicas es un tema que tal vez no quiere otro.
Espero les haya gustado este video, amigos, sobre la creación según los aztecas. Si ya viste nuestros otros trabajos similares, si quieres inferir nuevas culturas de las que hablar, no dudes en comentarlo en la parte de abajo. De todas formas, amigos, pueden comentarnos todo lo que piensan sobre esos temas en nuestro Instagram, link en la descripción. Sé que a ustedes les gusta mucho comentar en la parte de los comentarios en YouTube y yo hago lo posible para poder de tratar de leerlos todos, pero realmente hay tantos que se pierden muy buenos mensajes simplemente por la gran cantidad de contenido que hay. Pero si van, interactúan y comentan en nuestras publicaciones de Instagram, al haber menos contenido, entonces tendremos la posibilidad de ver sus mensajes de una forma mucho más fácil.
Quiero agradecer a Space John Sebastián Cisneros, a Subnormal, a Álvaro, a Jorge y a Manuel Amaya. Bienvenidos, amigos. A Lalo Aramayo, a Iosif Luis Mario Sencillo Torres, a Francisco de Jesús, a Josué López, a José Cortez, a Inder Imation, a Sapo, a Por. En especial a mi pana Fabián Benítez por apoyar directamente al canal y ayudar muchísimo para que sigamos subiendo la canilla de los unidos. También quieras ayudar directamente, puedes unirte a la lista y convertirte en directo en el canal. Te invito a que te suscribas para que puedas estar al tanto de cuando publico estos videos y si compartes estos con más personas, también estarás ayudando muchísimo.
Sin nada más que agregar, que fue Rafael Peraza para el Bus de los Conocimientos Inútiles y que tengan muy buen día.