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¡Hola estudiante! En esta ocasión vamos a trabajar en un tema que probablemente se relaciona directamente contigo. Los derechos de los niños y adolescentes. ¿Estás listo? Los derechos del niño fueron y son un tema central para el estado de derecho. Ya que en el pasado no existían y a este grupo de personas se les trataba con gran crueldad e injusticia. Hoy sabemos que los niños son un grupo vulnerable, especialmente durante su infancia, y que a la vez, son la esperanza y el futuro de una nación. Con el fin de proteger a los niños y adolescentes, la organización de las Naciones Unidas creó una serie de principios y normas que deben ser cumplidas por todos sus estados miembros, excepto los Estados Unidos. A esta regulación se le conoce como... "CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO". La cual contiene 54 artículos. Que se pueden resumir en cuatro principios a favor de las personas menores de 18 años; Vida saludable, Educación de calidad, Protección contra la violencia y cualquier tipo de abuso. En conjunto podemos entender que los derechos de los niños ofrecen protección a cualquier persona considerada menor de edad, y buscan garantizar todas las condiciones necesarias para que un niño, una niña y/o cualquier adolescente crezca feliz, sano y seguro. Estos derechos deben ser garantizados y aplicados por el Estado, los padres y/o la familia de los menores... la convención incluso nos da, la convención nos da un principio útil para actuar ante cualquier hecho o situación que genere dudas al momento de tomar una decisión. "EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO". ¡Si! ¡Wooohoo! Es decir, siempre que exista un conflicto entre los padres, tutores o autoridades del Estado que involucre a un menor, deberán optar por tomar la decisión que más beneficie al cumplimiento de sus derechos. Pero... ¿Cuáles son? A continuación te explicaremos brevemente cada uno...
Derecho a la salud: Los niños tienen derecho a recibir atención médica, a ser cuidados cuando se enferman y a que se les proporcione la información médica que necesiten. Es común, desde muy pequeños, que nuestros padres nos inculquen ciertas reglas de cuidado y/o prevención para mantenernos sanos. Como... no abrigarse, lavarse las manos antes de comer, o insistir en cepillarse muy bien los dientes. Si nos enfermamos o algo nos duele, nos llevarán al médico para que un profesional nos atienda. A su vez, el Estado apoya un sistema de salud pública, al cual podemos acceder incluso cuando no tengamos dinero para costear un tratamiento de forma privada. Siempre y cuando los niños estén protegidos de situaciones peligrosas y sean atendidos si aun así se lastiman o enferman, su derecho a la salud se está ejerciendo. Mientras que este derecho no se cumple, cuando los adultos no se hacen responsables de la salud de sus hijos. Por ejemplo, Permitirles salir sin abrigo en un día helado o lluvioso. No llevarlos periódicamente al médico para realizar controles o cuando sufren algún accidente o padecen algún dolor. No advertirles de las posibles consecuencias de sus malos hábitos. Por lo tanto, ten en cuenta que cada vez que tu mamá o papá te regañan, te mandan a dormir temprano, o te sugieren no comer tantos dulces... en realidad están cuidando tu salud. ¡No lo olvides!
Derecho a la educación: Los niños tienen el derecho y la obligación de asistir a la escuela. En la escuela tienen derecho a pensar por sí mismos y exigir que no se les impongan ideologías políticas ni creencias religiosas. Deben tener tiempo en casa para estudiar y hacer sus tareas. La educación es un derecho fundamental porque nos proporciona las herramientas mínimas y necesarias para poder funcionar como sujetos de pleno derecho. Es decir, poder formar parte del mundo laboral, pagar nuestros gastos, generar y comprender cultura y crecer como personas pensantes. Algunos padres no están del todo contentos con enviar a sus hijos a la escuela. Muchas veces, se les exige trabajar en negocios familiares, o hacerse cargo de las tareas del hogar o cuidar de sus hermanos. Restringiendo o negándoles el tiempo necesario para que asistan a clases, estudien y cumplan con las obligaciones de un estudiante. O peor aún, se les prohíbe rotundamente ir a la escuela. Para que solo trabajen en el negocio familiar a tiempo completo ¡Quiero ir a la escuela Jajaja... Olvídalo! o porque no tienen los recursos económicos para costear la educación de sus hijos. No me malinterpretes, esto no significa que un menor no pueda colaborar en casa, o en el negocio familiar, pero sí debe tener tiempo libre suficiente para dedicarse a la escuela y descansar. Para garantizar la educación, los estados suelen apoyar financieramente la educación pública. Incluso en Argentina, se considera un delito no enviar intencionalmente a los niños a la escuela. Y la policía, como fuerza pública, puede llegar a obligar a los padres a que los menores asistan a la escuela. ¡Así que si alguna vez escuchaste que te van a buscar a tu casa para que asistas a clase! ¡No es una amenaza vacía! Educarte es tanto un derecho como una obligación.
Derecho a la identidad: Los niños tienen derecho a recibir un nombre. A que se respete su nombre, su forma de vestir, sus gustos, valores y creencias. Y tienen la obligación de ser respetuosos con la identidad de los demás. Este derecho se niega cuando al menor no se le reconoce como es. Cuando no se está de acuerdo con la forma de actuar, vestir, o sentir del niño o cuando se le obliga a cambiar esos aspectos de su personalidad que no son deseables para sus allegados. La sociedad moderna ha tenido avances impresionantes en estos temas, sin embargo todavía existen muchos prejuicios del pasado, que pueden herir a los niños. Por ejemplo, todavía escuchamos comentarios de que ciertos juguetes, programas, deportes, o colores no son para "Niños o niñas, según el género".
Derecho al juego, la recreación, el deporte y el descanso: Los niños tienen derecho a divertirse, jugar, descansar, hacer deporte y otras actividades recreativas, después de que hayan terminado sus tareas y otras labores. Las actividades recreativas en general son protegidas porque contribuyen a la felicidad personal, y al bienestar físico, mental y emocional del niño. Además fomenta la creatividad. Este derecho se niega cuando a un niño se le obliga a trabajar incansablemente, o se le exige de forma extenuante que logre ciertas hazañas académicas o deportivas. La sobreexigencia, el estrés, la frustración y la falta de descanso pueden atormentar al niño, impidiéndole tener una diversión sana y causando muchos daños a su salud.
Derecho a la convivencia familiar y comunitaria: Los niños tienen derecho a vivir con su familia y en su comunidad. A ser amados y respetados. Algunos niños pueden sufrir mucho con su familia cuando existen episodios constantes de violencia, o cuando los adultos a cargo del menor descuidan sus deberes de cuidado, intencional o negligentemente. En estos casos, el Estado puede intervenir hasta el punto de separar al menor del adulto considerado peligroso para el bienestar del niño. Dejándolo al cuidado de otro familiar, otra persona, o del propio Estado. Estos casos son muy difíciles de resolver. Y es la justicia la encargada de considerar detalladamente cada aspecto de cada situación. Es el escenario donde el principio del interés superior del niño se aplica mejor al momento de tomar decisiones que representen cambios en la vida del niño. Además, algunos niños no tienen padres ni otros familiares. Pero en estos casos, el Estado se hace cargo de estos niños a través de sus sistemas de protección integral de los derechos de los menores.
Derecho a ser protegido: Los niños deben ser protegidos contra la crueldad, el abandono y la explotación. Esto significa que tienen derecho a no ser sometidos a tratos violentos, discriminatorios, humillantes o intimidatorios y a no ser sometidos a ninguna forma de tortura, abuso o negligencia. En el Estado existen organizaciones que velan específicamente por la protección de niños, niñas y adolescentes. Como los dispositivos de la fiscalía o de forma general, como los defensores del pueblo de zona o la policía. A los cuales los niños pueden acudir cuando sientan que sus derechos no son respetados o ante cualquier problema que tengan en la escuela, familia, barrio o en cualquier institución. Cuentan con equipos de profesionales que pueden escuchar y asesorar a los menores y/o redirigirlos al organismo estatal competente para tratar estos temas.
Derecho a ser escuchado: Los niños tienen derecho a ser escuchados y a que sus opiniones sean tomadas en cuenta, especialmente en relación a los temas que les afectan. Esto no significa que tus padres te escuchen cada vez, de nuevo, debe ser en el interés superior del niño. Aunque no nos guste, muchas de las decisiones que toman nuestros padres son para nuestro bien. Pero siempre podemos conversar con ellos y expresar nuestro punto de vista. Espero que esta información te sea de utilidad. Y ahora tengas una visión más amplia de los derechos de los niños y adolescentes. Aprovecho para agradecer a toda la comunidad por sus comentarios alentadores. Si deseas apoyarnos para seguir creando contenido como este, suscríbete al canal, dale like al video, coméntalo y compártelo para que llegue a más personas. ¡Hasta la próxima!