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Guerra espiritual clase 2

Silvia Plaza39:01

Transcription

Buenos días, chicos. ¿Cómo están? Dios los bendiga.

Bueno, vamos a continuar con la segunda clase de guerra espiritual, ¿sí? En la cual vamos a hablar de los rangos e influencia de los demonios, ¿sí? Y de la autoridad del creyente, ¿sí?

Como teníamos en la primera clase, eh, nuestro eh versículo de referencia era Efesios 6:12, que dice: "Porque no tenemos lucha contra sangre ni carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de la tiniebla de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales." Sí.

Ahora le quiero compartir Mateo 12:26 para empezar esta clase que dice: "Y si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo. ¿Cómo puede subsistir?" Y esta palabra nos muestra que la guerra es espiritual y que está estructurada. El enemigo tiene mandos y estrategias. Sí, tenemos que entender los rangos. No es solo teoría, es importante para poder vencer en la guerra espiritual. Sí, entender los rangos.

La Biblia enseña que la autoridad viene de Cristo. Sí. Y que un creyente en quien mora el Espíritu Santo y obedece a Dios puede enfrentar y derrotar demonios, potestades y aún hasta principados. El número de creyentes no determina la autoridad. Lo que determina la autoridad es quién está en el creyente, o sea, Cristo. Y si nosotros obedecemos, ¿sí?, a Cristo.

Al mismo tiempo, la escritura también nos promueve la intercesión colectiva cuando la batalla lo exige, como en el caso de Ester, cuando manda a todos los judíos a entrar en ayuno y a clamar a Dios para que ella pueda ir y interceder delante del rey. Sí. Para que ellos no puedan ser exterminados, ¿sí? Eh, o sea, que la victoria tenemos que entender que viene de Cristo que está en nosotros, no de nosotros ni de cuántos seamos. Sí.

Ahora veamos unos versículos, ¿sí? Para confirmar la autoridad de Cristo y la autoridad individual en Cristo. Sí, en Mateo 28:20 dice: "Y Jesús se acercó y le habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." Acá podemos ver que la autoridad le fue dada a Cristo. Sí, pero también en Lucas 10:19 dice: "He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os hará daño." Cristo nos está dando la autoridad, o sea, nos está dando, ¿sí?, la potestad para enfrentar y hacer y derrotar al enemigo. Sí.

En primera de Juan 4:4 dice: "Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo." O sea, que es quién está en vosotros, ¿sí? Del cual viene la victoria. Con esto queda claro que la autoridad no depende de la multitud que seamos, sino de que Cristo esté en el creyente. Y eso es suficiente. Sí.

Ahora vamos a detallar los rangos, ¿sí? y dónde operan, cuál es su campo de acción, la definición de lo que es cada eh cada rango espiritual. Sí.

Eh, vamos a empezar con los principados, ¿sí? Entonces, que es el el rango principal, ¿sí? Por eso se llama principado. Daniel 10 del 12 al 13 dice: "Entonces dijo Daniel: No temas; porque desde el primer día que pusiste tu corazón a entender y a humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y yo he venido por tus palabras. Mas el príncipe de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí que Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia." Amén. Sí.

Acá nos detalla que es un espíritu de alta jerarquía que ejerce autoridad sobre territorios, eh, naciones, grandes regiones culturales y movimientos masivos. Trabaja en forma estratégica para dirigir corrientes sociales, políticas y religiosas. Sí. Un principado, un príncipe, sí, un demonio que está ejerciendo poder sobre toda una nación o sobre toda una región. Sí, el campo de acción que ellos utilizan, ¿sí? Más evidentemente es en la legislación, en las políticas públicas, en las instituciones, ¿sí? Prácticas que se levantan eh en contra de Dios y de su palabra. Sí, los movimientos eh ideológicos masivos que defienden valores como familia, vida y moral. Sí, pero todo en contra de las leyes, de las enseñanzas de Dios. Sí. Todo para levantarse en pecado en contra de Dios, como las leyes igualitarias, eh contra el aborto, sí, la ideología de género, eso, todas esas cosas están promovidas y y y detrás de esto hay un principado. Sí.

Cuando eh podemos ver también eh la influencia dominante en los medios a gran escala y en el liderazgo cultural, como cuando podemos ver que hasta ahora hasta las películas de los dibujitos, amén, que son para niños, ya hay homosexualidad, le meten de todo ahí que va en contra de los principios de Dios. No, también podemos ver a los medios que cuando hay una ley que se levanta en contra de Dios, empiezan a hacerles propaganda y empiezan a salir eh eh músicos, cantantes, actores, eh artistas de toda clase a eh a favorecer todas esas leyes que se quieren levantar en contra de los principios de Dios. Sí, también en las guerras y en los conflictos, sí, que configuran el destino de toda una nación, ¿sí? Detrás de esas guerras, detrás de esos conflictos, también está operando un principado. Sí.

Eh, un ejemplo, ¿no? Un principado puede operar tras una ideología que penetra la educación, como habíamos hablado, la política y la cultura de una nación, promoviendo leyes y costumbres que desfiguran el temor a Dios en generaciones enteras. Antes había temor de Dios, pero al pasar los años, sí, ellos metiendo pequeñas cosas en la cultura, en la nación, se fueron cada vez degenerando más eh las cosas y se está perdiendo el temor a Dios. Sí.

La estrategia que nosotros podemos usar para combatir a estos principados es la oración intercesora, sostenida y colectiva. Sí. El ayuno largo, las vigilias eh regionales, ¿sí? La proclamación profética sobre la nación, sobre la ciudad, sobre el barrio. Sí. Eh, trabajos pastorales y sociales para reconectar la institución con los principios bíblicos, educación, salud, familia, empezar a entrar en los colegios, empezar a entrar en las plazas, en los barrios, en los hospitales y principalmente en nuestro hogar, ¿no? Enseñando la palabra de Dios, enseñando los principios de Dios, ¿no? De una manera que nosotros podemos tener haciendo campañas, eh saliendo a predicar, a golpear puertas, visitar los hospitales. Esos son estrategias que nosotros podemos eh usar, ¿sí?, para poder hacerle frente a estos principados, ¿sí? La unidad entre la iglesia y líderes para representar un frente espiritual coherente. Sí. Decir, bueno, vamos a prepararnos, vamos a armarnos, ¿sí? con toda la armadura de Dios y vamos a salir a la guerra juntos y sabiendo que tenemos la victoria. Amén. Porque Cristo nos dio la victoria. Sí.

Aunque un cristiano lleno del Espíritu Santo puede confrontar principados espirituales con la autoridad de Cristo, los principados suelen requerir perseverancia y proclamación colectiva para ver cambios estructurales visibles. O sea, que se pongan de acuerdo, ¿sí?, como institución, como iglesia, ¿sí? Y digamos, vamos a dedicarnos a salir a las calles, vamos a dedicarnos a llegar a los colegios, vamos a dedicarlo a hablar con nuestros jóvenes, con nuestros adolescentes que ahí en el colegio proclamen la verdad de Cristo, empiecen a hacer eh a predicar el evangelio para que otras personas conozcan a Cristo y empiece a cambiar desde adentro, ¿no? Lo mismo con salir a evangelizar, haciendo campañas y eso, tomando los terrenos y los barrios para Cristo. Sí.

Ahora vamos a hablar del segundo rango que son las potestades. Sí, en Efesios 3:10 dice: "Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la Iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales." Sí, este es un espíritu que trabaja en sistemas concretos como la educación, la tecnología, la economía, eh la economía, digo, los medios, eh sistemas religiosos o científicos que modelan pensamientos y comportamientos colectivos. Sí, esto es importante entender que eh modelan pensamiento y comportamientos colectivos. Sí.

El campo de acción. Sí, en los que operan estos son los contenidos y circuitos educativos, las plataformas mediáticas y los algoritmos, ¿sí? Que moldean opiniones, ¿sí? Como podemos ver, en cualquier cosa no aparece algo que va en contra de Dios. En cualquier plataforma, en cualquier red social, en cualquier lugar donde nos metemos, siempre va a aparecer algo que va en contra de Dios. Sí. Eh, en los modelos económicos y éticos que promueven idolatría del dinero o del placer. Sí, ahí detrás de todo eso están eh la potestad. Sí. Eh, hay muchos movimientos, sí, que promueven la idolatría al dinero y al placer. Sí, lo podemos ver en todos lados. En todos lados. Ahora hay bingos por todos lados. Ahora hay eh lugares de citas eh por todos lados, lo del poliamor y todas esas cosas que están inventando en este tiempo. Sí.

Después también en sistemas religiosos o filosóficos que presentan verdades a medias, ¿sí? Que dicen ser cristianos, que dicen eh eh creer en Dios, que dicen obedecer a Dios, pero eh simplemente siempre presentando verdades a medias para engañar, sí, a la multitud. Detrás de todo eso eh está operando las potestades, ¿sí? Como filósofos que son grandes filósofos que pueden tocar los pensamientos de las personas, ¿no? Eh, porque uno se queda sorprendido de la sabiduría que tienen, pero son usados eh por potestades, ¿no? Para alejar de Dios a las personas. Sí. Una red social o una industria cultural que por su diseño y contenido normaliza la violencia sexual, la idolatría del éxito y la dependencia digital, impulsando hábitos y valores eh antiéticos y contrarios al evangelio. Sí, estos son los ejemplos que podemos ver, ¿sí? En todos lados, como estábamos hablando.

La estrategia de combate que nosotros tenemos es lo que dice Romanos 12:2, que dice la renovación de la mente con la palabra. Sí, discernimiento y educación bíblica es necesaria en los colegios, en las iglesias y en los hogares. Sí, estos tres lugares es necesario que haya discernimiento y educación bíblica, que enseñemos la verdadera palabra de Dios. Sí. La intercesión estratégica dirigida a líderes de medios, educadores y formadores. Sí, tenemos que orar por esos que están en los medios, por aquellos que eh profesores, maestros, aquellos que están, sí, eh en la educación, en los que forman a los niños, a los jóvenes, sí, tenemos que orar por ellos. Esto es una estrategia muy grande que podemos tomar, orar por ellos, interceder por ellos, ¿sí? Contra la narrativa bíblica mediante proyectos culturales, eh haciendo obras de teatro, musicales, educación alternativa, buscar la manera de de contrarrestar todo lo que las potestades quieren levantar en en esos lugares específicos. Sí.

En segunda de Corintios 10:3 al 5 dice: "Porque aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo entendimiento a la obediencia de Cristo." Eso es nuestro trabajo. Sí.

Vamos a hablar de los gobernadores de la tiniebla. En segunda de Corintios 4:4, en las cuales el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos para que no le resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es imagen de Dios. Este espíritu que opera en lo sutil y cotidiano influye en pensamientos, emociones, eh costumbres y normaliza prácticas que debilitan la vida espiritual.

El campo de acción de ellos es la confusión y el engaño en la mente, duda, ansiedad, patrones familiares repetitivos, rencor, violencia, repeticiones de pecado, sí, de generación en generación. Eh, afectación emocional, depresión, temor persistente, desánimo, culturas populares que minimizan la fe o la ridiculizan. Sí, que hay muchos, sí, que que ridiculizan la fe en Cristo, la fe en Dios. Sí.

Eh, un ejemplo, una cultura local donde la familia sufre ruptura y la reconciliación es rara, la normalización de la violencia y la falta de perdón permite que eh que dominen, sí, los gobernadores y que operen. ¿En qué sentido? Nosotros podemos mirar muchas veces, sí, que hay familias que o matrimonios que se pelean, discuten, eh son violentos, sí, pero después vuelven a estar juntos una y otra vez. Son atraídos a estar juntos y después de nuevo a pelearse y todo. También eso pasa porque verdaderamente no se perdonaron lo que se dijeron, lo que hicieron, eh, cómo actuaron. No se perdonaron el uno al otro. Entonces vuelven a estar juntos y vuelven a repetir el mismo patrón. Lo mismo pasa con el pecado de generación en generación. El abuelo que engañó a la abuela, papá que engañó a mamá y ahora nosotros engañamos a nuestra esposa y así se vienen repitiendo eh maldiciones generacionales en nuestras vidas, ¿no?

La estrategia de combate que uno tiene para esto es principalmente la disciplina espiritual diaria, o sea, oración, lectura de la Biblia y adoración. Sanidad interior. Es necesario sanar nuestra alma, nuestro espíritu, nuestro corazón. Sí. Eh, y también consejería para poder confesar, eh, restaurarnos, romper los patrones generacionales. Sí, es necesario la sanidad interior y la consejería. Sí. Eh, sustituir los malos hábitos con buenos hábitos. Sí. Si teníamos tiempo para hacer cosas que sabíamos o ir a lugares donde no debíamos, empezar a sustituirlo. En vez de ir a esos lugares o en vez de pelearnos entre la familia, decir, "Bueno, vamos a orar juntos, vamos a compartir la palabra de Dios juntos." Eh, empezar a tener una rutina de adoración con tu familia, decir, vamos a congregar, vamos a ir a la iglesia a adorar a Dios, vamos a adorar en casa a Dios. Sí, también eh el pastoreo, o sea, que tener a alguien que te esté pastoreando, ¿sí?, de cerca para poder detectar patrones y también para ir cerrando puertas, ¿sí? que dejaste abierta o que vamos dejando abierta. No es necesario tener a alguien que nos pastoree, que nos enseñe, que nos guíe, ¿sí? Que nos haga ver cuando vemos patrones, ¿sí?, en nuestra vida y cuando vemos puertas que tenemos que cerrar. Sí.

En Romanos, bueno, como habíamos dicho, 12:2 dice: "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."

Ahora vamos a hablar de las huestes espirituales de maldad. En Efesios 6:12 dice: "Porque no tenemos lucha contra sangre ni carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales." Ellos son los soldados rasos del reino de las tinieblas. Son los espíritus que atacan de forma directa e inmediata, ¿sí?, la carne y la mente, o sea, directamente vienen a atacar nuestra mente y nuestra carne. Son como los más visibles, digamos, por así decirlo, porque son los que los que están todo el tiempo atacándonos. Sí.

El campo de acción que tienen ellos, porque es personal el ataque, viene directamente hacia nosotros. Sí. Eh, las tentaciones personales diarias, el sexo, avaricia, orgullo, ataques de miedo, pánico, pensamientos eh pensamientos de engaño, de mentira, o sea, eh engañosos, ¿sí? Adicciones y compulsiones, ¿sí? En algunos casos de enfermedades eh psíquicas, espirituales, ligadas a la opresión de ellos en nuestra mente, en nuestra vida todo el tiempo nos están oprimiendo. Entonces, eh ellos están operando en todos estos aspectos. Sí.

Eh, puedo dar un ejemplo de un joven que puede luchar día a día con la pornografía, con la ansiedad o con el consumo de sustancias. Los ataques son repetitivos y constantes y se puede sentir como cuando alguien que quiere dejar las adicciones o las deja, viene la abstinencia y no puede no puede controlar su cuerpo, su carne, sino que quiere ir y volver a consumir y volver al mismo lugar. Lo mismo con la gente que está atada en la pornografía, quiere dejarla, pero eh vuelve una y otra vez. Aquellos que tienen ansiedad, que tienen ataque de temor, o sea, saben que no pasa nada, que no hay nada, que si va a estar en un lugar, que si está solo, no le va a pasar nada. Ellos saben verdaderamente que no le va a pasar nada, pero igual le viene el ataque de temor, de ansiedad.

Nosotros tenemos una estrategia de combate que primeramente es resistir personalmente con la palabra de Dios y la autoridad de Jesús. Como vemos en y podemos tener como guía la tentación de Jesús en el desierto. Sí, en Mateo 4 del 1 al 11. Sí. También tenemos el reprender en el nombre de Jesús, como hizo Pablo en Filipo y lo podemos ver en Hechos 16, versículo 16 al 18. Sí, también solicitar. Sí. Y esto es algo que que muchos no lo entienden o no lo ponen en sus vidas porque no pueden comprenderlo. Es solicitar eh la cobertura espiritual de los mentores, de los pastores, de los hermanos de la congregación. Sí. La disciplina de vida, o sea, ayuno, oración, confesión de pecado y rendición continua. Continua delante de Dios. Sí. Rendirnos cotidianamente delante de Dios todos los días, ¿sí? Confesar los pecados importantes, la oración, sí, el ayuno, tener todo eso como una disciplina, como un estilo de vida para nosotros. Sí.

El modelo bíblico que tenemos, como le dije, es Mateo del 4 al 11. Sí, que les voy a leer, sí, que dice alguna partecita no más. Sí. "Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan." Él respondió y dijo: "Escucha, miren bien perfectamente esto. Primero vemos que él estuvo ayunando." Sí. Ayunando y orando. Y después viene Satanás a querer tentarlo. ¿Y qué hizo él? Respondió, ¿con qué? Con la palabra. "Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." O sea, que tenemos ayuno, oración, ¿sí? Palabra, sí, como modelo. Entonces Jesús le dijo: "Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás." Adorar al Señor y servirlo. Sí.

Entonces lo dejó, y he aquí vinieron ángeles y le servían. Ahí tenemos un modelo específico de cómo confrontar a estas huestes, ¿sí? Eh, espirituales de maldad. Amén.

Derecho legal de los demonios. ¿Cómo operan y cómo cerrar las puertas? Sí. En Romanos 6:16 dice: "¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea, de la obediencia para justicia?" Después en primera de Juan 1:9 dice: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." Santiago 5:16 dice: "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho." Y en Gálatas 3:13 dice: "Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; porque escrito está: Maldito todo aquel que es colgado en un madero."

Las puertas legales, situaciones que permiten la entrada e influencia demoníacas en nuestra vida. Sí. Pecados que no confesamos, pactos familiares, prácticas ocultas, heridas recurrentes sin sanidad. O sea, todo lo que nos hiere, sí, todo el tiempo y no la llevamos a la presencia de Cristo para ser sanada y la guardamos en nuestro corazón. Eh, todo eso son puertas abiertas. Sí. La obediencia, sí, a todos estos al al pecado, ¿no? A todas estas cosas, sí, eh abre esclavitud para nosotros, le da esa puerta abierta al enemigo para que ellos tomen nuestra vida y hagan lo que quieran. Sí.

Eh, la confesión es lo que cierra eh la puerta, la confesión. Cuando nosotros confesamos nuestros pecados, eh nos arrepentimos de nuestros pecados, le empezamos a cerrar la puerta, la puerta al odio, la puerta al rencor, la puerta a nuestros pecados, la puerta a las maldiciones. Sí, Cristo empieza a redimir todo y a romper las maldiciones y los derechos legales que el enemigo tenía sobre nuestra vida. Ya, eh Cristo empieza a obrar y empieza a romper toda maldición. Sí.

Las puertas comunes, sí, de acceso, sí, que nosotros le damos es el pecado persistente sin arrepentimiento. Sí, los pactos con fuerzas ocultas, prácticas eh ocultistas, invocaciones, juramentos, bueno, tarot, eh lectura de signos, todas esas cosas. Sí, las heridas eh no sanadas como los traumas, eh abusos, heridas emocionales, sí, votos o compromisos realizados fuera de la voluntad de Dios. Eso también sí son una puerta abierta, ¿sí? Y podemos cerrarla, sí, con un protocolo bíblico, no carnal, sino bíblico, espiritual, que viene de parte de Dios. Sí.

Eh, como podíamos ver en Primera de Juan 1:9 y en Santiago 5:16, la confesión pública y privada. La confesión pública y privada. Sí. Después el arrepentimiento genuino, renunciar a prácticas y compromisos. La tercera es la proclamación de la rendición en Cristo. Sí, como podemos ver en Gálatas 3:13, en Colosenses 2:15. También la acción de restitución cuando sea necesario, pedir perdón y tratar de reparar el daño que hemos ocasionado. Sí, la declaración de autoridad en el nombre de Jesucristo. Rompo, anulo todo pacto fuera de la voluntad de Dios. Usar palabras, la palabra y la fe, eh notas personales que deben estar alineadas con la escritura, o sea, decir, eh, voy a usar la palabra, pero y voy a orar conforme a la palabra de Dios. Voy a orar conforme a la voluntad de Dios. Voy a obrar conforme a la voluntad de Dios. Sí.

El acompañamiento pastoral o del liderazgo es necesario, no dejar procesos largos en soledad, porque muchos eh cuando están en proceso se aíslan y quieren pasar tiempos en soledad para superar eso. Sí, pero no hay que dejar eso. Hay que tratar de acercarse a los líderes, a los pastores, para poder pasar ese tiempo de proceso. Sí. No pasarlo en soledad para que estén respaldándote en oración.

Las estrategias bíblicas que tenemos, ¿no? La evaluación espiritual, el orar de discernir, sí, si hay alguna puerta legal, orar y decir eh a Dios que nos dé el discernimiento para poder ver qué puerta legal le abrimos al enemigo para poder cerrarla. Sí. Bueno, el arrepentimiento y la confesión, el uso de la armadura de Dios. Sí, como dice en Efesios 6:10 al 18 que dice: "Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados...". Estar firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz, tomando el escudo de la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda súplica y oración en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos."

Proclamación de la victoria de Cristo, como vemos en Colosenses 5. Reprensión en el nombre de Jesús, como en Hechos 16:18: "Te mando en el nombre de Jesucristo, sal de ella." Oración de liberación y cierre de puerta, uso de la escritura para declarar libertad. Sí. Seguimiento pastoral y discipulado. Restauración, enseñar, reemplazar eh los malos hábitos por la vida en Cristo. Sí. Intercesión prolongada cuando el caso lo amerita, como en Daniel 10 del 12 al 13, como ejemplo de lucha prolongada y ayuda angelical que viene a respaldar. Sí.

Eh, bueno, nada, eso, estos son ejemplos bíblicos confirmatorios. Uno puede y Dios pelea con uno. Sí. Eh, Jesús venció a Satanás en la soledad en el desierto. Pablo ordenó al espíritu de adivinación que saliera de la muchacha en Filipo. Eh, aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran provecho a sus amos. Indignada Pablo, volviéndose, dijo al espíritu: "Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella." Y salió en aquella misma hora. Amén. Ese espíritu, sí, que estaba operando, sí, haciéndole que eh que adivinara cosas y eso, Pablo en el nombre de Jesús lo echó fuera. Sí. Elías eh solo confrontó la idolatría, ¿sí? De todos los profetas de Baal, ¿sí? Y y Dios respondió con el fuego también. Y aconteció que al cabo de la hora, el profeta Elías se acercó y dijo: "Jehová, Dios de Abraham, de Isaac, de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Responde tú, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú eres Jehová Dios, y que tú has vuelto a ti el corazón de ellos." Cayó luego fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viendo esto todo el pueblo, cayeron sobre su rostro, y dijeron: "¡Jehová es Dios! ¡Jehová es Dios!" Daniel logró solo. La lucha implicó principados territoriales y perseverancia.

Estos ejemplos muestran dos cosas simultáneas: Dios utiliza a un solo creyente conforme a su voluntad y poder. Y hay ocasiones donde la batalla demanda perseverancia, acompañamiento o intercesión angelical. Ambas son bíblicas y deben enseñarse. Sí.

Eh, en una escuela secundaria donde hay crisis juvenil, Wester ataca individualmente en la ansiedad, en la pornografía y en la rebeldía. Gobernadores normalizan la violencia entre pandillas y la falta de perdón. Las potestades en el sistema educativo y contenidos mediáticos que promueven ideología contra las verdades bíblicas. Los principados dirigen la cultura juvenil de una ciudad creando una atmósfera donde el vicio se glorifica. Sí.

Los planes estratégicos que nosotros tenemos que usar es la oración, la formación personal de maestros y padres. Eh, bueno, aplicar Segunda de Corintios 10 del 5. Sí. La intervención puntual con jóvenes, consejería y discipulado. Sí. Eh, la proclamación y campañas de oración por la ciudad, vigilias, ayuno, crear alternativas culturales sanas de arte, música, espacios de encuentro con principios bíblicos. Todo eso son estrategias que nosotros tenemos que empezar a usar, ¿sí? En contra de todos estos demonios que se quieren levantar, en contra de nosotros, en contra de la sociedad, en contra del barrio, en contra de este pueblo. Sí.

Eh, cada rango exige respuesta estratégica, pero la autoridad última está en Cristo. Un creyente en obediencia y llenura del Espíritu puede y debe confrontar al enemigo. No solamente puede, sino que lo debe hacer. La Iglesia unida acelera la victoria sobre estructuras grandes como principados, pero no sustituye la responsabilidad del creyente individual. Sí. Arrepentirse y confesar. Orar y proclamar, declarar la obra de Cristo, ponernos toda la armadura de Dios. La palabra usarla como espada. Sí, con el correcto uso de la escritura. La santidad práctica coherente entre la palabra de Dios y la vida que llevamos. La intercesión colectiva cuando la lucha es prolongada o territorial. Sí, el discernimiento, sí, es necesario identificar las puertas legales y poder cerrarla, identificar, discernir, ¿sí? ¿Qué es la maldición de la que tenemos que renunciar? ¿Cuál es el pecado del que tenemos que renunciar? Sí. Y el acompañamiento pastoral de liderazgo, sí, la restauración y el seguimiento es muy necesario. Sí.

En Colosenses 2:15 dice: "Y despojó a los principados y a las potestades, y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz." Hijitos, vosotros sois de Dios. En Juan, primera de Juan 4:4, habéis vencido porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo. La llamada pelea desde la victoria de Cristo, ejerce la autoridad que Jesús te dio. No minimices, sí, la importancia de la iglesia, pero tampoco la autoridad que Dios te dio como creyente individual. Confesión, obediencia y vida en el Espíritu son la base para tu victoria.

Así que les voy a hacer unas preguntas. Sí. ¿Por qué es importante conocer la jerarquía demoníaca? Sí. Y después quiero que expliques la diferencia entre los principados, potestades, gobernantes y huestes. Sí. Por tercero, ¿qué es el derecho legal y cómo se cierra según la escritura? ¿Sí? Cuarto, ¿qué armas espirituales son más efectivas contra los principados? Y quinta, quiero que me den un ejemplo práctico actual de cómo un principado puede influir en una nación. Sí.

Que Dios los bendiga y paz. Lo hice rápido, chicos, porque me tengo que ir a trabajar y se me pasó la hora. M.