Transcription
Mientras en la isla de Puná, Guayana y Golondrina tuvo un descendiente llamado Manco Cápac. Llegó con su mujer Mamá Huyó al lago Titicaca. Otra leyenda dice que ambos nacieron en ese lago y después, como enviados del dios Guiracocha, seguirían el camino hasta encontrar el sitio para fundar el Cusco. Cusco llegó a ser la capital del Imperio Incaico y Manco Cápac, el primer inca. La leyenda explica el origen común de los pueblos andinos. El símbolo de la golondrina ilustra las sucesivas inmigraciones, todas generadoras de un antiguo mestizaje.
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Creció inmenso el imperio cusqueño. Fue el inca Túpac Yupanqui el primer conquistador y en su afán dominó a los cañaris y llegó a las puertas de Quito. El inca desterró a muchos de los pueblos dominados y los mandó a vivir a lugares alejados. Este era el sistema de los mitimaes. Así también trajo mitimaes cusqueños a Quito. Mucho tiempo permaneció el inca en Tomebamba, que fue la capital de la provincia. Aquí nació su hijo primogénito Huayna Cápac, el nuevo inca. Intensificó aún más las guerras de conquista hacia el norte. En Quito, los Shyris no estaban preparados para una guerra de esta magnitud, pero tenían aliados como los Caranquis, pueblo guerrero con poco temor a la muerte. Kucharski se llamaba el sitio sagrado de los Caranquis. Sirvió también para la observación de los astros. Hogar de la matriarca llamada Quilaco, señora de Cochasquí. La princesa Quilaco decidió enfrentar a Huayna Cápac, conquistándolo. Lo invitó a una fiesta. Después de ofrecerle chicha en una copa de oro, la seducción fue inmediata. Ella quiso distraerlo con el amor para asesinarlo, pero el inca estaba bien protegido. El intento de Quilaco terminó con su muerte. Varios años duró la conquista de Quito. En muchas batallas se derramó la sangre de tantos guerreros. Unos se rindieron, otros se enfrentaron a los invasores y se extinguieron en la lucha. Una legendaria batalla a la orilla de un hermoso lago le costó la vida a más de 20.000 quiteños. Los cadáveres fueron arrojados al lago y el agua se tiñó de rojo enteramente. De ahí el nombre Yahuarcocha, laguna de sangre.
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Un sinfín de batallas siguió a la de Yahuarcocha, una más sangrienta que la otra. Vive en la memoria que el legendario guerrero quiteño Píntag fue apresado por Huayna Cápac. Impresionó al inca el carácter orgulloso y valiente del quiteño.
[Aplausos]
Según la pluma de los cronistas, en una de las batallas el inca ordenó sacar los corazones de los quiteños caídos para luego sembrar los en el campo. En otra batalla, el cacique quiteño Captcha también perdió la vida. Su hija, heredera del poder, cayó prisionera. Su gran atractivo llamó la atención del inca. Así Pacha se salvó de la muerte en brazos de Huayna Cápac. El inca trató de convencer a Píntag que cambie de bando. El guerrero permaneció inmutable. Huayna Cápac se enamoró de Pacha. Esa noche sería crucial, tanto para el inca como para todo Quito.
[Música]
La insignia de los Shyris era una gran esmeralda y la de los Incas un burlón carmesí. Ahora ambas coronan la frente de Huayna Cápac. Así como antes sucedió con la princesa Tohá, Pacha evitó más derramamiento de sangre a través de la seducción y el matrimonio.
Ah ah.
Una vez más en su prisión, Píntag no ha abierto la boca ni para comer. Permanece firme como su voluntad, hasta que una madrugada un guardia lo encontró sin vida.
[Música]
Enardecidos por la tenacidad de Píntag, los Incas le quitaron la piel. Con esta prepararon un tambor ceremonial que fue enviado al Cusco como prueba de su sometimiento. Los Incas no conocían la escritura en su forma actual, pero los mensajes los transmitieron a través de un ingenioso sistema de nudos llamados quipus. Los mensajeros o chasquis descansaban a lo largo del camino en lugares llamados tambos. Los tambos eran puestos militares estratégicamente ubicados. El Camino del Inca recorrió todo el imperio, desde el sur de Colombia hasta Chile. Su creación hizo posible así una comunicación estable y constante entre las numerosas regiones. Era una sociedad basada en la esclavitud, por lo que los avances tecnológicos no fueron necesarios. Los Incas no conocieron la rueda. Para ese entonces, las pirámides de Cochasquí se consideraron como el ombligo del mundo. Allí los Incas absorbieron los antiguos conocimientos de las sacerdotisas caranquis en sus observaciones de los astros.
[Música] [Aplausos]
Los hombres se preparaban para celebrar la unión de las tierras, así como la de sus dioses.
[Música]
El chamán inca entrega la sabiduría de la sagrada coca.
[Música] bien [Música] [Música]
Tahuantinsuyo quiere decir unión de cuatro regiones, lo que constituye un símbolo dentro de la cosmogonía andina.
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Fueron llamados el pueblo del sol y se dice que su imperio fue el más grande del Nuevo Mundo. Pero realmente, ¿quiénes fueron los Incas cuando se encontraron con los españoles? A pesar de ser una civilización joven que inició su expansión en 1438, el imperio tenía 12 millones de habitantes y cubría casi 2 millones de kilómetros cuadrados, incluyendo territorios de lo que ahora son Perú, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina. No tenían el concepto de imperio y le llamaban a su estado Tahuantisuyo, las cuatro regiones. La capital era Cusco y su gobernante era llamado el Inca, a quien se consideraba descendiente directo de Inti, dios del sol. La leyenda cuenta que el sol mismo mandó a su hijo, Sapa Inca, y a su esposa a fundar Cusco. Eran un pueblo muy organizado. Del Inca dependían los sacerdotes y los gobernantes de cada región. Había una clase noble y la mayor parte del pueblo estaba formada por grupos de familias llamados ayllu, que tenían bajo su custodia extensión de tierra y oficios especializados. Se sabe que los productos del trabajo se entregaban al gobierno, quien después lo repartía a todo el pueblo. Por eso, aunque los nobles vivían con más lujos, en el imperio no existía el comercio, ni el dinero, ni el desempleo. Cuando un joven llegaba a la edad adulta, debía servir en el ejército, así se creó un ejército formidable. La organización social era tan buena que lograron convencer de forma pacífica a varios reinos vecinos de unirse al imperio a cambio de enseñarles cómo aplicar el sistema en sus territorios. Y a quienes no convencían, bueno, para eso estaba su ejército. Los Incas practicaban el cultivo por terrazas de papa, maíz y calabaza. La crianza de alpacas y llamas. Como la antorcha humana de los 'Cuatro Fantásticos', llamas a mí. Y aunque no trabajaban ni el acero ni el hierro, eran expertos en los textiles que usaban para tejer ropa, armaduras, barcas y cuentas. El oro lo usaban para adornar sus templos y realizar maravillosas artesanías. Lástima que los españoles fundieron muchos de estos trabajos para hacer monedas. Para los Incas, la muerte no era más que un pasaje a la siguiente vida, en la que todos aquellos que se adhirieran al código moral inca: no robes, no mientas y no seas flojo, llegarían a vivir en un paraíso bajo el calor del sol. Conservaban las momias de sus gobernantes fallecidos y sus sucesores les tenían gran respeto y hasta les pedían consejo. Practicaban la modificación corporal. Era común colgarse objetos en los lóbulos de las orejas, haciendo llegar estos hasta los hombros. Por eso los españoles en un principio les llamaron orejones. Además, sujetaban el cráneo de los niños para lograr que se les alargara. Aparentemente no tenían escritura, por lo que todo su conocimiento era transmitido por tradición oral. Lo que sí tenían era quipu, un complejo sistema de cuerdas anudadas que llevaban cuentas y registros. También puede ser que sirviera para contar historias, pero nadie sabe con certeza cómo. Lo cierto es que los mensajeros llamados chasqui las llevaban como se llevan cartas. Los Incas eran increíbles constructores. Hicieron excelentes caminos para unir su imperio, como el Camino Real que unía las ciudades de Cusco con Quito. Como había constantes terremotos, sus edificios estaban hechos por piedras labradas que encajaban perfectamente, por lo que no puedes meter un cuchillo entre dos. Otra ciudad importante fue Machu Picchu, tan aislada que no se descubrió sino hasta principios de 1900. Se cree que era donde el Inca se iba de vacaciones. Los Incas nos dejaron en su idioma, el Quechua, palabras que usamos hasta ahora como lancha, choclo, cancha, carpa, papa y puma.