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Todo perfecto. Mi vuelo se retrasó horrible. Ayer terminé llegando a mi casa a las 2:30 y se quedó Max Holham desde el jueves en mi casa. Se va hoy o mañana. Sí. No dormiste bien. Me fui a tomar taquitos con él y me dormí a las 3:30. Mi cita era a las 10:30 en Carso y a las aterricé me la habían cambiado de las 10:30 a la 1 y dije, "Bendito, qué belleza. I'm not a morning guy. Ya sé, soy el primero en estar." Por eso, por eso pasamos esto en la tarde, güey. Exacto. Sí. Listo. Cuando quieran. Mira, listos.
Si yo tuviera que hablar y describir a la persona que está enfrente de mí, me podría pasar aquí dos o tres capítulos enteros describiendo a a mi compadre, a mi amigo, a mi hermano, a mi primer mi primer socio en la vida. 1989. Sí, por ahí, poquito antes. 88. Ahorita ahorita me corriges, pero Mauricio Baroa para mí es una persona que que presumo mucho porque porque Mau habita muy bien en todas las facetas y en todos estos personajes. Yo creo que no hay una persona que tenga una narrativa tan linda, tan profunda y tan descriptiva como tú. O sea, tú sueñas y haces una película y amaneces y me hablas y haces otra película y nos vemos a echar un guacamole y me cuentas otra película. Yo siempre te he dicho, "¿De dónde sacará tanto Mao?" Y yo creo que es la oportunidad que te ha dado la vida de vivir tantas cosas, Mao. Y a mí me encantaría que estás en una plática abierta donde tú quieras decir lo que quieras decir. Yo iré dándote así unos destellitos de las cosas que nos acordamos, pero no sé si te parezca una buena idea que arranquemos por el principio, o sea, cómo nace nuestra amistad, pero tú la describes mejor que yo. Claro, claro que venga, mi querido Mau. Gracias, compita querido. Gracias por tenerme aquí, gracias por recibirme. Eh, esta era una cita pendiente que teníamos prácticamente desde que iniciaste este capítulo en tu vida de de entrevistar y de comunicar más que de entrevistar, de comunicarte con los demás a través de de la palabra hablada, de este rollo visual, ¿no? Y este y te he estado viendo en los capítulos que ya has editado y me encanta. Ya en varias ocasiones, bueno, no varias, un par de ocasiones, te he comentado, me he permitido compartirte que he visto una mirada a través de la tuya, que la conozco muy bien. No es que tengas los ojos de tu padre, no es de que tengas el físico, pero la manera de mirar no se está asomando un gran comunicador que los que tuvimos la oportunidad y el privilegio no solamente de conocerlo, sino también de habernos visto afectados en el buen sentido de la palabra por su legado, ¿no? Eh, lo registramos. Yo voy a empezar por ahí si quieres que al menos desde el principio.
Eh, hay un capítulo entre tú y yo eh antes de lo que te voy a comentar, que fue la primera vez que yo te conocí. Creo que tú tendrías 16 y yo igual porque somos de la misma edad, a lo mejor 15, ¿no? Pero ese capítulo lo dejo para después. La primera vez que yo hice contacto con el mundo de tu papá, más que con tu papá, con don Raúl, fue eh no me acuerdo qué edición de los del festival OTI habrá sido, pero fue la edición en donde estuvo Manuel, en donde estuvo fue al final. Eh, yo iba los domingos, yo junto con mis hermanos y mis primos hermanos, nos juntábamos los domingos en casa de la abuela Conchita, la madre de mi papá, a pasar el domingo, ¿no? Había a veces carnitas, había de repente flautas, siempre había variedad en la comida y una constante era que después de la comida se prendía la televisión porque mi abuelo Humberto era un nacido de la televisión, eh le encantaba y hice contacto primero con Siempre en Domingo a través de mis abuelos y después del Festival OTI, que fue un derivado de el programa de Don Raúl y era música, que es mi conexión, ¿no? Y era show y era las luces y era ese telón guinda de ese teatro precioso de la Ciudad de México y era los artistas empezando y era Chucho Ferrer con una orquesta extraordinaria y yo lo veía y sentía un llamado, perdón, sentía un llamado que eh tarde o temprano obedecí. No creo que el tercer o cuarto domingo ya había ido la tercera cuarta edición de ese de esa parte del certamen de ese año. Yo calculo que yo tendría 16 años o 17 años, a lo mejor poquito después de que te conocí. Sí. Y en una ocasión yo me zafé de casa de los abuelos. Vivían cerca de Avenida del Coyoacán y había un tranvía que te iba a venir a Coyoacán al a la Alameda Central. Y me fui en ese tranvía, me costó 25 centavos. Y llegué y pregunté dónde estaba la calle Celes y entré como un chavo de 15, 16 años, vi que estaban los aparatotes estos de Televisa, los camiones con las plantas de luz y todo esto. Teatro de la Ciudad, ¿no? Teatro Esperanza Iris. Y yo vi dónde, en qué por qué puerta metían los cables, ¿no? Y yo con una seguridad que, por cierto, ayer apliqué en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, luego te platico por qué. La misma soy muy soy muy irreverente con esas cosas. Me cuesta mucho trabajo la instrucción del orden de hacer la cola, me cuesta, ¿no? Yo lo acepto, lo acepto. Si alguien se ha visto agraviado con mis ataques de subordinación, aprovecho para ofrecer disculpas. Y yo me di cuenta que todos los que entraban por esa puerta de atrás, ni siquiera la de atrás, era una puerta lateral del teatro donde pasaban los cables, todos tenían un gafete, ¿no? Y yo me inventé una especie como de tarjetita y voy para dentro, ¿no? Y una vez adentro me di a la tarea de averiguar por qué puerta se llegaba a la sala. Y 15 minutos después de que yo entré por esa puerta, estaba sentado en la tercera o cuarta fila de ese terciopelo guinda, de esas butacas maravillosas viendo ese telón y yo estaba ahí donde todo sucedía, ¿no? Y eso se repitió por los próximos cinco domingos. Nunca pagué boleto, siempre entré por la puerta de atrás y no me perdí eso. Y eso te puedo asegurar que en mi trayectoria, en mi conexión, en lo que yo aprendí, en lo que yo mamé de gusto por la música, por el escenario, por las artes escénicas, por por voy a decir la palabra porque hay que decirla, por la jotería del show business, ¿no? Esos neones, esas bailarinas saliendo, ese olor, el humito, todo esto, con todo yo me sentía atraído y eso se dio, se debió a que a esa edad yo lo pude capturar haciendo esos ejercicios de escape y de y de metiéndome por la puerta de atrás y y yo veía a tu papá arriba del escenario y lo veía como el icono que todos sabíamos que él era y que nada más lo veíamos a través de la pantalla, ¿no? Y este y eso yo lo tengo escrito en uno de mis, tengo varios libros escritos, terminados, que están dormidos porque siento que no es el momento de sacar, los sacaré después, pero toda esta anécdota del teatro de la Ciudad, eh, el festival y y y y lo hablo porque ese es el inicio, cuando a mí me preguntas en qué momento Mau conecta con la música, fue en ahí se ahí sabía que había una cita, no sabía que me iba a dedicar a eso, pero ya había ese enamoramiento.
No, la primera vez que te conocí, mi padre tuvo un amigo, el Dr. Gustavo Reta Peterson, que era subsecretario de Ganadería y mi papá le hizo su casa en el Pedregal de San Francisco y por alguna razón que yo desconozco, el doctor Reta tenía contacto con tu papá, con papá y mi papá y el doctor Reta eran muy amigos, ¿no? Y sabía de la afición de mi papá por inculcarnos a nosotros el gusto por la música. Eh, siempre he creído que en todas las familias los padres son responsables de encontrar un vínculo que una a la familia o los fines de semana o durante el verano o la Semana Santa. Hay familias que recurren a la casa en Valle y entonces es la esquiada en agua. Hay otras que recurren a la casa en Baale y entonces la esquiada nieve. Hay otros que son X. Mi papá y mi mamá, creo que más mi papá que mi mamá, se le ocurrió que la música iba a ser un vínculo entre él y sus hijos, entre él y su esposa. En la casa éramos, síganos. ¿Cuántos hermanos y cuánto se dedicaron a la música? Sí, o sea, es mi padre, mi madre y seis hijos. De los seis hijos, cinco hasta la actualidad vivimos de la música, ¿no? De hecho, Sergio, el más musical de todos, es el único que no vive de la música, vive en Guadalajara. Pero cuéntanos así brevemente de cada uno a a qué se Bueno, yo soy el segundo. El mayor es Gabriel. Gabriel eh es abogado, eh trabajó mucho tiempo como abogado de empresas de publicidad y después se hizo abogado de la industria de la música y llegó a ocupar posiciones importantes. La las grandes multinacionales, que antes eran cinco, ahora son tres. Eh, las tres actuales es Universal, Sony y Warner se unen y forman una especie de asociación en México San Profón. En Estados Unidos es la IPI, la IFPI, ¿no? Y estas organizaciones son reguladas principalmente por abogados porque cuidan el bienestar de la industria. No había piratería, pero luego vino la piratería y entonces estas organizaciones cuidaban que los piratas no se robaran la música de los creadores y que los disqueros pudieran comercializar con su obra. Y este ese es el mayor Gabriel abogado, que es abogado de la industria de evento. Luego vine yo estudié arquitectura. Eh nunca me imaginé que yo iba a terminar el negocio de la música, aunque el negocio de la música ya me había presentado esos destellos de estética que yo que yo busco en las cosas, ¿no? Yo soy muy fácil para dejarme enamorar de algo que esté bien logrado y la música es perfecta, ¿no? La música es cacofónica. Cuando hay cuando hay esa esa constelación de una buena música, que es el resultado de una buena una buena canción, resultado de una buena música con una buena letra, un buen arreglo, eh un buen intérprete, en un buen escenario, o sea, se va armando, ¿no? Y se hace algo que es como estar viendo en un museo una obra de arte, ¿no? Luego viene mi hermana Cristina, que es la más preparada de todos a nivel musical. Ella vive en Los Ángeles, es productora artística, eh tiene varios proyectos que ha desarrollado, estudió en Berkley, ¿no? Luego sigue Liliana, que Liliana fue corista por mucho tiempo. También es una gestión en la que tú lideraste cuando Míriam necesitaba tener una chica corista y tú pensaste que Liliana podía ser y lo hizo mucho tiempo y luego pasó a Pandora, ¿no? Estuvo algunos años con Pandora y luego se casó y ahora es una mujer de familia exitosa y un ser de amor. La Lilia anda en Miami, vive en Miami. Y luego Alejandro, que es el menor, que es otro, para mí es el más talentoso de todos los Ábaroa. Es un chico que canta increíble, eh, pues es mi hermano menor, lo veo, creo que le llevo 8 o 9 años y Alejandro lo veo como mi hermano menor, pero en mi admiración lo veo como un profesional admirable, ¿no? Es un es un tiene mucho talento y ha luchado mucho, ¿no? Y y este el Alex es a todo dar y esta familia, te estoy hablando que Alejandro cuando esto pasó, Alejandro no había nacido, ¿no? Mi hermana Liliana habrá tenido 5 o 6 años cuando llegaron los instrumentos. Era un regalo, era una Navidad llegaron los instrumentos porque mi papá pensó que la música iba a generar este vínculo y le atinó.
No, yo siempre he sido el rebelde de la familia, siempre he sido el que observa de más, el que opina de más, el que piensa irreverente. Y yo ese día el nivel de emputamiento que yo me di atroz, ¿no? Yo levanté pancartas y dije, "Santa Claus es puto." No, la [ __ ] [risas] Sí, sabía que Santa Claus era mi jefe. Y mi papá me doró la piel dorada. me dijo que yo tenía que entender que Dios no sabía que no Dios que bueno es casi lo mismo, que Santa Claus no se había equivocado, que había llevado instrumentos a la casa porque Santa Claus quería que nosotros jugáramos jugáramos con los instrumentos como si fueran y tenía toda la razón y ahorita te voy a decir por qué no según vayamos descubriendo aquí a personaje compadre con la [risas] música total me convenció agarré las congas, no había abajo todavía eran congas, unos timbales, una guitarra. Mi hermana Cristina agarró la guitarra. Mi papá tenía un órgano Hammond que todavía conserva de Cabral. De Cabral. De Tony Cabral. Se lo vendió Tony Cabral el día que yo, al día siguiente que yo nací. Esa es una historia maravillosa. Increíble. Yo nazco el 29 de septiembre en el hospital de Durango, en la calle de Durango, en la colonia Roma y dos días antes entré con mi mamá. Mi mamá entró conmigo, no sé quién, pero yo ya me he cargado. Qué buen tapo. Y y nace el Mao y le hablan a mi papá que puede pasar a recoger a su señora esposa y a su nuevo hijito, ¿no? Y mi papá pues andaba corto de lana, cabrón, pero se acababa de comprar un MG. Mi papá sabes que su fascinación ha sido la música y los coches antiguos. Claro. Se acaba de comprar un MGA bien padre. Yo he visto fotos, nunca lo vi en persona porque cuando yo nací ya no existía, bueno, sí, sí existía, pero lo tuvo que vender para conseguir plata para poder pagar el parto y todas esas cosas, ¿no? Entonces, mi papá fue con su lana, vendió su coche, fue con la lana y le sobró dinero, ¿no? Porque fue más lo que le pagaron por el coche de lo que debía en el hospital, más el poquito que tenía guardado, ¿vete? Entonces, a ver, no quiero poner ahí historias. El punto es de que con la lana que le sobró ya andaba caliente y se compró un órgano Hammond. Fue a La Hammond y en La Hammond le dijeron que había una promoción de que comprando ese tipo de modelo, un organista que estaba empezando su carrera, que es Tony Cabral, iba a ir a casa de mis papás a hacer la exhibición y todo esto. Bueno, hasta el día de hoy el tío Tony es parte de la familia, ¿no? Y este y ese órgano ahí sigue, ¿no? La noche que yo me rebelé y que mi papá me convenció que tenía que jugar con los instrumentos como si fueran juguetes, ya estábamos tocando un par de boleritos y la sonrisa de mi papá no la voy a olvidar, ¿no? Al poco tiempo, eh, mi papá como arquitecto lo había contratado un personaje de apellido Batis, no me acuerdo bien su nombre, pero era un hombre importante de la industria de la música y tenía una orquesta de jazz que acababa de formarse, iba a casar y para eso era el proyecto de mi papá. No, no quiero tampoco inventar cosas que yo no sé, pero la manera en como yo lo he acomodado es de que esa boda no sucedió porque se peleó con la pareja y no tenía dinero de cómo pagar el proyecto a mi papá. La orquesta de jazz no se armó porque era una persona aparentemente complicada y entonces el tipo en vez de pagarle con dinero a mi papá el producto de su proyecto arquitectónico, le propuso pagarle con instrumentos. Ya había unos instrumentos de primer nivel, o sea, ya había una batería Ludwig, una guitarra Gibson que hasta el día de hoy conserva mi hermana Cristina, un bajo Yammie que conservo yo en mi bodega de San Antonio, había una torre de de bocinas de una una torre de voces, un un bajo Yamaha 200 para la guitarra, otro bafle para el bajo, un Fender, una cosa maravillosa, eran unos súper instrumentos y cuando mi padre llega a la casa con esos instrumentos, nosotros ya teníamos el aguijón del veneno sin antídoto. la familia Patri y entonces la cosa pasó de hacer una cosa muy amateur a hacer una cosa amateur, pero ya sonábamos como semiprofesionales porque los instrumentos eran buenos, no porque nosotros fuéramos buenos músicos. Yo siempre he dicho que el resultado musical de nuestro ejercicio como grupo, como agrupación musical, más que lo bien que lo hubiéramos hecho, ¿no? Es que a la gente le gustaba ver a papá, a mamá y a los seis hijos unidos por la música, ¿no? El tío Gustavo Reta Peterson, acuérdate que en México a los señores que eran cercanos les decíamos tíos, ¿no? El tío Gustavo Reta Petersón iba a las casas de la casa, nos veía a todos tocar y él conociendo a tu papá un día se le ocurrió hacer el punto de unión. Y en su casa, en la calle de Embarcadero, en el Pedregal de San Francisco, creo que Embarcadero 26, si no me acuerdo mal, hizo una comida un domingo en el que llegó por un lado, la casa era de Gustavo Reta y la tía Chata y mis primas y llegó por un lado la familia Baroa Susarte, que éramos mi papá, mi mamá y los seis hijos y llegó la familia Velasco, que ya estaba Dorly, ¿no? Y llegaste tú, llegó Mariana, ¿¿Raúl, Claudia, Claudia, perdona. Claudia y creo que Raúl, ¿no? Y ese día yo conocí por primera vez a don Raúl, que era como el hit, ¿no? Pero conocí por primera vez tuve contacto, señores y señoras, soy el primero en toda la historia de la humanidad que pudo identificar a mi compadre Arturo Valaco como el príncipe de Tecamachal. No, ahora [risas] ya es el emperador de Santa Fe, ¿no? Pero desde que yo lo acuerdo tenía 15, 16 años, estaba bien vestido, el pelo lo tenía impecable, venía bronceado el cabrón, ¿no? Con sus pestañotas así, mis primas morían por él, mis hermanas seguramente también, ¿no? Y ese día lo conocí, nos hicimos cuates, cuates de de un rato, de comida de Sí, sí, ese día mis primas las Retas tenían una ponimatic, ¿no? Y el cabrón de mi hermano Gabriel me convenció que hiciéramos un acto de acrobacia, ¿no? Y ese día Gabriel me sugirió que yo me acostara en el piso con las piernas abiertas y él iba a venir con la Pony Matic. Aquí estaba la audiencia, ¿no? Estaban todos en esta banqueta y Gabriel el la información que él me dio es que él me iba a pasar por atrás y él iba y la gente iba a pensar que me había pasado por el medio. Eso fue lo que me dijo a mí. Y yo, Exacto. y yo fui de bulto creyendo y confiando en ese hermano que tanto quiero, eh, hice lo que él me pidió y me puse abierto. Y el hijo de su No puedo decir porque es mi madre, no, pero el cabrón de mi hermano Gabriel me pasó por en medio de mis tompiatitos, ¿no? Consiguió algunos beneficios. [risas] Entonces me peino de raya en medio. No es cierto. No es cierto. No, este ese júbilo de ver a la Reta y a los Velasco, que eras tú y tus hermanos, eh, muriéndose de risa de la barbaridad de mi hermano. Yo quedé prácticamente pues antes era FM y quedé en AM, ¿no? Este, pero fue muy grato. Esa fue la primera vez que te conocí, compadrito, allá en nuestros 16, 15, 16 años. Sí.
Después, eh, te viendo, ¿no? Y te vi, estabas ahí atrás de los Otis. Eh, tu papá tuvo la gentileza como a los dos o tres domingos de que nos conocimos en Casa de los Reta, que tuve la gentileza, se celebró el día del músico, no me acuerdo la fecha, creo que nos invitó al programa y nos invitó, estaba Chucho Ferrer, estaban las grandes orquestas de México y se le hizo un buen detalle llevar a una orquesta, a una banda que era formada por una familia, ¿no? Y ahí están los videos, ¿no? Ahí está ya Alejandro, mi hermano. Alejandro, voy a ver si encuentro la foto para ponerla aquí. Sería padre que lo puedan ver. Y si no la tienes, Alejandro seguro la tiene, ¿no? Seguro. Y te pasa el video y te pasa todo. Y fue nuestra primera de varias participaciones. Yo creo que en los próximos cuatro o seis años tu papá nos habrá presentado una media docena de ocasiones. No era el programa de Siempre en Domingo, era It was It was the shit. Era lo máximo. Porque en los camerinos te encontrabas a todos los nuevos artistas. Miguel Bosé era un jovencito que acababa de llegar. Estaba Lupita D'Alessio que era hermosísima. Sigue guapa la señora, pero estaba empezando, ¿no? Y este y conocí a Esquerra, nombres que tú no estás acostumbrado a que yo sepa, pero Esquerra, a nuestro compadre mutuo, Luis Mario Santoscoy, al señor Garza, ¿no? Del Bosque, todos familiares para ti. Pero te das cuenta cómo te has ido colocando en distintos ángulos de una industria y que has pasado por desde meterte por la puerta de atrás a un escenario que no era tuyo, después a un escenario que con tu familia ocuparon también ser parte de él y después en una serie de roles que ahorita vamos a platicar, pero pero que qué increíble cómo te fue llevando la Compadre, estoy convencido de que todo sucede en el mismo instante, que es un instante que es eterno. Sí, no. Pero todo está ahí, todo, todo cabe en un segundo. Es que sabes que, compad, estaba oyendo un concepto que me gustó, sí, que que hablaba del tiempo, que el tiempo no pasa, ¿no? Si tú estás presente, o sea, tú puedes estar presente en una plática que el tiempo deja de ser importante. Cuando no estás presente se te pueden ir los días, la vida y no se da nada. Así es. Así es. Y tú eres una persona muy presente en la casa. Así es. Yo te puedo, porque está lo tengo escrito, ese esa cátedra que me dio de estética, ese escenario, ese telón guinda de terciopelo del teatro Esperanza Iris del teatro de la Ciudad es esa es mi escuela. Sí, se te pega el yo, ¿quién me iba a decir después que yo iba a estar haciendo eventos en el Auditorio Nacional y componiendo canciones luego para L.O.T., muchos artistas? Cuéntame así tu canción por la que siempre presumo a mi compadre y y danos un piquetito de esa historia que te quita.
Pues es una historia, la voy a tratar de resumir, pero te voy a dar información que normalmente no comparto. Yo decido estudiar arquitectura. Me vi altamente influenciado porque mi papá era arquitecto y no porque yo quería repetir la carrera de él. Mi amor por la arquitectura. Yo la entendí como siempre he creído que mi esencia busca tener la oportunidad de comunicarse con los demás. Y yo sabía que a través de la arquitectura yo podría hacerlo, ¿no? Y de hecho así lo hacen los arquitectos. Empiezan con casas individuales, casas familiares, pasan a arquitectura pública, después arquitectura masiva, las grandes plazas, o sea, en Antara, ¿no? Mr. Sordo Madaleno, yo estoy en en ese proyecto en Antara que él construyó y él me comunica a mí. Sí. lo que quiso y yo me humillo porque recibo el mensaje de lo que él quería, ¿no? La arquitectura es extraordinaria, ¿no? Pero le llega poca gente de manera directa, ¿no? Yo termino mi carrera de arquitecto, no me recibo, trabajo como arquitecto, estoy por casarme en el año 86, 87 y me voy un verano a Torreón, Coahuila, donde viven mis primos. Y tengo una experiencia X que no voy a ocupar tiempo de esta entrevista en eso, pero eh todo el mundo iba una especie de glorieta en que los hombres caminan en un lado arriba de sus coches para un lado y las mujeres a pie por el otro y ligas o ya sí dice checar, ¿no? Ligas a una chavita, le tocas el claxon, tú vas acá bien bien padrotín, ¿no? Y le cierras y entonces de repente ya traes a una chava arriba de tu coche que quiere hacer relación o comunicación, o sea, olvídate más cosas. O sea, era era muy fresa todo el rollo, ¿no? Y un día yo me fui solo a esa plaza y había una alemanita de muy buen ver, ¿no? Y le tiré el rollo, se subió a mi coche, ¿no? Y y de ahí un año antes Lara y Monarres habían hecho una canción que se va a bazar y la grabó Flans en su primer disco en el año 86, un madrazo. Y yo me di cuenta que tanto Lara como el admirado Monarres habían utilizado muchas imágenes en su letra y yo me di cuenta que la gente se quedaba con las imágenes más que con la idea de la letra, ¿no? Entonces, te conocían un bazar un sábado a mediodía entre discos, revistas y jeans, ¿no? Y esas imágenes la gente se las queda. Y yo cuando escuché esa canción de Bazar, de Flans, de Lara y Monarres, yo me dije a mí mismo, yo ya había empezado medio a tocar el piano, me había comprado un Fender Rhodes, lo tenía al lado de mi restirador de arquitectura y ahí medio jugaba, pero yo en un rollo aspiracional dije, "Algún día yo voy a componer una canción para Flans que hable de imágenes, ¿no?" Y no sabía que iba a ser el resultado de esa experiencia que yo tuve en Torreón subiendo a una chica que no conocía a mi coche y escribí la canción del Boulevard. No, corre, corre por el Boulevard. El otro día te a subir a mi coche te invité y volteaste tu cara y sacas y también tiene muchas imágenes, ¿no? Y un día la terminé, ¿no? Y yo dije, se la voy a hacer llegar a la manager me tomó un par de días a través de mi prima Gabi Rivero, eh, que conocía a un güey que era parte de Trigo Limpio, Iñaki de Pablo. Iñaki de Pablo tenía una editora en sociedad con alguien que conocía a Mildred y por ahí le llegó la canción a Mildred y Mildred la escuchó y la grabaron, ¿no? Y pues empecé mi carrera como compositor, sin saber que yo lo era, eh, con un éxito, ¿no? Ojitos Azules cuando cuando el éxito de Flans pega, el éxito de Corre Corre pega, yo estoy recién casado, estoy de luna de miel y mi hermano mayor, el que te platicaba, Gabriel, eh eh que después hizo abogado de entretenimiento, me llamó y me dijo, "Gordo, no tienes idea el impacto de tu canción en todo el continente, ¿no? Yo recuerdo esa noche estar con mi recién esposa en ese momento. No, la alemana, no, la alemana. [risas] Eso se quedó en el Boulevard. Mi comadre Esperanza de Sí, doña ESP, eh, estábamos, no me acuerdo en dónde, pero yo recibí la noticia y le dije, "¿Sabes qué? Acabo de tener un momentum, ¿no? Porque yo me veo como arquitecto. Yo me quiero comunicar con la gente a través de mis obras, de mis diseños." Pero me acaba de pasar algo, en este momento, mi hermano me acaba de decir algo que me cambia la ecuación porque en una canción que yo hice en este espacio de tiempo con esta idea creativa, le ha llegado a todo un continente en 3 minutos. O sea, es una canción de 3 minutos le llegó a todo un continente. Creo que la onda de la comunicación es por la música, no por la arquitectura. Entonces me inventé una ecuación en donde yo le iba a dar chance en vez de esperarme a cumplir 60, que cumplí hace 360, que sacar el compositor del closet y ya haber hecho una carrera como arquitecto, dije, lo voy a hacer al revés. Voy a meter ahorita al compositor, meto al arquitecto al closet, ¿no? Y voy a ver si hay chance en la industria para una persona como yo. Y afortunadamente, pues sí la hubo porque ha sido una ruta de 40 años que empezó como compositor. Cuando yo regreso de la luna de miel, vendo mis cosas de arquitectura, me dedico a la música, trato de adquirir el oficio como compositor, de entender los derechos de autor, que todas las tranzas que se le pudieron haber hecho a un autor nuevo, yo fui resultado, fui víctima de eso, sin culpar a nadie. Pero es un poco como va el negocio, ¿no? Es un abuso que viene implícito, ¿no? Prácticamente en arrancar una carrera en esta industria, desafortunadamente. Y aprendí, ¿no? Y me hice amigo primero de la obra de Alejandro Lerner y después me hice amigo de Alejandro Lerner que se ha convertido hasta el día de hoy en mi gurú. Admirado. No, no, no. Para mí es number one. No, yo todavía escucho este la que me digas de Alejandro y Alejandro para mí es un referente. Es un referente en sus letras. es un referente en su retórica, es un referente en su en lo descriptivo de sus ideas y sobre todo musicalmente yo no puedo aspirar a la musicalidad de Alejandro porque Alejandro es un genio del blues y aparte tiene una voz privilegiada. Yo tengo mis cosas, pero no tengo la voz para interpretar. Puedo componer mis canciones con la vocecita que me dio Dios y que estoy muy agradecido. No me la vayas a quitar porque si no no sé qué haría. Pero este pero ahí empezó ahí empezó.
Quería contarles compartir esto que nos une desde entonces, que fue el día que nos conocimos, ¿no? Sí. Y que fue en una boda de un querido amigo mutuo de Luis Mario Santosoy. Vamos a esta boda. Yo no me acordaba de todo esto que que hoy compartimos y nos toca sentarnos en la misma mesa, ¿no? En esa boda. Sí. Es que es justamente en esa etapa en la que yo dejo la arquitectura y me meto a entender el negocio de la música y aceptar mi oficio como compositor y inventar. No, no, no, no. Una de las cosas, y esto ya es a toro pasado, ¿no? A mí me gusta mucho hablar del pasado y también me gusta mucho sacar conclusiones del pasado desde este presente, pero sin tomar medallas, ¿no? Porque todas esas grandiosidades, todas esas cosas que suceden, tienen que pasar un millón de cosas para que suceda. No es ni por tributo personal, no. Pues es todo un universo de constelaciones, de cosas que se tiene que alinear para que eso haya su en su momento. Entonces, sí, a toro pasado te puedo decir y y eso es una recomendación que yo le hago a cualquier persona que vaya a empezar, no solamente en el negocio de la música, prácticamente en cualquier negocio. Cuando adquieres el oficio y tienes la dirección de lo que quieres hacer el resto de tu vida, una cosa es prepararte, ¿no? Tratar de ser en la medida de tus capacidades la mejor versión de ti en esa línea, ¿no? Otro es ser un tipo responsable, ¿no? Poner disciplina, poner oficio, ¿no? El negocio este de la música viene acompañado de alures que en cualquier momento te destellan, ¿no? Yo he pasado una etapa de mi vida y la pasé así, ¿no? Y y te destellas y te pierdes, ¿no? Y al rato regresas y dices, "¿Qué me pasó?" No, o sea, te vas de la base, ¿no? Disciplina, ¿no? Respeto. a a A ver, ahorita que dijiste esto, hasta hiciste caras, compadre. Sí. ¿De qué te acordaste? No, pues te voy a decir después. Después de eso. Sí, sí, sí. lo que te acabo de decir, yo una etapa de mi de mi carrera en la que yo hice, o sea, esos destellos y esa eh Sí, sí, sí. Eh el el el negocio de la música está altamente cargado de momentos sublimes. Y yo te dije que soy una [ __ ] de la estética y cuando hay exceso de estética, yo hubo un momento en el que no supe cómo administrar todo ese momento sublime y y y me tuve que me tuve que digamos hacer. Es imposible que en mi calidad y en mi estatura de ser humano yo pueda ser, es más, lo voy a decir de otra manera, mi estatura como ser humano es ínfima en relación a un aspecto sublime o de estética. O sea, pero hay veces que cuando te das esos tragos de esos momentos extraordinarios donde ya no puede ser mejor, ¿no? Este, hablaré de eso un poquito más adelante. Yo lo que le quiero decir a la gente, me imagino que hay alguien que va a estar escuchando esto, que está empezando su ex, es que un elemento importantísimo aparte de la disciplina, de buscar tu oficio, de ser la mejor versión de ti en lo que tú puedas hacer, de entender el negocio, no es estar consciente de que en este negocio como en los otros, pero yo no puedo hablar de los otros porque el que conozco es este, en un alto porcentaje tu trayectoria va a estar desplazada, va a estar se va a expandir en base a tu capacidad de que desdobles tus relaciones, ¿no? Entonces ahí aparece en mi vida en ese desdoblamiento, ¿no? Yo entré al negocio, yo recuerdo el día que tuve la reunión con la manager de Flans que me citó en su oficina y me preguntó, "Mauricio, ¿tú quién eres?" Le dijo, "Pues Mauricio Áoa, no, no, no." "El monstruo de Coyoacán." Dice, "No, no, no. ¿Tú quién eres en la industria?" Le dije, "Pues, pues, pues no, no, no lo sé. Tú me dirás." Dice, "No, yo sí sé. No eres nadie." Madre, sí, no eres nadie, güey. O sea, tienes que pagar un derecho de piso, tienes que estar dispuesto. Te va a grabar Flans, güey. ¿Sabes lo que es eso? Yo, sí, pues por eso hice la canción, ¿no? Para que me la grabara Flans. Yo sin medir la los intereses y para dónde iba la cosa, ¿no? Eh, cuando tú estás consciente de que una persona que estás conociendo el martes, el miércoles, te va a presentar a otra que va a desdoblar, yo le llamo el unfolding process, ¿no? En donde yo conozco a alguien que pasado mañana me presenta a este otro alguien y este otro alguien me presenta alguien que me presentó a mi compadre, ¿no? Y cuando conocí a mi compadre, él abrió de mí dos o tres unfoldings, pero yo abrí de él 17 unfoldings, ¿no? Y la carrera de una persona que lleva más todos los que llevamos más de 17 minutos en esta industria y seguimos vivos y seguimos activos, hemos experimentado muchos unfoldings y el chiste es mantener todos es casi imposible, pero mantenerlos todos en estado de vitalidad, ¿no? De que yo te pueda ver después de 40 años, ¿no? Y hemos pasado, tú y yo nos hemos metido a túneles duros, oscuros, de este payasón, ¿no? Sí, sí, sí, pero perduró la esencia de nuestra Lo valioso es que estamos aquí. Así es. Sí, pero más que hacerlo de tú, de ti y de mí, que es real, porque ya vamos a hablar mucho sobre eso, ¿no? Es de que en este negocio es así, ¿no? Y que tu esencia como persona siga perdurando y siga siendo la brújula de tu norte y sigas para adelante, ¿no? Porque es un negocio que nos reta muchísimo. Cuando yo cuando yo dejo la arquitectura y me meto a la música, eh desarrollo, nunca lo había leído, lo lo recibo, ¿no? esto de aprovechar estos unfoldings, estas relaciones, cómo me voy a relacionar con las personas. tengo una cualidad innata que es que tengo esa facilidad de llevarme bien con la gente, de ser social, ¿no? Y entonces, bueno, un día a través de mi prima, ya la mencioné una vez, Gabi Rivero, que andaba con mi amigo Coke Muñiz, amigo de Coke porque era novio de mi prima, conocí a Luis Mario Santos Coya en una fiesta, a través de prima se hizo unfolding, conocí a Coke, Coke me hizo unfolding, me presentó a Luis Mario y Luis Mario y yo nos hicimos brothers, ¿no? Iba yo a su casa, estaba recién casado con Ormita y nosotros también estábamos recién casados y de repente, ah, no, no estaban casados, estaban de novios porque luego me invitó a su boda y me invitó a su boda como testigo, que para mí era como demasiado porque yo amaba, sigo amando a mi compadre, pero este pero era como me sentía con esa invitación y la mesa en la que nos asignaron a mí y a Espe, mi esposa en ese momento era en la mesa donde estaba Arturo con Karen Velasco, ¿no? Y yo sabía que Arturo, aquel chamaco que había visto cuando mi hermano me deshuevó en casa de la Reta, ¿no? El que vio, el que vio, estaba ahí el príncipe de Tecanchalco, ¿no? Ahí estaba, guapísimo, ¿no? Y él era también otro testigo, ¿no? Y ese día Arturo y yo, este señor y yo, yo y este señor conversamos, no había agenda. No había agenda. Yo sabía que él era hijo de quien era hijo y yo sabía que una de sus eh responsabilidades era producir el programa de su papá. No sabían qué detalle, no sabían qué medida, pero era parte fundamental del equipo de producción de su padre, ¿no? Y yo era un güey que había dejado la arquitectura hace 8 meses y que ya me había metido al negocio de la música. Mi primera, mi primer trabajo, un sencillo de Flans que fue hit, gracias a Dios. Luego me metí a un festival de Valores Juveniles Bacardí, gané el primer lugar con Magdalena Sáenz, eso me dio mucha confianza, ¿no? Una canción que se llama Ganas de ti. Luego me metí con Lolita Cortés en el festival OTI de ese año que gané, no me acuerdo, tercero o cuarto lugar o segundo, no me acuerdo, ¿no? con una canción que se llamaba Tú y yo y yo estaba ya yo con esos yo con mi hit de Luis de la con mi hit de Fl con mi Lolita Cortés [risas] con mi hit de de de de Valores Juveniles Bacardí primer lugar no era muy chistoso porque Valores Juveniles Bacardí era un concurso de intérpretes no de canciones y la que ganó fue Magdalena con mi canción y él no era de canciones no y había un premio al intérprete a la revelación no y este entonces yo estaba, yo dije yo de aquí soy. Conocí a otro güey por otro lado porque la cosa se va desdoblando en No todo es por el mismo canal, ¿no? Terminé conociendo a Gilberto Trujillo que me invitó, me presentó a su primo Valentín que estaba haciendo películas de narcos, ¿no? Hizo una película que se llamaba El Ansia de Matar y me invitó a que hiciera la música de esa película. Yo no tenía experiencia y acepté el reto y lo acepté y creo que en mi bitácora o en mi en mi resumé jamás va a aparecer eso porque lo he vuelto a escuchar. Pero eso te empujó y o te habló en me dio clase. No me siento orgulloso. Pero ahora el soundtrack es una canción que se llama La Ansia de Matar que cantó Rodolfo Muñiz que ganó la Voz del Heraldo unos años después y también la cantó con tenía un por qué comp pero la musicalización de la película la hice con un teclado Casio y yo me iba a los estudios América a aprender a cómo no no no.
Fue una escuela muy gratificante y, y eso es un folding. Se van abriendo la mía, nos hacemos brothers. En la primera ya había ese antecedente de casa de los redes, pero realmente era anecdótico. No contó ahí. No, no contó. No contó. Eso creo que lo venimos a descubrir años después, ¿no? Y pero conectamos y conectamos y tú me dijiste, eh, intercambiemos teléfonos. No había celulares en aquel momento. Y yo recuerdo que a las dos o tres semanas de eso estábamos. Pero yo te dije algo. Yo te dije, acabo de ir a ver a Luis Miguel al Premier. Sí. ¿Y qué crees, Mau? Llega un güey, le pone un banquito, canta una canción, acaba la canción, le quitan el banquito y no sucede nada. Lo que pasa es que es un artistota, pero a este a este show le hace falta producción y yo a partir de ahí me inspiro para poner un negocio de producción, pero pues yo estoy solo. Ma, cuando nos juntamos en la boda, eso creo que no fue, o sea, sí fue lo de los Miguel, fue parte de la plática, pero sí, pero luego como a las dos o tres semanas, ¿no? Te voy a decir qué pasó porque yo te cuento esta anécdota y entonces tú eres arquitecto, ¿por qué no haces las escenografías y tal, tal? En mi línea de que seguramente es parecida o seguramente a la tuya es la correcta, empiezo por aceptar, no importa, pero creo que en la boda nos hicimos, nos hicimos acuitances, como dicen que como venga y tú a la semana o dos semanas me hablaste, me dijiste, ya tenemos oficina. Y dije, "No nos conocemos, Gabi. Ya, bueno, a lo mejor fue en la misma boda y ya hay locales."
Que yo me acuerdo un día que mi compadre Arturo me dice, "Compadre, me voy a salir del programa, papá, voy a armar una compañía de producción y tu perfil aparece en todos mis planes o en algunos de mis planes. Tu perfil como arquitecto, ¿no?" Exacto. Yo no sé si fue en la boda, yo pensé que había sido después, pero supongamos que fue en la boda, ¿no? Y yo me puse mis pilas y yo estaba buscando otras cosas y de repente en la calle de Wilp, en el viejo pueblo de Tecamachalco, una arriba de un taller de coches, apareció una oficina, le hablé a mi compadre y nos hicimos socios, ¿no? Nos hicimos socios formos. Tú hiciste el diseño de una oficina increíble que le fuimos a copiar a Pedro Torres que tenía unas oficinas divinas, teníamos los mismos escritorios, el vitroblock que se usaba fue diseño tuyo. Sí, sí, sí, sí, sí. Y fue una cosa, me acuerdo el día de la inauguración que fue tu papá, fue mi papá. Este, ahí sí fue 88, 89. Eso sí fue 88. Exactamente. Exactamente. Qué increíble. Sí. Tendríamos 25, 26 años, ¿no? ¿Y cuál fue nuestro primer contrato? ¿A quién firmamos? Creo que fue María del Sol. Fue María del Sol. María del Sol. O sea, con María del Sol vivíamos perfecto. Increíble. María se pagaba la oficina, trabajaba muchísimo. No, esa esa compañía yo le, a ver, la compañía fue mi cimiento a nivel profesional. Gané lana igual que tú. Sí, un poco menos. Porque tú llevas un porcentaje más grande, porque tú eras el chinguetas y nunca tuve pedo con eso, pero ahí me debes una larita. [risas] Ya te di, ya te di un retorno hace rato, no te [risas] este no.
O sea, quiero que entiendan una cosa, señores y señoras, chamacones, hay muchos recuerdos ahí, ¿no? Sí. No, espérenme, espéren. Imagínense lo que significó para mí. Y esto yo nunca lo he dicho, por lo menos no lo he dicho enfrente de Arturo. Ajá. Imagínense lo que significó para mí inventarme como alguien en el negocio de la música y al año, año y medio de haber empezado ser invitado, convocado como un colaborador directo de Arturo Velazco, ¿no? Socio, socio, sí, claro. Socios, ¿no? Para mí eso era y aparte con la remodelación de la oficina que eso era parte de, era, era meant to be increíble. Pero lo que yo aprendí de ti, compadre, te lo voy a decir y es importante que la gente lo conozca. Eres una persona planeada, eres una persona que mantienes una disciplina en tu agenda. Eh, no quiero decir militar, pero casi militar. Eres una persona de palabra, eres una persona que tienes una capacidad de vender las ideas y transformarlas en negocio a una velocidad que al único que creo que se lo he visto a ese nivel y a esa velocidad es Emilio Estefan, ¿no? ¿Cómo crees? Este y sobre todo tienes un don de gente, eres muy cuidadoso en tus relaciones. Me sigues escribiendo casi casi el día de mi bautizo, el día de mi primera comunión, el día de mi santo, de mi cumpleaños para enfrentarme todos los años y yo no me acuerdo de tu cumpleaños. Ya el año pasado ya lo apunté y prometo que no se va a ir nunca más, pero eres un caballero, eres un hombre con una formación de respeto, de educación sincera. De veras, de veras, de veras. Y profesionalmente eres un abridor de puertas, ¿no, compadre? Gracias. Pero yo creo que soy una consecuencia de las personas de las que me rodeo. Sí. Y de la familia de la vi. Tú eres una de ellas. O sea, mi entorno es tan bueno, sí, que lo he cuidado. Eso es lo único que reservo. Éramos dos chamos. Pero pero ahí fue muy noble porque ni fue un interés de me traengo que hacer algo con Bau, ni tuyo con. O sea, era vamos a aventurarnos y primer contrato y luego el otro y luego el otro.
Oye, compa, me dice Arturo, ¿cómo ves si vamos a a una reunión a Los Ángeles? Yo no pude ir, tú fuiste solo, fuiste a ver a un persona que se llamaba Ron de Mora y luego fuiste a ver a Michael Green, ¿no? Yo te acompañé a la segunda conversación con Michael y la idea era en un planteamiento, en uno de los viajes que hicimos, llegamos a la conclusión, a nuestros 28 años de esa época, tú y yo somos gente muy privilegiada. ¿Por qué? Porque por tu naturaleza y por yo mi naturaleza era estar al lado de él, ¿no? Y y yo aportaba pues mi creatividad, aportaba mi empuje, que soy un chico, soy un yo soy un hacedor, yo me considero un un duer, pero nato. Sí, soy un constructor de cosas. I know how to think things may happen porque y soy buldo, empujo, dejo mucha [ __ ] Dejo mucha [ __ ] porque cuando yo empujo, empujo hasta conseguir el objetivo. Pero bueno, el punto es de que este par de chamacos tienen esta idea en donde eh nos consideramos afortunados por tener ese privilegio de picaporte por aquello de que Arturo es quien es, ¿no? Y llamadas que ponían, se abrían las puertas. Y en un viaje de regreso, el análisis era, imagínate cuánta gente en México, incluso más talentosa que nosotros, jamás va a tener la oportunidad de poder tener acceso a las personas que tú y yo tenemos acceso porque somos quienes somos, ¿no? Y entonces ahí vino una idea genial de mi compadre, es por qué no en vez de de esperar a que ese hecho casi milagroso suceda, ¿por qué no lo creamos? Vamos a hacer un congreso en la ciudad de México en donde en vez de que estos mexicanos vayan a Estados Unidos a conocer a estos personajes, vamos a traer a los personajes a este congreso que la gente y fue un le llamamos Backstage Congreso. En esa época ya se había asociado con nosotros nuestro querido Joaquín Barona, que llevaba la parte de la producción. Exacto. Y eh y y fue un madrazo ese primer Backstage Congreso. Se hizo dos temporadas, ¿no? Mil chavos. Fue una locura. Fue una locura. Realmente marcamos, no había un antecedente, ahora hay varios, ¿no? Ahora hay muchos conferencias. ¿Sabes qué es lo bueno? Que que sí hubo Mau este mucha consecuencia porque después el unfolding lo de lo de Mike Green que fue muy bonito, déjame contar esa parte en donde yo estoy en los FINA la primera vez con Mike Green, que era el presidente de los Grammys americanos y nuestra nuestra frustración siempre era, híjole, otra vez los Grammys americanos, la categoría latina, porque era una categoría nada más llegó Linda Rostard, o sea, puros gringos cantando en español. Y no daba mucho coraje y con ese coraje me fui a la cita le dije a Mike Green, hoy estamos organizando un congreso mocoso de 28 años, no me tomaba tan en serio y vamos a hacer este evento en la ciudad de México. Entonces me dijo, "Mira, está muy bonito, déjame checar con mi secretaria." Me dice que no puedo, este, tengo una entrega de premios country, pero pues gracias por la invitación. Le dije, "No, espérate tantito. Tú sabes que en el mundo latino no estamos ni tan contentos ni satisfechos y sentimos que es injusto la categoría del Grammy. Es más, si tú vienes a nuestro congreso, cuando acabe tu plática en el salón de al lado, te vamos a reunir a todos los artistas, sindicatos, autores, a las a las personas que toman decisiones en la industria de la música en español." Y dijo, "Ay, cabrón." Y entonces volteó y le dijo, "Cancélame los premios country que me voy a México." Pute. Y de ahí te hablé y te dije, "Mau, viene Mike Green, tenemos que tener a todos los talentos ahí metidos." ¿Te acuerdas quiénes estos? Estaban todos. Hay dos otros innombrables, pero estaba Timbiriche jovencitos empezando. Estaba Gloria Trevi, estaba Caifanes, ¿no? Estaban todos. Y luego estaban los líderes de los acuerdas lo que dijo Mike en esa reunión. A ver, cuéntanos. Yo sí, sí. Y él dijo, "Señores, necesito que se involucren primero en la categoría latina de los premios americanos, porque algún día voy a ser la Academia Latina de la Grabación que va a entregar los premios Latin Grammy." Y yo no lo puedo hacer si no tengo un constituí, si no tengo una membresía masiva de miembros latinos, ¿no? Algún día, eso fue en el año 88, hijo. Vas a ver la historia porque yo conozco a Mike a través de todo este contacto, ¿no? Lo vi en su speech, ¿no? Eh, poquito tiempo después de Backstage, en el año 90, en abril del año 90, el 11 de abril del año 90, nació mi hijo Pepe y tú y Karen llegaron al hospital a saludarnos a mí y a Esp. Y ese día a mí me pasó algo cuando me pusieron a mi hijo enfrente. Yo soy muy de muy de imágenes, muy de signos, ¿no? Yo estaba feliz contigo, compadre. Estaba feliz en Claps Producción, estaba feliz con los congresos, estaba feliz administrando, que no era lo mío, porque yo dejé la arquitectura por la música y en la compañía me tocó jugar un rol administrativo que no me afectó, pero no era no era mi hit, mi hit era la música y la creatividad.
Bueno, falta decir que entre Backstage y Backstage tu idea del darle servicio de producción a los conciertos de Luis Miguel se materializó porque Hugo López te llamó gira. No, no, no. Primero fue en el hotel este, María Isabel Sheraton. Era el disco de de un hombre bus encargamos de hacer el show. Hugo te encargó, tú y yo compartíamos la parte creativa y surgieron muchas ideas que después se le manejaron a Luis Miguel y fue un éxito. O sea, yo a los dos años de haber dejado la arquitectura, 2 años y medio, estaba con unos con unos audífonos produciendo. Yo decía, "No, demasiado, ¿no?" Con la incondicional. Sí, claro. Pedro Torres y por favor señora, no se. No, una locura. Estábamos putos disfrutando la con todo y eso. A mí me faltaba algo, ¿no? Y cuando me ponen a mi hijo, yo entiendo que tengo que cambiar mi rumbo y regresar a la música. Y tú llegas a darme la felicitación y te yo tengo a mi hijo, te lo pongo en tus brazos y te dije, "Compadre, hasta que llegué." Y tú me volteas a ver como diciendo, "¿De qué habla este güey?" No me dijo, "Compadre, ya no voy a seguir por esto y esto y esto." Y tú me, me, me, o sea, como que no. Y a los dos días comimos, ¿no? Y hice un fade out, ¿no? Y regresé, ¿no? Regresé, por primera vez empecé a producir discos. Sí. Jesús López me dio una cosa para María del Sol, eh, Luis Méndez en EMI me dio la producción del grupo Fandango, ¿no? Y ya estaba yo de regreso haciendo música producir lo que te gustaba. Y apareció en mi vida Julio Céspedes, ¿no? Y Julio Céspedes me invita primero a EMI, que no acepté, y luego entra Warner, que era la compañía donde trabajaba y grababa Luis Miguel, y me invita como director artístico. Y le dije, "Oy, ¿nos puedes contar la anécdota de de de Céspedes?" Sí, claro. Sí, sí, sí, sí, sí. Es muchos años después. Sí, pero de la esa canción después para Luis Miguel. Así es. Sí. Bueno, en esa ocasión yo me hice a un lado de nuestra gestión de nuestro primer inicio. Primero porque ya estaba armado, ¿no? Y este y y yo quería regresar a la música principalmente y tú me acompañaste en mi decisión, ¿no? Y al rato, al poco tiempo, en menos de un año, estaba yo como director artístico en Warner y la promesa de Julio es de que en menos de un año yo iba a terminar manejando el 100% de la carrera artística, el desarrollo artístico de los proyectos de Luis Miguel y se cumplió, ¿no? Que fue el año 90. Yo empecé a mediados del 89, ¿no es cierto? Fue Pepe, nació en abril del 90, esto fue a finales del 90. Pero dicho, para que todo el mundo lo entienda, ¿en qué te convertiste con Luis Miguel? Bueno, el mismo personaje que nos dio a través tuyo la oportunidad de hacerle la producción, Hugo López. Yo desarrollé un vínculo con Hugo muy poderoso, eh, desde que tú me lo presentaste en el penhouse de Luis Miguel, la primera vez que lo conocí, tú estabas hablando de una de las ideas que a noche anterior habíamos platicado en el estudio. Por algún motivo tú habías sido solo a esa reunión y había habido una duda, me hablaste, compadre o socio, vente para acá, ¿no? Y llegué a las oficinas, ese día conocí a Hugo y ese día conocí a Mickey. Me acuerdo perfectamente bien. Me acuerdo la limpieza de los lentes de Mickey, me acuerdo de Hugo. Beso. El el a mí siempre me dijo gorda, no gordo, la gorda baroa. Gorda, me caes bien, cabrón. Y todo lo que él me pidió en esa etapa no tanto porque el vínculo eras tú, pero cuando yo estuve en Warner mucha de la gestión ya ni siquiera era con Julio, era con mí y Hugo, Hugo me trabajó y en el año 92 fuimos a Sevilla, ¿no? Y me pidió que grabara todo un concierto de la expo de en el Foro de Coca-Cola y yo me lo tomaba. Ya saben, ya me conoces, ¿no? A full power, ¿no? Y en el año 93 hicimos Aries, ¿no? Y en Aries me gané por parte de Mickey algo que hasta el día de hoy le agradezco profundamente, que fue que me dio el crédito de productor ejecutivo de ese disco cuando yo no podía aceptarlo porque yo era Warner, ¿no? Pero él se él se impuso, sí. Se impuso ante esa y lo consiguió y yo más porque yo, o sea, imagínate. Y desafortunadamente en diciembre del 93 Hugo muere, ¿no? Pero cuando Hugo muere, mi vínculo con él ya era un código de lectura. Ya lo leía yo y él me leía, ¿no? Más más él a mí que yo a él, porque para mí era un privilegio estar con una persona, eh, no no no. O sea, el jefe, cabrón, el jefe. Y realmente fue el que le hizo me, o sea, hay hay personas que han estado y que van a seguir estando al lado de la cara de Luis Miguel, pero nadie impactó su carrera a nivel internacional, como lo hizo Hugo López. Period, se acabó.
Entonces, eh Hugo se va en diciembre del 93 y yo en febrero del año 94 recibo la invitación por parte de Mickey para convertirme en director general de su empresa de management, ¿no? Haz una pausita y Mau visualiza ese momento tú que eres tan gráfico. Dime qué se siente estar tú a tú con un artista del tamaño de Luis Miguel en donde él reconoce tu talento y te invita a manejar su oficina. Lo primero, contestando a tu pregunta puntual es qué se siente. Me sentí me sentí reafirmado. Creo que Mickey conoció mi esencia, que es no es la misma que tengo hoy, no ha cambiado, que es la del respeto, de la de de trabajo duro, de de no cantinflear, de romperme la madre por la gente o la persona que está confiando en mí y en el resultado de mi trabajo. Conoce mi forma también militar, igual que la tuya, de que no hay forma de recibir un no como respuesta. There is no fucking way. No. Y y lo primero que yo sentí fue una reafirmación, ¿no? Me sentí altamente halagado porque yo sabía que los candidatos para ser sucesores de Hugo López eran puro tiburón. El primero, Alex Movski, socio de Hugo. El segundo, Rinel Souza, socio de Hugo en Estados Unidos. Sí, que era el que manejaba el booking de Mickey en Estados Unidos. Y el tercero, Julio Saez que era mi jefe en Warner, ¿no? Julio me llegó a decir a mí, yo director artístico y el presidente de la compañía, me dijo, "Gordito, nos vamos, chco, nos vamos con el Mickey, ¿no?" Y y yo vi a Julio, paz descanse. Y esto que estoy diciendo no es nada es real, son hechos factuales. Yo vi él implementando una serie de actividades publicitarias, promocionales. Yo yo yo sé la persona que era que que que lo hizo para que en los medios favorecieran en la candidatura de Julio como el candidato perfecto, ¿no? Y de todo este universo, cualquiera de ellos hubiera sido un excelente manager de Luis Miguel y a mí no me pasó ni por la cabeza.
¿Qué te reconoces, Mao, de esa etapa de tu vida y de qué te arrepentirías? Lo que reconozco es de que mi capacidad de no solamente soñar, sino de materializar y perseguir, no mis sueños, sino el contenido de mis sueños, eh, me lo conozco de memoria. Me lo conozco de memoria. Cuando tienes confianza en eso es muy difícil verlo de otra manera, ¿no? O sea, es casi casi imposible que haya algo que uno no pueda hacer o alcanzar, ¿no? Eso es lo que reconozco. Lo que no hay nada que me arrepienta, honestamente. No te lo podría decir así en eso, ¿no? A lo mejor hay aprendí aprendí admirar el talento de los artistas por encima del artista. Ese es mi aprendizaje. Okay. Okay. Sí. Yo me humillo hoy en día ante el talento de un artista, pero no me humillo ante el artista pedorro ni sus pedorreras, ¿no? Porque son dos son dos cosas. Yo hoy sé que Dios en el que yo creo me ha dado una serie de recursos. Yo le llamo así. Los americanos les llaman givens, ¿no? Y estos recursos sé que mi trabajo no es saber que los poseo, es saber que los puedo administrar, ¿no? Y saber que los cargo. Y yo soy responsable de estar consciente de eso y de alguna manera saber cómo los voy a aplicar para seguir adelante con el desempeño de lo que se me encargue o de lo que yo me encargue a mí mismo, ¿no? Y y ese mismo recurso que a mí me da la el universo, lo que en lo que tú quieras creer, es el mismo recurso que le da este mismo universo a los cantantes, ¿no? A los grandes intérpretes. O sea, si tú te fijas bien y haciendo un análisis objetivo de una persona como Mickey, el, o sea, Mickey es un ser privilegiado con una vida muy dura, con una un contorno muy complicado, pero nada que él no pudiera controlar y manejar. Es un hombre, el el hombre que yo conozco, el ser humano eh disciplinado, amoroso, eh comprometido con los suyos. Eh ya dije generoso, otra vez lo vuelvo a decir. Generoso, un hombre que exige excelencia pero que te brinda los medios para conseguirla. Yo tuve el mejor trabajo del mundo.
¿Cuántos años estuviste con él en total? Fueron casi 8 años, de los cuales fueron un poquito más de 4 años en Warner como director artístico y tres funcionando como director general de su compañía de management del año 94, 95 y 96. No, qué malav. Y pero antes si si lo llevo al al desde que lo conocí contigo, que fue el 88, fueron de que lo conocí a que yo tuve que renunciar el año 96 fueron 9 años, ¿no? Sí. Estoy, creo que te conté hace poco que eh me puse en estos años sabáticos posterior a mi divorcio, en enero del año 21, me puse muy muy enfocado en desarrollar contenidos, ¿no? Y tengo mucho que decir y tengo mucho de qué hablar y gracias a Dios me tengo esa facilidad, no solamente no sé cómo lo estoy haciendo, si bien o mal, yo no me califico, tú no sé, pero yo no sé cómo lo hago verbalmente, pero a la hora de escribir me encanta hacerlo, ¿no? Y es que voy a aprovechar para que recomiendes, ¿no? Porque seguramente quien nos ve luego se queda con muchas inquietudes y escriben y dicen, "Qué fregón esto que dijo, no sabes cómo me tocó la vida. No sabes cómo me ha ayudado." ¿Qué dirías? Te voy a decir algo que yo no lo dije, me lo dijo a mí Jaime Baile. Bien. Jaime Baile es un escritor extraordinario peruano, complicado, conflictivo, de nicho, juega mucho con su sexualidad para un lado por como la otra, pero tiene una narrativa extraordinaria y yo lo primero que leí de él fue un libro que se llama Los amigos que perdí, que me habló a mí. El segundo fue No se lo eh El huracán lleva tu nombre. El que no haya leído El huracán lleva tu nombre, déjame Baile y que se haga un favor y que aprenda de lo que es una una una novela narrativa extraordinaria, ¿no? Y un día cuando yo leí Los amigos que perdí, soy bien bravo, cabrón. Soy bien, no sé si es valiente, bravo o no sé qué chingado soy, pero yo me aviento. Atrevido porque yo yo leí el libro de Jaime Baile, lo saliendo de Miami, el vuelo de Miami a Los Ángeles son 5 horas y en esas 5 horas leí el 80% del libro Los amigos que perdí. Llegué a mi hotel y me quedé toda la noche despierto hasta que lo terminé. Y ese libro me habló tanto. Jaime Baile en ese libro escribe cinco cartas a cinco personas que de alguna manera Jaime considera que luz en el desarrollo de su crecimiento profesional, ¿no? Y Jaime Baile es una novela autobiográfica, pero el actor no es Jaime. Él se inventa a un personaje que se llama Manuel, ¿no? Y define a Manuel. A la hora de definir a Manuel, Mao es Manuel. Y yo soy Manuel, menos la parte de la jotería que a mí no me gusta los niños, me gustan las niñas, ¿no? Y él sí le entra para todos lados, ¿no? Pero es increíble. Y entonces yo me hice la idea de que yo me hice amigo de Manuel, no de Jaime. Jaime es el escritor, pero Jaime inventó el personaje Manuel que yo conozco en un vuelo de Miami y me hago amigo de Manuel. Entonces yo le escribo una carta. El libro de Jaime se llama Los amigos que perdí y yo escribí un libro que se llama El amigo que gané. Que el amigo que gané, yo me invento un personaje que no es Mao, o sea, fíjate, Jaime Jaime hizo a Manuel y Manuel es ma de Mauricio, ma de Manuel y yo en mi carta se la escribo a Javier, que es J de Jaime, ¿no? Bien, bien inteligente, bien creativo yo. Entonces yo mi personaje que me invito es Javier y es al amigo que le escribo porque lo conocí en un vuelo de avión, ¿no? Y tuve los [ __ ] de escribir esa novela completa y de llevársela a su casa de Kbis Kane. ¿Te la llevaste? No. Y se la llevé y la y me dijo, "Eres". De entrada. ¿Qué dijo? Yo lo conocí a él en la casa del presidente de Perú. Yo ya manejaba un artista peruano allá en Marco en aquellos años y lo conocí. Le dije que había leído sus libros, me veía como de arribita, ¿no? Eh, y identificaba que yo había estado en los Grammys, ¿no? Eh, no sé qué tanto sabía de mi relación con Luis Miguel. No sé qué tanto sabía de mi relación con Arturo Velasco, que son mis highlights, ¿no? O sea, me veía así como el manager del pelón, ¿no? Y entonces como que no le hice mucha gracia, ¿no? Y le dije, "Algún día te voy a visitar en tu casa, sé dónde vives." No, me dice, "Ah, qué atrevido, ¿no? Es muy simpático." Y llegué con mi libro y se lo entregué y me dijo, "Me vas a tener que tener paciencia, dame unos meses y te contesto." Y un día recibo un y me deja ahí. Y me escribió lo siguiente contestando a tu pregunta. Me dice, "Estoy impresionado con tus [ __ ] de haber hecho lo que hiciste. Número dos, me fascina la mirada con la que escribes y me quedé con eso. A los dos semanas fui a su casa, le invité un café, a un cafecito al lado y le dije, "Explícame lo de la mirada." Me dice, "Los escritores, o sea, la gente cree que es cuestión de pluma y lápiz y es de mirada, güey." Dice, "Tú casi casi ahora conociéndote como hablas es como escribes y eso es tener una mirada." Entonces, me dices, ¿qué le puedes recomendar? Yo no sé de literatura. Yo he escrito cuatro o cinco novelas que están ahí listas para ser publicadas un día, ¿no? Y este y una de ellas es El amigo que gané. Otra se llama La tuya en vinagre. Otra se llama Mickey Mouse. ¿Te acuerdas de Mickey Mouse? Sí. No, pero mi novela se llama de hecho no es novela, es como un es es sí es novela porque hablo de mí y se llama Mickey Mau porque hablo de los años de mi gestión con Luis Miguel. Sí, no, pero hablo como un gestor, no estoy dando versiones ni estoy hablando, no estoy hablando de lo que se dio y todo con el dato duro de que soy un guardador de información. Tengo archivado todo y no solamente confío en mi memoria, sino que aparte, o sea, de sus años discográficos del año 90 al 96, ¿no? Pregúntame lo que quieras, ¿no? Y me tocó ese trabajo. Tú tomaste esas decisiones y este y esa novela a mí que me está dormidita, no es una historia de chisme, es mis años al lado de él y y converso mi parte no vaigo. O sea, que es esos son mis mis proyectos de libro.
Te te voy a te voy a dar algo. A ver, a ver si te acuerdas. A ver, ¿de qué te acuerdas? A ver, [risas] señores y señoras, yo nací el 29 de septiembre del 62 bajo el signo de Libra y por ahí de mis 4 o 5 años los doctores detectaron que yo cargo una condición que está basada en una personalidad adictiva. Yo tengo una personalidad adictiva. He tenido momentos duros, no hay momentos mejores, pero lo que nunca he soltado en mi vida desde que hice contacto con un gansito Marinela ha sido, ustedes lo verán. ¿Me permites? Claro, tengo una habilidad. Ay, está desmoronado. Qué pena. ¿Cómo le gritabas a cómo le gritabas? Yo me lo quería comer todo de una, pero no voy a ¿Cómo le gritabas a Eusebio? ¿Te acuerdas? Se vio [risas] cuando nos asociamos Arturo y yo en la oficina de Camachalco, teníamos un mocito en la parte de lado que se llamaba Eusebio. Y yo más o menos hasta ahora 5 o 6 de la tarde a mí me da un mal de chocolate, ¿no? Y mucho de ese chocolate de esa época yo lo resolvía con un con un gansito y enfrente de nuestra Arturo y yo teníamos un privado que él, o sea, si cerrábamos las puertas de una especie como de rotondita, no nos veíamos, pero había un una circunferencia como de vitroblock, entonces yo escuchaba conversaciones, es la mía y luego había como un jardín y abajo estaba el estacionamiento, entonces por ese vacío del estacionamiento Eusebio nos oía y yo le echaba un grito. Ahí hacías dos pedidos. Se vio gansito y salía en [ __ ] con su permiso. Oye, qué increíble que el gansito desde 1989 a la fecha sigue sigue en tu boca, compadre. No, ahorita la entrevista se va a poner buena, compadre. Amo el chocolate. Dime algo. Este, si tuvieras 5 minutos con una persona que ya no está, ¿quién sería? ¿Y qué le dirías? Mi abuelo Gustavo, el papá de mi mamá. ¿Qué le dirías? Ya le dije todo. Ya quiero más bien que él me diga a mí, porque como te como estás hoy yo en el año 96, en verano del año 96, compita, tuve un accidente esquiando en la Laguna de Acapulco y el resultado de esa de ese accidente fue atroz. Primero porque yo me debía de haber entendido inmediatamente y yo me fui maltrecho sin paso de fluidos espinales en la pierna derecha a Los Ángeles porque acababa de cerrar con Disney la participación de Mickey en el Hunchback of Notre Dame. Se iba a grabar el video de esa canción y a mí me costó muchísimo trabajo la esa negociación. Tenía Warner en contra, yo ya era manager, trabajaba en la en su oficina de de management y yo hice ese proyecto y me lo tomé muy personal porque el papá Mauricio del año 94, 95 y 96 fue un papá ausente, no fue un papá presencial, cosa que ojo, no lo tengo en mi lista de touch. Ayer hablé con mi hijo Pepe, comí con él, mi hijo Pepe ahora tiene 36 años y comimos y hablamos del tema, ¿no? Y es más, él me dijo a mí, "Papá, quiero aprovechar este momento porque aunque sé que de mis tres a mis 6 años no estuviste presente porque no sales en las fotos, no estás en mis partidos de soccer, aún así fuiste afectivo, ¿no? Y el afecto que hoy puedo darle a mis cuatro hijos afecto porque lo lo aprendí. Tú me enseñaste a ser afectivo y yo dije, "Wow, esas cosas, ¿cómo regresan?" Entonces, no tengo un remordimiento de no haber estado presencial. Pero cuando llega el proyecto de Disney, yo lo encuentro como un pretexto perfecto para acercar mi trabajo a mis hijos o a mis hijos a mi trabajo por lo de los monitos de Disney. Y yo tenía que ir, la [ __ ] ¿Y te fuiste? La [ __ ] Yo la [ __ ] Yo no me debía haber ido. Yo esos tres días de retraso en mi cirugía provocaron que el día, o sea, me iban a operar un lunes y yo el domingo me fui a Los Ángeles. El video se grabó el martes y el miércoles en la noche me regresé y el jueves me operaron. Y cuando me operaron generé una embolia pulmonar, una primera, una primera embolia pulmonar que fue moderada, así le llamaron. Y me pusieron bajo un sistema de heparina que adelgaza la sangre y al día siguiente, a media mañana fabriqué una segunda embolia que me mató. No fue una no me mató mi asfixión. Yo me vi yo me vi morir. Yo me vi sin poder respirar. Yo no podía subir, yo no podía subir mi respiración. Ya no subía nada ni bajaba nada. Me quedé atorado, ¿no? Y era un émbolo esa esa embolia era un émbolo del del problema de de la pierna derecha que el torrente sanguíneo lo jaló cuando se oxigenó en los pulmones se quedó atorado y me provocó eso y me fui a ceros. No, no vi el túnel, no vi nada. Lo único que recuerdo es un camarero, un sí, un de los un mesero, ¿no? Camillero, sí, que había hubo código azul, estaban los doctores, todo el mundo estaba aterrado, yo me estaba muriendo y vi el cuadro y hubo un camarero que me llama camar camar un un enfermero bien chingón, ¿no? Y ese ese me dijo, "Pinche héroe, si no le echas huevos vas a mamar." Fue el último que escuché, ¿no? Y y ahí me fui, ¿no? Y pues regresé al día siguiente a los creo que estuve un minuto y cachito en en flatliner, ¿no? Y pero me regresaron, no vi nada, no vi nada y pasé a terapia intensiva y cuando paré a terapia intensiva, me llevo la triste noticia de que mi abuelo, el papá de mi mamá, mi abuelo Gustavo, que era como mi Sí. En mi casa fuimos más de lado de los abuelos por parte de mi papá. Tu papá. Y mi abuelo Gustavo era un hombre duro, recio, sabio, inteligente, masón, liberal. M eh después de que murió mi abuela, cuando yo nací antes en el parto antes de que yo naciera, mi abuelo tenía una pareja con la que pasó mucho tiempo, siempre le valió madre, él tenía su vida, un hombre político, fue subsecretario de Caminos y Puentes, fue delegado de Azcapotzalco, un hombre escritor, eh, cero cero religión, pero con gran espiritualidad. Y yo aprendí mucho de él. A mí a mi abuelo me enseñó muchas cosas, ¿no? Me enseñó muchas cosas. Un día tuve un altercado. Yo tengo en mi anecdotario que mi papá a mí jamás, yo hay cosas de mi papá que jamás vi, nunca lo he visto borracho. No sé si es bueno o malo. Me hubiera encantado ponerme una peda con mi jefe, ¿no? La otra es que ahora ya de grande lo he escuchado decir malas palabras, pero conforme yo fui creciendo, nunca un hombre impecable en su lenguaje. Luego inventó un Eso que tu mamá es jarocha, ¿no? Y que mi papá inventó un alter ego que se llama Gumaro Alpuche que escribió libros de picardía mexicana. Sí. Y en esos libros mi papá es un lépero, ¿no? Pero no es Gabriela es Pumaro Alpuche, ¿no? Y la otra cosa que creo que me faltó es que mi papá creo que me debía haber dado un buen sape en alguna etapa de mi crecimiento y nunca me lo dio. Y no me lo dio no porque haya sido débil, es porque él no hace eso. ¿Por qué te lo daría? Pues porque hice cosas, ¿no? Igual que tú, compadrito. Sí, igual que tú. Un día le robé las llantas de los patines a mi hermana Liliana y pues eso no era como para dar a un sape, ¿no? Pero pues yo al día siguiente le robé más, ¿no? Porque nadie me Sí. Y este y un día mi papá me castigaba de otra manera, me castigaba eh con la mirada, él me castigaba. La que más me dolía es cuando me castigaba a través de cuando su cuando su mirada me ignoraba, ¿no? Y eso me pegaba mucho. Y un día lo hizo y lo confronté y no me no me supo o no me quiso responder y fui caminando hasta su habitación y justo atrás de él venía caminando yo y atrás de él cerró la puerta y me pegó la puerta así y yo me encabroné y le pegué a la puerta y le hizo un hoyo y mi abuelo Gustavo estaba sentado en la salita de abajo. Mauricio, ¿qué pasó, abuelo? Ven acá. Inmediatamente. Nunca había tenido yo una conversión así con mi abuelo. Mi abuelo me metió en el despacho de mi papá, me encerró y me dijo, "Tú tienes idea el tipo de caballero que es tu padre." No era el suegro, ¿no? Y y mi abuelo me dio un lecture de lo que era mi papá, que yo ya lo sabía, pero viniendo de mi abuelo, o sea, ese es mi abuelo, es es un detallito. Y el saber que le dio meningitis y estaba en el cuarto de al lado, ¿no? Entonces, como yo tenía mi portafolio porque yo estaba loco, yo estaba en terapia intermedia y trabajaba y recibía gente de cosas de Luis Miguel y en mi cuarto normal era, o sea, casi casi un bar, ¿no? Y este y en terapia intensiva estaba restringido, pero yo tenía unos discos de Luis Miguel y yo estaba entubado, estaba todo, pero llegó la noche y en el cuarto de al lado estaba mi abuelo y había una enfermera que se llamaba Mari y le dije, "Mari, Mari, le tengo unos regalitos, ¿no?" Y le saqué dos o tres discos de la están autografiados. Claro. Déjeme pararme a ver a mi abuelo. Imposible, señor Mauricio. Imposible. Le dije, "No, sí va a ser posible y usted me va a ayudar." No, y a los 5 minutos estaba yo abrazando a mi abuelo, ¿no? Qué increíble. Y entonces cuando lo abrazo estaba entubado, se iba a morir, ¿no? Tenía 84, 85 años, ¿no? Todo inflamado, el cerebro estaba mal, ¿no? Y entonces me senté a su lado y le hablé y mi abuelo escuchó todo lo que yo tenía que decir. De todos mis errores, todo se lo llevó, no no se llevó. Salió antes de estar en que yo. ¿Cómo crees? Y entonces me fue a visitar, ¿no? Y en hubo un código a partir de ese momento, todo lo que yo le dije lo escuchó, ¿no? Y y hubo un código de honor entre él y yo en el que nunca se iba a hablar el tema, ¿no? Y nos acercó muchísimo, ¿no? Entonces, con esa persona, entonces hay que hay que decir las cosas, no hay que quedarte con las ganas, ¿no? Pues sí me hiciste una pregunta que nunca me hubiera podido hacer yo a mí, pero no tengo duda. E por ahí me hubiera gustado conocer a mi abuela Cristina. Me hubiera encantado conocerla. Es era una dama formidable, pero no la conocí. No, así me tocó y este pero a mi abuelo sí lo conocí y aprendí a quererlo y aprendí a respetarlo y aprendí a honrarlo como hombre porque era un hombre recio. Eh, yo creo que yo cargo cosas de él en mi personalidad.
Oye, compadre, de nuestra época de socios, ¿hay algo con lo que te hayas quedado que no me dijiste o que yo no te haya dicho que te hayas quedado con ganas? Una semana entera. No me llevaste gansitos, cabrón. No te llevé qué gansitos. Y eso es un tema por el que nos distanciamos fuertemente. Fíjate que nunca lo he pensado ahorita que me invitas a hacer un análisis. Yo soy muy rápido en eso porque tengo mis files todos abiertos. Yo lo único que siento por ti, compa, es agradecimiento. Es pero un agradecimiento porque pudiste haber escogido a otro y me escogiste a mí y el hecho de haber empezado mi carrera contigo me, o sea, no pude, o sea, entré por la puerta más grande. Siempre lo he dicho, a lo mejor no es una cosa que yo hago públicamente o no lo hago público muy muy seguido, pero estando enfrente de ti te lo quiero reconocer. Tú me tú me enseñaste mucho más del show del entretenimiento. Tú me enseñaste eh códigos de respeto, códigos de honor, códigos de trabajo. Eh me enseñaste que eres jefe, me enseñaste, yo aprendí contigo cómo hay que ser jefe, yo después lo fui, ¿no? Y yo te veía, yo te veía.
Manejar la cosa, y fue impecable. Y cuando yo tomé mi decisión de irme, no fue nada personal. No era simplemente ese llamado mío que ahorita ya sabes que soy medio cabra loca, ¿no? Y eso a mí me dolió mucho en ese momento. Sí, pero al ver los pasos que diste después, ya sea dónde apuntaste y que después fuiste presidente de la Academia Latina de la Grabación, los Grammys en el '88. Yo estaba en Miami, me fui a comprar mi corbata y dije, "Yo voy a ver a mi compadre en un día tarde." Yo no me la creo, compita. O sea, yo veo, empezando por ti, siguiendo por la parte de la producción de música, a lo mejor fue, o sea, lo de Luis Miguel fue fundamental. O sea, Luis Miguel, yo no hallaba la manera de cómo yo, o sea, hubo un momento a finales del '96 en que después de mis embolias y eso, yo tenía que hacerme a un lado porque yo ya no tenía el cuerpo para resistir lo que él necesitaba.
No, no, no, de una persona en mi posición, ¿no? Y yo fue, posiblemente hasta el día de hoy, la decisión más difícil que he tenido que tomar en mi vida. ¿Cómo no? Pero me otorgó vida, ¿no? Esa decisión. Qué curioso que yo ese día estaba en el pasillo del hospital. Sí. Y me dijeron, "Despídete, compadre." Ya me dijiste. Sí. Y hoy estás más vivo que nunca. Pues sí. Pues es que no era mi momento, cabrón. No era mi momento. Hay mucha historia, compita. Tienes mucho que hacer. Invítame dentro de dos o tres años a un podcast que no, ahorita no quiero hablar del tema, pero estoy casi seguro que en tres años voy a querer hablar de ese tema. Todo eso que pasó en relación a a a mi accidente, a a que tuve una relación fuera de mi matrimonio que dio como resultado el nacimiento de una criatura que adoro y que, aunque no tengo tiempo de no ver, pero doy gracias por su vida. Eh, reconocida por todos. Sí, claro, claro, claro. Le pude dar a Fer lo mismo que le di a mis hijos con ESPE, ¿no? Pero, pero la vida tiene cursos y tiene formas, ¿no? Pero hay un esquema, una parte de mi vida que es un capítulo muy especial que a mí se me ha ido revelando con el tiempo. Yo lo tengo todo claro y todo se explica. Mis problemas de adicción, mi problema de mi personalidad adictiva o, o sí, mi personalidad adictiva eh eh descontrolada, ¿no? Pero que no me mató, ¿no? Eh, es todo un rollo y tiene nombre y apellido y obedece a una acción horrible, 100% eh despreciable, ¿no? Y que por algún, por alguna razón que yo no pedí, yo la sé y la conozco. No, no es el momento. En tres años, recuérdame, a nuestro 65, 66. No sé si se va a seguir llamando podcast, llamar no es así. Es una cantina. Llamémosle otro encuentro, compadre. En en nos echamos unos lo que nos más vamos al Danubio, nos echamos unos langostinos al y ahí oliendo ajo te la cuento. Pero vas a ser el primero en saberlo porque yo la conozco la historia. Mi gente más cercana lo sabe, pero fue, ha sido una revelación tras revelación tras revelación y todo tiene. Y lo que lo bueno es que yo en eso que se hizo, yo no creo. Yo creo en el amor de Dios. Yo creo en la protección de la familia, yo creo en la protección de la verdad y del trabajo. No creo en ninguna de otras cosas, pero pero fui fui víctima de una situación complicada, ¿no? Y todo en ese esquema. Por eso cuando tú me preguntas de qué te arrepientes o de qué, lo reconozco, yo no tengo problema de tomar responsabilidad de mis errores, nunca lo he tenido, ¿no? Y y voy a ser siempre así, ¿no? Y eso eso me genera una libertad. Al principio está cabrón, ¿no? Yo yo he cometido errores muy muy serios, ¿no? Y sobre nada que ver en la parte profesional, pero a nivel personal, en mi relación con mi exesposa que no debieron de haber sucedido porque no es el error per se, es la falta de respeto que trae implícita y eso está mal. Ahora me voy a hacer daño, me voy a castigar por el resto de mi vida. Depende de mí. He optado que no. No, pero eh pero eso no quiere decir que no deje tomar responsabilidad, ¿no?
Oye, este a mí me encanta que aquí suceda que damos consejos o que la gente allá afuera está en una búsqueda y no encuentra ni de dónde pescarse, ni de quién, ni en quién tener fe. Y yo creo que el acompañamiento tiene que ser con uno mismo al final, ¿no? Y en tus creencias y en tu entorno. Pero yo un día te pedí un consejo, te he pedido dos consejos y que tengo clarísimos que siempre eres un máster en lo que me dices y ya sabes a dónde voy, pero quiero que lo compartamos, ¿no? Un día te conté en Perú que estamos echando un café tú y yo, te conté toda una historia, yo creo que era parte de que me iba a divorciar de Karen y tú y te dije, "¿Tú qué harías?" Y me diste un consejo, ¿te acuerdas? ¿Cómo no? ¿Cómo no? Y lo tengo claro porque hace poco me lo recordaste y lo refrescaste y cosa que aprecio y creo mucho en este diálogo. Hace un año y medio mi hija Mariana me invitó a Costa Rica a participar en una cosa que ella hace. Ya está metida en el rollo de las plantas medicinales. Y yo llegué a mi práctica de la psilocibina con dos preguntas y una de mis preguntas era, ¿qué pasa con mi voz? ¿Qué pasa con esta voz que yo escucho y que yo elijo usar para comunicarme con mi compadre Arturo en este momento? Esta voz es el resultado de lo que yo quiero que él sepa de mí y de la versión de mí que quiero que él conozca de mí. Y es altamente probable, compadrito, que esta voz me esté mintiendo a mí y por lo tanto a ti, ¿no? Entonces yo siempre he creído que detrás de esa voz hay otra voz, la voz de la verdad, la voz pulcra, ¿no? Y cuando entré en mi proceso de de la práctica de psilocibina, yo me clavé mucho en mi trabajo, le llaman integración. Yo en esa integración eh me clavé mucho para identificar y mi pregunta fue contestada y la respuesta es de que, güey, hay una sola voz y tú eres responsable, Mao, y me hablo a mí. Mauricio, yo soy responsable de cómo la utilizo, ¿no? De qué digo y qué no digo, ¿no? Y ahí está basado lo que algún día tuve la oportunidad de compartir contigo y que si yo lo compartí contigo es porque alguien a su vez lo compartió conmigo. Mi sabiduría no viene de libros, mi sabiduría viene de la vida y si es que se le puede llamar sabiduría lo que seleccionas porque hay mucha oferta, ¿no? Sí, pero hay cosas maravillosas, cabrón. Hay cosas maravillosas. El chiste es no olvidarlas. Sí, nunca voy a olvidar que tuve una situación en Miami con una persona. Estoy convencido hasta el día de hoy que mi punto de vista era el que prevalecía como el correcto, ¿no? Porque era una cuestión de valores, ¿no? Y yo recurrí a mi amigo argentino, ¿no? Y él me escuchaba, me escuchaba, me escuchaba y se voltea y me dice, "Che, loco, ¿y hasta cuándo vas a aprender a no aventarle margaritas a los cerdos?" No, ese concepto no es para el cerdo. Exacto. Es para mí. Para ti. Ah, o sea, yo, o sea, si yo tuve un un in and out con esta persona, es porque yo elegí abrir mi comunicación con una persona que no era elegible, ¿no? Entonces, yo si me estás pidiendo algún tipo de sugerencia es aquí hay dos equipos siempre, no importa qué edad tengas, no importa dónde hayas nacido, no importa de qué clase social seas, no importa si eres hombre o mujer, no importa nada, es hay dos equipos. Es el tomar responsabilidad de tus acciones y trabajar contigo, que es lo único que podemos hacer, o el tratar de creer que tienes la capacidad de diagnosticar qué pasa con mi compadre Arturo y qué debería ser mi compadre Arturo. Gran error, gran error, gran error. Aquí, o sea, yo honestamente y en nuestro negocio hay mucho de eso, mucho y ves los teles, los canales de televisión, todos estos programas que hablan de los demás. Horrible. ¿Quién chingada madre le dio autorización y calidad moral a estos cabrones hablar de los demás? Sí. Que cada uno de ellos se preocupe porque ahí está la solución, güey. Yo tengo mi opinión de Trump. ¿Quieres escucharla? Te va a valer mal porque ya la conoces. O sea, yo es qué hago yo con esa realidad de cómo vienen las cosas. Yo lo llevé a mi terreno. Yo regresé a vivir a México en enero del '24 con la idea de trabajar un chingo, ganar plata y regresarme al gabacho a comprar mi casa. Como hoy yo tengo mi realidad ya al día de hoy incorporada, hoy voy a hacer lo mismo, pero yo no regreso al gabacho, mi casa me la compro acá. No, pero yo no trato de corregir a Trump, yo no trato de decir que es lo que él necesita, que si es cómo se llama esa palabra que ahora todo el mundo usa para todo. Este que eres eh lo que le es, hombre. Se me olvida siempre esa palabra. Pero narcisista. Ah, sí. Es que este tiene una conducta narcisista y este tipo está la relación las palabras, te voy a te dice las palabras a raíz de la pandemia y muchos de ellos fueron las cuñas que provocaron, entre otras cosas, mi separación. No es que no eres empático conmigo. ¿Quieres saber qué opino yo de la empatía? Se me hace el no sé quién me vaya a escuchar y quién me vaya a sacrificar, pero no me importa porque esto lo lo creo. La empatía, el solicitar empatía no es empatía, es el solicitar empatía. Es el acto de manipulación más cabrón que pueda existir. Porque es decirle a tu amigo, a tu pareja, a tu vecino, a tu socio, decirle, "Yo quisiera que tú llegaras a ser como la persona que yo quiero que tú llegues a ser, no como la persona que tú eres, porque como eres no eres empático." Entonces tienes que ser empático para que yo diga que eres empático. [ __ ] tu madre controlador. Pues yo soy como soy, güey. Si soy como soy y no soy empático para ti, pues no soy empático. Búscate un empático. Pero no voy a ser empático para que tú estés feliz y te funcione tu teatro. Así es. Exacto. Empatía, resiliencia, te regalo esa palabrita. Empatía, resiliencia, empoderamiento. En vez de empoderamiento es emperamiento. No son esas tres o cuatro que andan de moda y también narcisismo, que ahora todos somos narcisistas. Todo es narcisistas. Oye, y el otro el otro consejo y ya casi que se nos vino el tiempo encima, pero un día me pediste que hablara en la presentación de un artista que estabas presentando en una compañía de discos. Diste, "Oye, compadre, te echas unas palabras." Y yo dije, "No venía ni preparado, güey. Como que entré en tensión y te dije, "Ma ¿Qué quieres que diga?" Y tú me dijiste, "Lo que te nazca del corazón, respira." Sí. Y lo que te nazca del corazón. Y fue delicioso porque me paré ahí, fluí y dije, lo que sentía y punto, cabrón. Cómo a veces le damos vueltas a la vida, ¿no? Y a las Uno de tus grandes aciertos, compá, y lo que a ti te hace ser tú, que no te pareces a nadie más que Arturo Velasco, es de que tú no te dejas de sorprender con la inocencia casi casi de un recién nacido cargando un cuerpo de un adulto. De veras, de veras esto que acabas de decir ahorita, o sea, y lo reconoces como tus brújulas, no tienes la, o sea, y no los olvides jamás, compadre, porque ese es, o sea, si esas cosas te han hablado y te han dicho para dónde es, no, a muchos se nos olvida, ¿no? Sí. Mi única sugerencia es trabajemos en nosotros mismos. El cambio sí existe, pero en la capacidad que tengamos, te lo dije al principio de la entrevista antes de entrar a cuadro, te dije que algo que a mí no me funciona, me funciona cuando hablo de mi conducta, me funciona cuando hablo de mi catarsis profesional con mi delivery, ahí me funciona, pero no me funciona cuando yo me me trato de hacer un autodiagnóstico para ver qué tan maduro emocionalmente estoy o qué tan elevada está el nivel de mi espíritu. Espiritualidad. Cada vez que yo me encuentro a mí, sí, diciéndome a mí, autodiagnosticándome con el nivel de mi madurez emocional, me estoy mintiendo. No, cuando esa aseveración viene de un tercero que no es mi voz, esa es real. Esa no, esa es real. Cuando viene de un hijo, cuando viene de una esposa, cuando viene de una pareja, de un padre, de un novio, de un profesor, ¿no? Porque ese es es es hay que hay que seguir tratando de aprender a trabajar con uno mismo, ¿no? Siempre pido que así de remate para todos los que nos están viendo. Si le tuvieras que tocar la vida a alguien que está en este momento así de para dónde, qué le dirías con lo que le vas a decir, cómo le tocarías la vida. Ah, si tienes que tomar una decisión y no estás seguro o segura de tomarla, no la tomes. Eh, si estás pasando por un momento en tu vida en el que sientes que todo se viene encima, respira, escucha en el silencio la respuesta y no te abrumes, mañana va a estar todo bien. Y pues nada más, compita, nada más. O sea, ah, let's be joyful. Otra cosa que yo aprecio de ti y que yo me identifico porque los dos somos libras delirantes, siempre estamos bien. No, no es que dice que estemos perfectos ni que no, siempre estamos de buen ánimo, siempre estamos haciendo bromas, siempre estamos bien, cabrón. Yo elijo hoy, hoy elegí estar poca madre, cabrón. Estoy agradecido. Nunca en mi vida había tenido tan poco como ahora tengo y me refiero a lo material y estoy de poca madre, cabrón, pero nunca había tenido tampoco, pero tengo unos nietos maravillosos, tengo unos hijos que amo, tengo una pareja que adoro, mi Marlén preciosa, tengo mis padres están vivos, cabrón. Mi viejo de 93, mi madre de 83, tengo salud, o sea, no es un inventario que no puedo terminar. No dependo de de mi esfuerzo. Los resultados que yo persigo dependen de mi esfuerzo y de mi capacidad. Me encanta, me encanta ver después de tantos años dónde te estás colocando en la vida. Sí, no hay que hacerla tanto de y y honestamente en mi ruta Dios me ha dado mucho y la vida y la trayectoria guardando proporciones cada quien. Para lo que para mí es mucho, para alguien más puede ser poquito. Yo he tenido más de lo que yo merecía, ¿no? Más de lo que yo esperaba. Y eso se ha ido, ¿no? Y ahora regresa de otra manera. Vivo en un loft, en la Condesa de una habitación. Feliz vivo, no tengo coche, manejo, manejo una bici, pero le faltó le falló el radio, ¿no? Y este tengo eh tengo una bicicleta que me prestó un amigo, camino desayuno en el mercado Escandón tres veces al día, o sea, nunca me había sentido tan pleno. Trabajo, aprecio las personas que contratan mis servicios porque sé que es una decisión que puede beneficiar a cualquier otro. Estoy contento, estoy agradecido. Mantener una mente positiva, ¿no? Y no escuchar. Ah, una sugerencia más. Sí, recuerden esto, amigos. Yo creo en Dios, entonces no tengo bronca hablando de él. No soy religioso ni voy a misa, pero creo mucho en Dios y he logrado desarrollar una relación directa y cercana con él. Donde él siembra amor, el oponente un segundo después intenta destruirlo. Sepamos reconocer, nunca le tengamos temor al oponente. La única diferencia entre Dios y el oponente es que Dios no miente y el oponente es un experto en la mentira. El oponente somos nosotros mismos y se llama nuestra mente, la voz de nuestra mente y nos quiere [ __ ] Porque don't know, a mí no me pregunten, pero eso es así. Eh, cuando yo hice un rehab en Miami en el año '96, el doctor Mejía a la mente le llamaba "la loca de la casa", ¿no? Se refería como la loca de la casa. Y la sugerencia que yo he aprendido en base a ensayo y error es que eh el oponente no tiene consistencia, lo único que sabe es mentir y Dios no miente. Y es el único lugar en el que el oponente aparentemente es mejor que Dios porque este cabrón no miente y este sí, ¿no? Y hay una cosa que hace que este cabrón se esfume y es cuando uno lo confronta. No tengamos temor en confrontar a nuestra mente. No tengamos temor en confrontar al oponente. Grítale, expúlsalo. ¿Sabes qué va a hacer? Se va como una [ __ ] porque no tiene huevos. El oponente nada más quiere aprovechar los momentos de tiniebla para [ __ ] para [ __ ] para [ __ ] para [ __ ] Acabo de tener una conversación con un amigo el fin de semana que está pasando por una situación complicada en Los Ángeles y ahí me referí todo a eso y parece ser que sirvió porque estaba en una etapa gris oscura, contigo, ¿verdad? Y y güey el oponente, pero hay que hablarle y hay que rechazarlo y mañana va a regresar. Es más, se va a ir tan pronto lo expulses y está haciendo push-ups allá afuera para que recibas una llamada en la que te quedaste, hango, o no te llamó la persona que esperabas que te iba a llamar y te quedas y ella aprovecha y entra como capa de Superman. Mándenlo a la chingada, es un cobarde, no tiene voz. Usa la nuestra o usa la voz de nuestra mente para confundirlos, ¿no? Así es. Sí. Y hagan prevalecer. Si no creen en el rollo de Dios y eso, crean en el universo, en lo que ustedes quieran, pero es el antagónico. Y lo que sí sé, y con eso termino, es que donde este señor siembra amor, él va y lo destruye. Lo quiere destruir, no puede. Al principio, sí. O pero nada más estamos distraídos y nos jode el día, ¿no? Mau, yo agradezco esta amistad de tantos años. Agradezco el momento. Querido, no, hombre, fue realmente una charla de brothers, ¿no? Y este sí y este es un empujón para lo que venga, ¿no? Qué padre. Pues que se repita. Yo te veo enorme, te veo bien, igual de príncipesco que siempre. Pasaste del príncipe de Camachalco al emperador de la de Santa Fe. Seguimos siendo los mismos parados haciendo cosas. Estás muy bien, compadrito, y sigue como vienes, ¿no? Y sobre todo tu esencia y esa coraza que heredaste y esa mirada que también heredaste, síguela y vas a estar en breve estás empezando un proyecto que sé que es una prueba muy importante para ti y por favor considérame a tu lado. Eres parte de eh te quiero, compadre, compadre, amigo, excio, hermano, hermano y futuro socio. No dejes. Mira, ya está la iPad, ¿ito? Ma quiero yo. A ver una foto. Pero como Ay, ¿quién anda ahí? Yo. ¿Quién? Guapa, ven, guapa. ¿Quieres que te va a presentar a Sí, qué padre. Prentar. Escuchaste todas mis mentiras. Qué gusto verte. Qué gusto conocerte. Igualmente que tenemos familia en común, ¿no? Bueno, en tu caso, en tu caso este amigos, en mi caso familia. Sí, sí, los apart. Sí, claro. Le estaba platicando a mi compadre, eh, son primos hermanos, bueno, eran, déjame moverme tantito para acá porque traigo una rodilla muy fregada y me quiero poner bonito. Hernand Zaroa, Mauricio Zabaroa, a todos, Humberto, a todos. Sí, sí. Este, todos. A ver, mi tío Pedro estaba casado con mi tía Velca, ¿cierto? Exacto. Y creo que ya murieron los dos. Exacto. Y él estaba con Coca-Cola, ¿no? Pedro y Olga estaban en otra. Luego estaba mi primo el aguacate y que es el el papá de mi primo, el tenis. Una foto para hacer la portadita. Si te parece puntas, pero costillas o algo. Qué gusto. Un negro. Ay, ay, ay, ay, ay. Acabo de tener un flashback. No te debo nada, ¿verdad? Flash. ¿Cómo no? Yo contigo voy al día. No, no, no. Teo, cariño. No te voy a decir delante de la señorita. Yo te paso la factura firmada y te la voy a presentar. ¿Cómo está Alejandro? Alejandro, mucho gusto, un gusto contarte, también me consintió. Mira, mira qué baratoy. Me pone un gancito y me usó. Y te usé. Con eso ya soltaste todo, ¿verdad? No faltó. Ahí hay otro, ¿eh? No, con este armo.