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Meditación y conferencia: “El auriga y el carruaje”, con Guillermo Simó

Brahma Kumaris España56:50

Transcription

Om shanti.

Os damos la bienvenida a esta nueva meditación con una reflexión sobre el tema de el auriga y el carruaje. El auriga y el carruaje. Y esta es una forma de metafórica de entender la conciencia del alma, la conciencia del ser espiritual.

Yo recuerdo de pequeño me llevaron al cine mis padres. Fuimos a ver una película, aquella famosa película Venur, que más de uno habrá visto, [risas] una película de estas así muy espectaculares con unas carreras de cuadrigas, muy una carrera muy así emocionante. Y ese es el ejemplo de la cuadriga y el auriga es el jinete, digamos, una el jinete sería para un caballo y en en una cuadriga es el auriga. El auriga es el que lleva la cuadriga. Esas carreras de cuadrigas pues son los aurigas los que los que manejan ese carro con cuatro caballos, cinco caballos.

Y seguramente habréis visto en diversos textos y y e escritos espirituales, esa imagen de el auriga y la cuadriga como un símbolo de el alma. Es el alma, es el auriga. Y uno de los dibujos muestra a los cinco los cinco caballos del carruaje. Cada caballo representa uno de los sentidos físicos. Entonces ahí esta metáfora de que el alma o el ser consciente que somos es quien gobierna los órganos de los sentidos. O debería debería gobernar.

Eh, claro, si si el auriga no está en condiciones, si el auriga no tiene la habilidad, si el auriga no está preparado, los caballos pueden llevarle por donde quieran, ¿no? Y se le puede descontrolar el carruaje. Esto es un poco la idea. La idea es que somos nosotros. Eh, el alma, cada uno de nosotros es un ser espiritual, es el alma quien gobierna este cuerpo físico, estos órganos de los sentidos y también las facultades internas que tenemos de la mente, nuestro intelecto, nuestra capacidad de de discernir, de decidir. Somos quienes gobiernan. Quien gobierna mi vida, ¿no? Cada uno de nosotros es el alma que debería estar en control.

Y esta es una conciencia que nos ayuda muchísimo porque es como ahí en el centro de la frente donde nos enfocamos en la meditación para experimentar la energía del alma. Ahí desde el centro de la frente sentir que yo soy esa energía espiritual, el ser espiritual como esa estrella de luz, punto de luz. Yo soy el alma y tengo este cuerpo físico, tengo este instrumento a mi disposición, estos órganos de los sentidos para usar con sabiduría y también dispongo de estas facultades sutiles. Tengo la capacidad de de crear pensamientos, de estimular o generar sentimientos, esta capacidad de discernir, de tener claridad y decidir. Todas estas son operaciones más sutiles.

Eh, están las operaciones de nivel más físico, que pueden ser con los órganos de los sentidos y con el cuerpo físico, donde realizamos acciones y decidimos internamente qué acción queremos realizar. Para eso tenemos este instrumento maravilloso que es este cuerpo físico. Pero ya esta esta conciencia de la origar el carruaje de la origa. Esto es una esto es una parte muy importante, entender que este instrumento que es el cuerpo físico tan valioso y tan útil y de hecho, sin el cuerpo físico no hay vida. Necesitamos un cuerpo físico para expresar nuestro papel, para expresar lo que somos. Hm. Necesitamos el soporte de la materia, pero que la conciencia correcta, como lo entendemos en meditación rasa yoga, es que yo no soy el instrumento. Es como si eres músico y coges una guitarra, tú no eres la guitarra, tú eres el músico y utilizas un instrumento para que suene esa música, esa melodía, pero ves claramente que hay una diferencia entre la persona y el instrumento.

De la misma manera, más sutil es esta transformación de conciencia en la que sentir que así como la guitarra es el instrumento, yo soy el músico, aquí el cuerpo es el instrumento y yo soy el alma, la que interpreta, ¿quién interpreta un papel a través de este cuerpo, es como si tú creas tu vida. Tu vida en el sentido de tus tus acciones, tus relaciones, cómo llenas tu vida, ¿no? Lo creas a través de este cuerpo físico. Hm. Es a través de este cuerpo físico que hablamos, nos relacionamos con los demás, realizamos acciones que llamamos karma. Es a través de a través de este cuerpo físico que generamos karma. Y debido a la inconsciencia o debido a que no somos conscientes de que deberíamos estar en control y y gobernar adecuadamente, pues a veces realizamos karma positivo y a veces realizamos karma negativo. Y la ley del karma es como que es una ley que funciona más allá de nuestros deseos o apetencias. Quiere decir que eh las semillas del karma que plantamos, el tipo de acciones que realicemos tienen consecuencias. Eh, y entonces en nuestra vida nos encontramos muchas veces con el retorno del karma. Nos vienen situaciones a veces no agradables, a veces complicadas que tienen que ver con el karma, lo que el alma ha desarrollado a través de este instrumento.

Así que, ¿qué importante es esta conciencia de la orig Bueno, de hecho la orga está de pie en el carruaje, no? en la orga tomando las riendas. Y muchas veces en la meditación hablamos de tomar las riendas de la mente, ¿verdad? Ya que la mente puede funcionar en modo automático, disperso, donde no ejercemos ningún control y dejamos que divague por aquí, que divague por allá. A veces no necesariamente divaga hacia nada perjudicial, pero a veces divaga hacia derroteros negativos.

Hay un refrán en el cristianismo, no es es de la religión cristiana. Hay un refrán que dice, "Una mente ociosa es el taller del demonio, donde el demonio hace cosas. El taller del demonio, ¿qué quiere decir? que cuando otra forma de verlo es cuando no tomamos las riendas de nuestra mente y dejamos que la mente divague bajo tantas y tantas influencias, pues por supuesto hay influencias negativas en el mundo y si nuestra mente se involucra en esos pensamientos conectados con negatividad de todo tipo, no hace falta ni entrar en detalle. Conocemos muy bien diferentes formas de negatividad. Ahí es donde dicen, eh, gobierna al demonio. ¿Qué quiere decir? que esas esas ideas, esos pensamientos negativos se van instalando ahí y van funcionando porque tú no has ejercido el rol, el papel del alma que es el auriga, ser el auriga, quien tiene el dominio, la maestría o quien quien dirige las riendas, ¿no? Quien toma las riendas y dirige la dirección de tu vida en general y como hemos dicho de todos estos aspectos, ¿no? Los órganos de los sentidos, mente, el intelecto.

Así que, ¿qué importante es esta conciencia? Esta conciencia la deberíamos recordar cada día. En otras ocasiones hemos mencionado la analogía muy similar a la origuaje. Es también muy buena. el trono de la autosobberanía. Es decir, todos son metáforas para que nos situemos en la conciencia correcta. Podéis incluso visualizarlo. Eh, ahí está mi trono, el trono del rey. ¿Quién es el alma? El rey. El rey es quien gobierna. Pero un un rey verdadero gobierna, ¿eh? No, un rey en nombre. Podríamos decir un rey en nombre que tiene el título de rey, pero todos le mandan y el rey no tiene autoridad. y nadie le hace caso, por ejemplo, ¿no? Que esto es el punto donde hemos llegado muchas veces debido a esta falta de atención a nuestro progreso espiritual, a nuestro desarrollo espiritual, no hemos prestado en la vida atención a estas cosas. Y finalmente, muchos, muchos hábitos, muchas tendencias negativas o no tan negativas de todo tipo, son lo son lo que es lo que nos gobierna. Eh, no gobierna realmente el alma, el rey conscientemente. Decido realizar estas acciones conscientemente, no. Te gobiernan los hábitos. Y esos hábitos, ¿qué son? Bueno, patrones adquiridos muchas veces a lo largo de la vida, cosas que desde pequeños hemos ido actuando en de ciertas formas, respondiendo de ciertas formas, interpretando de ciertas formas y todo eso se vuelve como automatismos. Eso no es gobernar. Eh, de hecho, eso es más bien esclavitud, porque si nos gobiernan los hábitos, no tenemos autoridad, no estamos en el trono, no estamos dirigiendo nuestra vida. Nuestra vida la dirigen los hábitos que hemos creado.

H pero esos hábitos se han creado, además inconscientemente influenciados por la sociedad, por la familia, por la educación, por un montón de cosas que no son realmente nuestra decisión consciente. Y así, ¿qué clase de alma soy? ¿Soy el alma autosoberana o soy el alma que es la origa y que dirige el carruaje? O soy una especie de marioneta de esas tendencias y esos patrones. La marioneta debería ser el cuerpo. O sea, otra analogía interesante. Sí, podemos usar la analogía de la marioneta. El cuerpo es la marioneta y hay alguien que mueve con los hilos la marioneta. Es el alma, ¿eh? Es el alma la que decide qué tiene que hacer la marioneta. pero no los hábitos y tendencias automáticas.

Así que estas son algunas algunas reflexiones, metáforas. Lo importante de esta reflexión de hoy, por lo menos esta es mi experiencia, es que cada día practiquemos esto. Esto entenderlo es sencillo y comprenderlo, pero hay un gran poder y hay un gran beneficio en practicarlo. Que soy el alma, el auriga, soy quien dirige el carruaje, soy quien gobierna desde mi trono y tomo la responsabilidad de mi vida y de dirigir mi vida en la dirección correcta. Tomo la responsabilidad de dirigir mis pensamientos de una forma adecuada, útil, con sabiduría, tomar decisiones con sabiduría. Tomo la responsabilidad, me vuelvo mucho más protagonista. La vida no es lo que me pasa ahí en no es las circunstancias, todo lo que sucede fuera, porque a veces entramos en esa conciencia de víctima, ¿no? Oh, es que esto, esta persona y esta situación y es que en el trabajo y el gobierno y tal, pues la víctima, la víctima se queja de todo, como si la vida es algo que que le sucede a esa a esa alma, ¿no? Es algo que no puede hacer nada, le viene de fuera todo, ¿no? La conciencia de de mucha dependencia y debilidad, pero no.

Una conciencia protagonista es la del el auriga. El auriga toma las riendas y decide, "Bueno, el mundo estará como esté, las situaciones están como estén, pero ¿qué es lo que yo quiero pensar? ¿Qué es lo que yo quiero crear? ¿Qué es lo que yo quiero hacer? ¿Hacia dónde quiero dirigir mis acciones, mi vida? ¿Cómo quiero yo sustentar las relaciones? ¿Cómo quiero crear mi vida? Esta es la conciencia del auriga. H.

Así que estas son algunas reflexiones y esto es para practicarlo, eh, practicarlo cada día, cada día mientras caminamos por la calle. Recordar, soy el Auriga manejando este cuerpo físico. Yo soy quien dirige este instrumento. Soy quien decide lo que quiero ver, escuchar, lo que quiero hacer. Hm. Esta conciencia poco a poco nos va devolviendo esa maestría, ese dominio interior que nos va a hacer que estemos muchísimo más satisfechos de nosotros mismos y de nuestra vida en general.

Así que vamos a meditar sobre esta idea tan poderosa y práctica, el alma en la orga. Vamos a ajustar la postura. Vamos a tomar una inspiración profunda. Vamos a permitir que el cuerpo se ajuste, se suelten las tensiones en los pies, las piernas, las manos y brazos sueltos. los hombros sueltos. Tomamos una inspiración profunda y luego dejamos que la respiración encuentre su ritmo natural y vamos llevando la tensión hacia dentro. Tomamos conciencia de sentirnos presentes. Para meditar llevamos nuestra atención al aquí y a la hora. E internamente vamos a procurar que toda la meditación estemos presentes. Presentes. Quiere decir que como seres espirituales tomamos las riendas de nuestra atención y por tanto si la mente divaga hacia el pasado o hacia el futuro, rápidamente nos damos cuenta y traemos de vuelta la atención al presente. Así.

Nos sentimos aquí y ahora presentes. ¿Quién está presente? Yo, el alma, el ser consciente, el ser espiritual. Estoy presente y tomo conciencia. de mi realidad como un ser de energía espiritual. Podemos visualizar o sentir esa energía como una estrella, como un punto de luz brillando ahí en el interior de este cuerpo, a la altura del centro de la frente. Ese es mi asiento, el asiento del auriga, el trono del centro de la frente. Y desde ahí tomo las riendas. Tomo las riendas de la mente, las riendas del intelecto.

Puedes visualizar esa imagen como si fueras en la orga de un carruaje de caballos. Tú eres quien maneja, quien gobierna ese carruaje. Tienes a tu disposición todas estas facultades, todos estos recursos. A nivel físico está este cuerpo, este carruaje que es el cuerpo físico. Te invito a que te tomes unos momentos para sentir la diferencia entre la energía del alma, la energía del ser espiritual y este cuerpo físico material. Siente como el ser pensante que tú eres es el alma, la energía espiritual, la estrella. Y este cuerpo físico es el instrumento, el traje. Para un músico, un instrumento es una guitarra, un piano y con eso el músico crea música. Así que este es tu instrumento, el cuerpo físico con el que puedes crear la música de tu vida. ¿Qué melodía quieres crear a través de estos órganos de los sentidos, a través de tus acciones? Visto de otra manera, también eres el artista de tu vida. La vida que creas la creas desde [música] dentro, desde tu conciencia. Eres el alma y el cuerpo es el instrumento.

Unos momentos esta diferencia, esta separación o diferencia de realidades material, el cuerpo físico con sus necesidades y sus particularidades y la la energía espiritual, el alma, cómo son dos realidades combinadas, pero muy diferentes, de una naturaleza completamente diferente. Siente unos momentos esa diferencia entre el alma, la estrella y este soporte material físico. el cuerpo. Y a medida que notas esa diferencia, observa como la naturaleza natural del alma es la paz, la calma. Cómo la energía natural del alma es la paz. Cómo eres un ser de luz cuya esencia es de paz, de silencio. Y ese es el estado de equilibrio del ser de energía espiritual que eres. Ahora conectas con ese estado de equilibrio de paz y silencio. Puedes sentir esa paz y disfrutar de esta paz tan armoniosa, tan saludable para el alma y para el cuerpo. Siente profundamente cómo eres el alma, el auriga y tu estado de equilibrio es la profunda paz, calma, silencio en la mente. silencio y quietud. Y en este silencio, en esta paz, se sumergen todos los pensamientos mundanos, todos los pensamientos que ahora no hace falta tener, todos los pensamientos que ahora son innecesarios. y te quedas finalmente en la esencia, en ese punto de energía que eres en equilibrio, paz y silencio. Podemos seguir ahí unos momentos disfrutando de esta presencia pacífica, estable, serena. Cristo. Puedes seguir ahí manteniendo esta conciencia de tu esencia original de paz y silencio.

Y puedes observar como desde la paz y el silencio te encuentras en tu estado de equilibrio para dirigir como el auriga, el carruaje. La vida la creas tú. Tu vida la creas desde dentro, a través de los pensamientos y sentimientos que creas en tu mente a través de las decisiones que tomas, tus elecciones, tu discernimiento. Tu vida no es lo que sucede fuera, sino lo que tú creas desde dentro con lo que sucede fuera. Ese es el estado de maestría y eso es lo que el alma siempre tiene el poder de elegir qué pensar, cómo interpretar o cómo percibir cada situación. Ese es el poder del alma y es esta paz y este silencio los que otorgan claridad al alma. Es difícil discernir en medio del ruido de los pensamientos mundanos. y pensamientos dispersos. Cuanto más ruido hay en la mente, más bajo es el discernimiento. Tenemos que comprender la mejor forma de funcionar del alma, de las facultades del alma. La mejor forma es desde la paz y el silencio. Ahí se expande la claridad del intelecto y podemos ver con claridad en cada momento qué es lo más beneficioso, qué es lo más perjudicial. Esa es la base de la sabiduría, el poder de discernir.

Así que yo el alma soy el abriga. Soy quien dirige todos los recursos a mi disposición. Tengo este cuerpo, este instrumento para realizar acciones. Tengo estos órganos de los sentidos para interactuar para poder ver, escuchar, palpar. tocar o leer. Toda esa información me llega a través de los órganos de los sentidos, pero en la soy quien tiene las riendas. Yo soy quien puede decidir qué es lo que quiero ver, qué es lo que quiero escuchar y no que sean viejos hábitos los que gobiernen mis órganos de los sentidos. Así que tomo las riendas del carruaje y eso incluye la mente y el intelecto. ¿Qué pensamientos quiero crear? ¿Qué pensamientos quiero sustentar con mi mente? Me doy cuenta de el gran poder de esta conciencia, de la orga y el carruaje, que es también similar a el trono y el reino. Son metáforas, son analogías para que entienda yo quién soy y cómo mi verdadera esencia es de gobernar, gobernar mi reino, dirigir el carruaje. El alma es el abriga y el alma es el rey.

Y puedes preguntarte a modo de reflexión, cuánto soy el rey a lo largo del día y cuánto a veces soy esclavo. esclavo de pensamientos viejos, pensamientos negativos que no controlo. una buena revisión para tomar conciencia de mi progreso. Cuánto a lo largo del día lidero, lidero. realmente mi vida. Lidero mis pensamientos, sentimientos, lidero con claridad mis decisiones y no que tome decisiones bajo la influencia de otros, de las opiniones de los demás, de las presiones externas. Cuando gobierno mi vida. una buena reflexión. Puedes hacer una pequeña revisión del día de hoy, desde la mañana hasta ahora. ¿Cuánto he sido quien gobierna mi vida o qué otras cosas me han gobernado a veces? alguna reacción, alguna emoción me han hecho perder mi centro. Podemos hacer esa pequeña revisión unos momentos en silencio.

Ahora es buen momento para abrirme a la luz. La luz que ya no es mi luz, sino la luz que viene de la fuente, la luz del ser supremo. También es un ser de luz como yo, la estrella. Y con el poder del pensamiento puedo conectar con esa estrella, con ese ser en un instante. Aunque ese ser está más allá de este universo físico, de este plano físico material, está en la dimensión, el mundo del silencio. Puedo conectar con ese ser maravilloso que es una fuente eterna, constante de amor y paz. La fuente de luz y poder espiritual es el alma suprema, el ser supremo. El único ser que es eternamente constante, no fluctúa como las almas humanas que pasamos por diferentes experiencias y estados. El alma suprema es siempre completa, perfecta, brillando desde el silencio como un sol espiritual. Conecto con ese ser maravilloso, también un punto de luz. En esta conexión voy llenándome de ese poder, de esa luz, de esa fortaleza. Nos mantenemos unos momentos ahí en esta conexión tan poderosa y elevada con el alma suprema, con el ser supremo. Seguimos ahí en esta amorosa y elevada conexión. con la luz, con el alma suprema.

Y ahora llenándonos de esta luz de la fuente divina, Vamos a dedicar unos momentos para esparcir luz hacia el mundo, visualizando, sintiendo que desde nuestra mente irradiamos esas vibraciones poderosas de silencio y de paz, llenas de poder espiritual. Es la luz que recibimos de la fuente. Así que lo que hacemos es reflejar esa luz, compartir esa luz, esparcir esa luz llena de buenos deseos hacia todos nuestros hermanos, hacia todas las almas, todos los seres de este mundo. Muchas almas están experimentando dificultades, conflictos, intranquilidad, pesar. Vamos a esparcir estas olas compasivas de amor y buenos deseos para que sientan ese alivio, ese ese apoyo y ese soporte espiritual sutil. Permanecemos allí unos momentos en silencio en este servicio de la mente. Dios. Seguimos compartiendo luz, amor, paz, buenos deseos.

Y poco a poco nos vamos preparando para retornar, sintiendo un poco los pies, las piernas, sintiendo las manos, los brazos. Recordemos hoy en la Auriga, la y gobierno este carruaje que es este cuerpo físico. Así que vamos retornando desde el silencio y nos vamos preparando para entrar en el campo de la acción. Y esta es la invitación a seguir experimentando con esta imagen, este concepto, esta experiencia de la orig, el carruaje, como yo, el alma soy quien gobierna todos los recursos a mi disposición. Eso sería la posición correcta, la de gobernar, dirigir y no ser influenciado, actuar bajo las influencias externas, presiones externas y ser dependiente de factores externos. Así que esa es una buena reflexión y una buena práctica para que todos vayamos profundizando. Muchas gracias por acompañarnos. Seguimos avanzando. Om.