Transcription
El Señor esté con ustedes y con tu espíritu.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo.
Gloria a ti, Señor.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: su madre estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo, no quería denunciarla, decidió separarse de ella en secreto. Pero apenas había tomado esta decisión, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no temas aceptar a María por esposa, pues la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta: "Miren, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Emanuel", que significa "Dios con nosotros". Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el Ángel del Señor y recibió a María como esposa.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Siéntese un momentito, queridos hermanos. Estamos acercándonos a la Navidad. ¿En qué tiempo litúrgico estamos? En el Adviento. Y el Adviento trae cuatro personajes. Número uno: El Profeta Isaías, que es el profeta del Emmanuel, el profeta que anuncia al Emmanuel. ¿Qué significa Emmanuel? Dios con nosotros. Número dos: San Juan Bautista, que es el que preparó el camino del Señor. Número tres: San José, que aparece en el evangelio de hoy. Y número cuatro: el personaje más importante. ¿Quién es? La Virgen María. Ella es la mujer del Adviento. El sí de María hizo posible que Dios se hiciese hombre para salvar a los hombres.
Hoy voy a fijarme en San José. Hemos escuchado en el evangelio cómo San José recibe la misión de tomar a María como esposa y de ponerle el nombre de Jesús, al Salvador. José es un nombre hebreo, Josef, que significa "Dios añadirá". ¿Qué significa Josef? Dios añadirá. ¿Qué añadió Dios a la vida de José? Dos joyas: Jesús y María.
Hermanos, nos estamos acercando a la Navidad y qué importante es fijarnos en San José. San José ocupa un lugar muy importante en la historia de la salvación. Hemos escuchado en la primera lectura una profecía que viene de Jeremías. Se dice que el Mesías, el ungido, el Salvador, será de la descendencia de quién? De David. Y José, ¿de qué linaje era? De David. En el evangelio que hemos escuchado todos, se dice que José era hijo de David, es decir, de linaje de David. Según las leyes judías, cuando un varón adoptaba a un niño, le pasaba su linaje.
Todos sabemos que San José no es el padre biológico de Jesús, porque María es virgen antes, durante y después del parto. Pero San José, al adoptar al niño, le pasó su linaje. Fíjese qué importante que es San José en la historia de la salvación. A Jesús se le va a llamar el hijo de David. Tenemos que colocar siempre a San José en un lugar importante en nuestra devoción, en el ranking de nuestras devociones. Primero Dios. Se adora solo a Dios: al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Primero Dios, que quede claro, la Santísima Trinidad. Luego, de Dios, ¿quién? La Virgen María, nuestra madre. Y luego de la Virgen María, San Expedito, San José, San José. Y luego ya San Expedito, que lo hace todo rapidito, o el santo que quieras. Ese es el orden: primero Dios, luego, ¿quién? La Virgen María, y después San José. Y luego ya ustedes pueden tener los santos que, según sus gustos y según la piedad de cada uno de ustedes, pueden acudir con frecuencia.
Y faltando pocos días para la Navidad, a manera de examen de conciencia y fijándonos en San José, vamos a hacer tres preguntas. Número uno: San José es el varón justo. Lo dice el evangelio de hoy. En la Biblia, el justo es el que se relaciona correctamente con Dios y con el prójimo. Primera pregunta: ¿Qué aspectos en mi vida tienen que mejorar en mi relación con Dios y con el prójimo? De repente, te has peleado con alguien. Faltan pocos días para la Navidad. Reconcíliate. Reconcíliate. En la Biblia, el justo es el que tiene una relación con Dios y con el prójimo. Primera pregunta: ¿Qué aspectos en mi vida tienen que mejorar en mi relación con Dios y con el prójimo?
Segundo punto: San José es el varón del silencio. En estos días hay mucho movimiento comercial. Es una pena, porque la Navidad no es una fiesta comercial. Hay mucho barullo, mucho ruido. Hay adicción al celular, peor aún, adicción a la pornografía. ¿Cómo está el silencio en nuestro corazón? Segunda pregunta: ¿Tengo vida interior? ¿Estoy viendo mi corazón? ¿Cómo está ese recogimiento tan importante para ver mi corazón y hacer un buen examen de conciencia y una buena confesión? Segunda pregunta: ¿Cómo está mi vida interior? Que cada uno se examine, yo el primero. San José es el varón del silencio, por eso maestro de la vida interior, así se le llama.
Tercer punto, con esto terminamos: San José es el varón del trabajo. Es el patrono de los trabajadores. Yo les pregunto: ¿la santidad solamente está en orar? ¿Solo en orar nos santificamos? En el trabajo, sí. Debemos santificarnos en el trabajo. Dios. Santa Teresa de Jesús no admite a su amistad a gente flojita, relajada. Tercera pregunta: ¿Estoy haciendo bien mis deberes de cada día? Porque ahí me estoy jugando la santidad. Por supuesto que la oración es lo primero, pero no basta la oración. ¿Cómo está la acción? Y la acción es estar ocupados todo el día haciendo bien nuestros deberes, dando a Dios con nuestro trabajo.
Queridos hermanos, tres preguntas para hacer examen de conciencia. Tres preguntas donde, contemplando a San José, vamos a ir preparando nuestros corazones para recibir al Salvador, aquel que viene a traernos la verdadera felicidad y se llama Jesús. Les recomiendo que estos días hagan esta jaculatoria: "De Belén salió Jesús con y con María. Yo también quiero estar en la misma compañía". Que así sea.
Hermano, San José es también un personaje del Adviento. José viene de Josef, que significa "Dios añadirá". Dios añadió a José dos joyas: Jesús y María. Tres puntos de examen de conciencia contemplando a San José: uno, ¿cómo está mi relación con Dios y con el prójimo? No solamente con Dios, también con el prójimo. El justo en la Biblia es el que tiene una relación correcta con Dios y con el prójimo. Faltan pocos días para la Navidad. Si te has peleado con alguien, es tiempo de reconciliación. Número dos: San José es el varón del silencio. Segunda pregunta: ¿Cómo está mi vida interior? ¿Guardo silencio en el día? ¿Tengo minutos de silencio para orar, para ver mi corazón, para hacer examen de conciencia? Y número tres: San José, el varón del trabajo. ¿Cómo están nuestros deberes? ¿Estoy haciendo bien mis deberes de cada día? Ahí me estoy jugando también la santidad.
Vamos a encomendarnos a San José y le pedimos a nuestra Madre que nos ayude para que, como lo hizo San José, acojamos con mucho cariño al Niño Dios.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío. Dulce Corazón de María, sé mi salvación. San José, ruega por nosotros.
El Señor esté con ustedes y con tu espíritu.
La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y para siempre. Amén.
Pueden ir en paz.
Gracias a Dios.
[Música]