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CURSO ORATORIA #3: Proyecte una imagen positiva

Nelson Cubides Salazar8:15

Transcription

Una autoridad muy bien. Voy a dar cinco pasos para estructurar un gran discurso en política o en cualquier nivel, pero lo voy a enfocar en política porque estamos hablando de la política.

El primer paso para estructurar un gran discurso en política es clasificar la audiencia. Es algo, es un paso que normalmente lo olvidamos, normalmente lo descuidamos. Usted, cuando le invitan a dar una charla ahora dentro de 8 días, lo hará. Usted tendrá que saber quiénes son los que vienen, cuántos son, cuál es su nivel académico, a qué se dedican, por qué lo hacen, por qué están allí. Conocer todo eso, pero ante todo, conocer que las personas se clasifican en tres niveles. Todo auditorio tiene tres tipos de personas, donde quiera que vaya. Esto es absolutamente fijo. Usted va a encontrar tres tipos de personas. Por eso, eso es clave.

Cuando usted llegue, va a encontrar personas visuales, personas auditivas y personas kinestésicas. Son las tres que encuentra. ¿Cómo reconocer las personas visuales? Usted, apenas ingresa, usted tendrá que hacerlo. Usted encontrará que las personas visuales tienen una posición rígida, quieta. Están completamente firmes, están mirando desde algún lado. Si yo me estuviese moviendo en este momento por todo este escenario, esa persona me estaría siguiendo por donde quiera que yo voy.

Pero está el otro tipo de persona, que es la persona auditiva, que solamente me escucha, que no me está viendo. Y entonces algún orador o algún conferencista o un profesor pensará que porque esa persona está agachada sin estarle viendo, creerá que es que no le está poniendo atención. Pero no es que su su mente bioquímica funciona de esa forma. O sea, no lo puede ver porque él todo lo recibe a través del oído. Esas personas son personas sensibles, que son personas eh que uno tienen una posición más bien relajada, no tan distensionada, pero más relacionada y están siempre van escribiendo y y no cree que nada le están poniendo atención, pero están ahí.

Y el último es el kinestésico. El kinestésico es aquí. Deben haber kinestésicos. De hecho, ya los tengo identificados, pero bueno, pero bueno, no puedo. Primero digo que es kinestésico para que no se sientan heridos. El kinestésico es una persona que completamente se relaja, es completamente distensionada. Cruza la pierna, se acuesta casi que si puede poner las piernas sobre el escritorio, lo ponen. No sé si han visto algunos compañeros en su salón que ponen un lado, se estiran y eso.

Cuando un profesor no conoce los tipos de personalidad en un auditorio, entra en conflicto y eso es lo malo. Resulta que el kinestésico es una persona, pues digamos que siempre está un poco como a la defensiva. Se mueve continuamente, tiene una postura muy relajada. Pero lo que hay que entender acá es que la persona visual siempre es una persona muy asertiva. Cuando esa persona visual habla, dan el punto. "Quiero pedir la palabra al respecto de ese tema". ¡Pum! ¡Pam! ¡Pam! ¡Pam! Y si es una vaina, lo deja uno, pero es que es exactamente lo que uno cree que debería haber hablado. El visual, sí.

Mientras que el auditivo es una persona sumisa. Usted al auditivo lo ve, es una persona que usted le pregunta o le hace alguna inquietud y usted contesta y acepta. "Sí, sí, creo que sí, no". O sea, no, no, casi que no se atreve a contestar. Acepta las cosas, es muy sumiso. Ahora, no sumiso en "deme duro que yo acepto látigo", no es sumiso que acepta. No, por eso un hijo, por ejemplo, sumiso auditivo es un hijo más sumiso que entiende más. El visual, tal vez no. Y el kinestésico, sí, que es muy especial. El kinestésico es agresivo. Por eso un kinestésico siempre está a la defensiva.

Entonces, si yo llego en auditorio y veo a alguien ahí todo suelto y tal, kinestésico. Y saben por qué es importante eso. Porque si usted encuentra un kinestésico y el kinestésico le hace una pregunta que contiende con lo que usted dice, usted entraría en choque con esa persona. Y resulta que el kinestésico es agresivo. Y entonces se le desbarató toda la conferencia. Y entonces genera choque. No sé si han visto ustedes en algunos escenarios que entran peleando con el mismo. Pero por qué, porque no conocen la audiencia.

Si a mí me está hablando un auditivo, yo le digo: "Cállate". Y el hombre se calla. Te vas y te va y se va con la cabeza agachada y se va. Sí, la culpa fue mía, no tampoco. Pero pero pero acepta. El visual puede entrar uno a generar una controversia legítima, pero con el kinestésico usted tiene que darle la razón. Entonces, cuando un orador viene y no conoce esa audiencia, pues va a chocar necesariamente con el tema.

El segundo, el segundo elemento que usted debe hacer para hablar bien en público es proyectar una imagen positiva. Yo siempre he dicho esto y es que las personas sabrán quién eres por cómo te ves. Las personas sabrán quién eres por cómo te ves. Eh, tal vez algunos no les guste, pero finalmente la imagen que usted refleja es la imagen que usted está diciéndole al mundo cómo se quiere relacionar con el mundo. Ahora, yo, yo, yo, alguien diría: "Pero bueno, pero es que somos estudiantes y deberíamos andar como estudiantes". Sí, pero aprende a interpretar el contexto en el cual se mueve.

Ahora, suponga que usted acaba de terminar su carrera de derecho, está graduado, lo van a recibir a trabajar en una empresa, en un PLD de abogados, y usted llega de jeans y tenis y un esotérico, porque es que la cosa es que es viernes y justo me tocó entrar el viernes y el "Gin Day". Y llegan allí y y dígame. Y puede ser brillante esa persona, puede ser lo máximo. Pero saben qué, siempre lo van a tratar como lo ven, como un estudiante. O sea, está bien para ser estudiante, pero si yo inicio otro rol, está bien.

Ahora, si se va de corbata y todo rígido para el salón de clases, pues tampoco, porque se descontextualiza. Usted debe saber cuál es el escenario donde lo va a hacer. Seguramente si hoy fuera un domingo, pues tal vez yo no me habría venido tal vez de corbata, habría visto pues que es otro tipo de de ambiente y de escenario. Su capacidad profesional y su éxito se transmite en su manera de vestir y en su cuidado corporal. Siempre va a ser lo mismo. La gente lo trata como lo ve. Por qué me tratan de cierta forma, porque me están viendo así. Es así de sencillo. O sea, no hay nada que hacer.

O sea, si usted quiere inventarse otra cosa, invente. Si quiere justificarse a sí mismo que es que yo soy así, que eso es el libre desarrollo de la personalidad y que esa es mi vida y que no me importa si aquí tengo la pluma, porque es que esa me la cuando me la regalaron cuando fui a Leticia y es que eso tiene una muy grande, una importancia para mí durísima, no me importa los zapatos de punta de plata, es que yo soy así. No es ahora, no es que la imagen, es que el mundo globalizado me quiere imponer la forma en que yo. No es el contexto donde usted se mueve, es el contexto donde usted vive. Señoras y señores, ojalá nunca olviden esto. Y si solamente recuerdan esto de toda la conferencia, está bien.

Pero, por favor, la primera impresión que la gente se lleva de ustedes es la impresión que queda para siempre. Yo no sé si usted la pasa una cita que tenga por ahí a ciegas con alguna amiga o algún amigo. Si usted no agradó en los primeros 3 minutos, si usted no impactó en los primeros 10 segundos desde el mismo saludo, chao, chao cita. De ahí para adelante se le hace la cita más harta y larga de la historia que usted ya vivió. Ahora, algunos le dicen química, empatía. Bueno, sí, sí, no, pero si yo voy bien arreglado, muy bien perfumado, la química fluye. Eso, eso es evidente que la química va a fluir. Ahí no hay una segunda oportunidad, jóvenes, para causar una buena oportunidad o una gran impresión. Y en política y en oratoria, no hay una segunda oportunidad para causar una gran impresión.

La tercera cosa.